El diario personal de una mujer, mexicana, migrante y mamá que vive en Alemania… sus experiencias, sus anécdotas y sus opiniones!

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Apagándonos….

Hace unos días me llegó esta reflexión por whatsapp que les comparto:

«Un hombre, que regularmente asistía a las reuniones con sus amigos, Sin ningún aviso dejó de participar en sus actividades. Después de algunas semanas, una noche muy fría, un integrante del grupo decidió visitarlo. Encontró al hombre en casa, solo, sentado frente a una chimenea donde ardía un fuego brillante y acogedor. Adivinando la razón de la visita, el hombre dio la bienvenida a su compañero. Se hizo un gran silencio. Los dos hombres sólo contemplaban la danza de las llamas en torno de los troncos de leña que crepitaban en la chimenea. Al cabo de algunos minutos el visitante sin decir palabra, examinó las brasas que se formaban y seleccionó una de ellas, la más incandescente de todas, retirándola a un lado del brasero con unas tenazas. Volvió entonces a sentarse. El anfitrión prestaba atención y al poco rato, la llama de la brasa solitaria disminuyó, hasta que sólo hubo un brillo momentáneo y el fuego se apagó repentinamente. En poco tiempo, lo que era una muestra de luz y de calor, no era más que un negro, frío y muerto pedazo de carbón. Muy pocas palabras habían sido dichas desde el saludo. El visitante antes de prepararse para salir con las tenazas, regresó el carbón frío e inútil, colocándolo de nuevo en medio del fuego. De inmediato, la brasa se volvió a encender, alimentada por la luz y el calor de los carbones ardientes en torno suyo. Y el anfitrión le dijo: «Gracias por tu visita y por tu bellísima lección. Regresaré al grupo». ¿Por qué se extinguen los grupos? Muy simple: porque cada miembro que se retira le quita fuego y el calor al resto. A los miembros de un grupo vale recordarles que ellos forman parte de la llama. Es bueno recordarles que todos somos responsables por mantener encendida la llama de cada uno y debemos promover la unión entre todos para que el fuego sea realmente fuerte, eficaz y duradero. No importa si a veces nos molesta tantos mensajes que llegan al chat, lo que importa es estar conectados, en silencio algunos, otros muy activos, con diferencias de opinión y caracteres. Los amigos que aquí estamos reunidos es para conocer, aprender, intercambiar ideas, o simplemente saber que no estamos solos, que hay un grupo de Amigos y Familiares con los que podemos contar. Mantengamos la llama viva. Aunque algunos se reporten esporádicamente, es bueno saber que mantienen su llama encendida.“

Cuando la terminé de leer no pensé en mis grupos de whatsapp ni de facebook, sino en mi papá y sus múltiples grupos sociales que por el coronavirus tuvo que dejar desde el año pasado para evitar el contagio y posibles consecuencias a su corazón.

Una de las características que heredé de mi papá fue el ser „socialitos“. Tanto él como yo, somos de los que si no hay mitote, lo organizamos. Y tenemos muchos „grupitos“ de amistades, que si los ex-colegas, los de la escuela, los vecinos, los de la uni, los de la iglesia, etc. Y por lo mismo, nuestros calendarios estaban llenos de reuniones, festejos y convivios hasta que llegó el corona y nos vació el calendario de un día para otro.

Y precisamente como ese pedazo de carbón de la historia, nos hemos estado apagando poco a poco. Mi papá sustituyó sus visitas al club deportivo donde se encontraba a muchos conocidos por una bicicleta estacionaria en su departamento, las dos o tres veces que iba al dominó con amigos por „encuentros virtuales“ con amigos de vez en cuando y con mi hermano y sobrino cada sábado. Pero el desayunito con el compadre, los almuerzos con hermanos y primos de mi mamá cada mes, las idas a cenar con los grupos de parejas y las idas al cine con mi mamá cada miércoles tuvieron que ser cancelados definitivamente.

Lo que parecía que iba a durar sólo un par de meses se extendió por un año y medio y aunque poco a poco se iba reanudando la vida social en Monterrey, mi papá ya no volvió a su „socialitos“ como antes. La salud física le pasó factura simultáneamente o tal vez como consecuencia de su „encierro“? Nunca lo sabremos, pero definitivamente este verano que lo vi ya no tenía la energía que lo caracterizaba y que recién el año pasado (enero 2020) antes de la pandemia había observado cuando les ayudé con la mudanza a su nuevo departamento.

Claro, mi papá ya iba a cumplir 80 años y había disfrutado muchísimos años llenos de encuentros sociales, fiestas, carnes asadas y convivencias. Pero y los niños, los jóvenes y el resto de la población? Con esta reflexión del carbón me ha quedado claro que todos nos estamos apagando y peor aún, acostumbrándonos a la no-convivencia. A menudo escucho comentarios sobre gente que se molesta cuando la gente se les acerca demasiado en el supermercado, o cuando se suben más personas a un ascensor donde ya hay un par de personas. Otros se sienten „engentados“ al asistir a una feria o mercado de navidad. Mi hija mayor incluso preferiría volver al „home-schooling“!

Sí, si tengo miedo de una sociedad aislada y solitaria, de niños huraños que eviten el contacto social, de jóvenes concentrados en la vida „virtual“ de redes sociales y chats, de adultos mayores sufriendo de soledad extrema y de profesionales evitando volver a la oficina.

Ruego a Dios que cuando esta pesadilla llamada coronavirus termine, todo sea tan simple como en la historia del carbón y podamos automáticamente volvernos a encender y ser parte de los grupos de amigos, vecinos y colegas. Que la vida social vuelva a llenar nuestros fines de semana con eventos, los asilos con visitantes, las discotecas con jóvenes y los salones de fiestas infantiles con niños jugando por doquier. Que vuelva el «Oktoberfest», los carnavales y los conciertos. Y por supuesto sin hacer distinción entre vacunados y no vacunados… que todos volvamos a disfrutar de la vida sin miedo de los demás ni mucho menos de un virus llamado Corona.

Posada en tiempos de pandemia

Posada en noviembre? Así es, el fin de semana pasado se llevó a cabo nuestra tradicional posada que siempre se organiza para el segundo fin de semana de noviembre. Se le quedó el nombre de posada porque la primera vez si hubo cantos, ponche, regalos, pedimos posada con los peregrinos y hasta piñata.

Con el tiempo se ha convertido en un encuentro pre-navideño que si incluye intercambio de regalos, rifa de niño Dios y la virgen María y clima invernal 🙂 En esta ocasión nos reunimos en Wernigerode en la región montañosa del Harz entre Hannover, Braunschweig y Kassel. Las chicas organizadores reservaron dos noches en unas cabañas con sauna propio y las 20 asistentes se repartieron en tres cabañas, tocándole a la del medio ser el centro de reunión para la cena-baile del viernes y la tornaposada el sábado.

El plan estaba organizado para el año pasado, pero el hotel cerró por la pandemia y nos regresaron el dinero. Este año el hotel sólo permitía huéspedes vacunados y como todas cumplíamos con el requisito, nada ni nadie nos detuvo para celebrar la posada a pesar del alto número de contagios en el país.

Si no lo recuerdan, conocí a este maravilloso grupo de mujeres mexicanas en el encuentro de Kassel en el 2016 y desde entonces nos reunimos una vez al año en algún punto de Alemania… Wolfenbüttel, Siegen, Stuttgart y Hamburgo. El año pasado sólo nos vimos por Zoom 😦 por aquello del Coronavirus. Esta es la primera ocasión en que todas se quedaron mínimo dos noches y alcanzamos el récord de 20 asistentes.

Tacos de cochinita pibil

El viernes llegaron algunas al mediodía para comer con las organizadoras y otras que habían llegado desde el jueves en un restaurante chino en Wolfenbüttel. El check-in era a las 4 de la tarde y a esa hora se integraron otras más directo en el hotel. La mayoría viajó en coche y un par en tren. A eso de las 6 de la tarde llegaron las últimas, justo a tiempo para empezar a preparar la cena: tacos de cochinita pibil! Ufff, que cosa más deliciosa.

A lo largo de la noche algunas se metieron al sauna, otras jugaron juegos de mesa, unas más se pusieron a bailar y el resto sólo platicaba de esto o aquello. Eso sí, risas y carcajadas se escucharon en cada rincón y a todas horas.

El sábado desayunamos juntas en el restaurante del hotel y al mediodía ya estábamos en el centro de Wernigerode para tomar un camioncito que nos llevaría al castillo de la ciudad. Lo recorrimos en pequeños grupos y por la tarde paseamos por el centro, donde tomamos vino caliente y compramos algunos souvernirs. El clima nos favoreció con un poco de sol y cielo medio nublado.

Llegando de nuevo al hotel descansamos un rato antes de arreglarnos un poco para la cena en el restaurante del hotel. Disfrutamos de un menú de 3 tiempos con vinito, intercambio de regalos, rifa del niño Jesús/virgen María, baile y mucha charla. A las 10:30 abandonamos el local para seguir con la tornaposada en la cabaña 534. Ahí repetimos el programa del día anterior con sauna, juegos, baile, risas y chistes. Una amiga nos enseñó la versión virtual del teléfono descompuesto con el que reímos hasta las lágrimas. Creo que jamás me había reído tanto como esa noche.

El domingo volvimos a desayunar en el restaurante y tuvimos una de las despedidas más emotivas, o quizá la más emotiva de estos casi 6 años. Después del discurso de una de las asistentes que nos dejó a todas con los ojos llorosos, nos dimos tiempo para despedirnos de cada una con un abrazo muy apretado y palabras llenas de cariño, apoyo y solidaridad. Simplemente hermoso!

Después de tantos meses de pandemia en donde no están permitidos los abrazos, aquí rompimos todas las reglas y nos abrazamos bien fuerte. Confirmamos una vez más que no sólo somos amigas, sino hermanas en la distancia. El destino nos ha unido por una razón y hemos creado un grupo único en el que cada una de nosotras aporta sus virtudes, sus talentos y su apoyo incondicional. La pandemia y el cáncer de una integrante del grupo, nos han unido más que nunca y no termino de dar gracias a Dios por haber puesto en el camino a mis queridas brujas, que se han convertido en una parte esencial de mi vida como migrante en este país.

Como dice este lindo poster „No es magia, es terapia“… en esto se ha convertido nuestro encuentro anual, en una terapia de amor, amistad, salud mental y buena vibra. La magia sucedió en el momento en que nos conocimos y desde entonces esa magia nos ha acompañado en las buenas y en las malas.

¿Qué porqué nos llamamos „Brujas“? Ese es un secreto, pero lo curioso es que Wernigerode se encuentra en el Harz, donde hace muchos pero muchos años se reunían las brujas cada 31 de octubre a despedir el verano y el souvernir más popular de la región es la bruja. Así que les regalé a cada una de las asistentes una brujita para recordar este encuentro y celebrar nuestro 5to aniversario.

Dios cuide y bendiga a cada una de las integrantes de este hermoso grupo y que el próximo año me vuelva a dar la oportunidad de pasar un fin de semana espectacular. Ah, porque ya tenemos equipo organizador y sede. Así que si Dios y la pandemia lo permiten, en un año volveré a reunirme con mis brujas para celebrar nuestra hermandad una vez más. Las quiero mucho!

P.D. Muchas gracias al comité organizador, a las anfitrionas de la cabaña 534, a la que hizo el hermoso collage de reuniones, a la del discurso de clausura, a la que me llevó a Wenigerode, y a todas por haber hecho de este encuentro una experiencia digna de recordar y de llevar por siempre en el corazón! GRACIAS!!!

Un sueño hecho realidad

Hace 4 años cuando mi sobrina celebró sus 15 años en Monterrey, mis hijas de repente quisieron seguir la tradición también. Creo que más que todo era el anhelo de usar un vestido largo y con crinolina.

El año pasado pensé en combinar nuestras vacaciones decembrinas en mi querido Mexico con una reunión sencilla y familiar para celebrar anticipadamente los 15 de la pequeña y los “Sweet 16” de la mayor. En mi viaje a Monterrey en enero 2020 incluso pregunté por los requisitos para la misa y vi algunas tiendas de vestidos. No contaba con el Covid que cambiaría todos nuestros planes radicalmente.

Al final de cuentas no pudimos viajar a Mexico como estaba planeado y a principios de este año decidí comprar los vestidos de todas formas y regalarles una sesión de fotos de recuerdo, aún y cuando fuera en Alemania. Pero el destino me tenía otra sorpresa… perdí mi trabajo en abril y ya sin restricciones para tomar vacaciones, decidimos planear nuestro viaje a Monterrey para el verano y porqué no? También la sesión de fotos y otros detalles para la fiesta aplazada de 15/16 años.

Con la ayuda de mi mamá, quedó todo listo para el 31 de julio del 2021. Viajamos el 21 con vestidos, zapatos de tacón y crinolinas en la maleta y se llegó el gran día!

Mi marido llegó con 3 horas de retraso el mero día por la madrugada, pero de ahí en fuera todo salió como estaba planeado.

Empezamos con la cita en la peluquería para peinado y maquillado, luego la sesión de fotos en el estudio y en exteriores. El clima estaba caluroso pero no insoportable, así que las chicas aguantaron bien afuera. Casi una hora de fotos! Después a la misa de acción de gracias, dedicada a ambas y donde nos acompañaron familiares y amigos para agradecer su juventud, salud y tantas bendiciones recibidas hasta ahora.

Por la noche celebramos con muy poca gente en casa de mi hermano con tacos, mariachi y pastel! Las chicas cambiaron los tacones por los tenis y vistieron vestidos más sencillos para bailar un poco, festejar con los primos y relajarse después de andar tantas horas entaconadas y con crinolina. Cerraron con broche de oro en la piscina para refrescarse y seguir divirtiéndose con los primos.

Fue un día muy especial, lleno de detalles y que seguro quedará en la memoria de nuestras hijas para siempre! Algo sencillo pero muy emotivo, tranquilo pero íntimo, y lo más importante: muy mexicano!

Mi marido y Victoria que son muy alemanes y no muy dados al argüende, estaban irreconocibles. Mi marido como buen padre, orgulloso de sus princesas y Victoria con una sonrisa permanente que no le conocía. Catalina también estaba feliz, y yo? Bueno, que puedo decir…. Simplemente me sentía como en una nube de la cual no me quería bajar. Orgullosa, plena y más que feliz! Agradecida por tantas bendiciones y por la oportunidad dada de celebrar de una forma tan especial el cambio de mis hijas, que han dejado de ser niñas para convertirse en unas bellas jovencitas.

Dios me permita seguir a su lado por muchos años más, ahora en un rol diferente… pues ya empiezan a extender sus alas y ansían volar solas! Dios las bendiga hoy y siempre! Mis dos maripositas mexicano-alemanas!

Noche de paz

Estoy segura que muchos hogares en el mundo vivieron esta Navidad como aquella que sucedió hace 2020 años y que consistió en el nacimiento de Jesús. Invitados? Solo un buey y una vaca. Así como la sagrada familia, la semana pasada celebré la Navidad en casa y en familia: sólo mi marido, mis dos hijas y yo. Nada de invitados, ni fiesta, ni música, ni grandes cantidades de comida.

Por la tarde fuimos a la iglesia, donde hubo una celebración religiosa para familias que incluyó la lectura de la historia de Navidad y en la que los asistentes podíamos participar tocando diferentes instrumentos musicales dependiendo del lugar que nos había tocado. La iglesia lucía bastante vacía y tuvimos que usar cubrebocas todo el tiempo. El organista se encargó de la música, pero no podíamos cantar.

Muy diferente pero no por eso menos emotiva. Tanta tranquilidad y paz facilitaron la reflexión. Y como leyeron al final de la celebración: Acaso la primera navidad fue perfecta? No estuvo llena de incertidumbre, problemas e incomodidades? Justo como la navidad del 2020. Y aún entre imprevistos y dificultades, Jesús nació como estaba planeado y así también en este año tan complicado, la navidad llegó para recordarnos que nada es perfecto, pero Dios está entre nosotros y eso basta para salir adelante.

Antes de cenar, las niñas abrieron algunos de sus regalos (sus prometidos teléfonos iphone 11) y preparamos la cena entre todos: Raclette! Cenamos rico y vimos una película navideña juntos.

El 25 desayunamos y abrimos el resto de los regalos. Para la comida, preparamos venado con bolas de papa y coles de bruselas. El día estuvo soleado pero frío, y salimos a dar una vuelta por el barrio para tomar aire fresco.

Los días 23 y 24 de diciembre, hicimos varias videollamadas con la familia en México y el 26 y 27 visitamos a los abuelos alemanes. Con la familia alemana nunca es gran fiesta, así que no fue muy diferente a las navidades que hemos pasado aquí. La comida, la entrega de regalos y la convivencia prácticamente fueron idénticas a la del año pasado, solo que dos días después de navidad.

Y ahora nos preparamos para celebrar otra noche de paz: la de año nuevo! Que también pasaremos solitos porque la pandemia no permite que celebremos en algún hotel de la región, ni con mucha gente, ni con grandes cantidades de fuegos artificiales. Todavía no sé que cenaremos, pero seguramente algo rico y pasaremos el día en familia.

Y así recibiremos el 2021! Tranquilos y bien portados para ver si el año nuevo también se porta bien con nosotros 🙂 El 4 de enero cumple años la primógenita, y el 5 empiezo mi nuevo trabajo, ya les contaré como me va. Mi marido tiene vacaciones hasta el día 10 como las chicas, y la remodelación del baño se retrasó porque no llegaron algunos muebles a tiempo. Ya veremos cuando se hace, no hay prisa…

Les deseo una última semana del año tranquila y en santa paz! Cuídense mucho y hasta la próxima!

Debería estar en México…

…disfrutando de la familia, celebrando en las posadas y comiendo los antojitos mexicanos como tamales, tacos y tostadas. Pero debido a la pandemia nuestro viaje ha quedado solo en un sueño.

La idea nació el año pasado cuando nuestras hijas de pronto pidieron celebrar su cumpleaños número 15 en tierras mexicanas. En Alemania no es costumbre celebrar los 15 años de las chicas pero conocían la tradición por su prima mayor. La idea fue tomando forma y dado que este año las vacaciones de navidad serían de casi tres semanas, pensamos combinar la fiesta de nuestras hijas con las fiestas navideñas y de Año Nuevo.

En enero de este año cuando estuve en México pude reservar la iglesia para la misa de acción de gracias y el salón donde se haría una pequeña recepción con algunos amigos y familiares. La fecha planeada era el 2 de enero, dos días antes del cumpleaños #16 de nuestra hija mayor.

En febrero nos dieron el permiso en la escuela para que las chicas faltaron un par de días y así completar tres semanas de vacaciones entre diciembre y enero.

Nuestro plan era comprar los boletos de avión en las vacaciones de semana santa, pero como ya es bien sabido en ese tiempo nos encontrábamos en el primer confinamiento del covid y todo se volvió incierto.

Los meses pasaron y no quisimos arriesgar nuestro dinero con la compra de los boletos. En octubre decidimos cancelar el plan por completo y en un momento dado podría llevarse a cabo el próximo verano. Es nuestra esperanza.

Desde el 2014 que no celebramos Navidad en México y sinceramente no creo pasar Navidad en Monterrey en un futuro próximo. Normalmente solo hay dos semanas de vacaciones y para tan poco tiempo no vale la pena viajar tan lejos. Por otro lado el próximo agosto nuestra hija mayor empieza el bachillerato y es aún más difícil pedir días libres para viajar.

Este año ha habido muchas cancelaciones de viajes, planes pospuestos, fiestas no celebradas, eventos con muchos invitados reducidos a un par de familiares, etc. Victoria no pudo viajar a Berlín con su grupo de política, yo tuve que cancelar una capacitación en octubre y una reunión con amigas en noviembre. Pero nada se compara con cancelar nuestro soñado viaje a México que seguramente no podrá reemplazarse nunca.

Con suerte podremos viajar en verano del 2021 pero no habrá posadas familiares, ni decoración navideña en las calles, ni intercambio de regalos, ni cena de Navidad, ni fiesta de fin de año con mis hermanos, ni la convivencia con los primos. Nuestra hija menor cumple sus 15 años en julio y todavía podría llevarse a cabo el plan original para celebrarlas, pero no sé… bajo estas circunstancias ya ni dan ganas de organizar nada.

Si hay algo que he aprendido este año es que no podemos planear a largo plazo. Así que no queda más que esperar y ver cómo se dan las cosas para ver si podemos viajar pronto al otro lado del mundo, con o sin fiesta de 15 años.

Nunca había estado tan triste como este diciembre, ni siquiera puedo reemplazar las posadas mexicanas con reuniones con amigos aquí porque no está permitido reunirse con mas de una familia extra. Tampoco puedo ir a tomar vino caliente a los mercados de navidad ni participar en actividades navideñas de la iglesia. No hay nada que pueda alegrar mi corazón en estos días grises y fríos. Escuchar música navideña me provoca llorar, pensar en lo que estaríamos haciendo allá también. Hago galletitas, hablo por videoconferencia con amigas y familia, e intento concentrarme en todo lo que tengo para sentirme agradecida. Pero aún así, es un adviento triste y será una Navidad demasiado tranquila y melancólica. Buaaaaaa!

«Lockdown» en Navidad

El pasado mes de noviembre entró en vigor el «lockdown light» con el cierre de restaurantes, bares, museos, bibliotecas, gimnasios, etc… y cómo el número de contagios no disminuyó desde entonces, sino que fue aumentando a cifras mayores incluso a las de marzo o abril, a partir de hoy, 16 de diciembre entra en vigor el «lockdown» completo como lo vivimos durante abril y mayo.

Ahora también las tiendas, escuelas y jardines de niños estarán cerrados hasta el 10 de enero. Lo único que permanecerá abierto está en la siguiente lista:

En pocas palabras, sólo el comercio con artículos de primera necesidad: farmacias, ópticas, tiendas de alimentos o bebidas, correos, y por supuesto los locales donde venden árboles de navidad 🙂

Triste, realmente triste… no porque me muriera de ganas por ir de compras en estos días (ya tengo todos mis regalos de navidad), sino porque me preocupa muchísimo el futuro de miles de negocios y empleados. Ya veremos como resisten (o no) este segundo cierre total.

Y como si no fuera suficiente, han implementado una serie de reglas para reunirse en estas fechas, especialmente en navidad y año nuevo. Prácticamente se ha limitado al máximo, y solo pueden reunirse dos familias con un máximo de 6 personas (sin contar niños). Parece chiste, pero es real… incluso ya hay parodias porque nadie entiende la combinación de reglas con número de familias, integrantes, edades, etc.

Yo ni me preocupo porque en Navidad sólo iremos a visitar a nuestros suegros y en total seremos 6 personas, pero definitivamente hay familias con más hijos y ni idea de cómo celebrarán con media familia, o un tercio, o solitos. En fin de año normalmente celebrábamos con algunas familias mexicano-alemanas pero al igual que el año pasado la pasaremos nosotros solitos y esta vez sin fuegos artificiales!!! Ah si, porque eso también prohibieron… su venta para evitar que la gente se reúna. Mmmmm….. ya ni llorar es bueno.

Y como todo el mundo estoy hasta la M… de tanta regla, prohibición, datos con cifras, etc…. así que desde hace dos semanas estoy en huelga de noticias. Desinstalé Twitter y Facebook de mis dispositivos móviles, no escucho noticias en la radio ni las veo en televisión. Sólo me actualizo de vez en cuando en el Facebook de mi computadora en el sótano y como no es muy frecuente, creo que el mismo Facebook no me pone tantas noticias como antes.

La verdad es que me ha ayudado mucho y ya no estoy de mal humor, ni preocupada, ni estresada… que la vida fluya! Como quiera está haciendo mucho frío y ni ganas de salir, me pondré a darles clases de cocina a mis hijas, haremos más galletas y nos concentraremos en la remodelación del cuarto de baño. Qué si la vacuna estará lista a finales de diciembre, pues felicidades…. yo no pienso ponérmela a menos que sea obligatorio para volar a México en verano. Ya veremos cómo andan las noticias para entonces…

Mientras, les deseo unos días tranquilos con sus familias en casa. No queda más que esperar y confiar en que las cosas mejoren y pronto, porque más de uno está enloqueciendo con esta situación. Mas todos aquellos preocupados por sus puestos de trabajo, negocios o familiares enfermos.

La realidad supera cualquier película de ficción y todavía es fecha que no puedo creer todo lo que ha pasado este año. Pero eso lo escribiré en otra entrada porque definitivamente este año quedará marcado en nuestras memorias y no precisamente por haber sido maravilloso, espectacular o increíble 😦

Posada virtual

Hace 5 años tuve la fortuna de coincidir con 31 mexicanas casadas con alemanes en un encuentro en Kassel. De ahí nació una bella amistad y el grupo ahora formado por 28 mujeres sigue en contacto diario por medio de un grupo de Whatsapp.

Tenemos diferentes profesiones, vivimos a lo largo y ancho del país (una en Suiza y otra en Rep. Checa), con o sin hijos, con edades entre 30 y 50 años, pero todas mexicanas de corazón. La amistad ha crecido con el tiempo pero especialmente con la convivencia en nuestra reunión anual a la que llamamos „posada“ a pesar de ser en noviembre.

Cada año elegimos un lugar diferente y las que viven cerca organizan el encuentro que suele ser el segundo fin de semana de noviembre. Cada reunión ha sido diferente, algunas con ceremonia religiosa y cantos navideños, todas con intercambio de regalos, mucha comida sea en restaurante o en salón de fiestas, tours por la ciudad y visitas a museos, bares o parques.

La primer posada del 2016 fue en Wolfenbüttel, la segunda en Siegen. Al año siguiente tocó el turno a Stuttgart en el sur y el año pasado en Hamburgo, al norte de Alemania. Me estoy dando cuenta que no escribí la reseña de la posada en Hamburgo!!! Oh oh!

Nunca volvimos a coincidir tantas pero no perdemos la esperanza de que alguna vez podamos reunirnos todas otra vez como en Kassel.

Este año debido a la pandemia dudamos en organizar algo, pero gracias a un par de optimistas, ya teníamos el plan hecho para el segundo fin de semana de noviembre. Sabiendo que las cosas podían cambiar se reservaron dos cabañas con sauna y cocineta, en la región de Harz en el estado de Baja Sajonia. Para evitar grupos en restaurantes, se iban a realizar las comidas en las cabañas y por obvias razones, sólo nos apuntamos 13 este año. Lo importante era no dejar pasar la oportunidad de vernos!

Pero el destino no quiso que nos reunieramos y debido al „lockdown light“ no pudimos vernos en persona, pero si de manera virtual. Y más de las que estaban planeadas: 19!

La reunión se organizó por Zoom y a eso de las 8:30 pm empezaron a llegar las primeras. Poco a poco se conectaron las demás y lo único que estaba en el programa fue una dinámica llamada „te regalo“, donde cada participante recibe una tarjetita con uno de diversos regalos del Niño Jesús y se entrega una figura del niño y otra de la Virgen María a los afortunados. Si la quieren utilizar para sus posadas virtuales, aquí se las comparto. Además, hicimos una oración por los enfermos del grupo y de COVID.

Y el resto fue charlar, reír, recordar reuniones pasadas, brindar y sentirnos cerca a pesar de la distancia. Ni el virus nos iba a quitar esa convivencia cargada de energía, amor, alegría y buenas vibras. Las últimas nos desconectamos pasada la una de la mañana.

Y como nos gustó mucho esta alternativa virtual hemos decidido repetirla una vez al mes con las que tengan tiempo y oportunidad. Estoy segura que estas convivencias harán mucho bien a nuestros corazones en estos tiempos de incertidumbre, soledad y restricciones.

Nadie podía imaginar lo que ese encuentro en el 2016 traería a nuestras vidas, pero doy gracias a Dios por haberlas puesto en mi camino para sentirme más cerca de mi México que cada día extraño más. Será la edad? La pandemia? O el no saber cuando volveré a ver a mis seres queridos? Sea lo que sea, hay que buscar esas personas y esos momentos que nos acercan a nuestra patria de alguna o de otra forma.

Que Dios bendiga a nuestro grupo y nos dé la oportunidad de volver a coincidir el próximo año en algún rincón de Alemania 🙂

Semana 28 – Nueva normalidad

Ya se cumplieron 6 meses de «pandemia», de «tiempo de corona», o de usar mascarilla a diario para entrar a un supermercado, subirse al autobús o viajar en tren. Qué rápido, no?

Parece que fue ayer que anunciaron el cierre de escuelas y tiendas, y empezó la cancelación de eventos, fiestas y viajes. Pero no, ya son 6 meses con nuevas reglas, restricciones y muuuuuchos cambios.

Desde finales de agosto nuestras hijas comenzaron las clases presenciales y se puede decir, que es «casi normal». Los cambios:

  • Uso de mascarilla en pasillos, durante las pausas… durante las clases, no.
  • Entradas y salidas específicas para cada grupo
  • Clase de deportes limitada
  • Nada de eventos, conciertos, etc.
  • Uso de la cafetería restringido a los alumnos que tienen clases vespertinas

La semana pasada fui a la escuela para hablar con una profesora y llegué a la hora de la pausa. En el patio donde normalmente los alumnos corrían de un lado para otro, jugaban fútbol o ping pong, gritaban o platicaban, sólo se veían grupitos de alumnos en círculos, todos con mascarilla, casi sin hablar… no tomé foto por aquello de la privacidad, pero la imagen se me quedará grabada para siempre: parecía de película de ciencia ficción. Muy triste 😦

A principios de septiembre empezaron mis cursos de español y también hay algunos cambios:

  • En lugar de acomodar las mesas en forma de U, están acomodadas como en la escuela primaria.
  • Uso de mascarilla solo en pasillos y al entrar al salón, durante las clases no.
  • Evito hacer actividades de grupo o pareja, pero para aprender un idioma es importante hablar, así que con distancia entre ellos, algunas veces si los pongo a conversar.
  • Dependiendo del tamaño del salón, hay un límite determinado de alumnos.
  • Los alumnos tienen que ocupar el mismo lugar durante el semestre y yo tengo que tener el plan de cómo están sentados.

Tratamos de volver a la normalidad, pero creo que ya nada volverá a ser igual. El uso de mascarilla continuará al menos durante el invierno y aunque poco a poco vuelve el público a teatros, estadios y cines, sólo se permite un número limitado y se ve todo medio vacío 😦

Faltan tres meses para navidad pero ya empieza a hablarse de los mercados de navidad, habrá o no? Para mí es casi imposible imaginarme el invierno sin mercado de navidad, y al menos en nuestro Estado Niedersachsen están considerando abrirlos con restricciones: mucha distancia entre los puestos, venta limitada de alcohol, entradas y salidas determinadas, etc.

Por otro lado el aumento de contagios va en aumento, pero no el número de pacientes hospitalizados. Así que habrá que esperar como se van viendo las cifras en las siguientes semanas, porque de ellas dependerá si el adviento tiene algo de toque navideño, o si como en verano, nos tocará pasarlo en casita sin salir 😦

Cuídense mucho y aquí les voy contando las novedades por estos rumbos!

Semana 19 – Fiestas y vacaciones

Las vacaciones escolares en nuestro estado Niedersachsen empezaron el pasado 16 de julio y como pocas veces en estos 18 años que tengo viviendo en Alemania no tenemos planes de salir. Por un lado porque nuestro plan de vacaciones estaba programado para diciembre y mi marido no había pedido días libres para el verano. Y por otro lado por la pandemia, con la que no dan ganas de subirse ni a un avión ni a un tren para viajar al menos en Europa.

No será nuestro primer verano en casa, así que habrá que practicar un poco la creatividad y encontrar opciones aquí cerca para pasar unos días con amigos o con la familia.

Como les había comentado antes, pospuse mi fiesta de cumpleaños una semana y celebré el 17 de julio con siete amigas en casa. El clima estuvo espectacular y pudimos estar afuera toda la noche. Empezamos con un brindis, después la cena y luego a quebrar la piñata!

Sí, una idea loca que se me ocurrió al ver en Facebook una piñata en forma de mariposa que mandé pedir y que fue bien aceptada por las invitadas. Nos divertimos de lo lindo. Al quitarse el sol empezó a refrescar, así que prendí el «horno azteca» en la terraza para seguir conversando y disfrutando la velada.

Al día siguiente le tocó el turno a la pequeña que también había cumplido años y celebró con dos amiguitas en casa. Comieron pizzas, vieron películas, pasearon a media noche por el pueblo y durmieron en la sala hasta que llegó la hora de desayunar.

El domingo nos fuimos a Grömitz, playa en el Mar Báltico donde coincidimos con otras dos familias mexicano-alemanas y pasamos un día de lujo. Sol, playa, «Fischbrötchen» (sandwiches de pescado), amigos, pizzas y mucha diversión!

Las vacaciones no podrían haber empezado mejor! Desgraciadamente el clima no ha seguido cálido pero espero que Agosto traiga más calorcito para disfrutar la piscina de los abuelos o la playa en el norte de Alemania. De momento estoy muy ocupada con un seminario en línea y puedo prescindir del sol.

Les deseo un bonito verano y no me extrañen mucho si no escribo tan seguido. Por aquí andaré pero seguramente no habrá muchas novedades que compartir. Cuídense mucho y ojalá el Corona Virus también se vaya a Marte o Saturno de vacaciones 🙂

Se llegó el día!

Sí, precisamente hoy que celebro mi cumpleaños número 47 se llegó el día en que mis hijas me pasaron de estatura! Exacto, no sólo la mayor sino también la «chiquita» que la próxima semana cumple 14 años.

Obviamente sabía desde un principio que este día llegaría, pues en México tengo una estatura promedio, pero aquí soy «bajita» y aunque mis hijas no serán demasiado altas, creo que si alcanzarán la estatura promedio pero alemana.

No sé si fue la cuarentena o simple casualidad que en estos meses se pusieron a crecer rapídisimo. Primero fue en peso (estaban por debajo del límite inferior para su edad) y después en estatura. Se nota en la ropa que deja de quedarles y en la ropa que tienen que comprar, que ya no encuentran en el área de niñas sino en la de adultos, y no necesariamente XS.

Y esa es la ley de la vida… los hijos crecen y en un par de meses me verán hacia abajo como yo las veía hasta hace poco. Calzamos de momento todas el mismo número y pueden ponerse mis camisetas sin problema. Los pantalones no, pero chaquetas, vestidos o blusas sí. No es que quieran ponerse mi ropa, pero de vez en cuando necesitan algo y lo toman prestado.

Cómo pudieron darse cuenta en el título, esta semana hice pausa de la cuenta de semanas con el Coronavirus. Cuatro meses desde que empezó la cuarentena y aunque ya hemos vuelto prácticamente a nuestra rutina, todavía hay algunas restricciones y la vida «normal» todavía se ve lejana.

Y volviendo al tema de las hijas, hace 2 años las bicicletas que tenían les quedaron pequeñas y el año pasado no alcanzaban con seguridad las de adulto por lo que decidimos esperar. Finalmente esta primavera eligieron sus nuevas bicicletas y justo a tiempo, porque de momento hay una sobredemanda y están tardando mucho en llegar. Las suyas llegaron la semana pasada y están felices! Claro, son más grandes que la mía! Y aunque me encantaría dar una vuelta en ellas, los pies no me llegan al suelo 🙂

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Todas unas señoritas, mi mejor regalo de cumpleaños! Doy gracias a Dios por tantas bendiciones recibidas a lo largo de mi vida y por permitirme celebrar con la familia y amigas. Poco a poco han levantado las restricciones de reunión, así que iré a almorzar con unas amigas y esta tarde vendrán otras a merendar en dos turnos diferentes. El viernes celebraré con mis amigas latinas y habrá hasta piñata. Claro, sólo puedo invitar a nueve pero es un buen número para divertirnos aunque no haya abrazos ni besos de felicitación.

 

 

 

4ta semana de cuarentena

Prácticamente hemos cumplido un mes sin escuela, sin tiendas abiertas y sin viajar ni siquiera a una ciudad cercana. Esta semana santa fue muy diferente a las anteriores y aquí les cuento lo que hicimos:

  • vimos los servicios religiosos en el Vaticano por televisión.

  • hicimos algunas actividades en casa como hacer y cenar pan árabe el jueves santo, celebrar el viacrucis en un parque el viernes santo y hacer una fogata el sábado de gloria

  • preparamos casi 100 tarjetas de pascua para un asilo de ancianos en nuestra ciudad

  • nuestras hijas buscaron huevos y chocolates en el jardín el domingo de pascua. Eso sí, el clima estuvo espectacular, casi 20 grados y mucho sol!

  • jugamos, cocinamos y vimos algunas películas en familia

Poco a poco la situación está cansando hasta al mas optimista y confío en que esta semana recibamos buenas noticias. Seguramente tendremos que seguir tomando precauciones, pero la economía no puede seguir detenida por tiempo indefinido. Y sinceramente me estoy empezando a volver loca 😉

Esta semana comencé con las clases de español en la universidad, obviamente de forma virtual y todo funcionó bien. Es muy diferente a dar clases presenciales, pero al menos estoy ocupada un par de horas en eso. Además sigo participando en webinars de diferentes instituciones sobre el tema de clases digitales.

Mi marido sigue yendo a la oficina y de momento no ha habido recortes ni problemas financieros. Y a las chicas ya no les parece divertido no ir a la escuela… desgraciadamente en Alemania las escuelas públicas no están al día en cuestión digital y no existen clases virtuales, han recibido un par de correos electrónicos con tareas pero falta la retroalimentación del profesor y dichas tareas son de temas conocidos. La fecha de vuelta a clases sigue siendo un misterio y más aún qué pasará con el tiempo perdido. Ya les contaré….

Hoy lunes es día feriado y esta semana decidirán si el confinamiento continúa después del 19 de abril o no. Ojalá también haya claridad en temas escolares, de apertura de fronteras y otros 🙂

FELICES PASCUAS!!!

Mamá quinceañera

Si, cumplo 15 años de ser mamá de una linda jovencita que ha dejado por completo la niñez! Y no podría estar más feliz porque no sólo es una adolescente sana y tranquila, sino también hermosa por dentro y por fuera.

Siempre fue una niña introvertida y poco a poco va saliendo de su capullo. Es una chica demasiado ordenada, precavida y responsable… casi lo contrario a su hermana menor que está llena de fuerza interior y temperamento latino.

Sigue admirando la cultura coreana, la astronomía y ha descubierto recientemente interés por las ciencias naturales. El deporte no es su punto fuerte, pero cuida extremadamente su alimentación y su cuerpo va tomando forma. Todavía no me pasa (de altura) pero ya no tarda 🙂

El álbum de fotos que le regalé quedó divino! Un buen resumen de sus primeros 15 años de vida con apartados especiales con sus amigos, su familia, momentos especiales y divertidos, entre otros. Al final le dediqué una hoja para escribirle una carta muy especial que siempre podrá leer. Fue un regalo muy mío, así que solo todo está escrito en español. Le encantó!

De cumpleaños la llevamos a Hamburgo sin decirle el destino final. Visitamos una tienda japonesa-coreana, donde compró algunos artículos de k-pop. Después fuimos al planetario para ver dos películas: una sobre la misión Apolo a la luna y la segunda sobre galaxias. Para cerrar con broche de oro el día, conocimos un restaurante coreano muy auténtico. Cenamos muy rico y los meseros corearon «Happy Birthday» cuando le trajeron el postre con una velita encendida.

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Con Victoria me estrené como mamá y sigo aprendiendo. No ha sido un camino sencillo, especialmente por estar tan lejos de los consejos y el apoyo de mi mamá, pero ahí la llevo. Me encanta mi labor como madre y no me arrepiento de haber dejado mi carrera profesional para apoyarlas en todo momento. Pero definitivamente creo que llegó el momento de reincorporarme a mi profesión como informática y espero encontrar algo que me guste y que pueda seguir combinando con mi trabajo de mamá.

Siguiendo la tradición mexicana, esperamos hacerle una fiesta de XV años a nuestras dos hijas a final de año en su segunda patria. Aquí no se conoce esa tradición y me parece más bonito celebrar esta nueva etapa con su familia mexicana, hacerles su misa de acción de gracias y acompañar la velada con mariachi. Ya les contaré si todo salió como planeamos 🙂

Pido a Dios que siga llenando de bendiciones a mi primogénita y me siga iluminando y guiando para ser buena mamá, especialmente en esta etapa de decisiones, nuevas experiencias y aventuras.

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Adiós 2019 y bienvenido 2020!

Hoy termina un año más y por primera vez nuestras hijas festejarán con una amiga en común por lo que adelantamos la dinámica de reflexión al mediodía. Preparé comida de fiesta y después del postre, les entregué a cada quien tres papelitos para que escribieran las cosas especiales del 2019.

En mi caso fueron:

  • Viajes! Sobretodo la segunda mitad del año estuvo cargada de viajes familiares y de trabajo. Por un lado las niñas viajaron a California para visitar a sus primos, mis papás vinieron en verano y con ellos hice un crucero a Noruega. Tomé un par de cursos en Florencia, Italia en Septiembre y en Octubre conocimos Croacia, Eslovenia y visitamos Austria. Nada mal, no?
  • Salud! Este año no hubo sorpresas, ni bacterias ni visitas al hospital. Tuvimos un año con saldo blanco y a excepción de un par de infecciones de garganta o estómago, tuvimos un año muy saludable.
  • Nuevos proyectos! Este año empecé como miembro de dos asociaciones «Landfrauen» y «Kfd», y aunque no fui demasiado activa, poco a poco voy integrándome a sus actividades. Además, comencé el grupo de tertulia de español en Stade y ha estado funcionando muy bien. Seguro el próximo año se consolidará aún más.

Thomas y las niñas también escribieron las cosas buenas que incluyeron el viaje a California, las vacaciones a Croacia y el nuevo hobby de Tom: tiro!

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Después, escribimos en otros tres papelitos los propósitos, deseos o proyectos para el nuevo año. Los míos son:

  • Monterrey x 2. Si Dios quiere este año visitaré mi ciudad natal no sólo una vez, sino dos! Primero en dos semanas, sola y para ayudar con la mudanza de mis papás que se cambian de casa. Y en diciembre para pasar la navidad en familia y celebrar el XV años de nuestras hijas. Para el primer viaje ya tengo boleto, me voy por tres semanas y el segundo está en plan porque hay que pedir un par de días en la escuela de las chicas, pero confío en que no tengamos problemas y podamos viajar 3 semanas también.
  • Deporte. Desde octubre comencé una rutina de ejercicio por recomendación médica y espero seguir en el 2020. No ha sido fácil para alguien que nunca ha hecho deporte de forma regular, pero me ha gustado y aunque todavía no tengo el cuerpo de la entrenadora, sigo soñando que algún día lo lograré! Así sea en 5 años, jiji.
  • Nuevo trabajo. Seguiré con mis clases de español pero con el propósito de encontrar un trabajo en una oficina. Ya veremos si resulta o no.

Y obviamente deseo un año lleno de salud y magia! Sí, porque el 2020 me parece un número mágico y estoy segura que será especial… no sé todavía si en mi vida personal, familiar o profesional. El 2000 también parecía especial y fue cuando conocí a Tom para casarnos en el 2002. De algún modo, esos numeritos son especiales en nuestras vidas y el 2020 podría serlo también.

Les deseo lo mejor para el nuevo año, que todos sus deseos y propósitos se cumplan y que sigan leyendo mis aventuras por este rumbo del planeta. Prometo escribir más seguido!

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Navidad en la distancia

«Tú que estás lejos de tus amigos, de tu tierra y de tu hogar…», así empieza la canción de «Ven a mi casa». Seguro la has escuchado más de una vez! Yo la conocí en México, pero no fue sino hasta que me mudé a Alemania que comprendí su verdadero mensaje y desde entonces no puedo evitar llorar cada vez que la escucho 😦

Es en este tiempo cuando más extraño a la familia que dejé en México, las tradiciones y costumbres que hacen de esta fiesta no sólo una oportunidad para regalar, comer platillos exquisitos y celebrar, sino de apreciar la importancia de la familia que se reúne en posadas, a hacer tamales o en la noche de Navidad.

Ya perdí la cuenta de las navidades que he pasado en Alemania, donde tengo la fortuna de contar con la familia de mi marido y obviamente la propia familia que hemos formado junto a nuestras dos hijas. Pero jamás, jamás podrá compararse una Navidad aquí con la de allá, donde no somos sólo 8 personas sentadas a la mesa, y donde nuestras hijas no son las únicas nietas. Difícil escribir todo lo que significa la Navidad en México, pero en pocas palabras puedo resumir que es el momento más hermoso de unión familiar, celebración y alegría.

Casualmente en estas últimas semanas, diferentes personas me han preguntado sobre la forma en que celebraré la Navidad este año y más de una se ha sorprendido al saber que no tengo a NADIE de mi familia mexicana aquí cerca. Curioso, no? No sé si conozcan a extranjeros que tengan a un hermano, sus padres u otros familiares en estas fechas por aquí, pero la cara de asombro y pena con la que me miran me ha hecho casi llorar. Definitivamente esto de estar lejos de México me afecta más ahora que antes 😦

Será la edad? Cuando las niñas estaban pequeñas pasamos cada Navidad en México y después de una pausa cuando la mayor entró a la primaria, volvimos a celebrar la Navidad hace 5 años en Monterrey. Desde entonces nos hemos quedado en Alemania durante las fiestas y de forma alternada hemos celebrado en casa o con mis suegros la Navidad, pero siempre con un máximo de 8 personas. Algunas veces hemos incluido algún platillo mexicano en el menú y nos conectamos por Skype a México para no sentirnos tan lejos.

Pero sí, estamos lejos y extrañamos mucho, más de lo que podría uno imaginar. Y por eso me cuesta mucho trabajo en estos días comprender a las personas que me cuentan que algunos familiares no asisten a la fiesta de Navidad por motivos como «mi hermano tiene casa nueva y quiere celebrar ahí, por eso no viene a casa de los abuelos este año», o «los que tienen niños quieren celebrar en su propia casa para no estresarlos con tanta gente»… incluso el papá de mi marido que tiene 3 hijos con su segunda esposa, evita tener a toda la familia reunida porque con 8 nietos es demasiado estrés.

En fin, para mí la Navidad era sinónimo de reunión con mucha gente, mucho ruido y mucha fiesta! Y al paso de los años te das cuenta que esa «mucha gente» puede irse en cualquier momento, así que valoro más que nunca la oportunidad de pasar las fiestas importantes e incluso días normales, con la gente que queremos. Este corto muestra en pocos minutos a lo que me refiero:

Espero el próximo año tener la oportunidad de pasar la Navidad en México otra vez. Mientras tanto sigo disfrutando de los mercados de navidad, el vino caliente y otras tantas tradiciones navideñas que también son muy lindas por este lado del planeta. Y por supuesto también disfruto al máximo a mi familia alemana que me ha adoptado y que me quiere mucho. No me puedo quejar porqué bien sé que otros no tienen tanta suerte como yo 🙂

Felices fiestas y que VIVA LA FAMILIA!!!

Tu que estas lejos de tus amigos
De tu tierra y de tu hogar
Y tienes pena, pena en el alma
Porque no dejas de pensar…

Tu que esta noche
No puedes dejar de recordar
Quiero que sepas
En nuestra mesa
Para ti tengo un lugar…

Por eso y muchas cosas mas
Ven a mi casa esta Navidad

Calendarios de adviento 2019

El domingo empezó el mes y el tiempo de adviento, cosa que no sucede cada año 🙂 Y con diciembre, empezó la tradición del calendario de adviento, que ya he explicado en otras ocasiones. Se trata de abrir 24 puertitas del 1 al 24 de diciembre y como me encanta la navidad, esta casa no sólo tiene 1 calendario sino muuuuchos!!!

Es una de mis tradiciones favoritas en Alemania y aunque las niñas ya son adolescentes, no pueden faltar los calendarios en casa. Este año adquirí unos nuevos:

así cada día prendo una velita con aroma diferente y me tomo un té calientito.

Las niñas no pudieron decidirse entre los que venden en las tiendas, hay con cosméticos, cremas, productos de belleza, etc. ni tampoco tuvieron tiempo ni ganas de comprar 24 regalos diferentes para la hermana como lo hicieron algunos años en el pasado. Así que les llené sus casitas con sus chocolates favoritos y les dimos dinero para que completen su regalo de navidad.

Mi marido tiene este año uno de chocolates y otro muy curioso de «Der Postillon», un periódico de sátira que ha impreso un librito con sus mejores artículos relacionados a la navidad.

Y yo? Pues no tengo de chocolates sino de sorpresas… como ya es costumbre, participo con dos grupos de amigas, uno de mexicanas y otro de alemanas para regalarnos un calendario de adviento muy especial.

Además en la casa tenemos otros que son de la familia:

Ya entienden porque amo diciembre???!!! No importa el frío ni los días oscuros, con los calendarios de adviento y los mercados de navidad es imposible no amar Alemania en esta temporada 🙂

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