El diario personal de una mujer, mexicana, migrante y mamá que vive en Alemania… sus experiencias, sus anécdotas y sus opiniones!

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Pascua en Alemania II

El domingo de Pascua los niños alemanes buscan huevos y chocolates en el jardín. Llevan su canasta y van recogiendo lo que encuentran en el camino. Aquí algunos de los que encontraron mis hijas:

Conejos de chocolate….

 

Pollito y conejo en portahuevos

Huevo gigante sorpresa!

Huevitos con m&m’s

Más huevos…

  

Conejitos de chocolate

  

Mas chocolates…

  

Conejo de 30 cms

   

El conejo mas popular: de Lindt!

Cada año recibimos esta cantidad de chocolates que duran para los siguientes meses… Menos mal que Halloween es hasta Octubre!

Además, se acostumbra dar pequeños regalos como en Navidad. Envueltos y escondidos también en el jardín. Pueden ser libros, muñecos de peluche, juguetes o ropa. Al menos así se acostumbra en casa de mis suegros y nosotros también compramos algunos regalos para ellos y para las niñas. Bonita tradición que algunos critican de materialista o consumista, justo como la Navidad. A mi me gusta y el hecho de buscarlos con canasta en mano me fascina.

Al menos en el norte de Alemania el contexto religioso no es tan fuerte, pero de eso escribirré en otra ocasión. De momento hay que seguir celebrando la pascua que aqui incluye el lunes (mañana) como día feriado 😉

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Pascua en Alemania I

conejos…

 

huevitos…

      

en ventanas…

en árboles…

 

en puertas…

        

Tatort, el CSI alemán

En días pasados leí un artículo llamado “How to be German in 20 easy steps”,  el cuál menciona 20 características típicas del alemán promedio, que según el autor al implementarlas o adquirirlas se puede considerar un alemán.

Aquí la lista resumida de los temas que trata en el artículo en español:

1.  Uso de pantuflas

2. Desayuno pesado

3. Planeación, preparación y proceso

4. Seguros

5. Vestimenta formal

6. Idioma

7. Certificaciones

8. Obediencia

9. Apfelschorle

10. Comida alemana

11. Sauerkraut

12. Trabajo

13. Cómo abrir una botella

14. Ser directo

15. Berlín

16. Bavaria

17. Sexo

18. Autos

19. Domingos

20. Tatort

De más de uno he escrito en este blog, pues al igual que el autor del artículo que es inglés, soy migrante en este país y es imposible no identificar algunos aspectos en el alemán típico. Y más aún si se busca una integración total en la sociedad es imprescindible conocer la cultura alemana con todos sus matices para facilitar dicho proceso.

En entradas recientes he hecho listas del típico alemán y de como me he alemanizado. En cualquiera de estas listas, sin importar el idioma, “Tatort” siempre estará presente, pero porqué?

Tatort es una serie policiaca que se transmite desde hace más de 40 años en la televisión alemana. Desde 1970, 70 comisarios, detectives o policías de Alemania, Suiza y Austria han resuelto más de 900 casos. Y lo más curioso de esta serie, es que a lo largo de estos 43 años, la introducción no ha cambiado ni tantito. Aquí el video:

Siempre he sido fan de series policiacas, pero a diferencia de las americanas, Tatort presenta un equipo diferente cada domingo. Dicho equipo casi siempre esta formado por dos detectives, una secretaria, un jefe, un médico forense y su ayudante. Hoy en día, existen 18 equipos de investigación, 1 en Viena, 1 en Lucerna y el resto en diversas ciudades alemanas desde Kiel hasta Munich, y desde Colonia hasta Berlín.

Los capítulos son prácticamente como una película, pues su duración es de 1 hora con 45 minutos sin comerciales ni pausas. Los temas varían muchísimo, pero obviamente nunca falta el crimen que puede ser asesinato, persona desaparecida, asesino serial, secuestro, etc.

Otros datos interesantes: cada capítulo de Tatort cuenta con un presupuesto aproximado de un millón de euros, su grabación dura de 20 a 30 días y los personajes principales (pareja de comisarios) ganan en promedio 100,000 euros cada uno. Se producen aproximadamente 35 capítulos al año y el resto de las semanas, emiten otro programa similar llamado “Polizeiruf 110”.

La cita es siempre el domingo a las 8:15 de la noche y en días festivos como Año Nuevo o Pascua, hay emisiones especiales. Recién llegue a Alemania no me gustaba ver este programa, pues comparándolo con el CSI americano u otras series similares, Tatort me parecía aburrido, lento y un tanto complicado.

Pero curiosamente en los últimos años me he convertido en una verdadera FAN, y no me pierdo ningún capítulo. Incluso entre semana veo repeticiones de programas viejos en otros canales de televisión y casi siempre me sorprenden con el final.

Como en todo programa de televisión, cada quien tiene sus personajes favoritos y otros que no soporta ni cinco minutos. En mi caso ya tengo mis equipos favoritos: Dortmund, Münster, Bremen, Colonia y Munich y procuro no perderme sus nuevas aventuras. Los programas de Suiza y Austria son los que menos me gustan, pues aún batallo para entender su alemán.

Muchas veces los casos son basados en casos reales (no que representen el caso como tal, pero el tipo de crimen) y justo después de la transmisión de Tatort, se discute sobre el tema en otro programa muy popular de mesa redonda que tiene como moderador a Günther Jauch. Así me ha tocado ver discusiones sobre el caso de un asesinato en Berlín por unos chicos que no tenían nada que hacer, y otro programa sobre mafias en Bremen.

Creo que además de estar intrigada en la solución del caso de cada semana, aprendo mucho sobre la cultura alemana en diferentes ciudades del país. Además escucho modismos, veo usos y costumbres, y comprendo el porqué de muchas actitudes o formas de pensar del alemán promedio.

Así que a esperar el próximo domingo para sintonizar el canal 1 (DasErste) a las 8:15 de la noche, puntual para escuchar la tradicional cancioncita… tuuu, tuuu, tuuuuuuuu!

90% alemanizada

Hace unos días en una página de Facebook que sigo, postearon las siguientes afirmaciones con la pregunta “¿Qué tan alemán eres?”:

1) Tu desayuno es sagrado.

2) Eres siempre puntual.

3) No puedes vivir sin cerveza.
4) Esperas al semáforo en verde para cruzar la calle. (aunque veas que no viene nadie!)
5) Dices lo que piensas.
6) Amas andar en bicicleta.
7) Te tomas el tema de separación de basura muy en serio.
8) Siempre llevas una bolsa para la compra.
9) Duermes con la ventana entreabierta. (aún en invierno)
10) Los domingos en la noche nadie te molesta, pues es hora de ver Tatort (serie policíaca).

Algunas cosas ya las hacía desde que estaba en México, pero definitivamente los puntos 5 al 8 los adopté desde que llegué a Alemania y el número 10 no me lo pierdo ni en vacaciones!  

Complementando la lista con otra que me encontré en un sitio muy interesante, sigo con las afirmaciones para ver que tanto me he alemanizado:

11) Contestas el teléfono con tu apellido.

12) El domingo es sagrado.

13) Las papas son indispensables a la hora de comer.

14) Adoras las salchichas.

15) Saludas sólo con la mano.

16) Consideras viajar a Mallorca en vacaciones.

17) Dices “Scheisse” cuando te enojas.

18) Has dejado de usar la tarjeta de crédito para todo.

19) Visitas uno o más mercados de Navidad en diciembre con colegas o vecinos.

Y por último, complemento con los siguientes puntos:

20) Invitas a fiestas con dos semanas de anticipación.

21) Tienes pantuflas en la entrada para los visitantes que llegan a tu casa.

22) Planeas tus vacaciones mínimo con seis meses de anticipación.

23) No te asustas cuando ves gente semi-desnuda en parques y playas.

24) Tienes botas de lluvia, rompevientos y diferentes tipos de chaquetas para cada estación del año.

25) No puedes vivir sin pan!

26) Evitas ir al médico cuando tú o tus hijos tienen gripe, pues sólo te recomendarán tomar aire fresco.

27) Cantas con euforia (o incluso bailas) los hits alemanes llamados “Schlager“.

28) Tienes al menos un adorno de temporada en la puerta de tu casa, jardín o ventanas. Llámese huevos, calabazas, enanitos, corona navideña, etc.

29) Sobrepasas los 150 km/hr en el “autobahn” (autopista) 

30) Tienes el “kit” alemán para apoyar a la selección nacional en el mundial!

Así que en total estoy 90% alemanizada, lo cual no significa que tenga sólo 10% de mexicana! Me refiero a que ya casi paso por alemana, pues cumplo con muchos de los puntos que se consideran “típico alemán”. Mexicana sigo siendo 100% 🙂 

Y tú? Ya te alemanizaste?

Esa mirada alemana…

A petición de uno de mis cuatro lectores, hoy escribiré sobre esa mirada alemana que a muchos incomoda y a otros molesta más de la cuenta. He de confesar que no me había percatado mucho de dicha mirada, pero en los últimos días he oído acerca de ella y me inspiró un poco a escribir esta entrada.

Haciendo memoria, recordé que mi mamá me comentó de la hija de una conocida que vivió en Alemania y que justamente se quejaba de “cómo la miraban” los alemanes en el metro, en la calle o en el supermercado. Yo tenía poco tiempo en este país y simplemente contesté “Ay, seguro que ni la estaban viendo a ella y se está imaginando cosas”.

Y después de muchos años de vivir aquí, sigo pensando igual. No sé si a mi no me miran raro, o es que yo no me fijo demasiado en cómo me mira la gente extraña. Y aún y si se me quedaran viendo como bicho raro, simplemente ignoraría a dicha persona y seguiría mi camino como si nada.

El mes pasado tuve la oportunidad de participar en una mesa redonda sobre el tema de “Mobbing” o “Bullying” y salió el tema de la “mirada alemana”. No pude evitar reírme al escuchar a una sudafricana al hablar sobre su experiencia personal, pues justo unos días antes uno de mis lectores me había pedido escribir de ese tema. La señora sudafricana a la que me refiero, tiene 35 años viviendo en Alemania y ella sí que vivió historias de terror, discriminación y racismo hace muchos años. Hoy en día, dice que la gente no le hace groserías ni la insulta, pero muchas veces percibe esa “mirada” que antes le molestaba y que ahora le causa gracia. Su solución: contraataca! Tiene varias alternativas que van desde sonreírle a la persona que la esta viendo, decirle “buenos días” o hacerle gestos chistosos con manos y cara.

Se pueden imaginar las caras de los alemanes “mirones”?! Y realmente esa es la ACTITUD que debemos de tomar ante esas miradas de curiosidad, perplejidad, ignorancia, extrañeza, etc. Que si nos ven raro porque somos morenos, negros o amarillos, o porque llevamos colores vivos, hablamos más alto y en otro idioma, o tenemos acento al hablar alemán? Qué mas da? Todos somos diferentes y no hay más que dos opciones: ignorar esas miradas o contraatacar 🙂

La vida es corta para estar mortificándonos por lo que otros piensan o creen de nosotros. Y de verdad que muchas veces ni siquiera nos han de estar viendo a nosotros, simplemente estan con la mirada perdida o distraídos pensando en otra cosa y uno creyendo mil cosas raras.

A disfrutar la vida y que el mundo siga girando. A sonreír y hacer sonreír a los demás! Muchas veces es más que una mirada y podríamos sentirnos afectados ante un comentario discriminatorio o incluso una burla directa. Ante esa gente aplico la misma regla: ignorar! Ponerse a discutir no llevará a ningún lado, se los aseguro. Porque esa gente no cambiará su limitada forma de pensar, nos hará enojar y nosotros tampoco dejaremos de ser morenos, ni de hablar en español con nuestros hijos ni cambiaremos por un comentario de un extraño.

La abuelita de mi marido (QEPD), era de esas que no sólo me miraba raro, sino que me decía que como era posible que hablara español con mis hijas, que estaba en Alemania y que estaba haciendo algo muuuuy malo. Sólo me reía, le decía que respetaba su forma de pensar pero que no podía hablarles un alemán “mocho” porque lo aprenderían mal. Y eso durante 10 años. Ni ella me cambió ni yo a ella. Y eso lo recuerdo siempre. Si no cambié a una persona allegada, menos cambiaré a los extraños que me topo en la calle.

Y termino con la siguiente frase que me encontré en internet:

P.D. Viva la diversidad!!!

Mercados de Navidad

“Pirámide navideña”. Berlín.

En Alemania no hay posadas, cosa que extraño mucho de mi querido México, pero en su lugar hay mercados de navidad que es lo que mas me gusta de esta época en este país.

Pero que son estos mercados? Seguramente muchos se imaginan puestos de venta de artesanías y objetos navideños, y no estan tan errados, pero un mercado de navidad es algo más que un lugar donde comprar cosas, es un lugar con ambiente, alegría, olores y sabores que lo hacen un lugar único en el mundo.
Su atmósfera es inigualable: en los mercados navideños alemanes se mezclan el aroma de dulces de hierbas alpinas, de castañas y almendras tostadas, así como del obligatorio “Glühwein”, vino tinto caliente con especias, como clavos y canela. Muchos de los mercados simulan con sus quioscos la arquitectura tradicional con casitas de entramados de madera, aunque los hay también en estilo moderno.
En Alemania hay más de 1.500 mercados navideños, de todos los tamaños y prácticamente hay uno en cada ciudad o pueblo. En las ciudades grandes como Berlín o Hamburgo, hay un mercado en cada distrito, y en los pueblos pequeñitos como el mío (2,500 habs.) sólo se coloca el mercado un fin de semana. 
Normalmente, la preparación y colocación de los puestos comienza a mediados de noviembre y la inauguración los últimos años ha sido el 24 de noviembre para quitarlos un día antes de Navidad. Aunque hay algunos que duran incluso hasta fin de año. Dependiendo de la ciudad, se colocan los puestos en las calles del centro (casco antiguo), en plazas públicas  o en áreas peatonales. Un puesto al lado de otro, sin dejar mucho espacio libre. Algunos incluso construyen cuartos cerrados para que los clientes puedan resguardarse mejor del frío o de la lluvia.
El horario varía de ciudad a ciudad, y hay algunos que cierran bastante temprano (a eso de las 8 o 9 de la noche). Una amiga me comentaba que en algunos mercados navideños en Berlín cobran 1 o 2 euros para entrar, cosa que desconocía hasta ahora.
Berlín.
Puestos. Berlín.
 De qué hay puestos? de todo!
 – de bebidas: donde venden ponche caliente, “Glühwein, rompope, cafés de todos tipos y sabores, chocolate caliente y tambien cerveza, fría o caliente. Aquí les comparto un blog muy interesante que dedica una entrada a este tema, especializandose en las bebidas que se ofrecen.

– de comida: no pueden faltar las tradicionales salchichas, incluso de un metro de largo y otras especialidades que se venden en cualquier feria del pueblo como carne asada, champiñones en diferentes salsas, camarones o calamares, bretzel, etc. Pero lo mejor es lo dulce, empezando por las crepas, nueces garampiñadas, castañas asadas, galletas de todo tipos y sabores, “schmalzkuchen” (panecillos fritos en aceite y cubiertos de azúcar pulverizada), chocolates, mazapan alemán, y mil delicias más.
Castañas asadas. Berlín.
– artesanías: de madera, de papel, de vidrio. Hay para todos los gustos y presupuestos y la mayoría son artículos navideños como velas, estrellas, coronas para las puertas, esferas, etc. 
Estrellas de papel. Berlín.
– ropa: prendas de lana, pantuflas, gorros, bufandas y guantes no pueden faltar. Ademas de gorros de Santa, con o sin trenzas, con o sin luces, etc.
Adicionalmente a los puestos, en muchos de los mercados hay programa cultural o musical donde coros, grupos de baile y escuelas presentan cantos, obras de teatro o espectaculos de baile. En Hamburgo, a determinadas horas pasea el trineo de Santa por el cielo para presentar a sus renos y recordar a los niños que deben portarse bien para recibir lo que pidieron. 
En otros mercados hay carruseles, juegos mecánicos, resbaladeros o pistas para patinar sobre hielo.
Rueda de la fortuna. Berlín.
Santa en su trineo. Hamburgo.
Lo normal es visitar los mercados de navidad con la familia o con amigos. Los fines de semana se llenan mucho más, pero entre semana no faltan grupos de colegas que visitan el mercado de navidad para tomar algo después del trabajo. Hay que llevar mucha paciencia, porque aunque usted no lo crea en Alemania tambien existen los tumultos y en los mercados de Navidad hay que apretujarse entre la gente y hacer fila para pedir un ponche o una salchicha.
Berlín.
En lo personal conozco menos del 1% de los mercados de navidad en el país, los que he visitado con mas frecuencia son dos o tres en Hamburgo, obviamente el de Stade y el año pasado conocí los de Bremen y Lüneburg. Me faltará vida para conocerlos todos, pero espero algún día conocer al menos los más famosos como el de Núremberg o el de Colonia.

Pirámide navideña. Stade.
Ayuntamiento iluminado. Hamburgo.
Aquí esta la lista de todos los mercados de Navidad en Alemania este año:  http://www.weihnachtsmarkt-deutschland.de 
Si el de Núremberg es el más famoso, el de Dresde es el más antiguo. El llamado, “Striezelmarkt“ cumple 580 años de existencia. Además de una gigantesca pirámide de madera, el de Dresde se caracteriza por su tradicional “Christstollen”. El Christstollen es un pan con frutos secos, pasas, limón y naranja y es servido, a menudo, como postre en Navidad. En el adviento se come a cambio de tortas y tiene formas que recuerdan a un niño recién nacido envuelto en sus pañales. Por esta razón se cubre de polvo de azúcar.
Según DW, entre otros mercados navideños que no debes dejar de visitar están el de Rothenburg ob der Tauber, en Baviera, Quedlinburg, en Sajonia-Anhalt, o Colonia, a los pies de la catedral gótica, a orillas del río Rin. Y para los que buscan mercados de navidad originales, está el de Santa Pauli en el distrito rojo de Hamburgo, que se le conoce como el mercado erótico y donde las angelitas estan vestidas con muy poca ropa 🙂
En 2013, unas 85 millones de personas visitaron los mercados navideños. Hace 14 años la suma ascendía a 50 millones. Me encantaría que los mercados estuvieran todo el invierno, ya que enero y febrero son los meses más aburridos (aquí no hay ni rosca de Reyes, ni tamalada de la Candelaria) y  mas fríos del año. Al menos tendríamos un lugar a donde ir y reunirnos con amigos, calentarnos un poco con un vino caliente y hacer compras post-navideñas 🙂
Definitivamente conocer y vivir la experiencia de los mercados de navidad debe estar en cualquier lista de cosas por hacer de los que se animen a visitarme en esta época del año. Quién dice yo?
P.D.1 – Las fotos de Berlín son de una amiga muy querida y están publicadas aquí con su permiso.
P.D.2 – Las estadísticas y números son de DW (en español).
P.D.3 – Como siempre, lo escrito aquí esta basado en mi experiencia personal que se concentra mayormente en el norte de Alemania, así que puede haber algunas diferencias con mercados en otras regiones del país.

Entre bicicletas y cervezas

Mi ciudad natal, Monterrey, esta de luto por un accidente ocurrido el fin de semana pasado. Un grupo de cinco ciclistas que entrenaban en bicicleta dentro del Parque La Huasteca (en las afueras del área metropolitana de Monterrey), a pesar de llevar auto de escolta tras ellos, fue embestido frontalmente por un automóvil conducido por un oficial de tránsito del municipio que iba en vehículo particular al parecer fuera de sus horas de servicio pero en estado de ebriedad. Las víctimas fueron trasladadas al hospital para ser atendidas pero desgraciadamente una de las ciclistas falleció y otra se encuentra en coma.

Los regiomontanos estan tristes, culpando a los automovilistas que no tienen respeto por los ciclistas, reclamando a políticos la falta de control de automovilistas borrachos, y seguramente se organizaran algunas marchas o protestas virtuales pidiendo justicia y que se eviten accidentes de este tipo en el futuro. Ese cuento lo conozco y pocas veces se ha visto un cambio de verdad.
No voy a escribir en esta entrada sobre lo que debe cambiar o las leyes que evitarían que inocentes pierdan la vida en accidentes absurdos no solo en Monterrey, sino en toda la República Mexicana. Esta vez escribiré de cómo funcionan las cosas en Alemania, un país donde la bicicleta es el medio de transporte de miles y la cerveza es la bebida nacional. Ambos elementos, bicicletas y cervezas no estan peleados, sino que pueden convivir siempre y cuando estén presentes los siguientes elementos:
– Educación
Cada dos años la escuela primaria donde estudian mis hijas dedica una semana a aprender sobre el sistema de tránsito y transporte. Aprenden las reglas a la hora de cruzar la calle, subirse o bajarse de un autobús, y los de 3er o 4to año tienen una serie de pruebas para poder andar en bicicleta y si las aprueban, pueden usarla para ir a la escuela. Uso de casco, lámparas y frenos, convivencia con peatones y automovilistas, cuidados y riesgos, tooodo! Mi hija pequeña tambien quiere irse en bicicleta a la escuela que está a dos cuadras de la casa, pero sin licencia es imposible. El seguro no se haría responsable en caso de accidente. Así de fácil y aunque Catalina llore y patalée sigue yéndose a pie a la escuela.
Ahora bien, para sacar la licencia de conducir, los jóvenes o migrantes (como en mi caso) tienen que hacer un exámen teórico para el cual hay que estudiar un manual de casi 1000 preguntas, tomar clases de manejo y pasar un exámen práctico. Todo cuesta alrededor de 1000 euros y se tiene un período de prueba, que en caso de causar accidentes o conducir borracho puede costar la licencia recién adquirida. Entre esas 1000 preguntas, muchísimas incluyen el tema de ciclistas en la calle.
Y conducir sin licencia implica cárcel en caso de participar en un accidente o resultar positivo el alcoholimetro en un control. Pocos se arriesgan a tomar y conducir, menos son aquellos que conducen sin licencia válida. Aún en bicicleta no debe conducirse borracho, porque te pueden quitar tu licencia de manejo!
– Infraestructura. 
Cada banqueta esté en pueblo o en ciudad tiene un espacio especial para los ciclistas, normalmente de ladrillo rojo. Aún en carreteras rurales, va un camino paralelo especial para ciclistas. En ciudades grandes existen carriles especiales para los ciclistas y no respetar esos espacios es también razón para obtener una multa.

Les comparto algunas fotos para que vean a lo que me refiero. En Alemania puedes ir en bicicleta de Hamburgo a Berlín, de Múnich a Colonia, o de Leipzig a Dresden. Puedes ir al trabajo, a la escuela, al médico, al supermercado, y al cine en bicicleta, todo el camino estará preparado para que puedas conducir seguro y sin temor a ser atropellado. Además habrá lugares especiales donde estacionarlas y ponerles su correspondiente candado. Y no se diga para los que pedalean por placer o deporte, pueden andar en bici paralelamente al Río Rin o al Río Elba, por bosques o montañas en caminos dedicados a los ciclistas.

Carretera rural
En la ciudad – calle

En la ciudad/pueblo- banqueta
Respeto.
Este elemento es fundamental para el buen funcionamiento de la vialidad en Alemania. Todos respetan a los demás, independientemente del medio de transporte en el que se muevan. El automovilista respeta al ciclista y guarda la distancia necesaria, el peatón respeta el camino de bicicletas o se arriesga a que le toquen el timbre con enojo y le digan un par de improperios, y así mismo el ciclista no anda en banquetas peatonales. Esto se aprende desde niño y así se evitan muchos accidentes.

Leyes y multas.
 Alemania es el país de las leyes, hay una ley para todo y cada día se inventan nuevas. Recientemente han implementado muchas relacionadas al uso del móvil en la vía pública. Así que cuidadito si no conoces todas las leyes porque te pueden sorprender con una multa y no saber ni qué hiciste mal. Velocidad, distancia, lámparas, estado de ebriedad, uso de casco… todo se controla y si no se cumple con lo que dice el reglamento, multa! Y multas de verdad, con puntos acumulables, riesgo de perder licencia o incluso cárcel en algunos casos extremos.
Hay controles a todas horas y todos los días, policías que revisan los parquímetros no pierden oportunidad de revisar ciclistas que van hablando por teléfono, peatones que van por vías de bicicleta o borrachos en bici o en auto. En todo están y en caso de una infracción en coche, te llega la multa a tu casa con todo y foto. No hay escapatoria.
– Autoridades competentes.
Y complementando el punto anterior, aquí no hay “mordidas” ni “sobornos” para evitar una multa. Y si los hay son mínimos y no tan descarados como en México. Los policías cumplen su trabajo, y se ayudan con cámaras en puntos estratégicos, fijas o móviles para mantener el control y que no se nos olvide cumplir las normas establecidas.

En una de las recientes entradas sobre lo que me gusta de Alemania incluí que me encanta el sistema de tránsito de este país. Desde que llegué aprendí las reglas del juego y ande en bicileta, a pie o en coche, respeto y me respetan. Ojalá algún día los mexicanos adopten estas sencillas ideas y se eviten accidentes como el del fin de semana que ha dejado varios niños sin madre.

No se ve tan difícil, no? Qué tiene que cambiar primero? La educación de los niños? El civismo y respeto de los adultos? El cumplimiento de leyes y reglamentos? Construir espacios para ciclistas? No tengo la respuesta, pero espero que se empiece por algo y a la voz de YA!

Cada semana un mundo nuevo en Tchibo

Tchibo es una de esas tiendas que talvez el turista normal en Alemania no conocerá en los pocos días que visita el país, pero que el extranjero encontrará en sus primeros meses de estancia sin lugar a dudas. Y con suerte, será atraído por este concepto que no existe en muchos países del mundo.

Logo Tchibo

¿Qué es Tchibo? Pues es una tienda, pero tambien una marca y un concepto. La tienda nació en 1949 en Hamburgo, donde actualmente está su corporativo. Su nombre viene de “Tchi” del apellido de uno de sus fundadores: Tchilinghiryan y “bo” de la palabra en alemán para granos de café: Bohnen.

Café Tchibo

Su negocio inicial consistió en vender café por correo, el cual fue muy existoso. En 1955, abrió la primera tienda (filial) para que el cliente pudiera probar el café antes de comprarlo y poco a poco fueron incorporando pan y pasteles. El café se convirtió en un artículo de lujo que empacaban en latas o bolsas de tela, y al verse forzados a no regalar productos junto con el café (recetarios o las mismas latas), empezaron a vender productos de uso doméstico.

En 1973 nació el eslogan “Cada semana un mundo nuevo”, con el cual la tienda cambia la totalidad de sus productos cada semana con un tema particular que puede ir de “ropa para esquiar” hasta “joyería”, de “productos de limpieza” a “electrodomésticos” o “ropa de cama”. Adicionalmente, Tchibo sigue vendiendo café de diferentes países a granel o empaquetado, en grano o molido, con sabor o natural, etc.

Actualmente Tchibo cuenta con 1,000 tiendas y más de 20,000 puntos de venta que pueden ser supermercados, droguerías o panaderías. En esos puntos de venta tienen un par de anaqueles con algunos de los productos que también son cambiados cada semana sin excepción. Lo que queda de la semana anterior se pone en oferta o se devuelve para venderse por internet con descuento.

Filial Tchibo

Las tiendas Tchibo no son muy grandes y la mayoría tienen un pequeño espacio para que puedas tomarte un cafecito con pastel. Las empleadas visten uniforme y es posible adquirir una tarjeta de “cliente frecuente” para acumular “puntos de café” y comprar artículos.

Tchibo es una de las cadenas alemanas más grandes y ya tiene presencia en 15 países del mundo, ya sea por contar con filiales o al menos con puntos de venta. En los últimos años ha incursionado en otro tipo de negocios como seguros, electricidad, telefonía celular, y agencia de viajes. No sé que tan éxitoso sea en esos rubros, pero en las tiendas se ve siempre mucho movimiento y conozco mucha gente que es fan de sus productos.

En internet no encontré información de dónde produce o empaca sus productos, lo cuál siempre ha sido un enigma para mí. ¿Cómo es posible hacer colchas, licuadoras, joyas, escobas, zapatos, pantalones, artículos de papelería, CDs de yoga, muebles, etc con una misma marca??? Obvio que no producen dichos artículos, pero simplemente el empacarlos implica proveedores de todo tipo. Y la mayoría de los productos traen la etiqueta TCM, por lo que sí se interviene en el proceso de producción de muchos de sus productos.

En fin, sigo con mi enigma y con mi tarjeta de “cliente frecuente”, esperando las ofertas de la próxima semana y acumulando puntos con mis compritas 🙂

Y para que se sorprendan como yo, aquí algunos ejemplos de sus “mundos” semanales:

En la cocina:

Productos de belleza:

Ropa de lluvia:

Artículos para celulares, MP3, etc

Muebles

Desapego familiar

Llevo más de una década en Alemania, y una de las cosas a las que todavía no me acostumbro es a la falta de unidad familiar. No puedo llamarla desunión porque realmente existe la familia como célula de la sociedad alemana, así que he buscado un nombre más adecuado y he decidido llamarlo desapego familiar.

La sociedad alemana es muy distinta a la mexicana, eso no es nada nuevo. Lo interesante es observar como la unión familiar es distinta en cada etapa por la que va pasando la familia a lo largo de la vida. Trataré de explicarlo con diversos ejemplos:
Cuando los hijos son pequeños, los padres al igual que en México se desviven por ellos. Incluso he tenido la oportunidad de conocer muchísimas madres sobreprotectoras que no dejan a sus hijos solos ni por un minuto. Hay muchos casos de hijos únicos, donde los padres tratan a sus hijos como verdaderos tesoros. 
Los niños son inscritos en cursos de todo tipo, desde deportes hasta actividades artísticas como música y baile. Los padres ayudan a realizar las tareas escolares, y en muchos casos contratan profesores particulares para ayudarlos. Las familias jóvenes acostumbran tomar vacaciones en hoteles apropiados para la edad de los niños y los fines de semana son dedicados a actividades familiares.
En muchos casos, los abuelos que viven cerca puede encargarse de cuidarlos algunos días en la semana o en fin de semana.
Las familias en Alemania no son tan grandes como en México así que no se observan ese tipo de reuniones donde primos y primas, tíos y tías bailan y conviven para celebrar un cumpleaños, primera comunión o bautizo. Pero sin lugar a dudas, la Pascua y la navidad se celebrarán con la pequeña familia con la que se cuente.
Después viene la adolescencia, donde los padres comienzan a dar un poco más de independencia a los hijos. Son responsables de sus tareas, salen a menudo con amigos, y comienzan a estudiar para tramitar la licencia de manejo. Hasta ahí todo va bien.
Pero curiosamente al cumplir los 16 años, la relación padre e hijo prácticamente desaparece. No me refiero sólo al ámbito económico, ya que en muchos casos siguen dependiendo de los padres para pagar un apartamento o un coche. Me refiero más bien a la relación interpersonal, donde los hijos se convierten en entes completamente independientes de los padres y la comunicación es prácticamente nula.
Y ahí empieza el distanciamiento… Al llegar a la edad adulta es decir a partir de los 20 años será difícil encontrar padres que tengan una comunicación continua con sus hijos. Obviamente hablaran a menudo y sabrán cómo están o que hacen de sus vidas, pero no interferirán en sus decisiones a mediano o largo plazo, ni conocerán sus planes ni estarán al tanto de sus relaciones sentimentales.
Conozco varios casos de madres que no se atreven siquiera preguntar a los hijos si en sus planes está casarse después de haber tenido un hijo. Muchos padres ayudan en la mudanza, pero pocos saben sobre los logros profesionales de los hijos. Muchos temas se convierten en tabú y simplemente respetan esa independencia sin preguntar.
Y así pasan los años, hasta que los padres llegan a la edad de jubilarse. La comunicación con los hijos practicamente no existe y es tarde para comenzarla de nuevo. Y entonces vienen las decisiones difíciles a la hora de una enfermedad o la viudez. Los padres no se atreven a pedir ayuda y los hijos se preocupan poco por el futuro de los padres.
No sólo los asilos se encuentren llenos de viejos que no tienen visitas regulares, sino también en casas particulares los días pasan y los viejos se aburren solos. Influye mucho también la movilidad de las familias, ya que pocas veces los hijos se quedan en la misma ciudad donde nacieron y las distancias a veces son muy grandes para visitarse continuamente.

Otro lugar donde observo con sorpresa y tristeza ese desapego familiar es en los hospitales. Desde que llegué y tuve mi primer problema de salud (una piedra en el riñón) me asusté al conocer que nadie se queda en el hospital con el enfermo durante la noche. Recién paridas, después de una cirugía o con una enfermedad grave, los pacientes se quedan durante la noche solitos o acompañados de otros pacientes si comparten habitación, y las visitas tienen horarios limitados.

Y no es sólo que los familiares no duermen en el hospital, tampoco están amontonados en la sala de espera durante una operación ni se ven habitaciones llenas para conocer al recién nacido. Como claro ejemplo puedo mencionar a la abuela de Tom que tuvo que ser operada de la cadera y mi suegra en su casa mientras la operaban… a la hora de la visita fue a ver cómo había salido todo. Y recientemente visité a una amiga cuya bebé fue operada a las dos semanas de nacida, y en el hospital infantil había muchos bebés solitos, cuyos padres los visitan un par de horas al día y no necesariamente a diario.

Es una cuestión cultural que el alemán ha aprendido desde pequeño, en México hemos estado acompañados en el hospital siempre y nos ha tocado acompañar a familiares en situaciones difíciles. No se puede juzgar ni criticar algo que “así es” y siempre ha sido “así”. Los alemanes se sorprenden de los turcos que visitan en grupo los hospitales y llevan comida para un ejército. Son costumbres diferentes, y así hay que seguirlas.

Pero eso no disminuye mi asombro ni me hará aceptar esa costumbre como propia. Me quedo y me he quedado sola en el hospital más de una vez, pues no puedo romper reglas… pero me queda claro que trataré de educar a mis hijas para que no caigamos en ese “desapego” y poco les importe la salud de sus padres o abuelos. Intento día con día de inculcar el valor de la unión familiar y que ésta perdure hasta la vejez, independientemente de estar cerca o lejos. Muchas veces una llamada, una carta o una corta visita puede ser suficiente para sentirnos unidos y amados.

Como en muchos otros temas y aspectos culturales, confío en que la globalización y la llegada de más migrantes a este país, cambie poco a poco ese “desapego”, esa “frialdad” o esa falta de interés por los demás. En nuestras manos está conservar nuestras tradiciones en tierras lejanas y talvez algún día los europeos sean más latinos 🙂

Típico niñ@ alemán

Y ya que empecé con lo del típico alemán, se me vinieron a la cabeza algunas ideas de la infancia alemana, que en muchos de los casos es muy diferente a la mexicana.

Aquí algunos ejemplos. El típico niño o niña alemana es áquel que:
– cree en el hada de los dientes
– es independiente desde pequeño
– conoce a “Sandman” y se va a la cama después de ver su programa que termina a las 7 de la noche
– se va caminando a la escuela primaria
– se va en bicicleta o autobús a la escuela secundaria (a partir de 5to año)
– juega todos los días afuera durante el recreo en el jardín de niños o en la escuela, así la temperatura esté bajo cero
– invita a tantos amiguitos como sea el número de cumpleaños. Si cumple 5, invita 5 amiguitos. Los padres NO están invitados.
– no se le permite llevar nutella o chocolate para la pausa en el jardín de niños. Y si llevan pan negro, mejor!
– aprende a leer y escribir oficialmente en primer año de primaria. El jardín de niños es sólo para jugar.
– se pone de acuerdo con un amiguito para jugar normalmente de 3 a 6 de la tarde
– y ayuda a recoger los juguetes antes de irse a su casa 
– no toma gaseosas
– tiene poder de decisión desde pequeño
– juega con Lego o Playmobil

“Schultüte”

– celebra la entrada a la escuela primaria con una fiesta llamada “Einschulung

– y conocerá lo que es una graduación hasta terminar la escuela secundaria
– busca huevos el domingo de Pascua
– casi no ve televisión
– tiene un arenero en su jardín si vive en una casa, y si vive en apartamento juega en el arenero del parque más cercano
– juega descalzo incluso afuera (obviamente en verano)
– habla de tú a los profesores, pero los llaman Sr. /Sra. Meyer
– se dirige a las mamás de sus amiguitos de tú y las llama por su nombre propio
– aprende a andar en algo llamado “Laufrad” (bicicleta sin pedales) a los 2 años para andar en bici con rueditas a los 4 y quitarle las rueditas aún en el jardín de niños o a mas tardar al entrar a la primaria
– tiene una evaluación en cuarto año de primaria para recomendar la educación secundaria que deberá seguir
– puede ir al jardín de niños (opcional y privado) desde los 3 años de edad y estará en un grupo con niños de 3 a 6 años
– si es niño puede tener arete y pelo largo desde primaria
– no recibe calificaciones o notas en los primeros dos años de primaria (en algunos estados)
– recibe calificaciones de 1 a 6, donde 1 es la mejor y a partir de 5 reprobado

Calificaciones

– tiene en su armario botas de lluvia y “hausschuhe” (pantuflas) desde que empieza a caminar
– recibe chocolates o pequeños regalos el día de San Nicolás (6 de diciembre)
– tiene dos semanas de vacaciones escolares en Pascua, dos en otoño y dos en Navidad, además de 6 semanas de vacaciones en verano
– no lleva uniforme en la escuela pública
– aprende inglés a partir de 3er año de primaria y un tercer idioma a partir de 6to año (depende de la escuela)
– en diciembre abre 24 puertitas de su calendario de adviento para recibir chocolates o pequeños regalitos
– tiene de 1 a 3 tardes ocupadas con clases deportivas o artísticas
– si es niña, podrá decidir si le hacen hoyos en las orejas a los 5-6 años

Como en la entrada anterior (Típico alemán), estas características son variables y no aplican para todos los niños de Alemania. Muchas tradiciones y costumbres varían de estado a estado (Alemania tiene 16 estados), pero traté de hacer un resumen de lo mas común.

Algo que ha llamado mucho la atención a mis padres y hermano cuando me han visitado, es que los niños son muy bien portados y siguen las reglas cuando están invitados a una fiesta en una casa. Y también se sorprenden de lo independientes que son desde que están en el jardín de niños, donde tienen que lavar su plato y vaso después de desayunar y ponerse pantalones de lluvia antes de salir a jugar.

Mis hijas han sido educadas a la “alemana” pues nacieron y crecen en este país. Pero como en todo hogar bicultural, tienen también costumbres “mexicanas” y seguimos algunas tradiciones como la piñata en sus cumpleaños. Al tener madre latina, son muy cariñosas, cosa que no es tan común en los hijos de padres alemanes que tienden a ser mas huraños y no son educados a saludar de beso.

Algo que me gusta de la infancia alemana es que disfrutan su tiempo en el jardín de niños sin tareas ni exámenes, y aún en la escuela primaria tienen menos tarea que en muchas escuelas mexicanas. Hay excepciones, pero al menos en las escuelas de Stade no dejan más de 30 minutos de tarea durante los cuatro años de primaria y tienen exámenes cada que terminan un tema (no son acumulativos). A partir de 5to, creo que el estrés se puede comparar con el de México… pero todavía no llego hasta ahí 🙂

Definitivamente los niños alemanes no son como los mexicanos, ni como los chinos ni como los sudafricanos. Aprenden de la sociedad y de sus padres que tienen una cultura y educación diferente a la latina o africana. No critico que sean independientes, solitarios o poco afectivos, pues eso es lo ven en su alrededor… sólo confío en que la “globalización” y la llegada de madres como yo a este país, haga que poco a poco los niños sonrían más, sean más espontáneos y cariñosos 🙂

Ahí está nuestra tarea como migrantes, o no?

P.D. En el texto hay algunas ligas a temas relacionados en este blog. Sólo haz “clic” en las palabras subrayadas.

Típico alemán

En un grupo de Facebook integrado por mexicanas que viven en Alemania, una chica abrió un post llamado “Típico alemán” y en menos de 24 horas ya tenía 100 comentarios. Es muy divertido ver lo que para nosotras migrantes es típico alemán y me permito hacer un resúmen con algunas de las ideas compartidas para que se den una idea de lo que a diario vemos y a lo que tenemos que acostumbrarnos.
Algunas cosas son positivas, otras no tanto… unas divertidas y otras de mal gusto. Para ser feliz en este país no deben adoptarse todas las costumbres alemanas, pero al menos sí se debe aprender a respetarlas y en algunos casos acostumbrarse porque tenemos a un típico alemán en casa (casi siempre el marido 🙂

Típico alemán (en general: hombre/mujer, joven/adulto) es aquel que:
– cena temprano
– toma café y pastel a las 3 de la tarde
– no se baña todos lo días
– no visita a nadie a menos que se tenga una cita previa (aún con vecinos o amigos)
– desayuna lo mismo todo el año (generalmente pan con mermelada/embutidos/nutella)
– planea todo minuciosamente, no deja nada a la casualidad
– camina y camina por horas
– arma sus propios muebles
– se tira en los parques a tomar el sol
– hace fila en ALDI antes de abrir para alcanzar las promociones
– lava los trastes de “remojón” sin enjuagar
– planea en enero las vacaciones de todo el año
– no felicita antes de su cumpleaños a nadie
– va en verano a “Mallorca”
– es extremadamente puntual
– lleva pastel o desayuno a la oficina cuando es su cumpleaños
– empaca él sólo lo del súper en la caja y lo lleva a su coche en canastas, cajas plásticas o bolsas de tela
– es directo y dice las cosas tal cual
– es honesto y honrado
– quiere “frische Luft” (aire fresco) aún con temperaturas bajo cero
– tiene papas en el sótano
– va a comer “hotdogs” al IKEA
– deja el plato reluciente de limpio después de comer (limpia la salsa con el último pedazo de pan)
– usa “hausschuhe” (pantuflas) para estar en casa, y todos los zapatos están a la entrada de la casa
– corren a la caja que abre sin respetar a los que ya estaban haciendo fila en la otra caja
– es muy quejumbroso… como diría mi mamá “se quejan de lo bien que están”
– de otoño a invierno con 15 grados saca el abrigo, pero en primavera con 15 grados sale en short y playera para aprovechar el primer rayo de sol
– no le gustan las deudas ( ni las tarjetas de crédito)
– lee en el transporte público
– no le gusta tomar antibióticos y primero prueba aliviarse con tés y “aire fresco”
– hace lo que dice o promete
– como amigo es incondicional
– le gusta ahorrar
– contesta el teléfono con el apellido
– es muy dulcero, come gomitas, chocolates y pastelillos a toda hora
– es austero y no le gusta desperdiciar
– separa la basura en bio, plástico, vidrio, papel
– toma agua mineral como agua de la llave (a diario!)
– le pone crema a los helados, a los pasteles, a los waffles
– no le gusta comer con las manos, aún sea hamburguesa o tacos
– abre los regalos tan pronto los recibe
– si tiene jardín, lo tiene arreglado como de “revista”


Típico alemán (hombre) es aquel que:
– usa chanclas con calcetines en verano
– es fiel con su pareja
– va a la piscina, al parque o a patinar sólo con los hijos
– cambia pañales, ayuda en casa, va al supermercado

Típica alemana es aquella que:
– suele ir vestida peor a una boda que a la oficina
– casi no se maquilla (las nuevas generaciones están aprendiendo)
– decora la puerta de la entrada de acuerdo a la temporada
– le encantan las manualidades

Tipicamente en Alemania,
– permiten entrar a los perros a los restaurantes y se sientan a un lado de la mesa
– no bailan en las fiestas
– el tiempo es oro
– en la cena navideña se comen salchichas con ensalada de papa
– esperas en los consultorios médicos hasta 3 horas a pesar de tener cita

– no se acepta tarjeta de crédito en el supermercado e incluso en algunas mueblerías u hoteles, todo con tarjeta de débito o efectivo
– se hacen los hoyuelos de los aretes a las niñas cuando cumplen 5 o 6 años
– en Año Nuevo, se comen “Berliner” un tipo de pan dulce con relleno
– para cancelar un contrato se requieren 3 meses de anticipación, y de no hacerse se renueva automáticamente (sea en el gimnasio, con la compañía de cable, etc)
– hablar por teléfono después de las 8 es casi un delito
– en el cine sólo hay palomitas dulces y los lugares están numerados como en el teatro
– no se debe hacer ruido entre 12 y 3 de la tarde (“Ruhezeit), ni los domingos (ruido de taladro, podadora, etc)
– no se ven niños en las calles ni en restaurantes después de las 9 de la noche
– te regalan dinero o “vales” en tus cumpleaños, primera comunión, aniversario, entrada a la escuela, etc.
– se festejan los aniversarios o cumpleaños redondos (30, 40, etc) en grande

He utilizado la palabra “típico” pero tengo que aclarar que no TODOS ni TODAS las alemanas son así. Es común generalizar y crear estereotipos, espero no tomen a mal esta entrada que es más bien para describir al alemán común y corriente, sin ofender a nadie.

Seguramente la lista irá creciendo con el tiempo, pero éste es un buen comienzo!

PD. Viva Alemania y sus alemancitos!

De pulgas alemanas y niños africanos

Una de las cosas que no deja de sorprenderme en Alemania, son sus “pulgas”! Sí, mercados de pulgas cómo se le llaman en México y qué tienen el mismo nombre en alemán : “Flohmarkt“.

Pulga Río- Mty

De Monterrey conocía muchas “pulgas”, que con los años se convirtieron en algo similar a centros comerciales con puestos fijos, dónde se pueden conseguir productos americanos, ropa, zapatos y accesorios de moda. Hay varias en toda la ciudad y tienen horarios como cualquier tienda. No se tienen aparadores, pero si hay lugares para probarse la ropa, un área de comedor donde venden todo tipo de comida y ofertas de temporada.

En mis últimos viajes a Monterrey, ir a la “Pulga Río” era visita obligada y siempre salía con algunas bolsas de compras. Además de comprar mis conchitas con salsa y crema y pasear por cada pasillo para no perderme ninguna novedad. Desgraciadamente estos últimos años, también se encuentra mucho material de “piratería” y no es de sorprenderse cuando llega la policía y cierra algunos puestos que venden DVDs, CDs o juegos copiados.

El concepto en Alemania no tiene nada que ver con el concepto que se ha desarrollado en Monterrey y lo único que tienen en común es el nombre.
Aquí las “pulgas” son mercados con puestos que se ponen algunas horas en ciertos puntos de las ciudades. Pueden ser al aire libre en plazas o calles, o en lugares cerrados como escuelas o centros deportivos. En su gran mayoría la gente vende cosas usadas. Qué cosas? Pues TODO! Y cuándo digo de todo es realmente de todo…. juguetes, ropa, zapatos, vajillas, discos, aparatos eléctricos, objetos de colección, muebles, etc. Es cómo un EBAY en vivo.

Pulga en Stade

La gente pone precios razonables a los objetos y se puede negociar el precio final. Y lo que más me sorprende es la cantidad de gente que asiste a este tipo de mercados. En la ciudad donde vivo, se lleva a cabo un “Flohmarkt” a lo largo y ancho de la ciudad dos veces al año, en primavera y en otoño.  Se colocan cerca de 500 puestos en todas las calles de la ciudad desde la 5 de la mañana y los primeros compradores aparecen a las 6 de la mañana para llevarse las mejores gangas. Asisten miles de personas y no hay fin de semana en que no se lleve a cabo alguno en una escuela, barrio, casa particular o ciudad.
Yo he perdido interés en asistir porque los tumultos son impresionantes y la mayoría de las veces compro poco o nada. Pero hay gente que no se pierde ni uno y busca en los periódicos cuándo y dónde se pondrán los mercados de pulgas el siguiente fin de semana.

Hay mercados de todos tamaños y el vender cosas usadas es también una forma de ganar dinero para acciones de beneficiencia. Recientemente leí que en Monterrey se llevó a cabo uno de juguetes para apoyar una asociación que ayuda a niños con discapacidad. Eso mismo se hace en Alemania frecuentemente.

Y justo la semana pasada, el grupo de mujeres del desayuno internacional al que asisto cada mes decidió organizar un mercado entre nosotras para apoyar a un pueblito humilde y con muchas necesidades en Burkina Faso, Africa. Todas llevamos cosas que ya no necesitamos, las colocamos en mesas y la gente pagaba un precio justo ya fuera por un libro, una prenda de vestir, un juguete o un juego de vasos. Se lograron reunir 800 euros en 2 horas! Sólo de cosas de 40 mujeres vendidas entre ellas mismas! Simplemente increíble! Seguro la comunidad africana se verá muy beneficiada por este “mercado de pulgas”.

Niños de Burkina Faso

Por otra parte, creo que los mercados de pulgas son una excelente forma de reciclaje, porque lo que ya no le sirve a uno puede servirle a otro y además se evita el “consumismo”. En lo personal, no soy buena para vender cosas en un mercado, así que muchas de las cosas que ya no necesitamos, se donan a la Cruz Roja, otras se venden en Ebay y la ropa de las niñas se las paso a amigas con hijas de las mismas edades. Lo importante es darle uso a las cosas que todavía sirven y si de esta forma, también se puede ayudar a gente con bajos recursos, pues todavía mejor!

Que vivan las pulgas! 😉

Amigos alemanes…

Entre migrantes y sobretodo entre gente de América Latina que vive en Alemania, es muy común escuchar los siguientes comentarios:
   – La gente alemana es muy “fría”
   – No es fácil ser amigo de los alemanes
   – Para que un alemán te invite a su casa pasan años
   – Extraño a mis amigos de mi tierra, que son más efusivos, cálidos y simpáticos

Ya lo he escrito antes, para un migrante es prácticamente imposible no comparar entre su país de origen y el país donde vive actualmente. Con el tema de amigos es muuuuy común y normal comparar…

Pero qué significa amigo? No me voy a poner a explicar el significado de amistad o de amigo porque no terminaría nunca. Lo que sí explicaré es cómo se usa la palabra “amigo” en México y en Alemania. En el país que me vio nacer, la palabra amigo se usa muy a menudo, de tal forma que una persona que recién conoces puede llamarse “amigo” aunque sea de juego o broma. Es una de las primeras palabras que aprende un turista y se repite seguido el “Hola amigouuuu (con acento americano)” en todas partes. Los colegas de trabajo, los compañeros de trabajo, los vecinos y aún los conocidos pueden ser llamados nuestros “amigos” aunque no lo sean en realidad.

Por el contrario, en Alemania a los colegas, vecinos y compañeros de escuela se les llama como tal así tengan 10 años de conocerse. Claro, siempre y cuando sigan siendo “solo” colegas, vecinos o compañeros de escuela que puede llegar a ser “siempre”:) La palabra “Freund” es la misma para amigo o para novio, lo cual deja ver el nivel de amistad que debe existir para ser llamado “Freund” aunque sea a nivel amigo y no novio.

De las frases que comenté al principio, puedo decir que en parte son ciertas pero no necesariamente tienen un significado negativo o malo. Las culturas mexicana y alemana son muy diferentes, y en el tema de amistad y familia esas diferencias se acentúan. La gente alemana para mí no es fría, simplemente es cautelosa y toma su tiempo para conocer a las personas.

Recuerdo cuando llegué al barrio donde vivo actualmente. Me presenté con los vecinos y pasaron incluso meses sin tener mucha comunicación con ellos. Yo viajaba y estaba poco en casa. Pero unos años después nacieron nuestras hijas, y el contacto con los vecinos y otras mamás con niños fue inevitable. Empecé a tratar a la gente local y con el tiempo la amistad floreció. No fue de inmediato como talvez sucedería en México, pero poco a poco se fue dando y ahora algunas de las mamás de las amigas de mis hijas son muy buenas amigas.

Y no me refiero a una amistad de tomar el café cada semana, o ir al cine en parejas. Me refiero a que me han apoyado en momentos difíciles, han cuidado de mis hijas cuando he tenido contratiempos y han hecho favores sin dudarlo. Porque eso es también algo que talvez difiera de una cultura a otra, quién es amigo? o qué tipo de amigos hay? Los de salir y cotorrear, o los de fiar a la hora de los problemas.

Casualidad, suerte o destino? No lo sé, pero en los 10 años que tengo en Alemania no es que no haya tenido malas experiencias o la gente no haya sido tan “cálida” como yo quisiera, pero de esos casos mejor ni me acuerdo, y me concentro en la gente que realmente vale la pena y que me ha brindado su amistad.

El fin de semana pasado por motivo del aniversario de compra de mi “Thermomix”, invité a algunas amigas alemanas a una demostración de la misma. Llegaron puntualitas, como siempre con un detalle para la anfitriona y una de ellas trajó un pastelito y al entrar a la sala le encendió una velita. Me asusté y le dije que no era mi cumpleaños, pero ella contestó sonriente “Ya lo sé, pero es el cumpleaños de tu Thermomix”. No podía creer su creatividad y espontaneidad… todas rieron y mis hijas apagaron la velita. A lo largo de la velada, cocinamos y cenamos. Poco después mi marido llegó y a tono de broma dijo “Pensé que ya no había nadie porque no se oyen carcajadas ni ruido”… claro, a comparación de una reunión con mis amigas latinas no se oía mucho escándalo pero de todas formas la estábamos pasando muy bien. En eso Tom trajó el tequila y un licor de chile, y todas probaron de todo. Nuevamente pude afirmar que los alemanes no son tan cerrados ni fríos, sino que simplemente necesitan de un empujón, una actitud abierta o una situación para demostrar su calidez y alegría.

Como en todo, no se puede generalizar! En este caso ni para decir que todos los alemanes son “fríos” ni para decir que son “a todo dar”. Como repito seguido, hay de todo en todas partes. De lo que sí estoy segura es de que una actitud positiva atrae situaciones, personas y encuentros más positivos que cuando se tiene una actitud pesimista. Y para terminar, expongo otro par de ideas sobre los amigos alemanes que he escuchado en más de una ocasión:
   – los amigos alemanes son muy leales
   – una vez que te ofrecen su amistad, puedes contar con ellos para lo que sea
 
Para los que recién llegan a este país y todavía no encuentran amistades alemanas, tengan paciencia… sí se puede tener amigos en Alemania, talvez no demasiados pero sí algunos y muy buenos. Es más sencillo encontrar amistad entre personas de tu misma nacionalidad o entre otros migrantes, y eso es de gran ayuda al principio. Pero también es importante conocer gente local que ayude a nuestra integración y a una mejor comprensión de su cultura, que a final de cuentas se convierte en parte de la nuestra 😉

La puntualidad: se hereda, se aprende o se adopta?

La puntualidad como todo valor o virtud tiene su antivalor o defecto que en este caso sería la impuntualidad. El ser puntual o impuntual es algo que nos identifica ante los demás, no solo como individuos sino como nacionalidad.

Desde hace varios años que doy cursos de “Español para el viaje” a alemanes que tienen interés en viajar a España y Latinoamérica y para mi sorpresa me he topado con el tema de impuntualidad en más de un material para aprender este idioma. Desgraciadamente, no se habla muy positivamente de este antivalor en Latinoamérica y se hace mención para evitar choques culturales al llegar a una reunión o cita a la hora prevista y no encontrar a la persona que se quiere ver.

Exageración? Pues supongo que para incluirse en un libro y poner la etiqueta de “impuntual” a los latinoamericanos no es por pura diversión, sino porque algo de verdad tendrá. A la gente le incomoda que se nos categorice como “impuntuales”, seamos mexicanos, colombianos o bolivianos pero conociendo a los alemanes y su puntualidad, es obvio notar la diferencia.
                                                 
Después de mucho meditar sobre el tema, he llegado a la pregunta que titula esta entrada… La puntualidad se hereda? se aprende? o se adopta? Y creo que la respuesta tiene un poco de todo, pero en mayor parte se hereda!

Sí, yo sé que no nacemos puntuales, así como nacemos con tez oscura u ojos verdes, pero al referirme a la puntualidad de “herencia” me refiero a que si los padres son puntuales, en la mayoría de los casos los hijos serán puntuales y lo mismo aplica para la impuntualidad. Me explico mejor con una anécdota que me sucedió el año pasado en la escuela de mi hija mayor.

Solicité hablar con el que sería el profesor de Victoria para comentar algunos aspectos que me preocupaban entre ellos el aprendizaje del español y su timidez. Llevaba mis preguntas apuntadas para que no se me olvidara ninguna y entre ellas estaba el tema “puntualidad”. Al final de la charla, le solté la pregunta “y cómo se manejan aquí la puntualidad y las faltas?”. El profesor se me quedó mirando como si yo viniera de otro planeta y mi cerebro seguía pensando en la razón de mi pregunta. Todavía recuerdo una de esas reglas de mi escuela que decía: “Tres retrasos hacen una falta, tres faltas una llamada de atención por parte del director, y tres llamadas de atención: suspendido” o algo así.

El profesor me miraba y yo trataba de explicarle que quería saber qué pasaba si Victoria llegaba tarde y luego me hizo la pregunta que me hizo caer en toda esta reflexión de la puntualidad: ” y porqué llegaría tarde?” Mmmmm, a mil por hora mi cabeza buscaba buenas razones o excusas, pero todas las que encontré serían por mi culpa y no culpa de Victoria. Por ejemplo, que se quedara dormida -> la mamá no revisó su despertador. Aquí no pasa el tren y como se va caminando, no cabe la excusa de “se me atravesó el tren” o “se ponchó la llanta”… Mmmmm, más excusas??? En México hay muchas pero si nos ponemos a pensar la mayoría son culpa de los padres y aún el tráfico que no es culpa de ellos, no debería ser razón para llegar tarde  si se tomara suficiente tiempo. Es decir, todo es cuestión de organizarse!

En resumen: aquí no hay semejante regla y si Victoria por alguna razón llega tarde, suficiente castigo tiene con ser el “hazmereír” de la clase al tocar la puerta y tener que interrumpir para entrar como ya le ha pasado a un par de amiguitos que se han quedado dormidos. NADIE quiere llegar tarde y desde pequeños lo aprenden de forma natural… se llega a la hora que debe ser y listo! Pero en mi escuela pareciera que se hacían reglas para que los padres buscaran excusas y el niño aprendía así a inventarlas para excusar la impuntualidad.

Así que si los padres toman siempre el tiempo necesario para llegar a la escuela y el niño crece con la puntualidad de base, no habrá de que preocuparse en el futuro. En mi caso muy particular, aprendí este valor de mi padre que es muy puntual. (Gracias, papi!)

Cuando conocí a mi marido y quedamos para vernos a cenar la primera vez, se sorprendió de que hubiera llegado a tiempo porque después de tres meses en Monterrey y haber salido con varias chicas, sabía que el llegar tarde era “normal”. De hecho en pláticas posteriores siempre mencionó mi puntualidad como algo que le gustaba de mí 🙂 Pobre, le tocó cada experiencia y esperar hasta más de una hora, cosa que para un alemán es peor que un pecado mortal!

Ahora bien, la puntualidad se puede aprender o adoptar por ejemplo al venirse a vivir a Alemania? Mmmmm, buena pregunta! Parece ser que no y el que es impuntual sigue siéndolo al menos entre amigos latinos, porque obviamente entre alemanes pocas excusas son válidas para llegar tarde.

Tengo una amiga mexicana que vivió varios años en Alemania y ahora vive nuevamente en México. Una de las cosas que más le ha costado es acostumbrarse a la impuntualidad e incluso ha lanzado una campaña entre amigos y conocidos llamada “Por una vida cotidiana con Puntualidad y Respeto”, la cual me parece genial y que ojalá muchos pusieran en práctica.

La puntualidad es respeto hacia el tiempo de los demás, y esperar a una persona cuando se tiene una cita es tiempo perdido que podría haberse ocupado en algo más productivo que hacer corajes y estar sentado sin hacer nada.

Obviamente la puntualidad no sólo se trata de llegar puntual a una cita, a la escuela o al trabajo, sino de los horarios de tren y autobús, de horas de abrir y cerrar negocios, de inicio de fiestas y reuniones, y de todo lo que puede suceder en nuestra vida diaria ya que gira alrededor del tiempo. No podremos cambiar la impuntualidad del autobús o de que la doña abra su changarro a la hora indicada, pero SI podemos organizarnos mejor y empezar a ser puntuales para poder exigir a los demás que lo sean también.

No voy a mencionar los beneficios de ser puntual ni lo terrible que es esperar a los demás, porque creo que todo el mundo lo sabe… simplemente dejo el tema a reflexión porque en estos tiempos, nuestra responsabilidad como padres es mayúscula y el inculcar valores es primordial! Así que cada quién sabe si sus hijos llegarán a ser puntuales o no de adultos, OJO! Depende muuuuuucho de la educación en casa, esté dicha casa en México o Alemania! 100% comprobado!

Patinaje sobre hielo

El domingo pasado fuimos a patinar sobre hielo. Para Tom y para mí, fue un reencuentro con la pista y para nuestras hijas fue su primera vez!

La escuela donde estudia Victoria visitará dicha pista en dos semanas y me apunté como voluntaria para acompañar al grupo de primer grado. Considerando que la última vez que patiné sobre hielo fue hace más de 20 años, pensé que sería buena idea ir a practicar un poco antes de hacer el ridículo frente a los amiguitos de mi hija.

Bien dicen que lo que bien se aprende, no se olvida… pero los primeros cinco minutos del reencuentro se sintieron como los primeros cinco minutos de la primera vez! Hay que agarrar confianza y acostumbrarse al peso de los patines. Además hay que tener cuidado con los jovencitos que prácticamente “vuelan” a lo largo y ancho de la pista y en este caso, también cuidar de nuestras criaturas!

Nací y crecí en una ciudad que no conoce la nieve y donde los llamados deportes de “invierno” no se practican. Pero es una ciudad grande y por lo tanto cuenta con una pista de hielo, o al menos contaba con ella cuando yo estaba chica. Recuerdo haber visitado con frecuencia la “Plaza San Pedro” donde se encontraba la única pista de hielo de Monterrey.

Al igual que la de allá, aquí todos patinan en una misma dirección y una persona indica por micrófono cuando es hora de cambiarla. El que no tiene patines propios los puede rentar y la pista está en operación de Octubre a Marzo solamente. Tienen diversas actividades en la semana como “Tarde de Disco”, “Juegos”, “Hockey” y se puede rentar para festejar un cumpleaños infantil. El domingo es familiar y colocan paredes para crear una “pista” interior, donde los niños que no saben patinar pueden practicar empujando sillas.

La idea me pareció perfecta y mis hijas pudieron aprender con calma y sin riesgo de ser “atropelladas” en la pista grande. Agarraron confianza y después de una hora de práctica se lanzaron al ruedo! Debo admitir que aprendieron rápido y nunca tuvieron miedo, ni de caerse ni de ser empujadas por los expertos!

Lo que no recuerdo es la temperatura de la pista en Monterrey, pero aquí estábamos exactamente a 0 grados y si nos dio un poco de frío a pesar de traer chaqueta, gorro y guantes. La próxima vez tendremos que ir mejor abrigados, aunque es un poco incómodo traer tanto peso encima y patinar! Admiro a los que compiten en leotardo y mallas, yo me moriría de frío!!!

Nos quedamos hasta que cerraron (6 pm) y Catalina no se quería ir a casa. Nos hizo prometer que volveríamos pronto. Quedó fascinada con el patinaje y volveremos el próximo fin de semana para seguir practicando.

Tom sufrió dos caídas y se lastimó un pie. Yo sobreviví sin caerme y realmente disfruté de volver a la pista después de tantos años. Es una experiencia diferente ir con tus propios hijos y ver cómo aprenden a tu lado. La siguiente hazaña será el reencuentro con los esquís! Aquí cerca hay una pista cerrada para esquiar y veremos que tal nos va. Sólo he esquiado una vez en Denver y mis hijas aún no conocen ese deporte.

Ya les contaré de nuestra próxima aventura cuando se vuelva realidad! Aquí les dejo un video con los pininos de mis hijas 🙂

http://www.youtube.com/watch?v=vsnR4pRsZX0&feature=share

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