El diario personal de una mujer, mexicana, migrante y mamá que vive en Alemania… sus experiencias, sus anécdotas y sus opiniones!

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Vacaciones en el Costa Magica- Parte 2

Durante 10 días viajamos en el Costa Mágica a lo largo y ancho del Mar Mediterráneo, pasando por el estrecho de Gibraltar para continuar navegando por aguas del Océano Atlántico. Paramos en un puerto francés, en otro portugués, en dos italianos y en tres españoles. Conocimos 3 islas y durante cuatro días solo vimos mar y mar y más mar. En cada uno de los puertos tuvimos diferentes horarios y en general bajábamos tan pronto era posible y subíamos lo más tarde posible para aprovechar al máximo nuestra estancia. Terminábamos exhaustos pero siempre muy contentos!

A continuación les cuento un poquito de lo que descubrimos y conocimos en cada uno de nuestros destinos:

Savona. Es una ciudad típica italiana con muchas iglesias, callejones y restaurantes. Del puerto al centro solo caminamos 5 minutos y recorrimos todo el centro histórico en un par de horas. Volvimos al barco a comer y después volvimos a bajar para visitar el museo de Apple que había estado cerrado por la mañana. Fue muy interesante y emotivo ver la historia de las computadoras Mac y reencontrarme con el primer modelo de Apple que conocí hace 35 años.

Marsella. Un autobús de Costa (10€ p.p. ) nos llevó al puerto antiguo de la ciudad (a 10 kms) donde tomamos un trenecito turistico que hacía un recorrido de 1 hora por la ciudad incluyendo una visita a la iglesia Notre Dame de la Guarda que esta a 160 metros de altura y de donde se puede admirar toda la ciudad. Lo más emotivo del día fue ver a la Virgen de Guadalupe en la iglesia! Después comimos en una Brasserie típica algunos platillos tradicionales franceses para finalmente volver al barco en autobús.

Lanzarote. A pesar de haber investigado y leído mucho sobre esta isla canaria, cuando llegamos no teníamos un plan definido y lo único que sabíamos era que queríamos visitar el parque de Timanfaya. Llegando a la isla pedimos un mapa y vimos que los taxistas ofrecían diferentes tours y un alemán que recién regresaba de uno, nos dijo que valía la pena. Después de esperar un ratito llegó Chalo que nos explicó en qué consistía el tour que incluía el parque volcánico y nos subimos a su taxi. En casi 4 horas visitamos:
– el monumento al campesino
– la iglesia de nuestra señora de Dolores, patrona de la isla
– la región vitivinícola de Geria donde degustamos y compramos un vinito tinto delicioso
– los camellos que por falta de tiempo no montamos pero sí pasamos a saludar
– el parque de Timanfaya, donde un autobús nos condujo entre los volcanes mientras escuchábamos la historia de sus últimas erupciones. Muuuuy interesante! Como nos dijo Chalo, te sientes como en otro mundo!
– al final caminamos un poco por el malecón y regresamos a nuestro barco en el autobús de Costa (6€ p.p.)

Todas las viviendas en esta isla están pintadas de blanco lo que resalta muchísimo en el paisaje oscuro de la tierra volcánica. Uno de los lugares que más nos gustó definitivamente!

Tenerife. En esta isla nos decidimos por rentar un carro y descubrirla por nuestra cuenta. Con los consejos del chico de la agencia de renta de autos, visitamos:
– San Cristobal de la Laguna, donde hicimos algunas compras y paseamos por su centro histórico
– La Candelaria, donde paseamos por la playa de arena negra y conocimos la iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria. Ah, y comimos una deliciosa parrillada de pescado y mariscos.

Madeira. Después de taxi, autobus y auto rentado, esta isla la recorrimos a pie. Bueno, su ciudad capital Funchal donde tomamos el teleférico a la parte más alta de la ciudad donde conocimos los famosos “cestinhos”. Cerca del puerto había un mercadito con artesanías y compré algunas cositas de recuerdo. De regreso al barco pasamos por el museo de Cristiano Ronaldo, donde tomamos algunas fotos. Madeira es una isla muy bonita y tranquila, limpia y con mucha vegetación!

Málaga. Esta fue nuestra parada mas corta y la única ciudad que ya conocíamos con anterioridad, así que nos enfocamos en caminar un poco por sus calles y buscar nuevos trajes de baño para las niñas. De casualidad llegamos a la casa natal de Pablo Picasso y la recorrimos rápidamente. Desde las 8 podíamos desembarcar pero el comercio abría a las 10 e incluso el centro comercial Muelle Uno abre a a las 12. A las 12:30 teníamos que abordar y con el dolor de nuestro corazón nos despedimos de nuestro último puerto visitado.

Roma. La capital italiana es grandísima y ofrece tanto al turista que las pocas horas que para el barco en este puerto no hubieran bastado para conocerla. Por esta razón decidimos quedarnos 3 noches adicionales al final de nuestro crucero antes de volver a Alemania. El miércoles 12 de octubre, el autobús de Costa nos llevó hasta el aeropuerto Fiumicino, donde no pudimos tomar el tren Express por fallas técnicas y en su lugar tomamos un autobús a la estación central de Roma. Allí tomamos el metro que nos dejó a dos cuadras de nuestro hotel.
Esa tarde caminamos y paseamos tranquilamente por el barrio del hotel que se encontraba al noreste del centro histórico. Conocimos algunos parques y compramos algunas cositas para cenar en el balcón de nuestra habitación. El clima soleado y calientito (25 C) nos acompañaría los siguientes 3 días.
Al día siguiente, jueves, tomamos el metro temprano hacia el Coliseo Romano y como ya teníamos boletos, solo tuvimos que esperar 30 minutos para apreciar esta joya de la arquitectura antigua. Espectacular!!! Después seguimos por el Foro Romano, comimos pizza y pasta para seguir nuestro camino hacia la Fuente de Trevi y la plaza España, con su conocida escalinata. Tomamos el metro de regreso al hotel y terminamos el día rendidos pero decididos a salir al día siguiente aun más temprano para continuar con nuestros descubrimientos por la ciudad.


Nuestro segundo y último día completo en Roma lo empezamos a las 9 de la mañana, tomando el metro hacia el Vaticano. Yo conocí la Basilica de San Pedro y la Capilla Sixtina hace 20 años en mi primer viaje a Europa, y mi marido ni las niñas tenían interés en conocer estos edificios por dentro. Pero estando en la Plaza San Pedro mi marido espontáneamente quiso entrar a la Basílica y subir a su cúpula. He de confesar que yo no conocía esa opción, así que después de esperar media hora para entrar, pagamos 8€ por adulto para tomar el ascensor y apreciar la cúpula por dentro de cerca y posteriormente subir otros 165 escalones para admirar Roma desde la parte mas alta de la Basilica. Uffff! Difícil expresar con palabras la emoción que sentí al estar allá arriba! Al bajar admiramos la iglesia por dentro y a eso de mediodía nos encaminamos hacia la Plaza Navona cruzando el Río Tíber por el puente “Sant´Angelo”. Volvimos a degustar platillos 100% italianos y pasamos la tarde caminando entre iglesias y ruinas romanas. Finalmente tomamos el metro de regreso a nuestro hotel donde empacamos y luego salimos a cenar a un restaurante cercano, también auténtico italiano.


Fueron dos días intensos y los pies y piernas nos dolían demasiado, pero no me puedo quejar, vimos todo lo que queríamos ver, probamos la cocina italiana que nos encanta y disfrutamos nuestros últimos días de vacaciones de otoño en familia bajo un cielo azul hermoso y una temperatura ideal: 25 C! Roma es una ciudad única en el mundo y espero volver pronto!
El sábado 14, nuestro regreso a Alemania fue tranquilo y sin contratiempos. Tuvimos el domingo para descansar y preparar nuestras cosas de escuela y trabajo para volver nuevamente a la rutina. Y así terminaron nuestras hermosas vacaciones por el Mediterráneo y el Océano Atlántico.

En la próxima entrada les contaré de los pormenores sobre el barco, el tipo de actividades que hicimos en los cuatro días de navegación y todo lo que disfrutamos en nuestro “hotel flotante”. Hasta entonces!

Vacaciones en el Costa Magica – Parte 1

En estos años viviendo en Alemania he tenido la oportunidad de conocer el Mar Mediterráneo en mas de una ocasión: en Italia hace 2 años, en Niza Francia el año pasado y en diversas vacaciones realizadas en las costas españolas de Andalucía y Cataluña. Pero mi sueño siempre había sido hacer un crucero por sus aguas y para celebrar nuestro aniversario #15 de bodas se ha hecho realidad.

Este es mi cuarto viaje en crucero pero el primero en el Mar Mediterráneo. Los otros 3 habían sido en el Mar Caribe, 2 con la línea Costa y uno con Royal Caribbean.

El primer crucero lo hice a mis 25 años con mis padres y hermanos para celebrar sus bodas de plata y quedé enamorada de esta forma de viajar. Tres años después volví al Caribe con amigas en un crucero de solteros de Royal Caribbean. No conocí a mi media naranja allí pero sí en una reunión con las chicas que habían viajado conmigo dos semanas después.

Para celebrar nuestro 5to aniversario de bodas viajé con mi marido al Caribe nuevamente con Costa e igual que yo, quedó enamorado de los cruceros. Incluso dijimos que lo repetiríamos cada 5 años. Mmm, bueno… ese era el plan y hace 5 años no se nos hizo, pero esta vez no dejamos pasar la oportunidad.
Mis hijas han viajado dos veces en crucero con sus abuelos paternos al Mar del Norte y en ambas ocasiones han regresado fascinadas. Ya era tiempo de que viajáramos los cuatro juntos y qué mejor que al calorcito del sur europeo.

Volamos el 29 de septiembre (primer día de las vacaciones de otoño que en nuestro estado duran 2 semanas) por la tarde a Roma, haciendo escala en Paris. No me gustan los viajes con poco margen de tiempo en caso de que haya retrasos o problemas y por esta razón pasamos una noche en Fiumicino, cerca del aeropuerto de Roma.
El sábado 30 abordamos el Costa Magica después del mediodía. Definitivamente el destino no deja de sorprenderme, pues justo ese día cumplimos 17 años de conocernos en el bar Barcelona… también aquel día era un sábado.

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Durante 11 días navegamos por el Mar Mediterráneo y el Océano Atlántico parando en los siguientes puertos:recorrido costa
– Savona, Italia
– Marsella, Francia
– Lanzarote y Tenerife, Islas Canarias de España
– Madeira, Portugal
– Málaga, España
– más cuatro días de navegación

Para volver a Roma el 11 de octubre, donde pasamos otros 3 días para conocer la hermosa capital italiana. En otra entrada les describiré con detalle lo que visitamos e hicimos en cada lugar. El clima estuvo fantástico de principio a fin con una temperatura entre 20 y 25 grados. Algunos días el sol nos acompañó y en otros las nubes, pero nunca llovió 😉

Volvemos a Alemania cargados de energía, con un color bronceado y muchos recuerdos y experiencias guardadas en nuestra mente y corazón. Una vez más confirmo que el viajar en crucero es maravilloso y ya estamos planeando el siguiente, que si Dios lo permite será en el verano 2018 al Mar Caribe. Esta vez mis padres no solo celebrarán su aniversario de bodas con sus 3 polluelos, sino con todos sus nietos, nueras y yerno. Estoy segura que será una experiencia única y para aprovechar el viaje al continente americano, combinaremos el crucero con una estancia de dos semanas en la península de Florida y otras dos en mi ciudad natal: Monterrey!

Como leí por ahí: las vacaciones se disfrutan tres veces, cuando se planean, cuando se viven y cuando se recuerdan. Así que seguiremos disfrutando las vacaciones recién vividas y las que vendrán en 9 meses. El tiempo vuela y pronto estaremos nuevamente en el mar conviviendo en familia y coleccionando nuevos recuerdos.

No se pierdan las siguientes entradas con los pormenores de nuestro viaje, seguro se divertirán leyendo nuestras aventuras y conocerán por medio de mis fotos y comentarios lugares hermosos y paradisíacos.

Turisteando por el Mar Báltico

“En el mar, la vida es mas sabrosa…” dice una popular canción y definitivamente le doy la razón! Pero como todo en la vida, hay de mar a mar, y el que cree que todas las playas son cálidas, con olas, palmeras y vendedores de pareos no conoce las playas del norte de Europa!

Lo más curioso, es que para muchos alemanes la frase “en el mar, la vida es más sabrosa” también aplica cuando se pasan unos días soleados en las playas del mar del Norte o Báltico con apenas 20 grados y el agua a 16, sin olas y con vientos de 60-80 km/hr. Por eso repito, hay de mar a mar y en gustos se rompen géneros.

Mi primera vez en una playa alemana fue hace varios años, 10 para ser exactos. Pasamos Pascua con mis suegros en la famosa playa de “Timmendorfer Strand” en el Mar Báltico (Ostsee). No es necesario escribir, con ver la foto a continuación podrán entenderme:

 

Nunca había pensado que se podía ir a la playa vestida como quien va al polo norte! Y mi marido diciendo “oh, que hermoso día, y la brisa, y las gaviotas…” y pusimos a las niñas a jugar en la arena mientras que yo temblaba de frío y no aguantaba el aironazo en los oídos.

Lo siento, pero conociendo las playas mexicanas y todo lo que incluyen, desde los 30 grados, agua templada, hermosas olas, arena suave, y ambiente con bebidas tropicales, cocos y mangos enchilados, no me pueden pedir que me gusten las playas de acá. Pero como les digo, esa primera experiencia fue en Abril y este año quise darle una segunda oportunidad al Mar Báltico, pero en Junio!

Aprovechando un puente y poniendo como excusa nuestro aniversario de bodas #15, dejamos a las niñas con mis suegros y pasamos unos días en Wismar donde no solo conocimos la ciudad, sino algunas playas cercanas.

  • Wismar. Es una ciudad hanseática como Stade (donde vivo) y con una población similar. El centro histórico es patrimonio de la humanidad y conocimos dos de las iglesias importantes de la ciudad. Incluso en la iglesia de Santa María, hicimos un tour que nos llevó por la torre de 82 metros que queda de la construcción, ya que la nave fue demolida en los 60s porque después de la 2da guerra mundial quedó muy destruida y reconstruirla salía muy caro. Muy recomendable!

 

La ciudad es muy bonita y en el puerto comimos los tradicionales “Fischbrötchen” (torta de pescado) que estaban para chuparse los dedos.

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  • Isla Poel. Una pequeña isla de apenas 2500 habitantes donde conocimos la iglesia del pueblo y la playa. A pesar de estar a 17 grados, había gente dentro del agua que también estaba muy fría. Brrrrr!

 

  • Boltenhagen. Al día siguiente conocimos esta popular playa que es muuuuy turística y donde había muchísima gente tomando el sol, bañándose o paseando por la ciudad que está llena de restaurantes y bares. Claro, había un sol brillante y 20 grados!!! No me puedo quejar, pues este día pude caminar por la playa en manga corta 🙂

 

 

Por azares del destino, el siguiente fin de semana volví al mar Báltico, pero esta vez con amigas y del lado del estado Schleswig-Holstein, y no de Mecklenburg-Pommern. La ciudad se llama Grömitz y también es muy turística. Paseamos por el malecón, disfrutamos del sol y el clima (24 grados) y aunque no me metí al mar, pasé un par de horas a la orilla para tomar un poco de sol y vitamina D! El agua estaba a 16 grados pero como pueden ver en las siguientes fotos, eso no les importa a los alemanes ya que se bañaban como si nada.

 

En resumen les cuento que esta vez disfruté mucho más de las playas alemanas que hace 10 años, pero aún así no creo pasar jamás unas vacaciones de una semana o más en el mar del Norte o el Báltico. Prefiero mil veces las playas del sur, sea España, Italia, Grecia o Croacia, que aunque no vendan mangos con chile, ni los niños muevan la panza por 10 pesos, el clima y la temperatura del agua son suficientemente cálidos para mi 🙂 Es mucho pedir? Tal vez, pero ni las playas bajitas ni las canastas típicas de la región me convencen. Un fin de semana con gusto, pero nada más!

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A los alemanes les encanta el agua, y no sólo tienen las costas del norte, sino que apenas saliendo el sol, los lagos, ríos y piscinas públicas en todo Alemania se llenan de gente que disfruta bañarse a partir de los 20 grados. Después de 15 años de vivir en este país sigo sin adaptarme a esta costumbre, pero mis hijas como buenas alemanas disfrutan de la playa del Río Elba o de cualquier lago como si estuvieran en Puerto Vallarta o Cancún. Dichosas! Yo me muero de frío en estas aguas heladas aunque afuera esté el sol a 30 grados 🙂 Por qué será???

Atracciones en Hamburgo

Como saben, vivo en el norte de Alemania en una ciudad a 60 kms de Hamburgo y esta vez voy a escribir sobre dos atracciones que acabo de conocer en esta bella ciudad. La primera ya tiene algunos años en operación pero como nuestra hija menor todavía no podía entrar tuvimos que esperar hasta ahora para conocerla. La segunda debería haber sido inaugurada hace 7 años pero por causas que no vale la pena recordar, apenas se terminó y aunque no la conocimos por dentro si pudimos apreciarla por fuera 🙂

Ambas atracciones las conocimos el mismo día: en el cumpleaños #12 de nuestra hija mayor que como siempre coincidió con las vacaciones navideñas y sólo el papá tuvo que pedir el día libre.

La primera parada fue el “Hamburg Dungeon”, una exposición interactiva donde se presentan diversos eventos importantes de la historia de Hamburgo a lo largo de 90 minutos. La atracción existe desde el año 2000, pero en el 2008 se inauguró el punto final de la exposición que consiste en una “caída libre” de 8 metros y en el 2014 se renovó el paseo en barco que simula la época de contrabando en 1700.

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La gente se organiza en grupos de 20-30 personas que van caminando por pasadizos y túneles para presenciar en diversas paradas hechos históricos como el gran incendio de Hamburgo en 1842, la Inquisición o la Peste. Como pueden imaginar, gran parte del recorrido es a oscuras, y con actores que representan su papel a la perfección causando miedo o pánico a los asistentes. Por esta razón sólo se permite la entrada a mayores de 10 años y bajo su propio riesgo, los niños de 8 a 10 años deben ir acompañados por un adulto y firmar un papel de autorización. La verdad es que no lo recomendaría, ya con 10 años mi hija menor que es bastante valiente estaba muuuuuy asustada a medio recorrido.

Desde hace años que tenía ganas de visitar este “calabozo” (Dungeon) y finalmente se me hizo conocerlo en compañía de mi marido e hijas. Una atracción que vale la pena, pero que como pueden imaginar esta dirigida al público alemán, ya que los actores solo hablan este idioma y aunque en algunas paradas unas pantallas incluyen subtítulos (inglés) en su programación, no es suficiente para entender todo lo que se ve. Además, en casi todas las estaciones se elige a uno o dos voluntarios entre el público y si no hablas alemán, será difícil participar 😉

Después del susto, la caída libre y las sorpresas no tan agradables del espectáculo nos fuimos a comer al “Markthalle Hafencity” que esta a un par de cuadras y en el que se encuentran 10 diferentes restaurantes de todo tipo de comida. Mis hijas se decidieron por una pizza, mi marido por una hamburguesa y yo por comida hindú. Todo muy rico!

El día estaba frío pero soleado así que seguimos caminando por esta parte de la ciudad llamada “HafenCity” donde se encuentra la “Speicherstadt” (ciudad de almacenes), que desde el 2015 es Patrimonio de la Humanidad. Y es aquí justamente donde se encuentra la segunda atracción que conocimos ese día: la Filarmónica del Elba (Elbphilarmonie), un edificio modernísimo construído sobre un antiguo almacén de cacao.

Nosotros íbamos acercándonos y tomando fotos encantados por la majestuosidad y el poderla ver terminada desde tan cerca. Cabe mencionar que se tardaron casi 10 años en terminarla, así que desde hace años la veíamos inconclusa como parte del paisaje del puerto. Pero el tenerla enfrente y terminada nos tenía con la boca abierta, cuando nos percatamos que podíamos hacer fila para subir a la “Plaza” del edificio de donde se puede apreciar el puerto en todo su esplendor. Para subir hay que obtener boletos que son gratuitos pero necesarios para poder entrar. Hicimos la fila en taquilla, nos dieron nuestros boletos, volvimos a hacer fila para entrar y subimos por una escalera eléctrica larguísima! 82 metros!

Estaba todo llenísimo de gente igual de curiosa que nosotros! Paseamos por la plaza y tomamos muchas fotos de las vistas de Hamburgo:

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Si visitan Hamburgo, no duden en visitar esta parte de la ciudad y sobre todo, conocer la “Elphi”, el nuevo símbolo de la ciudad que seguramente atraerá muchos turistas cada año. Incluso el New York Times incluyó a Hamburgo entre los Top-10 destinos a visitar en el 2017!

Y si quieren conocer más detalles de esta construcción única en el mundo, les recomiendo este vídeo que está en alemán pero las imágenes dicen más que mil palabras:

https://www.zdf.de/dokumentation/zdf-reportage/die-elbphilharmonie-106.html

Un día muy especial, lleno de lindos momentos, sorpresas y aventuras! Sin duda, uno de los mejores cumpleaños de nuestra Victoria que ya es pre-adolescente 🙂

Entre castillos, viñedos y olivos

No sé cuantos lugares en el mundo combinen estos elementos en sus paisajes, pero si le agregamos gente amable y sencilla, clima cálido, lindas playas y cerros y lomas por doquier, seguramente La Toscana italiana es el único lugar en este planeta con esas características.

Italia me ha fascinado desde joven y en mi primer viaje a Europa, hace 16 años, fue uno de mis países favoritos. En aquel entonces visité 15 países en 30 días, y de Italia conocí Roma, Florencia, Venecia, Pompeya y Pisa. Desde que vivo en Alemania, he tenido la fortuna de visitarlo en diferentes ocasiones, ya sea acompañando a mi marido de trabajo a Venecia o Boloña o por mi trabajo a Milán y a otro lugar cuyo nombre no recuerdo, pero donde estaban las oficinas de Trudi (fabricante de monos de peluche).

Italia me recuerda mucho a México, por su comida, su gente y su clima. Por supuesto que tienen mas diferencias que similitudes, pero comparándolo con Alemania, Italia tiene mas sabor, más calor humano, más tradición familiar y más ambiente 😉

En fin, no voy a escribir sobre lo mucho que me gusta Italia en comparación a Alemania, sino de nuestras últimas vacaciones en la bella región de La Toscana, que desde hace mucho tiempo quería conocer a detalle y que en 10 días tuve oportunidad de disfrutar al máximo!

Empezamos con la planeación desde Marzo, pues visitarla en temporada alta requiere hacer reservaciones con tiempo. Decidimos viajar en coche y alquilar una casa en un lugar central, del cual pudiéramos movernos a otros sitios de interés. Ese lugar sería Siena.

De Stade a Siena se conducen poco más de 17 horas sin considerar tráfico ni pausas, asi que decidimos pasar una noche en nuestro camino de ida en Austria. De regreso haríamos varias paradas para conocer Bavaria, en el sur de Alemania.

Empezamos nuestras vacaciones el sábado 25 de julio a las 5 de la mañana para evitar el tráfico de miles de vacacionistas que como nosotros huyen del “verano” en el norte de Alemania. Primera parada: Ingolstadt, donde comimos comida tradicional y recorrimos la orilla del Río Danubio. Seguimos por la tarde hasta la ciudad de Münster en el Tirol Austríaco, donde pasamos la noche en un hotel sencillo y tradicional. Como llovía a cántaros y no podíamos salir a conocer el pueblito, decidí responder al llamado de las campanadas frente a nuestra habitación y asistimos a misa de 6 en una iglesia católica pequeña y pintoresca.

Al día siguiente no madrugamos y después de desayunar, partimos a eso de las 9 hacia Italia. Este vez paramos a comer en el famoso Lago di Garda, donde las nñas se remojaron un poco para aguantar el calor de 34 grados! El tráfico hizo nuestra tarde un poco más larga de lo planeado y llegamos a nuestra casita a las 6 de la tarde. Los dueños, una pareja bastante agradable nos dieron la bienvenida y las llaves, nos instalamos rápidamente y al agua patos! Después de refrescarnos en la piscina, disfrutamos de una noche de pizza en la terraza del restaurante del complejo habitacional. Mamma mia! Que delicia de pizzas a la leña con una vista del atardecer en La Toscana!

Empezamos la semana con un día tranquilo ya que el fin de semana entre carreteras nos dejó agotados. Fuimos al supermercado del pueblo (Castelnuovo de Berardenga) y compramos alimentos para desayunar y hacer algunas comidas o cenas en la casa, además de bebidas y botanas. Clima cálido pero con demasiado viento fue perfecto para disfrutar de la casa y la piscina. El susto del día fue al tomar un atajo en el pueblo, donde el carro topó al salir de una colina. Pensé que nuestras vacaciones terminaban en tragedia al oír el chasis despedazarse, pero después de revisarlo todo quedó en susto y seguimos nuestro camino.

El “highlight” del viaje era conocer la torre inclinada de Pisa y el martes nos fuimos a Empoli en coche y de ahí tomamos el tren a Pisa para completar la aventura. El tren iba llenísimo, pero salió puntual y de la estación central, atravesamos la ciudad (1.5kms) a pie hasta llegar a la famosa torre. Para mi fue una experiencia muy distinta a la de hace 16 años, cuando la torre estaba detenida por cables, no estaban los jardines cerrados ni existían los “selfies”.  En fin, tomamos las fotos reglamentarias en todas las poses y combinaciones posibles antes de regresar a la estación de tren. De regreso en Empoli, conducimos un cuarto de hora a la ciudad natal de Leonardo da Vinci, donde hay un museo sobre su vida y sus obras como ingeniero, pintor, descubridor y científico. Un día muy cultural e interesante!

Con dos niñas de 9 y 10 años no se puede esperar un viaje sólo entre museos, iglesias y castillos, asi que decidimos intercalar algunas actividades o paseos mas atractivos para las pequeñas (y los grandes también). El miércoles lo pasamos en la playa Castiglione della Pescaia, donde disfrutamos los 32 grados entre olas, mariscos, muchísima gente y fotos. De regreso paramos en Roselle donde no encontramos el muro medieval de nuestro folleto vacacional, pero sí una pizzeria local muy tradicional donde cenamos antes de regresar a casa.

El día siguiente fue el día de papá y lo pasamos en la región de Chianti, famosa por sus vinos que llevan el mismo nombre. Primera parada: Radda, donde visitamos la Casa Chianti Gallo Nero y Tom degustó algunos vinos tintos. Segunda parada: Castellina, pueblito pintoresco donde tomamos unos helados deliciosos para refrescarnos. Tercera parada: Greve, ciudad famosa por su plaza llena de restaurantes y locales con productos de la región. De regreso paramos en Broile, donde el castillo estaba ya cerrado pero que como quiera recorrimos por fuera 😉 Nota aclaratoria: las carreteras entre estos 4 lugares están llenas de curvas entre colinas de viñedos y olivos y donde la vista se deleita con paisajes espectaculares!

Y la semana (y casualmente el mes tambien) la terminamos con un día de descanso en casa, disfrutando la piscina y un día cálido pero nublado. Siete días llenos de experiencias, momentos inolvidables y recorridos por una región que ninguna fotografía o pintura puede representar en su totalidad.  Y apenas estamos a la mitad! Estoy segura que la semana que falta tendrá su dosis de aventura, belleza y diversión. Solo hay que tener todos los sentidos atentos y dispuestos a vivir al máximo cada minuto!
Las fotos se las compartiré en la página de Facebook tan pronto llegue a casa, ya que con conexión a internet limitada es imposible hacerlo ahora. Y esperen la segunda parte de esta entrada que describirá el resto de las vacaciones!

Arrivedercci!

Paraíso natural en Luneburgo

El lunes siguiente al domingo de Pentecostés siempre es feriado en Alemania y como casi siempre cae en Mayo es uno de los “puentes” favoritos para hacer un viaje corto o excursión. En nuestro caso, este año las niñas se fueron de campamento con los exploradores de viernes a martes (agregan el martes feriado en las escuelas, no pregunten porqué) y busqué una opción para mi marido y para mí con el pretexto de festejar nuestro 13. aniversario de matrimonio.

Me decidí por una región muy conocida y popular en el norte de Alemania, pero que hasta el momento no habíamos tenido oportunidad de conocer. Ya que no hay mucha información en español en internet, les describiré los lugares que visitamos y espero se animen a visitar este lugar paradísiaco que me fascinó y al cual deseo volver con nuestras hijas en un futuro cercano.

Nuestro destino estaba en lo que se llama el Brezal o Landa de Luneburgo (en alemán: Lüneburger Heide), que es el área más grande de brezo (brezal) y bosques de enebros de Alemania. Tiene un área aproximada de 7,000 kms cuadrados y se extiende de Hamburgo a Hannover y de Bremen a Luneburgo, prácticamente la parte noroeste del estado de Baja Sajonia.

La región esta dividida en 4 subregiones: el norte, el oeste, los altos y el sur. Y existen dos parques naturales (norte y sur), y en el parque natural del norte que recibe sólo el nombre de “Lüneburger Heide”, existe una reserva natural (en color verde oscuro en el mapa). El 60% de la región total consiste en bosques, el 20% en áreas de “brezal” y el resto en pantanos, areas de cultivo, y praderas.

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Lüneburger Heide

El brezal es un arbusto que florea entre agosto y septiembre de color lila, por lo que el paisaje es hermoso. Desgraciadamente no pudimos observarlo, pero aquí les pongo una foto para que se lo imaginen:

en Agosto

en Agosto

en Mayo

en Mayo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Nuestro viaje comenzó el sábado por la mañana y estos son los lugares que conocimos:

* Bergen. Poco antes de llegar a nuestro destino, paramos en este pueblito que es conocido por el campo de concentración donde murió Anna Frank. Hace 15 años conocí un campo en Austria y juré no volver a pisar otro en mi vida, así que no lo visitamos y sólo paseamos por el centro de Bergen, donde encontramos este “1000-jährige Eiche” (roble de 1000 años) que es parte del escudo de la ciudad.

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Roble en Bergen

* Hermannsburg. Nuestro hotel se encontraba en esta ciudad de 8,000 habitantes, pequeña pero pintoresca y punto de entrada al parque natural “Südheide”.Después de registrarnos, descansamos un poco en el spa del hotel y disfrutamos de una cena romántica que estaba incluída en el paquete de fin de semana que habíamos reservado.

Al día siguiente, rentamos unas bicicletas en el hotel por 10 euros por todo el día (domingo de pentecostés) y decidimos hacer uno de los muchos tours de bicicleta en la región. El más corto! de 29 kms!!!

Recorrido corto de 29 kms

Recorrido corto de 29 kms

* Südheide. Tuvimos mucha suerte con el clima, ya que ese día subimos a 20 grados y no cayó ni una sola gota de lluvia. Tanto un día antes como un día despues, el termómetro no supero los 14 grados y llovió muchísimo. Cabe aclarar que nunca he sido buena deportista y aunque tengo bicicleta desde hace 5 años, la uso para paseos cortos o para ir a la panadería a unas cuantas cuadras de la casa. 20 kilómetros se me hacían muchos, pero considerando que era el más corto y que mi marido pronosticaba dos horas de viaje, no dudé en aventurarme.

Información

Información

Bicicleta

Bicicleta

Camino de Santiago

Camino de Santiago

Salimos a las diez y media del hotel y el plan de mi marido era volver al hotel a comer y por la tarde hacer otro tour más largo. “Veremos”, dije yo. Todo el recorrido esta muy bien marcado con pictogramas, flechas, anuncios e información para no perderse. Además, llevábamos mapas que nos habían prestado en el hotel y el ipad por si las dudas. Los paisajes son simplemente espectaculares, un riachuelo por aquí, un laguito por allá. Diferentes tipos de árboles, arbustos, flores y siempre VERDE VERDE VERDE. Pero lo más espectacular es el olor a madera, el sentir el viento en la cara y el escuchar el canto de los pájaros todo el tiempo! A pesar de estar media muerta antes de completar los primeros 5 kilómetros, decidí continuar y aguantarme como las machas.

Hicimos una parada para comer en un restaurante tradicional justo a la mitad del camino. Con el estómago lleno y pilas recargadas, seguimos nuestro camino de regreso. Finalmente llegamos el hotel casi a las 5 de la tarde, después de tomar unos helados para premiar nuestra hazaña! Mi marido se quedó con las ganas de hacer otro tour, pero yo no sentía ni las piernas ni el coxis y lo único que quería era descansar!

* Bispingen. El lunes podríamos haber hecho otro tour por el bosque si hubiéramos tenido buen clima. Pero con la lluvia tuvimos que buscar un plan B y decidimos visitar la ciudad de Bispingen que quedaba en nuestro camino de regreso a casa. Conocimos la casa loca, que como pueden ver en la foto es una casa construída al revés. Por dentro todo esta de cabeza, muebles, accesorios de cocina, sanitario, etc.

Casa loca en Bispingen

Casa loca en Bispingen

* Nordheide o Lüneburger Heide. Poco a poco empezó a dejar de llover y decidimos parar en medio del otro parque natural de la región: el del norte. Recorrimos un poco a pie y encontramos un lugar perfecto para hacer un picnic. Comimos, bebimos y disfrutamos del paisaje. Como si Dios nos estuviera viendo, poco a poco empezó a colarse el sol entre las nubes y el cielo se despejó. Observar el brillo en los árboles que aún contenían gotas de lluvia entre sus hojas fue espectacular!

Picnic

Picnic

Encontramos una especie de “museo” en medio del bosque, donde se puede leer mucha información sobre la flora y fauna de la región. Tenían hormigueros y colmenas para observar cómo trabajan, tableros con fotografías y mapas, además de bancas y un lugar especial para hacer una fogata. No es la primera vez que me encuentro un lugar así en medio de la nada y no dejo de sorprenderme de que existan este tipo de lugares sin guardia ni personal a la vista, estén en perfectas condiciones y limpios, y sean gratuitos. Los niños pueden informarse, aprender, experimentar, sentir y jugar en medio de la naturaleza, al igual que los adultos 😉

Finalmente seguimos nuestro camino a casa y llegamos sin contratiempos, eso sí, acompañados de la lluvia la mayor parte del tiempo. Fue un fin de semana maravilloso, y espero pronto tengan la oportunidad de conocer este rincón de Alemania: verde, lleno de vida, tranquilo y perfecto para unas mini-vacaciones con o sin niños. Definitivamente este país tiene mucho que ofrecer al turismo, y estando tan cerca hay que seguir descubriendo sus rincones.

En mi página de Facebook pueden ver una galería de fotos con los paisajes de la región.

150 vidas

El día de ayer hubo un accidente áereo que ha conmocionado a toda Alemania. El destino final era Düsseldorf y provenía de Barcelona. Cayó en los Alpes Franceses. 3 países vecinos, 144 pasajeros, 6 tripulantes, millones de personas unidas en oración por los familiares de las víctimas.

Al parecer no hubo sobrevivientes y ya empezamos a conocer algunas historias de los pasajeros del vuelo 4U9525 de German Wings, empresa del grupo Lufthansa:

– 2 cantantes de ópera, una de ellas viajando con su marido y bebé

– 2 colombianos

– 16 alumnos de una secundaria alemana con sus dos profesoras

– 2 argentinos

– 3 mexicanos

– más de la mitad de los pasajeros eran alemanes, alrededor de 50 eran españoles

También empiezan a publicar historias de personas que no tomaron el avión por diversas razones y que se alegran de su buena suerte. No fue el caso de una de las chicas de secundaria que había olvidado su pasaporte en casa, y para no hacer esperar al grupo, la familia que la hospedó decidió llevarla directo al aeropuerto.

Bien dicen que el “hubiera” no existe, y lo único que podemos aprender de este tipo de accidentes como de cualquier otro es que la vida se puede terminar en un segundo. Así que hay que disfrutarla, vivirla, y sobretodo compartir nuestras vivencias con los que amamos, decirles cuánto les queremos y no dejar pasar ningún minuto sin agradecer lo poco o mucho que tengamos.

Aquí les dejo un video que hizo Daniela Ayón, una de las víctimas mexicanas que volaba seguramente a empezar una nueva aventura. A seguir sus consejos y vivir el mundo! No tenemos que viajar a los 5 continentes como ella, también podemos vivirlo con quienes nos rodean.

Descansen en paz y que Dios dé fortaleza a sus familiares en estos difíciles momentos.

Vaya viajecito!

Hoy cumplimos una semana de haber llegado de México y realmente se nota que viajar con 40 no es lo mismo que con 30. Esta vez me ha costado mucho tiempo recuperarme del viaje de regreso, y no tanto por el jet lag, sino simplemente del cansancio. O será que el clima tan lluvioso ha agregado un elemento depresivo a la recuperación?

El viaje de ida también fue muy pesado, ya que aún con la noche que dormimos en el Distrito Federal, el despertarnos dos días seguidos a las 3 de la mañana hizo que el viaje fuera más cansado que de costumbre. Pero entre la emoción de ver a la familia, el clima templado y el plan de posadas y Navidad a la mexicana, hizo que nos olvidaramos de la fatiga y que sólo disfrutaramos del momento.

Viajar de Hamburgo a Monterrey siempre implica dos paradas, una en Europa y otra en América. O cuando volamos vía Nueva York, con dos conexiones en aeropuertos americanos. Sea cual sea la combinación, el viaje es muy pesado y dura aproximadamente 24 horas desde que salimos de una casa hasta que llegamos al destino final. Gracias a Dios las niñas ya están mas grandecitas y cooperan en los aeropuertos llevando su mochila y caminando por su cuenta. Ya no hay que llevar carreolas ni pañales, comen de todo lo que se ofrece en el avión o aeropuertos y siguen durmiendo bien en los vuelos largos.

Aún así, me sigo estresando por las conexiones, las maletas y los vecinos de vuelo. En esta ocasión, por aprovechar una oferta, compramos los boletos de Mexico a Monterrey por separado y nada más de pensar en que no llegaran las maletas a su destino se me fue el sueño más de una noche. De ida, tuvimos la mala suerte de coincidir con una madre que volaba con 4 hijos “talibanes”, que no se ofenda nadie, pero realmente eran un caso nunca antes visto. Gritaban, peleaban y saltaban de un asiento a otro sin parar. Uno de ellos no pegó el ojo en las 11 horas de vuelo y a más de un pasajero estuvo a punto de darle un ataque de histeria. Soy bastante paciente, y mi marido más que yo… estamos acostumbrados a estos vuelos y a oír llantos de bebés o niños a ratos. Pero 11 horas de escándalo fue demasiado. Gracias al cielo las ventanas no se abren, porque poco falto para que nos lanzaramos por ellas.

Cada vez que tomo este tipo de vuelos admiro a mis padres que todavía tienen el ánimo de venir a visitarnos, considerando la aventura que implica llegar hasta aquí.  De regreso se me ocurrió la magnífica idea de visitar el Zócalo capitalino durante las horas de espera entre un vuelo y otro. Primera y última vez. Simplemente fue agregar estrés innecesario, más cansancio porque caminamos muchísimo y desfasar más los horarios de comida.

Además de todos los inconvenientes antes mencionados, el viajar a México es toda una inversión! Recuerdo que recién casada (e ilusa) soñaba con que iría a la madre patria cada año y pensaba que las mexicanas que no lo hacían eran desconsideradas y locas de remate. Ahora yo soy una de ellas. Mientras las niñas estaban pequeñas, pudimos hacer el esfuerzo y volar cada Diciembre a México, e incluso un par de veces volé sola para asistir a una boda o visitar a la familia. Hoy en día volar dos veces al año a México es impensable y con toda la familia hemos tenido períodos hasta de 3 años sin pisar tierras mexicanas.

Monterrey no es un paraíso turístico y nuestras parejas tienen que ser unos santos para gastar todos los días de sus vacaciones en visitar parientes, amigos, compañeros de escuela y más parientes en una ciudad que ni siquiera tiene playa. Los primeros años era novedad, y visitamos todos los lugares turísticos de la ciudad, pero después de 12 años de casados, ya no hay nada interesante y costear unas vacaciones adicionales en la playa más cercana no es nada barato.

Desde hace algunos años me he hecho a la idea que los viajes a México serán cada vez más esporádicos y ahora comprendo a amigas mexicanas que cuando recién llegué me decían “aprovecha mientras puedas viajar en temporada baja”. Viajar en temporada alta y con más miembros en la familia consume gran parte de los ahorros del año, así que poco a poco se cambian los planes y se decide viajar a un destino más cercano y más adecuado para descansar.

Pasar Navidad en México era algo que no consideraba después de que nuestras hijas entraron a la escuela, y doy gracias a Dios por habernos permitido hacerlo el año pasado. Quién sabe cuando vuelva a repetirse. Tampoco hay planes de viajar a México a corto-mediano plazo en verano, así que ahora les toca a mis papás agarrar valor y planear el siguiente viajecito a Alemania para el 2016.

Espero poco a poco retormar energías y volver a la normalidad sin sentirme tan cansada. El domingo pasado, mis hijas y yo despertamos a las 12:30 del mediodía ante la mirada asustada de mi marido. Ni en mis años de adolescente recuerdo haber dormido hasta tan tarde, e incluso pensé que el reloj estaba descompuesto. Ya no estoy para esos viajecitos…. pero bueno, mejor ni me quejo porque mis papás no van a querer venir a visitarme 🙂 Que Dios les conceda salud por muchos años para que lo sigan haciendo, verdad???

Maratón Lupe- Reyes en Monterrey, MX

Como escribí en la entrada anterior, volamos a Monterrey el día 12 de diciembre, día de la Virgen de Guadalupe. De la casa salimos a las tres y media de la mañana para tomar el vuelo Hamburgo- Paris a las 6:20 am. Esperamos 5 horas en el aeropuerto francés para despegar nuevamente a la 1:40 de la tarde con destino a la capital mexicana. El vuelo se me hizo eterno, y despues de 12 largas horas aterrizamos en el D.F. Pasamos migración, recogimos maletas, nos tocó verde en aduanas y caminamos un poco mas para llegar al hotel del aeropuerto donde pasariamos esa noche.

Nos registramos, dejamos las maletas y cenamos en el mismo hotel. Estábamos medio muertos de cansancio pero teníamos que comer algo. A las 9:30 de la noche despues de un relajante baño, nos acostamos mientras escuchabamos matachines y fuegos artificiales por la ventana. Alguna peregrinación a la Virgencita cerraba nuestro día en la distancia y bendecía nuestro viaje, ya que hasta entonces todo marchaba de maravilla. Yo no pude dormir de la emoción de dar la sorpresa al día siguiente.
El 13 de diciembre volvimos a dejar el hotel de madrugada para tomar el vuelo de las 6 de la mañana a Monterrey. Todo salió como estaba planeado y mis padres recibieron la sorpresa del año o de su vida. Después de desayunar, nos fuimos al tec de Monterrey, donde se reunirian algunos de mis ex-compañeros de carrera a celebrar nuestro XX aniversario de graduación. Tuvimos una clase del recuerdo con un ex- profesor, tomamos mucha fotos y enseñé las instalaciones de mi alma mater a mi marido e hijas.
Por la tarde descansamos un poco, desempacamos algunas cosas y nos preparamos para el festejo de aniversario que se llevaría a cabo en un salón, con música y cena. No había tenido oportunidad de asistir a los aniversarios anteriores, así que me dio mucho gusto volver a coincidir con algunos de mis compañeros de carrera y sus parejas. Una velada inolvidable que cerró con la presencia de mariachi, lo mejor que podía pasar en mi primer día en mis ciudad natal. Maravilloso!
Imposible relatar cada una de las cosas que hicimos día a día, pero aquí menciono algunos de los “high lights” de nuestro viaje a Mi Monterrey:
– lugares turísticos : Fundidora, plazas comerciales, la Huasteca, Santiago, Kidzania donde celebramos el 10mo cumpleaños de Victoria
– restaurantes: Taquería Juárez, La Méjico, crepas La Bonne, diferentes restaurantes de mariscos, Sanborns Azulejos en el DF, el pollo loco…
– visitas familiares: el primer lunes visitamos a mis abuelos quienes tampoco sabían de nuestro viaje y que se emocionaron al vernos después de 5 años. Algunas de mis tías hicieron las tradicionales posadas antes de Navidad que incluyen cantar, rezar, cenar y convivir en familia.
– visita a la escuela federal que recibió el donativo de la escuela alemana donde estudian mis hijas
– viaje a Parras con la familia donde pasamos el fin de año
– sesión de fotos familiares
– shopping en McAllen, Texas
– XX aniversario de generación 
– cumpleaños de Victoria
– reunión de despedida con Rosca de Reyes

Justo el 6 de enero (día de los Reyes Magos) dejamos Monterrey. El plan era salir a las 7 de la mañana, pero por causa de niebla en el DF, tuvimos un retraso de casi 3 horas. Poco antes del mediodía llegamos a la ciudad de México y después de dejar las maletas, nos aventuramos en el metro de la ciudad para conocer el Centro Histórico. Vimos el zócalo, entramos a la Catedral y caminamos hacia Bellas Artes para comer en el Sanborns Azulejos. Tomamos fotos y aire para volver en metro al aeropuerto. Jamás había visto tanta gente en un vagón de metro, y eso que no era todavía “hora pico”. No me puedo imaginar como se pone, pues después de tanto empujón y miedo de morir asfixiado entre tanta gente, juro no volverme a meter al metro capitalino. Santo Dios! “Suben, estrujan, bajan”, dicen un chiste viejo sobre la palabra autobús en alemán, pero yo la aplicaría mejor al metro.

Llegamos a tiempo al aeropuerto para descansar un rato, recoger las maletas y hacer el “Check-in” en Air France. Salimos con un poco de retraso, pero el piloto ganó ese tiempo en el aire para llegar puntualmente a Paris. Sin descansar ni medio minuto, pasamos migración, control de seguridad y llegamos justo a abordar nuestro último vuelo a Hamburgo que no tuvo contratiempos. Llegamos a casa el día 7 de enero a las 7 de la noche, justo a tiempo para cenar, tomar un buen baño y dormir!!!

Definitivamente el mejor maratón Lupe-Reyes de mi vida! Tardaré un rato en volver a la normalidad y no tengo prisa en desempacar. Los momentos vividos y las experiencias de este viaje quedarán en nuestros recuerdos para siempre! Aprovecho para agradecer a mis papás todas sus atenciones, que aunque les caímos de sorpresa se desvivieron porque estuvieramos cómodos en su casa. Dios quiera volvamos a tener una oportunidad pronto para volver a Monterrey, mientras a seguir recordando cada una de esos momentos vividos.

La magia de Disney

Despues de 12 años de vivir en Alemania he tenido la oportunidad de conocer el parque de Disney en Paris, Francia. Por alguna razón u otra no se habia podido organizar el viaje, y hace unos meses sin mucho pensarlo decidí hacer un viaje corto con mis hijas para que conocieran la ciudad de las luces y de pasadita, el parque de diversiones. Hace 4 años conocieron el de California y la edad ha hecho de este viaje una experiencia completamente distinta.

Ahora ya tienen 8 y 9 años y ya no creen que las chicas disfrazadas son princesas de verdad. Tampoco tienen miedo de subirse a las montañas rusas y resultaron mas valientes que yo, así que tuvimos que repetir algunas atracciones a pesar de mis negativas. Es una gran ventaja que son buenas para caminar y aguantan mucho… De todas formas, fue un viaje pesado sobretodo para mí ya que la operación de la matriz apenas había cumplido 2 meses.
Aproveché una promoción de otoño y nos quedamos 3 noches en un hotel económico de Disney (Cheyenne) con entradas al parque y comidas incluídas. Tambien tuvimos suerte a la hora de reservar el tren y aprovechamos una super oferta con la que viajamos por menos de 100 euros las tres de Hamburgo a Paris viajando de noche.
La aventura empezó el sábado 1 de noviembre por la noche… Mi marido nos llevó a la estación de tren y salimos puntualmente con destino a Paris. He de confesar que casi no dormí durante el trayecto, pero al menos las niñas sí, ellas duermen donde sea!!!
Domingo -De la estación a la que llegamos viajamos a otra donde podíamos dejar las maletas por un rato mientras visitábamos Paris y que quedaba de paso a la estación de metro de Disney. Esta idea nos costó mucho tiempo y esfuerzo pues descubrí que muchas estaciones eran viejas y sin escaleras eléctricas, ademas de grandes, así que preguntando aquí y allá sin hablar francés nos hicieron dar vueltas y vueltas. Las 2 pequeñas maletas me parecían de 100 kgs y subirlas por cada escalón me cansaban demasiado. Finalmente llegamos al centro de Paris donde hicimos un paseo en barco por el Río Sena acompañadas de una sobrina que esta estudiando francés en estos meses por acá. Para mi mala suerte, perdí mi cámara sin darme cuenta y eso me agüitó un poco. 

Luego caminamos un poco hacia la torre Eiffel y comimos unas baguettes y crepas tradicionales 😉 Nos despedimos de mi sobrina a media tarde para recoger las maletas y seguir el viaje a Disneylandia que queda a 45 minutos del centro de Paris.

La llegada al hotel sucedió sin contratiempos y despues de dejar las maletas en el cuarto nos fuimos directo a Disney Parc. Era importante visitarlo ese día aunque fuera por un par de horas porque al día siguiente quitarían la decoración de Halloween. Tomamos fotos, cenamos y esperamos hasta que cerraron (9 p.m.) porque teníamos que ver el show de luces y ahí sentí nuevamente esa magia de Disney. Cómo hacen para despertar tantas emociones en una cuarentona y recordar tantos personajes de mi infancia… Eso me encanta de Disney y creo que seguiré yendo hasta que cumpla 100 años! A ver si me llevan mis nietos!

El segundo día (lunes) lo pasamos nuevamente en Disney Parc de 10 de la mañana a 7 de la noche… Vimos todo, nos subimos a todo y comimos y cenamos en diferentes restaurantes del parque. Como es temporada baja lo mas que tardamos en algunas atracciones fue 15 minutos, pero en la mayoria teníamos entrada sin esperar. Vimos el desfile tradicional (otra vez experimentando la magia de Disney con lágrimas de cocodrilo) bajo una lluvia ligera, pero justo a la hora de tomar el autobus al nuestro hotel, cayó un chubasco que nos empapó hasta los tuétanos. Menos mal llegamos rápido a la habitación a tomar un baño calientito.

Hollywood Tower

El tercer día (martes) visitamos el parque Disney Studios donde hay mas espectáculos y montañas rusas. La atraccion favorita de las niñas fue el Hotel Hollywood donde te dejan caer varias veces de un elevador a varios metros de altura. El parque es muy interesante y alcanzamos a verlo todo de 9 a 6 pm. Ese día decidimos cenar en el hotel pues el cansancio ya se había acumulado de los días anteriores.

El cuarto día (miércoles) estaba planeado para visitar nuevamente alguno de los parques o ver algo más en Paris, pues nuestro tren nocturno estaba programado a las 8 de la noche para llegar a casa al día siguiente por la mañana. Pero cual no sería nuestra sorpresa al enterarnos que amenzaban nuevamente con una huelga de trenes justo para la madrugada de nuestro regreso. 
Rápidamente le pedí a Tom que averiguara que pasaría con nuestro tren y pues ya estaba cancelado desde el miércoles. Rápidamente buscamos otras opciones y tuvimos que dejar el hotel el miércoles temprano para arreglar nuestra situación directamente en la estación de Paris. Tomamos dos trenes, de Paris a Frankfurt y de Frankfurt a Hamburgo, donde Tom nos recogió en coche para evitarnos otro tren más de 1 hora hasta Stade. Retrasos, problemas técnicos, y sobrecupo en los trenes completaron la pesadilla que terminó a media noche cuando finalmente llegamos a casita.
(Nota extra: Odio las huelgas y más si me toca ser víctima como en esta ocasión. Un día perdido en Disney no es nada comparado con otros turistas que perderán vuelos, cruceros, reservaciones, paseos y mil cosas más durante los 4 días que durará la huelga. Grrrr!)
 
Una verdadera pena que unas vacaciones cortas pero divertidas hayan terminado de tal manera. Ahora sólo nos queda recordar los 3 días que vivimos la magia de Disney al máximo y yo volví a ser niña 😉 Fotos, vídeos y autógrafos de los personajes más famosos de Disney serán guardados como un tesoro en nuestro baúl de recuerdos. Las niñas preguntan cuando volveremos… difícil pregunta! Espero algún día volver…

Recomiendo ampliamente conocer este parque en temporada baja que aunque el clima no es el ideal, se aprovecha mejor y los niños disfrutan las atracciones sin horas de filas.  Y los grandes también!

Au revoir!!!

Lo que me encanta de Alemania

Hace unos días leí un artículo en internet sobre lo que le gustaba a su autor australiano sobre Alemania. Está en inglés y se los pongo aquí por si les interesa verlo. Inspirado en su lista, aquí les paso la mía sin mucha explicación, simplemente una lista de las cosas que más me gustan de mi segunda patria:

– las estaciones bien marcadas
– los espárragos en primavera y las fresas en verano
– los mercados de Navidad
– el sistema de tránsito
– el “Glühwein”, o vino caliente en invierno
– los festivales de pueblo
– el “Sekt” y el “Hugo”
– la gente en bicicleta
– las bibliotecas
– la seguridad que permite que mis hijas vayan y vengan por el pueblo sin miedo
– el orden
– Zalando
– los días laaaargos en verano
– el servicio postal
– el “moin”
– la franqueza de los alemanes
– los jardines y las decoraciones en puertas y ventanas en las casas vecinas
– los parques naturales
– lagos, ríos y estanques en cada esquina, y las playas en el Norte
– la limpieza
– tener el jardín de niños y la escuela primaria cerca de casa
– el sistema de transporte
– los castillos
– Berlín
– y Hamburgo, Bremen, Leipzig, Dresden…
– ver venados atravesarse en mi camino a casa
– como vuelan las nubes en el cielo
– la repostería navideña y el afán de hacer galletas caseras
– los huevos de Pascua
– el col rojo con manzana que preparan para Navidad
– las cervecerías
– el “Dirndl”, vestido típico del sur de Alemania
– los tulipanes y otras flores de primavera
– el pastel de ciruela
– Tchibo
– el verde “nuevo” en primavera
– ver como se divierten los niños en la nieve o hielo (OJO: no me gusta la nieve ni el frío)
– las carnes asadas que más bien son “salchichas” asadas, pero me refiero a la reunión en sí
– la simplicidad en trámites burocráticos, aunque los alemanes digan que tienen la peor burocracia del mundo
– los helados italianos
– las ardillas y erizos en el jardín
– los desayunos internacionales
– Tatort y los programas policiacos
– los manzanos en flor y los festivales en las huertas
– la lealtad de los amigos
– IKEA
– las mini-listas de útiles escolares al entrar a la escuela
– sentarme en la terraza a desayunar, comer o cenar en verano
– los tarros de cerveza
– los pueblitos que parecen sacados de un cuento de hadas
– que los alemanes muestren tanto interés en mi país de origen y me sorprendan con un par de palabras en español 🙂

Vacaciones en casa

En Alemania las escuelas tienen muchas vacaciones… normalmente dos semanas en pascua, dos en otoño, dos más en Navidad y las vacaciones largas de verano que duran 6 semanas. Pero no todo el país sale el mismo día de clases, sino que cada año el calendario varía de estado a estado y puede haber desfase hasta de 4 semanas entre estados vecinos.

Este año a nuestro estado (Baja Sajonia) le tocó salir mas tarde que de costumbre y nuestras vacaciones empezaron el 31 de julio y entrarán de nuevo el 11 de septiembre. Sí, aquí tambien es normal salir o entrar entre semana y no precisamente en viernes o lunes.
Por cuestiones económicas no pudimos planear vacaciones en el extranjero y nos conformamos con un verano tranquilo en casa. No es el primer año que nos quedamos, pero es el primero en que las niñas se percatan de ello y se quejan de tener vacaciones “aburridas” incluso antes de salir de clases.
Por supuesto que de aburridas no tuvieron nada, y entre otras cosas hicimos lo siguiente:
– Programa de verano de la ciudad. Hace dos años las niñas participaron por primera vez en este programa que incluye actividades manuales, culturales y de excursiones. Eran muy pequeñas entonces y no pudieron hacer mucho. En esta ocasion las apunté para paseos como:

    -Zoológico de Hamburgo
    – Parque tematico Hansa al norte de Alemania
    -Parque recreativo con animales sueltos en Harburg
Se iban tempranito en autobús con otros 40 niños de 8-12 años y 10 jóvenes o adultos encargados de cuidarlos. Tuvieron siempre suerte con el clima y les encantó todo.
Además, otro día pasearon en canoa por el río de la ciudad, otro pintaron camisetas e hicieron animal con estambre.
– Visita a los abuelos. Con motivo de la boda del medio hermano de mi marido, planeamos un viaje que incluyó:
       -3 días en el lugar de la boda con mi suegro
       -4 días en casa de mi suegra. El clima estaba raor y unos días pudimos meternos a la alberca
       – De regreso a casa, dejamos a las niñas nuevamente con mi suegro y ahí se quedaron solas otros 4 días.
– Campamento de los scouts. 3 días en tienda de campaña bajo lluvias fuertes, pero se divirtieron mucho como siempre.
– Retiro en la iglesia. 5 dias de “campamento” en la iglesia católica donde organizaron visita a la alberca y una excursión a un convento en Bad Oldesloe. Había algunos conocidos y se divirtieron bastante.
– Visitas de amigas. Una amiga mexicana que vive en Suiza estuvo de visita en Hamburgo y vino con sus hijas a conocer Stade y pasar el día juntas.  Por otro lado vinieron amigas a pasar el fin de semana en Stade y la pasamos de lujo. En los días que no estaban las niñas, fuimos al cine mi marido y yo, a bailar a Hamburgo o vimos películas en casa. 
Cierro este verano con una operación de la matriz nada simple pero que les contaré en otra ocasión. Las niñas vuelven a clase el próximo jueves y yo una semana después al trabajo. No puedo quejarme, fue un verano tranquilo, pero soleado y muy divertido. Veremos que nos deparan las proximas vacaciones de otoño que incluyen una gran sorpresa para las niñas!

Experiencia única en una llanura de marea :)

El lunes siguiente al domingo de Pentecostés es día feriado en Alemania y este año aprovechamos el puente para conocer algunos lugares cerca de casa. Además de la visita de mis padres para la comunión de mis hijas, este fin de semana coincidió un sobrino que andaba de tour por Europa.

La idea era irnos todos en tren a Cuxhaven, pero justo el viernes anterior mi hija mayor tuvo un accidente en bicicleta y no podía caminar bien. Así que mi papá se ofreció a quedarse en casa con ella, también para evitar la posible asoleada ya que ese día pronosticaban 30 grados y muchas horas de sol.
Finalmente nos fuimos en coche a Cuxhaven, una ciudad a una hora y media de Stade donde el Río Elba desemboca en el mar del Norte. Ya había estado dos veces ahí, pero por una cosa o por otra no había tenido oportunidad de conocer el mayor atractivo de la ciudad: el parque Nacional del Mar de Frisia hamburgués.
Desde 1992 el parque nacional es reserva de la biosfera y patrimonio nacional, algo que incrementa la importancia del parque, porque desde entonces ha sido colocado bajo protección internacional de acuerdo con el programa de la Unesco, “Hombre y Biosfera”.

Nos fuimos temprano para aprovechar bien el día, y después de conocer el centro de la ciudad, conducimos hacia el parque nacional que esta como a 10-12 kilómetros del centro. Tuvimos suerte de que un coche salía de un estacionamiento justo en el momento en que llegábamos. Estaba todo llenísimo!!!
Habíamos reservado un tour corto para conocer el parque. Así que justo a las 2 de la tarde, bajo un sol picoso nos reportamos ante el guía, un hombre mayor que guiaría a un grupo de 20-25 personas por la llanura de marea. Mi mamá decidió no acompañarnos a último momento, así que sólo mi sobrino Andrés, mi marido, nuestra hija Catalina y yo seguimos con el plan.

El tour estaba programado para tener una duración de una hora y media, así que mi mamá se quedó en una cafetería con la confianza de que a mas tardar a las 4 estaríamos de vuelta.

En medio del mar…

Y empezamos el recorrido… caminando sobre la arena donde en algunas horas del día normalmente hay agua como en cualquier playa. Era una sensación curiosa, ya que la arena es más bien como lodo oscuro y en algunas partes como arena movediza. Caminamos y caminamos haciendo pequeñas pausas donde el guía nos explicaba o mostraba datos interesantes del lugar, como por ejemplo:
– En las dos horas del recorrido recibiríamos la cantidad de rayos UV que un alemán recibe normalmente en todo un año.
– Así mismo, recibiríamos la cantidad de yodo que normalmente consumimos en medio año. No nos debía extrañar si después del tour seguíamos con la boca salada…
– Dentro del parque nacional hay alrededor de 2.000 especies animales, de las que alrededor de 250 sólo se encuentran en las marismas saladas del mar de Frisia
– El área total del parque nacional es de 13.750 hectáreas.
– Podríamos caminar hasta 20 kilómetros mar adentro sin llegar al mar, el problema sería que no alcanzamos a regresar a la playa antes de que suba la marea.
– Hay alrededor de 10-12 millones de zancudas, anserinos, patos y gaviotas en el mar de Frisia en su conjunto
–  En nuestro camino encontramos miles de cangrejos, conchas y gusanos. El guía nos explicó a detalle la importancia de cada uno de ellos en el ecosistema.
– A lo largo y ancho del parque hay algas (Kieselalgen) que generan la misma cantidad de oxígeno que se producen en todos los bosques alemanes.

Y muchas otras cosas que ya no recuerdo pero que pueden encontrar en internet. Al parecer hay llanuras de marea en muchas partes del mundo, así que si tienen oportunidad de visitar alguna se los recomiendo ampliamente.

La playa…

Finalmente, el guía dijo que era hora de regresar… para entonces estábamos a casi 3 kilómetros de la playa y el cielo empezaba a nublarse rápidamente, con amenaza de tormenta. Así que nos recomendó caminar rápidito y sin pausas. Ufff!!! Vaya susto, ya me veía en medio del agua! Gracias a Dios llegamos a la playa, secos y sanos, eso sí bien asoleados y cansados después de 3 horas de caminar bajo el sol.

Mi mamá esperaba ya un poco asustada, porque el tour se demoró mucho más de lo planeado. Pero para premiar nuestra aventura, nos fuimos por unos helados italianos deliciosos.
Fue una experiencia única e inolvidable. Algún otro día tendremos que volver para llevar a mi hija mayor que se la perdió. Así que si tienen plan de visitarnos, con gusto los llevo a conocer este fenómeno natural y espectacular!

Vacaciones en la Península de Yucatán

25 días maravillosos en el sur de México se dicen fácil pero al ser tan intensos, se hicieron largos y placenteros.
Hicimos de todo un poco y pernoctamos en diversos lugares y ciudades.
Para empezar pasamos 3 noches en un hotel all-inclusive de 5 estrellas en Playa del Carmen donde también se hospedaron la familia de mi hermano menor y mis papás. Luego pasamos 2 semanas en un apartamento en la misma ciudad. Antes de llegar a Mérida dormimos una noche en un hotel sencillo cerca de Chichen Itza. En la blanca Mérida visitamos a unos tíos y otros días los pasamos en su casa de playa en Sisal.
De los bufetes a la cocineta, del restaurante 5 estrellas al puesto de la feria del pueblo, de la cafetería Toks al bar en la orilla de la playa. Probamos de todo y no nos enfermamos de nada. En el mar nos hartamos de mariscos, en Mérida de sus deliciosos antojitos, en los bufetes de lo mexicano y en casa de frutas y cosas que no siempre se consiguen en Alemania.
Conocimos muchos lugares, unos mas turísticos que otros,  algunos culturales y otros naturales, playas color turquesa y selvas impresionantes. Todo digno de fotografiarse y guardarse para siempre en la memoria. Solo Dios sabe si volveremos a este paraíso terrenal, aunque ganas nunca faltarán!
Visitamos:
– Xcaret
– Playas:
    En Cancún. Delfines y Marlín.
    En la Riviera Maya. Paamul, Playa del Carmen
    En el Golfo de Mexico. Sisal y Celestún.
– Cenotes. El del hotel Sandos, el Zací, el X-keken y el Azul.
– Ojos de Agua. En Celestun y Sisal.
– Ruinas. Tulúm, Cobá, Xcaret, Izamal y Chichen Itza.
– Iglesias y Catedrales de cada lugar.
– Ciudades/Pueblos:
   Valladolid
   Mérida
   Cancún
   Izamal
   Playa del Carmen
   Celestún
   Hunucmá
   Pisté
   Sisal
– Museos. Gran Museo Maya.
El clima estuvo fantástico, en promedio amanecíamos a 25 para llegar a 30-32 grados a mediodía. Lluvias y tormentas casi a diario, pero pasaban rápido y nunca entorpecieron nuestros paseos o excursiones. Sólo un día llovió sin parar pero no teníamos plan porque se iba mi hermano a Monterrey y fuimos a despedirlo al hotel, y llevamos a mis papás a un hotel del centro donde se quedaron una semana más. Agarramos buen color y sin excesos no sufrimos de quemaduras ni ampollas 🙂
Como era sabido, celebramos el cumpleaños de Catalina y el mío durante estas vacaciones y casualmente los pasamos en el mismo lugar: Xcaret! El paraíso mexicano que merece una entrada aparte pero que puedo adelantar fue el mejor lugar para celebrar el 7mo y 40to cumpleaños respectivamente. El clima fue caluroso ambos días y en el mío nos acompañaron mis papás. Mejor no podía haber sido!
En mis 11 años de casada he pasado largas temporadas en Monterrey, pero nunca habíamos tenido unas vacaciones tan largas entre hoteles y paseos. Y de soltera sólo una vez viajé mas de 4 semanas por Europa.
Este tipo de vacaciones es único, porque en poco tiempo se conoce mucho. Es intenso y cansado, pero si se aprovecha bien el tiempo puede lograrse mucho. En nuestro caso, todo salió como lo planeamos y si no hubiera sido por el retraso de la maleta hubieran sido perfectas! Dicha maleta no alteró los planes ni paseos, pero si ocasionó estrés y gastos inesperados que espero la aerolínea reponga.
Dormimos en hamaca, paseamos en calesa, vimos flamingos, nos subimos a la rueda de la fortuna, bailamos en la lluvia, visitamos amigos y familiares, observamos el atardecer en la playa, fuimos al cine, agarramos color, nos picaron cientos de mosquitos, manejamos casi mil  kilómetros, subimos ruinas mayas, probamos chapulines, celebramos 2 cumpleaños, nadamos en cenotes, ojos de agua y playas cristalinas… En pocas palabras: vivimos a México con nuestros 5 sentidos y lo disfrutamos al máximo!
Como dice la canción de Selena: Fotos y Recuerdoooooos! Eso es lo que nos queda de estas casi 4 semanas bien vividas en la Península de Yucatán! Ah, y muchas conchas y caracoles que recogimos en las diversas playas visitadas.

Qué calor!

En Alemania soñamos con sol y calor y en semanas como ésta que se alcanzarán los 25 grados, todo el que pueda saldrá al parque, lago, terraza o playa que le quede más cerca a acostarse como lagartija y tomar un poco de vitamina ‘S’ (de sol).  Y es que después de tantos meses de lluvias y temperaturas frías, es lo más normal.
Pero eso sí, que el termómetro no supere los 30 grados porque se les olvida lo que ansiaban por meses y se ponen de muy mal humor. Obvio porque no hay aire acondicionado en todas partes y porque no están acostumbrados al calor.
Llevo 11 años en Alemania y por azares del destino he viajado a México en primavera u otoño (una boda, cuando nacieron mis hijas y recientemente en Pascua) y hemos pasado 5 o 6 navidades en mi ciudad natal. Pero nunca había pasado un verano en mi país hasta ahora, que decidimos conocer la Riviera Maya.
Ya sabía que viviríamos días calurosos y con mucha humedad (normal en la costa), pero por más que les expliqué a mis hijas, no podían imaginarse lo que es chorrear de sudor y que la ropa se te pegue al cuerpo. Pobres! Desde el primer día se asombraron de tener sol desde temprano y poder salir en shorts a desayunar. Se quejaban a diario del sudor, de los mosquitos, del calor agobiante y del sol de mediodía que quema en segundos la piel y el cuero cabelludo.
Hemos tenido días calurosos en nuestras vacaciones a España, pero habían sido en Otoño y a duras penas se sentían 30 grados. Aún el aire acondicionado nos incomoda y no lo hemos encendido a la hora de dormir porque nos da frío. Mi mamá no me creía pero ya llevamos 2 semanas aquí y seguimos durmiendo sólo con ventilador y lo fresco que se queda del clima prendido durante el día.
Justo ayer que fuimos a Cancún nos vieron como bichos raros al pedir comer afuera en la terraza del Chilis. Todos adentro con aire acondicionado helado y nosotros los únicos disfrutando el calorcito afuera! Diferencias culturales!
El calor es saludable pero como dice el dicho, todo en exceso es malo. Y no sólo me refiero a los rayos solares que achicharran la piel de incautos güeros como nosotros. Para eso nos hemos puesto protector solar y hemos evitado bañarnos en el mar o en la alberca entre 12 y 3 del mediodía, aunque algunos días ha sido imposible no andar a esas horas en la intemperie cuando andamos de excursión.
Me refiero a otros riesgos o peligros causados por el sol, como el agotamiento y cansancio. El viernes pasado celebramos mi cumpleaños en Xcaret y como queríamos presenciar el show de la noche, llegamos al parque a las 4 de la tarde para pagar menos y no llegar tan cansados al show que empezaba a las 7.
Para quienes no conocen dicho parque, imagínense el paraíso terrenal a la mexicana… Con flamingos, guacamayas y monos entre pirámides mayas. Empezamos por la parte oeste del parque para no alejarnos mucho del teatro principal. Vimos animales exóticos, orquídeas, una granja de hongos, el acuario y las ruinas. A las 6 de la tarde comenzó un show de Escaramuza y nos escabullimos entre el gentío para que las niñas lo pudieran ver de cerca. Apenas llevaba 15 minutos cuando Victoria se vino hacia donde yo estaba para decirme que tenía ganas de vomitar… Apenas le estaba preguntando que si le dolía algo cuando se le pusieron los ojos en blanco y se desmayó en mis brazos. Tremendo susto! Todavía no reaccionaba a lo que estaba pasando, cuando mi mamá y otras personas me daban instrucciones para que Victoria volviera en sí. ‘Trae agua?’, ‘Levantele las piernas’, ‘Esta sudando frío, sáquela de aquí’, ‘Echenle aire’… Con abanico en mano, agua en la otra, la cabeza de mi hija recostada en mis pies, llegó una persona del parque para decir que venía en camino un paramédico. Mi marido y yo la llevamos a otra parte del parque donde había mas aire y menos gente. Ya había vuelto en sí cuando llegaron los paramédicos quienes la revisaron y nos recomendaron darle una bebida energizante.
Poco a poco volvió a sonreír y pudimos ver el tan esperado show sin más contratiempos. Todos disfrutamos los rituales indígenas, los bailables folklóricos, los voladores de Papantla y el Corrido de Monterrey. Gracias. Dios en los días siguientes, Victoria ha estado como si nada. Al parecer fue solo el cansancio y una bajada de azúcar. Ahora cargamos esas bebidas energizantes a donde vamos y procuramos tomar descansos para evitar mas sorpresas.
No cabe duda que no estamos acostumbrados a estos calores y aún a mí me cuesta respirar algunos días en que la humedad es extrema y se siente mucha presión en el ambiente. Solo Dios sabe como nos iría en Monterrey con 40 grados casi a diario, pero de eso ni me preocupo porque no hay planes a corto plazo de visitar mi tierra natal en verano 😉
Aún nos quedan 10 días en estos rumbos y seguiré escribiendo nuestras aventuras y experiencias para que no me extrañen tanto.
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