El diario personal de una mujer, mexicana, migrante y mamá que vive en Alemania… sus experiencias, sus anécdotas y sus opiniones!

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Niñas detectives!

Nuestra hija mayor cumplió sus 10 años (el 4 de enero) en Monterrey, mientras estábamos de vacaciones en mi ciudad natal y festejó con sus primos rompiendo piñata, comiendo pastel y disfrutando del solecito al aire libre. El mero día de su cumpleaños la llevamos a Kidzania donde la pasó muy bien con su hermana menor, haciendo hamburguesas y descubriendo oficios.

Pero faltaba la parte más importante de cumplir años: festejar con sus amiguitas de la escuela. Así que llegamos a Alemania y me puse a buscar opciones para celebrar su cumpleaños fuera de casa. El clima frío limita las opciones y ya están grandes para ponerlas a hacer manualidades dos horas, así que tenía que buscar algo original y divertido.

Muchas de sus amiguitas cumplen años en diciembre, así que la opción de patinar en hielo o ir al boliche ya habían sido elegidas. Ir al cine no me parece muy divertido porque no conviven realmente y además aquí sólo se conoce el programa de la siguiente semana y normalmente se invita con dos semanas de anticipación. Mmmm, entonces? Busqué en internet y encontré una opción nueva: celebrar el cumpleaños a la “detective” en un castillo-museo de la región.

A Victoria le encantó la idea porque lee muchas historias de detectives y era algo que no habían hecho hasta ahora sus amiguitas. Así que manos a la obra! A pensar en invitaciones, pastel y detalles con el tema de detectives. Aquí les comparto nuestras creaciones por si algún día se les ofrece:

– Invitación. La invitación fue muy sencilla y la idea la saqué de internet. El texto empezaba con un “Querida colega detective:” y continuaba con los detalles de la fiesta, indicando que deberían resolver un caso en un tiempo determinado y que la cita era en la oficina privada de la cumpleañera. Incluí la imagen de una detective y unas huellas dactilares y otras de zapatos.

 
 – Identificación. Al llegar al castillo, cada invitada llenó su credencial de detective con sus datos personales y su huella dactilar.

– Pastel. El pastel fue en forma de lupa, que simplemente consistió en un pastel redondo y tres quequitos. Con fondant azul que tenía de la fiesta anterior de Frozen forré el pastel e hice la forma del mango de la lupa que coloqué sobre los quequitos. El resto de muffins los enbetuné de blanco y con chocolate hice la forma de un signo de interrogación.

Pastel

– Bolsitas. Las mandé pedir por internet, pero no tienen nada de particular. Eran negras y el paquete incluía calcomanías con la leyenda “Confidencial”. Además de dulces y chocolates, les pusimos una lupa, un bolígrafo que escribe con tinta invisible y la tapa trae una linterna especial que permite leer lo escrito, unos lentes chistosos, un block de notas y una brújula. A cada bolsita, mis hijas le pusieron los nombres de las invitadas con recortes de periódico.

El programa en el castillo fue:
   – abrir los regalos
   – cantar las mañanitas y comer pastel
   – visita guiada por el museo
   – rally con preguntas y pistas que requerían visitar cada rincón del castillo
   – encontrar el “tesoro” que contenía las bolsitas para las invitadas
   – jugar en el castillo a su antojo

Castillo en Agathenburg

Después de 3 horas en el castillo-museo volvimos a casa para cenar “hotdogs” y bailar un rato mientras venían sus papás a recogerlas. Las niñas se fueron fascinadas y contando los pormenores de la aventura que vivieron en el castillo y mi hija menor quiere que celebremos su cumpleaños también allí. Ya veremos… su cumpleaños es en pleno verano y se me antoja algo más al aire libre. Pero definitivamente, fue una gran idea y me están dando ganas de celebrar mi cumpleaños también a la “detective”, ya que el castillo tiene programa especial para fiestas de adultos 🙂 Así que ya les contaré si me animo a ser Agatha Christie por un día 🙂

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Fiesta de FROZEN, la reina de hielo

Curiosamente las entradas más leídas de este blog no tienen que ver con las experiencias de una mexicana en Alemania, sino con organización de fiestas, cómo hacer manualidades o mis entradas relacionadas con decoración. Eso no es malo, al contrario me da gusto que mis pininos en estos temas sean de ayuda o inspiración para otras personas en el mundo entero.

La entrada más visitada es sobre la fiesta de Rapunzel que le hice a nuestra hija mayor cuando cumplió 7 años. Ahora les escribiré los detalles de la fiesta de Elsa que celebramos ayer con motivo del cumpleaños #8 de nuestra hija pequeña.

Cuando la mayor cumplió 8 años quiso una pijamada, y como en esta familia somos muy parejos, la pequeña tendría opción de hacer igualmente una pijamada cuando cumpliera los 8. Obviamente así lo quiso y como cumple años en verano, decidimos planear algo muy distinto a la pijamada anterior celebrada en pleno invierno alemán.

Primeramente Catalina eligió el tema: FROZEN, la última película de Disney sobre Elsa, la reina de hielo y su hermana Anna. Como siempre, en Alemania es complicado conseguir material de fiesta con personajes específicos y más si son muy nuevos. Así que usando un poco de ingenio mexicano, me di a la tarea de hacer yo misma todos los elementos de la fiesta.

Lo primero: la invitación! Recién había pasado la primera comunión y tenía a mis papás en casa, así que por falta de tiempo opté por una invitación sencilla, impresa en papel fotográfico con Olaf en salvavidas y la leyenda “Quieres hacer un muñeco?”. Por el reverso se daban los detalles de la fiesta: hora, lugar, que sería pijama-party y las cosas a traer, además de mencionar que haríamos monos de nieve con malvaviscos 🙂 Si el clima estaba bueno, dormiríamos en tiendas de campaña por lo que tendrían que traer lo necesario para dormir afuera.

Invitación
Pastel

El día anterior tuve un seminario en Hannover todo el día, así que no pude avanzar mucho y el mero día de la fiesta por la mañana hice el pastel. Ya había pedido en internet lo que no había encontrado en el supermercado y manos a la obra. Quería hacer dulce cristalino azul que simulara hielo, pero después de dos intentos me dí por vencida e imprimí un castillo en cartoncillo y le puse escarcha en colores azul y plateado. Lo hice de 3 niveles, marmoleado con azul y morado por dentro y la cubierta fue de fondant azul (comprado). Coloqué algunas figuras plásticas de Elsa, Anna y Olaf, la vela con el número 8 y con obleas puse el mensaje “Happy Birthday, CATY” con marcador comestible por supuesto. Por los lados cubrí el pastel de betún blanco que simulara nieve. Y por último coloqué copos de nieve de marzipan recortados con moldes para galletas.
A todos (niñas y mamás) les encantó el resultado y aquí les pongo dos fotos para que se den una mejor idea de lo bello que quedó:

Pastel por dentro

La cita era a las 5 de la tarde y puntuales fueron llegando todas con maleta, colchas, almohadas, sacos de dormir, monos de peluche y regalos. El clima estaba de maravilla, 24 grados y sin pronóstico de lluvia. Mi marido había armado una carpa enorme que nos prestaron en el grupo de exploradores en el jardín y donde dormirían las 8 invitadas más mis dos hijas.
Poco a poco fueron acomodando sus cosas en la carpa y entregaron los regalos a la cumpleañera que fué juntándolos en un mesa para abrirlos más tarde.

El programa de la tarde fue el siguiente:
– Cantamos las mañanitas y merendaron pastel.

– Después se centaron en círculo en el jardín para llevar a cabo el ritual de abrir los regalos, que consiste en jugar con una botella vacía y empezando por la cumpleañera que la gira, cada invitada va entregando su regalo. Se abre y la próxima gira la botella hasta que todas han entregado sus regalos.
Caty había elegido algunos regalos en una tienda donde los invitados pueden ir a comprarlos, así que hubo pocas sorpresas. Muñecos de peluche, figuras de “Schleich”, colores y libros.

– Y llegó la hora de romper la piñata, toda una tradición en los cumpleaños de Caty, la única mexicana en el barrio y que desde que cumplió un año tiene una piñata hecha por su mami 🙂 Ahora le tocó a Olaf, el mono de nieve de la película en cuestión. Llena de dulces fue destrozada a la segunda vuelta y todas brincaron a recoger los dulces, la nariz, botones o brazos del pobre Olaf 🙂

Cumpleañera (Elsa) con Olaf

– Luego vendría una hora libre para bailar, jugar a las escondidas, a la pelota, en la hamaca o simplemente acomodar sus cosas en la tienda de campaña. En ese tiempo mi marido preparó el asador para las salchichas y yo las quesadillas en la cocina.
Otras niñas prefirieron usar el tiempo libre para pintar en unos cuadernillos que preparé precisamente para esos tiempos cortos pero que pueden ser aburridos para algunas que no quieren bailar o jugar. El cuaderno consistía en dibujos para pintar, crucigramas, y otros juegos con el tema de la película. Amarré las 20 hojitas con un listón azul y se lo pudieron llevar a casa para terminar de pintarlo.

– Hora de cenar!!! Como aqui anochece tan tarde en verano, pudimos cenar en la terraza y disfrutar del sol que todavía nos acompañaba con agradables 20 grados.

– Juego de presentación de peluches. Como todas las niñas trajeron su peluche preferido para dormir, sugerí una ronda de presentaciones. Cada una debía decir el nombre del muñeco, su edad, quién se los había regalado, etc. Fué muy divertido escucharlas y después de este juego todas nombraban a los peluches por su nombre.

Compañeros de sueño

– Monos de nieve con malvaviscos. Y para cumplir con la promesa de la invitación, hicimos monos de nieve pero con dulces. Las niñas insertaron malvaviscos en palillos grandes y con pintura para decorar pasteles les pusieron ojos, pelo, boca, botones, etc. Con palitos salados (tipo pretzel) les pusieron brazos y piernas (algunas) y con pedacitos de zanahoria la nariz. La idea era asarlos en la fogata más tarde, pero nadie quiso sacrificar su obra de arte y al día siguiente se los envolví en celofán para que se los llevaran a casa.

– Hora de cine. Para hacer tiempo mientras que anochecía, pusimos la película de “Frozen” en 3D en nuestro televisor de la sala y las niñas disfrutaron de la película como si nunca la hubieran visto. Mientras mi marido encendió la leña en la fogata.

– Finalmente se hizo de noche a eso de las 10 y media y salimos nuevamente al jardín a asar malvaviscos en una pequeña fogata improvisada en nuestro arenero. Fue muy lindo y divertido, además de que la luna llena nos acompañaba como invitada especial!

– Entre pláticas, chistes y cuentos de terror ya acurrucadas en sus sacos de dormir se llegó la media noche. Dos de las niñas decidieron dormir en la sala porque les dio miedo que alguna araña u otro animalito rondara por la tienda de campaña.

A las 7 de la mañana estaban todas despiertas y compartiendo sus experiencias nocturnas… quién se levantó al baño, quién vio un gato, quién oyó no se qué cosa, etc. Mientras preparaba el desayuno, vieron caricaturas en la sala y una a una se fueron cambiando de ropa y poniendo guapas en el baño.

El desayuno tuvo que comerse adentro porque no paraba de lloviznar y la temperatura había bajado a 12-14 grados durante la noche. Panecillos, cereal y fruta fueron disfrutados por igual entre risas, anécdotas y chistes. Me encanta ver como conviven 10 niñas en una mesa a la hora de comer 🙂

Desayuno listo!

Tardamos poco más de una hora en empacar maletas, ropa, sacos de dormir, y dejar la carpa tan limpia como cuando habían llegado. Mientras que llegaban los padres de familia por ellas, algunas se pusieron a bailar y otras a pintar.

A las 11 de la mañana llegaron por ellas y de recuerdo les dimos una bolsita con dulces como la de la foto:

Bolsita de dulces

El formato de la bolsita lo saqué de pinterest, así como muchas de las ideas que aquí comparto. De igual forma yo compartiré ahora mis creaciones en ese sitio para las personas interesadas en usar este tema para sus fiestas.

Fue una fiesta inolvidable como cada una de las que he organizado para mis hijas… Cada detalle representa mucho tiempo y trabajo, pero lo hago con mucho amor porque sé que estas vivencias se quedarán para siempre en su cajita de recuerdos, tanto en su mente como en sus albums fotográficos. Poco a poco ya no será necesario hacer tanto detalle, pues preferirán irse al cine o al boliche con amigas y si de adolescentes quieren hacer pijamada, ya no será mamá quien organice piñata, bolsitas o juegos. Esta etapa esta llegando a su fin y la despido con mucho gusto y con la satisfacción de haberles hecho fiestas muy especiales, cargadas de sorpresas y lindos momentos.

Ya veremos que organizamos para la próxima… la mayor cumple 10 años en enero próximo y veremos que desea para festejarlos. Hasta entonces!

Primera comunión bicultural

Mi marido y yo hemos formado una familia bicultural, donde nuestras hijas aprenden dos idiomas en casa: el español y el alemán. Además, seguimos costumbres tanto mexicanas como alemanas en nuestro diario vivir. Al igual que yo, mis hijas gozan de la doble nacionalidad y son tan alemanas como mexicanas. Yo sigo siendo más mexicana, pero los papeles me hacen alemana o mexicana en diferentes situaciones o lugares 🙂

Desde nuestro noviazgo bicultural, empezamos a planear una boda a la “mexicana” y decidimos casarnos por la iglesia católica, a pesar de que mi marido no practica ninguna religión. En ese mismo momento, se pactó que en caso de tener hijos serían bautizados también en la religión católica.
Así que desde que nació nuestra primera hija, tomamos la decisión de seguir hablando en nuestro idioma materno, cosa que a algunas personas no les pareció apropiado pero después de casi 10 años, seguimos igual y ha quedado demostrado que nuestra práctica tiene mas ventajas que desventajas. Y por otra parte, empezamos a planear su bautizo en Alemania.

Los abuelos maternos fueron los padrinos aprovechando que estaban aquí de vacaciones y se hizo una pequeña fiesta con amigos latinos y la familia alemana. En el caso de nuestra hija menor, el bautizo se realizó en Monterrey, aprovechando que ahora nosotros estábamos de vacaciones allá y los padrinos fueron mi hermano menor y su esposa. La fiesta fue meramente mexicana.

Y así cada celebración importante de nuestras hijas han sido acompañadas de tintes latinos y alemanes. Los cumpleaños se festejan con piñata, en la fiesta de inicio de la escuela primaria (“Einschulung”) hubo invitados latinos y tampoco faltó la piñata, y ahora toca el turno a la primera comunión, que por cuestiones prácticas celebrarán juntas.

Obviamente no sólo los cumpleaños siguen tradiciones mexicanas, sino también la Navidad con tamales, villancicos y nacimientos, la Pascua con la abstinencia de carne y participación en las actividades religiosas como el Viacrucis, el 16 de Septiembre con alguna fiesta mexicana, día de las madres el 10 de mayo y el domingo que corresponde en Alemania, en los mundiales u Olimpiadas celebramos cada logro de México o Alemania y nos ponemos ambas camisetas! Y así en cada oportunidad que tenemos, nuestras hijas aprenden las costumbres y tradiciones de sus dos patrias.

Así que aunque la primera comunión la hicieron en Alemania, no dejé pasar la oportunidad de aportar algunos detalles para hacerla también un poco “mexicana”. Para empezar, los abuelos maternos volaron de México para estar en tan importante celebración y como el resto de la familia mexicana no pudo asistir, invité a mis mejores amigas latinas que son como mis hermanas para reemplazarlos 🙂 Habrá mexicanas, una colombiana, una venezolana y una hondureña, todas con sus respectivos maridos alemanes e hij@s 🙂

Por cuestiones prácticas, los vestidos no se trajeron de México pero fueron como los de allá, es decir largos, con crinolina y de fiesta! No llevarán guantes ni velo, ni bolso ni corona. Simplemente un arreglo sencillo en el pelo, pero que también fueron traídos desde México.

La ceremonia religiosa fue en la iglesia católica de nuestra ciudad y como eran más de 40 niños, se hicieron dos misas. A nuestras hijas les tocó en la primera a las 9:30 de la mañana, junto con otros 18 niños y niñas. En la ceremonia muchos de los niños leyeron en las peticiones, agradecimientos, saludo de bienvenida, etc. Igualmente nos pidieron a algunos de los catequistas leer en algunas otras partes de la misa. A mí me asignaron la última petición y copiando a mis colegas polacas de la segunda misa, pregunté si podía leerla también en español a lo cual me contestaron que sí. Me puse muy nerviosa, pero fue un momento muy especial el poder leer en mi idioma materno aunque fuera un poquito.

Después de la misa, organizamos una fiesta en un salón de la ciudad que incluiría comida y merienda. En total, fuimos casi 50 personas incluyendo 20 niños. Era importante que fuera una fiesta de niños, así que les asigné un salón aparte para que pudieran jugar, bailar y sentirse agusto. En otra parte sentamos a los familiares y amigos.

Llevamos música para ambientar la fiesta y las niñas bailaron bastante. Después de comer, salieron a un lago enfrente del restaurante donde se dieron gusto corriendo y explorando entre los árboles. Para la merienda, servimos pasteles de diferentes sabores y colores y las niñas volvieron a la pista hasta que las recogieron.

Salón de los niños

Pusé mucha atención en la decoración del salón y saqué muchas ideas de internet. No me gustan las flores en fiestas infantiles, así que opté por globos y como pueden leer en la entrada anterior, unas amigas me ayudaron una noche anterior a inflar 300 globos blancos y morados para decorar todo el local. Centros de mesa, adornos en las paredes y caminos de mesa le dieron un toque especial al evento. Creo que en Alemania no es común ver este tipo de decoración porque hasta la dueña del restaurante tomaba fotos 🙂

En Alemania, la costumbre indica mandar tarjetas de agradecimiento a los invitados unos días después. Pero siguiendo la costumbre mexicana, opté por dar detalles de agradecimiento a cada invitado al irse.

Detalles de agradecimiento

La fiesta fue un éxito, la comida deliciosa, el ambiente ameno y el clima agradable. Tanto adultos como niños se divirtieron y la pasaron muy bien. En nuestro caso particular, las niñas gozaron de cada detalle y cada momento, y yo? pues quedé agotada pero feliz! El tiempo se pasó muy rápido y ahora sólo quedan los recuerdos y las fotos para revivir tan lindos momentos.

Albums en español

Gracias a todos los invitados que hicieron de este día un día inolvidable. Gracias a mis papás por haber venido de Monterrey para compartir con sus nietas este momento tan importante en su vida. Y gracias a Dios por habernos mandado un poco de sol, por poder coincidir con amigos y familiares, y darme la oportunidad de vivir una fiesta tan multi-culti!

Detalles de la primera comunión

Me encanta organizar eventos y lo que más me gusta es planear los detalles que harán de esos eventos algo especial e inolvidable. No es necesario gastar mucho dinero para darle un toque único y la primera comunión de mis hijas estuvo llena de detalles para las niñas y para los invitados.
Invitaciones. Hoy en día, el internet ofrece un sinfin de posibilidades para imprimir fotos, tarjetas, calendarios y por supuesto invitaciones. Busqué un proveedor confiable con un software que contara con diferentes diseños y fácil uso. CEWE fue el elegido y después de ver varias ideas, decidí tomar algunas fotos de las niñas en la iglesia para incluirlas en la invitación. No se pusieron su vestido de comunión, un bolero blanco y las velas de bautizo fueron suficientes para contar con fotos adecuadas.

En la invitación incluí una frase bíblica en la parte trasera de la portada y algunos dibujos de uvas en las esquinas. La descripción fue escrita obviamente en alemán con dos versiones, una para familias y otra individual. Los nombres de los invitados y las firmas de las niñas fueron escritos a mano con un color plateado.

En los sobres blancos y simples agregué unos motivos de comunión recortados de una hoja para scrapbooking y pegados con unos cuadritos altos que les dieron una doble dimensión (realzados).

Pastel. Hubo buffet de pasteles a la hora de la merienda y algunas amigas y familiares trajeron diversos pasteles. Yo hice los muffins y el pastel principal con un molde de libro que me prestó una amiga. Ya que no soy experta en decorar, mandé imprimir las mismas fotos de la invitación en una placa comestible de fondant. Además se incluyeron los nombres de las niñas y la fecha y lo que elegí como logotipo de la comunión: un dibujo que incluye un copón, hostia, uvas y trigo. 

Separadores. Como recordatorio de la comunión entregué unos separadores de libros que incluyen las fotos de las niñas y el logotipo por un lado y por el otro una bendición irlandesa que me gustó:

Que Dios te de: por cada tormenta un arco iris, por cada lagrima una sonrisa, por cada preocupación una promesa y por cada prueba una bendición. Que por cada problema que traiga la vida, haya un amigo leal con quien compartirlo; que por cada suspiro haya una dulce canción y una repuesta por cada oración.
Los separadores los diseñé en powerpoint y los mandé imprimir en papel fotográfico. Luego los enmiqué y les coloqué un listón de color morado.

Dulces. De internet saqué la idea de convertir unos tubos de pastillas (Mentos en Alemania) en velas. Imprimí unas calcomanías con el logotipo de la comunión y las palabras “Danke” y “Gracias” con las que forré los tubos y les pegué una flama de papel amarillo en uno de los extremos.
Además imprimí calcomanías cuadradas con el mismo logotipo para pegar en unos chocolates Ritter que también fueron entregados como regalito a los invitados.
Y siguiendo la tradición alemana, se entregaron saquitos con 5 almendras cubiertas de azúcar y una tarjetita con la explicación de lo que éstas representan (en español y en alemán).

Centros de mesa.  Después de mucho pensar, me decidí por un centro de mesa con una vela morada dentro de una media pecera. Alrededor de la vela se colocaron almendras cubiertas y a las velas les escribí con una pintura especial para velas (de cera) los nombres de las niñas.

Además, se intercalaron entre los centros de mesa de velas, otros con globos que se hicieron con una media bola de unicel forrada de papel de china en colores blanco y morado. Para las mesas de regalos y pasteles, hice algo similar pero incluí el logotipo y las fotografías de las niñas.

Portavasos. Para adornar la mesa, imprimí unas figuras que después de recortar y enmicar sirvieron de portavasos para cada invitado. Sobre fondo morado, coloqué el logotipo de la primera comunión que incluye la fecha y los nombres de las niñas.

Globos. Una amiga que tiene experiencia en formar figuras con globos, me ayudó a crear racimos de uvas con globos morados y una cruz grande con globos blancos.
Las ideas las saqué de Pinterest y sinceramente quedaron mejor que lo que había visto 🙂 Como pueden ver en las fotos de abajo, el salón lució espectacular en tonos de blanco y morado.

Guirnalda. Para adornar el salón, hice dos guirnaldas con los nombres de las niñas, una para cada salón
. No es nada díficil hacer los triángulos y colocar una letra en cada uno de ellos, al final todos se entrelazan con un cordón del cual se puede colgar o pegar en una pared.

Muffins y galletas. Para los pequeñines hice muffins de vainilla y otros con chispas de chocolate con betún morado y unas flores de papel comestible. Además les coloqué unos papelitos con el logotipo de la comunión y los coloqué en forma de cruz a la hora de presentar el buffet de pasteles.
Y mi mamá a través de una amiga de Monterrey que las hace, me trajo 40 galletas empacadas individualmente para entregar a los invitados. Tenían forma de hostias, copones, vestidos de comunión, cruces y palomas. Divinas!

Tarjetas en lugares. En el restaurante quedaron los niños en una mesa larga, mientras que los adultos quedaron en el salón principal separados en 3 mesas de 10 personas. Cada lugar tenía una tarjetita con el nombre de un invitado o invitada para que quedaran al lado de personas conocidas.  También me encargué de que las servilletas fueran de tonos morados para que convinaran con el resto de la decoración.

Albums. Aprovechando la visita de mi mamá, le pedí que me trajera los albums de Monterrey. Los elegí sencillos para que no ocupen mucho espacio al guardarlos y los invitados escribieron sus buenos deseos para las niñas en alemán o español.

Manteles y caminos de mesa. Y por último, mi mamá consiguió en Monterrey una tela muy linda de color morado con brillantina para el camino de mesa de las niñas y para los manteles de las mesas de regalos. El restaurante colocó además otros caminos de mesa de papel color lila en el resto de las mesas.

Y bueno, la preparación de meses para la decoración del evento valió la pena! Todo lució espectacular y los invitados quedaron fascinados! Lástima que el día voló y se terminó en un abrir y cerrar de ojos. Ahora quedan sólo las fotos y los recuerdos de uno de los días mas importantes y festivos de la vida de nuestras hijas: su primera comunión!

Faltó el invitado especial

Siempre he soñado con una fiesta de verano para mi hija menor que tiene cumpleaños en julio como yo. Para mi hija mayor que nació en enero es imposible pensar en una fiesta afuera con el conocido invierno aleman.

Asi que cada año anhelo un dia soleado para que las niñas puedan jugar con agua, chapotear en la pequeña piscina y tirar bombas de agua, pero hasta ahora siempre ha llovido o no ha hecho suficiente calor para cumplir mi sueño.
Este año, Caty y yo celebramos nuestros cumpleaños en México, así que tuvimos que posponer nuestras fiestas con los alemanes. Normalmente Agosto es más cálido que julio así que elegimos el tema de verano para la fiesta.
Las invitaciones fueron en forma de paleta de hielo en diferentes colores vivos, la piñata en forma de helado con 3 bolas de colores y el pastel con una playa y una Polly Pocket tomando el sol. Compré conos, nieve de diferentes sabores y paletas de hielo. La comida incluiría salchichas y pollo asado, quesadillas y verduras con dip “ranch” (uno de los hits en cada fiesta o reunión hecha en la casa).
Todo estaba listo! La alberquita con agua limpia, 100 bombas de agua y juegos que incluirían cubetas, agua y mucha diversión.
El dia anterior llegamos a 26 grados y aunque el pronóstico marcaba lluvia para el día esperado, no quería  perder las esperanzas de una fiesta de verano.
Pero una vez más, el invitado principal no se presentó! Ni siquiera 5 minutos! Y en su lugar mandó a la queridísima lluvia que estuvo presente casi toda la mañana hasta pasada mediodía. Tuve que improvisar juegos adentro, hacer una manualidad (collares de hawaiana) y bailar sin parar. La piñata se rompió en la cochera porque el zacate estaba empapado en el jardín y no dejaba de llover ni 15 minutos.

Las niñas se divirtieron de todas formas pero preguntaban cada 5 minutos si podían ponerse su traje de baño y salir a la lluvia. Pero con escasos 20 grados no quise exponer a nadie a un resfriado. Al final cuando llegaron los padres a recoger a sus hijas, preguntaron por las bombas de agua y con la condición de tirarlas a los pies, jugaron a las guerritas antes de irse a casa.

Asi que una vez más faltó el sol y su calor… Habrá que esperar todo un año para ver si se digna presentar a la próxima fiesta. Pero ya está decidido, esta vez fue la última piñata y la próxima vez las llevaré a la piscina pública a festejar. No quiero que el queridísimo sol me vuelva a dejar vestida y alborotada! He dicho!

Primera pijama-party!

Otra vez era hora de planear una fiesta, esta vez para el octavo cumpleaños de nuestra primogénita. Últimamente mis hijas asisten a fiestas que no son de mi estilo porque las mamás no se esmeran en la preparación sino que simplemente cumplen con el requisito. Para los meses de invierno es casi de ley que las fiestas no son en casas particulares sino que van al boliche, a un lugar de trampolines o al patinadero. Así las madres solo pagan la entrada de todos los invitados, piden la comida e incluso las invitaciones son compradas y sólo llenan los huecos. Los niños se divierten, no lo dudo pero no hay mucha convivencia con el festejado sino que cada quien se junta con otro y la pasan casi siempre en parejas.

Para mi una fiesta de cumpleaños es la oportunidad de pasarla con tus mejores amigos, divertirte con todos, y donde el festejado tiene un rol importante. Así que este año me puse a pensar en el tema y en opciones diferentes a las ya conocidas. Siendo invierno, no puede hacerse mucho afuera y el tiempo de manualidades ya pasó, así que pensé en una pijama-party.

Después de mucho preguntar e investigar, decidí que la pijamada era la mejor opción porque el cumpleaños de Victoria caería en el último viernes de las vacaciones de invierno. No invitaría a 8 como la regla lo indica porque más mis hijas serían 10 y además de no contar con tanto espacio me parecía un número difícil de manejar considerando que serían sólo niñas entre 6 y 8 años. Sólo se invitarían a 6 niñas + las dos de la casa = serían 8 en total!

Así qué manos a la obra! No sólo sería la primera pijama-party en la casa, sino que sería la primera para todas las invitadas, pues descubrí que en el barrio no es una costumbre muy común que digamos 😉 Además sería MI primera pijamada también porque de pequeña nunca me dejaron asistir a ninguna y mucho menos organizar una propia 😦 Porqué? Simplemente porque no! Aún de mamá no entiendo que tiene de malo dormir en casa de amiguitas, y a diferencia de mi mamá yo sí he dejado a mis hijas dormir en otras casas desde que entraron a la primaria. No es algo de cada fin de semana y sólo se quedan con las amigas de las cuales conocemos a sus padres y coincidimos en usos y costumbres. Gracias a Dios ninguna mamá estuvo en contra de la pijamada y por el contrario, mostraron bastante interés en la intrépida idea. 

Invitación

Como siempre, busqué dibujos e ideas para una invitación original. Incluyó el antifaz, las pantuflas y una almohada de papel donde venía la lista de cosas a traer: linterna, pijama, pantuflas, mono de peluche, colcha y almohada.

De internet tomé algunas ideas para la decoración de la sala-comedor donde se llevó a cabo la fiesta y también para las “bolsitas” que se les da al final del evento.
La mesa del comedor se convirtió en cama, en lugar de mantel le puse una sábana y en uno de los lados coloqué una almohada y los monos de peluche favoritos de la festejada.
Para las invitadas, mandé pedir antifaces para dormir y les puse su nombre con pintura brillosa. Además, les preparé una bolsa rosada (con su nombre también) con algunos artículos de belleza e higiene personal (q-tips, kleenex, peine, shampoo y crema), calcomanías y una toallita para la cara. Esta vez no hubo dulces 🙂

antifaces para dormir

“Bolsita”

Y por supuesto también el pastel tenía que combinar con el tema de la fiesta, así que con quequitos formé un antifaz, le puse betún rosado y el nombre de la cumpleañera.

A las niñas las traerían a las 6 de la tarde y el programa fue más o menos el siguiente:
6:00 Llegada de invitadas
Abrir los regalos
7:00 Cena – Minipizzas y nuggets de pollo
Ponerse la pijama
Pastel
Juegos – Desfile de modas, twister, Uno, concurso de rompecabezas
10:00 Película
y el plan era que después de la película se durmieran, ajá!
 
Las niñas estuvieron de muy buen humor desde que llegaron y participaron en todas las actividades planeadas. Después de cantar el “Happy Birthday”, hicimos diversos juegos como por ejemplo el de la botella pero versión esmalte de uñas. Todas las niñas sentadas en círculo, se le da vuelta a una botellita de esmalte y la indicada por la base  pinta una uña de cada mano y de cada pie de la niña indicada por la tapa del esmalte. Y así sucesivamente hasta que todas terminan con las manos y pies pintados de diferentes colores.

En dos grupos armaron rompecabezas, y a las ganadoras se les dio un pequeño premio. Después algunas jugaron Twister mientras otras jugaban Uno. No podía faltar la guerrita de cojines y almohadas, una de las actividades favoritas de las niñas. Y también con sus pijamas desfilaron a lo largo de dos colchones colocados en la sala a forma de pasarela y echaban maromas mientras modelaban sus pijamas, antifaces y monos de peluche. A ratos bailaron o simplemente platicaban.

Antes de la película, se inflaron los tres colchones matrimoniales y cada quien eligió una pareja para dormir. Además había dos colchones individuales que finalmente no se usaron porque algunas prefieron dormir en grupos de 3 y otras en los sofás. Se acomodaron para ver la película que ellas mismas habían elegido y les puse algunas botanitas y bebidas para que la disfrutaran mejor.

Apenas había empezado la película cuando nos dimos cuenta que un colchón empezaba a perder aire! Auxilio!!! Se le puso pausa a la película y mi marido salió al rescate: colchón arreglado!
A eso de la medianoche terminó la película, así que apagamos las luces y les di las buenas noches. Me fui a poner las pijamas y me disponía a dormir cuando abajo parecía llevarse a cabo una mega-pachanga! A pesar de las llamadas de atención, la fiesta duró hasta las 2 y media de la mañana! Vaya que si tienen energía estas chiquillas!

Al día siguiente las primeras despertaron a las 8 de la mañana. Se cambiaron, desayunaron y a las 10 de la mañana todas fueron recogidas por sus padres. Misión cumplida! Las niñas iban felices, no paraban de contar los detalles de la noche anterior y más de una pedía que su siguiente fiesta fuera también una pijamada 🙂

Confieso que sí fue mucho trabajo, algo de estrés y que tardé un par de días en recuperarme de la desvelada, pero la satisfacción de ver a mis hijas tan contentas y saber que esta fiesta será recordada de forma especial hacen que el cansancio y el estrés no sean importantes. Ya veré si repito la hazaña, de momento el siguiente cumpleaños (el de la menor) será disfrutado en playas mexicanas y sólo con la familia 🙂

Fiesta de Rapunzel

Mi hija mayor cumplió 7 años y para celebrarlo eligió a Rapunzel como personaje de su fiesta. Desde hace meses que esta obsesionada con esta princesa y sueña con tener el pelo tan largo como ella.

Creo que todo empezó con nuestra visita a Disenylandia el año pasado cuando todavía la Sirenita era su personaje favorito y quería tener una cola de sirena. Buscamos a Ariel en el parque de diversiones y nos tomamos foto con ella, pero el conocer a Rapunzel en persona desbancó a la sirena en un dos por tres! Esa trenza dorada que llega hasta el suelo fue su adoración… luego vino la película y desde hace dos o tres meses no hace más que dibujar a Rapunzel en todo tipo de situaciones. Además, le pidió a Santa Clós, a San Nicolás y al Niño Jesús que le creciera el pelo como a ella durante la Nochebuena (sin resultado 😦 ) y no habla de otra cosa que no sea cabello y trenzas. Algo similar vivimos los dos años anteriores con las sirenas y las colas de pescado.

Para cumplir su deseo eché a volar mi imaginación y diseñé unas invitaciones con la torre de Rapunzel de donde salía una trenza de estambre por la ventana. Al reverso le pegué una calcomanía de la cara de la princesa y escribí la información de la fiesta. Como es costumbre en Alemania, se invitó a 7 amiguitas porque cumplía 7 años, así que no fue mucho trabajo hacer las trenzas, poner brillitos y meterlas en sobres.

Después se me ocurrió hacer un poster con la misma torre para que pudieran pegarle una trenza a la altura de la ventana con los ojos vendados. Es decir una leve modificación al juego de “pegarle la cola al burro”. Mis hijas encantadas de dibujar tremenda torre y las amiguitas me felicitaron por dibujarla tan bien 🙂

Se llegaba la fecha y no había pensado en las bolsitas de dulces que se dan al final de fiesta, así que rápidamente busqué entre mis cosas de manualidades algunos rollos de papel y los forré de papel aluminio. Les volví a aplicar la idea de las invitaciones, y mis hijas se encargaron de hacer nuevamente 7 trencitas de estambre amarillo. Rellené los rollos de dulces y les puse una tapita de cartón morado con cinta para que pudiera abrirse fácilmente.

Para decorar el pastel, hice una torre similar pero con un rollo de papel de cocina, le hice un agujero y coloqué una pequeña Rapunzel con la trenza saliendo por la ventana. Coco rallado verde para simular césped y unas flores de azúcar decoraron el jardín.

Para decorar la mesa de regalos, coloqué una torre de “Fillys” (caballitos de juguete) que recibieron en Navidad y puse otra muñequita con la trenza colgando. Durante la fiesta vieron la película de Rapunzel, que aunque algunas niñas ya la habían visto (mas de una vez) las mantuvo entretenidas más de una hora y media. Desgraciadamente el clima en invierno no se presta para romper una piñata ni para jugar afuera, así que siempre les organizo manualidades pero esta vez la película me ahorró la actividad manual 🙂 A mi marido se le ocurrió hacer un QUIZ con algunas preguntas de la película y con la novedad de que estan aprendiendo a leer, pudieron practicar un poco su lectura con respuestas sencillas. Al reverso del QUIZ les imprimimos una torre para que la colorearan. Es una maravilla festejar con niñas porque se entretienen mucho con los colores, las manualidades y el baile!

Y por supuesto la protagonista de la fiesta no podía desentonar, así que estrenó su vestido de Rapunzel que recibió en Navidad y lució su trenza de Disney durante tooooda la fiesta. Dos amiguitas de Victoria trajeron la peluca de Rapunzel y con las trenzas que mi mamá había hecho durante su estancia aquí se completaron todas las niñas, incluyendo la hermanita!

Este año no compré nada de platos ni vasos ni servilletas con Rapunzel. Todo fue hecho con material reciclable y no gasté mucho en la fiesta. Claro, es una fiesta pequeña para el estándar en México, pero así se usa aquí y creo que la festejada lo disfruta mucho más.

Como le escribía a una amiga que comentaba sobre la creatividad y originalidad de la fiesta, para mí lo más importante que les puedo regalar a mis hijas son recuerdos agradables y experiencias inolvidables. Cualquier juguete pasará de moda y tarde o temprano se perderá (como el Woody de Toy Story), pero la espera, ilusión y celebración de sus cumpleaños quedarán siempre en su memoria o al menos en un par de fotos para ayudarles a recordar esos días vividos de su infancia rodeadas de princesas, sueños y anécdotas únicas!

Espero con ansia el siguiente cumpleaños para ver de qué personaje se hace y qué ideas se me ocurren. Para algunas mamás de por aquí, los cumpleaños son sinónimo de estrés, gasto y trabajo! Para mí es una forma de divertirme, de disfrutar con mis hijas la preparación de la fiesta y de volver a vivir esas emociones de niña feliz, rodeada de amigas, regalos y canciones! Ruego a Dios para que me permita seguir celebrando cada uno de los cumpleaños de mis hijas como éste, que disfruté tanto!

Mejor dicho, hasta que ellas me lo permitan, porque llegará el día en que lo celebrarán en una discoteca, con una ida al cine o con el novio! Pero bueno, tengo todavía unos añitos antes de que lleguen a esa edad, o no?

Cómo hacer una piñata?

En más de una ocasión me han preguntado cómo hacer una piñata, y no es que yo sea experta en la materia, pero viviendo lejos de México y queriendo seguir las tradiciones de fiestas infantiles en México, he tenido que aprender a hacerlas y poco a poco me he hecho especialista en su elaboración.

Mi hija mayor cumple años en Enero y hasta ahora siempre ha celebrado su cumpleaños en Monterrey con piñata de allá, pero la pequeña es de Julio y desde que cumplió su primer añito le he hecho sus piñatas. Incluso he dado cursos a niños y adultos, y he sugerido la actividad manual en el jardín de niños de mis hijas bajo mi supervisión.

La piñata no es muy conocida por estos lugares, pero cuando las ven y conocen la tradición, se interesan muchísimo e incluso se animan a hacerles las propias a sus hijos o nietos.

Así que ahora que hice la piñata de “fresa” para la fiesta de mi hija, tomé suficientes fotos para explicar paso a paso cómo las hago.

Antes de empezar, es importante tener la idea de lo que se quiere. La creatividad no tiene límite y he hecho piñatas de todo: Nemo, mariposa, estrella, Piglet (de Winnie Pooh), y alumnos míos han hecho pelota de soccer, payaso, pescado, etc.

Una vez que se tiene la idea, hay que buscar el o los globos necesarios para crear la forma base de la piñata. Cortar suficiente periódico en cuadros pequeños y tener listo el resistol: en Alemania uso el pegamento para tapizar (tapetekleister) y algunas veces he hecho engrudo (harina con agua caliente). Comprar papel crepé del color necesario para decorar la piñata, además de cordón y papel cartulina si se requiere.

1. Se inflan el o los globos y se amarran para dar la forma adecuada. En el caso de la “fresa”, quería usar un globo de corazón pero se rompió, por lo que amarré dos globos grandes con un cordón.

2. Empapelar el globo con los pedazos de papel periódico y el pegamento. Tiene que quedar todo cubierto y darle 2 o 3 capas de papel. No es recomendable hacerla demasiado dura, porque los niños tienen problema para quebrarla.

3. Después de la segunda capa, colocar un cordón alrededor de la piñata, del cual se colgará posteriormente. El cordón se pega a la piñata con más papel periódico, de tal forma que sólo queden a la vista las orillas que servirán para colgarla.

4. Se le colocan los elementos extras, en el caso de la fresa, le hice el tallo con un rollo de papel y lo pegué con papel periódico. En caso de la estrella, se colocan los picos (con papel cartulina)… para el pescado, las aletas… etc.

5. Se deja secar por 1 o dos días.

6. Cuando está seca y por lo tanto, dura se le hace un agujero en la parte de arriba para introducirle los dulces. No importa que se revienten los globos de adentro, al estar seca la piñata no pierde la forma.

7. Empieza la decoración con el papel crepé. Se cortan tiras largas y se le hacen cortes pequeños para que se levante un poco al pegarlo. Siempre se empiza de abajo hacia arriba, colocando una tira encima de la anterior.


8. Finalmente se agregan los detalles, como los puntos amarillos y las hojas en la fresa, ojos en un pescado, antenas en una mariposa, etc.

9. Lista para llenarse de dulces y ser “sacrificada”.

Seguro los niños se divertirán de lo lindo. No importa la cultura que tengan, ni si les es desconocida hasta ese momento… la piñata es garantía de diversión en cualquier fiesta en cualquier lugar del mundo! Y qué mejor forma de compartir nuestras tradiciones tan MEXICANAS!!!

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