El diario personal de una mujer, mexicana, migrante y mamá que vive en Alemania… sus experiencias, sus anécdotas y sus opiniones!

… una ventana se abre! Así dice un dicho popular que me gusta mucho y que como buena optimista siempre me cae como anillo al dedo cuando algo no sale como esperaba.

Hace un par de semanas se cerró una puerta, específicamente una oportunidad de trabajo que me puso triste además de enojarme muchísimo. Les cuento…

Como saben estudié informática y desde hace más de 10 años doy clases de español. Tanto en mis tiempos de consultora de sistemas como ahora de profesora me ha encantado dar cursos, seminarios, workshops, etc. Y por esa razón hace 4 años, me dí de alta en un sistema del Ministerio de Educación de nuestro estado para dar clases en secundaria. Aquí dar clases en primaria, secundaria o bachillerato si no tienes un título de profesor es prácticamente imposible, pero como faltan muchos maestros en todos los niveles, existe la posibilidad de dar clases como “Quereinsteiger” y prepararse en temas de pedagogía durante 18 meses.

El término “Quereinsteiger” es difícil de traducir, pero es utilizado cuando cambias de profesión y en el caso de las escuelas, se supone que una persona con título en universitario por ejemplo en física, podría dar clases de física en secundaria. En mi caso indiqué Informática y Español como posibles materias.

Envíe mis papeles y en una “primera revisión”, quedé registrada en el sistema y apenas este verano me invitaron a una entrevista en una secundaria que necesitaba urgentemente una maestra de informática. En la entrevista me fue muy bien y casi casi me dieron la bienvenida a la escuela.

Pero la última palabra la toma el Ministerio de Educación que realizó una “segunda revisión” a mis documentos. Y después de 6 semanas de espera llegaron a la decisión que mi título no era suficiente para dar clases de informática en ningún nivel, y español menos porque no tengo ningún título de Filología o qué se yo.

Quedé en shock! No tanto por el hecho de que mi título y mi experiencia no sirvan de nada, sino porque durante 4 años creí que habría una posibilidad, sí… lejana, pero posibilidad de dar clases en el sistema educativo alemán. Pobre ilusa!

Y así quedó cerrada esa puerta para siempre. Puedo seguir dando clases a adultos y en universidades privadas, pero siempre como personal de honorarios y sin una plaza fija. Cosa que después de tantos años no me conviene para nada y que no deja de ser un “hobby”, financieramente hablando.

Así que ahora viene la segunda parte del dicho… sin buscar mucho, llegó una oportunidad y se abrió una ventana! Pero esa historia se las cuento la próxima semana!

Cuídense mucho y para los que tienen vacaciones de otoño como yo, disfrútenlas!

P.D. Aquí les dejo una entrevista que me hizo Montserrat del Blog Kartofelltortilla, espero les guste!

Semana 28 – Nueva normalidad

Ya se cumplieron 6 meses de “pandemia”, de “tiempo de corona”, o de usar mascarilla a diario para entrar a un supermercado, subirse al autobús o viajar en tren. Qué rápido, no?

Parece que fue ayer que anunciaron el cierre de escuelas y tiendas, y empezó la cancelación de eventos, fiestas y viajes. Pero no, ya son 6 meses con nuevas reglas, restricciones y muuuuuchos cambios.

Desde finales de agosto nuestras hijas comenzaron las clases presenciales y se puede decir, que es “casi normal”. Los cambios:

  • Uso de mascarilla en pasillos, durante las pausas… durante las clases, no.
  • Entradas y salidas específicas para cada grupo
  • Clase de deportes limitada
  • Nada de eventos, conciertos, etc.
  • Uso de la cafetería restringido a los alumnos que tienen clases vespertinas

La semana pasada fui a la escuela para hablar con una profesora y llegué a la hora de la pausa. En el patio donde normalmente los alumnos corrían de un lado para otro, jugaban fútbol o ping pong, gritaban o platicaban, sólo se veían grupitos de alumnos en círculos, todos con mascarilla, casi sin hablar… no tomé foto por aquello de la privacidad, pero la imagen se me quedará grabada para siempre: parecía de película de ciencia ficción. Muy triste 😦

A principios de septiembre empezaron mis cursos de español y también hay algunos cambios:

  • En lugar de acomodar las mesas en forma de U, están acomodadas como en la escuela primaria.
  • Uso de mascarilla solo en pasillos y al entrar al salón, durante las clases no.
  • Evito hacer actividades de grupo o pareja, pero para aprender un idioma es importante hablar, así que con distancia entre ellos, algunas veces si los pongo a conversar.
  • Dependiendo del tamaño del salón, hay un límite determinado de alumnos.
  • Los alumnos tienen que ocupar el mismo lugar durante el semestre y yo tengo que tener el plan de cómo están sentados.

Tratamos de volver a la normalidad, pero creo que ya nada volverá a ser igual. El uso de mascarilla continuará al menos durante el invierno y aunque poco a poco vuelve el público a teatros, estadios y cines, sólo se permite un número limitado y se ve todo medio vacío 😦

Faltan tres meses para navidad pero ya empieza a hablarse de los mercados de navidad, habrá o no? Para mí es casi imposible imaginarme el invierno sin mercado de navidad, y al menos en nuestro Estado Niedersachsen están considerando abrirlos con restricciones: mucha distancia entre los puestos, venta limitada de alcohol, entradas y salidas determinadas, etc.

Por otro lado el aumento de contagios va en aumento, pero no el número de pacientes hospitalizados. Así que habrá que esperar como se van viendo las cifras en las siguientes semanas, porque de ellas dependerá si el adviento tiene algo de toque navideño, o si como en verano, nos tocará pasarlo en casita sin salir 😦

Cuídense mucho y aquí les voy contando las novedades por estos rumbos!

Escapada Romántica

El pasado mayo cumplimos 18 años de casados y como ya es costumbre, reservamos un fin de semana para escaparnos de la rutina y celebrar como se merece. En esta ocasión elegí un hotel con sauna, aguas termales y masajes en Holanda para un fin de semana largo a finales de mayo. Casi siempre reservo con opción a cancelar sin costo, pero en esta ocasión no era posible y se tenía que hacer el pago completo con anticipación. Hasta ahora nunca se habían presentado imprevistos, así que no dudé en reservarlo de todas formas.

Pero quién iba a pensar que un virus iba a mantener cerrados no sólo los hoteles sino las fronteras por un par de semanas??? Y así fue como nuestro viaje fue pospuesto porque no había devolución de dinero. Cambiamos la fecha a septiembre, antes de que empezaran mis clases de español y el día llegó!

Hoy por hoy las fronteras están abiertas, Holanda no es un país de riesgo y el hotel garantizaba las medidas de higiene necesarias, así que el jueves 3 de septiembre partimos a Bad Nieuweschans después del desayuno. No había mucho tráfico y nos permitieron hacer el check-in al mediodía.

Pasamos cuatro días en lo que yo llamaría la “Disneylandia” para los amantes del sauna. Yo no lo soy, pero ya conocí creo que todos los tipos de sauna que hay porque el hotel tiene más de 15 diferentes: desde la tradicional con carbón, otras con vapor, luz infrarroja, de 65 a 110 grados, una con monitores mostrando naturaleza cambiante a través de las 4 estaciones del año y luces boreales, otras con vistas a las piscinas, una más con hierbas aromáticas, etc. 

Lo que yo no sabía era que a la mayor parte de las instalaciones sólo se permite la entrada con bata de baño que tiene que quitarse obviamente al entrar a la piscina o al sauna. Nada de trajes de baño. Ufff! Ya llevo 18 años en Alemania y ese tema todavía no lo digiero. De hecho esa es la razón por la que no visito el sauna regularmente, porque aunque en la mayoría se permite el traje de baño, siempre hay gente desnuda. 

Y pues bueno… como dice el dicho “a donde fuereis, haz lo que viereis” no me quedó más remedio que agarrarme de valor y disfrutar la estancia como Adán y Eva 🙂 Tomar el sol, nadar en la piscina, sudar en el sauna, beber un café, leer en una tumbona o simplemente descansar sin nada puesto.

Una sección del hotel tiene una piscina “normal” y un par de saunas donde es obligatorio el uso de ropa de baño. Pero como pueden suponer, mi marido prefería la otra sección que ofrecía más opciones de sauna, piscinas, etc.

El paquete de fin de semana incluía desayuno y cena sorpresa de 3 tiempos todos los días. Y vaya que sí nos sorprendió el cocinero! Todo estaba delicioso y el servicio de primera calidad!

Pero el fin de semana no pasará a la historia solo por mi experiencia “al desnudo”, sino porque fue la primera vez que nuestras hijas se quedaron solas en casa. Mínimo una vez al año, mi esposo y yo nos escapamos pero hasta ahora las niñas siempre se quedaban con los abuelos o en algún campamento scout. Esta vez ellas nos pidieron quedarse solas y estuvieron felices! Al regresar la casa estaba recogida, habían hecho sus tareas y no murieron de hambre, por lo que puedo decir “prueba superada”. 

Durante estos días me llamó la atención que en Holanda no fue necesario usar mascarilla, ni en el supermercado! En todas partes se pide la distancia de 1.5 metros entre personas y nada más. Ni meseros, ni empleados del hotel, ni los huéspedes tienen que usar cubrebocas. La única persona que vi con mascarilla fue la chica que me dio un masaje relajante de 50 minutos. Fuimos a una ciudad cercana a pasear y allá tampoco era necesario usar mascarilla. Las cajeras en el supermercado y las recepcionistas en el hotel tienen pantallas plásticas entre ellas y los clientes, pero de ahí en fuera solo la “sana distancia” y desinfectante a las entradas de los lugares.

Eso creo que fue lo más relajante del viaje… olvidarme por unos días del coronavirus y volver a disfrutar de la gente, la comida, las compras y el vacacionar como antes del COVID-19. Lástima que fue sólo por 4 días y que el mundo sigue sufriendo con este virus 😦

Esta semana empiezo mis clases de español, gracias a Dios en el salón de clases y ya les contaré la próxima semana cómo va todo por estos rumbos. Cuídense!

P.D. Si alguien quiere escaparse al paraíso, aquí les dejo el link para que vean más fotos y todo lo que el hotel ofrece. Para nosotros será un lugar de visita obligatoria una vez al año 🙂 https://www.thermenbadnieuweschans.de/

De vuelta a clases!

Después de seis semanas de vacaciones escolares, hoy regresaron a la escuela nuestras hijas. Empiezan las clases 9 y 10 que corresponderían a tercero de secundaria y primero de prepa/bachillerato en México! Ya viéndolo así me parecen grandísimas!!!

Hace unos días recibimos un par de documentos de la escuela para explicar todos los procedimientos y nuevas reglas en la escuela para cumplir con las normas de higiene con esto de la pandemia. Aquí las resumo para que sepan un poco como se ha preparado nuestra escuela en particular para este año escolar.

Recuerden que vivo en el estado de Baja Sajonia y que las reglas pueden cambiar de estado a estado. También de escuela a escuela, mis hijas están en una secundaria donde hay más de 1000 alumnos desde 5to hasta 13o.

  • TODOS los alumnos vuelven a clases. Sólo aquellos en grupo de riesgo pueden quedarse en casa.
  • El uso de cubrebocas es obligatorio en pasillos, baños, pausas, etc. pero no en el salón de clases.
  • Cada grado tiene salones asignados en un edificio en particular, que a su vez cuentan con una entrada y una salida determinadas. De igual forma, tendrán su recreo muy cerca del edificio para evitar mezclar alumnos de un grado con otro. Obviamente no tienen 9 edificios diferentes, por lo que algunos grados comparten edificio, pero no espacio de recreo.
  • Todos los alumnos entran a la misma hora porque el servicio de transporte no es tan flexible para permitir diferentes horarios de inicio de clases.
  • Los alumnos permanecerán en su salón en todas las materias, por lo que no harán uso de los laboratorios de física y química, salón de música o arte.
  • En la clase de deporte solo practicarán los deportes donde sea posible mantener la distancia, etc. También los ensayos de la orquesta y grupos de música siguen lineamientos estrictos.
  • No se ofrecerán de momento “AGs” que son clases extracurriculares para evitar la mezcla de alumnos de diferentes grados. Sólo 5to y 6to pueden quedarse después de clases si sus padres trabajan (Hausaufgabenbetreuung)
  • La cafetería solo ofrecerá platillos fríos a los alumnos de 5to y 6to y aquellos alumnos de grados superiores que tengan clases después del mediodía.
  • Alumnos con fiebre o síntomas de gripe deben quedarse en casa.
  • Aquellos que han regresado de vacaciones de un “país de riesgo” deben hacerse la prueba antes de volver a clases.
  • Los visitantes a la escuela deben dirigirse a la recepción para dejar sus datos de contacto, usar mascarilla todo el tiempo y mantener la “sana distancia” de 1.5 metros

En cuanto a las reglas de higiene, se mantienen las que tenían antes de las vacaciones:

  • Hay desinfectante en diferentes lugares de la escuela
  • Deben sentarse siempre en el mismo lugar en el salón de clases
  • Las puertas del salón permanecen abiertas
  • Hay que ventilar el salón cada hora
  • No se prestan útiles escolares
  • Nada de abrazos ni saludos afectuosos
  • Distancia de 1.5 metros cuando sea posible o uso de mascarilla (fuera del salón de clases)

Así que las chicas se han preparado para este primer día de clases y confío que poco a poco vuelva todo a la normalidad. Sería terrible que cerraran nuevamente la escuela o volvieran a “homeschooling” que sinceramente no fue muy provechoso que digamos.

Ya les iré contando como evoluciona el ciclo escolar y si hay cambios o novedades! Cuídense mucho y seguimos por aquí!

Ya son cinco meses viviendo en esta pesadilla llamada coronavirus… fue un 13 de marzo cuando decidieron cerrar las escuelas y pocos días después cerraron tiendas y restaurantes. Al poco tiempo también cerraron las fronteras y poco a poco la gente fue cancelando eventos, fiestas, viajes, paseos, etc. Desde entonces debemos usar mascarilla en lugares públicos y comencé a contar las semanas que ya completan una veintena.

Cuando parecía que todo volvía a la normalidad, empieza a aumentar el número de contagios en Europa, y en América las cifras no son nada alentadoras. Esto ya parece la historia sin fin y creo que en los próximos meses las cosas no mejorarán.

La semana pasada estuvimos de vacaciones en la región vitivinícola del río Rin y fue muy triste observar que los restaurantes y tiendas estuvieran vacíos. De regreso a casa tomamos el tren y a pesar de ser temporada alta el tren también venía casi vacío. Deprimente 😦

Quiero mi mundo de vuelta, ese del 2019 sin coronavirus, mascarilla, cuarentena, miedo ni sana distancia.

Quiero mi mundo caótico, lleno de turistas por doquier. Japoneses tomando fotos, latinos probando cervezas alemanas, europeos disfrutando Cancun, australianos visitando safaris africanos!

Quiero mi mundo lleno de gente con niños corriendo en las calles y parques, grupo de jóvenes paseando por centros comerciales, ejecutivos visitando congresos internacionales.

Quiero mi mundo goloso con restaurantes llenos y bares a reventar. Con risas, bandas en vivo, copas brindando y porqué no, uno que otro borracho armando trifulca.

Quiero mi mundo desvelado con discotecas que no cierran, donde jóvenes bailan y se divierten hasta el amanecer.

Quiero mi mundo sudoroso con deportistas en gimnasios, carreras, competencias y partidos de todo tipo. Y también quiero el público que aplaude, brinca y se emociona con cada gol, medalla y logro alcanzado.

Quiero mi mundo con el cielo tapizado de aviones que llevan gente de un lado a otro, sea por negocios, vacaciones, visitas familiares, intercambios estudiantiles y mil razones más.

Quiero mi mundo consumista con tiendas llenas de gente probando nuevas prendas, escogiendo muebles o electrodomésticos, autos o bicicletas.

Quiero mi mundo fanático que asistía a estadios para apoyar a su equipo favorito, que hacía la ola y portaba la camiseta con orgullo.

Quiero mi mundo ruidoso donde la música no paraba en conciertos de todo tipo. Desde música clásica hasta rock, con cantantes famosos y otros en camino al estrellato, con el público coreando, con encendedores, aplausos y gritos de emoción.

Quiero mi mundo impaciente que esperaba haciendo filas en parques temáticos, cines y festivales. Para cruzar una frontera o para tomar un avión en el aeropuerto.

Quiero mi mundo loco por el arte, por conocer iglesias, museos y ruinas en todo el mundo. Por visitar exposiciones de fotografía, pintura, escultura o conocer libros nuevos a través de sus autores.

Quiero mi mundo creyente en tantas religiones que visitaba iglesias, mezquitas y templos alrededor del mundo. Con tantas peregrinaciones, celebraciones religiosas y eventos para unir comunidades en oración.

Quiero mi mundo trabajador que producía, construía y generaba trabajo para millones de personas que sostienen familias grandes y pequeñas. Ese mundo que no imaginaba que un virus pudiera poner su trabajo o negocio en riesgo.

Quiero mi mundo fiestero que no necesitaba razón específica para organizar una reunión, carne asada o fiesta. Quiero que la gente vuelva a celebrar bodas, bautizos, aniversarios con amigos y familiares. Que se celebre la fiesta de la cerveza, del tomate y del carnaval! Aquí, allá y más allá!

Quiero un mundo sin tanto desinfectante ni mascarilla para volver a ver sonrisas y escuchar con claridad lo que la gente me dice.

Quiero que alguien me pellizque y así despertar de una buena vez de esta pesadilla que se llevó mi mundo imperfecto pero con esperanza.

Quiero que alguien devuelva la cinta al punto donde estaba el primer contagio y evitar toda esta pandemia que parece no tener fin y que desencadenará consecuencias económicas, políticas y sociales sin precedentes 😦

Sueno pesimista? Si, pero necesito desahogarme para no enloquecer. Sé que no puedo devolver el tiempo y que nuestro mundo no volverá a ser el mismo que antes. Doy gracias a Dios por haberme permitido vivir 46 buenos años antes del coronavirus, en el cual viajé sin preocupaciones, conocí lugares increíbles y disfruté la vida sin restricciones ni cuarentena.

Ya veremos como nos va con el inicio de clases, con los mercados navideños y con lo que falta del año. Y yo que pensé que el 2020 sería un año extraordinario por su número y vaya que lo está siendo!

Las vacaciones escolares en nuestro estado Niedersachsen empezaron el pasado 16 de julio y como pocas veces en estos 18 años que tengo viviendo en Alemania no tenemos planes de salir. Por un lado porque nuestro plan de vacaciones estaba programado para diciembre y mi marido no había pedido días libres para el verano. Y por otro lado por la pandemia, con la que no dan ganas de subirse ni a un avión ni a un tren para viajar al menos en Europa.

No será nuestro primer verano en casa, así que habrá que practicar un poco la creatividad y encontrar opciones aquí cerca para pasar unos días con amigos o con la familia.

Como les había comentado antes, pospuse mi fiesta de cumpleaños una semana y celebré el 17 de julio con siete amigas en casa. El clima estuvo espectacular y pudimos estar afuera toda la noche. Empezamos con un brindis, después la cena y luego a quebrar la piñata!

Sí, una idea loca que se me ocurrió al ver en Facebook una piñata en forma de mariposa que mandé pedir y que fue bien aceptada por las invitadas. Nos divertimos de lo lindo. Al quitarse el sol empezó a refrescar, así que prendí el “horno azteca” en la terraza para seguir conversando y disfrutando la velada.

Al día siguiente le tocó el turno a la pequeña que también había cumplido años y celebró con dos amiguitas en casa. Comieron pizzas, vieron películas, pasearon a media noche por el pueblo y durmieron en la sala hasta que llegó la hora de desayunar.

El domingo nos fuimos a Grömitz, playa en el Mar Báltico donde coincidimos con otras dos familias mexicano-alemanas y pasamos un día de lujo. Sol, playa, “Fischbrötchen” (sandwiches de pescado), amigos, pizzas y mucha diversión!

Las vacaciones no podrían haber empezado mejor! Desgraciadamente el clima no ha seguido cálido pero espero que Agosto traiga más calorcito para disfrutar la piscina de los abuelos o la playa en el norte de Alemania. De momento estoy muy ocupada con un seminario en línea y puedo prescindir del sol.

Les deseo un bonito verano y no me extrañen mucho si no escribo tan seguido. Por aquí andaré pero seguramente no habrá muchas novedades que compartir. Cuídense mucho y ojalá el Corona Virus también se vaya a Marte o Saturno de vacaciones 🙂

La semana pasada fue de cumpleaños doble, empezó el lunes con mi cumpleaños y terminó el domingo con el de nuestra hija menor que ya cumplió 14 años!

Como les había comentado, ya es posible reunirse con amigos, así que el lunes fui a desayunar con unas amigas de Hamburgo y por la tarde vinieron otras amigas a merendar en dos diferentes horarios para no coincidir muchas a la vez. Estuvo lloviendo todo el día, así que no fue posible sentarse afuera pero de todas formas la pasé muy bien.

También recibí muchas felicitaciones escritas y llamadas telefónicas. Mi marido tuvo que salir de viaje, así que fui a comer con mis hijas a la ciudad. La semana siguió con mucha lluvia y frío (14 grados de máxima) por lo que decidí posponer mi reunión del viernes para la próxima semana. Espero el clima mejore y se vuelva a sentir un poco el verano.

El domingo cumplió 14 nuestra princesa menor y nos fuimos de paseo a Bremerhaven, una ciudad a una hora y media de casa que es puerto y tiene muchas atracciones. Entre ellas un zoológico marino que teníamos muchos años de no visitar.

Así conocimos a las nuevas integrantes del lugar: dos oseznas polares a las que bautizaron con los nombres de Ana y Elsa. Además vimos focas, pingüinos y muchos peces.

El clima estuvo agradable y llegamos a los 20 grados con cielo despejado a ratos. Fue un día lindo y el próximo fin de semana invitará a unas amigas para ver películas y hacer una pijamada.

En cuanto a la pandemia, la vida poco a poco vuelve a la normalidad y el miércoles empiezan las vacaciones escolares, por lo que mucha gente empieza a planear salir aunque sea aquí mismo en Alemania. En nuestro caso nos quedaremos en casa y haremos pequeños viajes a lugares cercanos para visitar a la familia o amistades.

A partir del 13 de julio es posible (en Niedersachsen):

  • hacer viajes escolares con un máximo de 50 alumnos
  • partidos deportivos hasta con un máximo de 30 jugadores
  • eventos con un máximo de 500 personas
  • los asilos pueden regular las visitas
  • la sana distancia de 1.5 metros y el uso de cubrebocas en lugares cerrados sigue

El ministerio de educación ha planteado tres posibles escenarios para el regreso a clases a finales de agosto que va desde clases normales hasta grupos separados combinando clases presenciales con “home-schooling”. La decisión final se tomará una o dos semanas antes de entrar a clases dependiendo del número de casos en el Estado. A como van las cosas confío en clases normales, pero habrá que esperar a que vuelvan los vacacionistas 🙂

Desgraciadamente la situación en el continente americano no es tan buena como aquí y espero pronto puedan tener mejores noticias 🙂 A seguirse cuidando!

 

Se llegó el día!

Sí, precisamente hoy que celebro mi cumpleaños número 47 se llegó el día en que mis hijas me pasaron de estatura! Exacto, no sólo la mayor sino también la “chiquita” que la próxima semana cumple 14 años.

Obviamente sabía desde un principio que este día llegaría, pues en México tengo una estatura promedio, pero aquí soy “bajita” y aunque mis hijas no serán demasiado altas, creo que si alcanzarán la estatura promedio pero alemana.

No sé si fue la cuarentena o simple casualidad que en estos meses se pusieron a crecer rapídisimo. Primero fue en peso (estaban por debajo del límite inferior para su edad) y después en estatura. Se nota en la ropa que deja de quedarles y en la ropa que tienen que comprar, que ya no encuentran en el área de niñas sino en la de adultos, y no necesariamente XS.

Y esa es la ley de la vida… los hijos crecen y en un par de meses me verán hacia abajo como yo las veía hasta hace poco. Calzamos de momento todas el mismo número y pueden ponerse mis camisetas sin problema. Los pantalones no, pero chaquetas, vestidos o blusas sí. No es que quieran ponerse mi ropa, pero de vez en cuando necesitan algo y lo toman prestado.

Cómo pudieron darse cuenta en el título, esta semana hice pausa de la cuenta de semanas con el Coronavirus. Cuatro meses desde que empezó la cuarentena y aunque ya hemos vuelto prácticamente a nuestra rutina, todavía hay algunas restricciones y la vida “normal” todavía se ve lejana.

Y volviendo al tema de las hijas, hace 2 años las bicicletas que tenían les quedaron pequeñas y el año pasado no alcanzaban con seguridad las de adulto por lo que decidimos esperar. Finalmente esta primavera eligieron sus nuevas bicicletas y justo a tiempo, porque de momento hay una sobredemanda y están tardando mucho en llegar. Las suyas llegaron la semana pasada y están felices! Claro, son más grandes que la mía! Y aunque me encantaría dar una vuelta en ellas, los pies no me llegan al suelo 🙂

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Todas unas señoritas, mi mejor regalo de cumpleaños! Doy gracias a Dios por tantas bendiciones recibidas a lo largo de mi vida y por permitirme celebrar con la familia y amigas. Poco a poco han levantado las restricciones de reunión, así que iré a almorzar con unas amigas y esta tarde vendrán otras a merendar en dos turnos diferentes. El viernes celebraré con mis amigas latinas y habrá hasta piñata. Claro, sólo puedo invitar a nueve pero es un buen número para divertirnos aunque no haya abrazos ni besos de felicitación.

 

 

 

La semana pasada fui con una amiga a una función especial organizada por el grupo de “Landfrauen” al que pertenezco al Autocine instalado en Stade. La película sería una sorpresa, y la sorpresa fue que proyectaron una de las pocas películas que he visto ya dos veces: Hidden Figures, sobre algunas mujeres afroamericanas que trabajaron en la NASA en los 60s. No me gusta ver dos o más veces una película, pero hace unas semanas me pareció interesante que nuestras hijas vieran lo difícil que es ser afroamericano en EEUU (por el caso reciente de G. Floyd).

En fin, la película es buena y no me quedó más remedio que verla por tercera vez. Ahora desde el auto en una pantalla gigante al aire libre. Llevamos bebidas y botanas y la pasamos muy bien.

 

Toda la semana hizo mucho calor, pasamos incluso los 30 grados que para el norte de Alemania es algo poco común. Y ahora entiendo lo difícil que debe ser llevar cubrebocas en mi querida ciudad natal Monterrey, donde 30 grados en estos meses es considerado “fresco”. Qué incomodidad estar sudando y llevar mascarilla, y en estas situaciones creo que cualquier material es terrible!

Para mitigar un poco el calor, decidimos visitar a mis suegros que tienen una piscina en su jardín y en la cual no hay que hacer reservación ni guardar distancia entre las personas 😉 La pasamos genial y mis suegros estuvieron muy contentos con la visita. El plan es volver en agosto para aprovechar el viaje y visitar Berlín que no queda lejos.

Esta semana no hay muchos cambios en las restricciones y la próxima semana anunciarán los siguientes cambios que espero incluyan buenas noticias sobretodo ahora que empiezan las vacaciones y el verano 🙂

Se acaba junio y la pendemia no cede 😦 De todas formas les deseo una feliz semana y hasta la próxima!

 

Al 1 de junio:

En el mundo.

Infectados de corona virus:

Muertos:

100,000 en EEUU

 

Efectos colaterales de la cuarentena:

En el mundo:

7,4 mil millones recaudados para una vacuna

millones de niños se enfrentan a la amenaza de la violencia debido al confinamiento

el #BancoMundial alerta de que la #economíaglobal caerá un 5,2 % este año debido a la #pandemia.

La economía mundial vive su peor recesión desde los años 30

En EEUU:

40 millones de desempleados

Estados Unidos ha devuelto a 20.000 personas a Guatemala y México desde el comienzo de la pandemia

 

En la Unión Europea:

750.000 millones de euros para plan de estímulo económico

Francia anuncia plan de 8.000 millones de euros para salvar el sector automotriz

El PIB de Francia caerá alrededor de un 10% en 2020

 

En Alemania:

10 millones de empleados con sueldo/salario reducido (Kurzarbeit)

52,000 operaciones de cáncer aplazadas

Lufthansa acuerda con el Estado alemán ayuda de 9.000 millones de euros

Exportaciones alemanas registraron en abril la mayor caída en 70 años

Paquete de estímulos: 130 mil millones de euros para apoyar a la economía, incluye reducción de iva, bono por niño, prima en compra de coche eléctrico, etc.

En Latinoamérica:

30 millones de nuevos pobres

 

 

Una semana más en este tiempo de Coronavirus que no parece terminar, sobretodo si volteamos a ver al continente americano, donde los casos de contagio y defunciones siguen en aumento. Cómo me decía mi hermano ayer, parece increíble que aquí todo vuelva a la normalidad mientras que del otro lado del mundo los números siguen subiendo y no se ve la luz al final del túnel como acá.

La semana pasada estuvo marcada por el lanzamiento de la tan esperada APP que podrá monitorear la propagación del virus a través de nuestros teléfonos móviles. La aplicación se diseñó para identificar las cadenas de infección del coronavirus, pero esta solo funciona en Alemania y desafortunadamente aún no en toda la UE.

La aplicación, llamada Corona-Warn, notifica a los usuarios si por 15 minutos o más estuvieron a menos de tres metros de alguien que en los 14 días posteriores al contacto dé positivo en un test de COVID-19. Para ello utiliza Bluetooth en lugar de tecnologías de geolocalización.

La Corona-Warn calcula a través de un algoritmo el riesgo de infección del usuario y aconseja qué medidas de protección emprender. Por ejemplo, aislarse en casa y solicitar un test de COVID-19. Sin embargo, la puntuación del usuario en la escala de riesgo no es visible para nadie más y no quedan guardados el lugar y la hora en que se produjeron los encuentros. (Fuente: DW Español)

Yo la instalé sin problema y no creo en las teorías de conspiración que dicen que es una forma más de controlarnos. Por el contrario, creo que es nuestro deber ciudadano colaborar en este tipo de medidas para aportar datos que faciliten la toma de decisiones. El virus no desaparecerá con el uso de dicha aplicación, pero es una manera de saber si hemos estado cerca de alguien contagiado y tomar medidas rápidas para evitar la propagación. Ya veremos si funciona, porque por ahí leí también que para que se obtengan datos fiables al menos 50 millones de personas tendrían que usarla 🙂

Desde hace unas semanas ya es posible asistir a misa en mi ciudad pero hay que registrarse previamente para no sobrepasar el límite máximo de asistentes, usar mascarilla y no cantar. La verdad que no me dan ganas de ir y volveré cuando sea como antes. Para el domingo estaba planeada un servicio religioso ecuménico que como cada año se celebra en los días de la feria del pueblo. La feria fue cancelada por el Coronavirus y obviamente el servicio religioso también, a pesar de que se realizaba al aire libre.

Como alternativa, organizaron una Automisa en el terreno donde desde hace unas semanas se proyectan películas, realizan conciertos y obras de teatro mientras que el público permanece en su auto. Por curiosidad fui con mi hija menor y debo admitir que no estuvo tan mal. Pudimos cantar, escuchar al sacerdote católico y el pastor evangélico a través de una estación de radio y saludar a otros fieles. Original, no? Fue un evento único y espero pronto volver a la iglesia en comunidad y sin tantas restricciones.

A partir de esta semana en nuestro Estado Niedersachsen esta permitido:

  • tomar clases de deporte en las escuelas
  • realizar reuniones con 10 personas, incluyendo picnics o asados
  • abrir saunas, cines, teatros y salas de concierto con restricciones
  • actividades deportivas con un máximo de 50 personas de público
  • abrir al 100% los hoteles

El próximo miércoles asisto con una amiga al autocine y pronostican mucho calor para el fin de semana, así que esperamos poder visitar a mis suegros para disfrutar de la piscina sin restricciones 🙂

Feliz semana!

 

Finalmente la pequeña también pudo ir a la escuela la semana pasada y ver a la mitad de sus compañeros de clase. Para la mayor fue su segunda semana y yo feliz de volver un poco a mi rutina donde por las mañanas estoy sola en casa.

Esta semana les toca quedarse en casa nuevamente para que la otra mitad del salón pueda asistir, pero el hecho de que asistan al menos cada dos semanas ha cambiado su estado de ánimo 🙂

Escuchando a otras mamás en otros Estados me considero afortunada porque mis hijas van en horario normal de 8 de la mañana a la 1:30 de la tarde de lunes a viernes. En otras secundarias sólo van algunas horas por semana y en la primarias ni se diga, ahí el horario es aún más limitado!

Hoy lunes vuelven a clases en Niedersachsen la primera, 5ta y 6ta clase, con lo que oficialmente todos los niveles de primaria y secundaria están en clases, aunque como he dicho a medias porque sólo van una semana sí y otra no. Por ejemplo la escuela de nuestras hijas tiene aprox. 1000 alumnos, por lo que a partir de hoy ya estará a media capacidad.

Este año las vacaciones de verano comienzan el 16 de julio, así que todavía quedan un par de semanas de clases. He escuchado que todos los niños de jardín volverán el día 22 de junio, aunque no estoy segura si también con horarios limitados.

En mi caso, ya estoy al 100 con mis cursos de español y aunque no todos los alumnos siguieron, yo tengo mi horario normal ya sea presencial o en línea. No me puedo quejar, los cursos se alargaron para cubrir las horas perdidas y terminaré a mediados de julio.

Planes para el verano? Aún no. Es un hecho que nos quedaremos en Alemania, y quizá visitemos a mis suegros o alguna ciudad cercana para no aburrirnos, pero también ando buscando otras alternativas de cursos de verano, aunque sean virtuales para aprovechar el tiempo. Ya les contaré.

 

Ya cumplimos prácticamente tres meses con restricciones en nuestra vida diaria en Alemania debido al Coronavirus. Poco a poco vamos volviendo a la rutina pero falta mucho para poder decir que ya estamos como antes del Covid. A veces pienso que nunca volveremos a vivir como lo hicimos antes de esta pandemia 😦

La semana pasada empezaron las clases de baile de nuestras hijas. Una toma clases de ballet y la pequeña de hiphop. Las reglas son muchísimas, muy parecidas a las de la escuela pero no importa! Mis hijas felices de volver a bailar.

Primero que nada, las clases son sólo para mayores de 8 años, para las chiquitinas es muy difícil eso de guardar distancia y además, las alumnas no pueden llevar acompañante, así que sin mamá es difícil dejar a una peque de 4 años en la puerta del edificio. Tienen que llegar vestidas porque no hay vestidores abiertos, sólo se cambian los zapatos y directo a clase. Nada de llegar muy temprano, porque no hay lugar para esperar a que empiece la clase.

Los grupos se redujeron a 8 alumnas para poder guardar la distancia entre ellas y por lo mismo cambiaron un poco los horarios de clase. El uso de cubrebocas es obligatorio en pasillos pero no en el salón donde bailan.

También mi marido empezó con la práctica de tiro que también había sido suspendida desde marzo. Las reglas son similares y también esta feliz de volver a ver a sus cuates los viernes por la noche.

El fin de semana me fui con unas amigas a la playa! Una de ellas tiene un departamento en la costa del Mar Báltico y acostumbramos tomarnos un respiro de vez en cuando. La fecha estaba establecida antes de que llegara el Covid a nuestras vidas y tuvimos suerte de que no hubo necesidad de cambiarla.

En general hubo pocas diferencias a otras veces. Había mucha gente y el clima estuvo variando entre horas de sol, chubascos, viento y nubes. Tomamos café en el malecón, caminamos por la playa y cargamos pilas entre pláticas, películas y chistes.

Las reglas de distancia siguen en todas partes pero al menos los restaurantes ya no tienen restricciones en ocupación. Las canastas de playa (Strandkörbe) siempre han estado separadas, así que la vista no ha cambiado:

 

En nuestro Estado Niedersachen, a partir de hoy es posible:

  • visitar bares y albercas
  • los hoteles pueden estar a 80% de su capacidad
  • celebrar bodas, funerales y bautizos hasta con 50 invitados
  • asistir a eventos culturales al aire libre hasta con 250 personas
  • viajar en autobuses turísticos
  • usar duchas y vestidores en gimnasios y clubs deportivos

Pero no se puede cantar victoria porque por ejemplo en Göttingen han cerrado otra vez escuelas y lugares públicos por un aumento en casos de Covid. Así que poco a poco pero con cautela…

 

 

 

 

De grande quiero ser…

¿Quién no ha dicho esta frase alguna vez? Incluso de nuestros hijos muchas veces la escuchamos: “De grande quiero ser policía, astronauta o modelo”. Sinceramente yo no recuerdo qué dije cuando estaba pequeña, pero seguramente lo normal para la época y mi edad. Y no, no me convertí en policía ni astronauta pero hoy digo con frecuencia la frase:

“De grande quiero ser como Regina”.

¿Y quién es Regina? Pues una mujer muy especial que conocí hace 5 años en mi curso de español avanzado. Con el paso del tiempo nació una linda amistad y además de verla en mi curso, nos encontramos en su casa o en la mía para tomar té de vez en cuando.

Actualmente tiene 82 años, es soltera y vive sola en una casa con jardín a las afueras de la ciudad donde vivo. Era profesora de biología y trabajó un año en una escuela de monjas en Ecuador donde perfeccionó su español.

Cada vez que nos reunimos, aprendo muchísimo de su vida, discutimos temas de actualidad (en español o alemán) y reímos mucho. Y siempre cuando me despido pienso lo mismo: Cuando tenga 82 años quiero tener la vitalidad, el optimismo y la memoria de Regina.

Con esto de la pandemia no ha habido clases de español y le llamé varias veces para saber si quería que le hiciera la compra o le ayudara en algo, a lo que siempre me contestó que no, porque su única salida era ir al supermercado. Todavía conduce! En cambio, me invitó a merendar en repetidas ocasiones a lo cual accedí siempre gustosa. En este tiempo hemos conversado mucho y la amistad se ha fortalecido.

Hablando de teléfonos celulares y que hubiera querido comprar uno para su viaje planeado a Sudamerica en Abril, el cual desgraciadamente fue cancelado por el Coronavirus, le pregunté que si quería que la acompañara a comprar uno. Nos pusimos de acuerdo y fuimos a una tienda de electrodomésticos a escoger uno adecuado para ella.

Eligió uno con teclas grandes y tres teclas con números de emergencia. Sale mucho a caminar al bosque que queda cerca de su casa y quiere estar segura de poder llamar a alguien en caso de sentirse mal. Según el médico necesita un marcapasos pero ella no se decide a ponérselo. Ella leyó todo el manual solita y yo fui la primera persona a la que llamó para probar su funcionamiento.

En la siguiente reunión le agregué los tres números de emergencia (uno de ellos es el mío), cambié los tonos musicales y otros detallitos. Al final me dijo algo que me sacudió: “Gracias por ofrecerte a acompañarme a comprarlo, hasta ahora nadie lo había hecho”. Y así son los alemanes mayores, no piden ayuda y ahora me queda claro que le debo preguntar en el futuro. A mí no me da pena 🙂

Cuando voy a su casa, siempre decora la mesa con flores, busca un té que me guste y prepara algo rico para merendar: crepas, pastel o como la última vez: fondue de chocolate con frutas. Disfruté tanto verla comer el chocolate, porque me comentó que hacía años que no lo hacía y parecía una niña pequeña comiendo su postre favorito.

Hace unas semanas hicimos una excursión a Osten, un pequeño pueblo donde se encuentra un “ferry colgante”y que ella tenía ganas de volver a visitar. El clima estuvo espectacular y después de subir al ferry, recorrimos el pueblo a pie y comimos en un café. Era la primera vez que pasábamos tantas horas juntas y fue realmente maravilloso. Pueden imaginarse escuchar frases como: “Qué suerte tuvimos con el clima”, “mira esas florecitas entre las piedras”, “escuchas X o Y pájaro? Lindo, no?”, “Con todas estas hierbas podría hacerme una buena ensalada”, “Qué bueno que pudiste acompañarme a pasear por aquí”, “Y mira esas nubes, no son hermosas?”. Así todo el tiempo!

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Charlamos sobre todo tipo de temas, excepto el Coronavirus que ya nos tiene bastante hartas. Me contó de sus abuelos, de su tiempo en Ecuador y Salamanca, de su hermano mayor y del origen de su nombre. Cambiamos de alemán a español varias veces y como siempre, me contó un montón de cosas de aves, plantas y biología 🙂 Al regreso, me invitó a comer helado en su jardín y me enseñó algunas fotos de su estancia en Lacatunga, Ecuador. Como era costumbre, ella solo sale en unas cuantas fotos pero fueron suficientes para darme cuenta que desde entonces ya era una persona cariñosa, alegre y espontánea.

A pesar de vivir sola siempre tiene una sonrisa en la boca, disfruta cada detalle de la naturaleza, aprecia lo que tiene y busca el lado positivo de las cosas. Increíble, no? Recientemente me ha dicho que le gustaría ir a Costa Rica porque vio una oferta en un catálogo y como su viaje en el barco de expedición se canceló, anda viendo nuevas opciones. Ojalá no hubiera una pandemia y pudiera cumplir su sueño pronto. Y si no lo cumple, estoy pensando en cumplirlo yo, así sea cuando tenga 80 años!

Durante nuestra última plática le conté un poco de mi bisabuela Chabelita, con quien comparto el nombre, la apariencia física y mucho de su temperamento. Ella también fue una mujer ejemplar, adelantada a su época que viajó por el mundo e incluso en su viudez disfrutaba cada momento y contagiaba su optimismo. Será que por eso me llevo tan bien con Regina? Seremos almas gemelas? Estoy segura que mi bisabuela y ella hubieran pasado un tiempo espectacular en algún país exótico. Lástima que no coincidieron en tiempo y espacio.

Pero coincidimos ella y yo y doy gracias a Dios, al destino y a la vida por haberla puesto en mi camino. Dios la bendiga y le conceda muchos años más de salud para seguir aprendiendo de ella. Es un verdadero tesoro viviente 🙂

 

 

Y la vida sigue con mascarilla en lugares públicos, distanciamento social y restricciones varias. Peeerooooo, poco a poco la rutina vuelve y la semana pasada nuestra hija mayor comenzó las clases de nuevo en su noveno grado. De igual manera, las clases de español comenzaron y dos de mis cursos volvieron al salón de clases.

En la secundaria las reglas son muchas, pero Victoria esta feliz de volver a ver a sus amigas en persona y estar ocupada por las mañanas. Como les dije antes, el grupo fue dividido en dos partes, y se turnan por semana. Los escritorios están acomodados con un metro y medio de distancia y en el salón de clases no es necesario el uso de tapabocas. En los pasillos, baños y escaleras sí. Tienen que lavarse las manos frecuentemente y no es posible comer afuera, solo en el salón de clases en su propio escritorio.

Por mi parte, las reglas son similares en la VHS. Se colocaron avisos y flechas por todo el edificio, la puerta principal de la escuela es usada como entrada y la puerta trasera como salida. En el salón de clases también los escritorios están separados y no es necesario usar cubrebocas. Adicionalmente los salones están siempre abiertos para evitar que la gente se acumule en el pasillo y las ventanas tienen que estar abiertas siempre para facilitar la ventilación.

El viernes por la mañana daré dos cursos en línea por falta de salones que puedan cumplir con los requisitos de distancia. Desgraciadamente no todos los alumnos quieren continuar en este formato y solamente tengo la mitad de los alumnos en cada curso. Pero al menos estoy ocupada y ganando experiencia en cursos digitales.

La próxima semana se incorpora la pequeña a clases y tengo la suerte de que ambas irán la misma semana, así que una semana irán a la escuela juntas y otra se quedarán en casa. Las clases terminan el 15 de julio así que todavía tienen un poco por aprender. Planes para verano no hay y ya veremos en que se entretienen para no aburrirse más de la cuenta.

Hoy es día festivo en Alemanía, lunes de pentecostés y nos quedaremos en casa. Ya abrieron algunas playas en el norte del país pero nosotros haremos carne asada y terminaremos algunos pendientes en el jardín.

Feliz semana y hasta la próxima!

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