El diario personal de una mujer, mexicana, migrante y mamá que vive en Alemania… sus experiencias, sus anécdotas y sus opiniones!

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Un año de COVID- 12 cosas positivas

Después de mis últimas entradas que no han sido nada optimistas, he decidido copiarme una idea muy linda de mi amiga Yadira. Ella es también mexicana viviendo en Alemania, pero en la capital! Y así como yo, tiene su blog que más de una vez me ha inspirado a copiarla, jiji.

Ya tenemos un año viviendo entre mascarillas, “lockdowns”, contagios, distancia social y mil cosas que ni en mi peor pesadilla hubiera imaginado. Ya estoy harta y temo estar entrando en una depresión porque ando de un humor de perros y poco o nada me alegra el día. Así que para hacer una pausa de todo este negativismo que me rodea, hice una lista como la de Yadis con 12 cosas positivas que he aprendido o han sucedido en los últimos 12 meses.

1. Trabajo. Desde hace 3 meses trabajo en una pequeña empresa cerca de Stade como informática. La mayor parte del tiempo me la he pasado aprendiendo el software que ellos mismos desarrollaron para el control de permisos de construcción, y que se implementa en las oficinas de gobierno correspondientes. Pero poco a poco ya voy haciéndome cargo de proyectos, capacitación y soporte. Estoy muy contenta por la oportunidad que me han dado, considerando que estuve fuera de mi profesión muchos años. Sigo batallando con mi alemán, sobretodo escrito, pero mis colegas me echan la mano y voy mejorando día con día.

2. Deporte. Por cuestiones de salud, me han obligado a hacer ejercicio para fortalecer los músculos de mi cintura, cuello y espalda. Eso de los gimnasios no es para mí, y con la pandemia como quiera hubiera sido imposible visitarlos, así que me compré un programa de CDs con rutinas diferentes para 12 semanas. No voy a decir que lo hago diario, porque mentiría, pero procuro hacerlo 4 veces por semana por la mañana. Me siento muy bien desde entonces y sí he notado diferencia en mi energía y fuerza 🙂

3. Peso. A pesar del encierro y el poco contacto social, mi peso corporal no ha aumentado y trato de cuidarme para no subir. Nunca he tenido problemas en este tema, pero después de los 45 si he notado que si me pongo a comer todo lo que quiero, ya no es como antes, que mi peso se conservaba igual. Así que a bajarle a los antojitos…

4. Alimentación. El año pasado finalmente cedí a las recomendaciones de unas amigas para probar los búlgaros (Kefir). Ya había oído mucho de ellos y me resistía… pero he de confesar que fue una buena idea integrarlos en mi dieta diaria. Cada mañana, cuelo la leche donde los búlgaros se reproducen y la mezclo con fruta para prepararme un buen “smoothie” de desayuno. Ya me acostumbre al sabor y mi estómago funciona de maravilla.

5. Bowls. También en el tema de alimentación, algo nuevo que empecé a hacer este año por cuestiones de falta de tiempo y que tengo que llevar comida al trabajo, fue preparar los famosos “Bowls”. Compré un libro y cada semana pruebo una o dos recetas diferentes. Sé que no es una moda reciente, pero para mí es la novedad y de verdad que son muy prácticos, ricos y saludables. Me encanta comprar ingredientes desconocidos para preparar un “Bowl” nuevo.

6. Piano. Cuando empezó la pandemia decidimos comprar un piano para nuestra hija mayor y para mí, pero como era de esperarse, la que lo usa casi a diario soy yo! Es mi mejor pasatiempo en estos días y procuro practicar mínimo media hora diaria. Me relajo, me ayuda con la concentración y aprendo canciones nuevas. Después de 30 años de no tocarlo, nunca imagine que iba a agarrarle tanto cariño a un antiguo pasatiempo.

7. Rompecabezas. Otro buen pasatiempo cuando no se puede salir ni reunirse con nadie, es armar rompecabezas! Empecé con uno de mariposas, luego uno del día de muertos/película Coco. Durante estos días de vacaciones estamos armando uno en familia sobre cosas típicas en el mundo. Interesante y divertido a la vez!

8. Salud. Algo muy bueno en estos 12 meses es que toda la familia ha sobrevivido sin enfermarse, no sólo del COVID sino de otras enfermedades. Las visitas médicas durante este año han sido solo para control y la única visita al hospital ha sido para recoger a mi amiga Regina cuando le pusieron un marcapasos. No me puedo quejar y espero así sigamos…

9. Pequeños cambios. El proyecto de remodelación de uno de los cuartos de baño se ha retrasado, pero no por eso no ha habido cambios en casa. Ahora que ya tengo un sueldo seguro, me he dado unos lujitos para cambiar tapetes, marcos y cosas de la cocina. Incluso ordené un montón de tuppers nuevos para reemplazar todos los viejos que tenía desde que me casé, jiji. No son grandes proyectos, pero si le dan un nuevo aire a las habitaciones y a la vida diaria!

10. Política. Yo que me quejo del gobierno a diario, he decidido participar activamente en la política de mi barrio. Como soy la encargada de la página de internet, la alcaldesa me invitó a participar y pues porqué no? Así puedo conocer gente del barrio y proponer ideas nuevas para mejorar problemas de la comunidad. Apenas hace unas semanas fue la primera reunión (virtual por supuesto) y en los próximos meses habrá más para planear el plan de trabajo para las elecciones de septiembre. Obviamente empiezo como “achichincle”, pero igual y me gusté y al rato termine de canciller, jaja!

11. Coche nuevo. Mi marido recibió la oportunidad de tener un coche de la empresa donde trabaja, y desde octubre tenemos coche nuevo. Es obviamente propiedad de la empresa y ellos pagan seguros, revisiones, reparaciones, etc, pero mi marido paga una módica cantidad para poderlo usar también de forma privada. El plan es que en verano cambiemos también mi coche, pero ya veremos.

12. Y por último, termino con la misma idea de Yadira. Doy gracias a Dios de que no me he vuelto loca, aunque ya me falta poquito. También agradezco que mis hijas y mi marido, así como mi familia en México sigue bien, tanto de salud física como mental. Y le pido a Dios con todas mis fuerzas para que esta pesadilla termine pronto.

La lista podría ser un poquito más larga, pero la dejo hasta aquí. Para todos aquellos que están como yo, al borde de un ataque de nervios, les recomiendo este ejercicio. Ponerse a pensar en las cosas positivas que han vivido en estos 12 meses, escribirlas y porqué no? Compartirlas para que otros hagan lo mismo. Ayuda a distraerse, a darse cuenta que no todo es tan malo y que hay mucho que agradecer.

Muchas gracias por leerme y espero hayan tenido una linda Pascua. La nuestra fue muy aburrida y al igual que la navidad, el día de reyes, el carnaval, etc… la Semana Santa me pasó de noche y siento como si el tiempo estuviera detenido. Las festividades han pedido importancia y se viven como un día cualquiera. Ni fotos, ni invitados, ni placer… de momento el departamento que habíamos reservado para estos días lo reservamos para mediados de mayo en el puente de la Asención del Señor, veremos si para entonces nos dejan viajar al mar Báltico o seguimos en “Lockdown”.

Cuídense mucho y hasta la próxima!

Adiós a mi mochila roja

Hace exactamente nueve años que escribí una entrada titulada “soy la de la mochila roja” y era para hacer referencia a una mochila roja que siempre cargaba a mis clases de español. Todavía sobrevive y me acompaña a todos mis clases, tanto en la universidad como en la VHS (Volkshochschule).
Y ahora ha llegado el momento de jubilarla. Fueron muchos años de fiel compañía pero como todo en la vida, ha llegado el día de cambiar de aires y a partir de enero volveré a mi profesión de informática.


La semana pasada fue la semana de despedidas, un curso en la universidad y 5 en la VHS Stade. De los dos cursos que había comenzado en la VHS Buxtehude no pude despedirme personalmente porque los cursos se interrumpieron en noviembre por la pandemia y no les alcancé a avisar de mis planes laborales para el 2021.
No cabe duda que extrañaré mucho mi vida de profesora de español y a mis alumnos. A lo largo de los años agarré mucha experiencia, conocí a mucha gente y aprendí a amar esta profesión. Soy organizada y paciente, cualidades que siempre me ayudaron a simpatizar con mis alumnos y me tomaban cariño con facilidad.


La noticia de dejarlos le cayó como bomba a mas de uno, pero al final terminaron felicitándome por mi nuevo trabajo y deseándome mucha suerte.
No me despido al 100% porque uno nunca sabe y quizás en un futuro vuelva a las clases de español. Pero de momento decidí dejar todos los cursos, incluso los particulares para concentrarme en mi nueva rutina de trabajo de tiempo completo.

Estoy segura de que muchas cosas cambiarán en mi día a día y no sólo extrañaré el tiempo libre en el que podía tomar café con amigas, irme de compras o simplemente ver una serie de Netflix. Además, tendré que acostumbrarme a comer “cosas simples” en la oficina, sea que lo compre o lo lleve de casa y mis hijas tendrán que calentar lo que deje hecho o cocinar algo rápido para posteriormente comer solitas. Sí, ya están grandes y no dudo de sus capacidades, pero era muy bello escuchar a Catalina desde la puerta cómo adivinaba por el olor lo que comeríamos, o las charlas después de comer mientras recogíamos juntas la mesa. Pero ahora ya no tendré cursos por la tarde-noche, de tal forma que podré cenar siempre con las chicas y mi marido si no está de viaje.

Desde hace un tiempo que las niñas se van solas en autobús a sus clases de baile y citas médicas, así que en ese tema no habrá grandes cambios. Y también desde hace años que no es necesario que revise sus tareas o les pregunte para un examen, por lo que tampoco extrañarán mi ayuda o presencia por la tarde.

Es increíble lo rápido que pasa el tiempo… 11 años de docente y parece que fue ayer cuando apenas comenzaba nerviosa y sin mucha idea de cómo explicar la gramática del español. Supongo que así comenzaré la siguiente etapa, nerviosa y sin mucha idea de los programas computacionales que tendré que dominar en poco tiempo para poder dar asesoría y entrenamiento. Pero así como lo hice en el campo de los idiomas, estoy segura que no me será difícil lograrlo en el área de informática.

Cierro un capítulo y mi oficina en casa que está llena de libros y material que apoyaron en cientos de horas de clases de español. Quedan los lindos recuerdos, los logros de decenas de alumnos y las palabras de agradecimiento con las que nos despedimos la semana pasada.

Las despedidas no fueron tan sentimentales como esperaba ya que con tanta medida de higiene no fue posible hacer el tradicional “buffet” en el que compartíamos lo que llevábamos de tomar y comer, tampoco hubo fotografías ni abrazos.

Además, algunos alumnos cancelaron de último momento su asistencia por el aumento de casos de Covid en la ciudad, así que en todos los grupos hubo poca gente, pocas ganas de tener una reunión navideña y poco que compartir.

Lo que no faltó fue el tradicional regalo de agradecimiento de fin de curso, y sabiendo que era el último mis alumnos me sorprendieron con muchas flores, tarjetas, un bolígrafo, entre otros lindos detalles. Y tampoco faltaron los buenos deseos para mi futuro profesional, las palabras de agradecimiento y los comentarios de que si no me gusta mi nuevo trabajo, allí estarán esperando mi regreso.

Así que adiós a mi mochila roja y todo lo que incluía dentro 😦

Retomando un antiguo pasatiempo

De niña y adolescente toqué el piano por muchos años, hasta que los deberes de la escuela no me dejaron tiempo para practicar y lo dejé de una y para siempre.

Bueno, eso creía yo… mi piano se quedó en Monterrey y no me había vuelto a interesar tocarlo, incluso cuando nuestra pequeña hija empezó a tomar clases de piano. Para practicar, el abuelo Martin nos pasó un viejo teclado y ni por error, pensé en volver a intentar alguna pieza.

Pero en estos días de cuarentena con tanto tiempo libre, volví a pensar en una idea que el año pasado me había estado rondando la cabeza. Y si compramos un piano? Al comentar mi idea con la familia, nuestra hija mayor comentó que le encantaría aprender a tocarlo. Y bueno, ya con dos personas interesadas en la familia y con una que ya tiene conocimientos, qué seguía?

Pues comprarlo! Ese mismo día lo busqué por internet, comparamos precios con un distribuidor local y se pidió! Llegó a los tres días y entre mi hija y yo lo instalamos sin perder tiempo.

Es un piano digital marca Yamaha de color blanco. Se puede conectar a mi iPad donde tengo una aplicación llamada Flow Key con la que puedo volver a reaprender lo que bien aprendí de chica y practicar piezas más modernas. Estoy fascinada con mi nuevo pasatiempo.

Además de relajarme, me ayuda a ejercitar mis neuronas porque eso de tocar con las dos manos al mismo tiempo es bastante complicado cuando no sé es joven y bello y se tienen 30 años sin práctica.

Victoria ha demostrado verdadero interés en tocarlo y a pesar de tener conocimientos2EA7B27A-4FBB-410F-A505-854E13F97F94_1_105_c elementales para leer las notas, está intentando sacar una pieza bastante complicada: River flows in you. Y cada nueva sección que practica se la aprende de memoria!!! La mía ya no da para tanto y tengo que seguir una partitura.

Cada día invierto al menos una hora en el piano y es increíble lo rápido que se pasa el tiempo! Obviamente he comenzado con versiones sencillas de canciones como “Perfect” de Ed Sheraan, “Hijo de la Luna” de Mecano y ahora estoy con “Corazón Partío” de Alejandro Sanz. No hay prisa por tocar en conciertos, pero si tengo como meta al menos llegar a tocar piezas como “Para Adelina” que llegué a tocar de adolescente. Ya veremos…

 

 

El tiempo no alcanza

para escribir en este blog y ya van varias semanas sin entrada. Una disculpa 😦 No, ya no estoy de vacaciones ni he estado enferma. Simplemente he tenido más trabajo que de costumbre y el poco tiempo libre que me queda lo estoy invirtiendo en un proyecto personal para el XV años de nuestra primogénita.

No sé exactamente en qué momento el trabajo se multiplicó de tal manera que estoy dando clases a todas horas. Tengo actualmente 5 cursos de español para adultos en la VHS, dos en la universidad privada, además de un curso de alemán para principiantes dos veces por semana y dos nuevos clientes privados. Se puede decir que tengo casi un trabajo de tiempo completo y me estoy volviendo loca entre tantos libros, horarios diferentes y alumnos 🙂

Ya saben que me encanta dar clases, así que no me quejo. Pero como también saben este blog es un pasatiempo y desgraciadamente queda al final de la lista de pendientes cada semana. Ni hablar, nuestra hija mayor cumple 15 años el próximo enero y se me ocurrió prepararle un álbum de fotos con fotos de sus primeros 15 años de vida y me esta llevando más tiempo de lo que esperaba. Tengo miles de fotos por año de las cuales tengo que seleccionar solo algunas, colocarlas por tema, agregar un poco de texto, incluir un diseño lindo y el álbum lleva más de 50 páginas!!! Espero terminarlo a tiempo!

Así que no crean que me olvido de mi querido blog! Espero ponerme al corriente pronto y les deseo un lindo noviembre. Hasta la próxima!

Asociaciones femeninas

Empezando el año decidí dejar mi puesto de vocal en la mesa directiva del Círculo Mexicano Alemán, una asociación que promueve la cultura mexicana en la ciudad de Hamburgo. Sigo siendo miembro, pero debido a que no podía asistir a las reuniones mensuales de la mesa directiva, decidí dejar el puesto para alguien que pudiera participar más activamente.

El pertenecer a asociaciones en Alemania es casi el deporte nacional… todos forman parte de una asociación deportiva, cultural, de ayuda a refugiados, etc. Y yo no me podía quedar atrás! Este año me inscribí a dos asociaciones femeninas que conozco desde hace años pero que por alguna rara razón no me animaba a entrar. Una de ellas existe a nivel nacional y la otra a nivel regional, y ambas tienen presencia en mi ciudad Stade, así que no necesito dedicar mucho tiempo para asistir a los eventos o reuniones.

La primera es KFD (Katholische Frauengemeinschaft Deutschlands), la asociación femenina más grande de Alemania con casi medio millón de miembros. Como su nombre lo indica es una asociación de mujeres católicas y existe desde hace 90 años. Su lema es “creer y vivir con pasión”. Y no se trata de una asociación enfocada solamente a la religión, sino también tiene participación en la política, apoya la conservación del medio ambiente y busca reforzar el rol de la mujer en la sociedad alemana.

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En mi ciudad el grupo es pequeño y tiene reuniones mensuales, donde se habla de un tema particular y a lo largo del año organiza actividades y proyectos con diversos fines. El último, por ejemplo, consistió en reunir marcadores y colores usados para reciclarse, y donar lo reunido a instituciones educativas en África.

La segunda se llama “Landfrauen” (Mujeres del campo), y no, no se imaginen a agricultoras o granjeras. Su nombre se conserva a pesar de que ya no sólo existe la asociación en zonas rurales ni incluye exclusivamente a mujeres dedicadas a la agricultura. Fundada en 1948 y también con casi medio millón de miembros en el país, esta asociación tiene como objetivo mejorar la calidad de vida de la mujer en ámbitos de educación, igualdad de derechos, compatibilidad de trabajo y familia, etc.

En Stade esta asociación es muy activa y cuenta con casi 6,000 miembros en 10 subdivisiones regionales. Organizan visitas culturales, seminarios con temas diversos, cursos y talleres, actividades deportivas e incluso un viaje al extranjero una vez al año.

Apenas tengo poco tiempo en ambos grupos, pero hasta ahora me he sentido bienvenida y agusto con todas las damas. Hay de todas edades aunque como pueden imaginarse, la mayoría es mayor porque son las que tienen más tiempo libre 🙂 A mí no me importa la edad, sino que tengamos gustos en común y ganas de hacer cosas diferentes, además de compartir el interés en conocer gente nueva.

Seguramente en un futuro les contaré de alguna que otra actividad o proyecto relacionado con estas asociaciones femeninas que mueven mucho en la sociedad y vida de este país.

Stageweek 2.0

Las vacaciones de primavera este año fueron muy activas, sobretodo la primera semana! Por un lado, tuve la experiencia de dar un curso intensivo de español en la escuela popular (VHS) donde trabajo dentro del programa “Bildungsurlaub”. Y por otra parte, las niñas participaron por segunda vez en un taller de teatro y baile en el auditorio de la ciudad.

Mientras que yo daba clases de español, mis hijas ensayaron de 6 a 8 diarias diferentes coreografías, canciones y diálogos que presentaron el domingo 14 de abril por la noche. Este taller es organizado cada año por un equipo de artistas y mis hijas participaron por primera vez hace dos años y medio.

Normalmente se lleva a cabo en las vacaciones de otoño, pero por cuestiones de logística el año pasado se pospuso para Abril. No teníamos planes de viajar y como yo estaría ocupada toda la semana dando clases, quedaba perfecto para que las chicas estuvieran entretenidas.

He de confesar que la mayor no tenía nada de ganas de dedicar una de sus semanas de vacaciones en ensayos intensivos, y casi casi fue obligada por mí. La pequeña estaba muy entusiasmada y no opuso resistencia. El taller empezó el domingo 7 de abril a las 10 de la mañana y durante 8 días consecutivos ensayaron de 9 a 5 de la tarde más o menos.

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En esta ocasión participaron 80 niños y jóvenes entre 10 y 25 años y el resultado fue espectacular. Invitamos a los abuelos paternos y todos quedamos muy satisfechos con la presentación del musical que duró casi una hora y media, donde interactuaron 4 grupos entre bailables, coros y diálogos.

El tema esta vez fue relacionado a las redes sociales y la tecnología. Fue muy divertido ver a los más chiquitines disfrazados de “emojis” y las lágrimas de emoción rodaron al ver al equipo completo en el bailable final. Una semana intensa y muy provechosa, que culminó con un musical de primera 🙂

¿Cuál fue la primera pregunta después de salir del teatro? “¿Podemos participar a la próxima?” Lo sabía! Aún la mayor quedó feliz después de la experiencia y no dudo que seguirán formando parte del equipo de artistas de Stageweek muchos años más. Doy gracias por este tipo de actividades que fomentan el arte de una forma sencilla y que están al alcance de todos, aún en ciudades pequeñas como Stade.

Y bueno, una vez más estoy convencida que vale la pena ser estricta y “obligar” cuando no se tienen “ganas”. Aprender en actividades cómo esta no tiene precio y el fruto es increíble!

 

Año nuevo, vida nueva

El 2019 apenas va comenzando, pero mis hijas no podrían estar mas felices con la nueva vida que les ha traído el año nuevo. Sí, una vida diferente a la que habían tenido hasta ahora, la cual compartían con su hermana prácticamente día y noche. Como les escribí hace unos meses, sin darnos cuenta las niñas crecieron y llegó la hora de que dejaran de compartir una habitación para dormir y otra para estudiar.

Durante 12 años durmieron juntas porque la casa no es muy grande y sólo tenemos dos dormitorios. Siendo ambas niñas y llevándose sólo año y medio entre ellas no fue difícil. Cada una tenía su cama y su armario, y en una habitación adicional cada quién tenía su escritorio pero uno enfrente de otro. Así que al llegar de la escuela pasaban las horas juntas en el estudio y si una tenía dudas o necesitaba alguien que le hiciera un dictado, no tenían ni que moverse de lugar para encontrar ayuda.

Pero la adolescencia llegó y con ella la necesidad de un espacio propio. Así que empezamos un proyecto que tardó casi 4 meses y que convirtió la casa en un caos total porque se involucraron 4 o 5 habitaciones simultáneamente para mover o almacenar muebles mientras se llevaban a cabo las tareas de renovación en alguno de los cuartos.

Nuestra hija mayor de 14 años tiene su nuevo dormitorio en el sótano, donde teníamos un bar con un sofá cama que servía de cuarto de huéspedes y salón de fiestas 🙂 Y la menor de 12 se quedó en su habitación original pero ahora es sólo para ella! En qué consistió el proyecto?

  • Primero en sacar todos los muebles del cuarto-bar y distribuirlos en otros dos cuartos del sótano que sirven de taller y almacén:

  • Quitar el tapiz viejo que fue una pesadilla porque abajo se encontraban otros dos tapices más viejos…. fue horrible!

  • Emparejar las paredes. Esta fue la única actividad que no hicimos nosotros, sino que contratamos a un albañil. Terminó en 2 horas :p
  • Pintar todo de blanco a excepción de una pared en gris

  • Quitar alfombra vieja y poner la nueva.

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  • Comprar, transportar y armar nuevo armario

  • Colocar cama, escritorio y armario para cosas de la escuela

  • Últimos detalles: colgar cuadros, repisas, etc… Habitación #1 terminada, ahora la siguiente…

  • Desarmar armarios, colocar colchón en la habitación de la hermana para que durmiera mientras trabajábamos y guardar todo en cajas y bolsas que ocupaban toda la sala!

  • Buscar nuevo lugar para las mascotas! Mientras estuvieron en el comedor…

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  • Originalmente íbamos a pintar sobre el tapiz, pero a nuestra hija no le gustó como se veía la textura, así que también tuvimos que quitar el tapiz. No fue tan difícil como en el otro cuarto, pero tardamos varios días…

  • Pintar de blanco y gris las paredes y techo

  • Sacar alfombra vieja, cortar la nueva y colocarla

  • Volver a armar cama y armarios

  • Subir escritorio y colgar cuadros

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  • y listo!

  • El sofá cama y las mascotas quedaron en el cuarto que se usaba como estudio

Y todos felices y contentos!!! Fue un proyecto muy largo e intensivo, pero como pueden ver en las fotos un trabajo de equipo! Las chicas ayudaron en casi todo: en quitar el tapiz, pintar, armar o desarmar muebles, guardar y sacar ropa, libros y mil cositas que tenían en cajones, y ellas solas se encargaron de ordenar TODO en sus nuevos armarios y cajones.

No tienen idea de las bolsas de basura y de cosas que ya no quieren, que salieron de su dormitorio y estudio! Increíble!!! Todavía está pendiente revisar libros, juguetes y ropa que tendré que organizar para donar, tirar o regalar. Pero las chicas ya tienen sus habitaciones desde año nuevo, y ahora duermen y hacen sus tareas solas. Para mí es un poco triste verlas solitas en sus cuartos y no oír sus risas mientras hacían sus deberes. Pero es la ley de la vida, y poco a poco se van independizando… ahora cada quien pone la música que le gusta, prende la luz para leer sin molestar a la otra y puede invitar a una amiga sin que la hermana tenga que salir de la habitación.

Todavía están pendientes de llegar las persianas y a la pequeña le falta un espejo para su peinador. Ambas estrenaron lámparas de techo nuevas que tienen control remoto para cambiar intensidad de iluminación o tonos, una mesita de noche y su respectiva lámpara. Además, ahora cada quien tiene una laptop para hacer sus tareas y bocinas para escuchar su música favorita. En verano les compraremos camas grandes y con eso quedará el proyecto terminado al 100%.

Ufff! No cabe duda que el año empieza con el pie derecho y que estoy disfrutando mucho mi nueva etapa de madre de dos adolescentes! Que siga la diversión, el aprendizaje y la aventura!!!

 

Llegó la hora…

de separar a las hermanitas! Después de casi 13 años de compartir habitación, ha llegado la hora de independizarse y gozar de una habitación para cada quién. Para los mexicanos no es raro compartir habitación con uno o mas hermanos, pero en Alemania no es así y en 15 años en este país no he conocido a nadie que tenga a dos hijos en una misma habitación. Sean o no del mismo sexo.

Yo no tengo hermanas, así que tuve la dicha de tener una habitación para mí sola pero mis dos hermanos compartieron una habitación hasta que el mayor se casó a los veintitantos. Lo más normal, no?

Y yo fui feliz con mis dos pequeñas en una misma recámara, jugando, leyendo y IMG_6229durmiendo juntas. Ya ni me acuerdo desde cuando me están pidiendo una solución para que cada una tuviera una habitación. Nuestra casa no es muy grande y solo tiene dos recámaras en la planta alta, ninguna lo suficientemente grande para dividirla en dos. Los dueños anteriores tenían dos hijos adolescentes cuando nos vendieron la casa y el hijo dormía arriba mientras que la hija tenía una habitación en el sótano. Desconozco desde qué edad dormía la niña abajo, pero nunca me hice a la idea que alguna de nuestras hijas durmiera ahí de pequeña. Ahora que la mayor está por cumplir 14 años, me parece aceptable que ella se pase al sótano y dejar a la hermana menor de 12 en su actual habitación.

Cada opción tiene sus ventajas y desventajas… no me atrevería a decir qué es mejor, si compartir habitación o dormir solo desde pequeño. Cada familia dentro de cada cultura decide lo mejor y adecuado para sus hijos y en nuestro caso tendremos experiencia con las dos, durante 12 años compartieron una recámara y por no sé cuantos más, tendrá cada una su habitación individual. En nuestro caso fue lo ideal y veremos si se extrañan, aunque ellas dicen que no 🙂

Ya no teníamos excusa para seguir esperando y este verano hemos empezado un proyecto que no solo implica renovar una recámara y la actual habitación de huéspedes/bar en el sótano para convertirla en recámara, sino también el estudio que ahora será el cuarto de invitados y dos cuartos más en el sótano donde tenemos que acomodar los muebles del bar.

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Adiós bar!

La recámara de las niñas tuvo primeramente un tapiz amarillo y una alfombra anaranjada porque no sabíamos si nuestro primer bebé sería niño o niña. La decoración neutral de Winnie Pooh sirvió unos años para después pasar a la de Princesas de Disney con más rosado. Hace 4 años las princesas fueros destituidas y sustituidas por sirenas, delfines, olas y color azul en tapiz y alfombra.

Imposible conservar los delfines y sirenas (demasiado infantil, dicen), así que ambas recámaras requieren nuevo tapiz y nuevas alfombras y cortinas. Armarios y lámparas para la mayor, mueble con cajones para la menor, los escritorios sólo se mudan del estudio a cada recámara y el próximo verano estrenarán camas matrimoniales que es también la norma en Alemania, con eso de que el novio/a se queda a dormir en casa. No! No se aceptarán novios todavía, pero las camas grandes no estorban 🙂

Muchos cambios, mucho que reacomodar y otro tanto que tirar. Quitar tapices viejos y alfombras, elegir nuevos diseños y colores, tapizar o pintar, armar muebles y decorar a su gusto! Un proyecto lleno de trabajo pero que trae vida, movimiento y cosas nuevas a nuestro hogar! Nada de aburrimiento y mucho por hacer! Nuestras hijas tienen edad para colaborar y con tanta ilusión, no se les hace pesado convertirse en albañiles por un par de meses.

Ya les iré contando como va el proyecto y les compartiré como siempre las fotos de antes y después! Si todo sigue el plan, las chicas podrán estrenar habitación con el cambio de año para coincidir con el cumpleaños #14 de la mayor a principios de enero 2019!

 

Leyendo en español

¡Me encanta leer! Es uno de mis pasatiempos favoritos y además de leer para mí, durante muchos años les leí cuentos a mis hijas cada noche antes de dormir. En español, por supuesto! Pero ahora ya son adolescentes y leen por su cuenta, por lo que no les leo ni cuentos ni nada! Así que cuál no sería mi sorpresa cuando me invitaron a leer un cuento en español pero a niños alemanes!

¿Curioso? Pues no para el proyecto que cada año realiza una asociación llamada “Stade liest e.V.” (Stade lee) en nuestra ciudad. Les cuento de qué se trata…

Durante dos semanas, cada tarde se lee un cuento/historia en un parque infantil en alemán y en un idioma extranjero a todo aquel que quiera participar. La invitación es para mayores de 5 años pero si un hermanito o hermanita menor asiste, no pasa nada. En el programa de este año pueden ver que además del español, se leyó en árabe, turco, italiano, inglés e incluso lenguaje de señas.

Hace un par de años me habían invitado a participar pero no pude por razones de tiempo. Esta vez no tenía ningún otro compromiso y acepté con gusto. Una semana antes conocí a la persona que leería conmigo la versión en alemán y que me prestó el libro que presentaríamos: Don Conejo y Doña Osa. Al igual que todos los libros elegidos para el proyecto, es bilingüe y tiene los textos en ambos idiomas.

El día señalado llegué temprano para buscar estacionamiento y conocí a parte del equipo organizador que ya estaba preparando las bocinas, la alfombra para el público y los boletos de la rifa. Ah, porque al final de cada lectura se rifan los dos libros entre los asistentes.

Tuvimos suerte con el clima, y la tarde estaba soleada y cálida. Justo a las 6 de las tarde después de escuchar las campanadas de las 3 iglesias de la ciudad, empezamos a leer de forma alternada… alemán y español. El público estaba formado por 20 niños y niñas con padres o abuelos que escucharon con muchísima atención la historia de un conejo ordenado y tímido, que busca compañero de piso y que recibe a una osa ruidosa y alegre. A pesar de las diferencias, ambos aprenden a convivir y a adaptarse después de un par de incidentes divertidos.

Cabe mencionar que se buscan personas nativas para que lean las versiones extranjeras, y las personas invitadas para que lean en alemán son “promis” o personajes importantes en la ciudad como la alcaldesa, la directora de la oficina de turismo, la encargada del Archivo de la ciudad, etc.

Al final dos niños ganaron los libros utilizados en la presentación, la cual no duró más de 30 minutos y que terminó con aplausos y caritas contentas cuando se les entregó un paquetito con el material para hacer un osito móvil. Al parecer, cada tarde se les regala un pequeño detalle relacionado al libro leído. Primeramente queríamos llevar panecillos con miel, pero como es temporada de avispas, nos decidimos por un trabajo manual que cada niño podía hacer en casa con mamá o papá.

Fue una experiencia muy enriquecedora y que seguramente repetiré, pues les gustó mucho mi alternancia de voces y efectos especiales, jiji.

Ojalá este tipo de proyectos se realizara en cada escuela, jardín de niños, parque o biblioteca del mundo. El objetivo es sensibilizar a los niños de la riqueza que posee la humanidad con tantos idiomas diferentes. Al escuchar los dos idiomas se percatan de similitudes en palabras, diferencias en la entonación y diversidad de formas de comunicación.

Y para mí fue un placer volver a leer en español a niños atentos e interesados en otras culturas 🙂

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Galería

Proyecto de restauración

Aprovechando un día de sol saqué mis pinceles, pinturas y le dí una manita de gato a todos mis animalitos del jardín! Ahora me doy cuenta que en 16 años he convertido mi pequeño jardín en un zoológico con ardillas, tortugas, conejos y erizos! Claro, todos de cerámica que con la lluvia y estando a la intemperie pierden sus colores y su belleza al paso del tiempo.

Así que manos a la obra!

A pintar! Y hasta ayudante tuve!

Y para evitar que se despinten otra vez, les puse una capa de laca transparente!

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Quedaron brillantes y hermosos, o no?

Y ahora nuestro jardín luce mucho mejor!

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Hasta pronto!

2018, año dedicado a la Gratitud

Una amiga me recomendó el verano pasado el libro “El diario de la Gratitud” de Janice Caplan que en alemán se llama “Das Grosse Glück der kleinen Dinge“: La gran suerte de las cosas pequeñas, cómo la gratitud cambió mi vida. Definitivamente el título en alemán llama mucho la atención y no dudé en comprarlo y leerlo.

Copio un segmento de un artículo sobre el libro:

Todo comenzó una Nochevieja, cuando Kaplan decidió que quería cambiar su actitud vital a través de la gratitud, y lo consiguió. Ese nuevo año se propuso dos objetivos: escribir un diario dando las gracias al menos por una cosa al día, y hacer una extensa investigación sobre los efectos de la gratitud en su vida y en la de los demás.

Mediante múltiples entrevistas a decenas de expertos (entre ellos, médicos, neurocientíficos, investigadores, académicos, terapeutas y filósofos), pero también a celebridades como Matt Damon, Daniel Craig y Michelle Pfeiffer, la autora nos descubre que la gratitud no es lo mismo que la felicidad (que puede ser frágil y fugaz), sino que posee unas raíces emocionales más profundas, es más duradera y resulta inmune a los cambios y desafíos.

Con calidez, humor e ingenio, el viaje de Janice animará al lector a pensar en positivo y a empezar sin demora su propio año de gratitud.

Y efectivamente el 2018 será para mí y nuestra familia un año dedicado a la gratitud. Lo haremos a forma de dinámica familiar y copiando una idea que vi en internet para un calendario de adviento, que sugería agradecer por algo del 1 al 24 de diciembre.

Entre mis hijas y yo hicimos una lista, primero de 24 cosas y que como no tuve tiempo de aplicarlo en adviento se alargó a 52 (1 por cada semana del año) y que finalmente terminó en 62 porque la lista parecía no tener fin:

1.     Calefacción

2.     Agua

3.     Electricidad

4.     Hogar

5.     Medicinas

6.     Zapatos

7.     Ropa de invierno

8.     Aparatos electrónicos

9.     Higiene

10.  Joyería

11.  Padres- Familia

12.  Salud

13.  Cultura

14.  Casa

15.  Juguetes

16.  Recuerdos

17.  Autos

18.  Transporte

19.  Comida

20.  Libros

21.  Baños

22.  Tradiciones

23.  Buen humor

24.  Lentes

25.  Vista

26.  Oído

27.  Ropa

28.  Tiempo libre

29.  Educación

30.  Trabajo

31.  Abuelos

32.  Familia

33.  Amigos

34.  Naturaleza

35.  Viajes

36.  Vida

37.  Hermanos

38.  Religión

39.  Manos

40.  Piernas

41.  Fiestas

42.  Fe

43.  Música

44.  Teléfono

45.  Internet

46.  Creatividad

47.  Vecinos

48.  Seguro medico

49.  Conocimientos

50.  Olfato

51.  Gusto

52.  Mascotas

53.  Entretenimiento

54.  Diversión

55.  Estaciones del año

56.  Campo

57.  Casualidades

58.  Amor de Dios

59.  Milagros

60.  Diversidad

61.  Paz

62.  Sorpresas

Como pueden ver algunas cosas son materiales como ropa, casa y auto, pero muchas otras no son tangibles como los sentidos, los valores y las estaciones del año. Cada una de estas cosas se escribió en un palito de madera, por un lado en español y por el otro lado en alemán. Catalina se encargó de la decoración con cinta de colores, Victoria en escribir las palabras en alemán y yo en español. Al terminar, los colocamos todos en un recipiente que estará todo el año en la mesa de nuestro comedor.

La idea es tomar cada domingo un palito al azar y dedicar esa semana a agradecer por lo que haya salido. Hablaremos de la importancia de tenerlo, por ejemplo el transporte. ¿Cómo sería nuestra vida sin él? ¿Tendríamos alternativas? De igual manera, el tema servirá para reflexionar y pensar en las personas que no cuentan con ello y así valorar mucho más que nosotros SI lo tenemos.

Muchas de las ideas surgieron de las niñas y me dio gusto ver que rápidamente entendieron lo mucho que tenemos y que pocas veces apreciamos. Definitivamente será un año muy rico en reflexión, gratitud, oración y positivismo.

Aprovecho para desearles un 2018 lleno de lindos momentos, aventuras, viajes, salud, éxito, amor, y muchas sorpresas!!!

Proyecto: Remodelación recámara principal

Cuando nos casamos hace 15 años mi marido vivía en un departamento donde había una cama de agua. Fue una experiencia nueva para mí que no conocía ese tipo de camas y obviamente al mudarnos a Stade, la cama se mudó con nosotros. Como todo en la vida, ha llegado el momento de cambiarla y aprovechando que teníamos que vaciar 600 litros de agua decidimos renovar la habitación completa.
El proyecto consistiría en cambiar el tapiz y la alfombra que normalmente se podría completar en un par de días, desgraciadamente el piso en la segunda planta de nuestra casa cruje al caminar sobre él y mi marido decidió cambiarlo también, lo cual implicó mucho más tiempo y esfuerzo de nuestra parte, eso sin mencionar el factor económico!

La base de la cama es roja por lo que el tapiz anterior era de color anaranjado que IMG_8981combinaba muy bien con la cama pero que después de un par de años dejó de gustarme. Así que esta vez nos decidimos por un color más conservador: color arena en combinación con un tapiz estampado relacionado a la playa.  La alfombra anterior era casi blanca y después de 14 años se pueden imaginar que tan blanca seguía, así que esta vez convencí a mi marido de elegir un color más cubridor y obscuro. Otro elemento que cambiamos fue la cortina que anteriormente era blanca transparente por una tela estampada con los tonos de la alfombra y tapiz con un tono rojizo.
Me encanta renovar, porque a pesar de que es mucho trabajo para dos personas, es una perfecta oportunidad para deshacerse de cosas que no se necesitan o que no se han usado en mucho tiempo. Además, el trabajar con mi marido me obliga a practicar la paciencia porque él es muy perfeccionista y yo soy un poco más práctica y “chambona” como decimos en México. Además practicamos el trabajo en equipo y compartimos momentos divertidos entre pintura, pegamento de tapiz y polvo.

Mi marido no tomó días libres para este proyecto, así que trabajaba por la noche un par de horas cuando llegaba del trabajo y los fines de semana. Después de 4 semanas les presento nuestra nueva habitación:

Objetos que fueron sustituidos:

  • Colchones de agua. En lugar de uno grande, esta vez pedimos dos individuales para que cada quien regule su temperatura y volumen de agua.
  • Alfombra. Abajo de la alfombra, Tom puso una esponja que al pisar se siente como caminar en las nubes ( o en la arena?). Muy buena idea de mi querido Tomasito 🙂
  • Tapiz. Además de quitar el viejo y poner el nuevo, tuvimos que pintar las paredes de blanco antes de tapizar porque el tapiz era muy claro y se transparentaban las partes con yeso. Trabajo adicional que no estaba planeado, grrr!
  • Cortina. Creada y hecha por mí, que considerando mi poca experiencia en la costura es toda una obra de arte 🙂 IMG_8983

Algunos elementos nuevos:

  • Calcomanías en la pared:
    • un par de palmeras que combinan perfectamente con las palabras escritas en la arena IMG_8967
    • la frase: “living by the sun, loving by the moon” que incluye el sol y la luna que combinan también con el tema playa. De esta forma cuando afuera no haya sol, en nuestra habitación siempre brilla (en la foto no se aprecia, pero es color cobrizado)IMG_8970
  • Mueble adicional para acomodar libros, mis aceites, joyería, etc.IMG_8968
  • Perchero detrás de la puerta para colgar batas IMG_8980

Y sacamos una bolsa grande de ropa que ya no usamos (o no nos queda) y dos bolsas medianas de basura!!! Adicionalmente muchas cosas cambiaron de lugar, ya sea porque correspondían al baño o al cuarto-clóset.

Apenas llevo una semana durmiendo en el nuevo colchón y ya he notado muchas diferencias: amanezco sin dolor de espalda/cuello, no me despierto cuando Tom se mueve y duermo mucho mejor! No entiendo porqué retrasamos tanto tiempo el cambio de colchón! Pero como dice el dicho: más vale tarde que nunca 🙂

Por último les comparto algunas fotos de todo el trabajo que implicó esta renovación y sobretodo pueden verme en mi rol de “albañil” o mil-usos 🙂

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Calendario de adviento entre amigas

Me hubiera gustado haber publicado esta entrada desde principios de diciembre, pero como cuenta con información “sorpresa” para algunas personitas, no quedó mas remedio que postearla hasta después de Navidad. Sorry! De todas formas creo que esta entrada podrá servir de inspiración para muchos de ustedes para el próximo año 😉

Los calendarios de adviento son parte fundamental de la cultura navideña en Alemania, y desde que las niñas estaban en el jardín de niños nunca han faltado en nuestro hogar. Empezamos con los sencillitos de chocolates para luego migrar a los de juguetitos como Playmobil, Monster High o Barbie. Desde el año pasado las niñas hacen uno para su hermana y como pueden ver, las beneficiarias principales de esta mercadotecnia son nuestras hijas. Para no desentonar, Tom y yo nos compramos uno de chocolatitos para también poder abrir una puertita cada mañana.

Pero este año una amiga alemana me invitó a participar en un calendario de adviento entre amigas y como me gustó tanto la idea organicé otro entre mis amigas, así que tuve oportunidad de abrir DOS calendarios de advientos hechos para MI! No sé que disfruté más, si la planeación o abrir los regalos, pero de lo que si estoy segura es de que hasta ahora este año ha tenido el mejor tiempo de adviento en los 14 años que tengo viviendo en este país.

Mi amiga me invitó desde octubre a formar parte de un proyecto el cual no entendí muy bien al principio, después me explicó a detalle y me animé a participar. La idea consiste en contar con 24 participantes más el organizador, de tal forma que cada uno prepara 24 regalitos con un número asignado del 1 al 24. Los regalitos son pequeños detalles y en este caso se nos pidió que de preferencia fuera hecho por uno mismo (selbstgemacht, algo muy alemán) pero no estaba prohibido comprarlo 😉

La organizadora pone una fecha límite para la entrega de los paquetes y dos días después de esa fecha (todo antes del 1 de diciembre), podemos pasar a recoger nuestro “calendario de adviento”, que tiene 23 regalitos de las participantes más el de la organizadora que se coloca en el número que nos tocó. A mí me asignaron el número 19, así que entregué 24 paquetitos con el número 19 que la organizadora repartió entre las participantes y para que no me tocara mi mismo número 19, ella colocó SU regalo en el 19. Suena complicado, pero no lo es 🙂

De las participantes solo conozco personalmente a dos de ellas, así que me decidí por una manualidad navideña que encontré en Pinterest: un adornito basado en una veladora eléctrica en forma de monito de nieve.

Hice tres modelos diferentes: con gorrito negro, con gorrito de invierno y con orejeras. Además les coloqué una tarjetita a juego y siguiendo las instrucciones de la organizadora, puse los 24 regalitos en una caja etiquetada con mi nombre y número (19).

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En esa misma caja se me entregaron mis 24 regalitos de regreso, listos para abrirse del 1 al 24 de diciembre:

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La idea me pareció genial y muy original y dado que a finales de noviembre estaba planeada una posada con mis amigas mexicanas que conocí en el encuentro de Kassel, no dudé en preguntarles si estaban interesadas en participar en algo similar. Sólo se apuntaron 20, pero aún así decidimos hacerlo. Asigné los numeritos y esta vez yo sería la organizadora así que tenía oportunidad de regalar algo mas personalizado.

Desde el principio tuve la idea de que fuera algo mexicano y pensé en hacer un pequeño nacimiento, pero no encontré algo rápido y sencillo por lo que descarté la idea. Mmmm, seguía dandole vueltas a la cabeza mientras que hacía unas manualidades navideñas para mi ahijada, y CLICK! Haría algo con fieltro y lentejuelas, ya que de cada paquete siempre me sobra material… pero qué? Finalmente Dios me iluminó y decidí hacer pequeñas piñatas para decorar el pinito, eso sí, con el nombre de cada una de las participantes bordado en ellas.

Me tardé más de lo esperado pero disfruté cada puntada pensando en cada una de mis amigas, en el tiempo que tenemos de conocernos y en el destino que nos ha puesto en el mismo camino. Usé muchos colores y agregué una tarjetita en cada paquete:

No todas las participantes fueron a la posada pero enviaron sus regalitos por correo y con la ayuda de las chicas, hicimos la repartición de cajitas y bolsitas para completar 21 calendarios de adviento. img_4073
Como sólo eran 20 regalitos en este calendario mis hijas decidieron hacer los 4 restantes para completarlo 🙂

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A mis hijas les gustaron mucho las piñatitas y me pidieron una para ellas, así que bordé 4 más para nuestro arbolito de Navidad:

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Al igual que mis hijas, este adviento disfruté abriendo regalitos que alegraron cada uno de los días hasta la llegada de la Navidad! Si les gustó la idea, no duden en ponerla en practica con amigos, familiares o conocidos! Vale la pena, se los aseguro!

Aquí tienen algunas ideas. Cada regalo fue especial y tiene un lugar especial en mi casa o en mi estómago, jiji… porque muchos eran para comer y no quedó mas remedio que consumirlos 🙂

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Creo que no es difícil identificar los regalos de mis amigas mexicanas de los de las alemanas 🙂 Todos bellos, no creen?

Nueva idea para el calendario de adviento

El año pasado fue la primera vez que mis hijas hicieron un calendario de adviento para su hermana y este año agregué una idea para hacerlo diferente, además de gastar menos y tener al final algo útil para cada Navidad.

En mis años de soltera empecé una colección de nacimientos/belenes porque tuve la fortuna de viajar mucho a Sudamérica y en cada viaje compraba uno diferente. Todavía están en México pero espero algún día traérmelos a Alemania cuando mi mamá ya no los ocupe. Cada Navidad pongo uno muy típico mexicano debajo del árbol y pensé que sería buena idea regalarles uno hecho por mí a cada una de mis hijas.

En mi búsqueda de ideas encontré unos muy sencillos y cambié de parecer, en lugar de hacerlos yo, les propuse a las niñas que si se animaban a hacer un nacimiento para su hermana y aceptaron. Les enseñé varias opciones con diferentes materiales como corcho, fieltro, papel, madera, etc. con la condición de que tendrían que elegir uno diferente y hacerlo de forma secreta para que fuera sorpresa. Al mismo tiempo, se me ocurrió que cada pieza del nacimiento podría incluirse en el calendario de adviento, y así no tener que comprar tantos regalitos.

La mayor se decidió por un nacimiento de FIMO, una especie de plastilina que se hornea:

 

Y la menor que no es tan paciente para eso de las manualidades, eligió trabajar con piedras y pintura acrílica:

 

La única diferencia con la idea original de internet, es que nosotros le agregamos brillitos a algunas de las figuras 🙂

Cada una hizo 10 piezas diferentes en sus nacimientos donde no podían faltar los personajes principales: María, José y el niño Jesús así como los 3 Reyes Magos, y el resto fueron un poco diferentes como el ángel y la estrella en el de Catalina, o el pastor con sus animalitos en el de Victoria.

El fin de semana pasado nos fuimos de compras y con un presupuesto de 20 euros, cada una compró 10 regalitos. De los 4 que faltaban, 1 se los hice yo y el resto fueron cupones para actividades mutuas como una sesión de fotoshooting, un manicure o una invitación a comer un helado.

Así quedaron empacados y ya están listos para ser abiertos a partir del 1 de diciembre:

 

24 regalitos hechos con amor que al paso de los días irán completando un nacimiento y alegrando el camino de espera hasta Navidad 🙂

Feliz tiempo de adviento!

Mis pequeñas artistas

En las pasadas vacaciones de otoño mis hijas participaron en un taller de teatro-música-baile en una de las semanas. Desde el año pasado tenía intención de inscribirlas, pero como la edad de los participantes es de 10 a 25 años y la pequeña todavía no cumplía los 10 años, tuve que esperar a este año.

Las inscribí desde principios de año por miedo a no obtener un lugar, y después de una larga espera el día llegó. El taller empezó un domingo y se llevaría a cabo hasta el siguiente domingo que culminaría con la presentación del musical que diariamente aprenderían y ensayarían con un promedio de 6 a 8 horas diarias. Mucho tiempo invertido en las vacaciones? Sin lugar a dudas, pero el resultado fue maravilloso y  valió la pena!

Participaron 65 niños y jóvenes agrupados por edades, de 10 a 15, de 15 a 20 y de 20 a 25 años. El primer día se repartieron los roles y las canciones a memorizar. Mis hijas solo recibieron un par de líneas porque era su primera vez y a partir del lunes empezaron los ensayos de las coreografías de baile: un total de 5 canciones, de canto por las dos canciones compuestas para el musical y de teatro.

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Como en todo musical, la parte de teatro es simple y corta ya que el baile y la música abarcan gran parte de la duración de la pieza, en este caso una hora y media. Todos los días empezaron los ensayos a las 9 y media de la mañana, comían en el mismo teatro y las recogía entre 4 y 5 de la tarde.

El sábado y domingo estuvieron dedicados a los ensayos generales con todos los grupos. Se me olvidaba mencionar que el equipo experto estaba formado por 3 maestros, la creadora/ organizadora del musical y su asistente. Este año celebraron su 10mo aniversario y muchos de los jóvenes que participaron esta ocasión empezaron desde niños hace 10 años, así que tenían bastante experiencia a diferencia de los nuevos como mis hijas que no tenían idea de como se trabaja en un teatro y todo lo que implica presentar una obra musical en 1 semana.

El domingo por la noche fue la presentación final con un teatro lleno de padres, abuelos y amigos de los participantes. Los boletos se vendieron como cualquier otra obra o concierto, así que no dudo que hubiera espectadores que no tenían conocidos entre los jóvenes.

Qué puedo decir… fue simplemente espectacular! Y difícil de creer que en una semana, un grupo de 65 desconocidos con 3 maestros pudieran presentar un musical con una calidad sobresaliente y un desempeño casi profesional. Mis suegros lo vieron en DVD y se quedaron con la boca abierta, así como unos amigos que asistieron al evento.

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Mis hijas quedaron maravilladas con el trabajo en equipo, la convivencia con otras niñas tras bambalinas y el sabor a éxito después de una semana de arduo trabajo que no dudan en participar cada año, aunque eso signifique sacrificar una semana de sus vacaciones de otoño. Por nuestra parte, cuentan con nuestro apoyo ya que los beneficios y ventajas de participar en este tipo de proyectos son tantas que no tenemos duda en inscribirlas tantas veces como ellas quieran.

Mis pequeñas artistas siguen creciendo y disfrutando su paso a la adolescencia en un abrir y cerrar de ojos. Mientras que yo sigo descubriendo sus diferentes facetas y tratando de hacerme a la idea que pronto serán unas jovencitas independientes 😉

 

 

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