El diario personal de una mujer, mexicana, migrante y mamá que vive en Alemania… sus experiencias, sus anécdotas y sus opiniones!

Archivo para la Categoría "Cocinera"

Ayudando en la “Kabuschka”

Como saben, el mes pasado entró nuestra hija pequeña a la misma secundaria que su hermana mayor. Después de un año con diferentes horarios, ahora ambas tienen casi el mismo y llegan a comer a casa a la misma hora. En 5to año lo normal es salir a la 1:30 de la tarde por lo que normalmente comemos a las 2.

La escuela en cuestión ofrece “clases” opcionales por la tarde que van desde teatro, natación, robótica o simplemente ayuda con los deberes. Esta opción permite que los niños puedan quedarse en la escuela hasta las 3:30 de la tarde, y por lo tanto la escuela debe ofrecer una alternativa para la hora de la comida, sea una cafetería, venta de refrigerios o un comedor estudiantil.

Desde hace dos años la secundaria cuenta con un comedor llamado “Kabuschka” (no me pregunten el significado porque no lo encontré por ningún lado 😦 ), que alimenta a un promedio de 300 alumnos diariamente de lunes a jueves. Lo curioso de este comedor es que es organizado por una sola empleada que es apoyada por madres de familia que trabajan de forma voluntaria. Por lo que cada año, las mamás de los niños de nuevo ingreso son invitadas a ayudar en la “Kabuschka”.

Así que después de ser invitada dos veces (el año pasado y éste), decidí aceptar el reto! Casualmente este año mi hija mayor tiene una clase de 2 a 2:45 los martes, así que aproveché esta situación para que la pequeña también se quedara y comer las 3 en la escuela, ellas en el comedor y yo tras bambalinas (en la cocina 🙂 ).

IMG_3208

Comedor

Desde hace un mes me integré al grupo del segundo turno de los martes. El primer turno es de 9 a 12 que se encarga de preparar la comida y el segundo turno de 12 a 3 ayuda en servirla y recoger/limpiar la cocina. Cada turno debe contar con 5-6 ayudantes voluntarios, sean mamás, papás o abuelos de alumnos o ex-alumnos. Después de las vacaciones de otoño solo iré dos martes al mes porque doy clases en la universidad y no me alcanza el tiempo.

IMG_0112

Tengo que confesar que el primer día que ayudé casi me muero del cansancio y a las 8 de la noche ya estaba dormida. Además del esfuerzo físico de estar de pie las tres horas yendo y viniendo en la cocina, cargando platos, secando vasijas y limpiando mesas, me agotó el aprender como funciona la cocina, seguir instrucciones y conocer las reglas, procedimientos y proceso del equipo (en alemán!). La segunda vez no me sentí tan cansada y le empecé a hallar el gusto 🙂

Es un trabajo muy interesante y me gusta observar la vida estudiantil a través de la ventana de la barra donde pasan a servirse 1 de los 4 menús que se sirven diariamente, dos de ellos vegetarianos. No todo se cocina en la secundaria, sino que la escuela vocacional de la ciudad apoya con 1 o dos platillos. Además de los menús, los alumnos o maestros tienen una barra de ensaladas bastante surtida, tortas de milanesa empanizada y dos postres a elegir.

Como la secundaria es “Ganztagschule” (tiene clases matutinas y vespertinas), el Estado paga una parte de los costos, de tal forma que un alumno puede comer bien por 2-3 euros, mientras que un profesor por 4-5€. Nada mal, verdad?

Se preguntarán qué es lo que hago exactamente en esas tres horas, y aquí les pongo algunas de mis actividades:

  • servir postre en platitos

    IMG_3206

    Postres

  • partir verdura para la barra de ensaladas cuando se termina (pepino, pimiento, etc.)
  • acomodar los platos en la lavavajillas
  • enjuagar los platos antes de que entren a la lavavajillas (quitar restos)
  • secar los platos que salen de la lavavajillas
  • acomodar cada cosa en su lugar (ollas, cubiertos, bandejas, etc.) una vez secas
  • servir a los alumnos
  • limpiar mesas, barrer o sacar la basura

Algunas cosas que me han llamado la atención:

  • todos pueden volverse a formar por un “Nachschlag” (porción adicional) gratis

    IMG_3207

    Lavavajillas

  • no se desperdicia nada, ya que lo que sobra se guarda en recipientes plásticos que se reparten entre los voluntarios o se recicla para futuros platillos
  • conocí una lavavajillas industrial que lava en 3 minutos!!!
  • se lavan incluso las bandejas donde se sirven los alumnos: todas sin excepción y diariamente
  • de cada platillo se guarda una muestra en el congelador por si hay algún alumno enfermo poder demostrar que la comida no es la culpable
  • la cocina queda al final de la jornada como de revista, ni una cuchara fuera de lugar!

El trabajo es voluntario, pero hay algunas ventajas o beneficios ya sea para los hijos o para las mamás:

  • los alumnos cuya madre/padre/abuelo esté en la cocina ese día no tiene que hacer fila sino que pasa directamente a la cocina por su comida y no paga
  • además de ahorrarse tiempo y dinero, se tiene la garantía de alcanzar el platillo deseado porque hay algunos muy solicitados que después de media hora se agotan
  • no siempre, pero la mayoría de las veces la comida que sobra se reparte entre los voluntarios de ese día
  • como los equipos son siempre los mismos, poco a poco se hacen amistades y se conoce gente nueva
  • en mi caso, una ventaja es que practico alemán y aprendo mucho

En los pocos días que he estado me he percatado que muchas de las mamás siguen ayudando en la Kabuschka aún y cuando sus hijos ya no son alumnos de la secundaria. Tal vez suceda lo mismo conmigo… apenas voy comenzando pero me ha gustado y estaría dispuesta a seguir colaborando muchos años más. Ya veremos…

 

Anuncios

Receta: Salsa mexicana!

Hace mucho que no comparto recetas, así que les paso unos consejos para preparar uno de los ingredientes que no puede faltar en ningún hogar mexicano: la salsa! Y no me refiero a la salsa catsup o la de lata o bote, sino a la casera con la que se acompañan las quesadillas, tacos de barbacoa, huevito estrellado o para botanear con unos totopos.

En Alemania tengo varios problemas que me hacen difícil eso de hacer una salsa a la mera hora, por eso les paso mi secreto 😉

– primero que nada, no tengo cilantro fresco siempre a la mano

– mis hijas no comen salsa, y aunque mi marido si come comida mexicana no extraña la salsa si le hago quesadillas o huevos revueltos, así que la cantidad que necesito para mí es muy poca

– y por último la salsa enlatada que llego a encontrar por internet no dura mucho en el refrigerador.

Y por esas razones, siempre hago una buena cantidad de salsa, la envaso en porciones pequeñas y las congelo para la mera hora del antojo.

Mi salsa favorita es la molcajeteada y asada y aquí les paso los pasos para preparar una salsa deliciosaaaaaa:

1. Envolver 5-6 tomates grandes, un pedazo de cebolla y un chile ( yo uso jalapeño) en papel aluminio y asarlos en el horno a 180 grados una hora más o menos.


2. Picar la cantidad  deseada de cilantro fresco. A mí me gusta mucho y para no batallar pongo el manojo en la Thermomix un par de segundos, pero el que no tenga dicho ayudante de cocina lo puede picar como acostumbra.

IMG_0647

3. Pelar los tomates y echarlos junto con la cebolla y el chile en la Thermomix o licuadora. Molerla al gusto, si les gusta molcajeteada un par de segundos basta pero si la quieren licuada solo es cuestión de molerla mas tiempo.

IMG_0646

4. Agregar una cucharita de sal.

5. Envasar, dejar enfriar y ponerla en el congelador. Yo uso unos botecitos pequeñitos de Tupperware donde cabe la cantidad exacta para un huevito o acompañar la cena de 1-2 personas.

IMG_0648

Fácil, no? Buen provecho!

Empanadas de calabaza

El año pasado, o fue hace dos años?, mi suegro nos regaló una calabaza enorme! Hice sopa varias veces, un pay de calabaza y todavía me quedó pulpa suficiente para congelar. La semana pasada la encontré por casualidad en el fondo del congelador y decidí hacer unas empanadas norteñas (Nuevo León, México) para matar el antojo 🙂

Girasoles

Calabazota!

La receta es de mi mamá y se las comparto con mucho gusto. De verdad que la masa queda deliciosa y sea cual sea el relleno, pueden congelarlas para que el tesoro les dure mas. Las pueden rellenar de cajeta o mermelada de cualquier sabor, lo importante es que sea espesa para que no se salga ni chorreé al hornearlas.

-MASA – (para aprox. 25 empanadas medianas)

Ingredientes:IMG_2972

500 grs harina de trigo

250 grs manteca de puerco o vegetal

1 C azúcar

1/2 c sal

1 cerveza fría

1 huevo para barnizar (opcional)

azúcar con canela para espolvorearlas (opcional)

Pasos:

Cernir la harina con el azúcar y la sal, vaciar todo en un tazón agregándole la manteca.

Trabajar la masa con las manos formando una pasta arenosa.

Añadir la cerveza poco a poco hasta formar una masa suave y tersa. Mas o menos la mitad de la cerveza, el resto te la puedes tomar mientras terminas las empanadas 😉

IMG_2973

Estira la masa con un rodillo (o en una tortillera), corta círculos y coloca un poco de relleno (mermelada o cajeta) en el centro de cada uno de ellos. IMG_2974

Ciérralos y con las puntas de un tenedor sella los bordes de las empanadas. También es recomendable picarlas con el tenedor para que salga el vapor y no exploten 😉

IMG_2977

Puedes pintarlas con clara de huevo para que queden brillantes.

Hornéalas durante 25-30 minutos a 160 grados, hasta que estén doradas.

Aún calientes, pásalas por azúcar con canela.
IMG_2978
Y listo!

Para quienes tienen antojo de empanadas de calabaza, les paso la receta para hacer el relleno.

Corta en trozos grandes la calabaza (sin cáscara ni semillas) y cocínala al vapor con un poco de agua. Por otro lado, derrite IMG_2971el piloncillo (en mi caso usé 250 grs de panela colombiana que pedí por internet) con una rama de canela, un poco de anís y dos o tres clavos. Si la calabaza ya cocida tiene demasiada agua, puedes colarla para que quede lo más seca posible. A esta pulpa, añade la miel del piloncillo. Múevelo todo constantemente con una cuchara de madera para que no se pegue. La mermelada debe quedar con consistencia de frijoles refritos. Cuando esté lista, retírala del fuego. Lo más recomendable es realizar el relleno un día antes para que se enfríe. Si lo deseas puedes agregarle un poco de nuez picada y salen más ricas 😉

Buen Provecho!

No hay frijoles?

En casa de mis padres nunca faltaban los frijoles, como creo que pasa en la mayoría de los hogares mexicanos. Mi mamá los cocía en un jarro de barro y me sabían siempre a gloria. Sé que actualmente los compra ya hechos (en lata o bolsita) porque no vale la pena poner frijoles sólo para dos personas que comen pocas veces en casa.

Cuando recién llegué a Alemania me traía latas de frijoles en la maleta pero poco a poco fui dejando esta costumbre para ocupar el espacio (y el peso) en otras cosas más importantes. Al mismo tiempo, aprendí a cocinarlos con la receta de mi mamá. Claro está, sin un jarro de barro pero en la olla de presión. Mis hijas empezaron a comerlos desde pequeñas y poco a poco los frijoles se convirtieron en su comida favorita, especialmente preparados con huevito.

Hoy en día no pueden pasar dos días sin que haya frijoles o tortillas en el refrigerador por que inmediatamente escucharé una reclamación de porqué no hay frijoles. Aquí los comparto la receta de los frijoles refritos, que también la enseño en mis cursos de cocina.

Ingredientes:IMG_8773

-500 g de frijoles (en Alemania compro los “Wachtelbohnen”, o los negros en mercado asiático)

-media cebolla

-una cabeza de ajos

-sal

-epazote

– aceite

– chiles secos

Instrucciones:

Colocar los frijoles en la olla de presión con suficiente agua y la cabeza de ajos. Cocer por 45 minutos. Abrir con cuidado la olla de presión y agregar un chorrito de aceite, cuatro cucharaditas de sal, unas hojas de epazote (opcional), la media cebolla y dos chiles secos. Cocer nuevamente por 15 minutos más y retirar después de este tiempo la cebolla, la cabeza de ajos y los chiles. Si lo desean pueden preparar una sopa con el caldo, acompañandolo de queso rallado y tomate en cuadritos. Delicioso! A mis hijas les encanta!

Frijoles en bola

Para hacerlos refritos, sólo es necesario molerlos, ya sea con la thermomix o en la licuadora con un poco de caldo y freírlos con un poco de cebolla y tocino en cuadritos. Ya refritos los pueden guardar en el refrigerador un par de semanas o congelarlos en pequeños recipientes. A mí no me duran ni media semana.

Otras ideas para prepararlos son: en molletes, taquitos con picadillo, quesadillas, o tostadas. Frijoles con huevos, enfrijoladas, o como guarnición (en bola o refritos) con cualquier platillo mexicano 😉

Molletes

Molletes

IMG_8822

Frijoles refritos

IMG_1271

Tostada

 

 

 

 

 

Buen provecho!

 

Ceviche de salmón

Hace unos días alguien preguntó por una receta de ceviche en un foro de mexicanas donde participo. Y pensando en una, me acordé de esta receta que mi mamá me había dado y que tenía años de no preparar. Del antojo, tuve que hacerla y se las paso al costo.

Ahora que viene el verano, esta botana es ideal para llevar a algún evento donde haya buffet o como entrada en una carnita asada. Por supuesto combina perfecto con una cervecita o con un cocktail a base de jugo de tomate como el que encontré en internet llamado “Dios azteca del fuego”.

IMG_2308

Ingredientes:

1/2 taza de aceite de oliva

2 chiles pasilla en aros

450 grs. salmón en cuadritos

1/2 taza cilantro picado

1 aguacate en cuadritos

Jugo de 3 limones

1 cucharadita caldo de pollo/pescado en polvo

1/4 cebolla picada

Aceitunas

Sal y pimienta

 

Preparación:

Calentar el aceite de oliva en un sartén y agregar el chile pasilla a que dore. Retirar el chile y reservar.IMG_2307

*** Como yo no tengo de esos chiles en Alemania, uso aceite con chile. 

Aparte poner el salmón en un tazón de vidrio, sazonar con consome, sal y pimienta , agregar el jugo de limón, dos cucharadas del aceite reservado, la cebolla, cilantro y aceitunas. Mezclar muy bien y refrigerar por un par de horas. Antes de servir, agregar el aguacate y aceite restante.

 

Fácil, no? Se come normalmente en tostadas y en mi caso particular, corté en cuatro partes las tortillas de maíz que pido por internet y las doré en aceite. Simplemente delicioso!!!

Buen provecho!

MEXICO, #tortillasdeharina(1)

Tortillas de harina

MEXICO, #tortillasdeharina 

 Desde hace tiempo en casa no pueden faltar las tortillas de harina, y como las que venden en el supermercado (tipo tex-mex) no nos gustan, las hago casi cada semana.

Aquí les paso la receta que hago por si algún día se les antojan y quieren hacerlas. 

 Ingredientes: 

 – 100 gramos de manteca de puerco o vegetal 

 – 500 gramos de harina de trigo 

 – 240 gramos de agua caliente 

 – 2 cucharaditas de sal 

 Como saben, soy chica Thermomix y desde que la tengo, hago la masa en esta maravillosa máquina que la tiene lista en dos minutos y medio (función “amasar”). No pongo el kilo completo de harina porque su capacidad es limitada, así que la repito dos veces. Si la hacen a mano, primero deben desbaratar la manteca con los dedos en la harina, y luego agregar el agua poco a poco sin dejar de amasar. 

 Dejo reposar la masa dos horas, luego hago las bolitas que aplasto con una tortillera eléctrica (marca ITO y comprada en Alemania) y finalmente se cocen en un sartén o comal hasta que se inflen. 

 Las tortillas se pueden congelar sin problema. Cuando las niñas estaban pequeñas, hacía paquetes e iba sacando uno cada semana. Hoy en día, no alcanzo a congelarlas porque en menos de 1 semana se acaban! 

 Buen provecho! 

 P.D. Y no desistan si no salen a la primera. Yo nunca había hecho tortillas y si hubieran visto mis primeros experimentos… uff! pero la práctica hace al maestro y ahora las hago hasta con los ojos cerrados. Paciencia y mucha suerte!

Mi comida alemana favorita

La comida alemana en general no me gusta, para mi paladar es muy insípida en comparación con la mexicana. Se come mucha papa, mucha carme y casi todos los platillos se acompañan de salsas (tipo gravy). No me quejo de la carne, pues en el norte de México tambien somos muy carnívoros.

Los platos mas conocidos como el gulash, el chamorro de cerdo y las carnes salvajes como el jabalí y el venado me gustan, pero no los como a menudo ni los extraño cuando no lo hago. Las salchichas asadas, la comida rápida alemana, no me gustan y las como porque en muchas partes como en eventos del pueblo o festivales callejeros no venden otra cosa.
Pero por oto lado, hay platillos o ingredientes de la comida alemana que me encantan y de los cuales podría comer a diario y no hartarme. En su mayoría son alimentos que se acostumbran comer en fiestas o en estaciones específicas del año.
En primer lugar están los esparragos blancos que se consumen frescos entre abril y junio. Y nada más! Así que tan pronto se ponen los primeros puestos en las calles de la ciudad, compramos un par de kilos para satisfacer el antojo de los 9 meses que no hay. Algunas veces los congelo para mis papás que les encantan y que no vienen en temporada de espárragos, pero precisamente este año no necesitaré congelarlos porque estarán aquí para comerlos frescos y tantas veces quieran.
Los restaurantes tienen un menú especial de la temporada donde se pueden comer acompañados de jamón crudo, pechugas de pollo o milanesas empanizadas. Además se sirven papas cocidas y a elegir se pueden bañar con salsa “hollandaise” o mantequilla. Mi favorita: la holandesa! Aquí la venden ya lista, en polvo o en tetrapack, para cocinarla o calentarla en unos cuantos minutos. La receta original lleva mantequilla, yemas de huevo y limón pero como lo indican los expertos tiene un alto grado de dificultad para llegar al punto perfecto y que quede exquisita, así que nunca he hecho la prueba, ni en mi thermomix y soy feliz con la que venden lista para calentar que sabe deliciosa.

Los espárragos se tienen que pelar y se cocen 10 minutos con un poco de sal y azúcar. De acompañante normalmente preparo pechugas de pollo porque a mi hija mayor no le gustan los espárragos, pero en restaurantes suelo acompañarlos de jamón crudo. Son una verdadera delicia y si llegan a tener oportunidad, no dejen de probar este manjar alemán. Solo tengan en cuenta la temporada porque desgraciadamente el resto del año no se encuentran por ninguna parte.
En segundo lugar esta el col rojo con manzana que se come mucho en Navidad. Pero a diferencia de los espárragos, esta guarnición se puede comer todo el año. No es difícil de preparar, pero prefiero esperar a Navidad para comer el que hace mi suegra o lo pido en cuanta oportunidad tengo en restaurantes de comida alemana. Este es el típico acompañante de todo tipo de cortes de carne, y es fiel compañero de las bolas de papa o pan (Knödel).

En tercero estan las fresas, que no es típico aleman ni mucho menos pero la verdad es que como las fresas alemanas no conozco otras. Éstas también son de temporada y fuera de junio-julio se pueden conseguir fresas de otros países, pero no son tan jugosas ni dulces como las regionales. Cerca de la casa hay huertas donde uno mismo puede recolectarlas, una linda experiencia sobretodo con niños pequeños. Con ellas se preparan pasteles, postres o se comen solas en reuniones o fiestas. De las 6 semanas que pasé en el hospital antes de que naciera Catalina, los mejores momentos fueron las visitas de amigas que me llevaban canastas de fresas para disfrutar mejor los partidos del mundial 😉

Por último no puedo dejar de mencionar el “Marzipan” o mazapán, una masa de almendras y azúcar que se vende como golosina y se usa como relleno de pasteles, pastelillos y chocolates. Este tipo de mazapán no tienen nada que ver con el mazapán de cacahuate que se conoce en México que es arenoso y quebradizo.
El mazapán no es original de Alemania, pero aquí se produce uno de los más conocidos mazapanes: el Lübecker, de la ciudad Lübeck que no queda lejos de casa y que hemos visitado más de una vez.
Y ya entrando al tema de dulces y golosinas, a mucha gente le gusta el chocolate alemán y acostumbro llevar a México cuando voy de visita, pero la verdad es que yo nunca fui dulcera y el chocolate no está dentro de mis postres favoritos. Pero si está relleno de mazapán, la cosa cambia 🙂

Y creo que mejor ya no sigo escribiendo de comida porque ya me dio hambre! Talvez hay algunas otras cosas que me gustan y que de momento no recuerdo, pero los primeros cuatro lugares no cambiarían.

Buen Provecho!

Curso de cocina mexicana para alemanes!

Hace tres años se me ocurrió la idea de ofrecer un curso de cocina mexicana en la escuela donde doy clases de español y donde se ofrecen muchos cursos de cocina de todo y para todo el mundo: sushi, de la India, para solteros, para padres con hijos, cómida rápida, especialidades navideñas, tapas españolas, etc.

La idea fue muy bien aceptada y desde entonces ofrezco un curso por semestre teniendo casi siempre cupo total: 10 personas. Sólo la primera ocasión le pedi a una amiga que me acompañara para coordinar todo, y al tener un poco más de seguridad ahora los doy yo solita.
Poco he cambiado el contenido del curso en estos tres años, y lo sigo ofreciendo más que todo porque me encanta compartir un pedacito de mi México y porque el concepto que tienen los alemanes de la comida mexicana es casi siempre érroneo. La confunden con la cocina “Tex-mex”, una “ment… de m…” para los mexicanos.

El menú consiste de los siguientes platillos:
– Tacos de picadillo
– Burritos de fajitas de pollo
– Quesadillas
– Frijoles refritos
– Guacamole
– Postre de limón

Postre de limón

Platillos preparados

Como pueden ver no son platillos “gourmet”, ni los tradicionales y típicos platillos como el mole, pescado a la veracruzana, cochinita pibil, chiles en nogada o tamales. Desgraciadamente es difícil conseguir muchos de los ingredientes y aunque ahora el internet ha traído muchos productos a Europa sigue siendo caro y complicado conseguirlos. Así que he decidido mostrar una parte de la comida casera y platillos que los alumnos puedan preparar en su casa sin gastar mucho ni complicarse la vida.

Un día antes, me voy de compras a los supermercados locales a comprar todos los ingredientes. La mayoría se consigue en la sección “internacional” y al principio tenía que tener muy buena suerte para conseguir suficientes aguacates maduros. Hoy en día se venden todo el año y en casi todos los supermercados. Compro los “hass” porque los de cáscara verde casi nunca están maduros y son más desabridos. Los costos se cubren con el pago del curso, actualmente 12 euros del curso (por persona) son para mis compras.

Un día antes también saco las copias de las recetas y preparo todo lo que llevo para poner “ambiente mexicano” en el curso: música, sombreros, banderas, zarapes, tequila, platos de barro, y manteles.

Cocina de la VHS

El curso normalmente lo doy los viernes a las 6 de la tarde y después de preparar todo, se pone la mesa y se come en grupo. Al final todos los participantes ayudan a dejar la cocina tan limpia y ordenada como la encontramos. La cocina de la escuela esta equipada con 6 estufas/hornos y la misma cantidad de accesorios de cocina (desde cuchillos, sártenes, ralladores, hasta cubiertos, vajilla y copas).

Antes de cocinar, les doy una breve introducción sobre la cocina mexicana en general. Les muestro fotografías de tacos, burritos, tortillas, totopos y enchiladas. Es común que confunden los conceptos por la mala traducción de algunos productos. Creen que las tortillas son tacos y totopos!!! Después les rompo el paradigma de que la cocina tex-mex no es equivalente a la cocina mexicana. Les explico que yo no conocía el “chili con carne”, y que el maíz amarillo no lo encontramos en ensaladas, salsas ni sopas. Les muestro un poster con muchos tipos de chiles para que se den una idea de la poca variedad que aún encontramos en Alemania. Y por último les muestro todos los ingredientes que usaremos en el curso y dónde se consiguen.

Fajitas de pollo

Cada docente tiene su forma particular de dar cursos de cocina, he asistido a uno de sushi y a otro de comida mediterránea y trabajan muy diferente. En mi caso, hago dos grupos y cada grupo hace todas las recetas. Así todos aprenden los detalles y no hay excusa de que no supieron como se prepararon las cosas. De esta forma, tenemos suficientes manos y tiempo para cocinar todas las recetas en un promedio de dos horas. Lo único que preparo yo son los frijoles, obviamente mostrando a todos cómo se cocen y se refríen.

Cada curso es una experiencia completamente distinta! Hay alumnos muy preguntones, otros demasiado callados que se limitan a mirar, otros que se la pasan limpiando cada esquina y los peores: los que critican y no parecen conformes con nada. Gracias a Dios de estos últimos sólo he tenido un par. Hay algunos que llegan con una botella de tequila (el más malo que conozco pero el único que venden en los supermercados alemanes) o con cervezas “corona”. Otros se decepcionan de que no preparamos “chili con carne”, platillo que todo alemán identifica como mexicano. Y otros más se sorprenden de que comemos tortillas y frijoles a diario 🙂

Ya tengo el próximo curso programado para Noviembre, así que seguiré acumulando experiencias y continuando con mi labor de embajadora mexicana en tierras teutonas! 

Cocina mediterránea no es lo mío

Hace dos semanas asistí a un curso de cocina en la escuela donde doy clases de español. Como docente, nos dan un vale para asistir a un curso de la misma escuela y este semestre decidí tomar un curso de cocina mediterránea que lo imparte una colega italiana. En otras ocasiones he tomado cursos de pintura, de conversación en alemán y de sushi.

El curso empezó a las 2 de la tarde con una introducción a la cocina de la región “Cote d´Azur” que se encuentra en la frontera de Italia con Francia, más o menos por Niza, Mónaco, etc. Nos dieron las recetas en un legajo y cada partipante (8 en total) podía elegir qué recetas preparar. En mis cursos de cocina mexicana, yo trabajo en equipos y todos preparan las mismas recetas, así que me sorprendí de esta forma diferente de cocinar, ya que los participantes no se enteran de cómo se prepararon todos los platillos.

En fin, yo elegí dos recetas sencillas y manos a la obra! La primera era una Entrada de calabacita con cebolla, queso paremesano y anchoas. No fue muy difícil… simplemente dorar las calabacitas en rodajas y la cebolla, acomodar todo en un refractario y ponerlo en el horno para gratinar.

La otra receta era una ensalada de lechuga, tomate, cebolla, pimientos y nuevamente anchoas! Cabe mencionar que las anchoas no es algo que acostumbre comer, su sabor salado y fuerte no me gusta y evito cualquier platillo con este ingrediente.

Después de dos horas de cocinar, hicimos una pausa para probar unos panecillos con tomate y queso, y un quiché de risotto con espinacas. Al terminar la pausa, seguimos cocinando por otras dos horas.

A eso de las 6 y media nos sentamos a comer todos los platillos que preparamos. Entradas, Sopa de hierbas, Ensalada fresca, Bacalao, Pollo guisado, Pizza y de postre Galletas de Anís y Torta de Limón.

Sopa
Entrada
Pizza

Descubrí que la cocina mediterránea nunca será una de mis favoritas… y creo que de las recetas aprendidas ese día, sólo haré si acaso el pastel de limón. En total se prepararon 10 recetas, de las cuales 4 llevaban anchoas, se utilizaron casi 40 huevos, 10 cebollas, 2 botellas de aceite de oliva y un montón de hierbas que no conocía y que creo no volveré a probar en mi vida.

Me quedo con la cocina mexicana que no es porque yo sea mexicana, pero que hasta la UNESCO la ha declarado patrimonio inmaterial de la humanidad en el año 2010 y es qué es simplemente deliciosa, variada, colorida y auténtica! De segunda, me quedo con la italiana y de tercera con la asiática. De la cocina alemana mejor ni hablamos 🙂

A %d blogueros les gusta esto: