El diario personal de una mujer, mexicana, migrante y mamá que vive en Alemania… sus experiencias, sus anécdotas y sus opiniones!

Hoy cumple años nuestra primogénita… los llamados „Sweet 16“ y lo que quiere decir que yo tengo los mismos de ser mamá!

Parece que fue ayer cuando me avisaban que me tenían que operar de emergencia porque el bebé ya sufría de „estrés“. Claro, después de 10 días de la fecha programada y 10 horas de haber „roto la fuente“, ya era hora de sacar a esa pequeñita que no tenía ganas de nacer 🙂

Esa bebecita de 3 kilos y medio nos convirtió en padres y 16 años después se ha convertido en una señorita sana, hermosa y responsable. Y junto con su hermana menor, somos una familia feliz!

Una de sus primeras palabras fue „mamá“ como en la mayoría de los niños, y luego ella y su hermanita me llamaron por muchos años „mami“. Me encantaba oír esa palabra, pero como era de esperarse hace unos años pasaron al „mamá“, término más neutral, eso sí con acento y no „mama“ en alemán. Pero desde el año pasado curiosamente cambiaron al „mom“, no estoy segura si fue después de su viaje a California o desde antes, pero no importa.

Curioso, no? Ya veremos cuanto tiempo me dura ese sobrenombre que no me disgusta y que encuentro bastante „cool“ 🙂 Aquí es muy común que los hijos desde pequeños llaman a los padres por su nombre, pero yo prefiero el sobrenombre, sea mamá, mami, mom o algo parecido. Yo sigo llamando mamá a la mía y espero mis hijas sigan esa costumbre 🙂

Y justamente mañana empiezo a trabajar de tiempo completo, 16 años después de haber dejado mi trabajo como consultora en J.D.Edwards. Cuando nuestra hija pequeña cumplió 3 años hubiera podido regresar a mi puesto dejado 5 años atrás, pero no me daban oportunidad de hacer „homeoffice“ ni de trabajar medio tiempo, y dado que mi trabajo consistía en viajar por todo Europa y mi marido ya viajaba bastante, tuve que renunciar para dedicarme 100% a las niñas.

Obviamente mi plan original no era hacer una pausa taaaan larga, pero las cosas se fueron acomodando con las clases de español, que me ofrecían un horario flexible, podía estar libre durante las vacaciones escolares y así pasaron los años en un abrir y cerrar de ojos.

La hermana de mi marido me hizo un comentario que me sorprendió cuando supo que volvía a trabajar de tiempo completo… me dijo algo así: „felicidades… ya era tiempo de que volvieras a tener una vida“. Mmmm, no sé si lo dice porque no tiene hijos, porque es alemana, o porque cree que una madre que no trabaja de tiempo completo no vive, pero definitivamente estos 16 años han sido de los mejores de mi vida y han sido vividos plenamente!

Disfruté cada día al máximo y sé que fui privilegiada al poder pasar tanto tiempo con las niñas. La decisión fue mía y mi marido me apoyó en todo momento, ahora empezamos otra etapa como familia y trataré de combinar de la mejor manera mi trabajo con mis ocupaciones de madre y ama de casa, con el apoyo de Tom y nuestras hijas.

No soy la madre perfecta y no pretendo serlo, he ido aprendiendo sobre la marcha como todas las mujeres que tienen la bendición de ser madres y seguiré haciendo lo mejor para darles a nuestras hijas el apoyo, amor y dedicación que merecen. Veremos si a mi también me tocan los „sweet 16“ como mamá 🙂

Le pido a Dios que siga colmando de salud, bendiciones, empatía, aventuras y felicidad el camino de nuestra primogénita. Que siga descubriendo lo bello de la vida, disfrutando de su juventud y viviendo cada oportunidad al máximo! Y a mí que me mande una buena dosis de paciencia, sabiduría, tolerancia y confianza para seguir en este camino de „mom“ que me hace feliz, feliz, feliz!

Adiós 2020

Como es tradición, la última entrada del año en este blog es para despedir el año que termina y escribir un poco sobre los propósitos y deseos para el que viene.

Estos días de vacaciones y encierro obligado (no hay tiendas, ni restaurantes, ni mercados de Navidad que visitar) han servido para reflexionar en todo lo que ha pasado (y lo que no ha pasado) en este 2020.

El año empezaba con muchísima esperanza simplemente por su número doble… 20 20… único y curioso, cómo no iba a ser un año especial, algo diferente y seguramente lleno de aventuras, cosas positivas y bendiciones. Y ahora imagínense ese ruido espantoso de disco rallado! Claro, ahora sabemos lo que realmente trajo este maravilloso número 2020, un virus que puso al mundo de cabeza!

En lo personal el año empezó de maravilla con mi viaje a Monterrey… tres semanas sola en mi tierra natal para apoyar a mis padres con su mudanza a un departamento y vaciar la casa de mi infancia. Fue fantástico y ni siquiera la despedida fue dolorosa porque estaba segura que en diciembre volvería con la familia completa para celebrar las fiestas navideñas y el XV años de las chicas.

El buen sabor de boca me duró poco porque en marzo empezaron las malas noticias y llegó el primer “lockdown”. Todo ha cambiado desde entonces y dudo que pronto volvamos al mundo que conocíamos antes de la llegada del covid. Cosas positivas de este año? Sí, algunas…

  • compramos un piano, con el que he descubierto de nuevo mi gusto por la música. No seré experta ni concertista, pero el tocar el piano me relaja y practico la concentración 🙂
  • empecé a hacer ejercicio en febrero que es necesario para fortalecer mis músculos. Tengo una enfermedad llamada “osteopetrosis” y el ejercicio junto con la vitamina D, son la mejor medicina!
  • a falta de reuniones en persona, sobraron videollamadas, conferencias e incluso posadas virtuales! Definitivamente el gran descubrimiento del año fue el ZOOM 🙂
  • viajamos a Holanda para celebrar nuestro aniversario de bodas y en verano acompañamos a mi marido a la región del Río Rin para pasar unos días de vacaciones
  • y tengo trabajo nuevo que empezará la próxima semana!

No me puedo quejar… el año no es el mejor de mi vida, pero tenemos muchas cosas que agradecer y pertenecemos al grupo privilegiado que no ha perdido un ser querido por la enfermedad, ni se ha quedado sin trabajo o negocio.

Aún así estoy preocupada por lo que nos depara el futuro. No soy de los idealistas que piensa que la vacuna será la solución milagrosa, ni que la situación socio-económica del mundo no se verá afectada. No puedo dejar de pensar en todos los millones de afectados, familias sin sustento, niños sin escuela, negocios en bancarrota, personal médico agotado, ancianos en completa soledad y enfermos alrededor de todo el mundo 😦

Como quisiera que el año fuera como un cassette que al terminarse se sacara de la grabadora y quedara almacenado en algún rincón para nunca volverse a tocar. Y que el nuevo año fuera un nuevo cassette que empezara de cero, sin relación alguna con el anterior. Pero es imposible, el virus seguirá entre nosotros en el 2021 y sus consecuencias por muchos años más 😦

No queda más que vivir día a día, confiando en que pronto podamos volver a abrazarnos, a viajar para ver a nuestros seres queridos al otro lado del mundo, a pasear sin tapabocas, a festejar sin límite de personas, a estornudar sin que todos te miren raro, a ver las sonrisas de conocidos y extraños, a disfrutar un concierto, un partido de fútbol o un tumulto cualquiera…

Y claro, no me olvido de dar gracias a Dios todos los días por TODO!

Y para el 2021? De momento no tenemos planes porque la incertidumbre impide siquiera pensar en un viaje aquí mismo en Alemania. Pero si Dios lo permite, nos gustaría viajar en verano a México! Y no pido más! Sólo eso y que pueda ver a mi familia completa en México, a todos saludables, con trabajo y alegres como siempre!

Noche de paz

Estoy segura que muchos hogares en el mundo vivieron esta Navidad como aquella que sucedió hace 2020 años y que consistió en el nacimiento de Jesús. Invitados? Solo un buey y una vaca. Así como la sagrada familia, la semana pasada celebré la Navidad en casa y en familia: sólo mi marido, mis dos hijas y yo. Nada de invitados, ni fiesta, ni música, ni grandes cantidades de comida.

Por la tarde fuimos a la iglesia, donde hubo una celebración religiosa para familias que incluyó la lectura de la historia de Navidad y en la que los asistentes podíamos participar tocando diferentes instrumentos musicales dependiendo del lugar que nos había tocado. La iglesia lucía bastante vacía y tuvimos que usar cubrebocas todo el tiempo. El organista se encargó de la música, pero no podíamos cantar.

Muy diferente pero no por eso menos emotiva. Tanta tranquilidad y paz facilitaron la reflexión. Y como leyeron al final de la celebración: Acaso la primera navidad fue perfecta? No estuvo llena de incertidumbre, problemas e incomodidades? Justo como la navidad del 2020. Y aún entre imprevistos y dificultades, Jesús nació como estaba planeado y así también en este año tan complicado, la navidad llegó para recordarnos que nada es perfecto, pero Dios está entre nosotros y eso basta para salir adelante.

Antes de cenar, las niñas abrieron algunos de sus regalos (sus prometidos teléfonos iphone 11) y preparamos la cena entre todos: Raclette! Cenamos rico y vimos una película navideña juntos.

El 25 desayunamos y abrimos el resto de los regalos. Para la comida, preparamos venado con bolas de papa y coles de bruselas. El día estuvo soleado pero frío, y salimos a dar una vuelta por el barrio para tomar aire fresco.

Los días 23 y 24 de diciembre, hicimos varias videollamadas con la familia en México y el 26 y 27 visitamos a los abuelos alemanes. Con la familia alemana nunca es gran fiesta, así que no fue muy diferente a las navidades que hemos pasado aquí. La comida, la entrega de regalos y la convivencia prácticamente fueron idénticas a la del año pasado, solo que dos días después de navidad.

Y ahora nos preparamos para celebrar otra noche de paz: la de año nuevo! Que también pasaremos solitos porque la pandemia no permite que celebremos en algún hotel de la región, ni con mucha gente, ni con grandes cantidades de fuegos artificiales. Todavía no sé que cenaremos, pero seguramente algo rico y pasaremos el día en familia.

Y así recibiremos el 2021! Tranquilos y bien portados para ver si el año nuevo también se porta bien con nosotros 🙂 El 4 de enero cumple años la primógenita, y el 5 empiezo mi nuevo trabajo, ya les contaré como me va. Mi marido tiene vacaciones hasta el día 10 como las chicas, y la remodelación del baño se retrasó porque no llegaron algunos muebles a tiempo. Ya veremos cuando se hace, no hay prisa…

Les deseo una última semana del año tranquila y en santa paz! Cuídense mucho y hasta la próxima!

Debería estar en México…

…disfrutando de la familia, celebrando en las posadas y comiendo los antojitos mexicanos como tamales, tacos y tostadas. Pero debido a la pandemia nuestro viaje ha quedado solo en un sueño.

La idea nació el año pasado cuando nuestras hijas de pronto pidieron celebrar su cumpleaños número 15 en tierras mexicanas. En Alemania no es costumbre celebrar los 15 años de las chicas pero conocían la tradición por su prima mayor. La idea fue tomando forma y dado que este año las vacaciones de navidad serían de casi tres semanas, pensamos combinar la fiesta de nuestras hijas con las fiestas navideñas y de Año Nuevo.

En enero de este año cuando estuve en México pude reservar la iglesia para la misa de acción de gracias y el salón donde se haría una pequeña recepción con algunos amigos y familiares. La fecha planeada era el 2 de enero, dos días antes del cumpleaños #16 de nuestra hija mayor.

En febrero nos dieron el permiso en la escuela para que las chicas faltaron un par de días y así completar tres semanas de vacaciones entre diciembre y enero.

Nuestro plan era comprar los boletos de avión en las vacaciones de semana santa, pero como ya es bien sabido en ese tiempo nos encontrábamos en el primer confinamiento del covid y todo se volvió incierto.

Los meses pasaron y no quisimos arriesgar nuestro dinero con la compra de los boletos. En octubre decidimos cancelar el plan por completo y en un momento dado podría llevarse a cabo el próximo verano. Es nuestra esperanza.

Desde el 2014 que no celebramos Navidad en México y sinceramente no creo pasar Navidad en Monterrey en un futuro próximo. Normalmente solo hay dos semanas de vacaciones y para tan poco tiempo no vale la pena viajar tan lejos. Por otro lado el próximo agosto nuestra hija mayor empieza el bachillerato y es aún más difícil pedir días libres para viajar.

Este año ha habido muchas cancelaciones de viajes, planes pospuestos, fiestas no celebradas, eventos con muchos invitados reducidos a un par de familiares, etc. Victoria no pudo viajar a Berlín con su grupo de política, yo tuve que cancelar una capacitación en octubre y una reunión con amigas en noviembre. Pero nada se compara con cancelar nuestro soñado viaje a México que seguramente no podrá reemplazarse nunca.

Con suerte podremos viajar en verano del 2021 pero no habrá posadas familiares, ni decoración navideña en las calles, ni intercambio de regalos, ni cena de Navidad, ni fiesta de fin de año con mis hermanos, ni la convivencia con los primos. Nuestra hija menor cumple sus 15 años en julio y todavía podría llevarse a cabo el plan original para celebrarlas, pero no sé… bajo estas circunstancias ya ni dan ganas de organizar nada.

Si hay algo que he aprendido este año es que no podemos planear a largo plazo. Así que no queda más que esperar y ver cómo se dan las cosas para ver si podemos viajar pronto al otro lado del mundo, con o sin fiesta de 15 años.

Nunca había estado tan triste como este diciembre, ni siquiera puedo reemplazar las posadas mexicanas con reuniones con amigos aquí porque no está permitido reunirse con mas de una familia extra. Tampoco puedo ir a tomar vino caliente a los mercados de navidad ni participar en actividades navideñas de la iglesia. No hay nada que pueda alegrar mi corazón en estos días grises y fríos. Escuchar música navideña me provoca llorar, pensar en lo que estaríamos haciendo allá también. Hago galletitas, hablo por videoconferencia con amigas y familia, e intento concentrarme en todo lo que tengo para sentirme agradecida. Pero aún así, es un adviento triste y será una Navidad demasiado tranquila y melancólica. Buaaaaaa!

“Lockdown” en Navidad

El pasado mes de noviembre entró en vigor el “lockdown light” con el cierre de restaurantes, bares, museos, bibliotecas, gimnasios, etc… y cómo el número de contagios no disminuyó desde entonces, sino que fue aumentando a cifras mayores incluso a las de marzo o abril, a partir de hoy, 16 de diciembre entra en vigor el “lockdown” completo como lo vivimos durante abril y mayo.

Ahora también las tiendas, escuelas y jardines de niños estarán cerrados hasta el 10 de enero. Lo único que permanecerá abierto está en la siguiente lista:

En pocas palabras, sólo el comercio con artículos de primera necesidad: farmacias, ópticas, tiendas de alimentos o bebidas, correos, y por supuesto los locales donde venden árboles de navidad 🙂

Triste, realmente triste… no porque me muriera de ganas por ir de compras en estos días (ya tengo todos mis regalos de navidad), sino porque me preocupa muchísimo el futuro de miles de negocios y empleados. Ya veremos como resisten (o no) este segundo cierre total.

Y como si no fuera suficiente, han implementado una serie de reglas para reunirse en estas fechas, especialmente en navidad y año nuevo. Prácticamente se ha limitado al máximo, y solo pueden reunirse dos familias con un máximo de 6 personas (sin contar niños). Parece chiste, pero es real… incluso ya hay parodias porque nadie entiende la combinación de reglas con número de familias, integrantes, edades, etc.

Yo ni me preocupo porque en Navidad sólo iremos a visitar a nuestros suegros y en total seremos 6 personas, pero definitivamente hay familias con más hijos y ni idea de cómo celebrarán con media familia, o un tercio, o solitos. En fin de año normalmente celebrábamos con algunas familias mexicano-alemanas pero al igual que el año pasado la pasaremos nosotros solitos y esta vez sin fuegos artificiales!!! Ah si, porque eso también prohibieron… su venta para evitar que la gente se reúna. Mmmmm….. ya ni llorar es bueno.

Y como todo el mundo estoy hasta la M… de tanta regla, prohibición, datos con cifras, etc…. así que desde hace dos semanas estoy en huelga de noticias. Desinstalé Twitter y Facebook de mis dispositivos móviles, no escucho noticias en la radio ni las veo en televisión. Sólo me actualizo de vez en cuando en el Facebook de mi computadora en el sótano y como no es muy frecuente, creo que el mismo Facebook no me pone tantas noticias como antes.

La verdad es que me ha ayudado mucho y ya no estoy de mal humor, ni preocupada, ni estresada… que la vida fluya! Como quiera está haciendo mucho frío y ni ganas de salir, me pondré a darles clases de cocina a mis hijas, haremos más galletas y nos concentraremos en la remodelación del cuarto de baño. Qué si la vacuna estará lista a finales de diciembre, pues felicidades…. yo no pienso ponérmela a menos que sea obligatorio para volar a México en verano. Ya veremos cómo andan las noticias para entonces…

Mientras, les deseo unos días tranquilos con sus familias en casa. No queda más que esperar y confiar en que las cosas mejoren y pronto, porque más de uno está enloqueciendo con esta situación. Mas todos aquellos preocupados por sus puestos de trabajo, negocios o familiares enfermos.

La realidad supera cualquier película de ficción y todavía es fecha que no puedo creer todo lo que ha pasado este año. Pero eso lo escribiré en otra entrada porque definitivamente este año quedará marcado en nuestras memorias y no precisamente por haber sido maravilloso, espectacular o increíble 😦

Adiós a mi mochila roja

Hace exactamente nueve años que escribí una entrada titulada “soy la de la mochila roja” y era para hacer referencia a una mochila roja que siempre cargaba a mis clases de español. Todavía sobrevive y me acompaña a todos mis clases, tanto en la universidad como en la VHS (Volkshochschule).
Y ahora ha llegado el momento de jubilarla. Fueron muchos años de fiel compañía pero como todo en la vida, ha llegado el día de cambiar de aires y a partir de enero volveré a mi profesión de informática.


La semana pasada fue la semana de despedidas, un curso en la universidad y 5 en la VHS Stade. De los dos cursos que había comenzado en la VHS Buxtehude no pude despedirme personalmente porque los cursos se interrumpieron en noviembre por la pandemia y no les alcancé a avisar de mis planes laborales para el 2021.
No cabe duda que extrañaré mucho mi vida de profesora de español y a mis alumnos. A lo largo de los años agarré mucha experiencia, conocí a mucha gente y aprendí a amar esta profesión. Soy organizada y paciente, cualidades que siempre me ayudaron a simpatizar con mis alumnos y me tomaban cariño con facilidad.


La noticia de dejarlos le cayó como bomba a mas de uno, pero al final terminaron felicitándome por mi nuevo trabajo y deseándome mucha suerte.
No me despido al 100% porque uno nunca sabe y quizás en un futuro vuelva a las clases de español. Pero de momento decidí dejar todos los cursos, incluso los particulares para concentrarme en mi nueva rutina de trabajo de tiempo completo.

Estoy segura de que muchas cosas cambiarán en mi día a día y no sólo extrañaré el tiempo libre en el que podía tomar café con amigas, irme de compras o simplemente ver una serie de Netflix. Además, tendré que acostumbrarme a comer “cosas simples” en la oficina, sea que lo compre o lo lleve de casa y mis hijas tendrán que calentar lo que deje hecho o cocinar algo rápido para posteriormente comer solitas. Sí, ya están grandes y no dudo de sus capacidades, pero era muy bello escuchar a Catalina desde la puerta cómo adivinaba por el olor lo que comeríamos, o las charlas después de comer mientras recogíamos juntas la mesa. Pero ahora ya no tendré cursos por la tarde-noche, de tal forma que podré cenar siempre con las chicas y mi marido si no está de viaje.

Desde hace un tiempo que las niñas se van solas en autobús a sus clases de baile y citas médicas, así que en ese tema no habrá grandes cambios. Y también desde hace años que no es necesario que revise sus tareas o les pregunte para un examen, por lo que tampoco extrañarán mi ayuda o presencia por la tarde.

Es increíble lo rápido que pasa el tiempo… 11 años de docente y parece que fue ayer cuando apenas comenzaba nerviosa y sin mucha idea de cómo explicar la gramática del español. Supongo que así comenzaré la siguiente etapa, nerviosa y sin mucha idea de los programas computacionales que tendré que dominar en poco tiempo para poder dar asesoría y entrenamiento. Pero así como lo hice en el campo de los idiomas, estoy segura que no me será difícil lograrlo en el área de informática.

Cierro un capítulo y mi oficina en casa que está llena de libros y material que apoyaron en cientos de horas de clases de español. Quedan los lindos recuerdos, los logros de decenas de alumnos y las palabras de agradecimiento con las que nos despedimos la semana pasada.

Las despedidas no fueron tan sentimentales como esperaba ya que con tanta medida de higiene no fue posible hacer el tradicional “buffet” en el que compartíamos lo que llevábamos de tomar y comer, tampoco hubo fotografías ni abrazos.

Además, algunos alumnos cancelaron de último momento su asistencia por el aumento de casos de Covid en la ciudad, así que en todos los grupos hubo poca gente, pocas ganas de tener una reunión navideña y poco que compartir.

Lo que no faltó fue el tradicional regalo de agradecimiento de fin de curso, y sabiendo que era el último mis alumnos me sorprendieron con muchas flores, tarjetas, un bolígrafo, entre otros lindos detalles. Y tampoco faltaron los buenos deseos para mi futuro profesional, las palabras de agradecimiento y los comentarios de que si no me gusta mi nuevo trabajo, allí estarán esperando mi regreso.

Así que adiós a mi mochila roja y todo lo que incluía dentro 😦

Increíble, pero ya llevamos 38 semanas usando tapabocas debido a la pandemia del Coronavirus. Empezó en marzo siendo obligatorio en medios de transporte y espacios cerrados, y aunque en verano mejoró un poco la situación y algunas restricciones se eliminaron temporalmente, el cubrebocas siguió siendo parte de nuestro ajuar diario.

Desde noviembre se implementaron nuevas restricciones en Alemania porque el número de casos iba en aumento y ahora el uso de cubrebocas también es obligatorio en escuelas, lugares de trabajo e incluso en zonas peatonales!

¿Quién lo iba a decir?! Este pedazo de tela llegó para quedarse y no veo para cuando volvamos a vivir sin él 😦 Deprimente! No me gusta, no me adapto y me entristece ver las calles del centro de la ciudad con toda la gente enmasacarillada 😦 Nada de sonrisas 😦

Y como bien lo ilustra esta imagen, lo que ya era difícil se ha vuelto imposible! El alemán nunca ha sido mi fuerte pero ahora entender a médicos, dependientes, cajeras y alumnos es una pesadilla! Además, tengo problemas para escuchar y con todo y aparatos no entiendo ni papa!

Pero todo sea por el bienestar de todos y evitar multas, lo uso y ya tengo toda una colección:

  • Cuando empezó todo y no sabíamos cuanto tiempo usaríamos tapabocas, opté por la variable de tela. Compré algunas porque eso de la costura no se me da y tenemos en diferentes modelos y colores.

  • Pero las chicas me pidieron que comprara desechables y ya he perdido la cuenta de todas las que he pedido. Son prácticas y respiro mejor, aunque estoy consciente de la cantidad de basura que estamos generando y en la medida de lo posible, uso de tela.
  • En mi cumpleaños una amiga me regaló una muy mexicana con Frida Kahlo y en ese tiempo compré casualmente otra bordada con motivos mexicanos. Ahora se puede elegir cualquier motivo y mandar imprimir, así que la imaginación no tiene límite!
  • Pensando que los visores tendrían más ventajas en la escuela, cuando las niñas deben usar cubrebocas todo el día, mandé pedir unos que tardaron casi dos meses en llegar. Para cuando llegaron estaba prácticamente prohibido usarlos y siguen empacados.
  • Después llegó el día de muertos en Noviembre y compré otros con calaveras muy mexicanas y que cubren también el cuello por aquello del frío invernal.
  • No puede faltar también el cubrebocas profesional, pero sinceramente no puedo respirar bien con él y esta guardadito.
  • Y por último, combinando con la temporada decembrina no podían faltar los tapabaocas con motivos navideños. En uno de mis calendarios de adviento, venía éste con estrellitas y ya mandé pedir unos más divertidos para tomar la foto navideña 2020 con el accesorio del año!

Ya veremos cuáles se agregan el próximo año a la colección. Pero sinceramente deseo con todo mi corazón que pronto ya no sea necesario usarlos y queden como un mal recuerdo del 2020. Qué año!!!

Posada virtual

Hace 5 años tuve la fortuna de coincidir con 31 mexicanas casadas con alemanes en un encuentro en Kassel. De ahí nació una bella amistad y el grupo ahora formado por 28 mujeres sigue en contacto diario por medio de un grupo de Whatsapp.

Tenemos diferentes profesiones, vivimos a lo largo y ancho del país (una en Suiza y otra en Rep. Checa), con o sin hijos, con edades entre 30 y 50 años, pero todas mexicanas de corazón. La amistad ha crecido con el tiempo pero especialmente con la convivencia en nuestra reunión anual a la que llamamos „posada“ a pesar de ser en noviembre.

Cada año elegimos un lugar diferente y las que viven cerca organizan el encuentro que suele ser el segundo fin de semana de noviembre. Cada reunión ha sido diferente, algunas con ceremonia religiosa y cantos navideños, todas con intercambio de regalos, mucha comida sea en restaurante o en salón de fiestas, tours por la ciudad y visitas a museos, bares o parques.

La primer posada del 2016 fue en Wolfenbüttel, la segunda en Siegen. Al año siguiente tocó el turno a Stuttgart en el sur y el año pasado en Hamburgo, al norte de Alemania. Me estoy dando cuenta que no escribí la reseña de la posada en Hamburgo!!! Oh oh!

Nunca volvimos a coincidir tantas pero no perdemos la esperanza de que alguna vez podamos reunirnos todas otra vez como en Kassel.

Este año debido a la pandemia dudamos en organizar algo, pero gracias a un par de optimistas, ya teníamos el plan hecho para el segundo fin de semana de noviembre. Sabiendo que las cosas podían cambiar se reservaron dos cabañas con sauna y cocineta, en la región de Harz en el estado de Baja Sajonia. Para evitar grupos en restaurantes, se iban a realizar las comidas en las cabañas y por obvias razones, sólo nos apuntamos 13 este año. Lo importante era no dejar pasar la oportunidad de vernos!

Pero el destino no quiso que nos reunieramos y debido al „lockdown light“ no pudimos vernos en persona, pero si de manera virtual. Y más de las que estaban planeadas: 19!

La reunión se organizó por Zoom y a eso de las 8:30 pm empezaron a llegar las primeras. Poco a poco se conectaron las demás y lo único que estaba en el programa fue una dinámica llamada „te regalo“, donde cada participante recibe una tarjetita con uno de diversos regalos del Niño Jesús y se entrega una figura del niño y otra de la Virgen María a los afortunados. Si la quieren utilizar para sus posadas virtuales, aquí se las comparto. Además, hicimos una oración por los enfermos del grupo y de COVID.

Y el resto fue charlar, reír, recordar reuniones pasadas, brindar y sentirnos cerca a pesar de la distancia. Ni el virus nos iba a quitar esa convivencia cargada de energía, amor, alegría y buenas vibras. Las últimas nos desconectamos pasada la una de la mañana.

Y como nos gustó mucho esta alternativa virtual hemos decidido repetirla una vez al mes con las que tengan tiempo y oportunidad. Estoy segura que estas convivencias harán mucho bien a nuestros corazones en estos tiempos de incertidumbre, soledad y restricciones.

Nadie podía imaginar lo que ese encuentro en el 2016 traería a nuestras vidas, pero doy gracias a Dios por haberlas puesto en mi camino para sentirme más cerca de mi México que cada día extraño más. Será la edad? La pandemia? O el no saber cuando volveré a ver a mis seres queridos? Sea lo que sea, hay que buscar esas personas y esos momentos que nos acercan a nuestra patria de alguna o de otra forma.

Que Dios bendiga a nuestro grupo y nos dé la oportunidad de volver a coincidir el próximo año en algún rincón de Alemania 🙂

… se abre una ventana

Esta entrada es la continuación de “Cuando se cierra una puerta” que escribí hace un par de semanas y que apenas tengo tiempo de completar. Es increíble como pasa el tiempo, pero no quiero dejar la entrada a medias porque esta segunda parte es muy importante 🙂

Después de la mala noticia de que no podría dar clases de español o informática en ninguna escuela secundaria alemana me puse muy triste. Tampoco es que llegara a la depresión pero si me afectó y tuve que hacerme a la idea de que si quería un trabajo, tendría que ser de otra cosa porque como ya lo he escrito en otras ocasiones, esto de dar clases de español por honorarios está bien como “hobby” pero no para tener un ingreso estable y seguro.

Así que un día me puse a leer los anuncios de empleo en el periódico local de la ciudad y vi uno que me llamó la atención. No crean que fue el primero, este año apliqué a más de 10 anuncios como “informática” sin ninguna respuesta positiva, ni siquiera invitándome a una entrevista.

En fin, el puesto era de una empresa de software para soporte al cliente y capacitación. Ambas tareas eran parte de mi trabajo como consultora hace algunos años, así que decidí enviar mis papeles sin pensarlo mucho.

Al día siguiente me invitaron a una entrevista con el dueño y director de la empresa. Las oficinas están a 15 minutos en coche de la casa en una antigua escuela primaria. La entrevista duró una hora y me fue mucho mejor de lo que esperaba, así que me invitaron a una segunda con el que sería mi colega directo y que hace el mismo trabajo que tendría que hacer yo.

Así que una semana después lo conocí y junto con el director, me entrevistaron nuevamente para saber detalles más específicos sobre mi experiencia y conocimientos de informática. Lo más increíble de todo, fue que para ambos mi pausa de 16 años no era un impedimento para el puesto, ni tampoco mi alemán no perfecto.

Y para mi grata sorpresa, unas horas después de la entrevista me llamaron por teléfono para avisarme que a partir de enero 2021 seré parte del equipo de trabajo de la empresa. Ya firmé el contrato, así que es oficial 🙂 Vuelvo a mi profesión después de una larga pausa y dejo las clases de español por completo.

Como es costumbre, tengo un período de prueba de 6 meses en el cual trabajaré 4 días a la semana para después pasar a tiempo completo. La empresa desarrolla software para los ayuntamientos de ciudades en toda Alemania, específicamente en tema de permisos de construcción y licencias de manejo. Por el momento no es posible viajar mucho y gran parte del soporte y la capacitación se hacen “en-línea”, pero no queda descartada la posibilidad de viajar si es necesario.

Ya les iré contando como me va en esta nueva etapa profesional que implicará grandes cambios a mi horario de trabajo, dinámica familiar y tiempos de ocio 🙂 Pero creo que es el momento indicado ya que las chicas son adolescentes e independientes y ya era hora de volver al área que estudié y que me encanta 🙂

Semana 33- 2do “lockdown”

Hoy entra en vigor en Alemania el segundo “lockdown”, descrito por la canciller Merkel como “suave” o “ligero” porque no incluye al comercio como en el del pasado marzo.

Está planeado sólo para el mes de noviembre, pero sinceramente creo que como sucedió en Marzo, lo irán alargando y alargando porque el panorama no es nada alentador. Aunque todavía no están llenos los hospitales ni el número de muertos es parecido al de marzo, se están preparando para cifras peores 😦

¿Qué estará cerrado?

  • Restaurantes, bares y discotecas
  • Gimnasios, lugares de masajes, piscinas, estudios cosméticos, etc
  • Hoteles para turistas
  • Museos, cines, salas de conciertos, parques de diversiones

Queda prohibido:

  • realizar actividades deportivas en grupo
  • reunirse más de dos familias (máx. 10 personas)

Así que a nivel personal en el mes de noviembre, se cancelan:

  • las clases semanales de ballet y hip hop de las chicas
  • reunión semanal con el grupo de tiro de mi marido
  • mis cursos de español en la VHS
  • la reunión anual con amigas mexicanas
  • las actividades de scouts y grupos juveniles

Curiosamente esta semana se publica el libro digital “Migrantes en cuarentena” que incluye algo que escribí en mayo: “Mis sentimientos en tiempos de Coronavirus”. Ahora mis sentimientos son los mismos pero elevados a la 5ta potencia. Sigo molesta, preocupada y estresada.

A diferencia del “lockdown” de marzo, cuando apenas empezaba la primavera, esta vez toca en otoño cuando los días se vuelven más cortos, grises y fríos. Ahora no será posible hacer muchas actividades al aire libre y el estado de ánimo de la gente va a la baja 😦

De momento las escuelas permanecen abiertas pero ya hay planes de nuevas restricciones dependiendo del número de casos en cada ciudad. En nuestro estado Bajo Sajonia, en donde haya más de 50 casos por 100,000 habitantes será obligatorio el uso de mascarilla en clase, y si hay 100 casos se volverá al plan de reducir los grupos a la mitad, tomando clases una mitad mientras la otra se queda en casa y alternando por semana.

¿Qué pasará con la navidad? No quiero sonar demasiado pesimista, pero seguramente será una navidad muy triste y solitaria. Sólo con la familia sin mercados de navidad, ni fiestas con amigos o colegas, ni misa con la tradicional representación del nacimiento de Jesús.

Así que no me queda más que estar agradecida por los 47 años que viví a.C. (antes del Corona) y que disfruté tanto entre viajes, fiestas y reuniones familiares. Gracias porque mis hijas disfrutaron una niñez llena de tradiciones, vacaciones y festividades. Claro que d.C. (después del Corona) algún día volveremos a viajar, a celebrar con amigos y familiares y a reírnos de este mal año que nos tocó vivir. Pero definitivamente no será igual…

Las tiendas siguen abiertas pero ni ganas de salir a comprar, para qué? La crisis económica que se ve venir no tendrá precedente y más vale ahorrar para el futuro. Me da mucho pesar que tantos negocios como restaurantes y museos tengan que permanecer cerrados después de haber invertido tanto para cumplir con las reglas de “sana distancia” e higiene. Ya veremos cuantos sobreviven este segundo “lockdown” 😦

En mi caso me podré a hacer ejercicio en casa y a estudiar alemán para mejorar mi escritura en este idioma que todavía no domino. ¿Para qué? A pues sigue pendiente la entrada de continuación al “Cuando se cierra una puerta…”, pero la próxima semana les cuento…

Cuidense mucho y ya veremos que novedades trae esta semana con las elecciones en Estados Unidos 🙂

… una ventana se abre! Así dice un dicho popular que me gusta mucho y que como buena optimista siempre me cae como anillo al dedo cuando algo no sale como esperaba.

Hace un par de semanas se cerró una puerta, específicamente una oportunidad de trabajo que me puso triste además de enojarme muchísimo. Les cuento…

Como saben estudié informática y desde hace más de 10 años doy clases de español. Tanto en mis tiempos de consultora de sistemas como ahora de profesora me ha encantado dar cursos, seminarios, workshops, etc. Y por esa razón hace 4 años, me dí de alta en un sistema del Ministerio de Educación de nuestro estado para dar clases en secundaria. Aquí dar clases en primaria, secundaria o bachillerato si no tienes un título de profesor es prácticamente imposible, pero como faltan muchos maestros en todos los niveles, existe la posibilidad de dar clases como “Quereinsteiger” y prepararse en temas de pedagogía durante 18 meses.

El término “Quereinsteiger” es difícil de traducir, pero es utilizado cuando cambias de profesión y en el caso de las escuelas, se supone que una persona con título en universitario por ejemplo en física, podría dar clases de física en secundaria. En mi caso indiqué Informática y Español como posibles materias.

Envíe mis papeles y en una “primera revisión”, quedé registrada en el sistema y apenas este verano me invitaron a una entrevista en una secundaria que necesitaba urgentemente una maestra de informática. En la entrevista me fue muy bien y casi casi me dieron la bienvenida a la escuela.

Pero la última palabra la toma el Ministerio de Educación que realizó una “segunda revisión” a mis documentos. Y después de 6 semanas de espera llegaron a la decisión que mi título no era suficiente para dar clases de informática en ningún nivel, y español menos porque no tengo ningún título de Filología o qué se yo.

Quedé en shock! No tanto por el hecho de que mi título y mi experiencia no sirvan de nada, sino porque durante 4 años creí que habría una posibilidad, sí… lejana, pero posibilidad de dar clases en el sistema educativo alemán. Pobre ilusa!

Y así quedó cerrada esa puerta para siempre. Puedo seguir dando clases a adultos y en universidades privadas, pero siempre como personal de honorarios y sin una plaza fija. Cosa que después de tantos años no me conviene para nada y que no deja de ser un “hobby”, financieramente hablando.

Así que ahora viene la segunda parte del dicho… sin buscar mucho, llegó una oportunidad y se abrió una ventana! Pero esa historia se las cuento la próxima semana!

Cuídense mucho y para los que tienen vacaciones de otoño como yo, disfrútenlas!

P.D. Aquí les dejo una entrevista que me hizo Montserrat del Blog Kartofelltortilla, espero les guste!

Semana 28 – Nueva normalidad

Ya se cumplieron 6 meses de “pandemia”, de “tiempo de corona”, o de usar mascarilla a diario para entrar a un supermercado, subirse al autobús o viajar en tren. Qué rápido, no?

Parece que fue ayer que anunciaron el cierre de escuelas y tiendas, y empezó la cancelación de eventos, fiestas y viajes. Pero no, ya son 6 meses con nuevas reglas, restricciones y muuuuuchos cambios.

Desde finales de agosto nuestras hijas comenzaron las clases presenciales y se puede decir, que es “casi normal”. Los cambios:

  • Uso de mascarilla en pasillos, durante las pausas… durante las clases, no.
  • Entradas y salidas específicas para cada grupo
  • Clase de deportes limitada
  • Nada de eventos, conciertos, etc.
  • Uso de la cafetería restringido a los alumnos que tienen clases vespertinas

La semana pasada fui a la escuela para hablar con una profesora y llegué a la hora de la pausa. En el patio donde normalmente los alumnos corrían de un lado para otro, jugaban fútbol o ping pong, gritaban o platicaban, sólo se veían grupitos de alumnos en círculos, todos con mascarilla, casi sin hablar… no tomé foto por aquello de la privacidad, pero la imagen se me quedará grabada para siempre: parecía de película de ciencia ficción. Muy triste 😦

A principios de septiembre empezaron mis cursos de español y también hay algunos cambios:

  • En lugar de acomodar las mesas en forma de U, están acomodadas como en la escuela primaria.
  • Uso de mascarilla solo en pasillos y al entrar al salón, durante las clases no.
  • Evito hacer actividades de grupo o pareja, pero para aprender un idioma es importante hablar, así que con distancia entre ellos, algunas veces si los pongo a conversar.
  • Dependiendo del tamaño del salón, hay un límite determinado de alumnos.
  • Los alumnos tienen que ocupar el mismo lugar durante el semestre y yo tengo que tener el plan de cómo están sentados.

Tratamos de volver a la normalidad, pero creo que ya nada volverá a ser igual. El uso de mascarilla continuará al menos durante el invierno y aunque poco a poco vuelve el público a teatros, estadios y cines, sólo se permite un número limitado y se ve todo medio vacío 😦

Faltan tres meses para navidad pero ya empieza a hablarse de los mercados de navidad, habrá o no? Para mí es casi imposible imaginarme el invierno sin mercado de navidad, y al menos en nuestro Estado Niedersachsen están considerando abrirlos con restricciones: mucha distancia entre los puestos, venta limitada de alcohol, entradas y salidas determinadas, etc.

Por otro lado el aumento de contagios va en aumento, pero no el número de pacientes hospitalizados. Así que habrá que esperar como se van viendo las cifras en las siguientes semanas, porque de ellas dependerá si el adviento tiene algo de toque navideño, o si como en verano, nos tocará pasarlo en casita sin salir 😦

Cuídense mucho y aquí les voy contando las novedades por estos rumbos!

Escapada Romántica

El pasado mayo cumplimos 18 años de casados y como ya es costumbre, reservamos un fin de semana para escaparnos de la rutina y celebrar como se merece. En esta ocasión elegí un hotel con sauna, aguas termales y masajes en Holanda para un fin de semana largo a finales de mayo. Casi siempre reservo con opción a cancelar sin costo, pero en esta ocasión no era posible y se tenía que hacer el pago completo con anticipación. Hasta ahora nunca se habían presentado imprevistos, así que no dudé en reservarlo de todas formas.

Pero quién iba a pensar que un virus iba a mantener cerrados no sólo los hoteles sino las fronteras por un par de semanas??? Y así fue como nuestro viaje fue pospuesto porque no había devolución de dinero. Cambiamos la fecha a septiembre, antes de que empezaran mis clases de español y el día llegó!

Hoy por hoy las fronteras están abiertas, Holanda no es un país de riesgo y el hotel garantizaba las medidas de higiene necesarias, así que el jueves 3 de septiembre partimos a Bad Nieuweschans después del desayuno. No había mucho tráfico y nos permitieron hacer el check-in al mediodía.

Pasamos cuatro días en lo que yo llamaría la “Disneylandia” para los amantes del sauna. Yo no lo soy, pero ya conocí creo que todos los tipos de sauna que hay porque el hotel tiene más de 15 diferentes: desde la tradicional con carbón, otras con vapor, luz infrarroja, de 65 a 110 grados, una con monitores mostrando naturaleza cambiante a través de las 4 estaciones del año y luces boreales, otras con vistas a las piscinas, una más con hierbas aromáticas, etc. 

Lo que yo no sabía era que a la mayor parte de las instalaciones sólo se permite la entrada con bata de baño que tiene que quitarse obviamente al entrar a la piscina o al sauna. Nada de trajes de baño. Ufff! Ya llevo 18 años en Alemania y ese tema todavía no lo digiero. De hecho esa es la razón por la que no visito el sauna regularmente, porque aunque en la mayoría se permite el traje de baño, siempre hay gente desnuda. 

Y pues bueno… como dice el dicho “a donde fuereis, haz lo que viereis” no me quedó más remedio que agarrarme de valor y disfrutar la estancia como Adán y Eva 🙂 Tomar el sol, nadar en la piscina, sudar en el sauna, beber un café, leer en una tumbona o simplemente descansar sin nada puesto.

Una sección del hotel tiene una piscina “normal” y un par de saunas donde es obligatorio el uso de ropa de baño. Pero como pueden suponer, mi marido prefería la otra sección que ofrecía más opciones de sauna, piscinas, etc.

El paquete de fin de semana incluía desayuno y cena sorpresa de 3 tiempos todos los días. Y vaya que sí nos sorprendió el cocinero! Todo estaba delicioso y el servicio de primera calidad!

Pero el fin de semana no pasará a la historia solo por mi experiencia “al desnudo”, sino porque fue la primera vez que nuestras hijas se quedaron solas en casa. Mínimo una vez al año, mi esposo y yo nos escapamos pero hasta ahora las niñas siempre se quedaban con los abuelos o en algún campamento scout. Esta vez ellas nos pidieron quedarse solas y estuvieron felices! Al regresar la casa estaba recogida, habían hecho sus tareas y no murieron de hambre, por lo que puedo decir “prueba superada”. 

Durante estos días me llamó la atención que en Holanda no fue necesario usar mascarilla, ni en el supermercado! En todas partes se pide la distancia de 1.5 metros entre personas y nada más. Ni meseros, ni empleados del hotel, ni los huéspedes tienen que usar cubrebocas. La única persona que vi con mascarilla fue la chica que me dio un masaje relajante de 50 minutos. Fuimos a una ciudad cercana a pasear y allá tampoco era necesario usar mascarilla. Las cajeras en el supermercado y las recepcionistas en el hotel tienen pantallas plásticas entre ellas y los clientes, pero de ahí en fuera solo la “sana distancia” y desinfectante a las entradas de los lugares.

Eso creo que fue lo más relajante del viaje… olvidarme por unos días del coronavirus y volver a disfrutar de la gente, la comida, las compras y el vacacionar como antes del COVID-19. Lástima que fue sólo por 4 días y que el mundo sigue sufriendo con este virus 😦

Esta semana empiezo mis clases de español, gracias a Dios en el salón de clases y ya les contaré la próxima semana cómo va todo por estos rumbos. Cuídense!

P.D. Si alguien quiere escaparse al paraíso, aquí les dejo el link para que vean más fotos y todo lo que el hotel ofrece. Para nosotros será un lugar de visita obligatoria una vez al año 🙂 https://www.thermenbadnieuweschans.de/

De vuelta a clases!

Después de seis semanas de vacaciones escolares, hoy regresaron a la escuela nuestras hijas. Empiezan las clases 9 y 10 que corresponderían a tercero de secundaria y primero de prepa/bachillerato en México! Ya viéndolo así me parecen grandísimas!!!

Hace unos días recibimos un par de documentos de la escuela para explicar todos los procedimientos y nuevas reglas en la escuela para cumplir con las normas de higiene con esto de la pandemia. Aquí las resumo para que sepan un poco como se ha preparado nuestra escuela en particular para este año escolar.

Recuerden que vivo en el estado de Baja Sajonia y que las reglas pueden cambiar de estado a estado. También de escuela a escuela, mis hijas están en una secundaria donde hay más de 1000 alumnos desde 5to hasta 13o.

  • TODOS los alumnos vuelven a clases. Sólo aquellos en grupo de riesgo pueden quedarse en casa.
  • El uso de cubrebocas es obligatorio en pasillos, baños, pausas, etc. pero no en el salón de clases.
  • Cada grado tiene salones asignados en un edificio en particular, que a su vez cuentan con una entrada y una salida determinadas. De igual forma, tendrán su recreo muy cerca del edificio para evitar mezclar alumnos de un grado con otro. Obviamente no tienen 9 edificios diferentes, por lo que algunos grados comparten edificio, pero no espacio de recreo.
  • Todos los alumnos entran a la misma hora porque el servicio de transporte no es tan flexible para permitir diferentes horarios de inicio de clases.
  • Los alumnos permanecerán en su salón en todas las materias, por lo que no harán uso de los laboratorios de física y química, salón de música o arte.
  • En la clase de deporte solo practicarán los deportes donde sea posible mantener la distancia, etc. También los ensayos de la orquesta y grupos de música siguen lineamientos estrictos.
  • No se ofrecerán de momento “AGs” que son clases extracurriculares para evitar la mezcla de alumnos de diferentes grados. Sólo 5to y 6to pueden quedarse después de clases si sus padres trabajan (Hausaufgabenbetreuung)
  • La cafetería solo ofrecerá platillos fríos a los alumnos de 5to y 6to y aquellos alumnos de grados superiores que tengan clases después del mediodía.
  • Alumnos con fiebre o síntomas de gripe deben quedarse en casa.
  • Aquellos que han regresado de vacaciones de un “país de riesgo” deben hacerse la prueba antes de volver a clases.
  • Los visitantes a la escuela deben dirigirse a la recepción para dejar sus datos de contacto, usar mascarilla todo el tiempo y mantener la “sana distancia” de 1.5 metros

En cuanto a las reglas de higiene, se mantienen las que tenían antes de las vacaciones:

  • Hay desinfectante en diferentes lugares de la escuela
  • Deben sentarse siempre en el mismo lugar en el salón de clases
  • Las puertas del salón permanecen abiertas
  • Hay que ventilar el salón cada hora
  • No se prestan útiles escolares
  • Nada de abrazos ni saludos afectuosos
  • Distancia de 1.5 metros cuando sea posible o uso de mascarilla (fuera del salón de clases)

Así que las chicas se han preparado para este primer día de clases y confío que poco a poco vuelva todo a la normalidad. Sería terrible que cerraran nuevamente la escuela o volvieran a “homeschooling” que sinceramente no fue muy provechoso que digamos.

Ya les iré contando como evoluciona el ciclo escolar y si hay cambios o novedades! Cuídense mucho y seguimos por aquí!

Ya son cinco meses viviendo en esta pesadilla llamada coronavirus… fue un 13 de marzo cuando decidieron cerrar las escuelas y pocos días después cerraron tiendas y restaurantes. Al poco tiempo también cerraron las fronteras y poco a poco la gente fue cancelando eventos, fiestas, viajes, paseos, etc. Desde entonces debemos usar mascarilla en lugares públicos y comencé a contar las semanas que ya completan una veintena.

Cuando parecía que todo volvía a la normalidad, empieza a aumentar el número de contagios en Europa, y en América las cifras no son nada alentadoras. Esto ya parece la historia sin fin y creo que en los próximos meses las cosas no mejorarán.

La semana pasada estuvimos de vacaciones en la región vitivinícola del río Rin y fue muy triste observar que los restaurantes y tiendas estuvieran vacíos. De regreso a casa tomamos el tren y a pesar de ser temporada alta el tren también venía casi vacío. Deprimente 😦

Quiero mi mundo de vuelta, ese del 2019 sin coronavirus, mascarilla, cuarentena, miedo ni sana distancia.

Quiero mi mundo caótico, lleno de turistas por doquier. Japoneses tomando fotos, latinos probando cervezas alemanas, europeos disfrutando Cancun, australianos visitando safaris africanos!

Quiero mi mundo lleno de gente con niños corriendo en las calles y parques, grupo de jóvenes paseando por centros comerciales, ejecutivos visitando congresos internacionales.

Quiero mi mundo goloso con restaurantes llenos y bares a reventar. Con risas, bandas en vivo, copas brindando y porqué no, uno que otro borracho armando trifulca.

Quiero mi mundo desvelado con discotecas que no cierran, donde jóvenes bailan y se divierten hasta el amanecer.

Quiero mi mundo sudoroso con deportistas en gimnasios, carreras, competencias y partidos de todo tipo. Y también quiero el público que aplaude, brinca y se emociona con cada gol, medalla y logro alcanzado.

Quiero mi mundo con el cielo tapizado de aviones que llevan gente de un lado a otro, sea por negocios, vacaciones, visitas familiares, intercambios estudiantiles y mil razones más.

Quiero mi mundo consumista con tiendas llenas de gente probando nuevas prendas, escogiendo muebles o electrodomésticos, autos o bicicletas.

Quiero mi mundo fanático que asistía a estadios para apoyar a su equipo favorito, que hacía la ola y portaba la camiseta con orgullo.

Quiero mi mundo ruidoso donde la música no paraba en conciertos de todo tipo. Desde música clásica hasta rock, con cantantes famosos y otros en camino al estrellato, con el público coreando, con encendedores, aplausos y gritos de emoción.

Quiero mi mundo impaciente que esperaba haciendo filas en parques temáticos, cines y festivales. Para cruzar una frontera o para tomar un avión en el aeropuerto.

Quiero mi mundo loco por el arte, por conocer iglesias, museos y ruinas en todo el mundo. Por visitar exposiciones de fotografía, pintura, escultura o conocer libros nuevos a través de sus autores.

Quiero mi mundo creyente en tantas religiones que visitaba iglesias, mezquitas y templos alrededor del mundo. Con tantas peregrinaciones, celebraciones religiosas y eventos para unir comunidades en oración.

Quiero mi mundo trabajador que producía, construía y generaba trabajo para millones de personas que sostienen familias grandes y pequeñas. Ese mundo que no imaginaba que un virus pudiera poner su trabajo o negocio en riesgo.

Quiero mi mundo fiestero que no necesitaba razón específica para organizar una reunión, carne asada o fiesta. Quiero que la gente vuelva a celebrar bodas, bautizos, aniversarios con amigos y familiares. Que se celebre la fiesta de la cerveza, del tomate y del carnaval! Aquí, allá y más allá!

Quiero un mundo sin tanto desinfectante ni mascarilla para volver a ver sonrisas y escuchar con claridad lo que la gente me dice.

Quiero que alguien me pellizque y así despertar de una buena vez de esta pesadilla que se llevó mi mundo imperfecto pero con esperanza.

Quiero que alguien devuelva la cinta al punto donde estaba el primer contagio y evitar toda esta pandemia que parece no tener fin y que desencadenará consecuencias económicas, políticas y sociales sin precedentes 😦

Sueno pesimista? Si, pero necesito desahogarme para no enloquecer. Sé que no puedo devolver el tiempo y que nuestro mundo no volverá a ser el mismo que antes. Doy gracias a Dios por haberme permitido vivir 46 buenos años antes del coronavirus, en el cual viajé sin preocupaciones, conocí lugares increíbles y disfruté la vida sin restricciones ni cuarentena.

Ya veremos como nos va con el inicio de clases, con los mercados navideños y con lo que falta del año. Y yo que pensé que el 2020 sería un año extraordinario por su número y vaya que lo está siendo!

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