El diario personal de una mujer, mexicana, migrante y mamá que vive en Alemania… sus experiencias, sus anécdotas y sus opiniones!

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Nuevos calendarios de adviento

Diciembre llegó más rápido de lo esperado, pero eso no significó que los calendarios de adviento no estuvieran puntuales el 1 de diciembre para ser estrenados. Este año nuestras hijas no quisieron un calendario hecho por su hermana, sino uno que tuviera artículos de higiene y cosméticos. Claro, ya no son niñas sino adolescentes!

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Pero eso no evitó que mamá cuervo les hiciera un nuevo calendario con cajoncitos para pequeñas golosinas. Hace unas semanas vi una película en Netflix llamada Calendario de Adviento que me inspiró a comprar unas casitas con 24 cajoncitos que yo podía decorar a mi gusto. Manos a la obra y después de un par de horas de pintar, pegar piedritas, escribir números y colocar dulces quedaron listísimos para el 1 de diciembre!

Los cajoncitos son muy pequeños y no pude colocar dentro todas las piezas de los nacimientos que hicieron hace dos años pero al menos un par de días encontrarán al borreguito o la estrella, y el día 24 podrán colocar el niño Jesús que está escondido en el último cajón.

Por otro lado, este año le hice un calendario sencillo a mi marido con algunos chocolates y vales “románticos” que colgamos en la ventana de nuestra sala-comedor. Y yo? Pues como ya es tradición, tendré mis dos calendarios hechos por amigas: uno mexicano y otro alemán!

Así que no hay mejor manera de prepararse para la Navidad, que abriendo puertitas, bolsitas o cajones durante los primeros 24 días de diciembre! Qué vivan el Adviento y sus calendarios!

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Y aprovecho para desearles un feliz tiempo de adviento, una Navidad maravillosa y un fin de año lleno de bonitos momentos que nos hagan recordar lo positivo y porqué no, lo no tan positivo de este 2018 que se acaba en un abrir y cerrar de ojos! A disfrutar sus últimos días!

 

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Llegó la hora…

de separar a las hermanitas! Después de casi 13 años de compartir habitación, ha llegado la hora de independizarse y gozar de una habitación para cada quién. Para los mexicanos no es raro compartir habitación con uno o mas hermanos, pero en Alemania no es así y en 15 años en este país no he conocido a nadie que tenga a dos hijos en una misma habitación. Sean o no del mismo sexo.

Yo no tengo hermanas, así que tuve la dicha de tener una habitación para mí sola pero mis dos hermanos compartieron una habitación hasta que el mayor se casó a los veintitantos. Lo más normal, no?

Y yo fui feliz con mis dos pequeñas en una misma recámara, jugando, leyendo y IMG_6229durmiendo juntas. Ya ni me acuerdo desde cuando me están pidiendo una solución para que cada una tuviera una habitación. Nuestra casa no es muy grande y solo tiene dos recámaras en la planta alta, ninguna lo suficientemente grande para dividirla en dos. Los dueños anteriores tenían dos hijos adolescentes cuando nos vendieron la casa y el hijo dormía arriba mientras que la hija tenía una habitación en el sótano. Desconozco desde qué edad dormía la niña abajo, pero nunca me hice a la idea que alguna de nuestras hijas durmiera ahí de pequeña. Ahora que la mayor está por cumplir 14 años, me parece aceptable que ella se pase al sótano y dejar a la hermana menor de 12 en su actual habitación.

Cada opción tiene sus ventajas y desventajas… no me atrevería a decir qué es mejor, si compartir habitación o dormir solo desde pequeño. Cada familia dentro de cada cultura decide lo mejor y adecuado para sus hijos y en nuestro caso tendremos experiencia con las dos, durante 12 años compartieron una recámara y por no sé cuantos más, tendrá cada una su habitación individual. En nuestro caso fue lo ideal y veremos si se extrañan, aunque ellas dicen que no 🙂

Ya no teníamos excusa para seguir esperando y este verano hemos empezado un proyecto que no solo implica renovar una recámara y la actual habitación de huéspedes/bar en el sótano para convertirla en recámara, sino también el estudio que ahora será el cuarto de invitados y dos cuartos más en el sótano donde tenemos que acomodar los muebles del bar.

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Adiós bar!

La recámara de las niñas tuvo primeramente un tapiz amarillo y una alfombra anaranjada porque no sabíamos si nuestro primer bebé sería niño o niña. La decoración neutral de Winnie Pooh sirvió unos años para después pasar a la de Princesas de Disney con más rosado. Hace 4 años las princesas fueros destituidas y sustituidas por sirenas, delfines, olas y color azul en tapiz y alfombra.

Imposible conservar los delfines y sirenas (demasiado infantil, dicen), así que ambas recámaras requieren nuevo tapiz y nuevas alfombras y cortinas. Armarios y lámparas para la mayor, mueble con cajones para la menor, los escritorios sólo se mudan del estudio a cada recámara y el próximo verano estrenarán camas matrimoniales que es también la norma en Alemania, con eso de que el novio/a se queda a dormir en casa. No! No se aceptarán novios todavía, pero las camas grandes no estorban 🙂

Muchos cambios, mucho que reacomodar y otro tanto que tirar. Quitar tapices viejos y alfombras, elegir nuevos diseños y colores, tapizar o pintar, armar muebles y decorar a su gusto! Un proyecto lleno de trabajo pero que trae vida, movimiento y cosas nuevas a nuestro hogar! Nada de aburrimiento y mucho por hacer! Nuestras hijas tienen edad para colaborar y con tanta ilusión, no se les hace pesado convertirse en albañiles por un par de meses.

Ya les iré contando como va el proyecto y les compartiré como siempre las fotos de antes y después! Si todo sigue el plan, las chicas podrán estrenar habitación con el cambio de año para coincidir con el cumpleaños #14 de la mayor a principios de enero 2019!

 

Galería

Tradiciones de boda

Hace algunos años les conté mi experiencia en una boda alemana, la de mi cuñado, que estuvo llena de tradiciones que yo no conocía. Desde entonces no he vuelto a asistir a ninguna boda, pero hace unas semanas nos enteramos que nuestros nuevos vecinos se iban a casar espontáneamente (sólo por el civil) y nos invitaron a participar en la elaboración del “Kranz” (corona).

Es común ver este tipo de decoración en las calles de los pueblos, ya sea por boda o por aniversario de boda y esta fue la primera vez que participé en la elaboración de una de ellas 🙂 Normalmente es en forma de corazón y de hierro. Los vecinos se juntan unos días antes de la boda para decorarla con follaje verde, listones, moños y flores. También se pueden colocar adornos como anillos, los nombres de los novios, la fecha, etc. En el caso de las coronas de aniversario deben colocarse elementos del material que corresponde al aniversario: madera en el 10mo, color plateado en el 25to, etc.

Esta corona se coloca un día antes de la boda en la entrada de la casa de los novios (esposos en caso de aniversario) y se hace una pequeña reunión improvisada, donde se llevan a cabo otro tipo de tradiciones. En el caso de mis vecinos hicieron dos que no conocía y que me llamaron mucho la atención.

  • La primera fue que el novio tuvo que quitarse los pantalones y quemarlos en un pozo en el jardín, donde se quedarán enterradas sus cenizas junto con una botella de licor. La idea detrás de esta costumbre es que “el hombre ya no llevará los pantalones” en la casa 🙂
  • Y la segunda fue que el novio clavó un par de zapatos de la novia en el garage para asegurarse de que “no escapara” antes de la boda.

Curioso, no? Yo había oído de otras tradiciones como la de quebrar platos y porcelana (Polterabend) para espantar a la mala suerte, pero supongo que varían de acuerdo a la región y esta vez conocí costumbres nuevas.

Hubo cerveza, vino espumoso y refrescos para todos y después de un par de horas, dejamos a la pareja para que descansara y no se viera cansada al día siguiente de su boda civil.

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Unos días después, los vecinos regresaron a recoger la corona de la entrada y devolver la estructura a la persona que la prestó. Seguramente en un par de días volveremos a decorar, pero esta vez con el tema de “llegada del bebé” 🙂 Ah, porque esa fue la prisa… casarse antes del nacimiento de su primogénito.

No cabe duda que cada país tiene sus costumbres y tradiciones y no dejo de aprender cosas nuevas por estos rumbos 🙂

Hasta la próxima!

 

Adiós a los asientos infantiles

Nuestra hija pequeña cumplió 12 años este verano, lo que significó despedirnos FINALMENTE  de los asientos infantiles. No tengo nada en contra de ellos, pero ya me siento mamá de niñas grandes o adolescentes al no tenerlos en el coche.

El reglamento alemán relacionado a la seguridad de los pequeños en los vehículos es muy estricto y aquí no se permite llevar a bebés en brazos, ni niños sin asiento o cinturón de seguridad. Incluso en algunos taxis he visto que los asientos normales se elevan un poco para que los niños puedan abrocharse el cinturón de seguridad sin que éste les quede atravesado en el cuello.

A lo largo de la infancia de nuestras hijas hemos pasado por 4 asientos diferentes, empezando con el famoso “Maxicosi” o portabebé en México. Éste lo usaron más o menos hasta los 9 o 10 meses, aunque el reglamento lo permite hasta los 13 kilogramos de peso. Los asientos tienen una clasificación en la Unión Europea y el primer asiento de bebé se llama ECE-Grupo 0+ y tiene que ser colocado en el asiento trasero en contramarcha.

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El segundo asiento es mucho más grande y esta clasificado como ECE-Grupo 1 que es para niños de 9 meses a 4 años y medio, o de 9 a 18 kilos de peso. Hasta los 3 años de edad se permite ir en contramarcha, pero nosotros compramos un asiento en el que ya podían ir viendo por la ventana y hacia el frente del coche.

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Después cambiamos al ECE-Grupo 2/3 que es para niños hasta los 12 años, 36 kilos o 150 cms de altura. Como nuestras hijas son delgaditas y no muy altas tuvimos que esperar hasta que cumplieron los 12 años y ahora pueden sentarse en el asiento del copiloto o atrás sin ningún tipo de asiento. Si mal no recuerdo, a partir de los 10 años solo usaron la parte de abajo (Schale en alemán).

 

Creo que no es necesario escribir las ventajas del uso del asiento infantil ya que es obvio que es para proteger a nuestros hijos en caso de algún accidente. Aún así, sigo sorprendiéndome que en México muchas familias no lo usan porque el niño no quiere, porque es tedioso abrocharlos, o por muchas otras razones que no termino de entender.

Aquí incluso cuando hacemos viajes con otras mamás a la clase de ballet o música, el niño tiene que cargar con asiento porque nadie lleva niños ajenos sin asiento. De igual forma cuando hay excursiones en el jardín de niños o en la primaria y los padres de familia los llevan o recogen, tienen que llevar su asiento de coche. Ah! Y también a las fiestas si los llevan a la piscina, al cine o a un parque… en la invitación no debe faltar la leyenda: “No olvides tu asiento!”. Y por supuesto los abuelos tienen que transportar a sus nietos en asientos de acuerdo a su edad.

En pocas palabras: no hay excepciones! Los niños crecen con esa costumbre y no conocen la posibilidad de ir en un coche sin asiento o en el regazo de un adulto. Jamás!

Aquí les paso esta gráfica que muestra claramente la edad y el peso de los niños en relación al asiento correspondiente:

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Y para los que no conocen los detalles de cómo abrocharlos y quieran leer recomendaciones e información importante relacionada al tema les dejo los siguientes folletos:

https://www.dvr.de/download/broschuere-kind-und-verkehr-geschnallt.pdf

https://gib-acht-im-verkehr.de/0006…/kinder…/k-pm-14_kisi-broschuere_gesamt.pdf

www.aktion-autokindersitz.de/images/Geschnallt_DVR.pdf

Y ojalá esta costumbre que no es muy difícil de seguir se aplique en todo el mundo para evitar que los niños sean víctimas mortales en accidentes viales. Sería bueno empezar por el uso obligatorio del cinturón de seguridad y seguir con los asientos infantiles.

Yo me despido temporalmente de los asientos y volveré a usarlos cuando sea abuela, si algún día lo soy 🙂

 

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Una banca…

Cuando regresamos de vacaciones a principios de agosto me sorprendí al ver una banca roja a la entrada del barrio o “pueblito” donde vivo. No entendí muy bien la leyenda “Ich möchte mit” que podría traducirse como “quiero ir contigo” o “me llevas?”. Mi marido me dijo que seguramente era para la gente que quisiera un “aventón” a la ciudad porque cabe mencionar que el autobús no pasa tan seguido qué digamos y el camino en bicicleta es un poco largo.

¡Y sí! Después de investigar con vecinos y conocidos la versión de mi marido resultó cierta. Así que si un día no tengo coche y necesito ir a la “ciudad” que queda a 10 kilómetros, solo tengo que sentarme en esta linda banca y esperar a que alguien me lleve. Buena idea, no?

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Leyendo en español

¡Me encanta leer! Es uno de mis pasatiempos favoritos y además de leer para mí, durante muchos años les leí cuentos a mis hijas cada noche antes de dormir. En español, por supuesto! Pero ahora ya son adolescentes y leen por su cuenta, por lo que no les leo ni cuentos ni nada! Así que cuál no sería mi sorpresa cuando me invitaron a leer un cuento en español pero a niños alemanes!

¿Curioso? Pues no para el proyecto que cada año realiza una asociación llamada “Stade liest e.V.” (Stade lee) en nuestra ciudad. Les cuento de qué se trata…

Durante dos semanas, cada tarde se lee un cuento/historia en un parque infantil en alemán y en un idioma extranjero a todo aquel que quiera participar. La invitación es para mayores de 5 años pero si un hermanito o hermanita menor asiste, no pasa nada. En el programa de este año pueden ver que además del español, se leyó en árabe, turco, italiano, inglés e incluso lenguaje de señas.

Hace un par de años me habían invitado a participar pero no pude por razones de tiempo. Esta vez no tenía ningún otro compromiso y acepté con gusto. Una semana antes conocí a la persona que leería conmigo la versión en alemán y que me prestó el libro que presentaríamos: Don Conejo y Doña Osa. Al igual que todos los libros elegidos para el proyecto, es bilingüe y tiene los textos en ambos idiomas.

El día señalado llegué temprano para buscar estacionamiento y conocí a parte del equipo organizador que ya estaba preparando las bocinas, la alfombra para el público y los boletos de la rifa. Ah, porque al final de cada lectura se rifan los dos libros entre los asistentes.

Tuvimos suerte con el clima, y la tarde estaba soleada y cálida. Justo a las 6 de las tarde después de escuchar las campanadas de las 3 iglesias de la ciudad, empezamos a leer de forma alternada… alemán y español. El público estaba formado por 20 niños y niñas con padres o abuelos que escucharon con muchísima atención la historia de un conejo ordenado y tímido, que busca compañero de piso y que recibe a una osa ruidosa y alegre. A pesar de las diferencias, ambos aprenden a convivir y a adaptarse después de un par de incidentes divertidos.

Cabe mencionar que se buscan personas nativas para que lean las versiones extranjeras, y las personas invitadas para que lean en alemán son “promis” o personajes importantes en la ciudad como la alcaldesa, la directora de la oficina de turismo, la encargada del Archivo de la ciudad, etc.

Al final dos niños ganaron los libros utilizados en la presentación, la cual no duró más de 30 minutos y que terminó con aplausos y caritas contentas cuando se les entregó un paquetito con el material para hacer un osito móvil. Al parecer, cada tarde se les regala un pequeño detalle relacionado al libro leído. Primeramente queríamos llevar panecillos con miel, pero como es temporada de avispas, nos decidimos por un trabajo manual que cada niño podía hacer en casa con mamá o papá.

Fue una experiencia muy enriquecedora y que seguramente repetiré, pues les gustó mucho mi alternancia de voces y efectos especiales, jiji.

Ojalá este tipo de proyectos se realizara en cada escuela, jardín de niños, parque o biblioteca del mundo. El objetivo es sensibilizar a los niños de la riqueza que posee la humanidad con tantos idiomas diferentes. Al escuchar los dos idiomas se percatan de similitudes en palabras, diferencias en la entonación y diversidad de formas de comunicación.

Y para mí fue un placer volver a leer en español a niños atentos e interesados en otras culturas 🙂

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Entrevista a Valentina Piñatas

Una vez más llegamos a fin de mes y es hora de la próxima entrevista a emprendedoras ValeriaSchuberten el extranjero. Esta vez le ha tocado el turno a una mexicana muy creativa que vive en Alemania desde hace algunos años y tiene un negocio de venta de piñatas. Sí! Esas figuras de papel que se usan en las fiestas infantiles en Latinoamérica y que también se ven hoy en día en territorio teutón. Les presento a Valeria, la creadora de “Valentina Piñatas” y sus respuestas que seguramente inspirarán a más de uno a seguir sus sueños!

  1. ¿De dónde eres y desde cuando vives en el extranjero? ¿En qué ciudad vives?

Soy mexicana. Orgullosamente tabasqueña y cancunense de corazón! Mis últimos años en México los viví en Cancún y desde el verano del 2011 vivo en Braunfelds, en el estado federado de Hessen.

  1. Cuéntame un poco de cómo llegaste a este país y porqué te quedaste…

Desde los 15 años tenía la inquietud de estudiar aquí en Alemania y comencé a preparar mi viaje ahorrando y planeando cada detalle yo solita, cuando le conté a mi mamá de mi idea, me dijo que si me apoyaba, pero que primero tenia que acabar mi bachillerato y cumplir 18 años. Y así fue, me gradué del bachillerato en julio del 2009  y en agosto del mismo año estaba comenzando un curso intensivo de alemán en la ciudad de Colonia. Pero como en muchas historias no podía faltar el “amor”… durante ese tiempo conocí a mi ahora esposo “Nils” y él es el motivo por el cual me quedé a vivir en Alemania, por que de no ser así, después de cursar mis estudios, yo me hubiera regresado a México.

  1. ¿Qué es lo que más extrañas de tu país natal en Alemania?

Lo que mas extraño de México es definitivamente a mi familia y la playa. Me encanta nadar, esnorquelear, trato de surfear jaja por que para nada que soy “profi” ni nada cercano a ello, pero amo el sol y el mar. Esa paz que me da escuchar las olas y sentir el agua salada y claro, si tengo una michelada y un ceviche a la mano se completa mi sueño.

  1. ¿Cómo nació la idea de hacer piñatas y cómo combinaste tu “hobby” con tus estudios y futuro negocio?

Todo fue una gran casualidad que comenzó con un gatito de papel maché que le regalé a mi suegra en la primera navidad que pasé con ellos. Yo puse mi “obra de arte” en facebook y una conocida lo vio y me preguntó si sería posible que le hiciera una piñata, a lo que yo le respondí que nunca en mi vida había hecho alguna, pero que con gusto lo podía intentar. Recuerdo que me tardé como 1 semana haciendo una piñata y quedó muy bonita! Ella la puso de decoración en su restaurante “Veracruz” en Ebern, Alemania, y desde ahí me comenzaron a llegar mensajes de amigos y conocidos diciéndome que habían visto la piñata y que si les podría hacer una y así comenzó mi hobby. Después de unos meses me animé a hacerlo un negocio y así fue como nació Valentina Piñatas.

Como ya les había contado antes, mi meta era estudiar, así que en el 2013 comencé la carrera de “Economía” y desde la primera semana nos pidieron tareas relacionadas a “crear una empresa ficticia….” por lo que se me ocurrió hacerlo sobre mi pequeño negocio de Piñatas. Durante los siguientes 4 años, me la pasé aplicando mi negocio a cualquier proyecto de la escuela, y fue tanta la influencia que al finalizar mi carrera, decidí con la aprobación de mi asesor, hacer mi tesis sobre el negocio. Con el título: “Estrategias de crecimiento para una pequeña empresa con ayuda de un plan de negocios- Basada en Valentina Piñatas” fue la mejor tesis de la generación de 80 graduados, con la calificación máxima y reconocimiento del jurado, lo cual me llena de orgullo! Imagínense cómo me sentía cuando terminé de exponer la tesis ante el jurado y escuchar tan buenos comentarios y felicitaciones… yo comencé a llorar, por que fueron muchos años trabajando en este proyecto. Después de mi graduación tomé la decisión de “no dejar mis ideas solo en papel” y desde enero del año 2017 me dedico al 100% a este negocio. Actualmente no sólo yo trabajo en él, sino que somos un equipo en familia. Mucha gente me pregunta “¿si ya he trabajado en mi carrera?” y la respuesta es que claro que si! Cada día trabajo y aplico todo lo que aprendí en mi carrera. Esta es la base de un buen negocio, la preparación. Yo no lo veo sólo como hacer piñatas, veo a mi equipo como parte de una pequeña manufactura en crecimiento.

  1. Las piñatas son muy mexicanas, vendes sólo a gente mexicana o latina? ¿Cuál es tu mercado y tipo de productos?

Si te soy sincera, el mercado es muy mixto, tengo muchos clientes mexicanos, latinos, alemanes e internacionales. Vendemos a cualquier parte de Alemania y el mundo, incluso hemos enviado bastantes paquetes a USA. También trabajamos en conjunto con tiendas físicas y en línea de otros emprendedores mexicanos y alemanes. En nuestros productos combinamos lo tradicional con toques modernos. Nuestras piñatas tienen que ser divertidas! Coloridas y resaltar a la vista por la calidad. Yo soy muy meticulosa con cada detalle, todo debe combinar a la perfección.

  1. ¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo?

Y si les digo que todo?! Pero lo que más disfruto es crear nuevos diseños! Me encanta esa parte de hacer la investigación de los temas de moda, colores, hacer las pruebas y cuando resulta un éxito el nuevo modelo, es la cumbre! También me gusta mucho el lado administrativo. Me encanta ir a las ferias de proveedores y checar nuevas modas. Pero lo mas importante de todo, son los mensajes de mis clientes felices con sus piñatas! Los niños luego me mandan mensajes de voz o fotografías y en dos o tres ocasiones me he soltado a llorar de las cosas tan lindas que me escriben. Tengo una clienta en Bélgica, que ya es una tradición en su familia recibir la enorme caja con la piñata. Me platica que su hijo espera ese momento con muchas ansias cada año.

  1. México está de moda! ¿Ha influenciado eso en tus ventas en los últimos años?

Si!!! Estamos de moda y es maravilloso. Yo veo piñatas en muchas tiendas y alguien me preguntaba “¿pero no te afecta?” a lo que yo digo que no! Al contrario, cada vez que veo piñatas en otras tiendas veo el potencial de que cada vez mas alemanes las conozcan y las quieren para sus eventos. Como con cualquier producto, algunos prefieren la versión económica, pero muchísimos y sobre todo aquí en Alemania, el cliente busca un producto de alta calidad hecho bajo buenas condiciones laborales y ahí es donde entramos nosotros.

  1. ¿Has tenido dificultades en tu proceso de adaptación en tu nuevo país? ¿Cuáles?

Sí! Al inicio me frustraba mucho no hablar el idioma al 100%. Luego vinieron las diferencias culturales, aunque tengo que confesar que hay muchas cosas muy positivas que he aprendido de los alemanes. Trato de tomar lo mejor de ellos, por ejemplo me encanta su puntualidad, que cuando te dicen que van a hacer algo es un hecho y que si alguien te ofrece su amistad es algo sincero. Al inicio me costaba un poco entender esa sinceridad un poco dura y fría de la cultura alemana. Un alemán te dice tal cual lo que piensa y en ocasiones no es precisamente lo que mis oídos quisieran escuchar, pero hasta eso tiene sus ventajas. Algo que me sorprendió mucho fue ver que competitiva es la cultura alemana pero como lo comenté anteriormente, primero fue un shock y luego se convirtió en una gran enseñanza.

        9. ¿Y para ser independiente? ¿Crees que el ser mujer represente más complicaciones en comparación a un hombre que quiere emprender un negocio?

Tal vez un poco, yo notaba en la universidad como que en ocasiones no nos tomaban muy en cuenta a las mujeres, incluso es una carrera un poco de “hombres” aquí en Alemania. Del grupo de 30 eramos sólo 4 mujeres, entonces creo que eso lo dice todo. Pero yo siempre voy por la vida con tapones en los oídos, si a mi me dicen que no, me suena a un reto y comienzo a trabajar al triple para demostrar que si se puede. Creo importante tener un carácter fuerte y saber ponerles límites y de vez en cuando poner a alguno que otro prepotente en su lugar.

  1. ¿Qué consejos le podrías dar a quién todavía no sabe qué camino profesional tomar en su nuevo lugar de residencia, sea por el idioma, por la incompatibilidad de estudios o por miedo?

Mi primer consejo es que aprendan el idioma lo mejor posible y no se cierren a las nuevas oportunidades, no importando que tan loca suene la idea. Y sobre todo que lo que hagan, sea lo que sea, les haga feliz.

 

Para ver más piñatas lindas y originales o contactar a Valeria, les dejo sus datos de contacto en:firma-1

Internet: www.valentina-pinatas.de

Correo electrónico: info@valentina-pinatas.de

Facebook: https://www.facebook.com/valentina.pinatas.de/

Instagram: https://www.instagram.com/valentina_pinatas/

Mil gracias Valeria por tu tiempo y dedicación a esta entrevista. Me encanta ver el toque mexicano en muchas de tus creaciones, que aunque en sí la piñata es muy mexicana, verlas en forma de calavera, cactus o la tradicional estrella navideña me emociona aún más. Muchísimas felicidades por todos tus logros y deseo que tu carrera como emprendedora siga cosechando éxitos y conquistando mercados.

Así que una vez más pueden darse cuenta que ni el idioma, ni la cultura, ni la falta de experiencia son excusas para emprender, tener éxito y llevar a sus países de origen bien alto, hasta las nubes! Ánimo a todos y todas aquellas que no saben o no se deciden a echar a volar sus sueños! Una vez más vemos que SI se puede!!!

 

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Si no tienes un timbre postal…

a la mano, puedes enviar un mensaje de texto (SMS) al número 22122 y te llegará un código de 12 números que podrás escribir en tu tarjeta postal o carta como si fuera un timbre postal. El cargo se hará automáticamente a tu empresa de telefonía 🙂

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Una de esas cosas que aprende uno en los programas de concurso en la televisión alemana. Tengo 16 años viviendo en este país y vaya que si se me ha ofrecido más de una vez un timbre postal y he tenido que esperar a que abran la oficina de correos (que en mi caso está en la panadería de mi barrio) para poder comprar uno.

A partir de ahora nunca tendré que esperar para enviar una carta o postal por falta de timbres! Y tú? Lo sabías???

2018, año dedicado a la Gratitud

Una amiga me recomendó el verano pasado el libro “El diario de la Gratitud” de Janice Caplan que en alemán se llama “Das Grosse Glück der kleinen Dinge“: La gran suerte de las cosas pequeñas, cómo la gratitud cambió mi vida. Definitivamente el título en alemán llama mucho la atención y no dudé en comprarlo y leerlo.

Copio un segmento de un artículo sobre el libro:

Todo comenzó una Nochevieja, cuando Kaplan decidió que quería cambiar su actitud vital a través de la gratitud, y lo consiguió. Ese nuevo año se propuso dos objetivos: escribir un diario dando las gracias al menos por una cosa al día, y hacer una extensa investigación sobre los efectos de la gratitud en su vida y en la de los demás.

Mediante múltiples entrevistas a decenas de expertos (entre ellos, médicos, neurocientíficos, investigadores, académicos, terapeutas y filósofos), pero también a celebridades como Matt Damon, Daniel Craig y Michelle Pfeiffer, la autora nos descubre que la gratitud no es lo mismo que la felicidad (que puede ser frágil y fugaz), sino que posee unas raíces emocionales más profundas, es más duradera y resulta inmune a los cambios y desafíos.

Con calidez, humor e ingenio, el viaje de Janice animará al lector a pensar en positivo y a empezar sin demora su propio año de gratitud.

Y efectivamente el 2018 será para mí y nuestra familia un año dedicado a la gratitud. Lo haremos a forma de dinámica familiar y copiando una idea que vi en internet para un calendario de adviento, que sugería agradecer por algo del 1 al 24 de diciembre.

Entre mis hijas y yo hicimos una lista, primero de 24 cosas y que como no tuve tiempo de aplicarlo en adviento se alargó a 52 (1 por cada semana del año) y que finalmente terminó en 62 porque la lista parecía no tener fin:

1.     Calefacción

2.     Agua

3.     Electricidad

4.     Hogar

5.     Medicinas

6.     Zapatos

7.     Ropa de invierno

8.     Aparatos electrónicos

9.     Higiene

10.  Joyería

11.  Padres- Familia

12.  Salud

13.  Cultura

14.  Casa

15.  Juguetes

16.  Recuerdos

17.  Autos

18.  Transporte

19.  Comida

20.  Libros

21.  Baños

22.  Tradiciones

23.  Buen humor

24.  Lentes

25.  Vista

26.  Oído

27.  Ropa

28.  Tiempo libre

29.  Educación

30.  Trabajo

31.  Abuelos

32.  Familia

33.  Amigos

34.  Naturaleza

35.  Viajes

36.  Vida

37.  Hermanos

38.  Religión

39.  Manos

40.  Piernas

41.  Fiestas

42.  Fe

43.  Música

44.  Teléfono

45.  Internet

46.  Creatividad

47.  Vecinos

48.  Seguro medico

49.  Conocimientos

50.  Olfato

51.  Gusto

52.  Mascotas

53.  Entretenimiento

54.  Diversión

55.  Estaciones del año

56.  Campo

57.  Casualidades

58.  Amor de Dios

59.  Milagros

60.  Diversidad

61.  Paz

62.  Sorpresas

Como pueden ver algunas cosas son materiales como ropa, casa y auto, pero muchas otras no son tangibles como los sentidos, los valores y las estaciones del año. Cada una de estas cosas se escribió en un palito de madera, por un lado en español y por el otro lado en alemán. Catalina se encargó de la decoración con cinta de colores, Victoria en escribir las palabras en alemán y yo en español. Al terminar, los colocamos todos en un recipiente que estará todo el año en la mesa de nuestro comedor.

La idea es tomar cada domingo un palito al azar y dedicar esa semana a agradecer por lo que haya salido. Hablaremos de la importancia de tenerlo, por ejemplo el transporte. ¿Cómo sería nuestra vida sin él? ¿Tendríamos alternativas? De igual manera, el tema servirá para reflexionar y pensar en las personas que no cuentan con ello y así valorar mucho más que nosotros SI lo tenemos.

Muchas de las ideas surgieron de las niñas y me dio gusto ver que rápidamente entendieron lo mucho que tenemos y que pocas veces apreciamos. Definitivamente será un año muy rico en reflexión, gratitud, oración y positivismo.

Aprovecho para desearles un 2018 lleno de lindos momentos, aventuras, viajes, salud, éxito, amor, y muchas sorpresas!!!

Adiós 2017

El año se ha ido tan rápido que todavía no puedo creer que esté escribiendo la última entrada del 2017. Y como ya es tradición escribiré los eventos que marcaron este año de forma especial y algunos planes para el próximo que ya no tarda en llegar.

El 2017 fue un año tranquilo sin grandes cambios pero con algunos sustos y sorpresas a nivel familiar y personal. A nivel mundial no es necesario recordar la cantidad de catástrofes, guerras, elecciones y desastres naturales que sólo me ponen de mal humor o triste. Así que mejor recuerdo las cosas buenas que me sucedieron este año:

En el ámbito profesional no hubo grandes cambios ya que sigo con mis cursos de español en la VHS y en el campus Stade de la PFH, y solamente agregué dos cursos el semestre de otoño para reemplazar a una colega que cambió de ciudad.

Tom sigue trabajando en Buxtehude y viaja de vez en cuando sin alterar mucho nuestra dinámica familiar de la semana. Las niñas siguen avanzando en la secundaria, aprendiendo francés, participando en clases de teatro y de patinaje y siendo parte del grupo local de Scouts.

¿Cosas negativas de este año? Las dos estancias en el hospital por motivo desconocido… sí, porque aunque se supone que sufrí de alta presión y de migrañas que desencadenaron una serie de síntomas curiosos que parecían incluso una embolia, al final de cuentas terminé dejando las pastillas para la hipertensión y las migrañas nunca volvieron. ¿Mi teoría? Falta de vitamina D. Desde el verano tomo una dosis considerable porque el índice en mi sangre era muy bajo y los síntomas no han vuelto. Sólo Dios sabe que fue lo que realmente afectó mi salud pero gracias a Dios fue solo un susto y por el momento me siento de maravilla 🙂

Para el 2018 tengo muchos planes y proyectos como por ejemplo:

  • entrar a clases de baile
  • visitar Monterrey después de 3 años y medio. Nota curiosa: será nuestra primera vez en 16 años que visitamos mi ciudad natal en verano 🙂 A ver cómo me va…
  • encuentro con mis hermanos y papás en Miami
  • posada de amigas mexicanas en Stuttgart
  • participar en un evento del Día de la Mujer presentando la biografía de Frida Kahlo
  • serie de entrevistas a mujeres migrantes y emprendedoras en mi blog

En cuanto al trabajo planeo seguir con mis cursos y apoyando en el comedor de la escuela de mis hijas. De igual forma pienso seguir apoyando a la mesa directiva del Círculo Mexicano Alemán en Hamburgo y seguir escribiendo en este blog, actividades que completan mi agenda y que poco tiempo libre dejan, el cual dedicaré a la parte social que sigue ocupando un lugar importante en mi vida como migrante en este país.

El 2018 será un año dedicado a la gratitud, pero de eso les escribo mañana. Que tengan un fin de año estupendo, lleno de alegría, abrazos y deseos! Muy buenos deseos y muchos sueños que se cumplan en el 2018! SALUD!

Navidad en casa

Desde que vivo en Alemania he pasado 7 navidades en México y el resto en mi segunda patria, pero solo dos en casa ya que normalmente celebramos en casa de mis suegros. Este año las niñas insistieron en celebrar nuevamente en casa, siendo entonces nuestra tercera navidad en casa.

Hace 4 años que celebramos en Stade por última vez, las niñas participaron en la representación del nacimiento de Jesús en la iglesia católica como angelitos. Dado que esa obra es representada por niños pequeños y mis hijas ya son adolescentes, las convencí de participar en la obra que se presenta en la capilla al lado del asilo de ancianos de la ciudad. Al principio no querían, pero creo que al final se sintieron contentas de haber alegrado a los viejitos que las vieron actuando como el emisario real y una mujer de Belén. Fue una obra corta, escrita por los mismos participantes y muy emotiva 🙂

La planeación de la comida no fue cosa sencilla porque aunque no son muchos invitados, éstos se quedan a dormir en casa varios días incluyendo desayuno, comida y cena más dos menús de fiesta 🙂 Como tenemos un hogar bicultural, la Navidad fue una mezcla de tradiciones alemanas y mexicanas que obviamente influyeron en la decisión de los platillos festivos.

Tuve que preparar todo con anticipación porque no me gusta estar cocinando mientras se abren regalos o los invitados esperan en la sala. Así que el 23 no salí de la cocina y gracias a mis ayudantes adolescentes terminé antes de la medianoche 🙂

El 24 de diciembre nos despertamos temprano porque la presentación de nuestras hijas IMG_1533era a las 10 de la mañana. Cuando regresamos a casa ya había llegado mi cuñada y al poco rato llegaron mis suegros. Siguiendo la tradición alemana comimos ensalada de papa y salchichas, nada formal pero muy típico por estos rumbos.

Después nos pusimos guapos porque la merienda ya es parte de la fiesta de navidad. Decoramos la mesa y servimos los pasteles y galletas que habíamos preparado en los últimos días. Hice un pastel llamado “Tronco de Navidad” que pensé que era español y resultó ser de origen francés. Ni hablar, una navidad todavía más internacional! Además había hecho “Fruit cake” y pan de dátil. Merendamos tranquilamente para empezar con la parte más emocionante del día a las 5 de la tarde: abrir los regalos!

Hasta el año pasado nuestras hijas recibían los regalos de “Santa” el 25 de diciembre por la mañana, pero este año decidimos entregarlos a la misma hora que repartimos los regalos de los abuelos. La dinámica es muy sencilla y consiste en que una persona toma un regalo al azar y lo entrega a su destinatario que después de abrirlo tomará el siguiente. Así sucesivamente hasta que se entregan todos los regalos que están colocados debajo del árbol. El momento más emotivo de la tarde fue cuando nuestras hijas recibieron sus nuevos teléfonos celulares y mi suegra recibió de todos nosotros un sobre con dinero para volar en parapente, algo que desea hacer por motivo de su cumpleaños #70 el próximo enero. Se emocionó hasta las lágrimas y nos contagió a todos 😉

Para la cena elegí un menú muy alemán:

  • sopa de champiñones y almendras
  • pato relleno, col morada y Kloße (bolas de papa)
  • tiramisú de frutillas silvestres con Spekulatius (galletas navideñas)

Al terminar de cenar, leímos un texto sobre las tradiciones mexicanas de Navidad que viene en un libro que compré el año pasado a forma de calendario de adviento. Para cada día de diciembre se lee un país diferente y aunque México no toca el día 24, decidimos leerlo este día para que los abuelos conocieran sobre las posadas, buñuelos y los peregrinos.

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Después jugamos un juego que conocí recientemente en una posada con amigas mexicanas y que me pareció muy divertido. Envolví un pequeño regalo en una caja de cartón, y esta a su vez en otra y luego en otra. Y el juego consiste en tirar un dado y quien saque un 6 tiene que ponerse un gorro de Navidad y dos guantes de cocina e intentar abrir el regalo mientras que los demás siguen tirando el dado hasta que otra persona obtenga un 6 para quitar el gorro, los guantes y la caja para seguir intentando llegar al regalo final. Nos reímos mucho y finalmente mi cuñada abrió la última caja que contenía un cojín de “emoji sonriente”.

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El día 25 empezó con un desayuno tradicional alemán con panecillos, quesos y embutidos. Mi cuñada tenía que irse para celebrar la navidad con la familia de su novio y no pudo probar el menú navideño muy mexicano que comimos al mediodía:

  • bacalao
  • tamales de cochinita pibil, mole y verdes con frijoles refritos y arroz
  • flan

Todo delicioso! Obviamente yo no hice los tamales, sino que los compré a una chica mexicana que tiene una tienda en Bremen 🙂 Por la tarde fuimos a dar un paseo por la ciudad para tomar un poco de aire y bajar la comida porque todavía faltaba la cena: Raclette! que aunque es una tradición muy alemana, nosotros le agregamos el toque mexicano con frijoles, maíz y tortillas de harina 🙂 ah! y ensalada de manzana 🙂

Definitivamente fue una navidad con mucha comida, muchos regalos y mucha convivencia familiar. Mis suegros se fueron el 26 después de desayunar y por la tarde llegaron mis otros suegros a merendar, pero fue una visita corta y no tuve que cocinar nada especial. Para terminar el día, decidimos ir a cenar a un restaurante italiano sólo nosotros cuatro para cerrar los días festivos en familia.

El fin de año lo celebraremos en casa de unos amigos y el día 6 Victoria festejará su cumpleaños con sus mejores amigas, así que las fiestas no terminan 🙂 Mientras tanto nos preparamos para cerrar el año 2017 reflexionando sobre lo que hicimos y pensando en los nuevos proyectos y viajes que traerá el 2018, pero eso se los cuento en otra ocasión porque esta entrada ya se alargó mucho.

Espero hayan tenido una Navidad muy especial como nosotros y que el niño Jesús haya encontrado un lugarcito en sus hogares y en sus corazones.

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Trapos y trapitos

Creo que la cocina es el lugar donde se presentan mas diferencias entre una pareja bicultural. Es increíble como heredamos hábitos y costumbres de nuestra casa sin darnos cuenta! Por ejemplo, cómo se acomodan las cosas en la alacena o en el refrigerador, si se cocina con aceite o mantequilla, cómo se guarda lo que sobra después de comer, etc. Pequeños detalles que simplemente vimos y aprendimos de pequeños y que implementamos en nuestro nuevo hogar sin percatarnos conscientemente de ellos.

Muchas diferencias entre parejas serán normales por la crianza familiar o porque las mujeres somos de Venus y los hombres de Marte, pero si a eso le agregamos el factor cultural, definitivamente pocas cosas habrá en común entre una mujer y un hombre de diferentes países que tienen que convivir diariamente en la cocina.

Ya tenemos 15 años de casados y hay una lista casi interminable de cosas que no hemos cambiado, ni mi marido ni yo a la hora de cocinar, limpiar o preparar los alimentos. Aquí algunos ejemplos:

– mi marido guarda lo que sobra de comer en el sartén u olla que se haya cocinado. Tengo un cajón lleno de recipientes plásticos, pero se le hace más fácil ocupar medio refrigerador con un sartén, eso sí con tapa con la mitad o menos de la comida que quedó.

– toda la vida he comido en platos y en Alemania es común cenar el pan con embutidos en tablas de madera o de plástico, costumbre que hasta ahora me parece rara, así que a la hora de poner la mesa colocamos 3 platos y una tabla para Tom 🙂

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– mi marido no tolera cosas “fuera de lugar” o en medio de la nada, y por lo mismo no puede ver mi “porta-cucharas” al lado de la estufa. Y dónde se supone que debo colocar la cuchara que uso para menear la sopa? Además compré una roja para que combine con la decoración 🙂IMG_0015

– casi diariamente comemos o cenamos con tortillas así que por comodidad dejo el comal (sartén plano) sobre la estufa. Siempre! y en la primera oportunidad mi marido lo guarda en el cajón, para yo tenerlo que sacar unas horas después a la hora de la cena! Y eso tooodos los días 🙂

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– la forma de lavar platos es muy diferente! Mientras que yo los enjabono con una esponjaIMG_0012 y luego los paso por agua limpia, los alemanes llenan el fregadero de agua jabonosa y los pasan por ahí quitándoles el resto de comida con un trapo, y de ahí a secarse con otro trapo. Gracias a Dios la mayoría de lugares tiene lavavajillas pero nunca falta un evento o una situación donde se tiene que lavar a mano y simplemente me quedó con cara de 😮

– y hablando de secar platos… tenemos lavavajillas como la mayoría de hogares en Alemania, pero siempre hay algo que debe lavarse a mano y lo dejo secando al lado del fregadero (como en México) y cuando esta seco lo guardo en su lugar. Mi marido no puede ver nada escurriendo, tiene que secarlo inmediatamente y guardarlo.

Y con qué seca los platos? Con un trapo especial… y a eso voy con esta entrada. Hace unos años vi una fotogaleria en el sitio de DW sobre cosas típicas alemanas y me llamó la atención ver una que decía: los alemanes utilizan un trapo diferente para cada cosa. Y si es cierto!

En casa hay una eterna discusión referente a los “secadores” que yo tengo colgados cerca IMG_0011del fregadero y en el horno… su uso? Para secarme las manos, sacar cosas calientes del horno, sacudir migajas y en caso de un accidente limpiar algo que haya caído al suelo. Para mi marido, el “secador” para secarse las manos tiene que ser de toalla y no de tela normal. Y para secar la vajilla tiene otros especiales de un material que no deja marcas en los vasos.

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Además, tiene trapos para limpiar ventanas, otros para limpiar el suelo y unos más para limpiar la superficie de la estufa (de inducción). Y el trapo que yo llamo “tela yes” (por la marca mexicana) es fuente de disgustos porque yo la uso para limpiar la mesa, el fregadero, etc. y mi marido la usa para lavar los platos!

Divertido, no? Definitivamente esto de las parejas o familias biculturales es interesante y enriquecedor. Conocer otras culturas no quiere decir que tengamos que cambiar nuestras costumbres o hábitos, sino que nos acostumbramos a vivir con diferentes o inventamos costumbres nuevas que combinen un poco de cada cultura. Así nuestro hogar tiene un poco de alemán y un poco de mexicano… la pregunta es: qué harán nuestras hijas en sus hogares?

El “Pfand” y los desechables

Una de las cosas que me sorprendió cuando llegué a Alemania fue la poca variedad de vasos y platos desechables en los supermercados y su uso casi nulo en eventos públicos.  Y desechables con algún personaje para fiestas infantiles era algo muy difícil de encontrar.img_0114

Para los alemanes no es raro ver un pequeño espacio en el súper destinado a servilletas, vasos, cubiertos y platos de plástico , pero para alguien que viene de una cultura donde el desechable ocupa un pasillo entero en cualquier supermercado sí lo es.

Han pasado casi 15 años desde que llegué y 12 desde la primera fiesta infantil que organicé en este país y ahora sí podría comprar platos de las princesas de Disney o de Bob Sponge en mi súper local, pero ya no lo hago. Ya me hice anti-desechables 🙂

En el jardín de niños, donde los pequeños desayunan todos juntos a media mañana se usan ikeaplatos y vasos de vidrio que ellos mismos enjuagan al terminar de desayunar. En la escuela primaria, los niños no desayunan en mesas, sino en sus escritorios o en el patio y no es necesario sacar platos o vasos. Pero en los eventos como inicio de cursos, tarde de lectura o festival de Navidad, se usan platos y vasos de plástico duro (IKEA) que se pueden lavar en el lavavajillas o rápidamente a mano. Nuestra primaria local tiene 100 alumnos aproximadamente y nunca vi un plato desechable en los 5 años que mis hijas estudiaron ahí.

El desayuno internacional al que asisto mensualmente se realiza en un salón comunitario donde la cocina tiene suficiente vajilla para las asistentes, pero como no se alcanza a lavar todo y muchas veces faltan manos, la organizadora nos pide que cada quién lleve su plato, taza y cubiertos cada mes. Lo mismo se hace en días de campo organizados por la escuela, en excursiones o eventos al aire libre: cada familia lleva sus platos, vasos y cubiertos no desechables.

En las ferias o festivales la comida rápida por excelencia es la salchicha asada que se sirve en un pedazo de papel (que no puedo llamar plato) que tiene una tira para agarrar la tellersalchicha (ver foto), así se evita el uso de cubiertos y en algunos casos de servilleta. Las papas fritas se entregan en un platito de cartón muy pequeño o en un cono/cucurucho de papel. Otro tipo de comida como crepas, champiñones, torta/sandwich de pescado, etc. se sirve también en platos minúsculos de papel o en servilleta. Es muy raro ver platos desechables de plástico en este tipo de eventos.

Y vasos? Menos! En Alemania servir la cerveza en un vaso desechable es una grosería, así que el tarro o vaso de vidrio donde se sirve se cobra de forma temporal: lo que llaman “Pfand” (depósito) y que se devuelve cuando regresas el vaso al local. Lo mismo funciona

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Vaso para cerveza

en los mercados de Navidad donde el vino caliente, ponche o chocolate se sirve en tazas de cerámica y que se cobra en 3 o 4€ por si te quieres quedar con ella de souvenir. En algunos eventos se maneja el vaso de plástico duro para cerveza o refresco que también lleva “pfand”, el cual se puede lavar y volver a utilizar.

Todo sea por la ecología, el sabor de la bebida o la limpieza. El uso de material desechable además de general toneladas de basura que pueden terminar en calles y parques, afectan al medio ambiente y en Alemania es sinónimo de informalidad, así que en carnes asadas, fiestas de cumpleaños y días de campo no uso platos ni vasos desechables.

Desde hace un par de años se empezó a vender el “Coffee to go” en panaderías y pequeños quioscos en vaso desechable de cartón. Y no tardaron mucho en sacar la primera iniciativa de vender el café con “pfand” en Freiburg. Desgraciadamente con poco éxito pero no dudo que este tipo de proyectos sigan apareciendo de forma aislada, más hoy en día que la preocupación por el medio ambiente y la ecología es tema en todas partes.

El término “Pfand” es el mismo que aplica para las botellas de vidrio o plástico que se regresan para ser recicladas. En casi todos los supermercados se pueden encontrar máquinas donde se introducen las botellas y se imprime un papel con el valor del material recibido. No se trata de “vender” las botellas, sino de recibir lo que se pagó por la botella al comprar el refresco o la cerveza. Aquí pueden ver un vídeo de como funcionan estas máquinas que ahí mismo trituran el plástico 🙂

Ojalá esta pasión por el reciclaje se copiara en todo el mundo y no al revés! Porque eso de encontrar platos de princesas y servilletas de Winnie Pooh en el supermercado indica que la idea de “consumismo” desechable esta llegando a estas tierras, cosa que no me agrada en lo absoluto! A poner cada uno su granito de arena evitando el consumo exagerado de material desechable, o no?

P.D. En estos días vi el siguiente documental que me partió el corazón… creo que aquí en Alemania nunca he visto vasos de unicel (poliestireno) y qué bueno! DI NO AL UNICEL!

 

Calendario de adviento entre amigas

Me hubiera gustado haber publicado esta entrada desde principios de diciembre, pero como cuenta con información “sorpresa” para algunas personitas, no quedó mas remedio que postearla hasta después de Navidad. Sorry! De todas formas creo que esta entrada podrá servir de inspiración para muchos de ustedes para el próximo año 😉

Los calendarios de adviento son parte fundamental de la cultura navideña en Alemania, y desde que las niñas estaban en el jardín de niños nunca han faltado en nuestro hogar. Empezamos con los sencillitos de chocolates para luego migrar a los de juguetitos como Playmobil, Monster High o Barbie. Desde el año pasado las niñas hacen uno para su hermana y como pueden ver, las beneficiarias principales de esta mercadotecnia son nuestras hijas. Para no desentonar, Tom y yo nos compramos uno de chocolatitos para también poder abrir una puertita cada mañana.

Pero este año una amiga alemana me invitó a participar en un calendario de adviento entre amigas y como me gustó tanto la idea organicé otro entre mis amigas, así que tuve oportunidad de abrir DOS calendarios de advientos hechos para MI! No sé que disfruté más, si la planeación o abrir los regalos, pero de lo que si estoy segura es de que hasta ahora este año ha tenido el mejor tiempo de adviento en los 14 años que tengo viviendo en este país.

Mi amiga me invitó desde octubre a formar parte de un proyecto el cual no entendí muy bien al principio, después me explicó a detalle y me animé a participar. La idea consiste en contar con 24 participantes más el organizador, de tal forma que cada uno prepara 24 regalitos con un número asignado del 1 al 24. Los regalitos son pequeños detalles y en este caso se nos pidió que de preferencia fuera hecho por uno mismo (selbstgemacht, algo muy alemán) pero no estaba prohibido comprarlo 😉

La organizadora pone una fecha límite para la entrega de los paquetes y dos días después de esa fecha (todo antes del 1 de diciembre), podemos pasar a recoger nuestro “calendario de adviento”, que tiene 23 regalitos de las participantes más el de la organizadora que se coloca en el número que nos tocó. A mí me asignaron el número 19, así que entregué 24 paquetitos con el número 19 que la organizadora repartió entre las participantes y para que no me tocara mi mismo número 19, ella colocó SU regalo en el 19. Suena complicado, pero no lo es 🙂

De las participantes solo conozco personalmente a dos de ellas, así que me decidí por una manualidad navideña que encontré en Pinterest: un adornito basado en una veladora eléctrica en forma de monito de nieve.

Hice tres modelos diferentes: con gorrito negro, con gorrito de invierno y con orejeras. Además les coloqué una tarjetita a juego y siguiendo las instrucciones de la organizadora, puse los 24 regalitos en una caja etiquetada con mi nombre y número (19).

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En esa misma caja se me entregaron mis 24 regalitos de regreso, listos para abrirse del 1 al 24 de diciembre:

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La idea me pareció genial y muy original y dado que a finales de noviembre estaba planeada una posada con mis amigas mexicanas que conocí en el encuentro de Kassel, no dudé en preguntarles si estaban interesadas en participar en algo similar. Sólo se apuntaron 20, pero aún así decidimos hacerlo. Asigné los numeritos y esta vez yo sería la organizadora así que tenía oportunidad de regalar algo mas personalizado.

Desde el principio tuve la idea de que fuera algo mexicano y pensé en hacer un pequeño nacimiento, pero no encontré algo rápido y sencillo por lo que descarté la idea. Mmmm, seguía dandole vueltas a la cabeza mientras que hacía unas manualidades navideñas para mi ahijada, y CLICK! Haría algo con fieltro y lentejuelas, ya que de cada paquete siempre me sobra material… pero qué? Finalmente Dios me iluminó y decidí hacer pequeñas piñatas para decorar el pinito, eso sí, con el nombre de cada una de las participantes bordado en ellas.

Me tardé más de lo esperado pero disfruté cada puntada pensando en cada una de mis amigas, en el tiempo que tenemos de conocernos y en el destino que nos ha puesto en el mismo camino. Usé muchos colores y agregué una tarjetita en cada paquete:

No todas las participantes fueron a la posada pero enviaron sus regalitos por correo y con la ayuda de las chicas, hicimos la repartición de cajitas y bolsitas para completar 21 calendarios de adviento. img_4073
Como sólo eran 20 regalitos en este calendario mis hijas decidieron hacer los 4 restantes para completarlo 🙂

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A mis hijas les gustaron mucho las piñatitas y me pidieron una para ellas, así que bordé 4 más para nuestro arbolito de Navidad:

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Al igual que mis hijas, este adviento disfruté abriendo regalitos que alegraron cada uno de los días hasta la llegada de la Navidad! Si les gustó la idea, no duden en ponerla en practica con amigos, familiares o conocidos! Vale la pena, se los aseguro!

Aquí tienen algunas ideas. Cada regalo fue especial y tiene un lugar especial en mi casa o en mi estómago, jiji… porque muchos eran para comer y no quedó mas remedio que consumirlos 🙂

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Creo que no es difícil identificar los regalos de mis amigas mexicanas de los de las alemanas 🙂 Todos bellos, no creen?

Nueva idea para el calendario de adviento

El año pasado fue la primera vez que mis hijas hicieron un calendario de adviento para su hermana y este año agregué una idea para hacerlo diferente, además de gastar menos y tener al final algo útil para cada Navidad.

En mis años de soltera empecé una colección de nacimientos/belenes porque tuve la fortuna de viajar mucho a Sudamérica y en cada viaje compraba uno diferente. Todavía están en México pero espero algún día traérmelos a Alemania cuando mi mamá ya no los ocupe. Cada Navidad pongo uno muy típico mexicano debajo del árbol y pensé que sería buena idea regalarles uno hecho por mí a cada una de mis hijas.

En mi búsqueda de ideas encontré unos muy sencillos y cambié de parecer, en lugar de hacerlos yo, les propuse a las niñas que si se animaban a hacer un nacimiento para su hermana y aceptaron. Les enseñé varias opciones con diferentes materiales como corcho, fieltro, papel, madera, etc. con la condición de que tendrían que elegir uno diferente y hacerlo de forma secreta para que fuera sorpresa. Al mismo tiempo, se me ocurrió que cada pieza del nacimiento podría incluirse en el calendario de adviento, y así no tener que comprar tantos regalitos.

La mayor se decidió por un nacimiento de FIMO, una especie de plastilina que se hornea:

 

Y la menor que no es tan paciente para eso de las manualidades, eligió trabajar con piedras y pintura acrílica:

 

La única diferencia con la idea original de internet, es que nosotros le agregamos brillitos a algunas de las figuras 🙂

Cada una hizo 10 piezas diferentes en sus nacimientos donde no podían faltar los personajes principales: María, José y el niño Jesús así como los 3 Reyes Magos, y el resto fueron un poco diferentes como el ángel y la estrella en el de Catalina, o el pastor con sus animalitos en el de Victoria.

El fin de semana pasado nos fuimos de compras y con un presupuesto de 20 euros, cada una compró 10 regalitos. De los 4 que faltaban, 1 se los hice yo y el resto fueron cupones para actividades mutuas como una sesión de fotoshooting, un manicure o una invitación a comer un helado.

Así quedaron empacados y ya están listos para ser abiertos a partir del 1 de diciembre:

 

24 regalitos hechos con amor que al paso de los días irán completando un nacimiento y alegrando el camino de espera hasta Navidad 🙂

Feliz tiempo de adviento!

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