El diario personal de una mujer, mexicana, migrante y mamá que vive en Alemania… sus experiencias, sus anécdotas y sus opiniones!

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Ir o no ir?

Hoy es 16 de Septiembre de un año muy especial, porque se cumplen 200 años de la Independencia Mexicana. Y dentro de poco se celebraran los 100 años de su Revolución. Hubo una gran fiesta en casi todos los estados del país, en las Embajadas de todo el mundo y en los corazones de todos los mexicanos aquí o allá. Viva México y vivan todos sus habitantes, sus paisajes y sus tradiciones que lo hacen un país tan lindo y especial!

Todos festejan o al menos intentan celebrar en un año en que las cosas no andan muy bien que digamos en mi tierra natal. Yo quisiera festejar como lo he hecho cada año que he pasado en México o en el extranjero… no sólo he celebrado Gritos en Alemania, sino también en Canadá, en Trinidad y Tobago y en el Caribe. Los últimos 5 años he pasado el 16 de Septiembre en Alemania, y aunque no he participado de grandes fiestas o celebraciones, ha habido algo en común: siempre he tenido los boletos de avión para visitar mi patria en Navidad. Pero este año aún no tengo boletos y peor aún, tengo un gran dilema: Iremos o no?

El pasado Enero cuando volví de Monterrey tenía la seguridad de que volveríamos en Diciembre, porque Victoria entra a la primaria el próximo año y a partir de entonces sólo tendremos dos semanas de vacaciones decembrinas y no creo que podamos viajar por tan poco tiempo a México en esas fechas, sino que seguramente lo haremos en verano. Así que cómo lo he comentado anteriormente, este año es la última oportunidad que tengo de pasar Navidad en México sin pendiente de regresar a clases. Incluso a principios de año pensaba en la posibilidad de quedarme en Monterrey dos o tres meses después de Navidad porque de igual forma, ya con el calendario escolar mis vacaciones estarán restringidas a viajar por un máximo de 6 semanas (en verano).

Pero de Enero a la fecha, las cosas se han ido complicando en cuestión de seguridad y en verano cuando normalmente comprábamos los boletos, decidimos esperar para ver si la situación mejoraba y poder decidir cuánto tiempo viajaríamos. Ya es casi Octubre, y el dilema sigue: Vamos o no vamos? He aqui mis ideas…

Por un lado, QUIERO ir:
– Porque Navidad es una fecha muy especial y prefiero pasarla allá que acá!
– Porque no estoy segura cuando podré coincidir con mis dos hermanos y sobrinos en un mismo lugar al mismo tiempo.
– Porque siempre he ido una vez al año a México y me costará trabajo dejar de ir
– Porque ya me había hecho a la idea de que esta sería nuestra última Navidad sin límite de tiempo
– Porque quiero ver a mi familia en las fiestas mas lindas: Posadas, Fin de año y Navidad.. además de pasar el cumpleaños de Victoria!

Pero por otro lado, NO QUEREMOS ir:
– Porque es un viaje muy costoso para no disfrutarlo al máximo
– Porque no me parece justo que Tom gasté sus vacaciones para no salir como acostumbramos
– Porque Tom y las niñas (incluso yo) no estan acostumbrados a esos niveles de violencia
– Porque no quiero ir a tanta fiesta cuando los temas de conversación giran alrededor de la inseguridad y delincuencia

Muchos dirán que exagero y que la gente sigue haciendo su vida normal. Y es ahí donde me entran mil interrogantes en mi cabeza… qué es normal? Aquí puedo dejar la puerta de mi casa sin llave todo el día, nunca me preocupo por donde dejo mi coche, ni tengo miedo de salir sola de noche. Con tristeza he visto que la vida normal en mi querido Monterrey incluye la desconfianza a todo y todos, el miedo a salir de noche, a cuidarse de todo y a preocuparse por cosas que aquí ni siquiera pasan. Será que ya me alemanicé? Talvez, y no lo niego pues aqui vivo y rápidamente me he adaptado y acostumbrado a la tranquilidad y seguridad.

Otros dirán, que la familia vale mucho y no debería cuestionar mi viaje en fiestas tan importantes para la familia. Pero la familia de quién? Claro, la mía. Y desde que me casé somos dos, y Tom también tiene derecho a opinar. Con gusto pasa las fiestas con la familia mexicana, gasta casi todas sus vacaciones del año para pasarlas en Monterrey y gastamos nuestros ahorros para el viaje anual. Pero esta vez? Valdrá la pena esos sacrificios para estar en casa leyendo noticias cada vez mas tristes e increíbles, para cuidarnos de a dónde vamos y a qué hora salimos, para vivir de cerca lo que aún de lejos me duele en el alma???

Una solución de Tom es viajar a México pero no a Monterrey, y pasar Navidad en Cancún o Puerto Vallarta… jaja, suena delicioso pero no cumple con mi propósito de pasar Navidad en familia. Otra es que yo viaje sola, pero ni al caso! No pretendo pasar Navidad en Monterrey sin mi marido e hijas. Y finalmente llegamos al Plan B, que sería viajar en primavera del próximo año a alguna playa mexicana y de ahí volar unos días a Monterrey para saludar a la familia. Pero, y la Navidad? mi última Navidad en Monterrey (claro, talvez vengan Navidades en 10 años que pase allá, pero no lo sé)? y mis hermanos? en primavera vería a uno de mis hermanos, pero no al que vive en California!

Así que el tiempo sigue pasando, y los boletos se vuelven mas caros y escasos. Cuándo tomaremos la decisión final? No lo sé… mientras, estamos disfrutando la estancia de mis papás aquí y sigo esperando un milagro: que la situación en mi querido Monterrey vuelva a la normalidad y pronto! Talvez volemos de sorpresa, talvez Tom quiera regalarme esta Navidad allá y sacrificar sus vacaciones para verme feliz, talvez esto sólo sea una pesadilla pasajera y pronto despierte para ver que Monterrey sigue siendo la ciudad mas linda y segura del país.

Mientras a seguir gritando VIVA MEXICO! Y confío en Dios para que las cosas mejoren y pronto podamos viajar a mi México lindo y querido y pasar unas super vacaciones en compañía de mis amigos y familiares.

VIVA MEXICO!

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Vuelvo a la paz…

Apenas hace unos días que llegamos a casa, después de unas largas vacaciones en Monterrey, mi ciudad natal.

Volamos el 17 de diciembre, y los días antes de Navidad se fueron como agua entre posadas, reuniones y fiestas. Disfruté mucho de cada reunión, donde saludamos a familiares y amigos, comimos de todo y pasamos ratos muy agradables. Como había mencionado antes, este año mis abuelos realizaron la posada del día 23 de diciembre, el 24 la pasamos en un restaurante y el 25 celebramos la Navidad en casa de mis papás. Hubo muchos regalos, mucha comida, muchas fotos y muchos momentos para recordar!
Del 26 al 29 de diciembre, Tom y yo nos fuimos a San Antonio, Texas donde además de hacer nuestras compras de costumbre, pasamos unos días de descanso sin las niñas que se habían quedado con mis papás. Había muchísima gente, pero encontramos todo lo que andabamos buscando. El hotel no era de 5 estrellas, pero descansamos y agarramos pilas para los días que seguían. Conocimos nuevos restaurantes y comimos mucho, claro… para seguir con la dieta post-navideña!!!
El año nuevo la pasamos en casa de mi hermano menor, donde prepararon una rica cena con carne asada, quesadillas, nopales y botanas! Mis hermanos y Tom tronaron cohetes a morir y comimos las tradicionales uvas para brindar por el año nuevo.El 2010 empezó muy bien y como ya es costumbre, celebramos el cumpleaños de Victoria en Monterrey. Esta vez en casa de mis papás, donde rompimos piñata, comimos pastel y la princesa recibió muchos regalos. Ya cumplió 5 años y solo le queda 1 por celebrar en México. Después, le tocará a Catalina celebrar el suyo cuando visitemos México en verano.
Volamos el 10 de enero de regreso y Alemania nos recibió con mucho frío y montones de nieve por donde quiera. Creo que nunca había visto tanta nieve en mi casa, y por lo que he oído hacía muchos años que no había un invierno tan frío. Ya me tocaba!
Después de desempacar las 6 maletas que trajimos, tener el coche en el taller por un par de días porque se murió justo despues de que llegaramos, y de celebrar el cumpleaños de Victoria con sus amiguitas alemanas, vuelvo a la paz… a mi rutina… a mi vida normal.
Fueron casi 4 semanas de vacaciones, y aunque se pasa rápido, creo que en esta ocasión disfruté cada día muchísimo y por lo mismo, me parecieron muy largas y placenteras. Como siempre, faltaron amigos de saludar, restaurantes que visitar, y cosas que hacer, pero de todas formas regresé feliz de todo lo que conocimos e hicimos en tan corto tiempo.

Pero el título de esta entrada no solo se refiere a mi paz o tranquilidad al volver a casa, sino literalmente porque vuelvo a un lugar pacífico y seguro. Con gran tristeza, tengo que aceptar que Monterrey al igual que el resto del país es zona de guerra. Una guerra no oficial y obviamente no aceptada por sus políticos, pero mas que declarada entre carteles del narcotráfico y grupos de delincuentes. Triste… muy triste!
El año anterior, ya había escuchado y leído mucho… las extorsiones se volvían cotidianas: aún a pequeños y medianos negocios, los robos y secuestros eran cosa de todos los días, la gente empezaba a tener miedo y poco a poco, cambiaba su rutina para sentirse más seguros. Pero ahora? La situación se ha salido de control y ha llegado a límites jamás imaginados. Monterrey era una ciudad segura, claro con los delitos y problemas de una ciudad grande, pero ahora ya no hay diferencia entre las ciudades fronterizas, el Distrito Federal o Monterrey. En todas partes se lee acerca de casos de “levantones”, de balaceras, de asesinatos… ya es común que te roben el coche con pistola en mano, no importa si estas saliendo de tu casa, si estas recogiendo a tus hijos de la escuela o si estas en un alto en una calle transitada. Simplemente llegan, te piden las llaves y como si nada se llevan tu carro enfrente de tus narices. Y la autoridad? Mmmm… el delito se denuncia por cuestiones del seguro, para recuperar al menos el valor del coche, pero es casi seguro que no lo encontrarán y menos aún, que encuentren al delincuente que se lo robó!
En esta ocasión, mas de una persona me dijo “que bueno que no vives aquí”. No lo puedo creer!!! las manos me tiemblan al escribir estas líneas y me cuesta trabajo imaginar cómo pueden vivir con ese miedo a diario. Yo no sueño con volver a México, pues mi vida ya esta hecha aquí… pero de todas formas amo a mi país y quisiera volver aunque sea de vacaciones con la tranquilidad de siempre. Cómo es posible que una minoría se salga con la suya y le robe la “paz” a millones de personas? Gracias a Dios ya no vivo allá, pues creo que no podría soportar tener miedo continuamente… que si las niñas son secuestradas al salir de la escuela, que si me robarán el carro mientras estoy en misa, que si le pedirán dinero a mi esposo por tener un negocio, que si me asaltan al salir del supermercado, que si entran a mi casa a robar lo que con mucho trabajo hemos podido comprar, que si me atravieso al ocurrir una balacera, que si estoy en un restaurante mientras llega un grupo armado a llevarse a alguien, que si me llaman por teléfono para asustarme… suena exagerado? ojalá fuera solo exageración y no la realidad de tantas personas que conozco y que ya tienen miedo incluso de contestar el teléfono, abrir la puerta de su casa o salir de noche.

Rezo para que pronto llegue la paz a México entero, que se encuentren soluciones a tantos problemas que le aquejan, que la autoridad cumpla con su deber, que la gente viva sin miedo, que el narcotráfico no reine en este país tan maravilloso y que la desgracia no llegue a casa de amigos y familiares. Rezo y ruego a Dios, a la Virgen María y a todos los Santos para que así sea. Desgraciadamente no puedo hacer más. Sólo rezar, rezar y rezar!

A punta de piedra!

Seguramente han escuchado la expresión “a punta de pistola” cuando alguien amenaza a una persona con un arma para robarlo, asustarlo o asesinarlo. Yo ahora aplico la frase “a punta de piedra” para una situación similar que en dos ocasiones distintas me han sorprendido. Ahora les explico cada una de estas historias…

La primera fue hace algunos años (casi 10 para ser precisos) y me encontraba trabajando en Colombia por varios meses. Cómo estaba estudiando la maestría, tuve que trasladarme a Peru donde el Tec tenía un campus y donde podía tomar mis clases sin tener que volar hasta México cada dos semanas. En esas idas a Lima, conocí a Marco, quien fue mi novio y guía turística por esos rumbos. Recuerdo que una vez que veníamos de algun sitio de interés, nos detuvimos en un semáforo en rojo y noté como Marco empezaba a ponerse nervioso. En eso se acerca un tipo a la ventana y con piedra en mano, no crean que una piedrita redondita o pequeña sino más bien un peñasco de picos y grande, y Marco inmediatamente le dio un billete por una pequeña abertura de la ventana. Me sorpendí porque era mucho dinero para una “limosna”, y tan pronto cambió el semáforo a verde, arrancó a toda velocidad y me explicó que esos tipos ya tenían una tarifa estándar para los conductores… y si no se las dabas, te golpeaban el carro o te quebraban la ventana con tremenda piedra. Era en la tarde, y era un crucero bastante concurrido y de avenidas! No hice más que asustarme ante dicho incidente y preguntarme cómo era posible que esas cosas sucedieran a plena luz del día y sin acción de la autoridad. Marco me aclaró que era un barrio conocido como “peligroso”, pero aún así no dejaba de austarme como los conductores eran presa de dichos abusos dia-ra-men-te!

Justo ayer me comentaba mi mamá de algo similar que pasó en Monterrey durante lunes y martes. A unos jóvenes les dió por cerrar algunas avenidas de la ciudad en la hora pico (a eso de las 7pm), dizque para protestar en contra del ejército. El bloqueo duró ambos días un par de horas, y los conductores afectados sólo podían quedarse esperando a ver a que horas se retiraban los “tapados” (porque traían pasamontañas y luego leí que hasta andaban drogados). En dicho período de tiempo y para aprovecharlo, algunos de los chavos se encargaron de extorsionar a los conductores… o les daban lo que trajeran: anillos, dinero, celulares, o les golpeaban el carro con tubos, palos o PIEDRAS!

Vaya que si el mundo es un huevo, y las fechorías son las mismas en todas partes del mundo. Dos momentos distintos en el tiempo y la geografía, pero dos situaciones igual de tristes y vergonzosas! Qué le pasa a nuestra querida ciudad de Monterrey?! Acabo de leer que ayer intentaron bloquear nuevamente las avenidas de la ciudad, pero ahora sí actúo la policía a tiempo y los regiomontanos no tuvieron que soportar dichos abusos otra vez. Pero una vez que la idea se propaga, ya no habrá calle o día libre de “intentos de bloqueo”. Y a la gente solo le queda resignarse y acostumbrarse a un problema mas! Realmente una situación muy triste y que me llena de impotencia. Ojalá algún día Monterrey vuelva a ser el de antes… ojalá!

El Miedo…

Hay muchas formas de llamarlo: miedo, temor, pánico, fobia… dependiendo de la situación, la gravedad, etc.  A lo que me quiero referir hoy es a ese sentimiento de falta de tranquilidad, a no poder sentirte capaz de controlar una situación en particular, o a sentirte agobiado por algo.

Yo tengo miedo a muchas cosas… como por ejemplo, a una enfermedad terminal… a perder a mi esposo o a mis hijas en un accidente… a no estar en México en los últimos días de alguno de mis familiares cercanos… a perder mi casa por una catástrofe (gracias a Dios no vivo en área de terremotos, sunamis o tornados… pero uno nunca sabe)… en fin, como cualquier persona normal, tengo miedo a ciertas cosas. Pero digamos que estos temores no afectan mi vida diaria ni atormentan mi cabeza de forma contínua. Simplemente si alguien me pregunta, contestaría que a eso le tengo miedo. No le tengo miedo a la muerte, pero sí a dejar a mis hijas sin madre… jeje!Pero a lo que sí no le tengo miedo es a:
– ser secuestrado al salir del supermercado
– a que me rompan los cristales del auto en un estacionamiento público
– a encontarme en medio de una balacera a plena hora del día en una calle transitada
– a que secuestren a mis hijas al salir del kinder
– a ser timado por un empleado en una tienda, restaurante, hotel, etc
– a recibir llamadas anónimas con amenazas
– a encontrar cadáveres o partes humanas en la calle
– a abrir la puerta de la casa a desconocidos
– a cargar gasolina por la noche
– a sacar dinero del cajero a cualquier hora
– a dejar la bolsa en el carrito del super mientras busco algún producto
– a dar mis datos personales cómo número de hijos o si estoy sola en casa, en una conversación cotidanea
– a ser espiada para conocer mis movimientos

Debe ser terrible tener esos miedos cada día de tu vida, y realmente admiro a la gente que pueda sobrellevar una situación de miedo permanente sin que afecte su trabajo, sus relaciones personales o su salud. Día a día, mas ciudadanos mexicanos se despiertan con esos miedos sin poder hacer nada para evitarlos. Sólo esperan que algún día la tranquilidad y la paz vuelvan a sus ciudades, a sus calles, a sus hogares.

Ruego a Dios para que México pronto vuelva a ser un país seguro… porque si estas fobias y pánicos continúan como hasta ahora, ya no será emocionante ni divertido ir a Monterrey de vacaciones. Qué triste, verdad?

Triste…

Hace un rato, Victoria me pescó llorando mientras veía un video que me mandaron por correo… uno de tantos, pero este realmente me sacó más de una lágrima. Me preguntó asombrada, estas llorando? y le digo que sí… después venía la pregunta de moda: Porqué?!… mmm, y solamente le pude decir: “estoy triste”. Crying

Y cómo no estar triste al ver a Alejandro Martí en una entrevista con López Dóriga, y ver esa entereza de hombre que ha pasado una de las peores pesadillas que le puede pasar a un padre de familia. Ya todo lo mundo lo sabe, o al menos no debe haber un mexicano que no sepa de la tragedia que pasó la familia Martí hace unas semanas al enterarse de la muerte de su hijo Fernando (de tan sólo 14 años) en manos de sus secuestradores, y peor aún, que sugieren eran de la policía y a los que ya habían pagado su rescate.
La entrevista te deja con la piel chinita… con un nudo en la garganta y con los ojos llorosos. Es increíble ver que saque valor de esta tragedia para luchar por un México que esta en una de sus peores crisis de seguridad. En su semblante se ve una mirada triste, un padre destrozado pero aún con ganas de unir a los mexicanos para que defiendan lo que es suyo. Es digno de admirarse y espero que realmente su acción tenga buenos resultados a corto plazo.
Qué pasó con ese México que dejé hace unos años? Claro que ya había secuestros y la delincuencia ya disfrutaba de esa “impunidad” que se ha vuelto tan normal hoy en día. Pero en pocos años, la criminalidad se ha tornado muy violenta, más sangrienta y más común. Los casos abundan y aunque uno no quiera leer tanta tragedia, es raro no recibir noticias o correos de conocidos diariamente. No sé dónde vaya a parar esto, pero deseo de todo corazón que las autoridades hagan su trabajo y la sociedad civil demande lo que es su derecho: vivir en paz y sin miedo en su patria.Para los que tengan interés, aquí les paso el video al que hago referencia:
http://video.esmas.com/noticias/voy-a-luchar-por-mexico-dice-alejandro-marti/4/32584#canal_video
Agarren su caja de pañuelos… dura cerca de 20 minutos.

 

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