El diario personal de una mujer, mexicana, migrante y mamá que vive en Alemania… sus experiencias, sus anécdotas y sus opiniones!

Archivo para la Categoría "Turismo"

Entre castillos, viñedos y olivos

No sé cuantos lugares en el mundo combinen estos elementos en sus paisajes, pero si le agregamos gente amable y sencilla, clima cálido, lindas playas y cerros y lomas por doquier, seguramente La Toscana italiana es el único lugar en este planeta con esas características.

Italia me ha fascinado desde joven y en mi primer viaje a Europa, hace 16 años, fue uno de mis países favoritos. En aquel entonces visité 15 países en 30 días, y de Italia conocí Roma, Florencia, Venecia, Pompeya y Pisa. Desde que vivo en Alemania, he tenido la fortuna de visitarlo en diferentes ocasiones, ya sea acompañando a mi marido de trabajo a Venecia o Boloña o por mi trabajo a Milán y a otro lugar cuyo nombre no recuerdo, pero donde estaban las oficinas de Trudi (fabricante de monos de peluche).

Italia me recuerda mucho a México, por su comida, su gente y su clima. Por supuesto que tienen mas diferencias que similitudes, pero comparándolo con Alemania, Italia tiene mas sabor, más calor humano, más tradición familiar y más ambiente 😉

En fin, no voy a escribir sobre lo mucho que me gusta Italia en comparación a Alemania, sino de nuestras últimas vacaciones en la bella región de La Toscana, que desde hace mucho tiempo quería conocer a detalle y que en 10 días tuve oportunidad de disfrutar al máximo!

Empezamos con la planeación desde Marzo, pues visitarla en temporada alta requiere hacer reservaciones con tiempo. Decidimos viajar en coche y alquilar una casa en un lugar central, del cual pudiéramos movernos a otros sitios de interés. Ese lugar sería Siena.

De Stade a Siena se conducen poco más de 17 horas sin considerar tráfico ni pausas, asi que decidimos pasar una noche en nuestro camino de ida en Austria. De regreso haríamos varias paradas para conocer Bavaria, en el sur de Alemania.

Empezamos nuestras vacaciones el sábado 25 de julio a las 5 de la mañana para evitar el tráfico de miles de vacacionistas que como nosotros huyen del “verano” en el norte de Alemania. Primera parada: Ingolstadt, donde comimos comida tradicional y recorrimos la orilla del Río Danubio. Seguimos por la tarde hasta la ciudad de Münster en el Tirol Austríaco, donde pasamos la noche en un hotel sencillo y tradicional. Como llovía a cántaros y no podíamos salir a conocer el pueblito, decidí responder al llamado de las campanadas frente a nuestra habitación y asistimos a misa de 6 en una iglesia católica pequeña y pintoresca.

Al día siguiente no madrugamos y después de desayunar, partimos a eso de las 9 hacia Italia. Este vez paramos a comer en el famoso Lago di Garda, donde las nñas se remojaron un poco para aguantar el calor de 34 grados! El tráfico hizo nuestra tarde un poco más larga de lo planeado y llegamos a nuestra casita a las 6 de la tarde. Los dueños, una pareja bastante agradable nos dieron la bienvenida y las llaves, nos instalamos rápidamente y al agua patos! Después de refrescarnos en la piscina, disfrutamos de una noche de pizza en la terraza del restaurante del complejo habitacional. Mamma mia! Que delicia de pizzas a la leña con una vista del atardecer en La Toscana!

Empezamos la semana con un día tranquilo ya que el fin de semana entre carreteras nos dejó agotados. Fuimos al supermercado del pueblo (Castelnuovo de Berardenga) y compramos alimentos para desayunar y hacer algunas comidas o cenas en la casa, además de bebidas y botanas. Clima cálido pero con demasiado viento fue perfecto para disfrutar de la casa y la piscina. El susto del día fue al tomar un atajo en el pueblo, donde el carro topó al salir de una colina. Pensé que nuestras vacaciones terminaban en tragedia al oír el chasis despedazarse, pero después de revisarlo todo quedó en susto y seguimos nuestro camino.

El “highlight” del viaje era conocer la torre inclinada de Pisa y el martes nos fuimos a Empoli en coche y de ahí tomamos el tren a Pisa para completar la aventura. El tren iba llenísimo, pero salió puntual y de la estación central, atravesamos la ciudad (1.5kms) a pie hasta llegar a la famosa torre. Para mi fue una experiencia muy distinta a la de hace 16 años, cuando la torre estaba detenida por cables, no estaban los jardines cerrados ni existían los “selfies”.  En fin, tomamos las fotos reglamentarias en todas las poses y combinaciones posibles antes de regresar a la estación de tren. De regreso en Empoli, conducimos un cuarto de hora a la ciudad natal de Leonardo da Vinci, donde hay un museo sobre su vida y sus obras como ingeniero, pintor, descubridor y científico. Un día muy cultural e interesante!

Con dos niñas de 9 y 10 años no se puede esperar un viaje sólo entre museos, iglesias y castillos, asi que decidimos intercalar algunas actividades o paseos mas atractivos para las pequeñas (y los grandes también). El miércoles lo pasamos en la playa Castiglione della Pescaia, donde disfrutamos los 32 grados entre olas, mariscos, muchísima gente y fotos. De regreso paramos en Roselle donde no encontramos el muro medieval de nuestro folleto vacacional, pero sí una pizzeria local muy tradicional donde cenamos antes de regresar a casa.

El día siguiente fue el día de papá y lo pasamos en la región de Chianti, famosa por sus vinos que llevan el mismo nombre. Primera parada: Radda, donde visitamos la Casa Chianti Gallo Nero y Tom degustó algunos vinos tintos. Segunda parada: Castellina, pueblito pintoresco donde tomamos unos helados deliciosos para refrescarnos. Tercera parada: Greve, ciudad famosa por su plaza llena de restaurantes y locales con productos de la región. De regreso paramos en Broile, donde el castillo estaba ya cerrado pero que como quiera recorrimos por fuera 😉 Nota aclaratoria: las carreteras entre estos 4 lugares están llenas de curvas entre colinas de viñedos y olivos y donde la vista se deleita con paisajes espectaculares!

Y la semana (y casualmente el mes tambien) la terminamos con un día de descanso en casa, disfrutando la piscina y un día cálido pero nublado. Siete días llenos de experiencias, momentos inolvidables y recorridos por una región que ninguna fotografía o pintura puede representar en su totalidad.  Y apenas estamos a la mitad! Estoy segura que la semana que falta tendrá su dosis de aventura, belleza y diversión. Solo hay que tener todos los sentidos atentos y dispuestos a vivir al máximo cada minuto!
Las fotos se las compartiré en la página de Facebook tan pronto llegue a casa, ya que con conexión a internet limitada es imposible hacerlo ahora. Y esperen la segunda parte de esta entrada que describirá el resto de las vacaciones!

Arrivedercci!

Anuncios

Paraíso natural en Luneburgo

El lunes siguiente al domingo de Pentecostés siempre es feriado en Alemania y como casi siempre cae en Mayo es uno de los “puentes” favoritos para hacer un viaje corto o excursión. En nuestro caso, este año las niñas se fueron de campamento con los exploradores de viernes a martes (agregan el martes feriado en las escuelas, no pregunten porqué) y busqué una opción para mi marido y para mí con el pretexto de festejar nuestro 13. aniversario de matrimonio.

Me decidí por una región muy conocida y popular en el norte de Alemania, pero que hasta el momento no habíamos tenido oportunidad de conocer. Ya que no hay mucha información en español en internet, les describiré los lugares que visitamos y espero se animen a visitar este lugar paradísiaco que me fascinó y al cual deseo volver con nuestras hijas en un futuro cercano.

Nuestro destino estaba en lo que se llama el Brezal o Landa de Luneburgo (en alemán: Lüneburger Heide), que es el área más grande de brezo (brezal) y bosques de enebros de Alemania. Tiene un área aproximada de 7,000 kms cuadrados y se extiende de Hamburgo a Hannover y de Bremen a Luneburgo, prácticamente la parte noroeste del estado de Baja Sajonia.

La región esta dividida en 4 subregiones: el norte, el oeste, los altos y el sur. Y existen dos parques naturales (norte y sur), y en el parque natural del norte que recibe sólo el nombre de “Lüneburger Heide”, existe una reserva natural (en color verde oscuro en el mapa). El 60% de la región total consiste en bosques, el 20% en áreas de “brezal” y el resto en pantanos, areas de cultivo, y praderas.

IMG_0140

Lüneburger Heide

El brezal es un arbusto que florea entre agosto y septiembre de color lila, por lo que el paisaje es hermoso. Desgraciadamente no pudimos observarlo, pero aquí les pongo una foto para que se lo imaginen:

en Agosto

en Agosto

en Mayo

en Mayo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Nuestro viaje comenzó el sábado por la mañana y estos son los lugares que conocimos:

* Bergen. Poco antes de llegar a nuestro destino, paramos en este pueblito que es conocido por el campo de concentración donde murió Anna Frank. Hace 15 años conocí un campo en Austria y juré no volver a pisar otro en mi vida, así que no lo visitamos y sólo paseamos por el centro de Bergen, donde encontramos este “1000-jährige Eiche” (roble de 1000 años) que es parte del escudo de la ciudad.

SAMSUNG CAMERA PICTURES

Roble en Bergen

* Hermannsburg. Nuestro hotel se encontraba en esta ciudad de 8,000 habitantes, pequeña pero pintoresca y punto de entrada al parque natural “Südheide”.Después de registrarnos, descansamos un poco en el spa del hotel y disfrutamos de una cena romántica que estaba incluída en el paquete de fin de semana que habíamos reservado.

Al día siguiente, rentamos unas bicicletas en el hotel por 10 euros por todo el día (domingo de pentecostés) y decidimos hacer uno de los muchos tours de bicicleta en la región. El más corto! de 29 kms!!!

Recorrido corto de 29 kms

Recorrido corto de 29 kms

* Südheide. Tuvimos mucha suerte con el clima, ya que ese día subimos a 20 grados y no cayó ni una sola gota de lluvia. Tanto un día antes como un día despues, el termómetro no supero los 14 grados y llovió muchísimo. Cabe aclarar que nunca he sido buena deportista y aunque tengo bicicleta desde hace 5 años, la uso para paseos cortos o para ir a la panadería a unas cuantas cuadras de la casa. 20 kilómetros se me hacían muchos, pero considerando que era el más corto y que mi marido pronosticaba dos horas de viaje, no dudé en aventurarme.

Información

Información

Bicicleta

Bicicleta

Camino de Santiago

Camino de Santiago

Salimos a las diez y media del hotel y el plan de mi marido era volver al hotel a comer y por la tarde hacer otro tour más largo. “Veremos”, dije yo. Todo el recorrido esta muy bien marcado con pictogramas, flechas, anuncios e información para no perderse. Además, llevábamos mapas que nos habían prestado en el hotel y el ipad por si las dudas. Los paisajes son simplemente espectaculares, un riachuelo por aquí, un laguito por allá. Diferentes tipos de árboles, arbustos, flores y siempre VERDE VERDE VERDE. Pero lo más espectacular es el olor a madera, el sentir el viento en la cara y el escuchar el canto de los pájaros todo el tiempo! A pesar de estar media muerta antes de completar los primeros 5 kilómetros, decidí continuar y aguantarme como las machas.

Hicimos una parada para comer en un restaurante tradicional justo a la mitad del camino. Con el estómago lleno y pilas recargadas, seguimos nuestro camino de regreso. Finalmente llegamos el hotel casi a las 5 de la tarde, después de tomar unos helados para premiar nuestra hazaña! Mi marido se quedó con las ganas de hacer otro tour, pero yo no sentía ni las piernas ni el coxis y lo único que quería era descansar!

* Bispingen. El lunes podríamos haber hecho otro tour por el bosque si hubiéramos tenido buen clima. Pero con la lluvia tuvimos que buscar un plan B y decidimos visitar la ciudad de Bispingen que quedaba en nuestro camino de regreso a casa. Conocimos la casa loca, que como pueden ver en la foto es una casa construída al revés. Por dentro todo esta de cabeza, muebles, accesorios de cocina, sanitario, etc.

Casa loca en Bispingen

Casa loca en Bispingen

* Nordheide o Lüneburger Heide. Poco a poco empezó a dejar de llover y decidimos parar en medio del otro parque natural de la región: el del norte. Recorrimos un poco a pie y encontramos un lugar perfecto para hacer un picnic. Comimos, bebimos y disfrutamos del paisaje. Como si Dios nos estuviera viendo, poco a poco empezó a colarse el sol entre las nubes y el cielo se despejó. Observar el brillo en los árboles que aún contenían gotas de lluvia entre sus hojas fue espectacular!

Picnic

Picnic

Encontramos una especie de “museo” en medio del bosque, donde se puede leer mucha información sobre la flora y fauna de la región. Tenían hormigueros y colmenas para observar cómo trabajan, tableros con fotografías y mapas, además de bancas y un lugar especial para hacer una fogata. No es la primera vez que me encuentro un lugar así en medio de la nada y no dejo de sorprenderme de que existan este tipo de lugares sin guardia ni personal a la vista, estén en perfectas condiciones y limpios, y sean gratuitos. Los niños pueden informarse, aprender, experimentar, sentir y jugar en medio de la naturaleza, al igual que los adultos 😉

Finalmente seguimos nuestro camino a casa y llegamos sin contratiempos, eso sí, acompañados de la lluvia la mayor parte del tiempo. Fue un fin de semana maravilloso, y espero pronto tengan la oportunidad de conocer este rincón de Alemania: verde, lleno de vida, tranquilo y perfecto para unas mini-vacaciones con o sin niños. Definitivamente este país tiene mucho que ofrecer al turismo, y estando tan cerca hay que seguir descubriendo sus rincones.

En mi página de Facebook pueden ver una galería de fotos con los paisajes de la región.

150 vidas

El día de ayer hubo un accidente áereo que ha conmocionado a toda Alemania. El destino final era Düsseldorf y provenía de Barcelona. Cayó en los Alpes Franceses. 3 países vecinos, 144 pasajeros, 6 tripulantes, millones de personas unidas en oración por los familiares de las víctimas.

Al parecer no hubo sobrevivientes y ya empezamos a conocer algunas historias de los pasajeros del vuelo 4U9525 de German Wings, empresa del grupo Lufthansa:

– 2 cantantes de ópera, una de ellas viajando con su marido y bebé

– 2 colombianos

– 16 alumnos de una secundaria alemana con sus dos profesoras

– 2 argentinos

– 3 mexicanos

– más de la mitad de los pasajeros eran alemanes, alrededor de 50 eran españoles

También empiezan a publicar historias de personas que no tomaron el avión por diversas razones y que se alegran de su buena suerte. No fue el caso de una de las chicas de secundaria que había olvidado su pasaporte en casa, y para no hacer esperar al grupo, la familia que la hospedó decidió llevarla directo al aeropuerto.

Bien dicen que el “hubiera” no existe, y lo único que podemos aprender de este tipo de accidentes como de cualquier otro es que la vida se puede terminar en un segundo. Así que hay que disfrutarla, vivirla, y sobretodo compartir nuestras vivencias con los que amamos, decirles cuánto les queremos y no dejar pasar ningún minuto sin agradecer lo poco o mucho que tengamos.

Aquí les dejo un video que hizo Daniela Ayón, una de las víctimas mexicanas que volaba seguramente a empezar una nueva aventura. A seguir sus consejos y vivir el mundo! No tenemos que viajar a los 5 continentes como ella, también podemos vivirlo con quienes nos rodean.

Descansen en paz y que Dios dé fortaleza a sus familiares en estos difíciles momentos.

Vaya viajecito!

Hoy cumplimos una semana de haber llegado de México y realmente se nota que viajar con 40 no es lo mismo que con 30. Esta vez me ha costado mucho tiempo recuperarme del viaje de regreso, y no tanto por el jet lag, sino simplemente del cansancio. O será que el clima tan lluvioso ha agregado un elemento depresivo a la recuperación?

El viaje de ida también fue muy pesado, ya que aún con la noche que dormimos en el Distrito Federal, el despertarnos dos días seguidos a las 3 de la mañana hizo que el viaje fuera más cansado que de costumbre. Pero entre la emoción de ver a la familia, el clima templado y el plan de posadas y Navidad a la mexicana, hizo que nos olvidaramos de la fatiga y que sólo disfrutaramos del momento.

Viajar de Hamburgo a Monterrey siempre implica dos paradas, una en Europa y otra en América. O cuando volamos vía Nueva York, con dos conexiones en aeropuertos americanos. Sea cual sea la combinación, el viaje es muy pesado y dura aproximadamente 24 horas desde que salimos de una casa hasta que llegamos al destino final. Gracias a Dios las niñas ya están mas grandecitas y cooperan en los aeropuertos llevando su mochila y caminando por su cuenta. Ya no hay que llevar carreolas ni pañales, comen de todo lo que se ofrece en el avión o aeropuertos y siguen durmiendo bien en los vuelos largos.

Aún así, me sigo estresando por las conexiones, las maletas y los vecinos de vuelo. En esta ocasión, por aprovechar una oferta, compramos los boletos de Mexico a Monterrey por separado y nada más de pensar en que no llegaran las maletas a su destino se me fue el sueño más de una noche. De ida, tuvimos la mala suerte de coincidir con una madre que volaba con 4 hijos “talibanes”, que no se ofenda nadie, pero realmente eran un caso nunca antes visto. Gritaban, peleaban y saltaban de un asiento a otro sin parar. Uno de ellos no pegó el ojo en las 11 horas de vuelo y a más de un pasajero estuvo a punto de darle un ataque de histeria. Soy bastante paciente, y mi marido más que yo… estamos acostumbrados a estos vuelos y a oír llantos de bebés o niños a ratos. Pero 11 horas de escándalo fue demasiado. Gracias al cielo las ventanas no se abren, porque poco falto para que nos lanzaramos por ellas.

Cada vez que tomo este tipo de vuelos admiro a mis padres que todavía tienen el ánimo de venir a visitarnos, considerando la aventura que implica llegar hasta aquí.  De regreso se me ocurrió la magnífica idea de visitar el Zócalo capitalino durante las horas de espera entre un vuelo y otro. Primera y última vez. Simplemente fue agregar estrés innecesario, más cansancio porque caminamos muchísimo y desfasar más los horarios de comida.

Además de todos los inconvenientes antes mencionados, el viajar a México es toda una inversión! Recuerdo que recién casada (e ilusa) soñaba con que iría a la madre patria cada año y pensaba que las mexicanas que no lo hacían eran desconsideradas y locas de remate. Ahora yo soy una de ellas. Mientras las niñas estaban pequeñas, pudimos hacer el esfuerzo y volar cada Diciembre a México, e incluso un par de veces volé sola para asistir a una boda o visitar a la familia. Hoy en día volar dos veces al año a México es impensable y con toda la familia hemos tenido períodos hasta de 3 años sin pisar tierras mexicanas.

Monterrey no es un paraíso turístico y nuestras parejas tienen que ser unos santos para gastar todos los días de sus vacaciones en visitar parientes, amigos, compañeros de escuela y más parientes en una ciudad que ni siquiera tiene playa. Los primeros años era novedad, y visitamos todos los lugares turísticos de la ciudad, pero después de 12 años de casados, ya no hay nada interesante y costear unas vacaciones adicionales en la playa más cercana no es nada barato.

Desde hace algunos años me he hecho a la idea que los viajes a México serán cada vez más esporádicos y ahora comprendo a amigas mexicanas que cuando recién llegué me decían “aprovecha mientras puedas viajar en temporada baja”. Viajar en temporada alta y con más miembros en la familia consume gran parte de los ahorros del año, así que poco a poco se cambian los planes y se decide viajar a un destino más cercano y más adecuado para descansar.

Pasar Navidad en México era algo que no consideraba después de que nuestras hijas entraron a la escuela, y doy gracias a Dios por habernos permitido hacerlo el año pasado. Quién sabe cuando vuelva a repetirse. Tampoco hay planes de viajar a México a corto-mediano plazo en verano, así que ahora les toca a mis papás agarrar valor y planear el siguiente viajecito a Alemania para el 2016.

Espero poco a poco retormar energías y volver a la normalidad sin sentirme tan cansada. El domingo pasado, mis hijas y yo despertamos a las 12:30 del mediodía ante la mirada asustada de mi marido. Ni en mis años de adolescente recuerdo haber dormido hasta tan tarde, e incluso pensé que el reloj estaba descompuesto. Ya no estoy para esos viajecitos…. pero bueno, mejor ni me quejo porque mis papás no van a querer venir a visitarme 🙂 Que Dios les conceda salud por muchos años para que lo sigan haciendo, verdad???

Maratón Lupe- Reyes en Monterrey, MX

Como escribí en la entrada anterior, volamos a Monterrey el día 12 de diciembre, día de la Virgen de Guadalupe. De la casa salimos a las tres y media de la mañana para tomar el vuelo Hamburgo- Paris a las 6:20 am. Esperamos 5 horas en el aeropuerto francés para despegar nuevamente a la 1:40 de la tarde con destino a la capital mexicana. El vuelo se me hizo eterno, y despues de 12 largas horas aterrizamos en el D.F. Pasamos migración, recogimos maletas, nos tocó verde en aduanas y caminamos un poco mas para llegar al hotel del aeropuerto donde pasariamos esa noche.

Nos registramos, dejamos las maletas y cenamos en el mismo hotel. Estábamos medio muertos de cansancio pero teníamos que comer algo. A las 9:30 de la noche despues de un relajante baño, nos acostamos mientras escuchabamos matachines y fuegos artificiales por la ventana. Alguna peregrinación a la Virgencita cerraba nuestro día en la distancia y bendecía nuestro viaje, ya que hasta entonces todo marchaba de maravilla. Yo no pude dormir de la emoción de dar la sorpresa al día siguiente.
El 13 de diciembre volvimos a dejar el hotel de madrugada para tomar el vuelo de las 6 de la mañana a Monterrey. Todo salió como estaba planeado y mis padres recibieron la sorpresa del año o de su vida. Después de desayunar, nos fuimos al tec de Monterrey, donde se reunirian algunos de mis ex-compañeros de carrera a celebrar nuestro XX aniversario de graduación. Tuvimos una clase del recuerdo con un ex- profesor, tomamos mucha fotos y enseñé las instalaciones de mi alma mater a mi marido e hijas.
Por la tarde descansamos un poco, desempacamos algunas cosas y nos preparamos para el festejo de aniversario que se llevaría a cabo en un salón, con música y cena. No había tenido oportunidad de asistir a los aniversarios anteriores, así que me dio mucho gusto volver a coincidir con algunos de mis compañeros de carrera y sus parejas. Una velada inolvidable que cerró con la presencia de mariachi, lo mejor que podía pasar en mi primer día en mis ciudad natal. Maravilloso!
Imposible relatar cada una de las cosas que hicimos día a día, pero aquí menciono algunos de los “high lights” de nuestro viaje a Mi Monterrey:
– lugares turísticos : Fundidora, plazas comerciales, la Huasteca, Santiago, Kidzania donde celebramos el 10mo cumpleaños de Victoria
– restaurantes: Taquería Juárez, La Méjico, crepas La Bonne, diferentes restaurantes de mariscos, Sanborns Azulejos en el DF, el pollo loco…
– visitas familiares: el primer lunes visitamos a mis abuelos quienes tampoco sabían de nuestro viaje y que se emocionaron al vernos después de 5 años. Algunas de mis tías hicieron las tradicionales posadas antes de Navidad que incluyen cantar, rezar, cenar y convivir en familia.
– visita a la escuela federal que recibió el donativo de la escuela alemana donde estudian mis hijas
– viaje a Parras con la familia donde pasamos el fin de año
– sesión de fotos familiares
– shopping en McAllen, Texas
– XX aniversario de generación 
– cumpleaños de Victoria
– reunión de despedida con Rosca de Reyes

Justo el 6 de enero (día de los Reyes Magos) dejamos Monterrey. El plan era salir a las 7 de la mañana, pero por causa de niebla en el DF, tuvimos un retraso de casi 3 horas. Poco antes del mediodía llegamos a la ciudad de México y después de dejar las maletas, nos aventuramos en el metro de la ciudad para conocer el Centro Histórico. Vimos el zócalo, entramos a la Catedral y caminamos hacia Bellas Artes para comer en el Sanborns Azulejos. Tomamos fotos y aire para volver en metro al aeropuerto. Jamás había visto tanta gente en un vagón de metro, y eso que no era todavía “hora pico”. No me puedo imaginar como se pone, pues después de tanto empujón y miedo de morir asfixiado entre tanta gente, juro no volverme a meter al metro capitalino. Santo Dios! “Suben, estrujan, bajan”, dicen un chiste viejo sobre la palabra autobús en alemán, pero yo la aplicaría mejor al metro.

Llegamos a tiempo al aeropuerto para descansar un rato, recoger las maletas y hacer el “Check-in” en Air France. Salimos con un poco de retraso, pero el piloto ganó ese tiempo en el aire para llegar puntualmente a Paris. Sin descansar ni medio minuto, pasamos migración, control de seguridad y llegamos justo a abordar nuestro último vuelo a Hamburgo que no tuvo contratiempos. Llegamos a casa el día 7 de enero a las 7 de la noche, justo a tiempo para cenar, tomar un buen baño y dormir!!!

Definitivamente el mejor maratón Lupe-Reyes de mi vida! Tardaré un rato en volver a la normalidad y no tengo prisa en desempacar. Los momentos vividos y las experiencias de este viaje quedarán en nuestros recuerdos para siempre! Aprovecho para agradecer a mis papás todas sus atenciones, que aunque les caímos de sorpresa se desvivieron porque estuvieramos cómodos en su casa. Dios quiera volvamos a tener una oportunidad pronto para volver a Monterrey, mientras a seguir recordando cada una de esos momentos vividos.

La magia de Disney

Despues de 12 años de vivir en Alemania he tenido la oportunidad de conocer el parque de Disney en Paris, Francia. Por alguna razón u otra no se habia podido organizar el viaje, y hace unos meses sin mucho pensarlo decidí hacer un viaje corto con mis hijas para que conocieran la ciudad de las luces y de pasadita, el parque de diversiones. Hace 4 años conocieron el de California y la edad ha hecho de este viaje una experiencia completamente distinta.

Ahora ya tienen 8 y 9 años y ya no creen que las chicas disfrazadas son princesas de verdad. Tampoco tienen miedo de subirse a las montañas rusas y resultaron mas valientes que yo, así que tuvimos que repetir algunas atracciones a pesar de mis negativas. Es una gran ventaja que son buenas para caminar y aguantan mucho… De todas formas, fue un viaje pesado sobretodo para mí ya que la operación de la matriz apenas había cumplido 2 meses.
Aproveché una promoción de otoño y nos quedamos 3 noches en un hotel económico de Disney (Cheyenne) con entradas al parque y comidas incluídas. Tambien tuvimos suerte a la hora de reservar el tren y aprovechamos una super oferta con la que viajamos por menos de 100 euros las tres de Hamburgo a Paris viajando de noche.
La aventura empezó el sábado 1 de noviembre por la noche… Mi marido nos llevó a la estación de tren y salimos puntualmente con destino a Paris. He de confesar que casi no dormí durante el trayecto, pero al menos las niñas sí, ellas duermen donde sea!!!
Domingo -De la estación a la que llegamos viajamos a otra donde podíamos dejar las maletas por un rato mientras visitábamos Paris y que quedaba de paso a la estación de metro de Disney. Esta idea nos costó mucho tiempo y esfuerzo pues descubrí que muchas estaciones eran viejas y sin escaleras eléctricas, ademas de grandes, así que preguntando aquí y allá sin hablar francés nos hicieron dar vueltas y vueltas. Las 2 pequeñas maletas me parecían de 100 kgs y subirlas por cada escalón me cansaban demasiado. Finalmente llegamos al centro de Paris donde hicimos un paseo en barco por el Río Sena acompañadas de una sobrina que esta estudiando francés en estos meses por acá. Para mi mala suerte, perdí mi cámara sin darme cuenta y eso me agüitó un poco. 

Luego caminamos un poco hacia la torre Eiffel y comimos unas baguettes y crepas tradicionales 😉 Nos despedimos de mi sobrina a media tarde para recoger las maletas y seguir el viaje a Disneylandia que queda a 45 minutos del centro de Paris.

La llegada al hotel sucedió sin contratiempos y despues de dejar las maletas en el cuarto nos fuimos directo a Disney Parc. Era importante visitarlo ese día aunque fuera por un par de horas porque al día siguiente quitarían la decoración de Halloween. Tomamos fotos, cenamos y esperamos hasta que cerraron (9 p.m.) porque teníamos que ver el show de luces y ahí sentí nuevamente esa magia de Disney. Cómo hacen para despertar tantas emociones en una cuarentona y recordar tantos personajes de mi infancia… Eso me encanta de Disney y creo que seguiré yendo hasta que cumpla 100 años! A ver si me llevan mis nietos!

El segundo día (lunes) lo pasamos nuevamente en Disney Parc de 10 de la mañana a 7 de la noche… Vimos todo, nos subimos a todo y comimos y cenamos en diferentes restaurantes del parque. Como es temporada baja lo mas que tardamos en algunas atracciones fue 15 minutos, pero en la mayoria teníamos entrada sin esperar. Vimos el desfile tradicional (otra vez experimentando la magia de Disney con lágrimas de cocodrilo) bajo una lluvia ligera, pero justo a la hora de tomar el autobus al nuestro hotel, cayó un chubasco que nos empapó hasta los tuétanos. Menos mal llegamos rápido a la habitación a tomar un baño calientito.

Hollywood Tower

El tercer día (martes) visitamos el parque Disney Studios donde hay mas espectáculos y montañas rusas. La atraccion favorita de las niñas fue el Hotel Hollywood donde te dejan caer varias veces de un elevador a varios metros de altura. El parque es muy interesante y alcanzamos a verlo todo de 9 a 6 pm. Ese día decidimos cenar en el hotel pues el cansancio ya se había acumulado de los días anteriores.

El cuarto día (miércoles) estaba planeado para visitar nuevamente alguno de los parques o ver algo más en Paris, pues nuestro tren nocturno estaba programado a las 8 de la noche para llegar a casa al día siguiente por la mañana. Pero cual no sería nuestra sorpresa al enterarnos que amenzaban nuevamente con una huelga de trenes justo para la madrugada de nuestro regreso. 
Rápidamente le pedí a Tom que averiguara que pasaría con nuestro tren y pues ya estaba cancelado desde el miércoles. Rápidamente buscamos otras opciones y tuvimos que dejar el hotel el miércoles temprano para arreglar nuestra situación directamente en la estación de Paris. Tomamos dos trenes, de Paris a Frankfurt y de Frankfurt a Hamburgo, donde Tom nos recogió en coche para evitarnos otro tren más de 1 hora hasta Stade. Retrasos, problemas técnicos, y sobrecupo en los trenes completaron la pesadilla que terminó a media noche cuando finalmente llegamos a casita.
(Nota extra: Odio las huelgas y más si me toca ser víctima como en esta ocasión. Un día perdido en Disney no es nada comparado con otros turistas que perderán vuelos, cruceros, reservaciones, paseos y mil cosas más durante los 4 días que durará la huelga. Grrrr!)
 
Una verdadera pena que unas vacaciones cortas pero divertidas hayan terminado de tal manera. Ahora sólo nos queda recordar los 3 días que vivimos la magia de Disney al máximo y yo volví a ser niña 😉 Fotos, vídeos y autógrafos de los personajes más famosos de Disney serán guardados como un tesoro en nuestro baúl de recuerdos. Las niñas preguntan cuando volveremos… difícil pregunta! Espero algún día volver…

Recomiendo ampliamente conocer este parque en temporada baja que aunque el clima no es el ideal, se aprovecha mejor y los niños disfrutan las atracciones sin horas de filas.  Y los grandes también!

Au revoir!!!

Lo que me encanta de Alemania

Hace unos días leí un artículo en internet sobre lo que le gustaba a su autor australiano sobre Alemania. Está en inglés y se los pongo aquí por si les interesa verlo. Inspirado en su lista, aquí les paso la mía sin mucha explicación, simplemente una lista de las cosas que más me gustan de mi segunda patria:

– las estaciones bien marcadas
– los espárragos en primavera y las fresas en verano
– los mercados de Navidad
– el sistema de tránsito
– el “Glühwein”, o vino caliente en invierno
– los festivales de pueblo
– el “Sekt” y el “Hugo”
– la gente en bicicleta
– las bibliotecas
– la seguridad que permite que mis hijas vayan y vengan por el pueblo sin miedo
– el orden
– Zalando
– los días laaaargos en verano
– el servicio postal
– el “moin”
– la franqueza de los alemanes
– los jardines y las decoraciones en puertas y ventanas en las casas vecinas
– los parques naturales
– lagos, ríos y estanques en cada esquina, y las playas en el Norte
– la limpieza
– tener el jardín de niños y la escuela primaria cerca de casa
– el sistema de transporte
– los castillos
– Berlín
– y Hamburgo, Bremen, Leipzig, Dresden…
– ver venados atravesarse en mi camino a casa
– como vuelan las nubes en el cielo
– la repostería navideña y el afán de hacer galletas caseras
– los huevos de Pascua
– el col rojo con manzana que preparan para Navidad
– las cervecerías
– el “Dirndl”, vestido típico del sur de Alemania
– los tulipanes y otras flores de primavera
– el pastel de ciruela
– Tchibo
– el verde “nuevo” en primavera
– ver como se divierten los niños en la nieve o hielo (OJO: no me gusta la nieve ni el frío)
– las carnes asadas que más bien son “salchichas” asadas, pero me refiero a la reunión en sí
– la simplicidad en trámites burocráticos, aunque los alemanes digan que tienen la peor burocracia del mundo
– los helados italianos
– las ardillas y erizos en el jardín
– los desayunos internacionales
– Tatort y los programas policiacos
– los manzanos en flor y los festivales en las huertas
– la lealtad de los amigos
– IKEA
– las mini-listas de útiles escolares al entrar a la escuela
– sentarme en la terraza a desayunar, comer o cenar en verano
– los tarros de cerveza
– los pueblitos que parecen sacados de un cuento de hadas
– que los alemanes muestren tanto interés en mi país de origen y me sorprendan con un par de palabras en español 🙂

Vacaciones en casa

En Alemania las escuelas tienen muchas vacaciones… normalmente dos semanas en pascua, dos en otoño, dos más en Navidad y las vacaciones largas de verano que duran 6 semanas. Pero no todo el país sale el mismo día de clases, sino que cada año el calendario varía de estado a estado y puede haber desfase hasta de 4 semanas entre estados vecinos.

Este año a nuestro estado (Baja Sajonia) le tocó salir mas tarde que de costumbre y nuestras vacaciones empezaron el 31 de julio y entrarán de nuevo el 11 de septiembre. Sí, aquí tambien es normal salir o entrar entre semana y no precisamente en viernes o lunes.
Por cuestiones económicas no pudimos planear vacaciones en el extranjero y nos conformamos con un verano tranquilo en casa. No es el primer año que nos quedamos, pero es el primero en que las niñas se percatan de ello y se quejan de tener vacaciones “aburridas” incluso antes de salir de clases.
Por supuesto que de aburridas no tuvieron nada, y entre otras cosas hicimos lo siguiente:
– Programa de verano de la ciudad. Hace dos años las niñas participaron por primera vez en este programa que incluye actividades manuales, culturales y de excursiones. Eran muy pequeñas entonces y no pudieron hacer mucho. En esta ocasion las apunté para paseos como:

    -Zoológico de Hamburgo
    – Parque tematico Hansa al norte de Alemania
    -Parque recreativo con animales sueltos en Harburg
Se iban tempranito en autobús con otros 40 niños de 8-12 años y 10 jóvenes o adultos encargados de cuidarlos. Tuvieron siempre suerte con el clima y les encantó todo.
Además, otro día pasearon en canoa por el río de la ciudad, otro pintaron camisetas e hicieron animal con estambre.
– Visita a los abuelos. Con motivo de la boda del medio hermano de mi marido, planeamos un viaje que incluyó:
       -3 días en el lugar de la boda con mi suegro
       -4 días en casa de mi suegra. El clima estaba raor y unos días pudimos meternos a la alberca
       – De regreso a casa, dejamos a las niñas nuevamente con mi suegro y ahí se quedaron solas otros 4 días.
– Campamento de los scouts. 3 días en tienda de campaña bajo lluvias fuertes, pero se divirtieron mucho como siempre.
– Retiro en la iglesia. 5 dias de “campamento” en la iglesia católica donde organizaron visita a la alberca y una excursión a un convento en Bad Oldesloe. Había algunos conocidos y se divirtieron bastante.
– Visitas de amigas. Una amiga mexicana que vive en Suiza estuvo de visita en Hamburgo y vino con sus hijas a conocer Stade y pasar el día juntas.  Por otro lado vinieron amigas a pasar el fin de semana en Stade y la pasamos de lujo. En los días que no estaban las niñas, fuimos al cine mi marido y yo, a bailar a Hamburgo o vimos películas en casa. 
Cierro este verano con una operación de la matriz nada simple pero que les contaré en otra ocasión. Las niñas vuelven a clase el próximo jueves y yo una semana después al trabajo. No puedo quejarme, fue un verano tranquilo, pero soleado y muy divertido. Veremos que nos deparan las proximas vacaciones de otoño que incluyen una gran sorpresa para las niñas!

Experiencia única en una llanura de marea :)

El lunes siguiente al domingo de Pentecostés es día feriado en Alemania y este año aprovechamos el puente para conocer algunos lugares cerca de casa. Además de la visita de mis padres para la comunión de mis hijas, este fin de semana coincidió un sobrino que andaba de tour por Europa.

La idea era irnos todos en tren a Cuxhaven, pero justo el viernes anterior mi hija mayor tuvo un accidente en bicicleta y no podía caminar bien. Así que mi papá se ofreció a quedarse en casa con ella, también para evitar la posible asoleada ya que ese día pronosticaban 30 grados y muchas horas de sol.
Finalmente nos fuimos en coche a Cuxhaven, una ciudad a una hora y media de Stade donde el Río Elba desemboca en el mar del Norte. Ya había estado dos veces ahí, pero por una cosa o por otra no había tenido oportunidad de conocer el mayor atractivo de la ciudad: el parque Nacional del Mar de Frisia hamburgués.
Desde 1992 el parque nacional es reserva de la biosfera y patrimonio nacional, algo que incrementa la importancia del parque, porque desde entonces ha sido colocado bajo protección internacional de acuerdo con el programa de la Unesco, “Hombre y Biosfera”.

Nos fuimos temprano para aprovechar bien el día, y después de conocer el centro de la ciudad, conducimos hacia el parque nacional que esta como a 10-12 kilómetros del centro. Tuvimos suerte de que un coche salía de un estacionamiento justo en el momento en que llegábamos. Estaba todo llenísimo!!!
Habíamos reservado un tour corto para conocer el parque. Así que justo a las 2 de la tarde, bajo un sol picoso nos reportamos ante el guía, un hombre mayor que guiaría a un grupo de 20-25 personas por la llanura de marea. Mi mamá decidió no acompañarnos a último momento, así que sólo mi sobrino Andrés, mi marido, nuestra hija Catalina y yo seguimos con el plan.

El tour estaba programado para tener una duración de una hora y media, así que mi mamá se quedó en una cafetería con la confianza de que a mas tardar a las 4 estaríamos de vuelta.

En medio del mar…

Y empezamos el recorrido… caminando sobre la arena donde en algunas horas del día normalmente hay agua como en cualquier playa. Era una sensación curiosa, ya que la arena es más bien como lodo oscuro y en algunas partes como arena movediza. Caminamos y caminamos haciendo pequeñas pausas donde el guía nos explicaba o mostraba datos interesantes del lugar, como por ejemplo:
– En las dos horas del recorrido recibiríamos la cantidad de rayos UV que un alemán recibe normalmente en todo un año.
– Así mismo, recibiríamos la cantidad de yodo que normalmente consumimos en medio año. No nos debía extrañar si después del tour seguíamos con la boca salada…
– Dentro del parque nacional hay alrededor de 2.000 especies animales, de las que alrededor de 250 sólo se encuentran en las marismas saladas del mar de Frisia
– El área total del parque nacional es de 13.750 hectáreas.
– Podríamos caminar hasta 20 kilómetros mar adentro sin llegar al mar, el problema sería que no alcanzamos a regresar a la playa antes de que suba la marea.
– Hay alrededor de 10-12 millones de zancudas, anserinos, patos y gaviotas en el mar de Frisia en su conjunto
–  En nuestro camino encontramos miles de cangrejos, conchas y gusanos. El guía nos explicó a detalle la importancia de cada uno de ellos en el ecosistema.
– A lo largo y ancho del parque hay algas (Kieselalgen) que generan la misma cantidad de oxígeno que se producen en todos los bosques alemanes.

Y muchas otras cosas que ya no recuerdo pero que pueden encontrar en internet. Al parecer hay llanuras de marea en muchas partes del mundo, así que si tienen oportunidad de visitar alguna se los recomiendo ampliamente.

La playa…

Finalmente, el guía dijo que era hora de regresar… para entonces estábamos a casi 3 kilómetros de la playa y el cielo empezaba a nublarse rápidamente, con amenaza de tormenta. Así que nos recomendó caminar rápidito y sin pausas. Ufff!!! Vaya susto, ya me veía en medio del agua! Gracias a Dios llegamos a la playa, secos y sanos, eso sí bien asoleados y cansados después de 3 horas de caminar bajo el sol.

Mi mamá esperaba ya un poco asustada, porque el tour se demoró mucho más de lo planeado. Pero para premiar nuestra aventura, nos fuimos por unos helados italianos deliciosos.
Fue una experiencia única e inolvidable. Algún otro día tendremos que volver para llevar a mi hija mayor que se la perdió. Así que si tienen plan de visitarnos, con gusto los llevo a conocer este fenómeno natural y espectacular!

Vacaciones en la Península de Yucatán

25 días maravillosos en el sur de México se dicen fácil pero al ser tan intensos, se hicieron largos y placenteros.
Hicimos de todo un poco y pernoctamos en diversos lugares y ciudades.
Para empezar pasamos 3 noches en un hotel all-inclusive de 5 estrellas en Playa del Carmen donde también se hospedaron la familia de mi hermano menor y mis papás. Luego pasamos 2 semanas en un apartamento en la misma ciudad. Antes de llegar a Mérida dormimos una noche en un hotel sencillo cerca de Chichen Itza. En la blanca Mérida visitamos a unos tíos y otros días los pasamos en su casa de playa en Sisal.
De los bufetes a la cocineta, del restaurante 5 estrellas al puesto de la feria del pueblo, de la cafetería Toks al bar en la orilla de la playa. Probamos de todo y no nos enfermamos de nada. En el mar nos hartamos de mariscos, en Mérida de sus deliciosos antojitos, en los bufetes de lo mexicano y en casa de frutas y cosas que no siempre se consiguen en Alemania.
Conocimos muchos lugares, unos mas turísticos que otros,  algunos culturales y otros naturales, playas color turquesa y selvas impresionantes. Todo digno de fotografiarse y guardarse para siempre en la memoria. Solo Dios sabe si volveremos a este paraíso terrenal, aunque ganas nunca faltarán!
Visitamos:
– Xcaret
– Playas:
    En Cancún. Delfines y Marlín.
    En la Riviera Maya. Paamul, Playa del Carmen
    En el Golfo de Mexico. Sisal y Celestún.
– Cenotes. El del hotel Sandos, el Zací, el X-keken y el Azul.
– Ojos de Agua. En Celestun y Sisal.
– Ruinas. Tulúm, Cobá, Xcaret, Izamal y Chichen Itza.
– Iglesias y Catedrales de cada lugar.
– Ciudades/Pueblos:
   Valladolid
   Mérida
   Cancún
   Izamal
   Playa del Carmen
   Celestún
   Hunucmá
   Pisté
   Sisal
– Museos. Gran Museo Maya.
El clima estuvo fantástico, en promedio amanecíamos a 25 para llegar a 30-32 grados a mediodía. Lluvias y tormentas casi a diario, pero pasaban rápido y nunca entorpecieron nuestros paseos o excursiones. Sólo un día llovió sin parar pero no teníamos plan porque se iba mi hermano a Monterrey y fuimos a despedirlo al hotel, y llevamos a mis papás a un hotel del centro donde se quedaron una semana más. Agarramos buen color y sin excesos no sufrimos de quemaduras ni ampollas 🙂
Como era sabido, celebramos el cumpleaños de Catalina y el mío durante estas vacaciones y casualmente los pasamos en el mismo lugar: Xcaret! El paraíso mexicano que merece una entrada aparte pero que puedo adelantar fue el mejor lugar para celebrar el 7mo y 40to cumpleaños respectivamente. El clima fue caluroso ambos días y en el mío nos acompañaron mis papás. Mejor no podía haber sido!
En mis 11 años de casada he pasado largas temporadas en Monterrey, pero nunca habíamos tenido unas vacaciones tan largas entre hoteles y paseos. Y de soltera sólo una vez viajé mas de 4 semanas por Europa.
Este tipo de vacaciones es único, porque en poco tiempo se conoce mucho. Es intenso y cansado, pero si se aprovecha bien el tiempo puede lograrse mucho. En nuestro caso, todo salió como lo planeamos y si no hubiera sido por el retraso de la maleta hubieran sido perfectas! Dicha maleta no alteró los planes ni paseos, pero si ocasionó estrés y gastos inesperados que espero la aerolínea reponga.
Dormimos en hamaca, paseamos en calesa, vimos flamingos, nos subimos a la rueda de la fortuna, bailamos en la lluvia, visitamos amigos y familiares, observamos el atardecer en la playa, fuimos al cine, agarramos color, nos picaron cientos de mosquitos, manejamos casi mil  kilómetros, subimos ruinas mayas, probamos chapulines, celebramos 2 cumpleaños, nadamos en cenotes, ojos de agua y playas cristalinas… En pocas palabras: vivimos a México con nuestros 5 sentidos y lo disfrutamos al máximo!
Como dice la canción de Selena: Fotos y Recuerdoooooos! Eso es lo que nos queda de estas casi 4 semanas bien vividas en la Península de Yucatán! Ah, y muchas conchas y caracoles que recogimos en las diversas playas visitadas.

Qué calor!

En Alemania soñamos con sol y calor y en semanas como ésta que se alcanzarán los 25 grados, todo el que pueda saldrá al parque, lago, terraza o playa que le quede más cerca a acostarse como lagartija y tomar un poco de vitamina ‘S’ (de sol).  Y es que después de tantos meses de lluvias y temperaturas frías, es lo más normal.
Pero eso sí, que el termómetro no supere los 30 grados porque se les olvida lo que ansiaban por meses y se ponen de muy mal humor. Obvio porque no hay aire acondicionado en todas partes y porque no están acostumbrados al calor.
Llevo 11 años en Alemania y por azares del destino he viajado a México en primavera u otoño (una boda, cuando nacieron mis hijas y recientemente en Pascua) y hemos pasado 5 o 6 navidades en mi ciudad natal. Pero nunca había pasado un verano en mi país hasta ahora, que decidimos conocer la Riviera Maya.
Ya sabía que viviríamos días calurosos y con mucha humedad (normal en la costa), pero por más que les expliqué a mis hijas, no podían imaginarse lo que es chorrear de sudor y que la ropa se te pegue al cuerpo. Pobres! Desde el primer día se asombraron de tener sol desde temprano y poder salir en shorts a desayunar. Se quejaban a diario del sudor, de los mosquitos, del calor agobiante y del sol de mediodía que quema en segundos la piel y el cuero cabelludo.
Hemos tenido días calurosos en nuestras vacaciones a España, pero habían sido en Otoño y a duras penas se sentían 30 grados. Aún el aire acondicionado nos incomoda y no lo hemos encendido a la hora de dormir porque nos da frío. Mi mamá no me creía pero ya llevamos 2 semanas aquí y seguimos durmiendo sólo con ventilador y lo fresco que se queda del clima prendido durante el día.
Justo ayer que fuimos a Cancún nos vieron como bichos raros al pedir comer afuera en la terraza del Chilis. Todos adentro con aire acondicionado helado y nosotros los únicos disfrutando el calorcito afuera! Diferencias culturales!
El calor es saludable pero como dice el dicho, todo en exceso es malo. Y no sólo me refiero a los rayos solares que achicharran la piel de incautos güeros como nosotros. Para eso nos hemos puesto protector solar y hemos evitado bañarnos en el mar o en la alberca entre 12 y 3 del mediodía, aunque algunos días ha sido imposible no andar a esas horas en la intemperie cuando andamos de excursión.
Me refiero a otros riesgos o peligros causados por el sol, como el agotamiento y cansancio. El viernes pasado celebramos mi cumpleaños en Xcaret y como queríamos presenciar el show de la noche, llegamos al parque a las 4 de la tarde para pagar menos y no llegar tan cansados al show que empezaba a las 7.
Para quienes no conocen dicho parque, imagínense el paraíso terrenal a la mexicana… Con flamingos, guacamayas y monos entre pirámides mayas. Empezamos por la parte oeste del parque para no alejarnos mucho del teatro principal. Vimos animales exóticos, orquídeas, una granja de hongos, el acuario y las ruinas. A las 6 de la tarde comenzó un show de Escaramuza y nos escabullimos entre el gentío para que las niñas lo pudieran ver de cerca. Apenas llevaba 15 minutos cuando Victoria se vino hacia donde yo estaba para decirme que tenía ganas de vomitar… Apenas le estaba preguntando que si le dolía algo cuando se le pusieron los ojos en blanco y se desmayó en mis brazos. Tremendo susto! Todavía no reaccionaba a lo que estaba pasando, cuando mi mamá y otras personas me daban instrucciones para que Victoria volviera en sí. ‘Trae agua?’, ‘Levantele las piernas’, ‘Esta sudando frío, sáquela de aquí’, ‘Echenle aire’… Con abanico en mano, agua en la otra, la cabeza de mi hija recostada en mis pies, llegó una persona del parque para decir que venía en camino un paramédico. Mi marido y yo la llevamos a otra parte del parque donde había mas aire y menos gente. Ya había vuelto en sí cuando llegaron los paramédicos quienes la revisaron y nos recomendaron darle una bebida energizante.
Poco a poco volvió a sonreír y pudimos ver el tan esperado show sin más contratiempos. Todos disfrutamos los rituales indígenas, los bailables folklóricos, los voladores de Papantla y el Corrido de Monterrey. Gracias. Dios en los días siguientes, Victoria ha estado como si nada. Al parecer fue solo el cansancio y una bajada de azúcar. Ahora cargamos esas bebidas energizantes a donde vamos y procuramos tomar descansos para evitar mas sorpresas.
No cabe duda que no estamos acostumbrados a estos calores y aún a mí me cuesta respirar algunos días en que la humedad es extrema y se siente mucha presión en el ambiente. Solo Dios sabe como nos iría en Monterrey con 40 grados casi a diario, pero de eso ni me preocupo porque no hay planes a corto plazo de visitar mi tierra natal en verano 😉
Aún nos quedan 10 días en estos rumbos y seguiré escribiendo nuestras aventuras y experiencias para que no me extrañen tanto.

Berlín, Berlín… que lindo es Berlín!

Si mal no recuerdo, ya había estado tres veces en Berlín… la primera de ellas cuando recién llegué (2002), no tenía trabajo ni niñas y me fui a visitar a mi amiga Gaby que vivía en aquel entonces en esa bella ciudad: la capital alemana, la ciudad mas grande del país, Berlín! En aquel entonces, visité muchos museos, conocí la interesante historia del Muro y la división de la ciudad, me sorprendí de la gran cantidad de grúas que se encargaban de la construcción de muchos edificios nuevos y fui cautivada por una de las ciudades mas interesantes de Alemania.

En dos ocasiones, hemos ido a registrar a las niñas como mexicanas, pues es requisito llevar los papales, ir ambos padres y llevar a la niña en cuestión a la embajada de México en Berlín. Como mis suegros viven a una hora de ahí, nunca nos ha costado trabajo ir a realizar esos trámites. En una de las visitas de mis papás, mis suegros organizaron una visita al Palacio de Sansoussi en Postdam y el año pasado tambien llevamos a mis papás a Berlín, cuando registramos a Catalina.
Siempre hay algo nuevo que ver en Berlín… y aunque no hubiera cosas nuevas, seguramente veríamos los mismos museos, los mismos monumentos y las mismas calles con otros ojos y descubririamos nuevos detalles, nuevas facetas o nuevos matices. En esta ocasión nos tocaron dos días lluviosos y muy fríos, típicos del otoño alemán. De todas formas, intentamos sacar el mayor provecho de esta visita relámpago y espontánea a Berlín. Qué porqué fuimos a Berlín? Pues simplemente para tener unos días de calma y descanso, aprovechando que era el cumpleaños de mi suegro y que las niñas se podían quedar con los abuelos mientras Tom y yo nos escapabamos a la capital. Dos días no es mucho, pero si se sabe aprovechar el tiempo, pueden parecer muuuuuuy laaaaaargos.
Fuimos de domingo a martes, y en esta ocasión conocí lugares nuevos y viví experiencias inolvidables:
– Para empezar, fuimos a un espectáculo de variedad en un pequeño teatro. El show lleva por título “Black Flamingo” y presenta pequeños actos de malabarismo, actuación, striptease, canto y acrobacia como en los años 20. La verdad que el show esta a cargo de actores y actrices de primera, todo con muchísima calidad y deja al púbico ensimismado con tanta maravilla. A nosotros nos encantó y lo disfrutamos muchísimo.
– No recuerdo a ciencia cierta si ya había subido a la torre de televisión en Berlín, pero si ya había subido definitivamente no fue de noche ni tampoco cené con mi amorcito en su restaurante. Subimos en 40 segundos más de 200 metros en un elevador, y disfrutamos de la vista de todo Berlín mientras cenábamos platillos deliciosos y probabamos la cerveza del 40 aniversario de la torre. Una experiencia única!
– Visitamos el museo de la DDR (Alemania del Este) que al parecer es nuevo. A mi todo eso del tema del Muro, las dos Alemanias, la reunificación, etc… me fascina! Supongo que porque Tom nació y vivió en Alemania del Este y porque siempre he disfrutado de historias interesantes. El museo muestra como era la vida, el trabajo, la sociedad, la moda, el control y la familia en esta parte de Alemania. Siempre hay datos nuevos o información que incluso Tom no sabía. Vale la pena conocerlo pues a pesar de ser chiquito, da una buena impresión de lo que fue ese triste episodio de la historia alemana.
– Conocimos una estación de metro nueva construida precisamente abajo de la Puerta de Brandenburgo. Durante 40 años no hubo paso de una Alemania a la otra, y las estaciones de metro en la frontera fueron clausuradas y los trayectos interrumpidos. Ahora, a 20 años de la caída del Muro han abierto una estación justo abajo del símbolo de Berlín, y en sus andenes hay una exposición de fotografías de la historia de esa famosa puerta de Brandenburgo desde Napoleón! Super intersante!Teníamos intención de conocer el museo del Cine, pero los lunes esta cerrado… así que lo tuvimos que dejar para nuestra próxima visita. Berlín es hermoso y si algun día visitan Alemania, no dejen de conocer esta ciudad repleta de historia y belleza! Y si me quieren llevar, con gusto les hago un tour por todo lo que vale la pena conocer, jeje!

Mini-vacaciones

Bueno, mini-vacaciones por el número de días que duraron, pero si se midieran por los lugares visitados y las experiencias vividas, se diría que fueron unas MEGA-vacaciones! Nos fuimos en auto el martes 30 de junio rumbo al sur de Alemania, pero como la distancia no es muy corta que digamos, hicimos escala tanto de ida como de regreso. Y el domingo 5 de julio llegamos a casa por la noche, rendidos y buscando camita para descansar en nuestro hogar dulce hogar!

Lugares visitados:
DIA 1.
Bad Harzburg– donde visitamos un pequeño parque de cuentos, sí! un parque donde los niños pueden escuchar y ver los tradicionales cuentos de princesas en unos carruseles construídos en medio del parque. Además, había trenecito, columpios, show de marionetas y diferentes atracciones para los pequeñitos. Ahí mismo, tomamos un teleférico que nos llevo a la montaña Burgberg (483 m) donde como su nombre lo indica están las ruinas del castillo de Harz.
Braunlage en la región de Harz. El macizo del Harz, es la cordillera más alta del norte de Alemania y desde los mismos comienzos de la Edad Moderna es considerado el punto de encuentro de brujas más famoso de Europa y el mismo Goethe lo menciona en su obra Fausto. Ahí Thomas reservó en un pequeño hotel llamado Viktoria y donde pasamos la noche después de pasear por la ciudad y ver brujas en aparadores, tiendas de souvenirs y prácticamente en cualquier esquina. En lugar de explorar la región montañosa, decidimos pasar la tarde en unas albercas porque hacía mucho calor. Las niñas gozaron mucho del agua y realmente después de viajar 4 horas a 30 grados y sin aire acondicionado (porque estaba descompuesto), tambien nosotros disfrutamos del agua fresca!

DIA 2.
Rheinhausen. Es un pueblito en la región de la Selva Negra (macizo montañoso con una gran densidad forestal ubicado al suroeste de Alemania), muy cerca del Río Rin y en la frontera alemana con Francia. Ubicado a 5 minutos del parque de atracciones Europa-Park y donde pasamos 3 noches en un hotelito muy pintoresco y cómodo. Del destino anterior a aquí, hicimos 5 o 6 horas de camino, así que como llegamos cansados y acalorados decidimos echarnos un chapuzón en un pequeño lago en el pueblo vecino: Oberhausen. Hacía años que no me metía a un lago, y aunque solo metí las piernas, fue toda una experiencia ver los pecesitos nadando entre las piedras verdosas… las niñas y Tom como siempre, nadaron y disfrutaron del agua fría!

DIA 3.
Basilea, Suiza. Aquí visitamos a mi amiga Yanet, a quién conocí cuando ella y Martin vivían en Hamburgo hace algunos años. Ahora tienen dos princesas, con quien paseamos por el zoológico de la ciudad y después visitamos en su casa para jugar un rato, descansar y probar un rico tiramisú que Yanet había preparado para nosotros. Por la tarde, aprovechamos también para pasear en tranvía y visitar el centro de la ciudad y ver el Río Rin. Por la noche, fuimos a cenar a un restaurante mexicano, donde coincidimos con Bety y Alejandra, otras dos regias casadas con suizos. Bety estudió conmigo la carrera y estaba de visita en Suiza para visitar a su suegra y a su hermana, quien vive en Basilea desde hace algunos años. La pasamos fenomenal y comimos delicioso!

DIA 4.
Europa Park en Rust. Es el parque temático mas grande Europa, inaugurado en 1975 y que pertence a la familia Mack, quien construye montañas rusas. Esta en una superficie de 850,000 m2, cuenta con 15 áreas temáticas (12 dedicadas a los países de Europa), 10 montañas rusas, espectáculos de primera y 4 hoteles. La verdad no me lo imaginaba tan grande y tan bonito… vale la pena visitarlo, pero eso sí, un día no es suficiente para ver ni la tercera parte del parque. Lo visitamos con la familia Streit (Bety, Urs y sus niños Alain y Mario), y lo disfrutamos desde que lo abrieron a las 9 de la mañana hasta las 10 de la noche! Tuvimos la suerte de que tuvieran la fiesta italiana ese fin de semana, y de 6 a 10 disfrutamos de comida, shows variados y una velada muuuuuuuuy italiana!

DIA 5.
Hann.Münden. Ya de regreso al norte, paramos en este pequeño pueblito en medio de Kassel y Göttingen donde pasamos nuestra última noche en otro hotelito pintoresco. Como en los días anteriores, nos tocaron mas de 30 grados, así que llegando buscamos un lugar donde refrescarnos y nos recomendaron unas albercas por ahí cerca. De regreso al hotel, paseamos por la ciudad que me hechizó… y eso que no es de brujas como Braunlage, pero que sí fue medieval y conserva muchas edificaciones de la época. Fascinante!

DIA 6.
Hamburgo. Y para cerrar con broche de oro, llegamos a Hamburgo donde se celebró la misa con mariachi. Cómo cada año, el mariachi cantó durante la misa, y despues amenizó a los presentes en una kermess donde había tómbola, lotería, antojitos mexicanos y muy buen ambiente porque hizo calor y el sol radiaba de alegría! A eso de las 7 partimos rumbo a la casa y colorín colorado, estas vacaciones se han terminado!

Y aquí un resumen de LO MAS…
Lo más rico: el molcajete del restaurante méxicano
Lo más increíble: se nos olvidaron los pasaportes, pero gracias a Dios las fronteras ya estan abiertas y no nos los pidieron al cruzar a Suiza.  Y el clima que no podía haber estado mejor, mas de 30 grados y sólo el viernes por la tarde en el Europa-Park nos llovió un poco…
Lo más especial: ver a mis amigas Bety y Yanet con sus familias
Lo más desagradable: viajar sin clima acondicionado
Lo más emocionante: subir en teleférico
Lo más refrescante: echarse un chapuzón en un lago
Lo más positivo: que las niñas se portaron muy bien, prácticamente las 10 horas de ida y venida se las pasaron durmiendo…! jeje y eso que viajamos de día!
Lo más chistoso: ver los corajes que hacia Catalina cuando no podía subirse a los juegos en el Europa-Park por ser menor de 4 años
Lo más espontáneo: cambiar los planes de explorar bosques por el clima; en su lugar visitamos albercas y un lago!
Lo más agradable: la noche italiana en el Europa-Park
Lo más lindo: ver los cuentos en un parque
Lo más interesante: conocer una ciudad medieval
Lo más difícil: explicar a las niñas que las princesas de los cuentos no existen… y es que se nos ocurrió decirles que una de las torres del castillo era donde vivía Rapunzel, y ahora para explicarles que no pueden ver a Rapunzel en carne y hueso…. ufff!
Lo más decepcionante: no poder disfrutar al 100 % el Europa Park porque muchas de las atracciones son para mayores de 4 años
Lo más de miedo: estar en un lugar donde habitaron brujas… uuuuuuy!
Lo mejor: todos fuimos y venimos sanos y felices por estas mini, pero MEGA vacaciones!!!

Domingo en Bremerhaven…

El sábado Tom se puso a trabajar en la terraza, las niñas a jugar afuera y yo a cocinar, limpiar, aspirar, etc… es decir lo de siempre, jeje pero sin las niñas haciendo desorden detrás de mí. Tom avanzó con las escaleras y confío en que en un par de semanas quede listísima la terraza para estrenarla nomás subiendo los 15 grados. Wink

El domingo como no se puede hacer mucho ya que todo está cerrado y no se puede hacer ruido afuera… decidimos tener un domingo espontáneo. Nos fuimos a almorzar a un restaurante y ya estando allí, pensamos en las posibilidades de paseo. Gracias a la blackberry de Tom, encontramos información de un acuario en Bremerhaven y agarramos carretera Tongue out.
Aqui les pason información general de Bremerhaven que encontré en wikipedia:

“Bremerhaven es una de las dos ciudades que forman el Estado de Bremen en Alemania y su nombre significa “puerto de Bremen”. Esta ciudad al borde del río Weser es la más grande de Alemania sobre el Mar del Norte y el puerto pesquero más importante de Europa,
con astilleros dedicados a la construcción de barcos. El puerto de
Bremerhaven es también uno de los puertos de exportación de automóviles
más importante de Europa. En 1827
se fundó con calles rectas y paralelas, sus esquinas son perfectos
ángulos rectos y fue planeada como “Puerto de entrada” para grandes
barcos. Para millones de emigrantes alemanes del siglo XIX, Bremerhaven se convirtió en “la última ciudad antes de Nueva York“. Los bombardeos destruyeron la ciudad durante la Segunda Guerra Mundial. Cerca de 10.000 habitantes entre soldados de ocupación
estadounidenses y sus familiares se retiraron de esta ciudad a
principios de los años ochenta, por ello la vida es ahora relativamente
barata. En la actualidad, Bremerhaven es cada cinco años sede de uno de los
festivales internacionales de veleros (Sail Bremerhaven) más
importantes del mundo. Tiene 120.000 habitantes aproximadamente.”

El acuario resultó mas un tipo museo que un acuario en forma… de todas formas había peces y las niñas estaban encantadas. Sólo tenían pescados de la región, así que no vimos a Nemo, ni delfines, ni tortugas, ni siquiera a un Sebastián (la langosta de la Sirenita) vivo. Además de las peceras, había videos e información acerca de lo que se pesca y llega a este importante puerto. Resulta que en este puerto llega y se distribuye el 85% del pescado en Alemania… el 14% en el puerto de Cuxhaven y el 1% restante en Hamburgo. Eso realmente me sorprendió! Surprised Pude ver en videos como los barcos pesqueros son realmente fábricas navegando, pues el pescado llega ya fileteado, empacado y congelado a tierra.
Ya había ido un par de veces a esta ciudad, pero a un zoológico que esta justo en la orilla del mar… ahora aprendí que hay otras cosas que ver en este importante puerto y que se puede comer pescado deliciosísimo y fresco!
Así que cuando vengan a visitarme, los llevaré a esta linda ciudad que no queda muy lejos de casa. No cabe duda que cada día se aprende algo! Ah! y si tienen velero pues pueden participar en el 2010 en su festival internacional!!! Open-mouthed

 

Ultimos días del abuelo…

Así es… en un abrir y cerrar de ojos, se pasaron las seis semanas que mi papá estuvo en Alemania y mañana parte Airplane a tierras mexicanas.

Desde que regresamos de España, los días se pasaron volando… y
tratamos de aprovechar hasta el último momento para que no diga que no
lo sacamos a pasear. La semana pasada estuvo llena de paseos y
actividades… el martes mientras que yo me fui a un desayuno del grupo
internacional, mis papás pasearon con Catalina por el centro de Stade. El miércoles nos fuimos a Bremerhaven
después de la clase de natación de Catalina y conocimos el zoologico
“Zoo am Meer” donde tienen pocos animales pero muy exóticos… jeje!
como un par de osos polares, pumas, pinguinos y focas. Además paseamos
por el malecón, pues como lo indica su nombre, la ciudad es puerto y
vimos muuuuuuchos barcos y hasta un submarino!
El jueves salimos temprano con destino a Magdeburg, donde
comimos con mis suegros en un restaurante español. En el camino,
paramos en una huerta donde acostumbro comprar las calabazas de la
estación e hicimos un par de fotitos para el recuerdo. Open-mouthed
Ya en Magdeburg, paseamos por la Catedral de la ciudad y por el Río
Elba… si, el mismo que llega hasta Stade y que nace en Dresden, pasa
por Magdeburg. Por la tarde llegamos a casa de mis suegros y merendamos
pasteles con té y cafecito Coffee cup.
Al día siguiente salimos super temprano con destino a Postdam, donde nos encontramos con Tom y de ahí tomamos el metro para Berlin. Llegamos justo a tiempo a la cita en la Embajada Mexicana para registrar a Catalina como mexicana. El clima estaba fantástico Sun
y aprovechamos el día para pasear por el centro de Berlin y recorrer
los puntos típicos de la ciudad como la puerta de Brandenburgo, la
plaza de Postdam donde estan los edificios mas recientes y mas altos de
la ciudad y la Alexanderplatz donde esta la torre de televisión.
Aproveché la ocasión para conocer en persona a una mexicana que vive
ahí y que solo conocía por internet: Sarynna. Nos llevó a un
restaurante de burritos super ricos!!! Por la noche llegamos a casa
para festejar el cumpleaños Birthday cake de mi suegro Dieter con algunos de sus amigos.
Al día siguiente, el sábado, estuvo lleno de planes y paseos por la
ciudad de Magdeburg: visitamos la feria de Otoño, los canales
construídos a los alrededores del Río Elba y un parque donde los
árboles y el paisaje otoñal estaban de postal. La pasamos padrísimo,
pues el clima también nos favoreció y disfrutamos de un día increíble! Wink
El domingo despues del desayuno, seguimos con las visitas y manejamos a
casa de mis otros suegros: Martin y Bärbel que ya nos esperaban para
comer. Ahí no hubo tanto paseo, y después de la merienda terminamos la
jornada con la visita a la prima de Tom. Ahí solo saludamos y cenamos,
y llegamos a casa un poco antes de la media noche super cansados! SleepyFue un mega-maratón de visitas y paseos, pero la pasamos muy bien y
disfrutamos cada momento para convivir y comer, jaja!!! ah, porque
estas visitas me dejan rebotando, jeje! Tongue out
Hoy para cerrar con broche de oro, hicimos un picnic en el bosque para
despedir al abuelo que se va mañana. Pueden ver en las fotos que el
paisaje es simplemente exepcional y uno de mis favoritos: el dorado del
otoño!

 

A %d blogueros les gusta esto: