El diario personal de una mujer, mexicana, migrante y mamá que vive en Alemania… sus experiencias, sus anécdotas y sus opiniones!

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Productos “mexicanos” en Alemania

Muchas veces me han preguntado si encuentro tal o cual producto mexicano en Alemania, y la verdad es que hoy en día se encuentra prácticamente de todo y son muy pocas cosas las que todavía tengo que traer de mi querido Monterrey cada vez que voy de vacaciones.

Aquí una lista de algunos productos que encuentro en la tienda asiática de Stade:

En la tienda turca de Stade, encuentro lo siguiente:

No sabía que en Turquía tenían tantas variedades de frijoles! Y tengo que admitir que son muy buenos! También he encontrado frijoles italianos en el supermercado local 🙂 Muy ricos!

Este queso lo venden también en el supermercado local y no tengo idea de como lo consuma el alemán, pero yo lo compro para preparar queso en salsa o para usarlo en enchiladas, tostadas o ensaladas. Es un poco salado, pero es lo más parecido al queso panela mexicano. A que se les antojó!

Y con suerte en algunos supermercados locales podemos encontrar algunos productos de la marca “La costeña”:

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o en su defecto de alguna marca “Tex-Mex” como Old El Paso, Fuego, Poco Loco, etc.

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Adicionalmente ya encuentro aguacates prácticamente todo el año, cilantro en macetita, papayas, tunas, mangos, frijoles, etc. en los supermercados cerca de casa. Los precios todavía no pueden compararse a los de México, pero hace 14 años ni caros se encontraban por estos lugares.

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Aguacate Hass

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Frijol pinto

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Y lo que no encuentro en el supermercado lo pido por internet en alguna de las tiendas que están en la lista a la derecha de este blog. Pido nopales en escabeche, tortillas de maíz, chiles secos, piloncillo, salsa verde, etc.

Piloncillo

Piloncillo

Hace unas semanas encontré “Dulce de leche” en un supermercado local de marca genérica (REWE), con el cual hice unas deliciosas empanadas. Así que no cabe duda que poco a poco la globalización nos esta acercando a los productos que extrañamos y ya no es tan difícil sobrevivir en el extranjero sin nuestra comida mexicana, verdad?

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Dulce de leche

 

Empanadas de calabaza

El año pasado, o fue hace dos años?, mi suegro nos regaló una calabaza enorme! Hice sopa varias veces, un pay de calabaza y todavía me quedó pulpa suficiente para congelar. La semana pasada la encontré por casualidad en el fondo del congelador y decidí hacer unas empanadas norteñas (Nuevo León, México) para matar el antojo 🙂

Girasoles

Calabazota!

La receta es de mi mamá y se las comparto con mucho gusto. De verdad que la masa queda deliciosa y sea cual sea el relleno, pueden congelarlas para que el tesoro les dure mas. Las pueden rellenar de cajeta o mermelada de cualquier sabor, lo importante es que sea espesa para que no se salga ni chorreé al hornearlas.

-MASA – (para aprox. 25 empanadas medianas)

Ingredientes:IMG_2972

500 grs harina de trigo

250 grs manteca de puerco o vegetal

1 C azúcar

1/2 c sal

1 cerveza fría

1 huevo para barnizar (opcional)

azúcar con canela para espolvorearlas (opcional)

Pasos:

Cernir la harina con el azúcar y la sal, vaciar todo en un tazón agregándole la manteca.

Trabajar la masa con las manos formando una pasta arenosa.

Añadir la cerveza poco a poco hasta formar una masa suave y tersa. Mas o menos la mitad de la cerveza, el resto te la puedes tomar mientras terminas las empanadas 😉

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Estira la masa con un rodillo (o en una tortillera), corta círculos y coloca un poco de relleno (mermelada o cajeta) en el centro de cada uno de ellos. IMG_2974

Ciérralos y con las puntas de un tenedor sella los bordes de las empanadas. También es recomendable picarlas con el tenedor para que salga el vapor y no exploten 😉

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Puedes pintarlas con clara de huevo para que queden brillantes.

Hornéalas durante 25-30 minutos a 160 grados, hasta que estén doradas.

Aún calientes, pásalas por azúcar con canela.
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Y listo!

Para quienes tienen antojo de empanadas de calabaza, les paso la receta para hacer el relleno.

Corta en trozos grandes la calabaza (sin cáscara ni semillas) y cocínala al vapor con un poco de agua. Por otro lado, derrite IMG_2971el piloncillo (en mi caso usé 250 grs de panela colombiana que pedí por internet) con una rama de canela, un poco de anís y dos o tres clavos. Si la calabaza ya cocida tiene demasiada agua, puedes colarla para que quede lo más seca posible. A esta pulpa, añade la miel del piloncillo. Múevelo todo constantemente con una cuchara de madera para que no se pegue. La mermelada debe quedar con consistencia de frijoles refritos. Cuando esté lista, retírala del fuego. Lo más recomendable es realizar el relleno un día antes para que se enfríe. Si lo deseas puedes agregarle un poco de nuez picada y salen más ricas 😉

Buen Provecho!

Piñata de calaverita

Hace un par de semanas participé en un “workshop” de piñatas con algunas familias de nuestra parroquia. La idea no fue mía, sino de otra persona que también forma parte del comité de actividades familiares y que había asistido a un curso que dí hace algunos años. Acepté la propuesta y elegimos dos fechas para elaborarlas. La primera sesión para escoger el diseño o forma y  empapelar el globo o caja, y como el clima aquí es muy húmedo y toma su tiempo secarse, la segunda sesión la planeamos para tres semanas después: casualmente el 1 de Noviembre, día de todos los santos.

Como en muchas de las actividades de la iglesia, no hubo mucha resonancia y sólo llegaron dos mamás con sus pequeñitos. Para poder mostrar el proceso, yo misma inflé un globo enorme y empecé a empapelarlo con trozos de periódico y pegamento para tapizar (Tapetenkleister). Aún sin saber muy bien que forma tendría, ayudé a los demás a terminar sus proyectos: pescados, flores, calabaza y manzana, y por lo mismo tuve que terminar la mía en casa esa misma noche. Y justo en ese momento llegó la inspiración: sería una calaverita de azúcar!

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Previendo que en la segunda reunión tampoco tendría tiempo de terminar mi piñata, seguí trabajando en casa. Gracias a un video de youtube, aprendí como darle forma a la mandíbula.

IMG_0471Cuatro días después cuando estaba bien seca y dura, dibujé con lápiz los detalles de la calavera tomando algunas ideas de internet.

IMG_0507Una vez terminado el diseño en lápiz, recalqué líneas y dibujos con un marcador negro.

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Para después colorearla con diferentes marcadores.

IMG_0513Por último, mis hijas me ayudaron a hacer flores de papel crepé que pegué con silicón en la calavera.

IMG_0512IMG_0514Y lista! Viendo el resultado final, me quedó claro que esta piñata no se romperá como lo marca la tradición, sino que será usada como decoración en mis cursos o eventos mexicanos. Aunque en la foto se ve pequeña, mide más de 70 cms de largo 🙂 y seguro adornará de maravilla cualquier salón.

No hay frijoles?

En casa de mis padres nunca faltaban los frijoles, como creo que pasa en la mayoría de los hogares mexicanos. Mi mamá los cocía en un jarro de barro y me sabían siempre a gloria. Sé que actualmente los compra ya hechos (en lata o bolsita) porque no vale la pena poner frijoles sólo para dos personas que comen pocas veces en casa.

Cuando recién llegué a Alemania me traía latas de frijoles en la maleta pero poco a poco fui dejando esta costumbre para ocupar el espacio (y el peso) en otras cosas más importantes. Al mismo tiempo, aprendí a cocinarlos con la receta de mi mamá. Claro está, sin un jarro de barro pero en la olla de presión. Mis hijas empezaron a comerlos desde pequeñas y poco a poco los frijoles se convirtieron en su comida favorita, especialmente preparados con huevito.

Hoy en día no pueden pasar dos días sin que haya frijoles o tortillas en el refrigerador por que inmediatamente escucharé una reclamación de porqué no hay frijoles. Aquí los comparto la receta de los frijoles refritos, que también la enseño en mis cursos de cocina.

Ingredientes:IMG_8773

-500 g de frijoles (en Alemania compro los “Wachtelbohnen”, o los negros en mercado asiático)

-media cebolla

-una cabeza de ajos

-sal

-epazote

– aceite

– chiles secos

Instrucciones:

Colocar los frijoles en la olla de presión con suficiente agua y la cabeza de ajos. Cocer por 45 minutos. Abrir con cuidado la olla de presión y agregar un chorrito de aceite, cuatro cucharaditas de sal, unas hojas de epazote (opcional), la media cebolla y dos chiles secos. Cocer nuevamente por 15 minutos más y retirar después de este tiempo la cebolla, la cabeza de ajos y los chiles. Si lo desean pueden preparar una sopa con el caldo, acompañandolo de queso rallado y tomate en cuadritos. Delicioso! A mis hijas les encanta!

Frijoles en bola

Para hacerlos refritos, sólo es necesario molerlos, ya sea con la thermomix o en la licuadora con un poco de caldo y freírlos con un poco de cebolla y tocino en cuadritos. Ya refritos los pueden guardar en el refrigerador un par de semanas o congelarlos en pequeños recipientes. A mí no me duran ni media semana.

Otras ideas para prepararlos son: en molletes, taquitos con picadillo, quesadillas, o tostadas. Frijoles con huevos, enfrijoladas, o como guarnición (en bola o refritos) con cualquier platillo mexicano 😉

Molletes

Molletes

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Frijoles refritos

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Tostada

 

 

 

 

 

Buen provecho!

 

Sembrando una semilla…

Hace 10 años decidí sembrar una semilla y hoy puedo decir que a pesar de dificultades y problemas, veo sus primeros frutos. Me refiero a la semilla llamada “lengua materna”, que en mi caso es el español.

semilla2Vivo en Alemania desde hace 12 años y dos años después, cuando me enteré de mi primer embarazo no titubeé en decirle a mi marido que en la casa hablaríamos dos idiomas con nuestros hijos. En aquél entonces no había Facebook ni los miles de blogs que existen ahora. No había tantas fuentes de información que me orientaran sobre qué hacer ni cómo hacerlo. Mi única inspiración fue una amiga mexicana que vivía en Berlín en aquellos años y que tenía dos niños en edad preescolar.

Nunca voy a olvidar su consejo: “Tienes que hablarles SOLO en español, y cuando haya visitas o amiguitos te sigues dirigiendo siempre a ellos en español y le traduces a la visita”. En pocas palabras, mis futuros hijos debían sólo escuchar español de mi boca cuando les hablara a ellos. En aquella visita, yo todavía no sabía siquiera si tendría hijos, pero me grabé ese consejo en el corazón y decidí aplicarlo cuando llegara el momento.

Y llegó el día de aplicarlo! En los primeros años del bebé es fácil hablarle en español porque no hay mucha interacción con otras personas. Le cantas en español, juegas con sus manitas y le lees cuentos. Sus primeras palabras son obviamente en español y crees que ya tienes la batalla ganada. Mamá, pan, galleta, pelota, pato, flor… después los verbos: tengo hambre, quiero hacer pipí, no fui yo.

Pero nadie dijo que esta tarea es fácil y empiezan los problemas cuando el niño entra al jardín de niños. Ahí las canciones, los juegos y los libros son en alemán, por lo que rápidamente empiezan a comunicarse en ese idioma. En mi caso, nuestras hijas se llevan sólo año y medio y aunque al principio hablaban en español entre ellas, eso cambió tan pronto entró la segunda al kinder.

Quién me conoce en persona sabe que soy una mamá muy estricta, así que no tardé en adoptar esa frase de “No te entiendo, habláme en español” cuando mis hijas empezaban a contarme alguna cosa en alemán. Cuál fue la respuesta de mi hija mayor? “Ah bueno, entonces le cuento a mi hermanita, ella si me entiende!”. Mmmm, estrategia fallida!

Además, empiezan a verte raro cuando hablas en español con tus hijos tanto en el supermercado como en el pediatra y oyes comentarios a tus espaldas de “estos migrantes”, “vivimos en Alemania”, “cómo se quieren integrar”. Otros te lo dicen a la cara “no van a aprender bien el alemán”, “se van a tardar en hablar bien”, “para qué los estresas y los revuelves”.

Exacto! Para qué tanto estrés? Para qué nadar contra la corriente? Porqué no tirar la toalla y hacer como muchos: hablarles en alemán, total, vivimos en Alemania! Difícil? Sí, pero aquí mis razones para seguir regando mi semillita:

– no me parecía justo hablar en un idioma lleno de errores, mala entonación y con “acento extranjero” a mis hijas.

– soy la única persona que puede enseñarles otro idioma “perfectamente” porque aquí no hay kinder internacional ni escuela bilingüe

– de no enseñarles español, estaría cerrando de forma definitiva el vínculo con su familia materna (abuelos, tíos, primos)

– el aprender otro idioma de niño es mucho más fácil que de adulto (100% comprobado)

– es imposible transmitir tradiciones, costumbres y amor de un país en un idioma extranjero. Cómo hablar de pirámides aztecas, piñatas, tortillas y posadas en alemán? Cómo rezar a la Guadalupana en otro idioma que no sea el español?

– en un futuro, el español les abrirá muchas puertas en su vida profesional o personal

Muchas veces me he preguntado cuál es la lengua materna de mis hijas y apenas hace unas semanas descubrí en mi clase de alemán la definición de dicho concepto: “lengua adquirida de forma natural, es decir, mediante la interacción con el entorno inmediato, sin intervención pedagógica y con una actividad mínima, o sin ella, de reflexión lingüística consciente.” En pocas palabras es el idioma que se aprende de forma innata, sin reglas gramaticales ni necesidad de traducciones. Así que mis hijas tienen dos lenguas maternas: el español y el alemán. Y es curioso ver cuando corrigen a mi marido cuando conjuga mal un verbo o inventa una palabra. Las niñas saben que está mal, lo dicen bien y no saben ni porqué.

No voy a decir qué es fácil porque no lo es. Requiere paciencia, muuucha disciplina y “valemadrismo” al escuchar argumentos en contra. Conozco muchos migrantes (no sólo latinos) en Alemania, y creo que menos del 10% ha sembrado esa semilla en sus hijos. Más de los que imaginan se dan por vencidos e incluso he escuchado comentarios de las propias mamás extranjeras que dicen “si quieren, que lo aprendan de grandes”, “con los abuelos como quiera ni hablan”, “no tiene caso porque ni les gusta”. En fin, cada familia decide y respeto a quién no lo hace. Pero de verdad que son muchas las ventajas y al ver cómo se comunican cuando vamos de vacaciones a México y cómo se sienten orgullosas al hablar otro idioma y ser biculturales, VALE LA PENA el esfuerzo.

Mis hijas me contestan en alemán casi siempre, pero yo sigo hablando sólo en español con ellas. Leen, ven películas y oyen música en español y ahora se escriben con sus familiares mexicanos o hablan por Skype más a menudo. En nuestro reciente viaje a México, me dí cuenta que aunque con acento, pueden comunicarse sin problema y eso me inspira a seguir regando mi semillita sin temor ni dudas. Los frutos ya se pueden saborear 😉

Aquí les dejo este vídeo que me sacó más de una lágrima y me inspiró a escribir esta entrada:

A seguir regando nuestra semillita porque los frutos son maravillosos! No se van a arrepentir 😉

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P.D. Cabe aclarar que como mamás TENEMOS que aprender el idioma local, el hecho de hablar con nuestros hijos en nuestro idioma no significa que no debamos aprender el idioma de nuestro entorno, que definitivamente facilitará nuestro proceso de adaptación e integración.

Ceviche de salmón

Hace unos días alguien preguntó por una receta de ceviche en un foro de mexicanas donde participo. Y pensando en una, me acordé de esta receta que mi mamá me había dado y que tenía años de no preparar. Del antojo, tuve que hacerla y se las paso al costo.

Ahora que viene el verano, esta botana es ideal para llevar a algún evento donde haya buffet o como entrada en una carnita asada. Por supuesto combina perfecto con una cervecita o con un cocktail a base de jugo de tomate como el que encontré en internet llamado “Dios azteca del fuego”.

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Ingredientes:

1/2 taza de aceite de oliva

2 chiles pasilla en aros

450 grs. salmón en cuadritos

1/2 taza cilantro picado

1 aguacate en cuadritos

Jugo de 3 limones

1 cucharadita caldo de pollo/pescado en polvo

1/4 cebolla picada

Aceitunas

Sal y pimienta

 

Preparación:

Calentar el aceite de oliva en un sartén y agregar el chile pasilla a que dore. Retirar el chile y reservar.IMG_2307

*** Como yo no tengo de esos chiles en Alemania, uso aceite con chile. 

Aparte poner el salmón en un tazón de vidrio, sazonar con consome, sal y pimienta , agregar el jugo de limón, dos cucharadas del aceite reservado, la cebolla, cilantro y aceitunas. Mezclar muy bien y refrigerar por un par de horas. Antes de servir, agregar el aguacate y aceite restante.

 

Fácil, no? Se come normalmente en tostadas y en mi caso particular, corté en cuatro partes las tortillas de maíz que pido por internet y las doré en aceite. Simplemente delicioso!!!

Buen provecho!

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Tortillas de harina

MEXICO, #tortillasdeharina 

 Desde hace tiempo en casa no pueden faltar las tortillas de harina, y como las que venden en el supermercado (tipo tex-mex) no nos gustan, las hago casi cada semana.

Aquí les paso la receta que hago por si algún día se les antojan y quieren hacerlas. 

 Ingredientes: 

 – 100 gramos de manteca de puerco o vegetal 

 – 500 gramos de harina de trigo 

 – 240 gramos de agua caliente 

 – 2 cucharaditas de sal 

 Como saben, soy chica Thermomix y desde que la tengo, hago la masa en esta maravillosa máquina que la tiene lista en dos minutos y medio (función “amasar”). No pongo el kilo completo de harina porque su capacidad es limitada, así que la repito dos veces. Si la hacen a mano, primero deben desbaratar la manteca con los dedos en la harina, y luego agregar el agua poco a poco sin dejar de amasar. 

 Dejo reposar la masa dos horas, luego hago las bolitas que aplasto con una tortillera eléctrica (marca ITO y comprada en Alemania) y finalmente se cocen en un sartén o comal hasta que se inflen. 

 Las tortillas se pueden congelar sin problema. Cuando las niñas estaban pequeñas, hacía paquetes e iba sacando uno cada semana. Hoy en día, no alcanzo a congelarlas porque en menos de 1 semana se acaban! 

 Buen provecho! 

 P.D. Y no desistan si no salen a la primera. Yo nunca había hecho tortillas y si hubieran visto mis primeros experimentos… uff! pero la práctica hace al maestro y ahora las hago hasta con los ojos cerrados. Paciencia y mucha suerte!

De Catrinas en Halloween

Como todos saben, nací y crecí en el norte de México específicamente en la ciudad de Monterrey, donde el día de muertos al menos durante mi infancia no era muy festejado. Recuerdo que el 2 de noviembre íbamos al panteón a visitar las tumbas de algunos abuelos, se limpiaban de hierbas  y se ponían flores frescas.
Dada la cercanía a Estados Unidos, se festejaba más el 31 de octubre el día de Halloween. Acostumbraba salir con mis vecinos y hermanos a pedir dulces a las casas de los vecinos, disfrazada de bruja, de princesa Leah, o de algún otro personaje de miedo siempre llegaba a casa con una calabaza repleta de dulces.
Nunca vi nada de malo en ello y el tema del día de muertos no se mencionaba en casa. El altar de muertos y todo lo relacionado a ese tema lo vine a conocer hasta que viví en Alemania en el 2002. Y poco a poco me voy haciendo experta en el tema:
Primeramente por las visitas a Hamburgo donde desde hace varios años se celebra el día de muertos en un museo muy conocido de la ciudad. Se pone un altar grandísimo, se presentan exposiciones, videos y conferencias del tema, ademas de vender comida mexicana, organizar manualidades para los niños y programa cultural con bailables y “concheros”. Junto con la misa con Mariachi, es uno de los eventos al que contadas veces falto como este año que me voy a Paris justo ese fin de semana 😦
También tuve que profundizar en el tema ya que el día de muertos se presenta como tema cultural en todos los cursos de español medio o avanzado y siendo mexicana incluso llevo pan de muerto o algún otro detalle a mis alumnos.
Además, el año pasado mis hijas y yo participamos en la grabación de un video para plaza sésamo donde se explica el día de muertos a los niños. He aprendido a hacer pan de muerto y este año pedí mis primeras calaveritas de azúcar para mostrarlas en una conferencia que di sobre este tema a mujeres de todo el mundo.
Una cosa ha llevado a otra y la semana pasada me entrevistaron para un periódico local, a cuya entrevista asistí vestida de Catrina. Nunca me había maquillado así y me sirvió de prueba ya que mis hijas también quieren disfrazarse de catrinas este Halloween.

La idea no se las dí yo, sino que la vieron en una revista de “Topmodel” que leen regularmente y que este mes de octubre dedica a la fiesta de Halloween. En algunas de sus hojas se muestran los pasos para maquillarse, se menciona que la tradición viene de México e incluso se incluye una foto de una modelo famosa que pasó en pasarela maquillada de catrina.

Y justo en estos días vi en un folleto de un supermercado, el disfraz de catrina entre sus ofertas para el 31 de octubre. La niña esta maquillada, lleva una diadema de flores en la cabeza y trae una camiseta y mallones con huesos pintados. Una catrina muy tierna y rubia.

Poco a poco nuestra linda tradición está traspasando fronteras y qué mejor oportunidad de ser embajadora entre nuestros vecinos, amigos y conocidos. Al mismo tiempo que mis hijas se disfrazan de catrinas, aprenden sobre esta bella tradición mexicana y portan con más orgullo su maquillaje, sus diademas de flores y sus guantes con huesitos pintados que materializan sus raíces mexicanas en cada detalle.

Aqui la foto del día de Halloween:

Y aquí la foto que me hicieron para el artículo del periódico que justamente se publicó hoy.

Así que Feliz Halloween y

Días de México en otra escuela alemana

El año pasado escribí sobre la hermosa experiencia de compartir mi cultura en la escuela primaria de mis hijas. Fue una semana de proyecto con el tema principal de México y al final se hizo una carrera con el objetivo de juntar dinero para enviar a una escuela de bajos recursos en Escobedo, N.L. Se reunieron más de 1500 euros y todavía siguen haciendo compras de juegos, material educativo y aparatos que necesitan.
El mes pasado, una vecina cuya hija está en la misma escuela que mis hijas y es maestra en una escuela secundaria me pidió ideas y consejos para sugerir el tema de México a sus colegas. El tema fue elegido y me invitó la semana pasada a charlar con sus alumnos y explicar un poco el origen de las piñatas.
Ya no se trataba de una escuela primaria con cuatro salones, sino de una escuela secundaria con 15! Y ya no serían niños de 6 a 10 años, sino jovencitos de 10 a 16! Empaqué algunas cosas mexicanas, banderas, dulces de leche, libros y recetarios y manejé los 25 minutos al pueblo donde estaba la secundaria.
Cada profesor preparó un tema para 3 días y los alumnos eligieron el tema que más les gustaba. Así los grupos estaban revueltos con alumnos de todas las clases (de 5to a 10mo año). Llegué al salón a eso de las 9 de la mañana y los chicos ya estaban trabajando en las piñatas. Me presenté en español y alemán, les conté un poco de México, de las fiestas que celebramos (ese era el tema del grupo) y pusimos manos a la obra. Preparamos el pegamento y les expliqué como hacer las piñatas.

Llevaba un álbum con fotografías de diferentes piñatas que he hecho o que han hecho amigas aquí en Alemania. Los alumnos se sorprendieron al ver formas tan diversas, ya que creían que la única era en forma de estrella. Obviamente, después ya no quisieron hacerlas con picos, sino que echaron a volar su imaginación y cada equipo eligió desde gatos, pingüinos hasta monstruos y payasos.
Mientras que estaba con el grupo, llegó otro profesor a preguntar por pegamento y me invitó a visitar su salón ya que también estaban haciendo piñatas. Con gusto fui a explicarles cómo se hacen y en que ocasiones las quebramos.
Otro grupo trabajaba con el tema del día de muertos y a nuestro salón llegaron algunas catrinas que se habían maquillado mutuamente. En otro salón eligieron el tema de juegos infantiles, otro el de música, y algunos prefirieron hacer manualidades como platos, vasos y joyería.
A las 12 me despedí del grupo y les deseé suerte! Ya no podría acompañarlos en los siguientes días, pero la profesora prometió hacer fotos del trabajo final y entregarme mis cosas unos días después.
Y justamente ayer domingo, me llevé una grata sorpresa, pues no sólo trajo la caja con mis cosas mexicanas, sino una maceta enorme con una hortensia rosada y una caja de chocolates en forma de agradecimiento. También me entregó un USB con fotos y videos, además de una foto impresa del grupo con sus piñatas y la leyenda “Gracias, Sra. González” en el pizarrón. El jueves hicieron un picnic con quesadillas, guacamole y frijoles 🙂 y en el foro de la escuela quebraron una de las piñatas.

Les comparto algunas de las fotos del trabajo realizado por los alumnos de la secundaria. Simplemente me dejaron con el ojo cuadrado, ya que a simple vista pueden ver el interés, el trabajo de investigación y las ganas que pusieron al hacer cada una de las manualidades, carteles, caras pintadas, etc.

Altar de muertos
Piñatas

Manualidades

Mi participación fue mínima, pero no por eso dejo de lado mi gran orgullo al haber puesto mi granito de arena en este proyecto. Y no sólo estoy orgullosa del trabajo que hicieron estos chicos por su cuenta, sino también de haber nacido en un país que tanto tiene que ofrecer al mundo.

Aprovecho también esta entrada para desmentir ese mito de que los alemanes son racistas, discrimatorios o que no tienen interés en otros países. Al contrario, pueden ver que en un par de días tanto profesores como alumnos, investigaron, probaron e imitaron nuestras tradiciones y costumbres. Y las palabras de agradecimiento por mi participación son sinceras.

Algunas veces me pregunto qué hago en este país tan lejano de mi patria, pero cuando tengo experiencias como éstas me queda claro que el papel de embajadora mexicana a pequeña escala me ha traído al lugar perfecto. Disfruto cada día que bailo el “Son de la Negra” sin ser bailarina, cada fiesta que preparo un guacamole o unos tacos con amigas alemanas, cada cumpleaños que hago una piñata para mis hijas, cada clase de español a futuros turistas en mi tierra, y cada día que comparto un pedacito de mi México lindo y querido.

VIVA MÉXICO!!!

Primera comunión bicultural

Mi marido y yo hemos formado una familia bicultural, donde nuestras hijas aprenden dos idiomas en casa: el español y el alemán. Además, seguimos costumbres tanto mexicanas como alemanas en nuestro diario vivir. Al igual que yo, mis hijas gozan de la doble nacionalidad y son tan alemanas como mexicanas. Yo sigo siendo más mexicana, pero los papeles me hacen alemana o mexicana en diferentes situaciones o lugares 🙂

Desde nuestro noviazgo bicultural, empezamos a planear una boda a la “mexicana” y decidimos casarnos por la iglesia católica, a pesar de que mi marido no practica ninguna religión. En ese mismo momento, se pactó que en caso de tener hijos serían bautizados también en la religión católica.
Así que desde que nació nuestra primera hija, tomamos la decisión de seguir hablando en nuestro idioma materno, cosa que a algunas personas no les pareció apropiado pero después de casi 10 años, seguimos igual y ha quedado demostrado que nuestra práctica tiene mas ventajas que desventajas. Y por otra parte, empezamos a planear su bautizo en Alemania.

Los abuelos maternos fueron los padrinos aprovechando que estaban aquí de vacaciones y se hizo una pequeña fiesta con amigos latinos y la familia alemana. En el caso de nuestra hija menor, el bautizo se realizó en Monterrey, aprovechando que ahora nosotros estábamos de vacaciones allá y los padrinos fueron mi hermano menor y su esposa. La fiesta fue meramente mexicana.

Y así cada celebración importante de nuestras hijas han sido acompañadas de tintes latinos y alemanes. Los cumpleaños se festejan con piñata, en la fiesta de inicio de la escuela primaria (“Einschulung”) hubo invitados latinos y tampoco faltó la piñata, y ahora toca el turno a la primera comunión, que por cuestiones prácticas celebrarán juntas.

Obviamente no sólo los cumpleaños siguen tradiciones mexicanas, sino también la Navidad con tamales, villancicos y nacimientos, la Pascua con la abstinencia de carne y participación en las actividades religiosas como el Viacrucis, el 16 de Septiembre con alguna fiesta mexicana, día de las madres el 10 de mayo y el domingo que corresponde en Alemania, en los mundiales u Olimpiadas celebramos cada logro de México o Alemania y nos ponemos ambas camisetas! Y así en cada oportunidad que tenemos, nuestras hijas aprenden las costumbres y tradiciones de sus dos patrias.

Así que aunque la primera comunión la hicieron en Alemania, no dejé pasar la oportunidad de aportar algunos detalles para hacerla también un poco “mexicana”. Para empezar, los abuelos maternos volaron de México para estar en tan importante celebración y como el resto de la familia mexicana no pudo asistir, invité a mis mejores amigas latinas que son como mis hermanas para reemplazarlos 🙂 Habrá mexicanas, una colombiana, una venezolana y una hondureña, todas con sus respectivos maridos alemanes e hij@s 🙂

Por cuestiones prácticas, los vestidos no se trajeron de México pero fueron como los de allá, es decir largos, con crinolina y de fiesta! No llevarán guantes ni velo, ni bolso ni corona. Simplemente un arreglo sencillo en el pelo, pero que también fueron traídos desde México.

La ceremonia religiosa fue en la iglesia católica de nuestra ciudad y como eran más de 40 niños, se hicieron dos misas. A nuestras hijas les tocó en la primera a las 9:30 de la mañana, junto con otros 18 niños y niñas. En la ceremonia muchos de los niños leyeron en las peticiones, agradecimientos, saludo de bienvenida, etc. Igualmente nos pidieron a algunos de los catequistas leer en algunas otras partes de la misa. A mí me asignaron la última petición y copiando a mis colegas polacas de la segunda misa, pregunté si podía leerla también en español a lo cual me contestaron que sí. Me puse muy nerviosa, pero fue un momento muy especial el poder leer en mi idioma materno aunque fuera un poquito.

Después de la misa, organizamos una fiesta en un salón de la ciudad que incluiría comida y merienda. En total, fuimos casi 50 personas incluyendo 20 niños. Era importante que fuera una fiesta de niños, así que les asigné un salón aparte para que pudieran jugar, bailar y sentirse agusto. En otra parte sentamos a los familiares y amigos.

Llevamos música para ambientar la fiesta y las niñas bailaron bastante. Después de comer, salieron a un lago enfrente del restaurante donde se dieron gusto corriendo y explorando entre los árboles. Para la merienda, servimos pasteles de diferentes sabores y colores y las niñas volvieron a la pista hasta que las recogieron.

Salón de los niños

Pusé mucha atención en la decoración del salón y saqué muchas ideas de internet. No me gustan las flores en fiestas infantiles, así que opté por globos y como pueden leer en la entrada anterior, unas amigas me ayudaron una noche anterior a inflar 300 globos blancos y morados para decorar todo el local. Centros de mesa, adornos en las paredes y caminos de mesa le dieron un toque especial al evento. Creo que en Alemania no es común ver este tipo de decoración porque hasta la dueña del restaurante tomaba fotos 🙂

En Alemania, la costumbre indica mandar tarjetas de agradecimiento a los invitados unos días después. Pero siguiendo la costumbre mexicana, opté por dar detalles de agradecimiento a cada invitado al irse.

Detalles de agradecimiento

La fiesta fue un éxito, la comida deliciosa, el ambiente ameno y el clima agradable. Tanto adultos como niños se divirtieron y la pasaron muy bien. En nuestro caso particular, las niñas gozaron de cada detalle y cada momento, y yo? pues quedé agotada pero feliz! El tiempo se pasó muy rápido y ahora sólo quedan los recuerdos y las fotos para revivir tan lindos momentos.

Albums en español

Gracias a todos los invitados que hicieron de este día un día inolvidable. Gracias a mis papás por haber venido de Monterrey para compartir con sus nietas este momento tan importante en su vida. Y gracias a Dios por habernos mandado un poco de sol, por poder coincidir con amigos y familiares, y darme la oportunidad de vivir una fiesta tan multi-culti!

Detalles de la primera comunión

Me encanta organizar eventos y lo que más me gusta es planear los detalles que harán de esos eventos algo especial e inolvidable. No es necesario gastar mucho dinero para darle un toque único y la primera comunión de mis hijas estuvo llena de detalles para las niñas y para los invitados.
Invitaciones. Hoy en día, el internet ofrece un sinfin de posibilidades para imprimir fotos, tarjetas, calendarios y por supuesto invitaciones. Busqué un proveedor confiable con un software que contara con diferentes diseños y fácil uso. CEWE fue el elegido y después de ver varias ideas, decidí tomar algunas fotos de las niñas en la iglesia para incluirlas en la invitación. No se pusieron su vestido de comunión, un bolero blanco y las velas de bautizo fueron suficientes para contar con fotos adecuadas.

En la invitación incluí una frase bíblica en la parte trasera de la portada y algunos dibujos de uvas en las esquinas. La descripción fue escrita obviamente en alemán con dos versiones, una para familias y otra individual. Los nombres de los invitados y las firmas de las niñas fueron escritos a mano con un color plateado.

En los sobres blancos y simples agregué unos motivos de comunión recortados de una hoja para scrapbooking y pegados con unos cuadritos altos que les dieron una doble dimensión (realzados).

Pastel. Hubo buffet de pasteles a la hora de la merienda y algunas amigas y familiares trajeron diversos pasteles. Yo hice los muffins y el pastel principal con un molde de libro que me prestó una amiga. Ya que no soy experta en decorar, mandé imprimir las mismas fotos de la invitación en una placa comestible de fondant. Además se incluyeron los nombres de las niñas y la fecha y lo que elegí como logotipo de la comunión: un dibujo que incluye un copón, hostia, uvas y trigo. 

Separadores. Como recordatorio de la comunión entregué unos separadores de libros que incluyen las fotos de las niñas y el logotipo por un lado y por el otro una bendición irlandesa que me gustó:

Que Dios te de: por cada tormenta un arco iris, por cada lagrima una sonrisa, por cada preocupación una promesa y por cada prueba una bendición. Que por cada problema que traiga la vida, haya un amigo leal con quien compartirlo; que por cada suspiro haya una dulce canción y una repuesta por cada oración.
Los separadores los diseñé en powerpoint y los mandé imprimir en papel fotográfico. Luego los enmiqué y les coloqué un listón de color morado.

Dulces. De internet saqué la idea de convertir unos tubos de pastillas (Mentos en Alemania) en velas. Imprimí unas calcomanías con el logotipo de la comunión y las palabras “Danke” y “Gracias” con las que forré los tubos y les pegué una flama de papel amarillo en uno de los extremos.
Además imprimí calcomanías cuadradas con el mismo logotipo para pegar en unos chocolates Ritter que también fueron entregados como regalito a los invitados.
Y siguiendo la tradición alemana, se entregaron saquitos con 5 almendras cubiertas de azúcar y una tarjetita con la explicación de lo que éstas representan (en español y en alemán).

Centros de mesa.  Después de mucho pensar, me decidí por un centro de mesa con una vela morada dentro de una media pecera. Alrededor de la vela se colocaron almendras cubiertas y a las velas les escribí con una pintura especial para velas (de cera) los nombres de las niñas.

Además, se intercalaron entre los centros de mesa de velas, otros con globos que se hicieron con una media bola de unicel forrada de papel de china en colores blanco y morado. Para las mesas de regalos y pasteles, hice algo similar pero incluí el logotipo y las fotografías de las niñas.

Portavasos. Para adornar la mesa, imprimí unas figuras que después de recortar y enmicar sirvieron de portavasos para cada invitado. Sobre fondo morado, coloqué el logotipo de la primera comunión que incluye la fecha y los nombres de las niñas.

Globos. Una amiga que tiene experiencia en formar figuras con globos, me ayudó a crear racimos de uvas con globos morados y una cruz grande con globos blancos.
Las ideas las saqué de Pinterest y sinceramente quedaron mejor que lo que había visto 🙂 Como pueden ver en las fotos de abajo, el salón lució espectacular en tonos de blanco y morado.

Guirnalda. Para adornar el salón, hice dos guirnaldas con los nombres de las niñas, una para cada salón
. No es nada díficil hacer los triángulos y colocar una letra en cada uno de ellos, al final todos se entrelazan con un cordón del cual se puede colgar o pegar en una pared.

Muffins y galletas. Para los pequeñines hice muffins de vainilla y otros con chispas de chocolate con betún morado y unas flores de papel comestible. Además les coloqué unos papelitos con el logotipo de la comunión y los coloqué en forma de cruz a la hora de presentar el buffet de pasteles.
Y mi mamá a través de una amiga de Monterrey que las hace, me trajo 40 galletas empacadas individualmente para entregar a los invitados. Tenían forma de hostias, copones, vestidos de comunión, cruces y palomas. Divinas!

Tarjetas en lugares. En el restaurante quedaron los niños en una mesa larga, mientras que los adultos quedaron en el salón principal separados en 3 mesas de 10 personas. Cada lugar tenía una tarjetita con el nombre de un invitado o invitada para que quedaran al lado de personas conocidas.  También me encargué de que las servilletas fueran de tonos morados para que convinaran con el resto de la decoración.

Albums. Aprovechando la visita de mi mamá, le pedí que me trajera los albums de Monterrey. Los elegí sencillos para que no ocupen mucho espacio al guardarlos y los invitados escribieron sus buenos deseos para las niñas en alemán o español.

Manteles y caminos de mesa. Y por último, mi mamá consiguió en Monterrey una tela muy linda de color morado con brillantina para el camino de mesa de las niñas y para los manteles de las mesas de regalos. El restaurante colocó además otros caminos de mesa de papel color lila en el resto de las mesas.

Y bueno, la preparación de meses para la decoración del evento valió la pena! Todo lució espectacular y los invitados quedaron fascinados! Lástima que el día voló y se terminó en un abrir y cerrar de ojos. Ahora quedan sólo las fotos y los recuerdos de uno de los días mas importantes y festivos de la vida de nuestras hijas: su primera comunión!

Curso de cocina mexicana para alemanes!

Hace tres años se me ocurrió la idea de ofrecer un curso de cocina mexicana en la escuela donde doy clases de español y donde se ofrecen muchos cursos de cocina de todo y para todo el mundo: sushi, de la India, para solteros, para padres con hijos, cómida rápida, especialidades navideñas, tapas españolas, etc.

La idea fue muy bien aceptada y desde entonces ofrezco un curso por semestre teniendo casi siempre cupo total: 10 personas. Sólo la primera ocasión le pedi a una amiga que me acompañara para coordinar todo, y al tener un poco más de seguridad ahora los doy yo solita.
Poco he cambiado el contenido del curso en estos tres años, y lo sigo ofreciendo más que todo porque me encanta compartir un pedacito de mi México y porque el concepto que tienen los alemanes de la comida mexicana es casi siempre érroneo. La confunden con la cocina “Tex-mex”, una “ment… de m…” para los mexicanos.

El menú consiste de los siguientes platillos:
– Tacos de picadillo
– Burritos de fajitas de pollo
– Quesadillas
– Frijoles refritos
– Guacamole
– Postre de limón

Postre de limón

Platillos preparados

Como pueden ver no son platillos “gourmet”, ni los tradicionales y típicos platillos como el mole, pescado a la veracruzana, cochinita pibil, chiles en nogada o tamales. Desgraciadamente es difícil conseguir muchos de los ingredientes y aunque ahora el internet ha traído muchos productos a Europa sigue siendo caro y complicado conseguirlos. Así que he decidido mostrar una parte de la comida casera y platillos que los alumnos puedan preparar en su casa sin gastar mucho ni complicarse la vida.

Un día antes, me voy de compras a los supermercados locales a comprar todos los ingredientes. La mayoría se consigue en la sección “internacional” y al principio tenía que tener muy buena suerte para conseguir suficientes aguacates maduros. Hoy en día se venden todo el año y en casi todos los supermercados. Compro los “hass” porque los de cáscara verde casi nunca están maduros y son más desabridos. Los costos se cubren con el pago del curso, actualmente 12 euros del curso (por persona) son para mis compras.

Un día antes también saco las copias de las recetas y preparo todo lo que llevo para poner “ambiente mexicano” en el curso: música, sombreros, banderas, zarapes, tequila, platos de barro, y manteles.

Cocina de la VHS

El curso normalmente lo doy los viernes a las 6 de la tarde y después de preparar todo, se pone la mesa y se come en grupo. Al final todos los participantes ayudan a dejar la cocina tan limpia y ordenada como la encontramos. La cocina de la escuela esta equipada con 6 estufas/hornos y la misma cantidad de accesorios de cocina (desde cuchillos, sártenes, ralladores, hasta cubiertos, vajilla y copas).

Antes de cocinar, les doy una breve introducción sobre la cocina mexicana en general. Les muestro fotografías de tacos, burritos, tortillas, totopos y enchiladas. Es común que confunden los conceptos por la mala traducción de algunos productos. Creen que las tortillas son tacos y totopos!!! Después les rompo el paradigma de que la cocina tex-mex no es equivalente a la cocina mexicana. Les explico que yo no conocía el “chili con carne”, y que el maíz amarillo no lo encontramos en ensaladas, salsas ni sopas. Les muestro un poster con muchos tipos de chiles para que se den una idea de la poca variedad que aún encontramos en Alemania. Y por último les muestro todos los ingredientes que usaremos en el curso y dónde se consiguen.

Fajitas de pollo

Cada docente tiene su forma particular de dar cursos de cocina, he asistido a uno de sushi y a otro de comida mediterránea y trabajan muy diferente. En mi caso, hago dos grupos y cada grupo hace todas las recetas. Así todos aprenden los detalles y no hay excusa de que no supieron como se prepararon las cosas. De esta forma, tenemos suficientes manos y tiempo para cocinar todas las recetas en un promedio de dos horas. Lo único que preparo yo son los frijoles, obviamente mostrando a todos cómo se cocen y se refríen.

Cada curso es una experiencia completamente distinta! Hay alumnos muy preguntones, otros demasiado callados que se limitan a mirar, otros que se la pasan limpiando cada esquina y los peores: los que critican y no parecen conformes con nada. Gracias a Dios de estos últimos sólo he tenido un par. Hay algunos que llegan con una botella de tequila (el más malo que conozco pero el único que venden en los supermercados alemanes) o con cervezas “corona”. Otros se decepcionan de que no preparamos “chili con carne”, platillo que todo alemán identifica como mexicano. Y otros más se sorprenden de que comemos tortillas y frijoles a diario 🙂

Ya tengo el próximo curso programado para Noviembre, así que seguiré acumulando experiencias y continuando con mi labor de embajadora mexicana en tierras teutonas! 

Inculcando mis tradiciones en tierras extranjeras…

Con nuestra reciente participación en un segmento de Plaza Sesamo Alemania donde se muestra la tradición mexicana del Día de los Muertos, surgió en diversos grupos de mexicanas el tema de cómo se inculcan las tradiciones de nuestro país de origen a los hijos cuando se vive en un país extranjero.
Definitivamente no es algo sencillo, pues se puede decir que nadamos en contra de la corriente. La televisión, los amigos, la escuela, los abuelos paternos y el entorno general muestran diariamente las tradiciones del país donde se vive, así que tratar de enseñar algo completamente desconocido y diferente, muchas veces cuesta trabajo, tiempo, dinero, esfuerzo y valor!

Mucha gente pregunta a los padres de hijos biculturales, si éstos son mas de X nacionalidad o de Y nacionalidad. En mi caso, si mis hijas son más mexicanas o más alemanas? Mi respuesta es: son tan mexicanas como alemanas, primeramente por sangre, y después porque aman a ambos países de igual manera. El hecho de que hablen español con acento extranjero, no coman dulces con chile y desconozcan las canciones o artistas mexicanos de moda, no las hace ser menos mexicanas. Así como el hecho de tener doble nacionalidad, no las hace menos alemanas.

A continuación les comparto lo que en mi experiencia personal ha servido para hacer de mis hijas ciudadanas mexicanas en toda la extensión de la palabra, aún y cuando viven en Alemania desde que nacieron. Creo que la mayoría de los puntos aplican para cualquier nacionalidad y cualquier país donde se encuentren.

Idioma… Desde que nació mi hija mayor, mi marido y yo decidimos que cada uno le hablaría en su idioma materno, y así ha sido. No voy a decir que es fácil, e incluso mi suegra estaba en contra de tan terrible idea. Pero hace unos meses me confesó que esta feliz de que sus nietas hablen dos idiomas y está de acuerdo conmigo en que es el mejor regalo que les podemos hacer. Lo que dicen libros y expertos es que una vez elegido el idioma no debe mezclarse con otro, ni hablar en ciertas circunstancias uno y en otras otro. Y eso es lo más difícil! Yo les hablo siempre en español, así esten presentes abuelos, amigas o vecinos. Luego les traduzco a ellos lo que les dije a mis hijas en español. De hecho, mis hijas se ríen y me llaman la atención cuando se me sale alguna palabra en alemán con ellas ya que no estan acostumbradas a que me refiera en ese idioma hacia ellas.
Adicionalmente, trato de que vean documentales, películas o caricaturas en español ya sea en DVDs o recientemente en Youtube o internet. Es importante que escuchen el idioma de otras fuentes y si es posible de otras personas allegadas como amigos o conocidos latinos/españoles 🙂

Lectura… Y como para mí no sólo es importante que entiendan mi idioma materno, me he esforzado en que aprendan también a leer y escribir en español. Algunas personas me consideran bastante estricta porque además de la tarea de la escuela, les pongo a hacer una o dos hojitas de libros de español que me he traído de México. Y además, por la noche desde pequeñas siempre les leía en español, cosa que con el tiempo ha ido desapareciendo ya que ahora ellas mismas leen libros en español antes de dormir.

Eso ya es cuestión de cada quien, pero hasta ahora las niñas no han sufrido ningún trauma y les gusta leer y escribir en español. De hecho en nuestra recientes vacaciones a México vieron las ventajas que tiene el poder hacerlo.

Fiestas… Hay muchas fiestas de nuestro país que no se celebran en Alemania, como por ejemplo el día de la independencia mexicana, el día de muertos, o las fiestas de cumpleaños con piñata. Desde que mis hijas eran pequeñas, he aprendido a hacer piñatas para que nunca falten en esa celebración tan importante para ellas. Las niñas alemanas han aprendido dicha tradición y esperan con ansia cada año la oportunidad de quebrarla y recoger sus dulces.

En cuanto a las fiestas nacionales, siempre he buscado lugares o grupos donde se puedan celebrar. Las embajadas y los círculos mexicanos buscan conservar nuestras tradiciones en diferentes partes del mundo, y Hamburgo no es la excepción. Así que si no hay fiesta programada o no encuentro lugar donde festejar, yo mismo me organizo con un grupo de amigas para hechar el grito, comer tamales el día de la Candelaria, o rosca de reyes el 6 de enero.

Altar de muertos en Hamburgo

Comida… La comida es un elemento primordial en nuestra vida en el extranjero y creo que no soy la única que ha cargado en las maletas latas de frijoles, tortillas, chiles, dulces típicos, y hasta mole para no extrañar nuestros sabores mexicanos. Poco a poco traigo menos productos de México, ya que gracias al internet es más fácil conseguirlos frescos aquí mismo.

Si le preguntan a mis hijas cual es su comida favorita, dirán que los frijoles con huevo, las tortillas de harina y las tostadas. Desde pequeñas incluí estos alimentos en su dieta y es fecha en que ellas mismas los piden para comer o cenar. Claro que cada semana tengo que hacer yo misma las tortillas de harina y poner a cocer frijoles con la receta de mi madre. Pero no importa, ya que es una bendición que mis hijas saboreen estos alimentos y estén orgullosas de sus raíces mexicanas.

Costumbres… Creo que este es uno de los temas más difíciles, porque como nosotras mismas no crecimos en el país donde vivimos ahora es difícil conocer las costumbres que debemos inculcar a nuestros hijos para que sean incluídos en la sociedad.
Algunas costumbres que hay en casa y que no se acostumbran en casas tradicionalmente alemanas son por ejemplo: bañarse todos los días, rezar antes de acostarse, comerse todo y levantar los platos a la hora de la comida, andar con zapatos en toda la casa, usar aretes desde bebés, etc. Y algunas tradiciones que hemos tenido que adoptar son: no celebrar el cumpleaños antes del mero día, quitarse los zapatos en otras casas al entrar, llevar flores cuando me invitan a un desayuno o merienda, cenar a las siete de la noche, etc.

La lista es interminable y ya depende de cada quien adoptar o preservar las costumbres de uno o de otro país, o incluso modificar algunas de nuestro país para que queden mejor en el país donde se vive. La creatividad no tiene límites 🙂

Música… Desde que mis hijas eran bebés les ponía los discos de Cri Cri, luego escucharon a Tatiana y a Parchís. Y actualmente no tienen discos de cantantes mexicanos de su edad, pero a veces escuchamos la radio en Internet o escuchen canciones en español en la radio alemana. Junto con la música obviamente viene el baile, y para mí es muy importante que tengan un poco de ritmo a la hora de bailar así que como buena mexicana nunca falta en casa alguna canción de salsa, mariachi, Shakira o de cantantes populares de mis tiempos.

Sobretodo en Navidad no puede faltar escuchar nuestros lindos villancicos a todas horas y ya van dos ocasiones que mi hija mayor canta “Vamos Pastores” en un mercado de Navidad cerca de casa.

Contacto… Diariamente doy gracias a Dios por el avance que ha tenido la tecnología y que nos permite estar en contacto real con nuestros familiares y amigos en México. Desde que existe el Skype, prácticamente hablamos dos a tres veces por semana en vivo con los abuelos maternos. Y ahora con el FaceTime, he tenido la oportunidad de compartir con mis padres cuando mis hijas tienen algún recital o presentación de baile. Mis hijas preguntan por sus abuelos, tíos y primos muy a menudo y gracias a la tecnología podemos estar cada día más en contacto.

Lo mejor sería viajar tantas veces fuera posible a mi país, pero desgraciadamente los costos cada vez son mayores y será más difícil hacerlo tan a menudo. Así que hay que buscar otras posibilidades para mantener el contacto con nuestras raíces y nuestra familia aunque sea virtual 🙂

Mis padres en Skype TV
Religión… Nací y crecí como católica, me casé como católica y estoy educando mis hijas en la misma religión a pesar de que mi marido no lo es. Para mí la religión es parte de mi cultura mexicana, y como católica me he comprometido a transmitir ese amor a la Guadalupana, al niño Dios, y a la santa misa (aunque aquí sea muy aburrida). Desde pequeñas, mis hijas rezan un padre nuestro, un ave maría y al Angelito de la guarda antes de dormir y bendecimos los alimentos antes de comer. Ambas tienen sus medallitas de la Guadalupana y la recordamos de forma especial el 12 de diciembre.

El año pasado participamos en un calendario de adviento viviente y elegí el día 12. Como actividad cantamos la Guadalupana, a los asistentes les regalé estampitas con la historia de la Virgen y comimos galletitas y ponche a la mexicana.

Refranes, dichos y malas palabras… Como buena mexicana se me salen los dichos y frases de mi mamá o abuela muy a menudo. O no pueden faltar las malas palabras cuando me sacan de quicio o me pasa algo inesperado. Y claro está que mis hijas copian todo lo que escuchan y de repente se les sale alguna palabrota, pero con acento alemán 😉

Decoración, vestidos y accesorios… En una ocasión una alemana me dijo que mi casa no parecía mexicana y me dio mucha risa su comentario. Supongo que esperaba que las paredes estuvieran pintadas de rosa mexicano, tuviera murales como los de Diego Rivera o por lo menos pareciera museo de arte mexicano. Y lamento decepcionar a quien espere eso ya que no es por falta de ganas, sino de espacio en las maletas y presupuesto. En cada viaje a México traigo las maletas repletas de cosas que no consigo aquí, desde mariachis de barro, vestidos típicos y CDs de música mexicana, pero jamás podré tener una casa de cantera, con vitrales de colores y llena de artículos autóctonos.
Mis hijas al igual que yo se visten de china poblana, yucatecas, norteñas o de índigenas sin ningún problema. Vestimos con orgullo cualquier traje regional mexicano y modelamos si es necesario 🙂
Y cuando la ocasión no amerita vestirse de pies a cabeza de mexicana, mínimo me pongo mis collares oaxaqueños, o de conchas o de jarritos de barro. Bandas para el pelo, cintos bordados, sandalias pintadas a mano, bolsas con monitos de Oaxaca, rebozos de colores vivos y ropa “normal” colorida llenan nuestros armarios para mostrar nuestros orígenes en eventos internacionales, desayunos, reuniones o fiestas.   

De chinas poblanas

Otros… Además, en cuanta oportunidad hay de mostrar nuestra cultura mexicana me apunto y mis hijas me siguen la corriente. Así fue como organizamos, bailamos y cantamos en los días de México el verano pasado en la escuela primaria de mis hijas, desfilamos con trajes típicos el día internacional de la mujer el año pasado y salimos en la tele explicando la fiesta de día de muertos.

Todo lo anterior lo he ido aprendiendo sobre la marcha, pero también tengo que agradecer a algunas amigas mexicanas que me han dado consejo o ideas para inculcar de forma sencilla mis tradiciones mexicanas en tierras lejanas. Además, tengo que agradecer a mis padres que en cada visita también llenan sus maletas de mis antojos y deseos y sobretodo mi mamá que anda en cuanto mercado conoce para conseguirme auténticas obras de arte para poder presumir a los alemanes.

No hay un libro que nos diga como inculcar nuestras tradiciones, pero creo que nuestro corazón mexicano nos va ilustrando de una forma o de otra la mejor manera. Ojalá todos fueran embajadores de sus costumbres, idiomas y tradiciones en cualquier tierra a donde llegasen, y ojalá todos respetaramos y valoraramos a dichos embajadores en nuestra tierra. El mundo sería muy feliz sin discriminaciones, burlas ni racismo y sería mucho más rico por su diversidad compartida.

No olvidemos nunca nuestras raíces y nunca sintamos pena o miedo de inculcarlas a nuestros hijos. En más de una ocasión he conocido a personas que reclaman a sus madres de que no les hablasen en su idioma materno y ahora tienen que asistir a cursos para aprenderlo, y otras veces he visto con tristeza como algunas mujeres reniegan o se avergüenzan de sus orígenes. Qué pena!

La vida ha sido el mejor regalo que hemos podido dar a nuestros hijos y que mejor que aderezarla con nuestro toque personal y mexicano. Que la vida les sea plena y divertida, colorida y bicultural, llena de lindos momentos con tradiciones y costumbres que ellos mismos disfruten y puedan transmitir a las próximas generaciones. Yo nunca dejaré de ser mexicana y es mi deseo que mis hijas sean tan o más mexicanas que yo! ASI SEA!

Y viva México!

Días de México en una escuela alemana

El año pasado me preguntaron de la escuela primaria de mis hijas si no conocía alguna escuela mexicana con la cual se pudiera hacer un proyecto de ayuda social. Por medio de mi mamá, conseguí el contacto de una escuela primaria federal en Escobedo, N.L. y desde entonces se empezaron a planear actividades para recaudar fondos o para aprender de la vida en una escuela mexicana.

Las actividades no llegaron a efectuarse y a duras penas se pudo hacer intercambio de cartas en inglés entre algunos de los alumnos de ambas escuelas. Ni hablar! Creí que el intento había sido en vano, si no fuera porque la escuela eligió el tema de México para los días de proyecto de fin de cursos.

Cada dos años, se escoge un tema para trabajar durante 3 mañanas completas en toda la escuela primaria. Es una escuela pequeña, así que son sólo 4 grupos que incluyen casi 100 niñ@s. La última vez el tema seleccionado fue la “Edad Media” y me sentí honrada de que eligieran a mi país como tema central para este año.

Me invitaron a todas las reuniones de planeación y me llevé gratas sorpresas! Cerca de 10 madres de familia se apuntaron para apoyar durante los 3 días y se prepararon buscando información de qué cosas se podrían hacer. Se realizó una lluvia de ideas y se eligieron los siguientes temas:
– Bailables
– Artesanías
– Comida
– Juegos mexicanos
– Maquetas con escenarios mexicanos
– Piñatas

– Arte y cultura
– Vida escolar en México

Maqueta Chichen Itza
Maquetas Yucatán y B.C.

Maqueta Tenochtitlán

Las piñatas, parte de las artesanías y algo de comida se vendería en la presentacion final del último día y las ganancias se enviarán a la escuela de Escobedo. Por otra parte se planeó una actividad deportiva llamada ‘Spendenlauf’, donde cada niño busca patrocinadores para sus vueltas al campo de fútbol y recibe dinero (máximo un euro por vuelta y máximo 20 vueltas) que también será donado a la escuela.

Adicionalmente, la banda de la escuela donde casualmente participan mis hijas se preparó con dos canciones: La Bamba y La Cucaracha y me ofrecí a bailar un par de canciones en la presentación final.

El primer día de proyecto (miércoles) trabajé con un grupo de 10 niños de 3ero y 4to año de primaria e hicimos piñatas. Dada mi experiencia los puse a trabajar en parejas porque no estaba segura si terminarían una piñata grande, pero cual sería mi sorpresa que a media mañana ya estaban todas listas y cada grupo decidió hacer una segunda,  así que prácticamente cada niño hizo una piñata: 10 piñatas en total!
Toda la mañana estuvieron discutiendo el precio justo de cada piñata y casi todos decidieron que comprarían su piñata con sus ahorros. Es increíble lo mucho que se puede aprender de los niños!

Pan de Elote
Empanadas

Los demás equipos hicieron empanadas y pan de elote en la cocina, amuletos y platos decorativos, ensayaron el baile de los listones, prepararon una maqueta sobre Chichen Itzá y jugaron lotería.

El segundo día de proyecto (jueves) trabajé con los niños del día anterior en el modelado de una “Danza de la paz”, una figura típica de Colima que lleva una veladora en el centro y representa unas personas agarradas de los brazos en son de paz. Los niños las hicieron muy rápido y el tiempo nos alcanzó para hacer pancartas para los estands de la Fiesta Mexicana planeada para el viernes.

El tercer día de proyecto (viernes) decoramos las piñatas que habíamos empezado el miércoles y ensayamos la canción de “Dale, dale”. Los demás equipos prepararon champurrado y más empanadas, terminaron los amuletos, practicaron una danza indígena, hicieron maquetas de Tenochtitlan, Baja California, Popocateptl y Yucatan, elaboraron cuadros con muñecas de Frida Kahlo y tejieron ‘ojos de Dios’. En la última hora la escuela se convirtió en un lugar muy mexicano, lleno de motivos mexicanos en paredes y ventanas. Colgaron piñatas, banderas, ojos de Dios, y posters con información sobre México. Se pusieron mesas para vender las artesanias, pasteles y bebidas y se preparó el escenario para los bailables.

El viernes por la tarde, a las 3 en punto empezó la presentación de todos los trabajos en una especie de “Fiesta Mexicana” e incluyó un programa completo con:
– Venta de comida mexicana y pasteles
– Programa cultural
         Bailables

             – Danza de los listones con dos grupos de 1ero y 2do (incluidos 2 niños con discapacidad)
             – Danza indígena con niños de 1ero y 2do año
             – El son de la negra- presentado por mí
             – Polka ‘El Cerro de la Silla’ – lo bailamos mis hijas y yo
         Canción ‘Un poquito’ presentada por los 4 profesores varones de la escuela
         Banda de la escuela
              – La bamba
              – La cucaracha
– Romper una piñata solo con 10 niños de 1er año
– Maratón de donación
– Venta de piñatas y artesanías

No puedo explicar con palabras las emociones que recorrieron mi cuerpo y mi corazón. Ver a mis hijas cantar en español, el entusiasmo con que los niños hicieron cada manualidad, su interés por aprender de un país tan lejano, la disposición de madres de familia en trabajar con niños en artesanías desconocidas, la solidaridad de abuelos y parientes en donar para una escuela a miles de kilómetros de aquí, la alegría con la que los profesores cantaron en español y su capacidad de investigar para enseñar historia, cultura y artes mexicanos a sus alumnos. Fue demasiado para un par de dias! Estoy segura que esta experiencia quedará grabada en mi corazón para siempre! 

Estoy orgullosa de ser mexicana y de haber podido demostrarlo en esta presentación, orgullosa de mis hijas que sin pena ni temor demostraron su escencia mexicana y orgullosa de estar rodeada de alemanes interesados en mi país! Gracias Dios por permitirme vivir estos días tan mexicanos tan lejos de mi patria!

PD. La directora me acaba de llamar por teléfono para decirme que la cantidad recaudada supera los mil euros!!! Estoy que lloro de emoción! También prepararé un video para que vean los bailables y canciones, pero no lo prometo antes de mi viaje a México.

Día de Muertos en mayo

Hoy hemos celebrado el día de Muertos en Alemania, fiesta que normalmente se celebra en Noviembre en México. ¿Porqué? Pues porque hemos asistido a la grabación de un programa infantil que explicará esta bella tradición mexicana a los niños alemanes.

Hace unas semanas recibí el correo de una amiga que invitaba a niños entre 6 y 8 años al casting para ese programa. Desgraciadamente la fecha coincidía con un día de trabajo y no pudimos asistir. El tema quedó olvidado, pero hace unos días recibí nuevamente un correo para invitar a un convivio relacionado a la grabación.
Altar de muertos

Esta vez teníamos tiempo y sin pensarlo mucho nos encaminamos a Hamburgo. Pensé que grabarían a un montón de niños un par de minutos, pero cual no sería mi sorpresa al enterarme que se grabaría el programa completo el día de hoy.


La grabación se llevo a cabo en una galería de arte mexicano donde se montó un pequeño altar de muertos y el hijo de una amiga fue el encargado de darle voz a la explicación de la tradición mexicana. Las madres (todas mexicanas) de los niños también participamos en el convivio, cantamos “La cucaracha” con nuestros hijos y fuimos una vez más embajadoras de nuestra cultura en tierras teutonas. 
Pan de muerto

Llevamos comida, pan de muerto y algunas fotos de nuestros difuntos. Mis hijas iban vestidas de mexicanas del sur de la cintura para arriba y de mexicanas del norte de la cintura para abajo (Ver foto arriba). Fue toda una experiencia y será un orgullo ver nuestra tradicional fiesta del 2 de Noviembre en la serie de Plaza Sésamo que mostrará fiestas de 13 países diferentes a partir del próximo otoño en la televisión alemana.

¿Quién no ha soñado con salir en el programa de Elmo y Gonzo algún día? Pues como dice el dicho, más vale tarde que nunca y a mis casi 40 años saldré aunque sea un par de minutos en esa popular serie infantil. No saldré como niña, pero sí como una madre muy orgullosa, mexicana a mucha honra y llevando nuestras costumbras más allá de nuestras fronteras! Porqué México no es sólo bello y rico en cultura, gastronomía y gente para nosotros, sino para todo aquel habitante del planeta que tenga la dicha de conocerlo, aunque sea por la televisión 🙂

Tan pronto salga al aire y tenga acceso al programa en internet, se los compartiré 🙂

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