El diario personal de una mujer, mexicana, migrante y mamá que vive en Alemania… sus experiencias, sus anécdotas y sus opiniones!

Y vamos por el tercero!

Después del sueño hecho realidad de mis hijas con su fiesta de 15/16 años y el de poder viajar a Mexico y pasar unas maravillosas vacaciones libres de Covid, no se podía pedir mas este año. Pero aunque usted no lo crea, todavía alcancé un tercero!

No sé si llamarlo sueño, regalo o milagro, pero definitivamente es algo muy bueno para mí y mi familia. Ya tengo trabajo! Todo pasó tan rápido que todavía no me la creo!

Como saben, tomé un curso de capacitación que me otorgó la Agencia del Trabajo y ya había encontrado un coach que me ayudaría a mi regreso de México, a evaluar mi situación y apoyarme en mi búsqueda de trabajo, incluso con una práctica en alguna empresa local.

Al estar registrada como desempleada, tengo la obligación de buscar trabajo y de vez en cuando revisaba las bolsas de trabajo para ver si había algo interesante y adecuado a mi perfil. En promedio apliqué a una o dos empresas por semana y empezaron a llegar las cartas de “Gracias, pero….”.

En mi perfil de la red social Xing, me apareció un anuncio muy interesante… buscaban un consultor para E-Learning y no dudé en enviar mis papeles, pues cumplía con todos los requisitos. Eso fue a principios de junio, cuando recién empezaba mi curso de 4 semanas.

Y pasaron casi las 4 semanas sin respuesta…. Hasta unos días antes de terminar el curso me invitaron a una primera entrevista por teléfono con Recursos Humanos. Cabe aclarar que la plaza es en formato homeoffice y la empresa se encuentra en el sur de Alemania. Eventualmente habrá que viajar a donde se encuentran los clientes.

Me fue bien y unos días después me invitaron a una segunda entrevista con el CEO de la empresa y una persona del departamento de Consultoría, además de la chica de Recursos Humanos. Esta vez fue una videoconferencia y duró poco más de una hora. Estaba muy nerviosa y no estaba segura de haber estado a la altura, pero había que esperar. Ah! Porque la entrevista inicialmente fue programada para el día de mi vuelo a Mexico y después de pedir un cambio, se realizó un día antes de nuestro viaje.

Pero no tuve que esperar tanto, ya que justo antes de subirme al avión ya estaba el contrato en mi buzón electrónico! Empezaría el 1 de septiembre!

Y se llegó el día! Hoy viajo a Saarbrücken para conocer a otros dos nuevos consultores que comenzarán como yo, a dos líderes de proyectos, de los cuales uno será mi mentor, las oficinas y para recoger mi computadora portátil. El resto del equipo (monitores, etc) se enviarán por correo. El viernes regreso a casa y comenzaré una nueva etapa: trabajar desde casa para una empresa internacional como consultora de educación digital. Los clientes en su mayoría son empresas que buscan una solución digital de entrenamiento para sus empleados o universidades. Ya veremos a donde tengo que viajar, que retos se presentan y como combino la vida de mamá y ama de casa con un trabajo de 40 horas a la semana!

Pero estoy lista para lo que venga y estoy segura que este puesto es justo lo que había estaba buscando, así que a echarle ganas, permanecer optimista y dispuesta a aprender para pasar el período de prueba de 6 meses y cumplir mis metas profesionales! Ya era hora 🙂

Sí, ya llevamos 77 semanas usando mascarilla y viviendo con el Coronavirus. Y el cuento o pesadilla o como quieran llamarlo parece no querer acabarse. Al contrario, hay nuevas variantes del virus, en algunos países están los números por las nubes y en otros se inventan nuevas reglas o leyes para más o menos sobrevivir en estos tiempos.

Nuestra familia tuvo la suerte de ir y volver de México sin contratiempos. Ni la familia de mi hermano que viajó de California ni nosotros regresamos con virus no deseados, ni la familia que dejamos en México se ha enfermado o contagiado de COVID por nuestra visita desde el extranjero. Ayudó que estuviéramos vacunados? Seguramente. Adicionalmente no fuimos a eventos masivos y no dejamos de usar el cubrebocas en lugares públicos. Teníamos que cuidarnos todos y así lo hicimos.

Pero desgraciadamente eso no puede contar cualquiera. En México los números de contagiados y fallecidos sigue subiendo y justo cuando regresamos a Alemania, volvían a limitar el aforo al 30%. Los hospitales y las funerarias no se dan abasto 😦

En Alemania los número no están subiendo como en México, pero tampoco nos hemos librado del bicho. A pesar de la lentitud del proceso de vacunación, ya se habla de un 60% de la población con las dos dosis (Impfdashboard) y por esa razón están empezando a cambiar las reglas del juego.

Hasta ahora se habían puesto más restricciones o quitado de acuerdo al índice de contagio por 100,000 habitantes. Gracias a Dios ya no sólo tomarán ese indicador, sino a partir de la semana pasada la aplicación de restricciones también tomará en cuenta el número de gente hospitalizada y el número de camas ocupadas en cuidados intensivos con pacientes de COVID. Hay que ser un gurú para entender cuando sí y cuando no se puede abrir un cine, una peluquería o tener clases, pero al menos poco a poco se van permitiendo eventos con más asistentes y locales que habían permanecido cerrados más de un año ya pueden abrir.

Pero lo más importante de todo este rollo es lo que ahora se llama la regla-3G. Las 3 Gs provienen de las palabras Geimpft (vacunado), Genesen (que tuvo COVID) y Getestet (persona que presenta un test con resultado negativo de COVID). Y así en muchos locales, eventos y lugares sólo se permite la entrada a estas personas. En pocas palabras, aquella persona que no está vacunada y no se ha enfermado de COVID, tiene que hacerse un test rápido para poder pasar la noche en un hotel, entrar a un restaurante o asistir a un concierto. Estos tests hasta ahora son gratuitos y se hacen en diferentes establecimientos en la ciudad. A partir de octubre dejarán de ser gratuitos!

Y eso no es todo, en algunos lugares como la ciudad de Hamburgo han implementado la regla 2G que excluye a los “Getestet” y pone mayor presión a que la gente se vacune o no podrá participar en la vida social de la ciudad.

Hace unos meses escribí la entrada “Privilegiados” porque ya veía venir que tarde o temprano la persona vacuna gozaría de ciertos privilegios para obligar de alguna manera a la gente a vacunarse. Ha funcionado la estrategia? No lo sé, pues desde hace semanas se quejan de que los centros de vacunación están vacíos y falta todavía el 40% de la población. Claro que los menores de 12 años no están considerados en la estadística y lo que demuestra que muchos de ese 40% no quieren o no pueden vacunarse.

En nuestra pequeña familia mi marido y yo volamos a México completamente vacunados y nuestra hija mayor (16) recibió su segunda dosis la semana pasada. La menor (15) recibió su primera esta semana y para finales de septiembre ya no necesitará hacerse test tres veces a la semana para poder ir a la escuela.

En nuestro estado Niedersachsen empiezan las clases la próxima semana y todo parece indicar que volverán todos (desde primaria hasta bachillerato) a la escuela. Seguirán usando mascarilla en el salón y tendrán ahora que realizarse 3 test por semana (lunes, miércoles y viernes) en lugar de dos, pero los grupos estarán completos. Además, los viajes de estudio se harán a finales de septiembre como están planeados y Caty irá a Berlín con su salón para conocer los edificios de gobierno y otros lugares importantes en la capital alemana. Desgraciadamente el viaje de Victoria que fue cancelado el año pasado (también a Berlín) no se realizará nunca 😦

Ayer fuimos a un restaurante a cenar y ya tenían un anuncio en la puerta con la regla 3G. En la semana viajaré a Saarbrücken por cuestiones de trabajo y también ya está en vigor la regla: tengo que presentar mi cartilla de vacunación o un test con resultado negativo. Y así, poco a poco… una estrategia del gobierno para obligar a vacunarse que no le gusta a todos y que sigue dando dolores de cabeza a los dueños de locales y negocios, pues el número de asistentes y clientes no sube y siguen temiendo por su situación financiera.

Así que seguiremos pendientes de cómo se va desarrollando esta pandemia que ya aburre, pero que no quiere dejarnos volver a la normalidad… si es que algún día será posible volver a los tiempos antes del 2020. Ya veremos….

Otro sueño

La semana pasada escribí sobre la fiesta de 15/16 años que celebramos en Monterrey y que fue un sueño hecho realidad, tanto como para mis hijas como para mí. Pero para que eso pudiera suceder, se cumplió otro sueño… el de poder hacer vacaciones en México a pesar de la pandemia COVID que ya nos tiene hartos con tanto encierro!

Que si sí, que si no… que si la variante tal o cual… que si vacuna o cuarentena, test negativo, mascarilla en vuelos de más de 10 horas…. riesgo para el que vuela, para el que visitamos, para cuando regresamos… ya la verdad ni dan ganas de planear viajes ni vacaciones.

Pero más tiempo no quería dejar pasar, así que a pesar de todo reservamos boletos de avión en mayo y viajamos en julio. Primero llegamos mis hijas y yo, y luego nos alcanzó mi marido. Llegó justo para la fiesta y como en Monterrey ya hemos estado muchas veces y no hay playa, buscamos un segundo destino para hacer vacaciones de verdad.

Ahora le tocó a Puerto Vallarta, playa del Océano Pacífico donde estuvimos por última vez hace 15 años y medio con nuestra primogénita de apenas un año y yo embarazada de Catalina.

En aquella ocasión viajamos con mis papás en coche desde Monterrey, ahora tomamos un vuelo directo sólo los 4. Rentamos un departamento en el centro de la ciudad y realizamos diversos tours.

El primero a la playa de las Ánimas, pasando por los Arcos donde las chicas y mi marido practicaron un poco de snorkel. En el barco nos sirvieron desayuno y comimos en la playa. Según los organizadores, el barco solo tiene permiso de ir al 60% de su capacidad por el Covid, pero a mí me pareció muy lleno. Al menos el barco era abierto y todas las actividades fueron al aire libre.

El segundo fue un tour por la ciudad en un autobús climatizado. Nos llevaron a diversos puntos de la ciudad, a tiendas de artesanías, textiles y vidrio soplado. Probamos tequila artesanal y vimos joyería de plata y ópalo de fuego. Finalmente comimos unos deliciosos mariscos en un lugar llamado El Nogalito. Fue un día muy productivo que terminó con un aguacero de miedo! Llegamos empapados al departamento pero felices de la experiencia de caminar bajo el diluvio universal y no sentir frío.

El tercer tour lo hicimos nuevamente en barco a las Islas Marietas, que desde hace algunos años son reserva federal y en la cual vive gran parte de la fauna de la zona. Esta vez salimos mas temprano y después de dos horas de navegación, llegamos a nuestro destino donde todos saltamos al agua para realizar un poco de snorkel en aguas cristalinas. Vimos peces grandes y pequeños de diversos colores. Después nos llevaron a la playa nopalera para nadar otro rato. Simplemente espectacular! De regreso nos esperaba otro chubasco al llegar al hotel, pero no nos importó! Llegamos tan quemados que el fresco de 25 grados y la lluvia fueron un regalo del cielo!

Y por último le tocó el turno a Yelapa, un pequeño pueblo en la costa, al cual sólo puedes llegar por agua. Nuestro barco hizo parada primero en Mahauitas donde nuevamente pudimos practicar snorkel, pero esta vez si nos sentimos como en un acuario. Hermosos peces de todos colores y tamaños! En Yelapa, mi marido y yo nos subimos a una cuatrimoto para visitar una cascada cercana. Comimos en la playa y disfrutamos del regreso viendo un panorama mixto de sol y tormenta a la vez.

En los días que no hicimos tours los dedicamos a descansar… paseamos por la playa o la ciudad, nadamos en la piscina, hicimos algunas compras o simplemente no hicimos nada! 10 días muy bien aprovechados con un poco de todo: mariscos deliciosos, mucho calor pero también mucha lluvia, playa, tours, compritas, descanso, cócteles, piscina, ambiente y mucho cuidado de no contagiarnos.

En este viaje, el tiempo en Monterrey se me hizo poco, pues antes de que llegara mi marido también pasamos unos días con mis papás y mi hermano menor en Parras de la Fuente, Coahuila. Así que los días en mi querido Monterrey fueron contados, y por lo mismo muy intensos! Entre la planeación de la fiesta, compra de antojitos que quería traer a Alemania y algunas visitas obligadas, no hubo tiempo de ver a muchos amigos y familiares. Una disculpa a todos los que no pude ver 😦

Definitivamente lo mejor del viaje fue coincidir con la familia completa, ya que mi hermano de California también estuvo en Monterrey un par de días para asistir a la fiesta del año. Teníamos tres años de no coincidir y pasamos unos momentos muy lindos. Y la otra cosa maravillosa de este viaje fue poder saludar a mis abuelitos y que pudieran ver a sus bisnietas nuevamente. Su salud es débil y no sé si tenga oportunidad de volver a verlos, así que doy gracias a Dios por esta oportunidad dada.

Una vez más, este viaje a México me ayudó a recargar energías, llenarme de amor y empacharme de todo lo que significa mi patria querida. Así que ahora a volver a la rutina y a prepararme para lo que viene! Ah sí, porque les tengo una sorpresita…. ya tengo trabajo y empiezo justo el 1 de septiembre, cuando las chicas entran a la escuela. Pero de eso les cuento en mi próxima entrada… hasta pronto!

Un sueño hecho realidad

Hace 4 años cuando mi sobrina celebró sus 15 años en Monterrey, mis hijas de repente quisieron seguir la tradición también. Creo que más que todo era el anhelo de usar un vestido largo y con crinolina.

El año pasado pensé en combinar nuestras vacaciones decembrinas en mi querido Mexico con una reunión sencilla y familiar para celebrar anticipadamente los 15 de la pequeña y los “Sweet 16” de la mayor. En mi viaje a Monterrey en enero 2020 incluso pregunté por los requisitos para la misa y vi algunas tiendas de vestidos. No contaba con el Covid que cambiaría todos nuestros planes radicalmente.

Al final de cuentas no pudimos viajar a Mexico como estaba planeado y a principios de este año decidí comprar los vestidos de todas formas y regalarles una sesión de fotos de recuerdo, aún y cuando fuera en Alemania. Pero el destino me tenía otra sorpresa… perdí mi trabajo en abril y ya sin restricciones para tomar vacaciones, decidimos planear nuestro viaje a Monterrey para el verano y porqué no? También la sesión de fotos y otros detalles para la fiesta aplazada de 15/16 años.

Con la ayuda de mi mamá, quedó todo listo para el 31 de julio del 2021. Viajamos el 21 con vestidos, zapatos de tacón y crinolinas en la maleta y se llegó el gran día!

Mi marido llegó con 3 horas de retraso el mero día por la madrugada, pero de ahí en fuera todo salió como estaba planeado.

Empezamos con la cita en la peluquería para peinado y maquillado, luego la sesión de fotos en el estudio y en exteriores. El clima estaba caluroso pero no insoportable, así que las chicas aguantaron bien afuera. Casi una hora de fotos! Después a la misa de acción de gracias, dedicada a ambas y donde nos acompañaron familiares y amigos para agradecer su juventud, salud y tantas bendiciones recibidas hasta ahora.

Por la noche celebramos con muy poca gente en casa de mi hermano con tacos, mariachi y pastel! Las chicas cambiaron los tacones por los tenis y vistieron vestidos más sencillos para bailar un poco, festejar con los primos y relajarse después de andar tantas horas entaconadas y con crinolina. Cerraron con broche de oro en la piscina para refrescarse y seguir divirtiéndose con los primos.

Fue un día muy especial, lleno de detalles y que seguro quedará en la memoria de nuestras hijas para siempre! Algo sencillo pero muy emotivo, tranquilo pero íntimo, y lo más importante: muy mexicano!

Mi marido y Victoria que son muy alemanes y no muy dados al argüende, estaban irreconocibles. Mi marido como buen padre, orgulloso de sus princesas y Victoria con una sonrisa permanente que no le conocía. Catalina también estaba feliz, y yo? Bueno, que puedo decir…. Simplemente me sentía como en una nube de la cual no me quería bajar. Orgullosa, plena y más que feliz! Agradecida por tantas bendiciones y por la oportunidad dada de celebrar de una forma tan especial el cambio de mis hijas, que han dejado de ser niñas para convertirse en unas bellas jovencitas.

Dios me permita seguir a su lado por muchos años más, ahora en un rol diferente… pues ya empiezan a extender sus alas y ansían volar solas! Dios las bendiga hoy y siempre! Mis dos maripositas mexicano-alemanas!

En un abrir y cerrar de ojos llegó mi estación favorita, el verano y en esta ocasión llegó con muchísimo calor! En algunas partes llegaron a más de 35 grados que para los estándares alemanes es muchísimo! En Stade llegamos a 30 y a partir de hoy descenderá la temperatura para llegar a duras penas a los 22 grados.

Acepto que he estado muy desconectada, pero aquí les van las novedades de las últimas semanas…

– después de la sorpresa de mi despido, me inscribí a dos cursos de alemán para mejorar mi escritura y vocabulario de negocios. Ya se acabaron y aprendí mucho, aunque me queda claro que tengo que ponerme a practicar si realmente quiero hablar y escribir mejor.

– la agencia del trabajo me autorizó una formación llamada „Arbeiten 4.0“ para aprender sobre la nueva forma de trabajar en tiempos de la digitalización. Dura 4 semanas y ya llevo la mitad. No cumplió con mis expectativas… y seguiré aprendiendo por mi cuenta para actualizar mis conocimientos y seguir aplicando a puestos relacionados a la informática.

– ya compramos los boletos para irnos a Monterrey, justamente en un mes! Aprovecharemos el viaje para celebrar los XV y Sweet 16 de las chicas con una misa de acción de gracias y una cena familiar. Además, pasaremos unos días en Puerto Vallarta. Ya hace falta tomar vacaciones de verdad!

– las chicas volvieron a clases normales hace dos semanas y todo parece indicar que así terminarán el ciclo escolar. A partir de hoy ya no tienen que usar mascarilla afuera :), sólo en los pasillos.

– poco a poco la vida vuelve también a la normalidad y aunque varía de estado a estado, aquí por ejemplo ya no es necesario usar mascarilla en la calle, ni hacerse test rápido para comer en un restaurante.

– la vacunación va todavía muy lenta y según leí por ahí, apenas va el 30% de la población con las dos vacunas. Al menos mi marido y yo tendremos ambas dosis antes de volar a México.

Así que a seguir disfrutando el verano en casita, sin trabajo, pero con mucho que aprender por mi cuenta y mucho que planear para nuestras vacaciones. Ya cuando regrese de México me pondré las pilas para buscar trabajo.

Que tengan un lindo verano y si se van de vacaciones, que la pasen genial!!!

Ya se acabó mayo y poco a poco el clima va mejorando. Abril y mayo fueron meses lluviosos y frescos, pero confío en que junio traiga temperaturas más cálidas y este verano sea caluroso.

Y también poco a poco se van eliminando las restricciones del Covid. Muy lentamente porque la estrategia de vacunación sigue siendo un desastre y va muuuuy lenta. Como en la mayor parte del mundo, se elaboró una lista de prioridad para que la población se vacunara de acuerdo a edad, profesión o estado de salud.

En enero empezó el grupo 1 que incluía personal médico y apenas hace dos semanas empezó el grupo 3 que incluye a mayores de 60 años, educadoras, policías y personas con enfermedades cardiacas, entre otros.

Bueno, en cada estado la prioridad va a diferente ritmo, y la cantidad disponible de vacunas también varía de región a región. Pero evidentemente el proceso va lento y hay muchas razones para explicarlo. Este artículo explica muy bien las mas importantes.

Al mismo tiempo que se vacuna a la población, han aparecido múltiples escándalos como el de la vacuna Astra Zeneca, que al principio estaba solo autorizada para menores de 60 años, luego solo para mayores de 60 por los casos de trombosis y finalmente se ha autorizado para quien voluntariamente la quiera. Parece chiste, pero es real.

Además, en las últimas semanas se han empezado a dar privilegios a las personas que ya tienen las dos dosis de vacuna. Por ejemplo, no necesitan hacerse test rápido y pueden entrar a tiendas, restaurantes y evitar la cuarentena en caso de viajar. Algo que ha dividido a la población y con justa razón. Que culpa tiene un joven sano de no estar vacunado? Gracias a la burocracia, falta de vacunas y estrategia política, la juventud ha quedado al final de la lista! Y veremos si para otoño están vacunados 😦

A mediados de abril me llegó una carta del estado de Niedersachsen que decía que mi seguro social me incluía en el grupo 3 de prioridad. No se menciona la enfermedad y yo no estoy segura si es por mis problemas de apnea, presión alta, piedras en el riñón, osteopetrosis o alguna otra cosita que yo misma desconozco 🙂 Con dicha carta, podía registrarme en el centro de vacunación de mi ciudad.

Sinceramente yo no tenía pensado vacunarme. Soy pro-vacunas, pero en este caso particular soy bastante escéptica y no estoy de acuerdo con muchas cosas con respecto a la pandemia, la vacuna, las medidas tomadas, etc. Quería ser de las últimas y sólo si fuera obligatoria para viajar o para volver a la vida „normal“…

¿Qué hacer? Por un lado no podía perder la oportunidad dada, viendo que tanta gente si quiere vacunarse y no entra en ninguna lista de prioridad. Por otro lado los privilegios de la gente vacunada para volver a la normalidad van en aumento. Así que después de un par de días de pensar y hablar con algunas personas, decidí registrarme… sólo para entrar en una lista de espera!

La primera cita fue el 18 de mayo, casi un mes después de registrarme. La segunda está programada para finales de junio. En este tiempo quedé desempleada y reservé mi viaje a México. Casualmente podré viajar vacunada y ya veremos que otros privilegios obtengo en las siguientes semanas.

Por otro lado mi marido se hizo un examen de sangre para saber si tenía anticuerpos y ver si podía disfrutar de los privilegios de los „vacunados, contagiados y testeados“. (ver caricatura arriba) En la cita para sacarle sangre, el médico le comentó que la próxima semana tendría algunas vacunas de Astra Zeneca y que podía apuntarse en una lista si estaba interesado. Así lo hizo y casualmente le dieron cita el mismo día que yo tenía: 18 de mayo.

A él lo vacunaron en el consultorio médico del vecindario, a mí en el centro de vacunación de la ciudad. La burocracia fue la misma pero en mi caso, era una de cien personas y el proceso duró mucho mas.

El centro de vacunación se adaptó en una fábrica ubicada en la parte industrial de Stade. Desde que llegué hasta que salí pasé por 4 o 5 puntos de control, llené y firmé varios papeles, estuve en dos salas de espera: primero para esperar a que me asignaran una cabina para vacunarme, la segunda para esperar que pasarán 15 minutos después de la vacuna. En total llegué a contar 100 personas esperando su vacuna en la primera sala y otros 100 empleados que revisan papelería, miden temperatura, indican el camino, etc. Adicional a la cantidad de papeles para explicar los efectos secundarios, formularios de salud actual y autorización de manejo de datos personales, muchos empleados usaban tabletas para documentar el proceso y había pantallas en las salas para indicar qué cabina te correspondía o si ya podías irte a casa.

No cabe duda, los alemanes arman en un santiamén centros de vacunación con alta tecnología, pero no me quiero imaginar los costos que éstos representan. Centros que en un par de meses tendrán que ser desmantelados 😦 Y de burocracia mejor ni hablamos!

Justamente hace 3 semanas me vacunaron contra el tétanos porque la última la había recibido hace 10 años. No tuve que firmar ningún papel ni llenar ningún formulario! Si si si… no es experimental como la del COVID, ya lo sé 😉

Pero bueno, ya formamos parte del 40% de la población alemana que ya tiene una dosis. Sí, apenas el 40%! Con dos dosis apenas va el 15%. Triste caso! (Fuente: Impfdashboard)

Y definitivamente privilegiados!

Seguimos en pandemia, con todo cerrado, sin posibilidad de reunirse con amigos ni de viajar. El ánimo de todo el mundo anda por los suelos y nadie ve un fin cercano a esta pesadilla.

Como lo escribí en mi última entrada, mi única satisfacción era mi trabajo que me permitía desconectarme del mundo exterior para concentrarme en las videoconferencias, soporte a clientes y aprender sobre el software de la empresa.

Pero el gusto me duró poco. No alcancé ni a invitar a mis amigas a tomar unas copas para celebrar el nuevo trabajo, cuando ya ni lo tengo. Sí, triste…. muy triste. La semana pasada me avisaron que mi perfil no cumplía con las expectativas, y que necesitaban a alguien más técnico. Yo ya lo había notado y aunque hice todo lo posible para ponerme al corriente, mis habilidades técnicas (servidores, bases de datos, java, etc.) no iban a mejorar de un día para otro.

Estaba en período de prueba, un período que se da a ambas partes para ver si el trabajo es lo que se esperaba. A mí ya se me iba el sueño en pensar todo lo que tenía planeado para el día siguiente y si iba a poder lograrlo o no. Faltaban dos meses para completar los 6 meses de prueba, y mi jefe se me adelantó.

Además, otro punto en mi contra fue mi comunicación escrita en alemán. Ya lo había escrito por aquí… mi miedo no resultó infundado, y ahora sé que es un hecho. A pesar de tener ayuda de herramientas de traducción y corrección, tardaba mucho tiempo en redactar los correos electrónicos para colegas y clientes. Y en muchas ocasiones, tenía que pedir a algún colega su visto bueno antes de enviarlo al cliente. Mi alemán hablado es mucho mejor y de alguna forma, puedo comunicarme, dar cursos y explicar la solución a un problema. Pero escribir? Ya no me da miedo, me da pánico!

En fin, la experiencia de trabajar en una oficina después de tanto tiempo fue muy satisfactoria. Aprendí muchísimo, me encantaba mi rutina diaria de ir al trabajo, ver a los colegas, y volver a casa después de 8 horas. Les agradecí la oportunidad otorgada y ahora ya sé mis áreas de mejora, para que a la próxima no me agarren desprevenida.

No tengo idea de como mejorar mi redacción en alemán. Antes de comenzar con el trabajo, ya me había comprado un montón de libros y tomé un curso de “alemán para el trabajo”, pero nada de eso logró mejorar mi déficit de redacción. Si alguien tiene alguna idea, se los agradeceré infinitamente.

Y ahora sí que estoy desempleada al 100%. Mis cursos de español están a cargo de otra profesora y no creo encontrar trabajo en un corto plazo. Estoy preocupada, pero confío en que se presente una nueva oportunidad que se adapte mejor a mis habilidades y conocimientos. Mientras me pondré a mejorar mi alemán escrito.

De la pandemia mejor ni escribo. La estrategia de vacunación deja mucho que desear… apenas van con los mayores de 60 años y esto no parece tener fin, entre mutaciones, toque de queda, tests rápidos, etc.

Mis hijas iban a volver a la escuela después de las vacaciones de pascua pero se quedaron con las ganas, porque subió el índice de contagios en la ciudad y continuaron con “home-schooling”. Sólo han ido a la escuela dos días desde mediados de diciembre del 2020. Ya están hartas, desmotivadas y podría decir que en depresión.

El “homeschooling” después de un año sigue consistiendo en auto-estudio. Se les envían textos y ejercicios por correo que tienen que devolver en determinado tiempo. Luego les envían una hojita con las respuestas para que ellos mismos se corrijan. Mi hija mayor sólo tiene videoconferencias en 4 de 10 materias, y la menor en 6. Fatal! Pero todo parece indicar que la próxima semana podrán volver a clases si el índice de contagios se mantiene bajo. Ya veremos…

También la próxima semana tenemos planes de ir a la playa del Mar Báltico a pasar el puente de la “Asención del Señor”. Ya veremos si nos dejan…

Así que ahora desempleada, harta y cansada de esta pandemia, sin perspectivas ni idea de cuándo podremos volver a tomar un café en un restaurante, ir al cine, reunirnos con amigos o tomar un curso de lo que sea (presencial y no virtual). Aún las personas vacunadas siguen teniendo miedo…

Ojalá la próxima entrada sea un poco más optimista y con mejores noticias sobre mi trabajo, la escuela de las niñas, la vida social y la vacunación. Ojalá…

Después de mis últimas entradas que no han sido nada optimistas, he decidido copiarme una idea muy linda de mi amiga Yadira. Ella es también mexicana viviendo en Alemania, pero en la capital! Y así como yo, tiene su blog que más de una vez me ha inspirado a copiarla, jiji.

Ya tenemos un año viviendo entre mascarillas, “lockdowns”, contagios, distancia social y mil cosas que ni en mi peor pesadilla hubiera imaginado. Ya estoy harta y temo estar entrando en una depresión porque ando de un humor de perros y poco o nada me alegra el día. Así que para hacer una pausa de todo este negativismo que me rodea, hice una lista como la de Yadis con 12 cosas positivas que he aprendido o han sucedido en los últimos 12 meses.

1. Trabajo. Desde hace 3 meses trabajo en una pequeña empresa cerca de Stade como informática. La mayor parte del tiempo me la he pasado aprendiendo el software que ellos mismos desarrollaron para el control de permisos de construcción, y que se implementa en las oficinas de gobierno correspondientes. Pero poco a poco ya voy haciéndome cargo de proyectos, capacitación y soporte. Estoy muy contenta por la oportunidad que me han dado, considerando que estuve fuera de mi profesión muchos años. Sigo batallando con mi alemán, sobretodo escrito, pero mis colegas me echan la mano y voy mejorando día con día.

2. Deporte. Por cuestiones de salud, me han obligado a hacer ejercicio para fortalecer los músculos de mi cintura, cuello y espalda. Eso de los gimnasios no es para mí, y con la pandemia como quiera hubiera sido imposible visitarlos, así que me compré un programa de CDs con rutinas diferentes para 12 semanas. No voy a decir que lo hago diario, porque mentiría, pero procuro hacerlo 4 veces por semana por la mañana. Me siento muy bien desde entonces y sí he notado diferencia en mi energía y fuerza 🙂

3. Peso. A pesar del encierro y el poco contacto social, mi peso corporal no ha aumentado y trato de cuidarme para no subir. Nunca he tenido problemas en este tema, pero después de los 45 si he notado que si me pongo a comer todo lo que quiero, ya no es como antes, que mi peso se conservaba igual. Así que a bajarle a los antojitos…

4. Alimentación. El año pasado finalmente cedí a las recomendaciones de unas amigas para probar los búlgaros (Kefir). Ya había oído mucho de ellos y me resistía… pero he de confesar que fue una buena idea integrarlos en mi dieta diaria. Cada mañana, cuelo la leche donde los búlgaros se reproducen y la mezclo con fruta para prepararme un buen “smoothie” de desayuno. Ya me acostumbre al sabor y mi estómago funciona de maravilla.

5. Bowls. También en el tema de alimentación, algo nuevo que empecé a hacer este año por cuestiones de falta de tiempo y que tengo que llevar comida al trabajo, fue preparar los famosos “Bowls”. Compré un libro y cada semana pruebo una o dos recetas diferentes. Sé que no es una moda reciente, pero para mí es la novedad y de verdad que son muy prácticos, ricos y saludables. Me encanta comprar ingredientes desconocidos para preparar un “Bowl” nuevo.

6. Piano. Cuando empezó la pandemia decidimos comprar un piano para nuestra hija mayor y para mí, pero como era de esperarse, la que lo usa casi a diario soy yo! Es mi mejor pasatiempo en estos días y procuro practicar mínimo media hora diaria. Me relajo, me ayuda con la concentración y aprendo canciones nuevas. Después de 30 años de no tocarlo, nunca imagine que iba a agarrarle tanto cariño a un antiguo pasatiempo.

7. Rompecabezas. Otro buen pasatiempo cuando no se puede salir ni reunirse con nadie, es armar rompecabezas! Empecé con uno de mariposas, luego uno del día de muertos/película Coco. Durante estos días de vacaciones estamos armando uno en familia sobre cosas típicas en el mundo. Interesante y divertido a la vez!

8. Salud. Algo muy bueno en estos 12 meses es que toda la familia ha sobrevivido sin enfermarse, no sólo del COVID sino de otras enfermedades. Las visitas médicas durante este año han sido solo para control y la única visita al hospital ha sido para recoger a mi amiga Regina cuando le pusieron un marcapasos. No me puedo quejar y espero así sigamos…

9. Pequeños cambios. El proyecto de remodelación de uno de los cuartos de baño se ha retrasado, pero no por eso no ha habido cambios en casa. Ahora que ya tengo un sueldo seguro, me he dado unos lujitos para cambiar tapetes, marcos y cosas de la cocina. Incluso ordené un montón de tuppers nuevos para reemplazar todos los viejos que tenía desde que me casé, jiji. No son grandes proyectos, pero si le dan un nuevo aire a las habitaciones y a la vida diaria!

10. Política. Yo que me quejo del gobierno a diario, he decidido participar activamente en la política de mi barrio. Como soy la encargada de la página de internet, la alcaldesa me invitó a participar y pues porqué no? Así puedo conocer gente del barrio y proponer ideas nuevas para mejorar problemas de la comunidad. Apenas hace unas semanas fue la primera reunión (virtual por supuesto) y en los próximos meses habrá más para planear el plan de trabajo para las elecciones de septiembre. Obviamente empiezo como “achichincle”, pero igual y me gusté y al rato termine de canciller, jaja!

11. Coche nuevo. Mi marido recibió la oportunidad de tener un coche de la empresa donde trabaja, y desde octubre tenemos coche nuevo. Es obviamente propiedad de la empresa y ellos pagan seguros, revisiones, reparaciones, etc, pero mi marido paga una módica cantidad para poderlo usar también de forma privada. El plan es que en verano cambiemos también mi coche, pero ya veremos.

12. Y por último, termino con la misma idea de Yadira. Doy gracias a Dios de que no me he vuelto loca, aunque ya me falta poquito. También agradezco que mis hijas y mi marido, así como mi familia en México sigue bien, tanto de salud física como mental. Y le pido a Dios con todas mis fuerzas para que esta pesadilla termine pronto.

La lista podría ser un poquito más larga, pero la dejo hasta aquí. Para todos aquellos que están como yo, al borde de un ataque de nervios, les recomiendo este ejercicio. Ponerse a pensar en las cosas positivas que han vivido en estos 12 meses, escribirlas y porqué no? Compartirlas para que otros hagan lo mismo. Ayuda a distraerse, a darse cuenta que no todo es tan malo y que hay mucho que agradecer.

Muchas gracias por leerme y espero hayan tenido una linda Pascua. La nuestra fue muy aburrida y al igual que la navidad, el día de reyes, el carnaval, etc… la Semana Santa me pasó de noche y siento como si el tiempo estuviera detenido. Las festividades han pedido importancia y se viven como un día cualquiera. Ni fotos, ni invitados, ni placer… de momento el departamento que habíamos reservado para estos días lo reservamos para mediados de mayo en el puente de la Asención del Señor, veremos si para entonces nos dejan viajar al mar Báltico o seguimos en “Lockdown”.

Cuídense mucho y hasta la próxima!

Déjà-vu

Seguramente todos conocen esta palabra que describe ese sentimiento de que ya hemos vivido un momento determinado… uno siente como si estuviera en una película y se estuviera repitiendo una escena particular por segunda vez.

Justo así me siento a un año de haber comenzado la pandemia. El año pasado pasamos Pascua en casa y no visitamos a los abuelos paternos porque una de las restricciones más importantes en aquel entonces era -no visitar a los adultos mayores-. No fue tan dramático porque las chicas ya están grandes y esa tradición de buscar huevitos y regalos en el jardín de mis suegros ha pasado a segundo plano. Ya son dos adolescentes y sí buscaron huevitos en nuestro jardín, pero más para la foto que por gusto, jiji.

Vimos los servicios religiosos por televisión, preparamos tarjetas de pascua para los ancianos del asilo de la ciudad y celebramos el domingo de Resurrección en casa solitos. “Pero el próximo año todo será mejor”, decíamos….

Mmmmm…. y ya llegó la Semana Santa del 2021! Mejor que la del año pasado? Nada que ver! El mes pasado decidimos de forma espontánea reservar un departamento en la costa del Mar Báltico, aún sabiendo que no hay restaurantes ni comercio abierto, podríamos caminar por la playa y salir de casa por algunos días. Mi marido y yo pedimos el jueves Santo y el martes de la semana de Pascua de vacaciones, para así completar casi una semana fuera de casa.

Ya contábamos los días para que llegaran las esperadas vacaciones y justo la semana pasada, nuestro plan se desvaneció como otros muchos del año pasado. Adicionalmente a los hoteles que ya están cerrados desde hace 6 meses, durante Pascua se prohíbe la estancia como turista en cualquier tipo de alojamiento en todo el país! Así que nos llamaron por teléfono para cancelar nuestra reservación y echar por la borda nuestras vacaciones. No pude evitar llorar de coraje, tristeza, impotencia…

Y así me siento… en un Déjà-vu que parece ser eterno. La decisión de reservar el departamento había llegado después de que se había cancelado el “Stage Week” que originalmente estaba planeado para abril del 2020. Lo habían pospuesto a Octubre del 2020, luego a las vacaciones de Pascua del 2021 y ahora se ha cambiado para Octubre del 2021. Parece chiste, pero es verdad! Una semana de clases de baile, canto y actuación para presentar la obra al final en el teatro de la ciudad con 100 chicos en escena parece que no volverá a ser posible por un buen rato. Como opción dos para que las chicas no se aburrieran durante las vacaciones, las inscribí en un par de campamentos para líderes juveniles que organiza una asociación local. La cancelación llegó hace algunas semanas y por eso habíamos pensado en la opción 3: pasar unos días en la playa.

Pero no, nos quedaremos en casa de jueves a martes porque incluso las excursiones de un día a lugares turísticos cerca de casa están prohibidas. No podemos ir a Cuxhaven al “Watt” (llanura de marea), ni a las playas del Río Elba en Stade, ni de compras a Hamburgo, ni a visitar a los abuelos… deprimente! He pedido un par de rompecabezas de 1000 piezas para matar el tiempo y seguramente pasearemos por el barrio en bicicleta o veremos series en Netflix todo el día en pijamas.

Las chicas fueron a clases presenciales el jueves y viernes de la semana pasada y ahora siguen dos semanas de vacaciones de Pascua. Qué pasará después no lo sabe nadie… quieren seguir con clases presenciales en escenario B (con la mitad del salón), pero todo dependerá del famoso índice de contagio y planean hacer “Tests rápidos” dos veces por semana al personal y alumnado. No me quiero ni imaginar el caos que será hacer tests a 500 alumnos cada tres días. Lo mismo piensan hacer en las primarias, y para los chiquitines de kinder, los padres harán el test en casa. Ese es el plan, pero ya les contaré si al final de cuentas se pone en práctica o sólo queda en una idea loca más de esta pandemia.

El haber ido a la escuela dos días no fue suficiente para levantar el ánimo de nuestras hijas… siguen sin ganas de hacer nada, ni de cambiarse de ropa, ni de salir a tomar aire fresco… ya están hartas de todo! Y cada rato me dicen que no tienen motivación… para qué vestirse? para qué salir? para qué hacer las tareas si los maestros ni las revisan? Quiero llorar al verlas así… nada de lo que les digo les parece bien y no me quiero imaginar como estarán los niños y jóvenes que ya tienen más de un año en “home-schooling” en otros países como México.

Y el panorama no pinta nada bien… aquí los encabezados son alarmistas y pintan la “tercera ola” como la más mortal, la peor, la que saturará todos los hospitales, etc. No hay vacunas para abril y todavía siguen con los mayores de 80 años. Viajar en verano? Nadie quiere planear nada para no perder su dinero otra vez o para que les cancelen en el último minuto. Todo mundo en incertidumbre, sin perspectivas y con miedo, mucho miedo!

Ya veremos que nos depara esta primavera que de entrada empieza mal 😦

Ya cumplimos un año usando mascarilla en lugares públicos y la cuenta continúa…Veremos hasta qué número llegamos con esta forma de vivir que ya tiene harto a más de uno.

Hace dos semanas el gobierno alemán permitió la apertura de algunas tiendas con una serie de condiciones que ni ellos mismos entienden. Todo basado en el “índice de contagio” que aquí parece ser el número más importante hoy en día. La tabla se vería mas o menos así y el mencionado númerito esta indicado en el tercer renglón (unter 50, 50-100)

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Eso sí, la nueva modalidad al menos en nuestro estado Niedersachsen es que se puede visitar una tienda sólo con previa cita. Sí, así como quién va al médico o al peluquero. El año pasado de junio a diciembre, el número de visitantes en cualquier tipo de local estaba limitado y se controlaba con bolsas, canastillas, tarjetitas, etc. Pero parece que ese sistema no les pareció suficientemente seguro y ahora hay que llamar por teléfono o registrarse en internet para poder visitar una tienda, y por supuesto por tiempo limitado.

Era de esperarse que muchas tiendas no quisieran abrir bajo estas circunstancias, así que el centro de nuestra ciudad Stade sigue pareciendo pueblo fantasma. Dos sábados tuve que ir a la óptica para graduarme y recoger los lentes, claro, con cita previa, y pasé de largo por las pocas tiendas de ropa que estaban abiertas. También dejé unos relojes para cambio de batería en una joyería… para eso nos dijeron que no teníamos que hacer cita pero como quiera tuve que esperar casi media hora para entregarlos.

De verdad que no tenía ganas de participar en este circo pero como amenazan con volver a cerrar, decidí hacer una cita para una de las tiendas grandes de la ciudad para que las chicas vieran zapatos y ropa. Yo quería comprar decoración de pascua para la temporada. Llamé por teléfono el viernes y tuve que dar no sólo nuestros nombres completos, sino también la dirección y mi teléfono. El sábado, todas tendríamos que llevar identificaciones para presentarlas a la entrada de la tienda. Como las niñas todavía no tienen carné de identidad, podrían llevar su pasaporte o su tarjeta del seguro médico. Por teléfono se me informó que tendríamos una hora en la tienda, incluyendo el tiempo para pagar. Además, teníamos que llegar 15 minutos antes de la cita para llenar unos formularios a la entrada. Al colgar, no sabía si llorar o reír. Hasta donde hemos llegado con esta pesadilla!

El sábado llegamos puntuales a la tienda y después de llenar los formularios, presentar nuestras identificaciones, desinfectarnos las manos y tomar una canastilla cada una, pudimos entrar para encontrarnos con un espectáculo que no me esperaba: un par de andenes con decoración y ropa de Navidad! Claro, en oferta!

Y la decoración de pascua? Nada! Ni un huevito, ni de chocolate, ni de porcelana, ni para colgar, ni para nada! La ropa y el calzado todavía de invierno, y nada para la nueva temporada de primavera-verano. Cabe señalar que esta tienda no vende por internet y es comprensible que no han querido surtir nada nuevo, si tienen los pasillos todavía llenos. Después de dar algunas vueltas y elegir un par de cositas, pasamos a la caja. Obviamente nos sobró tiempo, pues ni ganas de ver chaquetas, bufandas y botas en plena primavera. Durante nuestra estancia, si vi a 5 parejas/familias a lo largo y ancho de la tienda fueron muchas. Los probadores estaban cerrados y la mercancía estaba desorganizada. Una experiencia desagradable y sin ganas de repetirla.

Después nos fuimos a lo que ya forma parte de nuestra rutina del sábado: las tres al supermercado. Yo con un carrito, y mis hijas con otro. En los últimos meses, esta ha sido la salida de la semana de las chicas, donde pueden ver gente y elegir sus antojos para su tiempo de ocio, que sobra decir que es bastante! Creen que en el supermercado hay control de clientes? Para nada! Parece verbena y cada sábado lo veo más lleno! Eso sí, con mascarilla pero eso de la sana distancia ya ha pasado al olvido. Y mientras tanto el pequeño comercio teniendo que invertir tiempo, papel, dinero y esfuerzo en formularios, citas y demás!

De forma espontánea mientras estábamos en el supermercado, mi hija mayor hizo una cita para otra tienda de ropa en las afueras de la ciudad. Misma preguntadera por teléfono pero si nos dieron una cita para cuando termináramos de hacer la compra. El panorama fue un poco mejor, porque esta tienda si tenía ropa de primavera-verano. Compramos algunas cositas y volvimos a casa cansadas y pensativas sobre lo poco que logramos hacer durante el día. Antes era un buen pasatiempo ir de compras, reservábamos un día para surtir el closet para la nueva temporada, entrábamos al azar en una tienda y en otra, comíamos en un restaurante y seguía el tour hasta el anocher. Ahora? Bueno, ya mejor ni digo nada porque con eso de que parece que volverán a cerrar todo, habrá que esperar a lo que nos depara el verano y el futuro en este tema. Buaaaaa!

En dos semanas cumplimos un año de haber comenzado el primer confinamiento y el uso de mascarilla en lugares públicos. Quién iba a decir que esta pesadilla llegaría para quedarse?

Después de un año las cosas lejos de mejorar, han ido complicándose y todavía no se ve luz al final del túnel. El verano pasado se abrieron los restaurantes y todo parecía mejorar al llegar el otoño. Las clases se reanudaron, la gente podía reunirse con pocas personas y las cifras parecían alentadoras. Pero a principios de noviembre decidieron cerrar restaurantes y hoteles para contener los contagios y antes de Navidad todo el comercio se cerró por completo. Los niños salieron una semana antes de vacaciones y terminó el 2020.

Pero no la pandemia 😦 Hoy empieza marzo y las ciudades lucen vacías, las tiendas permanecen cerradas y sólo los supermercados, farmacias y algunos otros giros “esenciales“ tienen el lujo de abrir sus puertas a determinado número de consumidores con mascarilla.

Las peluquerías y tiendas de plantas abrirán a partir de hoy y durante la semana decidirán el destino del resto. Las escuelas primarias en nuestro estado (Niedersachsen) están abiertas desde enero bajo el escenario B que significa que cada semana o ciertos días va sólo la mitad de los alumnos y se alternan. A partir de 5to año no han vuelto a la escuela este año y siguen en „homeschooling“ por tiempo indefinido. El plan era empezar en escenario B este mes, pero lo pospusieron y confío en que esta semana decidan para cuándo pueden volver a las aulas.

Los restaurantes ya cumplen 4 meses cerrados y sólo pocos tienen entrega de comida a domicilio o para recoger en ventanilla. Pocos hoteles están abiertos y sólo pueden recibir a gente que viaja de trabajo, nada de turistas. Desde noviembre! El comercio en general sigue cerrado y pocas tiendas han creado el concepto de pedir por teléfono y puedes pasar a recogerlo a la puerta. Desgraciadamente la digitalización en Alemania esta en pañales y no todas las tiendas tienen venta en línea, mucho menos las pequeñas. El ganador #1 de esta situación ha sido Amazon obviamente.

Yo cumplo esta semana dos meses en mi nuevo trabajo y no termino de dar gracias a Dios por esta oportunidad. La escuela donde daba clases de español estará cerrada hasta mediados de abril y sinceramente creo que sin mi trabajo ya me hubiera vuelto loca. Gracias gracias gracias! Sigo aprendiendo mucho, poco a poco voy agarrando confianza con el alemán y ya me han asignado mis primeros proyectos. Estoy contenta y espero todo siga así para pasar el período de prueba en verano.

Las chicas ya están desesperadas y piden a gritos volver a la escuela. Sus salidas se limitan a sus citas con el ortodoncista, al supermercado de vez en cuando y a caminar por el vecindario para tomar aire fresco. No se han reunido con nadie desde que empezó el año y la motivación por estudiar es demasiado baja. Aquí el „homeschooling“ en la mayoría de las materias consiste en bajar tareas del internet, realizarlas y devolverlas al servidor. Pocas veces reciben retroalimentación de sus profesores y las videoconferencias son contadas en la semana, la mayoría con problemas técnicos y canceladas a media sesión. Un verdadero desastre!

Desde enero sólo esta permitido reunirse con una persona y en estos dos meses he visitado a algunas amigas, pero siempre de una en una. Ni rosca de reyes, ni reunión por San Valentín o carnaval, nada! Y por lo que parece esto se alargará un par de meses 😦

Y de viajes mejor ni hablamos. No hemos salido a ninguna parte y no hay manera de planear nada. La probabilidad de viajar a México cada vez disminuye más y veo bastante difícil lograr nuestro propósito de visitar a la familia en verano. Alternativa B no tenemos porque no queremos reservar nada para perder nuestro dinero o quedarnos con las ganas.

Aquí el tema de las vacunas es otro desastre y mejor ni escribo al respecto para no derramar más bilis. Las mutaciones del virus se multiplican, las cifras no mejoran y las restricciones parecen eternas. El año 2021 pinta fatal.

Y eso que sigo a huelga de noticias y no leo ni escucho nada que tenga que ver con el virus, las vacunas o la crisis económica. Pero como pueden imaginarse, por los colegas, la familia o los amigos se entera uno de lo principal que he escrito arriba.

Lamento mi tono pesimista pero de momento no tengo otro. Estoy muuuuy preocupada por el ánimo de mis hijas, la situación en México, el no saber cuándo podremos ver a la familia mexicana y por la incertidumbre en general.

Pero bueno, la primavera esta a la vuelta de la esquina y mínimo la naturaleza sigue su ritmo y el panorama se vestirá de verde, con flores por doquier. El clima mejorará y con suerte, para Pascua podremos ir de compras, comer en un restaurante o reunirnos con amigos. Con suerte!

En Alemania, desde principios de noviembre del 2020 están todos los restaurantes cerrados y no se puede pernoctar en hoteles como turista. A mediados de diciembre adicionalmente cerraron todo el comercio para controlar la pandemia. Hasta cuando? Hasta el 31 de enero, dijeron… pero la semana pasada volvieron a extenderla hasta el 14 de febrero. Todo completamente cerrado: museos, teatros, cines, bares, restaurantes, tiendas, mueblerías, peluquerías, actividades deportivas de todo tipo, escuelas, estudios fotográficos y todo lo que no sea “indispensable” para vivir. Por los que se salvan del “lockdown” los supermercados, gasolineras, hospitales, farmacias, ópticas, consultorios médicos y centros de fisioterapia/rehabilitación.

De locos! simplemente un mundo que jamás podría haber imaginado, ni siquiera en la peor de mis pesadillas o en la peor película de ciencia ficción. El ánimo de la gente está por los suelos, mis hijas quieren volver al salón de clases aunque sea con la mitad de sus compañeros, como sucede con los alumnos de primaria en nuestro estado (Niedersachsen), y la vida transcurre como en trance.

Desde hace dos meses estoy en huelga de noticias y me entero de muy poco… ya sea por los grupos de Whatsapp o cuando abro Facebook de vez en cuando en la computadora de casa. No tengo idea de los parámetros económicos y ni quiero saber. Me duele el estómago sólo de pensar en los millones de negocios que no sobrevivirán este cierre temporal, aún y con ayuda del gobierno. Pensar en la situación económica de México me causa migraña.

Doy gracias a Dios (nuevamente) por la oportunidad de trabajo que me envió y que me ha mantenido ocupada desde principios de enero. Estoy 8 horas en una oficina concentrada en aprender el software de la empresa, leyendo manuales de usuario y participando en reuniones virtuales para conocer a los clientes. Hasta ahora todo va bien porque estoy en capacitación y espero cumplir con sus expectativas a pesar de mi alemán que aún no es perfecto. Ya veremos si paso el tiempo de prueba, pero al menos en estas semanas he estado ocupada y poco tiempo me queda para enterarme de la pandemia.

Confiaba en que el año 2021 empezara mejor, pero no…. increíble pensar que hace justamente un año disfrutaba en México con la familia, en restaurantes, reuniones con amigos y salidas a todas partes. El “coronavirus” era un tema lejano y ajeno 😦

Hay rumores de que el “Lockdown” en Alemania podría alargarse hasta Pascua porque las cifras no mejoran y eso simplemente me pone mal… el año pasado de Pascua se alargó a mayo y no fue sino hasta junio que los niños volvieron a la escuela solo por un par de semanas para luego salir de vacaciones de verano que casi todos pasaron aquí. Parece “Deja vu”… será que este año será igual o peor que el anterior? Claro, mucha gente cree que la vacuna será la salvación, pero yo cada día lo dudo más. Entre mutaciones, resistencia del virus, falta de vacunas, desastre de logística, competencia de diferentes productores, efectos secundarios, falta de confianza de la población y muchos temas más, no me quiero ver demasiado pesimista, pero definitivamente no veo ninguna luz al final del túnel… sino mas bien, neblina y mucha incertidumbre.

No pierdo la esperanza de que en verano podamos ir a México pero conforme pasa el tiempo, el plan empieza a tambalearse. En qué momento cambió nuestro diario vivir, nuestro entorno se volvió tan “peligroso”, nuestros sueños tan imposibles??? Quiero despertar de esta pesadilla cuanto antes!

Pero no, me pellizco y sé que estoy despierta… que esta pesadilla durará meses o años. Le pido a Dios misericordia para que así como llegó el virus, desaparezca de nuestras vidas. Que pronto podamos volver a abrazarnos, a sonreír, a viajar para ver a los nuestros, a tener perspectivas positivas para el futuro, y a no temer por la salud de propios y extraños. Señor, ten piedad de nosotros!

Hoy cumple años nuestra primogénita… los llamados „Sweet 16“ y lo que quiere decir que yo tengo los mismos de ser mamá!

Parece que fue ayer cuando me avisaban que me tenían que operar de emergencia porque el bebé ya sufría de „estrés“. Claro, después de 10 días de la fecha programada y 10 horas de haber „roto la fuente“, ya era hora de sacar a esa pequeñita que no tenía ganas de nacer 🙂

Esa bebecita de 3 kilos y medio nos convirtió en padres y 16 años después se ha convertido en una señorita sana, hermosa y responsable. Y junto con su hermana menor, somos una familia feliz!

Una de sus primeras palabras fue „mamá“ como en la mayoría de los niños, y luego ella y su hermanita me llamaron por muchos años „mami“. Me encantaba oír esa palabra, pero como era de esperarse hace unos años pasaron al „mamá“, término más neutral, eso sí con acento y no „mama“ en alemán. Pero desde el año pasado curiosamente cambiaron al „mom“, no estoy segura si fue después de su viaje a California o desde antes, pero no importa.

Curioso, no? Ya veremos cuanto tiempo me dura ese sobrenombre que no me disgusta y que encuentro bastante „cool“ 🙂 Aquí es muy común que los hijos desde pequeños llaman a los padres por su nombre, pero yo prefiero el sobrenombre, sea mamá, mami, mom o algo parecido. Yo sigo llamando mamá a la mía y espero mis hijas sigan esa costumbre 🙂

Y justamente mañana empiezo a trabajar de tiempo completo, 16 años después de haber dejado mi trabajo como consultora en J.D.Edwards. Cuando nuestra hija pequeña cumplió 3 años hubiera podido regresar a mi puesto dejado 5 años atrás, pero no me daban oportunidad de hacer „homeoffice“ ni de trabajar medio tiempo, y dado que mi trabajo consistía en viajar por todo Europa y mi marido ya viajaba bastante, tuve que renunciar para dedicarme 100% a las niñas.

Obviamente mi plan original no era hacer una pausa taaaan larga, pero las cosas se fueron acomodando con las clases de español, que me ofrecían un horario flexible, podía estar libre durante las vacaciones escolares y así pasaron los años en un abrir y cerrar de ojos.

La hermana de mi marido me hizo un comentario que me sorprendió cuando supo que volvía a trabajar de tiempo completo… me dijo algo así: „felicidades… ya era tiempo de que volvieras a tener una vida“. Mmmm, no sé si lo dice porque no tiene hijos, porque es alemana, o porque cree que una madre que no trabaja de tiempo completo no vive, pero definitivamente estos 16 años han sido de los mejores de mi vida y han sido vividos plenamente!

Disfruté cada día al máximo y sé que fui privilegiada al poder pasar tanto tiempo con las niñas. La decisión fue mía y mi marido me apoyó en todo momento, ahora empezamos otra etapa como familia y trataré de combinar de la mejor manera mi trabajo con mis ocupaciones de madre y ama de casa, con el apoyo de Tom y nuestras hijas.

No soy la madre perfecta y no pretendo serlo, he ido aprendiendo sobre la marcha como todas las mujeres que tienen la bendición de ser madres y seguiré haciendo lo mejor para darles a nuestras hijas el apoyo, amor y dedicación que merecen. Veremos si a mi también me tocan los „sweet 16“ como mamá 🙂

Le pido a Dios que siga colmando de salud, bendiciones, empatía, aventuras y felicidad el camino de nuestra primogénita. Que siga descubriendo lo bello de la vida, disfrutando de su juventud y viviendo cada oportunidad al máximo! Y a mí que me mande una buena dosis de paciencia, sabiduría, tolerancia y confianza para seguir en este camino de „mom“ que me hace feliz, feliz, feliz!

Adiós 2020

Como es tradición, la última entrada del año en este blog es para despedir el año que termina y escribir un poco sobre los propósitos y deseos para el que viene.

Estos días de vacaciones y encierro obligado (no hay tiendas, ni restaurantes, ni mercados de Navidad que visitar) han servido para reflexionar en todo lo que ha pasado (y lo que no ha pasado) en este 2020.

El año empezaba con muchísima esperanza simplemente por su número doble… 20 20… único y curioso, cómo no iba a ser un año especial, algo diferente y seguramente lleno de aventuras, cosas positivas y bendiciones. Y ahora imagínense ese ruido espantoso de disco rallado! Claro, ahora sabemos lo que realmente trajo este maravilloso número 2020, un virus que puso al mundo de cabeza!

En lo personal el año empezó de maravilla con mi viaje a Monterrey… tres semanas sola en mi tierra natal para apoyar a mis padres con su mudanza a un departamento y vaciar la casa de mi infancia. Fue fantástico y ni siquiera la despedida fue dolorosa porque estaba segura que en diciembre volvería con la familia completa para celebrar las fiestas navideñas y el XV años de las chicas.

El buen sabor de boca me duró poco porque en marzo empezaron las malas noticias y llegó el primer “lockdown”. Todo ha cambiado desde entonces y dudo que pronto volvamos al mundo que conocíamos antes de la llegada del covid. Cosas positivas de este año? Sí, algunas…

  • compramos un piano, con el que he descubierto de nuevo mi gusto por la música. No seré experta ni concertista, pero el tocar el piano me relaja y practico la concentración 🙂
  • empecé a hacer ejercicio en febrero que es necesario para fortalecer mis músculos. Tengo una enfermedad llamada “osteopetrosis” y el ejercicio junto con la vitamina D, son la mejor medicina!
  • a falta de reuniones en persona, sobraron videollamadas, conferencias e incluso posadas virtuales! Definitivamente el gran descubrimiento del año fue el ZOOM 🙂
  • viajamos a Holanda para celebrar nuestro aniversario de bodas y en verano acompañamos a mi marido a la región del Río Rin para pasar unos días de vacaciones
  • y tengo trabajo nuevo que empezará la próxima semana!

No me puedo quejar… el año no es el mejor de mi vida, pero tenemos muchas cosas que agradecer y pertenecemos al grupo privilegiado que no ha perdido un ser querido por la enfermedad, ni se ha quedado sin trabajo o negocio.

Aún así estoy preocupada por lo que nos depara el futuro. No soy de los idealistas que piensa que la vacuna será la solución milagrosa, ni que la situación socio-económica del mundo no se verá afectada. No puedo dejar de pensar en todos los millones de afectados, familias sin sustento, niños sin escuela, negocios en bancarrota, personal médico agotado, ancianos en completa soledad y enfermos alrededor de todo el mundo 😦

Como quisiera que el año fuera como un cassette que al terminarse se sacara de la grabadora y quedara almacenado en algún rincón para nunca volverse a tocar. Y que el nuevo año fuera un nuevo cassette que empezara de cero, sin relación alguna con el anterior. Pero es imposible, el virus seguirá entre nosotros en el 2021 y sus consecuencias por muchos años más 😦

No queda más que vivir día a día, confiando en que pronto podamos volver a abrazarnos, a viajar para ver a nuestros seres queridos al otro lado del mundo, a pasear sin tapabocas, a festejar sin límite de personas, a estornudar sin que todos te miren raro, a ver las sonrisas de conocidos y extraños, a disfrutar un concierto, un partido de fútbol o un tumulto cualquiera…

Y claro, no me olvido de dar gracias a Dios todos los días por TODO!

Y para el 2021? De momento no tenemos planes porque la incertidumbre impide siquiera pensar en un viaje aquí mismo en Alemania. Pero si Dios lo permite, nos gustaría viajar en verano a México! Y no pido más! Sólo eso y que pueda ver a mi familia completa en México, a todos saludables, con trabajo y alegres como siempre!

Noche de paz

Estoy segura que muchos hogares en el mundo vivieron esta Navidad como aquella que sucedió hace 2020 años y que consistió en el nacimiento de Jesús. Invitados? Solo un buey y una vaca. Así como la sagrada familia, la semana pasada celebré la Navidad en casa y en familia: sólo mi marido, mis dos hijas y yo. Nada de invitados, ni fiesta, ni música, ni grandes cantidades de comida.

Por la tarde fuimos a la iglesia, donde hubo una celebración religiosa para familias que incluyó la lectura de la historia de Navidad y en la que los asistentes podíamos participar tocando diferentes instrumentos musicales dependiendo del lugar que nos había tocado. La iglesia lucía bastante vacía y tuvimos que usar cubrebocas todo el tiempo. El organista se encargó de la música, pero no podíamos cantar.

Muy diferente pero no por eso menos emotiva. Tanta tranquilidad y paz facilitaron la reflexión. Y como leyeron al final de la celebración: Acaso la primera navidad fue perfecta? No estuvo llena de incertidumbre, problemas e incomodidades? Justo como la navidad del 2020. Y aún entre imprevistos y dificultades, Jesús nació como estaba planeado y así también en este año tan complicado, la navidad llegó para recordarnos que nada es perfecto, pero Dios está entre nosotros y eso basta para salir adelante.

Antes de cenar, las niñas abrieron algunos de sus regalos (sus prometidos teléfonos iphone 11) y preparamos la cena entre todos: Raclette! Cenamos rico y vimos una película navideña juntos.

El 25 desayunamos y abrimos el resto de los regalos. Para la comida, preparamos venado con bolas de papa y coles de bruselas. El día estuvo soleado pero frío, y salimos a dar una vuelta por el barrio para tomar aire fresco.

Los días 23 y 24 de diciembre, hicimos varias videollamadas con la familia en México y el 26 y 27 visitamos a los abuelos alemanes. Con la familia alemana nunca es gran fiesta, así que no fue muy diferente a las navidades que hemos pasado aquí. La comida, la entrega de regalos y la convivencia prácticamente fueron idénticas a la del año pasado, solo que dos días después de navidad.

Y ahora nos preparamos para celebrar otra noche de paz: la de año nuevo! Que también pasaremos solitos porque la pandemia no permite que celebremos en algún hotel de la región, ni con mucha gente, ni con grandes cantidades de fuegos artificiales. Todavía no sé que cenaremos, pero seguramente algo rico y pasaremos el día en familia.

Y así recibiremos el 2021! Tranquilos y bien portados para ver si el año nuevo también se porta bien con nosotros 🙂 El 4 de enero cumple años la primógenita, y el 5 empiezo mi nuevo trabajo, ya les contaré como me va. Mi marido tiene vacaciones hasta el día 10 como las chicas, y la remodelación del baño se retrasó porque no llegaron algunos muebles a tiempo. Ya veremos cuando se hace, no hay prisa…

Les deseo una última semana del año tranquila y en santa paz! Cuídense mucho y hasta la próxima!

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