El diario personal de una mujer, mexicana, migrante y mamá que vive en Alemania… sus experiencias, sus anécdotas y sus opiniones!

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Trapos y trapitos

Creo que la cocina es el lugar donde se presentan mas diferencias entre una pareja bicultural. Es increíble como heredamos hábitos y costumbres de nuestra casa sin darnos cuenta! Por ejemplo, cómo se acomodan las cosas en la alacena o en el refrigerador, si se cocina con aceite o mantequilla, cómo se guarda lo que sobra después de comer, etc. Pequeños detalles que simplemente vimos y aprendimos de pequeños y que implementamos en nuestro nuevo hogar sin percatarnos conscientemente de ellos.

Muchas diferencias entre parejas serán normales por la crianza familiar o porque las mujeres somos de Venus y los hombres de Marte, pero si a eso le agregamos el factor cultural, definitivamente pocas cosas habrá en común entre una mujer y un hombre de diferentes países que tienen que convivir diariamente en la cocina.

Ya tenemos 15 años de casados y hay una lista casi interminable de cosas que no hemos cambiado, ni mi marido ni yo a la hora de cocinar, limpiar o preparar los alimentos. Aquí algunos ejemplos:

– mi marido guarda lo que sobra de comer en el sartén u olla que se haya cocinado. Tengo un cajón lleno de recipientes plásticos, pero se le hace más fácil ocupar medio refrigerador con un sartén, eso sí con tapa con la mitad o menos de la comida que quedó.

– toda la vida he comido en platos y en Alemania es común cenar el pan con embutidos en tablas de madera o de plástico, costumbre que hasta ahora me parece rara, así que a la hora de poner la mesa colocamos 3 platos y una tabla para Tom 🙂

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– mi marido no tolera cosas “fuera de lugar” o en medio de la nada, y por lo mismo no puede ver mi “porta-cucharas” al lado de la estufa. Y dónde se supone que debo colocar la cuchara que uso para menear la sopa? Además compré una roja para que combine con la decoración 🙂IMG_0015

– casi diariamente comemos o cenamos con tortillas así que por comodidad dejo el comal (sartén plano) sobre la estufa. Siempre! y en la primera oportunidad mi marido lo guarda en el cajón, para yo tenerlo que sacar unas horas después a la hora de la cena! Y eso tooodos los días 🙂

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– la forma de lavar platos es muy diferente! Mientras que yo los enjabono con una esponjaIMG_0012 y luego los paso por agua limpia, los alemanes llenan el fregadero de agua jabonosa y los pasan por ahí quitándoles el resto de comida con un trapo, y de ahí a secarse con otro trapo. Gracias a Dios la mayoría de lugares tiene lavavajillas pero nunca falta un evento o una situación donde se tiene que lavar a mano y simplemente me quedó con cara de 😮

– y hablando de secar platos… tenemos lavavajillas como la mayoría de hogares en Alemania, pero siempre hay algo que debe lavarse a mano y lo dejo secando al lado del fregadero (como en México) y cuando esta seco lo guardo en su lugar. Mi marido no puede ver nada escurriendo, tiene que secarlo inmediatamente y guardarlo.

Y con qué seca los platos? Con un trapo especial… y a eso voy con esta entrada. Hace unos años vi una fotogaleria en el sitio de DW sobre cosas típicas alemanas y me llamó la atención ver una que decía: los alemanes utilizan un trapo diferente para cada cosa. Y si es cierto!

En casa hay una eterna discusión referente a los “secadores” que yo tengo colgados cerca IMG_0011del fregadero y en el horno… su uso? Para secarme las manos, sacar cosas calientes del horno, sacudir migajas y en caso de un accidente limpiar algo que haya caído al suelo. Para mi marido, el “secador” para secarse las manos tiene que ser de toalla y no de tela normal. Y para secar la vajilla tiene otros especiales de un material que no deja marcas en los vasos.

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Además, tiene trapos para limpiar ventanas, otros para limpiar el suelo y unos más para limpiar la superficie de la estufa (de inducción). Y el trapo que yo llamo “tela yes” (por la marca mexicana) es fuente de disgustos porque yo la uso para limpiar la mesa, el fregadero, etc. y mi marido la usa para lavar los platos!

Divertido, no? Definitivamente esto de las parejas o familias biculturales es interesante y enriquecedor. Conocer otras culturas no quiere decir que tengamos que cambiar nuestras costumbres o hábitos, sino que nos acostumbramos a vivir con diferentes o inventamos costumbres nuevas que combinen un poco de cada cultura. Así nuestro hogar tiene un poco de alemán y un poco de mexicano… la pregunta es: qué harán nuestras hijas en sus hogares?

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El “Pfand” y los desechables

Una de las cosas que me sorprendió cuando llegué a Alemania fue la poca variedad de vasos y platos desechables en los supermercados y su uso casi nulo en eventos públicos.  Y desechables con algún personaje para fiestas infantiles era algo muy difícil de encontrar.img_0114

Para los alemanes no es raro ver un pequeño espacio en el súper destinado a servilletas, vasos, cubiertos y platos de plástico , pero para alguien que viene de una cultura donde el desechable ocupa un pasillo entero en cualquier supermercado sí lo es.

Han pasado casi 15 años desde que llegué y 12 desde la primera fiesta infantil que organicé en este país y ahora sí podría comprar platos de las princesas de Disney o de Bob Sponge en mi súper local, pero ya no lo hago. Ya me hice anti-desechables 🙂

En el jardín de niños, donde los pequeños desayunan todos juntos a media mañana se usan ikeaplatos y vasos de vidrio que ellos mismos enjuagan al terminar de desayunar. En la escuela primaria, los niños no desayunan en mesas, sino en sus escritorios o en el patio y no es necesario sacar platos o vasos. Pero en los eventos como inicio de cursos, tarde de lectura o festival de Navidad, se usan platos y vasos de plástico duro (IKEA) que se pueden lavar en el lavavajillas o rápidamente a mano. Nuestra primaria local tiene 100 alumnos aproximadamente y nunca vi un plato desechable en los 5 años que mis hijas estudiaron ahí.

El desayuno internacional al que asisto mensualmente se realiza en un salón comunitario donde la cocina tiene suficiente vajilla para las asistentes, pero como no se alcanza a lavar todo y muchas veces faltan manos, la organizadora nos pide que cada quién lleve su plato, taza y cubiertos cada mes. Lo mismo se hace en días de campo organizados por la escuela, en excursiones o eventos al aire libre: cada familia lleva sus platos, vasos y cubiertos no desechables.

En las ferias o festivales la comida rápida por excelencia es la salchicha asada que se sirve en un pedazo de papel (que no puedo llamar plato) que tiene una tira para agarrar la tellersalchicha (ver foto), así se evita el uso de cubiertos y en algunos casos de servilleta. Las papas fritas se entregan en un platito de cartón muy pequeño o en un cono/cucurucho de papel. Otro tipo de comida como crepas, champiñones, torta/sandwich de pescado, etc. se sirve también en platos minúsculos de papel o en servilleta. Es muy raro ver platos desechables de plástico en este tipo de eventos.

Y vasos? Menos! En Alemania servir la cerveza en un vaso desechable es una grosería, así que el tarro o vaso de vidrio donde se sirve se cobra de forma temporal: lo que llaman “Pfand” (depósito) y que se devuelve cuando regresas el vaso al local. Lo mismo funciona

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Vaso para cerveza

en los mercados de Navidad donde el vino caliente, ponche o chocolate se sirve en tazas de cerámica y que se cobra en 3 o 4€ por si te quieres quedar con ella de souvenir. En algunos eventos se maneja el vaso de plástico duro para cerveza o refresco que también lleva “pfand”, el cual se puede lavar y volver a utilizar.

Todo sea por la ecología, el sabor de la bebida o la limpieza. El uso de material desechable además de general toneladas de basura que pueden terminar en calles y parques, afectan al medio ambiente y en Alemania es sinónimo de informalidad, así que en carnes asadas, fiestas de cumpleaños y días de campo no uso platos ni vasos desechables.

Desde hace un par de años se empezó a vender el “Coffee to go” en panaderías y pequeños quioscos en vaso desechable de cartón. Y no tardaron mucho en sacar la primera iniciativa de vender el café con “pfand” en Freiburg. Desgraciadamente con poco éxito pero no dudo que este tipo de proyectos sigan apareciendo de forma aislada, más hoy en día que la preocupación por el medio ambiente y la ecología es tema en todas partes.

El término “Pfand” es el mismo que aplica para las botellas de vidrio o plástico que se regresan para ser recicladas. En casi todos los supermercados se pueden encontrar máquinas donde se introducen las botellas y se imprime un papel con el valor del material recibido. No se trata de “vender” las botellas, sino de recibir lo que se pagó por la botella al comprar el refresco o la cerveza. Aquí pueden ver un vídeo de como funcionan estas máquinas que ahí mismo trituran el plástico 🙂

Ojalá esta pasión por el reciclaje se copiara en todo el mundo y no al revés! Porque eso de encontrar platos de princesas y servilletas de Winnie Pooh en el supermercado indica que la idea de “consumismo” desechable esta llegando a estas tierras, cosa que no me agrada en lo absoluto! A poner cada uno su granito de arena evitando el consumo exagerado de material desechable, o no?

P.D. En estos días vi el siguiente documental que me partió el corazón… creo que aquí en Alemania nunca he visto vasos de unicel (poliestireno) y qué bueno! DI NO AL UNICEL!

 

De tour por los mercados navideños

Este año no solo visité el mercado de Navidad de mi ciudad (Stade) como es costumbre, sino que nos fuimos de tour al este de Alemania para conocer los de Dresden y Berlín. No puedo decir que conozco muchos pero en los últimos años he tenido oportunidad de visitar los del norte de Alemania como Hamburgo y Bremen, y el año pasado el de Magdeburg.

Mucha gente me decía constantemente que en los mercados de Navidad del norte no se venden tantas artesanías como en los del sur y que más bien se concentran en los puestos de comida y bebida. Así que decidí comprobar esta teoría en nuestro tour… y sí! Efectivamente, sobretodo en el de Dresden, venden muchísima artesanía local con todos los materiales que se puedan imaginar: vidrio, metal, cerámica, madera, estambre, encaje, lana, cuero, cristal, etc.

Aprovechando que mi marido tomó unos días de vacaciones previos a la Navidad empezamos el tour el 21 de diciembre en Dresden donde pernoctamos dos noches en un hotel localizado en el corazón de dicha ciudad. Dejamos el coche en el estacionamiento del hotel y recorrimos a pie todo el centro, en el cual se localizaban 5 o 6 mercados de Navidad. Los que mas me gustaron fueron:

  • Striezelmarkt Dresden. Uno de los más antiguos de Alemania que se instaló por primera vez en 1434! Sí, hace 582 años para ser exactos! El de mi ciudad cumple este año apenas su 50. aniversario 🙂  La atracción mas importante de este mercado es su pirámide de casi 15 metros de altura que es la más grande de Europa.Y como nos subimos a la pequeña rueda de la fortuna del mercado pudimos apreciar mejor toda la plaza donde se encuentra:

Lo que más me gusto es que cada puesto del mercado tiene una decoración diferente en la parte de arriba que lo hace único. Aquí les pongo algunos ejemplos:

  • Advent auf dem Neumarkt. Este mercado está localizado en una plaza muy cercana a la iglesia “Frauenkirche” y tiene unos pinos grandísimos decorados con estrellas iluminadas. Aquí nos tomamos el tradicional vino caliente y probamos diferentes platillos que no venden en los mercados que ya conocía. Y como “highlight” de la noche escuchamos a un pianista que tocó piezas maravillosas en su piano iluminado:
  • Traditioneller Weihnachtsmarkt an der Frauenkirche. Este mercado está muy cerca del anterior pero en lugar de instalarse en una plaza, los estands están en las calles contiguas a la Iglesia. Muy acogedor y para no perder la costumbre también aquí nos tomamos algo, pero no el tradicional vino caliente sino un “Feuerzangenbowle” que se sirve con un pedazo de azúcar encendido 🙂
  • Mittelalter- Weihnacht im Stallhof. Mi favorito! Este pequeño mercado es algo espectacular! Como su nombre lo indica, esta situado en la Edad Media y no hay detalle que no cumpla con dicha época: ropa, utensilios, comida, bebida, atmósfera y hasta la moneda a usar, que obviamente es el Euro pero que en el mercado llaman “Taler”. Uno se transporta a la Edad Media y ve a los artesanos, cocineros y vendedores en su papel, incluso no pueden andar por ahí con teléfono celular.  100% recomendable!

Y para cerrar con broche de oro nuestra estancia en la bellísima ciudad de Dresden cenamos en un restaurante tradicional en un sótano del centro que se llama “Pulverturm”, y donde también la decoración, el vestuario de los meseros y el ambiente es de la Edad Media. Comimos lechón y disfrutamos de una velada inolvidable!

Como estaba planeado el 23 de diciembre lo pasamos en Berlín, justo unos días después del atentado en uno de sus mercados de Navidad y donde fallecieron 12 personas. Desde que estábamos en Dresden notamos el exceso de policía en los mercados y en Berlín había todavía más. Afortunadamente la gente no dejó de asistir a los mercados y encontramos un ambiente tranquilo y alegre en los dos que visitamos:

  • Gendarmenmarkt. Esta situado en el centro de la capital alemana y no es muy grande pero sí muy acogedor. Probamos unas papas a la “Mexiko” y nos tomamos el tradicional ponche navideño. Paseamos por sus estánds y luego visitamos la Puerta de Brandenburgo donde se suponía que habría un pino de Navidad decorado con esferas mexicanas. Vimos el árbol pero no tenía esferas mexicanas sino unas normales y simples. De todas formas nos tomamos la foto del recuerdo y tomamos el metro para dirigirnos a la “Alexanderplatz” donde nos encontraríamos con unos amigos.
  • Alexanderplatz. Este mercado es grandísimo y no lo recorrimos a detalle porque la mayor parte del tiempo la dedicamos a tomar algo con nuestros amigos para ponernos al corriente de nuestras vidas ya que no nos veíamos desde hace 6 años. El “highlight” del día fue subirme al carrusel con mis hijas y mi amiga, algo que no sólo fue divertido sino mágico! Mis hijas también se subieron a la gigantesca rueda de la fortuna y apreciaron el mercado desde las alturas 🙂

Después de 5 horas en Berlín tuvimos que partir ya que nos esperaban a cenar en casa de los abuelos paternos donde pasaríamos la Navidad. Definitivamente este tour por los mercados navideños fue una gran idea y seguro lo repetiremos cada año, siempre buscando nuevos rincones para descubrir más artesanías, probar nuevos sabores y disfrutar los días de Adviento en este ambiente único y muy alemán.

Para mi colección de tazas no podían faltar una de cada mercado visitado. No compré más porque no siempre son bonitas, y éstas si me gustaron mucho:IMG_5213.jpg

Aprovecho para desearles un año nuevo lleno de sorpresas, aventuras y bendiciones!!! Hasta la próxima!

Calendario de adviento entre amigas

Me hubiera gustado haber publicado esta entrada desde principios de diciembre, pero como cuenta con información “sorpresa” para algunas personitas, no quedó mas remedio que postearla hasta después de Navidad. Sorry! De todas formas creo que esta entrada podrá servir de inspiración para muchos de ustedes para el próximo año 😉

Los calendarios de adviento son parte fundamental de la cultura navideña en Alemania, y desde que las niñas estaban en el jardín de niños nunca han faltado en nuestro hogar. Empezamos con los sencillitos de chocolates para luego migrar a los de juguetitos como Playmobil, Monster High o Barbie. Desde el año pasado las niñas hacen uno para su hermana y como pueden ver, las beneficiarias principales de esta mercadotecnia son nuestras hijas. Para no desentonar, Tom y yo nos compramos uno de chocolatitos para también poder abrir una puertita cada mañana.

Pero este año una amiga alemana me invitó a participar en un calendario de adviento entre amigas y como me gustó tanto la idea organicé otro entre mis amigas, así que tuve oportunidad de abrir DOS calendarios de advientos hechos para MI! No sé que disfruté más, si la planeación o abrir los regalos, pero de lo que si estoy segura es de que hasta ahora este año ha tenido el mejor tiempo de adviento en los 14 años que tengo viviendo en este país.

Mi amiga me invitó desde octubre a formar parte de un proyecto el cual no entendí muy bien al principio, después me explicó a detalle y me animé a participar. La idea consiste en contar con 24 participantes más el organizador, de tal forma que cada uno prepara 24 regalitos con un número asignado del 1 al 24. Los regalitos son pequeños detalles y en este caso se nos pidió que de preferencia fuera hecho por uno mismo (selbstgemacht, algo muy alemán) pero no estaba prohibido comprarlo 😉

La organizadora pone una fecha límite para la entrega de los paquetes y dos días después de esa fecha (todo antes del 1 de diciembre), podemos pasar a recoger nuestro “calendario de adviento”, que tiene 23 regalitos de las participantes más el de la organizadora que se coloca en el número que nos tocó. A mí me asignaron el número 19, así que entregué 24 paquetitos con el número 19 que la organizadora repartió entre las participantes y para que no me tocara mi mismo número 19, ella colocó SU regalo en el 19. Suena complicado, pero no lo es 🙂

De las participantes solo conozco personalmente a dos de ellas, así que me decidí por una manualidad navideña que encontré en Pinterest: un adornito basado en una veladora eléctrica en forma de monito de nieve.

Hice tres modelos diferentes: con gorrito negro, con gorrito de invierno y con orejeras. Además les coloqué una tarjetita a juego y siguiendo las instrucciones de la organizadora, puse los 24 regalitos en una caja etiquetada con mi nombre y número (19).

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En esa misma caja se me entregaron mis 24 regalitos de regreso, listos para abrirse del 1 al 24 de diciembre:

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La idea me pareció genial y muy original y dado que a finales de noviembre estaba planeada una posada con mis amigas mexicanas que conocí en el encuentro de Kassel, no dudé en preguntarles si estaban interesadas en participar en algo similar. Sólo se apuntaron 20, pero aún así decidimos hacerlo. Asigné los numeritos y esta vez yo sería la organizadora así que tenía oportunidad de regalar algo mas personalizado.

Desde el principio tuve la idea de que fuera algo mexicano y pensé en hacer un pequeño nacimiento, pero no encontré algo rápido y sencillo por lo que descarté la idea. Mmmm, seguía dandole vueltas a la cabeza mientras que hacía unas manualidades navideñas para mi ahijada, y CLICK! Haría algo con fieltro y lentejuelas, ya que de cada paquete siempre me sobra material… pero qué? Finalmente Dios me iluminó y decidí hacer pequeñas piñatas para decorar el pinito, eso sí, con el nombre de cada una de las participantes bordado en ellas.

Me tardé más de lo esperado pero disfruté cada puntada pensando en cada una de mis amigas, en el tiempo que tenemos de conocernos y en el destino que nos ha puesto en el mismo camino. Usé muchos colores y agregué una tarjetita en cada paquete:

No todas las participantes fueron a la posada pero enviaron sus regalitos por correo y con la ayuda de las chicas, hicimos la repartición de cajitas y bolsitas para completar 21 calendarios de adviento. img_4073
Como sólo eran 20 regalitos en este calendario mis hijas decidieron hacer los 4 restantes para completarlo 🙂

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A mis hijas les gustaron mucho las piñatitas y me pidieron una para ellas, así que bordé 4 más para nuestro arbolito de Navidad:

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Al igual que mis hijas, este adviento disfruté abriendo regalitos que alegraron cada uno de los días hasta la llegada de la Navidad! Si les gustó la idea, no duden en ponerla en practica con amigos, familiares o conocidos! Vale la pena, se los aseguro!

Aquí tienen algunas ideas. Cada regalo fue especial y tiene un lugar especial en mi casa o en mi estómago, jiji… porque muchos eran para comer y no quedó mas remedio que consumirlos 🙂

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Creo que no es difícil identificar los regalos de mis amigas mexicanas de los de las alemanas 🙂 Todos bellos, no creen?

¿Un huevito?

Hace unos días la página de DW (Deutsche Welle) en español publicó una fotogalería con 10 cosas que no deben faltar en un hogar alemán que me inspiró a ampliar un poco la primera de ellas.

La parafernalia en torno al huevo. El desayuno alemán ideal incluye un huevo tibio para el desayuno. De ahí que en el hogar alemán no pueda faltar la parafernalia para consumirlo: una copita para sostenerlo, un mini-salero para aderezarlo y una cucharita para comerlo. De hecho, existe un dispositivo para romper la cáscara del huevo que se llama Eierschalensollbruchstellenverursacher.”

Exacto, la parafernalia que incluye una serie de elementos que he tenido que comprar poco a poco para que nuestro desayuno sea casi perfecto. Cabe aclarar que no comemos huevo tibio todos los días, pero los sábados y domingos no pueden faltar. Mi marido y nuestra hija menor lo toman tibio, mientras que la mayor y yo lo preferimos duro. Pero no azul, como dice mi marido que se sirve en México y que se refiere a “super cocido” en el que la yema se vuelve grisácea.

Para empezar tenemos el proceso de cocción de huevos, que puede ser en una olla normal o en una “cocedora de huevos” que incluye el lugar para cada huevo y una taza medidora, en donde se mide el agua dependiendo del número de huevos y de qué tan cocidos se deseen. Durante un tiempo tuve una de esas “novedades”, pero la verdad es que volvimos a la ollita normal porque eso de sacar aparatejos especiales para cada cosa es demasiado… eso sin contar el espacio que requiere para guardarse.

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Cocedora de huevos

En caso de usar una olla normal, se tiene un “picahuevos” que muestro a continuación y que sirve para hacer un hoyito en el huevo de tal forma que al meterlo en agua hirviendo no explote.

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Picahuevos

Una vez en el agua, se pone la alarma de la estufa para avisar el momento exacto de sacarlos: 6 minutos para los huevos tibios, 9 para los duros. Hay que meterlos inmediatamente en agua fría para “asustarlos” y que la cáscara se desprenda fácilmente.

Y ahora, viene la parte de servirlos. Cada huevito se pone en su vasito correspondiente que puede variar de color, forma y diseño. Aquí les muestro los que tenemos en casa:

Para que no se enfríen demasiado, pueden taparse con sus respectivos “gorritos” que también se encuentran en el mercado de todos tipos, formas y colores.

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Se colocan en la mesa en el lugar de cada persona, y a un ladito se coloca un salerito para no andar pasando el salero normal de uno a otro durante todo el desayuno.

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Y por supuesto no pueden faltar las cucharas correspondientes que son más pequeñas que las cucharas de té, y que pueden ser de metal o plástico.

Por último viene la hora de comerlo. Pero obviamente no se le quita toda la cáscara como normalmente hacemos en México cuando comemos un huevo duro, sino que se quita sólo la parte de arriba y se come con cucharita dejando el resto de la cáscara vacía.

huevo

Y es para eso que han inventado el “Eierschalensollbruchstellenverursacher” o lo que llamamos en casa el “quiebrahuevos”. Es una cosa que tiene un peso que se deja caer sobre el huevo y que facilita el desprendimiento de la cáscara de la parte superior.

 

Me entendieron? Pues espero que sí, y si no, aquí lo pueden ver en acción:

 

Así que qué creían? Qué comer un huevito era cosa sencilla? Ahora ya conocen una de las tradiciones del desayuno alemán. Y por supuesto en cualquier hotel o restaurante encontrarán huevos cocidos en el menú o en el buffet, y no podrá faltar toda la parafernalia correspondiente 🙂

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Galería

Pascua en Alemania II

El domingo de Pascua los niños alemanes buscan huevos y chocolates en el jardín. Llevan su canasta y van recogiendo lo que encuentran en el camino. Aquí algunos de los que encontraron mis hijas:

Conejos de chocolate….

 

Pollito y conejo en portahuevos

Huevo gigante sorpresa!

Huevitos con m&m’s

Más huevos…

  

Conejitos de chocolate

  

Mas chocolates…

  

Conejo de 30 cms

   

El conejo mas popular: de Lindt!

Cada año recibimos esta cantidad de chocolates que duran para los siguientes meses… Menos mal que Halloween es hasta Octubre!

Además, se acostumbra dar pequeños regalos como en Navidad. Envueltos y escondidos también en el jardín. Pueden ser libros, muñecos de peluche, juguetes o ropa. Al menos así se acostumbra en casa de mis suegros y nosotros también compramos algunos regalos para ellos y para las niñas. Bonita tradición que algunos critican de materialista o consumista, justo como la Navidad. A mi me gusta y el hecho de buscarlos con canasta en mano me fascina.

Al menos en el norte de Alemania el contexto religioso no es tan fuerte, pero de eso escribirré en otra ocasión. De momento hay que seguir celebrando la pascua que aqui incluye el lunes (mañana) como día feriado 😉

Galería

Pascua en Alemania I

conejos…

 

huevitos…

      

en ventanas…

en árboles…

 

en puertas…

        

Tatort, el CSI alemán

En días pasados leí un artículo llamado “How to be German in 20 easy steps”,  el cuál menciona 20 características típicas del alemán promedio, que según el autor al implementarlas o adquirirlas se puede considerar un alemán.

Aquí la lista resumida de los temas que trata en el artículo en español:

1.  Uso de pantuflas

2. Desayuno pesado

3. Planeación, preparación y proceso

4. Seguros

5. Vestimenta formal

6. Idioma

7. Certificaciones

8. Obediencia

9. Apfelschorle

10. Comida alemana

11. Sauerkraut

12. Trabajo

13. Cómo abrir una botella

14. Ser directo

15. Berlín

16. Bavaria

17. Sexo

18. Autos

19. Domingos

20. Tatort

De más de uno he escrito en este blog, pues al igual que el autor del artículo que es inglés, soy migrante en este país y es imposible no identificar algunos aspectos en el alemán típico. Y más aún si se busca una integración total en la sociedad es imprescindible conocer la cultura alemana con todos sus matices para facilitar dicho proceso.

En entradas recientes he hecho listas del típico alemán y de como me he alemanizado. En cualquiera de estas listas, sin importar el idioma, “Tatort” siempre estará presente, pero porqué?

Tatort es una serie policiaca que se transmite desde hace más de 40 años en la televisión alemana. Desde 1970, 70 comisarios, detectives o policías de Alemania, Suiza y Austria han resuelto más de 900 casos. Y lo más curioso de esta serie, es que a lo largo de estos 43 años, la introducción no ha cambiado ni tantito. Aquí el video:

Siempre he sido fan de series policiacas, pero a diferencia de las americanas, Tatort presenta un equipo diferente cada domingo. Dicho equipo casi siempre esta formado por dos detectives, una secretaria, un jefe, un médico forense y su ayudante. Hoy en día, existen 18 equipos de investigación, 1 en Viena, 1 en Lucerna y el resto en diversas ciudades alemanas desde Kiel hasta Munich, y desde Colonia hasta Berlín.

Los capítulos son prácticamente como una película, pues su duración es de 1 hora con 45 minutos sin comerciales ni pausas. Los temas varían muchísimo, pero obviamente nunca falta el crimen que puede ser asesinato, persona desaparecida, asesino serial, secuestro, etc.

Otros datos interesantes: cada capítulo de Tatort cuenta con un presupuesto aproximado de un millón de euros, su grabación dura de 20 a 30 días y los personajes principales (pareja de comisarios) ganan en promedio 100,000 euros cada uno. Se producen aproximadamente 35 capítulos al año y el resto de las semanas, emiten otro programa similar llamado “Polizeiruf 110”.

La cita es siempre el domingo a las 8:15 de la noche y en días festivos como Año Nuevo o Pascua, hay emisiones especiales. Recién llegue a Alemania no me gustaba ver este programa, pues comparándolo con el CSI americano u otras series similares, Tatort me parecía aburrido, lento y un tanto complicado.

Pero curiosamente en los últimos años me he convertido en una verdadera FAN, y no me pierdo ningún capítulo. Incluso entre semana veo repeticiones de programas viejos en otros canales de televisión y casi siempre me sorprenden con el final.

Como en todo programa de televisión, cada quien tiene sus personajes favoritos y otros que no soporta ni cinco minutos. En mi caso ya tengo mis equipos favoritos: Dortmund, Münster, Bremen, Colonia y Munich y procuro no perderme sus nuevas aventuras. Los programas de Suiza y Austria son los que menos me gustan, pues aún batallo para entender su alemán.

Muchas veces los casos son basados en casos reales (no que representen el caso como tal, pero el tipo de crimen) y justo después de la transmisión de Tatort, se discute sobre el tema en otro programa muy popular de mesa redonda que tiene como moderador a Günther Jauch. Así me ha tocado ver discusiones sobre el caso de un asesinato en Berlín por unos chicos que no tenían nada que hacer, y otro programa sobre mafias en Bremen.

Creo que además de estar intrigada en la solución del caso de cada semana, aprendo mucho sobre la cultura alemana en diferentes ciudades del país. Además escucho modismos, veo usos y costumbres, y comprendo el porqué de muchas actitudes o formas de pensar del alemán promedio.

Así que a esperar el próximo domingo para sintonizar el canal 1 (DasErste) a las 8:15 de la noche, puntual para escuchar la tradicional cancioncita… tuuu, tuuu, tuuuuuuuu!

90% alemanizada

Hace unos días en una página de Facebook que sigo, postearon las siguientes afirmaciones con la pregunta “¿Qué tan alemán eres?”:

1) Tu desayuno es sagrado.

2) Eres siempre puntual.

3) No puedes vivir sin cerveza.
4) Esperas al semáforo en verde para cruzar la calle. (aunque veas que no viene nadie!)
5) Dices lo que piensas.
6) Amas andar en bicicleta.
7) Te tomas el tema de separación de basura muy en serio.
8) Siempre llevas una bolsa para la compra.
9) Duermes con la ventana entreabierta. (aún en invierno)
10) Los domingos en la noche nadie te molesta, pues es hora de ver Tatort (serie policíaca).

Algunas cosas ya las hacía desde que estaba en México, pero definitivamente los puntos 5 al 8 los adopté desde que llegué a Alemania y el número 10 no me lo pierdo ni en vacaciones!  

Complementando la lista con otra que me encontré en un sitio muy interesante, sigo con las afirmaciones para ver que tanto me he alemanizado:

11) Contestas el teléfono con tu apellido.

12) El domingo es sagrado.

13) Las papas son indispensables a la hora de comer.

14) Adoras las salchichas.

15) Saludas sólo con la mano.

16) Consideras viajar a Mallorca en vacaciones.

17) Dices “Scheisse” cuando te enojas.

18) Has dejado de usar la tarjeta de crédito para todo.

19) Visitas uno o más mercados de Navidad en diciembre con colegas o vecinos.

Y por último, complemento con los siguientes puntos:

20) Invitas a fiestas con dos semanas de anticipación.

21) Tienes pantuflas en la entrada para los visitantes que llegan a tu casa.

22) Planeas tus vacaciones mínimo con seis meses de anticipación.

23) No te asustas cuando ves gente semi-desnuda en parques y playas.

24) Tienes botas de lluvia, rompevientos y diferentes tipos de chaquetas para cada estación del año.

25) No puedes vivir sin pan!

26) Evitas ir al médico cuando tú o tus hijos tienen gripe, pues sólo te recomendarán tomar aire fresco.

27) Cantas con euforia (o incluso bailas) los hits alemanes llamados “Schlager“.

28) Tienes al menos un adorno de temporada en la puerta de tu casa, jardín o ventanas. Llámese huevos, calabazas, enanitos, corona navideña, etc.

29) Sobrepasas los 150 km/hr en el “autobahn” (autopista) 

30) Tienes el “kit” alemán para apoyar a la selección nacional en el mundial!

Así que en total estoy 90% alemanizada, lo cual no significa que tenga sólo 10% de mexicana! Me refiero a que ya casi paso por alemana, pues cumplo con muchos de los puntos que se consideran “típico alemán”. Mexicana sigo siendo 100% 🙂 

Y tú? Ya te alemanizaste?

Esa mirada alemana…

A petición de uno de mis cuatro lectores, hoy escribiré sobre esa mirada alemana que a muchos incomoda y a otros molesta más de la cuenta. He de confesar que no me había percatado mucho de dicha mirada, pero en los últimos días he oído acerca de ella y me inspiró un poco a escribir esta entrada.

Haciendo memoria, recordé que mi mamá me comentó de la hija de una conocida que vivió en Alemania y que justamente se quejaba de “cómo la miraban” los alemanes en el metro, en la calle o en el supermercado. Yo tenía poco tiempo en este país y simplemente contesté “Ay, seguro que ni la estaban viendo a ella y se está imaginando cosas”.

Y después de muchos años de vivir aquí, sigo pensando igual. No sé si a mi no me miran raro, o es que yo no me fijo demasiado en cómo me mira la gente extraña. Y aún y si se me quedaran viendo como bicho raro, simplemente ignoraría a dicha persona y seguiría mi camino como si nada.

El mes pasado tuve la oportunidad de participar en una mesa redonda sobre el tema de “Mobbing” o “Bullying” y salió el tema de la “mirada alemana”. No pude evitar reírme al escuchar a una sudafricana al hablar sobre su experiencia personal, pues justo unos días antes uno de mis lectores me había pedido escribir de ese tema. La señora sudafricana a la que me refiero, tiene 35 años viviendo en Alemania y ella sí que vivió historias de terror, discriminación y racismo hace muchos años. Hoy en día, dice que la gente no le hace groserías ni la insulta, pero muchas veces percibe esa “mirada” que antes le molestaba y que ahora le causa gracia. Su solución: contraataca! Tiene varias alternativas que van desde sonreírle a la persona que la esta viendo, decirle “buenos días” o hacerle gestos chistosos con manos y cara.

Se pueden imaginar las caras de los alemanes “mirones”?! Y realmente esa es la ACTITUD que debemos de tomar ante esas miradas de curiosidad, perplejidad, ignorancia, extrañeza, etc. Que si nos ven raro porque somos morenos, negros o amarillos, o porque llevamos colores vivos, hablamos más alto y en otro idioma, o tenemos acento al hablar alemán? Qué mas da? Todos somos diferentes y no hay más que dos opciones: ignorar esas miradas o contraatacar 🙂

La vida es corta para estar mortificándonos por lo que otros piensan o creen de nosotros. Y de verdad que muchas veces ni siquiera nos han de estar viendo a nosotros, simplemente estan con la mirada perdida o distraídos pensando en otra cosa y uno creyendo mil cosas raras.

A disfrutar la vida y que el mundo siga girando. A sonreír y hacer sonreír a los demás! Muchas veces es más que una mirada y podríamos sentirnos afectados ante un comentario discriminatorio o incluso una burla directa. Ante esa gente aplico la misma regla: ignorar! Ponerse a discutir no llevará a ningún lado, se los aseguro. Porque esa gente no cambiará su limitada forma de pensar, nos hará enojar y nosotros tampoco dejaremos de ser morenos, ni de hablar en español con nuestros hijos ni cambiaremos por un comentario de un extraño.

La abuelita de mi marido (QEPD), era de esas que no sólo me miraba raro, sino que me decía que como era posible que hablara español con mis hijas, que estaba en Alemania y que estaba haciendo algo muuuuy malo. Sólo me reía, le decía que respetaba su forma de pensar pero que no podía hablarles un alemán “mocho” porque lo aprenderían mal. Y eso durante 10 años. Ni ella me cambió ni yo a ella. Y eso lo recuerdo siempre. Si no cambié a una persona allegada, menos cambiaré a los extraños que me topo en la calle.

Y termino con la siguiente frase que me encontré en internet:

P.D. Viva la diversidad!!!

Mercados de Navidad

“Pirámide navideña”. Berlín.

En Alemania no hay posadas, cosa que extraño mucho de mi querido México, pero en su lugar hay mercados de navidad que es lo que mas me gusta de esta época en este país.

Pero que son estos mercados? Seguramente muchos se imaginan puestos de venta de artesanías y objetos navideños, y no estan tan errados, pero un mercado de navidad es algo más que un lugar donde comprar cosas, es un lugar con ambiente, alegría, olores y sabores que lo hacen un lugar único en el mundo.
Su atmósfera es inigualable: en los mercados navideños alemanes se mezclan el aroma de dulces de hierbas alpinas, de castañas y almendras tostadas, así como del obligatorio “Glühwein”, vino tinto caliente con especias, como clavos y canela. Muchos de los mercados simulan con sus quioscos la arquitectura tradicional con casitas de entramados de madera, aunque los hay también en estilo moderno.
En Alemania hay más de 1.500 mercados navideños, de todos los tamaños y prácticamente hay uno en cada ciudad o pueblo. En las ciudades grandes como Berlín o Hamburgo, hay un mercado en cada distrito, y en los pueblos pequeñitos como el mío (2,500 habs.) sólo se coloca el mercado un fin de semana. 
Normalmente, la preparación y colocación de los puestos comienza a mediados de noviembre y la inauguración los últimos años ha sido el 24 de noviembre para quitarlos un día antes de Navidad. Aunque hay algunos que duran incluso hasta fin de año. Dependiendo de la ciudad, se colocan los puestos en las calles del centro (casco antiguo), en plazas públicas  o en áreas peatonales. Un puesto al lado de otro, sin dejar mucho espacio libre. Algunos incluso construyen cuartos cerrados para que los clientes puedan resguardarse mejor del frío o de la lluvia.
El horario varía de ciudad a ciudad, y hay algunos que cierran bastante temprano (a eso de las 8 o 9 de la noche). Una amiga me comentaba que en algunos mercados navideños en Berlín cobran 1 o 2 euros para entrar, cosa que desconocía hasta ahora.
Berlín.
Puestos. Berlín.
 De qué hay puestos? de todo!
 – de bebidas: donde venden ponche caliente, “Glühwein, rompope, cafés de todos tipos y sabores, chocolate caliente y tambien cerveza, fría o caliente. Aquí les comparto un blog muy interesante que dedica una entrada a este tema, especializandose en las bebidas que se ofrecen.

– de comida: no pueden faltar las tradicionales salchichas, incluso de un metro de largo y otras especialidades que se venden en cualquier feria del pueblo como carne asada, champiñones en diferentes salsas, camarones o calamares, bretzel, etc. Pero lo mejor es lo dulce, empezando por las crepas, nueces garampiñadas, castañas asadas, galletas de todo tipos y sabores, “schmalzkuchen” (panecillos fritos en aceite y cubiertos de azúcar pulverizada), chocolates, mazapan alemán, y mil delicias más.
Castañas asadas. Berlín.
– artesanías: de madera, de papel, de vidrio. Hay para todos los gustos y presupuestos y la mayoría son artículos navideños como velas, estrellas, coronas para las puertas, esferas, etc. 
Estrellas de papel. Berlín.
– ropa: prendas de lana, pantuflas, gorros, bufandas y guantes no pueden faltar. Ademas de gorros de Santa, con o sin trenzas, con o sin luces, etc.
Adicionalmente a los puestos, en muchos de los mercados hay programa cultural o musical donde coros, grupos de baile y escuelas presentan cantos, obras de teatro o espectaculos de baile. En Hamburgo, a determinadas horas pasea el trineo de Santa por el cielo para presentar a sus renos y recordar a los niños que deben portarse bien para recibir lo que pidieron. 
En otros mercados hay carruseles, juegos mecánicos, resbaladeros o pistas para patinar sobre hielo.
Rueda de la fortuna. Berlín.
Santa en su trineo. Hamburgo.
Lo normal es visitar los mercados de navidad con la familia o con amigos. Los fines de semana se llenan mucho más, pero entre semana no faltan grupos de colegas que visitan el mercado de navidad para tomar algo después del trabajo. Hay que llevar mucha paciencia, porque aunque usted no lo crea en Alemania tambien existen los tumultos y en los mercados de Navidad hay que apretujarse entre la gente y hacer fila para pedir un ponche o una salchicha.
Berlín.
En lo personal conozco menos del 1% de los mercados de navidad en el país, los que he visitado con mas frecuencia son dos o tres en Hamburgo, obviamente el de Stade y el año pasado conocí los de Bremen y Lüneburg. Me faltará vida para conocerlos todos, pero espero algún día conocer al menos los más famosos como el de Núremberg o el de Colonia.

Pirámide navideña. Stade.
Ayuntamiento iluminado. Hamburgo.
Aquí esta la lista de todos los mercados de Navidad en Alemania este año:  http://www.weihnachtsmarkt-deutschland.de 
Si el de Núremberg es el más famoso, el de Dresde es el más antiguo. El llamado, “Striezelmarkt“ cumple 580 años de existencia. Además de una gigantesca pirámide de madera, el de Dresde se caracteriza por su tradicional “Christstollen”. El Christstollen es un pan con frutos secos, pasas, limón y naranja y es servido, a menudo, como postre en Navidad. En el adviento se come a cambio de tortas y tiene formas que recuerdan a un niño recién nacido envuelto en sus pañales. Por esta razón se cubre de polvo de azúcar.
Según DW, entre otros mercados navideños que no debes dejar de visitar están el de Rothenburg ob der Tauber, en Baviera, Quedlinburg, en Sajonia-Anhalt, o Colonia, a los pies de la catedral gótica, a orillas del río Rin. Y para los que buscan mercados de navidad originales, está el de Santa Pauli en el distrito rojo de Hamburgo, que se le conoce como el mercado erótico y donde las angelitas estan vestidas con muy poca ropa 🙂
En 2013, unas 85 millones de personas visitaron los mercados navideños. Hace 14 años la suma ascendía a 50 millones. Me encantaría que los mercados estuvieran todo el invierno, ya que enero y febrero son los meses más aburridos (aquí no hay ni rosca de Reyes, ni tamalada de la Candelaria) y  mas fríos del año. Al menos tendríamos un lugar a donde ir y reunirnos con amigos, calentarnos un poco con un vino caliente y hacer compras post-navideñas 🙂
Definitivamente conocer y vivir la experiencia de los mercados de navidad debe estar en cualquier lista de cosas por hacer de los que se animen a visitarme en esta época del año. Quién dice yo?
P.D.1 – Las fotos de Berlín son de una amiga muy querida y están publicadas aquí con su permiso.
P.D.2 – Las estadísticas y números son de DW (en español).
P.D.3 – Como siempre, lo escrito aquí esta basado en mi experiencia personal que se concentra mayormente en el norte de Alemania, así que puede haber algunas diferencias con mercados en otras regiones del país.

Entre bicicletas y cervezas

Mi ciudad natal, Monterrey, esta de luto por un accidente ocurrido el fin de semana pasado. Un grupo de cinco ciclistas que entrenaban en bicicleta dentro del Parque La Huasteca (en las afueras del área metropolitana de Monterrey), a pesar de llevar auto de escolta tras ellos, fue embestido frontalmente por un automóvil conducido por un oficial de tránsito del municipio que iba en vehículo particular al parecer fuera de sus horas de servicio pero en estado de ebriedad. Las víctimas fueron trasladadas al hospital para ser atendidas pero desgraciadamente una de las ciclistas falleció y otra se encuentra en coma.

Los regiomontanos estan tristes, culpando a los automovilistas que no tienen respeto por los ciclistas, reclamando a políticos la falta de control de automovilistas borrachos, y seguramente se organizaran algunas marchas o protestas virtuales pidiendo justicia y que se eviten accidentes de este tipo en el futuro. Ese cuento lo conozco y pocas veces se ha visto un cambio de verdad.
No voy a escribir en esta entrada sobre lo que debe cambiar o las leyes que evitarían que inocentes pierdan la vida en accidentes absurdos no solo en Monterrey, sino en toda la República Mexicana. Esta vez escribiré de cómo funcionan las cosas en Alemania, un país donde la bicicleta es el medio de transporte de miles y la cerveza es la bebida nacional. Ambos elementos, bicicletas y cervezas no estan peleados, sino que pueden convivir siempre y cuando estén presentes los siguientes elementos:
– Educación
Cada dos años la escuela primaria donde estudian mis hijas dedica una semana a aprender sobre el sistema de tránsito y transporte. Aprenden las reglas a la hora de cruzar la calle, subirse o bajarse de un autobús, y los de 3er o 4to año tienen una serie de pruebas para poder andar en bicicleta y si las aprueban, pueden usarla para ir a la escuela. Uso de casco, lámparas y frenos, convivencia con peatones y automovilistas, cuidados y riesgos, tooodo! Mi hija pequeña tambien quiere irse en bicicleta a la escuela que está a dos cuadras de la casa, pero sin licencia es imposible. El seguro no se haría responsable en caso de accidente. Así de fácil y aunque Catalina llore y patalée sigue yéndose a pie a la escuela.
Ahora bien, para sacar la licencia de conducir, los jóvenes o migrantes (como en mi caso) tienen que hacer un exámen teórico para el cual hay que estudiar un manual de casi 1000 preguntas, tomar clases de manejo y pasar un exámen práctico. Todo cuesta alrededor de 1000 euros y se tiene un período de prueba, que en caso de causar accidentes o conducir borracho puede costar la licencia recién adquirida. Entre esas 1000 preguntas, muchísimas incluyen el tema de ciclistas en la calle.
Y conducir sin licencia implica cárcel en caso de participar en un accidente o resultar positivo el alcoholimetro en un control. Pocos se arriesgan a tomar y conducir, menos son aquellos que conducen sin licencia válida. Aún en bicicleta no debe conducirse borracho, porque te pueden quitar tu licencia de manejo!
– Infraestructura. 
Cada banqueta esté en pueblo o en ciudad tiene un espacio especial para los ciclistas, normalmente de ladrillo rojo. Aún en carreteras rurales, va un camino paralelo especial para ciclistas. En ciudades grandes existen carriles especiales para los ciclistas y no respetar esos espacios es también razón para obtener una multa.

Les comparto algunas fotos para que vean a lo que me refiero. En Alemania puedes ir en bicicleta de Hamburgo a Berlín, de Múnich a Colonia, o de Leipzig a Dresden. Puedes ir al trabajo, a la escuela, al médico, al supermercado, y al cine en bicicleta, todo el camino estará preparado para que puedas conducir seguro y sin temor a ser atropellado. Además habrá lugares especiales donde estacionarlas y ponerles su correspondiente candado. Y no se diga para los que pedalean por placer o deporte, pueden andar en bici paralelamente al Río Rin o al Río Elba, por bosques o montañas en caminos dedicados a los ciclistas.

Carretera rural
En la ciudad – calle

En la ciudad/pueblo- banqueta
Respeto.
Este elemento es fundamental para el buen funcionamiento de la vialidad en Alemania. Todos respetan a los demás, independientemente del medio de transporte en el que se muevan. El automovilista respeta al ciclista y guarda la distancia necesaria, el peatón respeta el camino de bicicletas o se arriesga a que le toquen el timbre con enojo y le digan un par de improperios, y así mismo el ciclista no anda en banquetas peatonales. Esto se aprende desde niño y así se evitan muchos accidentes.

Leyes y multas.
 Alemania es el país de las leyes, hay una ley para todo y cada día se inventan nuevas. Recientemente han implementado muchas relacionadas al uso del móvil en la vía pública. Así que cuidadito si no conoces todas las leyes porque te pueden sorprender con una multa y no saber ni qué hiciste mal. Velocidad, distancia, lámparas, estado de ebriedad, uso de casco… todo se controla y si no se cumple con lo que dice el reglamento, multa! Y multas de verdad, con puntos acumulables, riesgo de perder licencia o incluso cárcel en algunos casos extremos.
Hay controles a todas horas y todos los días, policías que revisan los parquímetros no pierden oportunidad de revisar ciclistas que van hablando por teléfono, peatones que van por vías de bicicleta o borrachos en bici o en auto. En todo están y en caso de una infracción en coche, te llega la multa a tu casa con todo y foto. No hay escapatoria.
– Autoridades competentes.
Y complementando el punto anterior, aquí no hay “mordidas” ni “sobornos” para evitar una multa. Y si los hay son mínimos y no tan descarados como en México. Los policías cumplen su trabajo, y se ayudan con cámaras en puntos estratégicos, fijas o móviles para mantener el control y que no se nos olvide cumplir las normas establecidas.

En una de las recientes entradas sobre lo que me gusta de Alemania incluí que me encanta el sistema de tránsito de este país. Desde que llegué aprendí las reglas del juego y ande en bicileta, a pie o en coche, respeto y me respetan. Ojalá algún día los mexicanos adopten estas sencillas ideas y se eviten accidentes como el del fin de semana que ha dejado varios niños sin madre.

No se ve tan difícil, no? Qué tiene que cambiar primero? La educación de los niños? El civismo y respeto de los adultos? El cumplimiento de leyes y reglamentos? Construir espacios para ciclistas? No tengo la respuesta, pero espero que se empiece por algo y a la voz de YA!

Cada semana un mundo nuevo en Tchibo

Tchibo es una de esas tiendas que talvez el turista normal en Alemania no conocerá en los pocos días que visita el país, pero que el extranjero encontrará en sus primeros meses de estancia sin lugar a dudas. Y con suerte, será atraído por este concepto que no existe en muchos países del mundo.

Logo Tchibo

¿Qué es Tchibo? Pues es una tienda, pero tambien una marca y un concepto. La tienda nació en 1949 en Hamburgo, donde actualmente está su corporativo. Su nombre viene de “Tchi” del apellido de uno de sus fundadores: Tchilinghiryan y “bo” de la palabra en alemán para granos de café: Bohnen.

Café Tchibo

Su negocio inicial consistió en vender café por correo, el cual fue muy existoso. En 1955, abrió la primera tienda (filial) para que el cliente pudiera probar el café antes de comprarlo y poco a poco fueron incorporando pan y pasteles. El café se convirtió en un artículo de lujo que empacaban en latas o bolsas de tela, y al verse forzados a no regalar productos junto con el café (recetarios o las mismas latas), empezaron a vender productos de uso doméstico.

En 1973 nació el eslogan “Cada semana un mundo nuevo”, con el cual la tienda cambia la totalidad de sus productos cada semana con un tema particular que puede ir de “ropa para esquiar” hasta “joyería”, de “productos de limpieza” a “electrodomésticos” o “ropa de cama”. Adicionalmente, Tchibo sigue vendiendo café de diferentes países a granel o empaquetado, en grano o molido, con sabor o natural, etc.

Actualmente Tchibo cuenta con 1,000 tiendas y más de 20,000 puntos de venta que pueden ser supermercados, droguerías o panaderías. En esos puntos de venta tienen un par de anaqueles con algunos de los productos que también son cambiados cada semana sin excepción. Lo que queda de la semana anterior se pone en oferta o se devuelve para venderse por internet con descuento.

Filial Tchibo

Las tiendas Tchibo no son muy grandes y la mayoría tienen un pequeño espacio para que puedas tomarte un cafecito con pastel. Las empleadas visten uniforme y es posible adquirir una tarjeta de “cliente frecuente” para acumular “puntos de café” y comprar artículos.

Tchibo es una de las cadenas alemanas más grandes y ya tiene presencia en 15 países del mundo, ya sea por contar con filiales o al menos con puntos de venta. En los últimos años ha incursionado en otro tipo de negocios como seguros, electricidad, telefonía celular, y agencia de viajes. No sé que tan éxitoso sea en esos rubros, pero en las tiendas se ve siempre mucho movimiento y conozco mucha gente que es fan de sus productos.

En internet no encontré información de dónde produce o empaca sus productos, lo cuál siempre ha sido un enigma para mí. ¿Cómo es posible hacer colchas, licuadoras, joyas, escobas, zapatos, pantalones, artículos de papelería, CDs de yoga, muebles, etc con una misma marca??? Obvio que no producen dichos artículos, pero simplemente el empacarlos implica proveedores de todo tipo. Y la mayoría de los productos traen la etiqueta TCM, por lo que sí se interviene en el proceso de producción de muchos de sus productos.

En fin, sigo con mi enigma y con mi tarjeta de “cliente frecuente”, esperando las ofertas de la próxima semana y acumulando puntos con mis compritas 🙂

Y para que se sorprendan como yo, aquí algunos ejemplos de sus “mundos” semanales:

En la cocina:

Productos de belleza:

Ropa de lluvia:

Artículos para celulares, MP3, etc

Muebles

Desapego familiar

Llevo más de una década en Alemania, y una de las cosas a las que todavía no me acostumbro es a la falta de unidad familiar. No puedo llamarla desunión porque realmente existe la familia como célula de la sociedad alemana, así que he buscado un nombre más adecuado y he decidido llamarlo desapego familiar.

La sociedad alemana es muy distinta a la mexicana, eso no es nada nuevo. Lo interesante es observar como la unión familiar es distinta en cada etapa por la que va pasando la familia a lo largo de la vida. Trataré de explicarlo con diversos ejemplos:
Cuando los hijos son pequeños, los padres al igual que en México se desviven por ellos. Incluso he tenido la oportunidad de conocer muchísimas madres sobreprotectoras que no dejan a sus hijos solos ni por un minuto. Hay muchos casos de hijos únicos, donde los padres tratan a sus hijos como verdaderos tesoros. 
Los niños son inscritos en cursos de todo tipo, desde deportes hasta actividades artísticas como música y baile. Los padres ayudan a realizar las tareas escolares, y en muchos casos contratan profesores particulares para ayudarlos. Las familias jóvenes acostumbran tomar vacaciones en hoteles apropiados para la edad de los niños y los fines de semana son dedicados a actividades familiares.
En muchos casos, los abuelos que viven cerca puede encargarse de cuidarlos algunos días en la semana o en fin de semana.
Las familias en Alemania no son tan grandes como en México así que no se observan ese tipo de reuniones donde primos y primas, tíos y tías bailan y conviven para celebrar un cumpleaños, primera comunión o bautizo. Pero sin lugar a dudas, la Pascua y la navidad se celebrarán con la pequeña familia con la que se cuente.
Después viene la adolescencia, donde los padres comienzan a dar un poco más de independencia a los hijos. Son responsables de sus tareas, salen a menudo con amigos, y comienzan a estudiar para tramitar la licencia de manejo. Hasta ahí todo va bien.
Pero curiosamente al cumplir los 16 años, la relación padre e hijo prácticamente desaparece. No me refiero sólo al ámbito económico, ya que en muchos casos siguen dependiendo de los padres para pagar un apartamento o un coche. Me refiero más bien a la relación interpersonal, donde los hijos se convierten en entes completamente independientes de los padres y la comunicación es prácticamente nula.
Y ahí empieza el distanciamiento… Al llegar a la edad adulta es decir a partir de los 20 años será difícil encontrar padres que tengan una comunicación continua con sus hijos. Obviamente hablaran a menudo y sabrán cómo están o que hacen de sus vidas, pero no interferirán en sus decisiones a mediano o largo plazo, ni conocerán sus planes ni estarán al tanto de sus relaciones sentimentales.
Conozco varios casos de madres que no se atreven siquiera preguntar a los hijos si en sus planes está casarse después de haber tenido un hijo. Muchos padres ayudan en la mudanza, pero pocos saben sobre los logros profesionales de los hijos. Muchos temas se convierten en tabú y simplemente respetan esa independencia sin preguntar.
Y así pasan los años, hasta que los padres llegan a la edad de jubilarse. La comunicación con los hijos practicamente no existe y es tarde para comenzarla de nuevo. Y entonces vienen las decisiones difíciles a la hora de una enfermedad o la viudez. Los padres no se atreven a pedir ayuda y los hijos se preocupan poco por el futuro de los padres.
No sólo los asilos se encuentren llenos de viejos que no tienen visitas regulares, sino también en casas particulares los días pasan y los viejos se aburren solos. Influye mucho también la movilidad de las familias, ya que pocas veces los hijos se quedan en la misma ciudad donde nacieron y las distancias a veces son muy grandes para visitarse continuamente.

Otro lugar donde observo con sorpresa y tristeza ese desapego familiar es en los hospitales. Desde que llegué y tuve mi primer problema de salud (una piedra en el riñón) me asusté al conocer que nadie se queda en el hospital con el enfermo durante la noche. Recién paridas, después de una cirugía o con una enfermedad grave, los pacientes se quedan durante la noche solitos o acompañados de otros pacientes si comparten habitación, y las visitas tienen horarios limitados.

Y no es sólo que los familiares no duermen en el hospital, tampoco están amontonados en la sala de espera durante una operación ni se ven habitaciones llenas para conocer al recién nacido. Como claro ejemplo puedo mencionar a la abuela de Tom que tuvo que ser operada de la cadera y mi suegra en su casa mientras la operaban… a la hora de la visita fue a ver cómo había salido todo. Y recientemente visité a una amiga cuya bebé fue operada a las dos semanas de nacida, y en el hospital infantil había muchos bebés solitos, cuyos padres los visitan un par de horas al día y no necesariamente a diario.

Es una cuestión cultural que el alemán ha aprendido desde pequeño, en México hemos estado acompañados en el hospital siempre y nos ha tocado acompañar a familiares en situaciones difíciles. No se puede juzgar ni criticar algo que “así es” y siempre ha sido “así”. Los alemanes se sorprenden de los turcos que visitan en grupo los hospitales y llevan comida para un ejército. Son costumbres diferentes, y así hay que seguirlas.

Pero eso no disminuye mi asombro ni me hará aceptar esa costumbre como propia. Me quedo y me he quedado sola en el hospital más de una vez, pues no puedo romper reglas… pero me queda claro que trataré de educar a mis hijas para que no caigamos en ese “desapego” y poco les importe la salud de sus padres o abuelos. Intento día con día de inculcar el valor de la unión familiar y que ésta perdure hasta la vejez, independientemente de estar cerca o lejos. Muchas veces una llamada, una carta o una corta visita puede ser suficiente para sentirnos unidos y amados.

Como en muchos otros temas y aspectos culturales, confío en que la globalización y la llegada de más migrantes a este país, cambie poco a poco ese “desapego”, esa “frialdad” o esa falta de interés por los demás. En nuestras manos está conservar nuestras tradiciones en tierras lejanas y talvez algún día los europeos sean más latinos 🙂

Típico niñ@ alemán

Y ya que empecé con lo del típico alemán, se me vinieron a la cabeza algunas ideas de la infancia alemana, que en muchos de los casos es muy diferente a la mexicana.

Aquí algunos ejemplos. El típico niño o niña alemana es áquel que:
– cree en el hada de los dientes
– es independiente desde pequeño
– conoce a “Sandman” y se va a la cama después de ver su programa que termina a las 7 de la noche
– se va caminando a la escuela primaria
– se va en bicicleta o autobús a la escuela secundaria (a partir de 5to año)
– juega todos los días afuera durante el recreo en el jardín de niños o en la escuela, así la temperatura esté bajo cero
– invita a tantos amiguitos como sea el número de cumpleaños. Si cumple 5, invita 5 amiguitos. Los padres NO están invitados.
– no se le permite llevar nutella o chocolate para la pausa en el jardín de niños. Y si llevan pan negro, mejor!
– aprende a leer y escribir oficialmente en primer año de primaria. El jardín de niños es sólo para jugar.
– se pone de acuerdo con un amiguito para jugar normalmente de 3 a 6 de la tarde
– y ayuda a recoger los juguetes antes de irse a su casa 
– no toma gaseosas
– tiene poder de decisión desde pequeño
– juega con Lego o Playmobil

“Schultüte”

– celebra la entrada a la escuela primaria con una fiesta llamada “Einschulung

– y conocerá lo que es una graduación hasta terminar la escuela secundaria
– busca huevos el domingo de Pascua
– casi no ve televisión
– tiene un arenero en su jardín si vive en una casa, y si vive en apartamento juega en el arenero del parque más cercano
– juega descalzo incluso afuera (obviamente en verano)
– habla de tú a los profesores, pero los llaman Sr. /Sra. Meyer
– se dirige a las mamás de sus amiguitos de tú y las llama por su nombre propio
– aprende a andar en algo llamado “Laufrad” (bicicleta sin pedales) a los 2 años para andar en bici con rueditas a los 4 y quitarle las rueditas aún en el jardín de niños o a mas tardar al entrar a la primaria
– tiene una evaluación en cuarto año de primaria para recomendar la educación secundaria que deberá seguir
– puede ir al jardín de niños (opcional y privado) desde los 3 años de edad y estará en un grupo con niños de 3 a 6 años
– si es niño puede tener arete y pelo largo desde primaria
– no recibe calificaciones o notas en los primeros dos años de primaria (en algunos estados)
– recibe calificaciones de 1 a 6, donde 1 es la mejor y a partir de 5 reprobado

Calificaciones

– tiene en su armario botas de lluvia y “hausschuhe” (pantuflas) desde que empieza a caminar
– recibe chocolates o pequeños regalos el día de San Nicolás (6 de diciembre)
– tiene dos semanas de vacaciones escolares en Pascua, dos en otoño y dos en Navidad, además de 6 semanas de vacaciones en verano
– no lleva uniforme en la escuela pública
– aprende inglés a partir de 3er año de primaria y un tercer idioma a partir de 6to año (depende de la escuela)
– en diciembre abre 24 puertitas de su calendario de adviento para recibir chocolates o pequeños regalitos
– tiene de 1 a 3 tardes ocupadas con clases deportivas o artísticas
– si es niña, podrá decidir si le hacen hoyos en las orejas a los 5-6 años

Como en la entrada anterior (Típico alemán), estas características son variables y no aplican para todos los niños de Alemania. Muchas tradiciones y costumbres varían de estado a estado (Alemania tiene 16 estados), pero traté de hacer un resumen de lo mas común.

Algo que ha llamado mucho la atención a mis padres y hermano cuando me han visitado, es que los niños son muy bien portados y siguen las reglas cuando están invitados a una fiesta en una casa. Y también se sorprenden de lo independientes que son desde que están en el jardín de niños, donde tienen que lavar su plato y vaso después de desayunar y ponerse pantalones de lluvia antes de salir a jugar.

Mis hijas han sido educadas a la “alemana” pues nacieron y crecen en este país. Pero como en todo hogar bicultural, tienen también costumbres “mexicanas” y seguimos algunas tradiciones como la piñata en sus cumpleaños. Al tener madre latina, son muy cariñosas, cosa que no es tan común en los hijos de padres alemanes que tienden a ser mas huraños y no son educados a saludar de beso.

Algo que me gusta de la infancia alemana es que disfrutan su tiempo en el jardín de niños sin tareas ni exámenes, y aún en la escuela primaria tienen menos tarea que en muchas escuelas mexicanas. Hay excepciones, pero al menos en las escuelas de Stade no dejan más de 30 minutos de tarea durante los cuatro años de primaria y tienen exámenes cada que terminan un tema (no son acumulativos). A partir de 5to, creo que el estrés se puede comparar con el de México… pero todavía no llego hasta ahí 🙂

Definitivamente los niños alemanes no son como los mexicanos, ni como los chinos ni como los sudafricanos. Aprenden de la sociedad y de sus padres que tienen una cultura y educación diferente a la latina o africana. No critico que sean independientes, solitarios o poco afectivos, pues eso es lo ven en su alrededor… sólo confío en que la “globalización” y la llegada de madres como yo a este país, haga que poco a poco los niños sonrían más, sean más espontáneos y cariñosos 🙂

Ahí está nuestra tarea como migrantes, o no?

P.D. En el texto hay algunas ligas a temas relacionados en este blog. Sólo haz “clic” en las palabras subrayadas.

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