El diario personal de una mujer, mexicana, migrante y mamá que vive en Alemania… sus experiencias, sus anécdotas y sus opiniones!

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Semana 17 – Cumpleaños

La semana pasada fue de cumpleaños doble, empezó el lunes con mi cumpleaños y terminó el domingo con el de nuestra hija menor que ya cumplió 14 años!

Como les había comentado, ya es posible reunirse con amigos, así que el lunes fui a desayunar con unas amigas de Hamburgo y por la tarde vinieron otras amigas a merendar en dos diferentes horarios para no coincidir muchas a la vez. Estuvo lloviendo todo el día, así que no fue posible sentarse afuera pero de todas formas la pasé muy bien.

También recibí muchas felicitaciones escritas y llamadas telefónicas. Mi marido tuvo que salir de viaje, así que fui a comer con mis hijas a la ciudad. La semana siguió con mucha lluvia y frío (14 grados de máxima) por lo que decidí posponer mi reunión del viernes para la próxima semana. Espero el clima mejore y se vuelva a sentir un poco el verano.

El domingo cumplió 14 nuestra princesa menor y nos fuimos de paseo a Bremerhaven, una ciudad a una hora y media de casa que es puerto y tiene muchas atracciones. Entre ellas un zoológico marino que teníamos muchos años de no visitar.

Así conocimos a las nuevas integrantes del lugar: dos oseznas polares a las que bautizaron con los nombres de Ana y Elsa. Además vimos focas, pingüinos y muchos peces.

El clima estuvo agradable y llegamos a los 20 grados con cielo despejado a ratos. Fue un día lindo y el próximo fin de semana invitará a unas amigas para ver películas y hacer una pijamada.

En cuanto a la pandemia, la vida poco a poco vuelve a la normalidad y el miércoles empiezan las vacaciones escolares, por lo que mucha gente empieza a planear salir aunque sea aquí mismo en Alemania. En nuestro caso nos quedaremos en casa y haremos pequeños viajes a lugares cercanos para visitar a la familia o amistades.

A partir del 13 de julio es posible (en Niedersachsen):

  • hacer viajes escolares con un máximo de 50 alumnos
  • partidos deportivos hasta con un máximo de 30 jugadores
  • eventos con un máximo de 500 personas
  • los asilos pueden regular las visitas
  • la sana distancia de 1.5 metros y el uso de cubrebocas en lugares cerrados sigue

El ministerio de educación ha planteado tres posibles escenarios para el regreso a clases a finales de agosto que va desde clases normales hasta grupos separados combinando clases presenciales con “home-schooling”. La decisión final se tomará una o dos semanas antes de entrar a clases dependiendo del número de casos en el Estado. A como van las cosas confío en clases normales, pero habrá que esperar a que vuelvan los vacacionistas 🙂

Desgraciadamente la situación en el continente americano no es tan buena como aquí y espero pronto puedan tener mejores noticias 🙂 A seguirse cuidando!

 

Semana 15 – Autocine y mucho calor!

La semana pasada fui con una amiga a una función especial organizada por el grupo de “Landfrauen” al que pertenezco al Autocine instalado en Stade. La película sería una sorpresa, y la sorpresa fue que proyectaron una de las pocas películas que he visto ya dos veces: Hidden Figures, sobre algunas mujeres afroamericanas que trabajaron en la NASA en los 60s. No me gusta ver dos o más veces una película, pero hace unas semanas me pareció interesante que nuestras hijas vieran lo difícil que es ser afroamericano en EEUU (por el caso reciente de G. Floyd).

En fin, la película es buena y no me quedó más remedio que verla por tercera vez. Ahora desde el auto en una pantalla gigante al aire libre. Llevamos bebidas y botanas y la pasamos muy bien.

 

Toda la semana hizo mucho calor, pasamos incluso los 30 grados que para el norte de Alemania es algo poco común. Y ahora entiendo lo difícil que debe ser llevar cubrebocas en mi querida ciudad natal Monterrey, donde 30 grados en estos meses es considerado “fresco”. Qué incomodidad estar sudando y llevar mascarilla, y en estas situaciones creo que cualquier material es terrible!

Para mitigar un poco el calor, decidimos visitar a mis suegros que tienen una piscina en su jardín y en la cual no hay que hacer reservación ni guardar distancia entre las personas 😉 La pasamos genial y mis suegros estuvieron muy contentos con la visita. El plan es volver en agosto para aprovechar el viaje y visitar Berlín que no queda lejos.

Esta semana no hay muchos cambios en las restricciones y la próxima semana anunciarán los siguientes cambios que espero incluyan buenas noticias sobretodo ahora que empiezan las vacaciones y el verano 🙂

Se acaba junio y la pendemia no cede 😦 De todas formas les deseo una feliz semana y hasta la próxima!

 

Semana 14- Warn-App y Automisa

Una semana más en este tiempo de Coronavirus que no parece terminar, sobretodo si volteamos a ver al continente americano, donde los casos de contagio y defunciones siguen en aumento. Cómo me decía mi hermano ayer, parece increíble que aquí todo vuelva a la normalidad mientras que del otro lado del mundo los números siguen subiendo y no se ve la luz al final del túnel como acá.

La semana pasada estuvo marcada por el lanzamiento de la tan esperada APP que podrá monitorear la propagación del virus a través de nuestros teléfonos móviles. La aplicación se diseñó para identificar las cadenas de infección del coronavirus, pero esta solo funciona en Alemania y desafortunadamente aún no en toda la UE.

La aplicación, llamada Corona-Warn, notifica a los usuarios si por 15 minutos o más estuvieron a menos de tres metros de alguien que en los 14 días posteriores al contacto dé positivo en un test de COVID-19. Para ello utiliza Bluetooth en lugar de tecnologías de geolocalización.

La Corona-Warn calcula a través de un algoritmo el riesgo de infección del usuario y aconseja qué medidas de protección emprender. Por ejemplo, aislarse en casa y solicitar un test de COVID-19. Sin embargo, la puntuación del usuario en la escala de riesgo no es visible para nadie más y no quedan guardados el lugar y la hora en que se produjeron los encuentros. (Fuente: DW Español)

Yo la instalé sin problema y no creo en las teorías de conspiración que dicen que es una forma más de controlarnos. Por el contrario, creo que es nuestro deber ciudadano colaborar en este tipo de medidas para aportar datos que faciliten la toma de decisiones. El virus no desaparecerá con el uso de dicha aplicación, pero es una manera de saber si hemos estado cerca de alguien contagiado y tomar medidas rápidas para evitar la propagación. Ya veremos si funciona, porque por ahí leí también que para que se obtengan datos fiables al menos 50 millones de personas tendrían que usarla 🙂

Desde hace unas semanas ya es posible asistir a misa en mi ciudad pero hay que registrarse previamente para no sobrepasar el límite máximo de asistentes, usar mascarilla y no cantar. La verdad que no me dan ganas de ir y volveré cuando sea como antes. Para el domingo estaba planeada un servicio religioso ecuménico que como cada año se celebra en los días de la feria del pueblo. La feria fue cancelada por el Coronavirus y obviamente el servicio religioso también, a pesar de que se realizaba al aire libre.

Como alternativa, organizaron una Automisa en el terreno donde desde hace unas semanas se proyectan películas, realizan conciertos y obras de teatro mientras que el público permanece en su auto. Por curiosidad fui con mi hija menor y debo admitir que no estuvo tan mal. Pudimos cantar, escuchar al sacerdote católico y el pastor evangélico a través de una estación de radio y saludar a otros fieles. Original, no? Fue un evento único y espero pronto volver a la iglesia en comunidad y sin tantas restricciones.

A partir de esta semana en nuestro Estado Niedersachsen esta permitido:

  • tomar clases de deporte en las escuelas
  • realizar reuniones con 10 personas, incluyendo picnics o asados
  • abrir saunas, cines, teatros y salas de concierto con restricciones
  • actividades deportivas con un máximo de 50 personas de público
  • abrir al 100% los hoteles

El próximo miércoles asisto con una amiga al autocine y pronostican mucho calor para el fin de semana, así que esperamos poder visitar a mis suegros para disfrutar de la piscina sin restricciones 🙂

Feliz semana!

 

Semana 13 – Todos a clases!

Finalmente la pequeña también pudo ir a la escuela la semana pasada y ver a la mitad de sus compañeros de clase. Para la mayor fue su segunda semana y yo feliz de volver un poco a mi rutina donde por las mañanas estoy sola en casa.

Esta semana les toca quedarse en casa nuevamente para que la otra mitad del salón pueda asistir, pero el hecho de que asistan al menos cada dos semanas ha cambiado su estado de ánimo 🙂

Escuchando a otras mamás en otros Estados me considero afortunada porque mis hijas van en horario normal de 8 de la mañana a la 1:30 de la tarde de lunes a viernes. En otras secundarias sólo van algunas horas por semana y en la primarias ni se diga, ahí el horario es aún más limitado!

Hoy lunes vuelven a clases en Niedersachsen la primera, 5ta y 6ta clase, con lo que oficialmente todos los niveles de primaria y secundaria están en clases, aunque como he dicho a medias porque sólo van una semana sí y otra no. Por ejemplo la escuela de nuestras hijas tiene aprox. 1000 alumnos, por lo que a partir de hoy ya estará a media capacidad.

Este año las vacaciones de verano comienzan el 16 de julio, así que todavía quedan un par de semanas de clases. He escuchado que todos los niños de jardín volverán el día 22 de junio, aunque no estoy segura si también con horarios limitados.

En mi caso, ya estoy al 100 con mis cursos de español y aunque no todos los alumnos siguieron, yo tengo mi horario normal ya sea presencial o en línea. No me puedo quejar, los cursos se alargaron para cubrir las horas perdidas y terminaré a mediados de julio.

Planes para el verano? Aún no. Es un hecho que nos quedaremos en Alemania, y quizá visitemos a mis suegros o alguna ciudad cercana para no aburrirnos, pero también ando buscando otras alternativas de cursos de verano, aunque sean virtuales para aprovechar el tiempo. Ya les contaré.

 

Semana 12 – Baile y playa

Ya cumplimos prácticamente tres meses con restricciones en nuestra vida diaria en Alemania debido al Coronavirus. Poco a poco vamos volviendo a la rutina pero falta mucho para poder decir que ya estamos como antes del Covid. A veces pienso que nunca volveremos a vivir como lo hicimos antes de esta pandemia 😦

La semana pasada empezaron las clases de baile de nuestras hijas. Una toma clases de ballet y la pequeña de hiphop. Las reglas son muchísimas, muy parecidas a las de la escuela pero no importa! Mis hijas felices de volver a bailar.

Primero que nada, las clases son sólo para mayores de 8 años, para las chiquitinas es muy difícil eso de guardar distancia y además, las alumnas no pueden llevar acompañante, así que sin mamá es difícil dejar a una peque de 4 años en la puerta del edificio. Tienen que llegar vestidas porque no hay vestidores abiertos, sólo se cambian los zapatos y directo a clase. Nada de llegar muy temprano, porque no hay lugar para esperar a que empiece la clase.

Los grupos se redujeron a 8 alumnas para poder guardar la distancia entre ellas y por lo mismo cambiaron un poco los horarios de clase. El uso de cubrebocas es obligatorio en pasillos pero no en el salón donde bailan.

También mi marido empezó con la práctica de tiro que también había sido suspendida desde marzo. Las reglas son similares y también esta feliz de volver a ver a sus cuates los viernes por la noche.

El fin de semana me fui con unas amigas a la playa! Una de ellas tiene un departamento en la costa del Mar Báltico y acostumbramos tomarnos un respiro de vez en cuando. La fecha estaba establecida antes de que llegara el Covid a nuestras vidas y tuvimos suerte de que no hubo necesidad de cambiarla.

En general hubo pocas diferencias a otras veces. Había mucha gente y el clima estuvo variando entre horas de sol, chubascos, viento y nubes. Tomamos café en el malecón, caminamos por la playa y cargamos pilas entre pláticas, películas y chistes.

Las reglas de distancia siguen en todas partes pero al menos los restaurantes ya no tienen restricciones en ocupación. Las canastas de playa (Strandkörbe) siempre han estado separadas, así que la vista no ha cambiado:

 

En nuestro Estado Niedersachen, a partir de hoy es posible:

  • visitar bares y albercas
  • los hoteles pueden estar a 80% de su capacidad
  • celebrar bodas, funerales y bautizos hasta con 50 invitados
  • asistir a eventos culturales al aire libre hasta con 250 personas
  • viajar en autobuses turísticos
  • usar duchas y vestidores en gimnasios y clubs deportivos

Pero no se puede cantar victoria porque por ejemplo en Göttingen han cerrado otra vez escuelas y lugares públicos por un aumento en casos de Covid. Así que poco a poco pero con cautela…

 

 

 

 

De grande quiero ser…

¿Quién no ha dicho esta frase alguna vez? Incluso de nuestros hijos muchas veces la escuchamos: “De grande quiero ser policía, astronauta o modelo”. Sinceramente yo no recuerdo qué dije cuando estaba pequeña, pero seguramente lo normal para la época y mi edad. Y no, no me convertí en policía ni astronauta pero hoy digo con frecuencia la frase:

“De grande quiero ser como Regina”.

¿Y quién es Regina? Pues una mujer muy especial que conocí hace 5 años en mi curso de español avanzado. Con el paso del tiempo nació una linda amistad y además de verla en mi curso, nos encontramos en su casa o en la mía para tomar té de vez en cuando.

Actualmente tiene 82 años, es soltera y vive sola en una casa con jardín a las afueras de la ciudad donde vivo. Era profesora de biología y trabajó un año en una escuela de monjas en Ecuador donde perfeccionó su español.

Cada vez que nos reunimos, aprendo muchísimo de su vida, discutimos temas de actualidad (en español o alemán) y reímos mucho. Y siempre cuando me despido pienso lo mismo: Cuando tenga 82 años quiero tener la vitalidad, el optimismo y la memoria de Regina.

Con esto de la pandemia no ha habido clases de español y le llamé varias veces para saber si quería que le hiciera la compra o le ayudara en algo, a lo que siempre me contestó que no, porque su única salida era ir al supermercado. Todavía conduce! En cambio, me invitó a merendar en repetidas ocasiones a lo cual accedí siempre gustosa. En este tiempo hemos conversado mucho y la amistad se ha fortalecido.

Hablando de teléfonos celulares y que hubiera querido comprar uno para su viaje planeado a Sudamerica en Abril, el cual desgraciadamente fue cancelado por el Coronavirus, le pregunté que si quería que la acompañara a comprar uno. Nos pusimos de acuerdo y fuimos a una tienda de electrodomésticos a escoger uno adecuado para ella.

Eligió uno con teclas grandes y tres teclas con números de emergencia. Sale mucho a caminar al bosque que queda cerca de su casa y quiere estar segura de poder llamar a alguien en caso de sentirse mal. Según el médico necesita un marcapasos pero ella no se decide a ponérselo. Ella leyó todo el manual solita y yo fui la primera persona a la que llamó para probar su funcionamiento.

En la siguiente reunión le agregué los tres números de emergencia (uno de ellos es el mío), cambié los tonos musicales y otros detallitos. Al final me dijo algo que me sacudió: “Gracias por ofrecerte a acompañarme a comprarlo, hasta ahora nadie lo había hecho”. Y así son los alemanes mayores, no piden ayuda y ahora me queda claro que le debo preguntar en el futuro. A mí no me da pena 🙂

Cuando voy a su casa, siempre decora la mesa con flores, busca un té que me guste y prepara algo rico para merendar: crepas, pastel o como la última vez: fondue de chocolate con frutas. Disfruté tanto verla comer el chocolate, porque me comentó que hacía años que no lo hacía y parecía una niña pequeña comiendo su postre favorito.

Hace unas semanas hicimos una excursión a Osten, un pequeño pueblo donde se encuentra un “ferry colgante”y que ella tenía ganas de volver a visitar. El clima estuvo espectacular y después de subir al ferry, recorrimos el pueblo a pie y comimos en un café. Era la primera vez que pasábamos tantas horas juntas y fue realmente maravilloso. Pueden imaginarse escuchar frases como: “Qué suerte tuvimos con el clima”, “mira esas florecitas entre las piedras”, “escuchas X o Y pájaro? Lindo, no?”, “Con todas estas hierbas podría hacerme una buena ensalada”, “Qué bueno que pudiste acompañarme a pasear por aquí”, “Y mira esas nubes, no son hermosas?”. Así todo el tiempo!

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Charlamos sobre todo tipo de temas, excepto el Coronavirus que ya nos tiene bastante hartas. Me contó de sus abuelos, de su tiempo en Ecuador y Salamanca, de su hermano mayor y del origen de su nombre. Cambiamos de alemán a español varias veces y como siempre, me contó un montón de cosas de aves, plantas y biología 🙂 Al regreso, me invitó a comer helado en su jardín y me enseñó algunas fotos de su estancia en Lacatunga, Ecuador. Como era costumbre, ella solo sale en unas cuantas fotos pero fueron suficientes para darme cuenta que desde entonces ya era una persona cariñosa, alegre y espontánea.

A pesar de vivir sola siempre tiene una sonrisa en la boca, disfruta cada detalle de la naturaleza, aprecia lo que tiene y busca el lado positivo de las cosas. Increíble, no? Recientemente me ha dicho que le gustaría ir a Costa Rica porque vio una oferta en un catálogo y como su viaje en el barco de expedición se canceló, anda viendo nuevas opciones. Ojalá no hubiera una pandemia y pudiera cumplir su sueño pronto. Y si no lo cumple, estoy pensando en cumplirlo yo, así sea cuando tenga 80 años!

Durante nuestra última plática le conté un poco de mi bisabuela Chabelita, con quien comparto el nombre, la apariencia física y mucho de su temperamento. Ella también fue una mujer ejemplar, adelantada a su época que viajó por el mundo e incluso en su viudez disfrutaba cada momento y contagiaba su optimismo. Será que por eso me llevo tan bien con Regina? Seremos almas gemelas? Estoy segura que mi bisabuela y ella hubieran pasado un tiempo espectacular en algún país exótico. Lástima que no coincidieron en tiempo y espacio.

Pero coincidimos ella y yo y doy gracias a Dios, al destino y a la vida por haberla puesto en mi camino. Dios la bendiga y le conceda muchos años más de salud para seguir aprendiendo de ella. Es un verdadero tesoro viviente 🙂

 

 

Semana 10 – Shopping y visitas en casa

Esta semana tuvimos dos “highlights”… el miércoles fuimos a Bremen de compras y el fin de semana recibimos visita de unos amigos del norte de Alemania.

Desde hace algunos años, se ha vuelto tradición dedicar un día en primavera y otro en otoño para hacer las compras de temporada en un centro comercial en Bremen que nos gusta mucho. En Semana Santa no lo pudimos hacer porque estaba todo cerrado, así que esperamos pacientemente a que abrieran las tiendas grandes para planear el paseo de costumbre.

En esta ocasión invité a mi ex-alumna de alemán, que todavía está de intercambio en Alemania. Una chica chilena de 17 años que nos acompañó a mí y a mis hijas a Bremen. Nos fuimos temprano porque no sabíamos si iba a haber mucha gente y cargadas de paciencia y cubrebocas descubrimos un centro comercial bastante vacío. Algunas tiendas todavía no abren al público, y en todas partes hay limites de personas por local. En las tiendas grandes se hace fila porque hay que desinfectarse las manos al entrar y no fue posible usar los probadores 😦

Comimos y visitamos algunas otras tiendas en la ciudad para regresar a casa por la tarde. Definitivamente una experiencia un tanto distinta a lo que estábamos acostumbradas y confío en que para la próxima sea como era antes. No sé, así no dan muchas ganas de ir de compras y creo que la mayoría de la gente se siente igual.

Y pasando a cosas más alegres, el fin de semana tuvimos visitas con “quedada a dormir”, después de meses sin tener invitados ni para carne asada. Somos amigos desde hace muchos años, y nuestras hijas también se llevan muy bien. Desgraciadamente el clima no estuvo a nuestro favor y no pudimos disfrutar la terraza recién pintada 😦 Comimos pastel de manzana, los caballeros asaron salchichas de jabalí y puerco que acompañamos con quesadillas y papas al horno. El domingo partieron a casa después de un buen almuerzo alemán 🙂 Ya extrañaba este tipo de reuniones!

La semana comienza con algunos cambios en las restricciones al menos en Niedersachsen:

  • vuelven los tours en la ciudad con un máximo de 10 personas
  • abren las albercas públicas y gimnasios
  • restaurantes abren en su totalidad
  • hoteles y hostales abren con un máximo del 60% de capacidad

y yo vuelvo a dar clases!!! Yeiiii! Ya les contaré la próxima semana qué tal, pero hasta ahora mis alumnos están felices de volver a la VHS. Ah! Y Victoria también empieza hoy la escuela después de 10 semanas de pausa!

Así que poco a poco, paso a pasito vamos volviendo a la rutina. Gracias a Dios!

 

Semana 9 – Salida a restaurante

He decidido cambiar el nombre a esta entrada y las siguientes porque ya no estamos en cuarentena y poco a poco volvemos a la normalidad. Pero como seguimos con medidas de higiene, limitaciones para reunirnos, salir y viajar, además de que apenas comienzan las consecuencias del “Shut down”, pues ahora seguiré enumerando las semanas hasta que al menos, ya no sea necesario usar mascarilla en lugares públicos. Veremos cuántos meses dura esta medida que realmente me atormenta porque no me gusta usarla, siento que me asfixio, extraño las sonrisas de la gente y no entiendo cuando la gente habla porque estoy medio sorda y acostumbro a leer un poco los labios. Grrr!

Esta semana mis hijas no fueron a la escuela y continuaron con tareas y algunas conferencias virtuales. Pero el viernes salí por primera vez a una cafetería, yupi!!! después de dos meses de no pisar una, me reuní con una chica de Chile que está de intercambio y a la que le enseñe alemán el año pasado. La experiencia no tiene nada que ver con lo que era ir a tomar un café antes 😦

Primero que nada hay que entrar al local por una puerta en particular con mascarilla puesta. La mitad de las mesas con sus sillas estaban acordonadas y había que llenar un formulario con todos tus datos personales. (¿Y qué pasó con todo el rollo del miedo a la protección de datos de los alemanes? Mejor ni opino.) En caso de enterarse de algún contagio, podrán contactarte. Después de pedir y obtener nuestros cafés y pastelitos, nos sentamos en una de las pocas mesas y nos quitamos los cubrebocas. Cada que se desocupaba una mesa, un chico pasaba a desinfectarla. Han reducido el personal al máximo para evitar contagios y también la oferta de pan y pasteles era bastante precaria 😦

El sábado fuimos mi marido y yo a un restaurante a cenar para celebrar nuestro aniversario de bodas. También tuvimos que entrar al local con mascarilla y la mitad de las mesas estaba clausurada. Los meseros llevan puesto cubrebocas todo el tiempo y si necesitas ir al baño, también tienes que ponértelo. El restaurante se especializa en carne de res y todo estaba exquisito. Había gente y la pasamos muy bien. Al final se acercó el dueño a preguntarnos cómo había estado todo y nos contó un poco de la situación en el sector gastronómico. Estando el restaurante cerrado al público, ofrecieron servicio a domicilio que fue apoyado por clientes frecuentes y el gobierno otorgó ayuda financiera para los gastos fijos. Es ahora cuando realmente viene el problema porque ya no hay ayuda del gobierno y no tiene el restaurante lleno como acostumbraba. Además de la crisis que se viene para todos que hará que la visita a un restaurante de este tipo sea más esporádica 😦

Hoy es nuestro aniversario de bodas #18 y nuestro plan era viajar el próximo jueves a Holanda mientras nuestras hijas asistían a un campamento de los Scouts. Ambos planes fueron cancelados y nos quedaremos en casa para variar. Si Dios quiere, nuestro viaje lo realizaremos en Septiembre cuando el hotel vuelva a abrir. El viaje consistía en 4 días en un hotel Wellness con aguas termales, masajes y cenas románticas incluidas. Ojalá todo esto sea posible en el futuro y no terminemos perdiendo el dinero, ya que no quieren devolverlo.

La novena clase empieza clases presenciales hoy en nuestro Estado (Niedersachsen), pero como el salón de nuestra hija fue dividido en dos y ella está en el grupo B, irá a la escuela la próxima semana. De esta forma solucionaron el problema de la “sana distancia” con grupos de 30 alumnos. Una semana asiste el grupo A a clases mientras el B recibe tareas, y la siguiente semana al revés. Así hasta que salgan de vacaciones a mediados de julio. Ya les contaré qué tal funciona.

Así las cosas por estos rumbos. Cuídense mucho y hasta la próxima!

 

8va semana de cuarentena

Prácticamente dos meses sin clases mis hijas y yo, pero al parecer poco a poco se ve luz al final de túnel y este lunes hubo algunos cambio en las restricciones que deben poner un poco más de vida a las ciudades y actividad en nuestras vidas.

La semana pasada empezó como una estampida en la que cada Estado federado sugería apertura de tal o cual cosa. Así como al principio parecía una competencia por ver quién implementaba las restricciones más duras, ahora competían por ver quién las levantaba más rápido. Por un lado, uno sugería abrir restaurantes, otro hoteles, y uno más los jardines de niños. El miércoles tuvieron junta con la canciller y cada uno presentó sus propuestas.

Al final decidieron que el lunes 11 de mayo, al menos en nuestro estado Niedersachsen:

  • pueden reunirse dos familias
  • todas las tiendas pueden abrir independientemente de su tamaño
  • restaurantes y cafés pueden abrir al 50% de su capacidad
  • se puede pernoctar en casas de vacaciones o caravanas
  • abren las VHS (parece que pronto podré volver a dar clases de español 🙂
  • abren los consultorios para masajes, manicura y pedicura
  • pueden tomarse clases de manejo
  • pueden celebrarse bodas o funerales con un máximo de 20 personas
  • hay servicios religiosos limitando el número de personas a 10 m2 por persona, sin coros ni instrumentos de viento

Obviamente el uso de cubrebocas en lugares públicos y la sana distancia siguen. Y la canciller puso como condición que el número de personas contagiadas no superen los 50 por 100,000 habitantes en un día, de lo contrario podrán volver las restricciones pero esta vez a nivel local.

Todavía falta mucho para volver a la normalidad completa, ya que todavía no abren hoteles, bares ni discotecas. Al parecer los gimnasios abren pronto y hay rumores de que sí se podrá vacacionar en verano. En el tema de partidos de fútbol, parece que podrán transmitirse por televisión y los eventos masivos ( >1000 personas) siguen cancelados hasta el 31 de agosto.

Yo todavía me siento dentro de una película apocalíptica y no me acostumbro a ver a todos con mascarilla. De las consecuencias económicas mejor ni escribo, porque apenas en unos meses se sentirán de verdad. Hasta ahora sigue la incertidumbre sobre el futuro de miles de locales, negocios y empresas.

El sábado visitamos de sorpresa a mis suegros con motivo del día de las madres y les dio mucho gusto vernos. Y el domingo 10 de mayo celebré mi día de las madres con mi marido y mis hijas en mi parque favorito: el parque botánico de rododendros en Bremen. El clima durante sábado y domingo fue estupendo, así que disfrutamos ambos días en familia como si el Coronavirus no existiera. Al menos por un rato nos olvidamos de números, casos, malas noticias y “fake news”.

Espero ustedes también hayan tenido un bonito fin de semana y que poco a poco vuelvan a sus rutinas diarias.

 

 

Tiempo de cambios

A veces me pregunto ¿qué no ha cambiado con esta crisis del Corona? Acaso hay alguien en el mundo que esté viviendo como antes de la llegada del virus a nuestra vida? Y estos cambios, llegaron para quedarse?

Será difícil enumerar los tipos de cambios que hemos tenido que afrontar este año, pero lo intentaré…

– Cambio de rutina.

Lo primero que cambió fue nuestra rutina al no poder salir. Mucha gente cambió de lugar de trabajo al quedarse en casa haciendo “home-office” y los niños tuvieron que aprender/jugar en casa al no poder ir a la escuela, jardín de niños o guardería. Tuvimos que encontrar otras maneras de pasar el tiempo libre al no poder ir al cine, al teatro o al gimnasio.

– Cambio de planes.

Después vinieron las cancelaciones de conciertos, exposiciones y ferias. Al cerrar fronteras y hoteles, tuvieron que cancelarse o posponerse las vacaciones. Y miles de eventos como bodas, fiestas de cumpleaños y familiares tuvieron que cambiar de formato o simplemente programarse para los siguientes meses. Un primo se iba a casar en Junio, y ahora lo hará en Marzo del 2021. Y cómo ese caso, hay miles!

Las vacaciones de Semana Santa y Pascua se pasaron en casa y no pudimos visitar a los abuelos como era costumbre. Nuestro viaje de aniversario de bodas tendrá que hacerse en un futuro próximo porque el hotel está cerrado. Pero estos cambios son menores en comparación con aquellos estudiantes que tuvieron que cancelar su intercambio en el extranjero, o aquellos que no han podido mudarse a esa nueva ciudad donde les esperaba un nuevo trabajo. Muchas visas y permisos de trabajo/estudio están por terminar y no sé sabe qué pasará.

– Cambio de rituales.

Lo primero fue lavarse y desinfectarse las manos, luego la “sana distancia” entre personas, para recientemente obligarnos a usar mascarilla al hacer compras o usar el transporte público. Rituales de higiene y precaución que no sabemos cuánto tiempo nos acompañarán en nuestra vida diaria.

Muchas cosas fueron posibles gracias a la tecnología como el trabajo o la escuela, pero también conciertos, servicios religiosos o reuniones con amigos. Después de la crisis, tal vez se pueda ahorrar en reuniones de trabajo al hacerlas virtuales, y porqué no, quizá muchas citas de todo tipo puedan sustituirse con el teléfono o la videoconferencia.

Ir al médico, a la peluquería o al supermercado ya no es lo mismo. Las salas de espera tienen pocas sillas y ni siquiera hay revistas para entretenerse. En las entradas de las tiendas hay control para no sobrepasar el número de personas permitidas dentro de las instalaciones. Seguramente el ir a un restaurante, al cine o a un museo tampoco será lo mismo que antes 😦

Y lo peor, cuando alguien muere en estas semanas no tiene un funeral como antes. Se limita el número de personas, y nada de misas o reuniones con familiares o amigos. El hermano de mi papá falleció hace unos días y fue más triste de lo que ya suponía perder a un familiar cercano. Terrible 😦

– Cambios económicos.

Y aquí vienen las consecuencias que se quedarán un rato… Mucha gente ha perdido su empleo o negocio, otros han visto su sueldo reducido porque hay menos trabajo o recibe menos ingresos (como yo) porque no se pueden sustituir o reprogramar las clases o actividades.

Además, los precios de casi todo va en aumento. Desde productos básicos en el supermercado hasta muebles, ropa, etc. Es un hecho que lo que sigue será una crisis económica fuerte, muy fuerte y desgraciadamente a algunos países les tocará peor que a otros.

– Cambios en la naturaleza.

El mundo ha dejado de contaminar por un rato, las ciudades típicamente llenas de turistas lucen vacías igual que las playas, bosques y arrecifes. ¿Qué ha pasado? Pues la naturaleza ha aprovechado este tiempo y los animales, los árboles y el mar han cambiado también. Ojalá esta crisis nos haga tomar conciencia del daño que hasta ahora habíamos ocasionado y que con el paso del tiempo no volvamos a cometer los mismos errores.

– Cambios personales

Y definitivamente esta crisis ha puesto a prueba nuestra forma de vida, desde el trabajo, la escuela y las rutinas hasta las emociones, los valores y las relaciones personales. Me sorprendió ver cuánta gente contaba lo positivo que era pasar tiempo con sus hijos, tener tiempo para sí mismo o para dedicarlo a arreglar cosas en el hogar. Y de pronto había tiempo para conectarse con la familia de nuevo.

Ojalá en este aspecto hayamos aprendido la lección y los valores descubiertos y puestos en práctica durante estos meses no se desvanezcan entre las prisas, el estrés y el consumismo que dominaban a la sociedad desde hace años.

Los optimistas sueñan con un mundo mejor después de esta crisis. Mis sueños no llegan a tanto, pero sí espero que cada uno de nosotros tome una o varias cosas positivas de este tiempo tan difícil para crecer como persona y como sociedad.

Al buscar una linda frase sobre el cambio me encontré esta imagen que describe a la perfección lo que deseo y espero para el futuro…

mariposa

7ma semana de cuarentena

Y seguimos en casa, sin clases y yo sin trabajo. Todo parece indicar que esta semana habrá novedades en la VHS de mi ciudad y sabré si vuelven las clases de español o no.

El 30 de abril hubo anuncios del gobierno para relajar algunas medidas restrictivas, pero nada espectacular. A partir de hoy abren las peluquerías, museos, zoológicos y parques infantiles. Obviamente con estrictas medidas de higiene y manteniendo la distancia de 1.5 metros entre personas. De gastronomía y turismo, nada! El 6 de mayo se harán nuevos anuncios y veremos si ya nos dejan salir y tener más libertades.

Esta semana:

  • las chicas tuvieron muchas tareas y la pequeña participó en su primer videoconferencia. Le dio muchísimo gusto ver a sus compañeros de clase aunque fuera sólo en pantalla. Ambas están ocupadas toda la mañana y algunos días, incluso por la tarde con deberes y lecciones.
  • el martes tuvieron cita de control con el ortodoncista y yo el jueves con el urólogo. Poco a poco los consultorios vuelven a la normalidad, eso sí con espacio entre las sillas en la sala de espera, uso de tapabocas y desinfectante.
  • el viernes 1 de mayo fue día feriado y el jueves que fui al supermercado había muchísima gente y volví a encontrar anaqueles vacíos.
  • compramos bicicletas nuevas para las chicas que desde hace dos años no tenían. El año pasado todavía no alcanzaban las de adulto y sus bicicletas les quedaban pequeñas. Con suerte, llegarán a finales de mayo. Urgen para salir a pasear por los alrededores y disfrutar del buen tiempo mientras se ejercita el cuerpo.
  • y compramos un piano! De niña toqué muchos años y ahora me han dado ganas de volverlo a hacer. Por otro lado, Victoria tiene mucho interés en aprender y como parece que será un verano sin vacaciones, tendremos tiempo para practicar 🙂

Siguen las reuniones virtuales, los seminarios para aprender a dar clases online y la incertidumbre de no saber cuánto más durará todo esto. El fin de semana hubo protestas en algunas ciudades del país en contra de las restricciones y poco a poco se siente el el cambio de ánimo en toda la gente. Al preguntarle a mis alumnos cómo están, ya ni responden. Y si insisto, las respuestas nunca son “bien” o “muy bien” como antes.

Confío en que el miércoles haya buenas noticias y tengamos un día de las madres el próximo domingo con un poco más de certeza sobre mi trabajo, las vacaciones de verano y el contacto social. Ya les contaré!

 

Mis sentimientos en tiempos del Coronavirus

Querido Diario:foto

Esta semana me llegó una imagen que me hizo reflexionar sobre cómo recordaré esta crisis en el futuro. Y cómo tengo tan mala memoria he pensado en escribir sobre mis sentimientos y pensamientos en estos días, por un lado para poder leerlos en un par de años y por otro para desahogarme un poco.

Estamos a punto de cumplir 7 semanas de cuarentena, tiempo en el que no podemos reunirnos con gente, ni ir a un restaurante ni salir de vacaciones. La montaña rusa de sentimientos ha pasado por un poco de todo, pero creo que hoy puedo resumirlos en cuatro:

Molesta

Sí, me siento molesta con los medios, con los chinos y con los políticos. No estoy de acuerdo con muchas decisiones que se han tomado en Alemania y en otros países. Claro, yo no soy política y quizá mis ideas también estén equivocadas, pero desgraciadamente mi grado de enojo va en aumento y he decidido dejar de leer por completo las noticias para no alterar más mi estado de ánimo. Creo que los medios han causado una paranoia terrible, los chinos ocultaron información por alguna razón aún desconocida (aunque hay muchas teorías) y los políticos han reaccionado drásticamente llevándose de encuentro la economía, la paz social y la libertad.

En un principio, acepté las medidas porque decían que querían evitar el colapso en los hospitales y aplanar la curva de contagios. Y ahora parece que esperan a que no haya ningún contagio para poder volver a la normalidad. Será eso posible? En Alemania hubo regiones que nunca tuvieron hospitales llenos y aún así, seguimos en cuarentena.

Ya empiezan a oírse voces críticas y sólo el tiempo podrá decirnos si las decisiones tomadas fueron las correctas o las mejores. Obviamente sé que nunca conoceremos el panorama bajo otras decisiones, porque lo hecho hecho está y no habrá vuelta atrás. Simplemente tendremos que vivir con ellas y si bien nos va, aprender para no volver a repetirlas.

Preocupada

Dejando a un lado mi enojo, lo que sigue es una preocupación constante. Me preocupa la situación de miles de empresarios a punto de perder sus negocios, de millones de empleados cuyo trabajo está en la cuerda floja, de muchas familias estresadas y la incertidumbre de no saber cuándo terminará este espiral de malas noticias.

No me preocupa lo que mis hijas han dejado de aprender por no ir a la escuela, pero sí me preocupa la falta de contacto social. Deseo que vuelvan a la escuela para que vean a sus amigas y tengan contacto real con personas de su edad. Chatean por Whatsapp, pero no me hago a la idea que pudieran seguir otros 3 meses (incluyendo las vacaciones de verano) sin convivir con otras personas que no sean sus padres.

Y me preocupa demasiado la situación de los viajes. No, no para ir de vacaciones a la playa… sino para ver a mi familia en México. No tengo idea si nuestro plan de ir en diciembre pueda cumplirse, pero me preocupa que por alguna razón tuviera que ir a México y no poder hacerlo por falta de vuelos o fronteras cerradas. Eso sí me quita el sueño.

Estresada

Molesta, preocupada y muy estresada! Estar en casa sin saber si podré volver a dar clases este semestre me pone de mal humor. Estoy intentando convencer a mis alumnos de tomar clases en línea, pero no tengo apoyo de la escuela y algunos alumnos se niegan a aprender español en la computadora.

Soy una persona muy social y el no poder salir con amigas me está consumiendo. Hacemos reuniones virtuales y les llamo por teléfono, pero no es lo mismo. Y eso de no saludar a la gente, andar con mascarilla en el supermercado, no acercarse a otras personas y no poder visitar a la familia no es lo mío. Y me estresa no saber cuándo podremos volver a abrazarnos sin preocuparnos de un posible contagio.

Mientras escribo estas líneas me dan ganas de llorar. En qué momento llegamos a una situación tan desoladora, tan triste y tan incierta. Ni en la peor de mis pesadillas podría haber imaginado una vida así. Y claro, hay muchos optimistas que opinan que esto pasará y volveremos a abrazarnos, y a viajar, y a ser como antes. Cuánto me gustaría ser de esas personas, pero a mí el optimismo me abandonó hacer algunas semanas.

Pero bueno, no todo es negativo. Y aquí viene el lado positivo de mis sentimientos… no es el optimismo, ni la esperanza, ni la fé lo que me mantiene al pie del cañón. Lo que me ayuda cada día a levantarme temprano y mostrar una sonrisa (siempre y cuando no tenga cubrebocas puesto) es la GRATITUD.

Agradecida

Todos los días doy gracias a Dios, a la vida y al destino por vivir esta crisis en una situación privilegiada y me siento afortunada de contar con muuuuuchas cosas que permiten hacer más llevadero el día a día.

-Primero que nada, agradezco que no vivo sola. Tengo una familia con la cual puedo disfrutar de un paseo por el barrio, ver una película o cocinar un platillo nuevo. Mi marido y mis hijas me hacen compañía y pido a Dios por todas esas personas que viven solas que seguramente la están pasando mucho peor.

– Tendré mis achaques pero soy una persona sana y agradezco por mi salud y la de mi familia. Vivir estos tiempos en un hospital, con un transplante pendiente, con una discapacidad grave, con cáncer, diabetes o cualquier otra enfermedad es simplemente aterrador y pido a Dios por todas esas personas para que puedan sobrellevar su situación de la mejor manera en estos  momentos.

-Gracias por que vivo en una casa con jardín y terraza. Vivo en un barrio tranquilo y una ciudad pequeña donde esta permitido salir a la compra, caminar por el bosque y disfrutar la naturaleza. Vivir en un departamento sin poder salir a la calle como en las grandes ciudades de España debe ser terrible. Peor aún la están pasando los que ni siquiera tienen un lugar donde dormir 😦

-En tiempos tan complicados para muchas profesiones, debo agradecer que mi esposo trabaja en una pequeña empresa cuyos clientes pertenecen a industrias “básicas” como la de alimentos o farmacéutica. De momento todos los empleados conservan su trabajo y tienen proyectos suficientes. No podría imaginar el escenario si trabajara en la industria áerea como muchos de nuestros vecinos, de turismo o gastronomía.

-Agradezco que en este momento mis hijas sean adolescentes, sí una etapa difícil pero buena para comprender lo que está pasando. Son independientes y no tengo que entretenerlas ni explicarles sus deberes escolares. Tampoco están en grados superiores que pusiera en peligro el pase a la universidad o encontrar un trabajo.

– Gracias a Dios, la tecnología hoy en día nos permite estar en contacto con nuestras familias en el extranjero, con amigos y colegas. Hubiera pasado esto hace 30 años, saber de mis padres o hermanos sería prácticamente imposible.

-Quién iba a saber que mi estancia en México en enero sería quizá la última sin preocupaciones al viajar en avión, a reunirse libremente en restaurantes y pasear sin cubrebocas. Hoy más que nunca me alegra haber estado en Monterrey tres semanas, porque no sé cuándo volveré y bajo cuáles circunstancias.

– Igualmente agradezco las oportunidades que tuve en el pasado de viajar en crucero, de tener a mi familia mexicana en Alemania, de estudiar en el extranjero, de trabajar en diferentes países del mundo, de conocer paraísos turísticos, de enseñarles a nuestras hijas otras culturas, de disfrutar el planeta sin preocupaciones ni limitaciones. Sólo Dios sabe cuándo será posible todo eso.

Cada quién tiene su forma de sobrellevar esta crisis tan horrible y le pido a Dios para que nos de fortaleza para afrontar lo que viene. A unos países la crisis le pegará más duro que a otros, pero definitivamente vienen tiempos difíciles para todos. Ojalá en un par de años pueda leer esta entrada y decir que no fue tan grave como pensaba. Ojalá!

Sigo pensando que la vida es bella y hay que aprender a disfrutarla bajo estas circunstancias tan complejas y llenas de incertidumbre. Mi mantra cada mañana es “Me concentro en mi ahora y en mi aquí”. Así que a vivir cada día como si fuera el primero, el último y el único. Ya mañana Dios dirá…

Agradecida por poder escribir estas líneas en un día solado de primavera, se despide

Mariposa Migrante.

 

6ta semana de cuarentena

No estaba segura de seguir llamando esta semana “cuarentena”, porque algunas restricciones se han eliminado, pero dado que todavía no hay escuela, ni podemos tener contacto social, ni tener una vida con las libertades que disfrutaba hasta antes del 13 de marzo, he decidido seguir con la cuenta de las semanas de cuarentena.

Durante esta semana hubo algunos cambios, como por ejemplo:

  • a partir del 20 de abril abrieron las tiendas con espacio menor de 800m2, las bibliotecas y zoológicos. Las medidas de precaución siguen y en todas los lugares se acepta a un número determinado de personas dentro del establecimiento.
  • nuestras hijas empezaron el llamado “home learning” a partir del 22 de abril, que consiste en aprender en casa en horario escolar. Ahora los profesores envían más material y tareas que son obligatorias. Desgraciadamente el servidor de la escuela no estaba preparado para tantos alumnos y tuvieron muchísimos problemas técnicos que esperan solucionar la próxima semana.
  • se cancelaron grandes eventos como el Oktoberfest en el sur de Alemania, las fiestas de San Fermín en España y el maraton de Berlín.
  • poco a poco algunos Estados impusieron el uso de cubrebocas para finalmente anunciar que a partir de hoy es obligatorio llevarlo en todo Alemania en tiendas comerciales y transporte público. Nosotros ya tenemos los nuestros 🙂

Así que ya se empieza a ver un poco la luz al final del túnel y parece que lentamente podremos volver a la rutina normal. Las escuelas empezarán clases presenciales en forma escalonada empezando hoy o el 4 de mayo con los alumnos que terminan una fase escolar, sea primaria, secundaria o preparatoria. Nuestra hija mayor volverá a la escuela el 18 de mayo, y la pequeña a principios de junio. En casi todas las escuelas se dividirán los grupos en dos, de tal forma que cada mitad asista a la escuela de forma alternada. Una semana la mitad del salón con la respectiva distancia de un metro y medio entre pupitres y la siguiente semana la otra mitad. La mitad que se queda en casa hará tareas sobre lo aprendido la semana anterior. Ya veremos como funciona este sistema.

En mi caso todavía no tengo fecha de inicio de mis cursos de español en la VHS, pero al menos en la universidad han empezado con clases en línea 🙂 Hasta ahora ha funcionado todo bien.

Sigo haciendo ejercicio en casa, reuniéndome con amigas en ZOOM y probando nuevas recetas. Veremos que anuncios hacen esta semana sobre los siguientes pasos… todavía están cerrados los restaurantes, hoteles y museos. Los eventos grandes han sido cancelados hasta el 31 de agosto, así que en ese aspecto no habrá cambios. Y esta semana cancelaremos nuestro viaje de aniversario de bodas que teníamos planeado para el puente del 21 de mayo en Holanda 😦 Ojalá podamos reprogramarlo pronto 🙂

Feliz semana y a cuidarse!

5ta semana de cuarentena

Me hubiera gustado escribir que la semana pasada fue la última semana de cuarentena, pero desgraciadamente no es así. El miércoles pasado el gobierno alemán alargó las restricciones de contacto social por dos semanas más, aunque a partir de hoy empiezan  a cambiar algunas cosas para volver poco a poco a la normalidad.

Durante esta 5ta semana no hicimos mucho:

  • el lunes de Pascua fue día festivo y lo pasamos en casa
  • fui al supermercado un par de veces y ya es posible encontrar papel higiénico 🙂
  • Caty y yo tuvimos citas médicas
  • las chicas terminaron las tareas pendientes y yo, seguí asistiendo a webinarios y dando clases de español “online”
  • el domingo cumplió 50 años mi marido y lo festejamos en familia, ya que el plan de invitar a algunos amigos no fue posible de realizar. Espero pronto pueda hacerse.

En internet me encontré este texto que me gustó y quiero compartir por aquí:

NO JUZGUEMOS…
No juzguemos. NO ESTAMOS EN EL MISMO BARCO.
Estamos en la misma tempestad, pero no en el mismo barco.
Mi barco puede naufragar y el tuyo no. Y viceversa.
Para algunos, la cuarentena es óptima: momento de reflexión, de reconexión. Homeoffice, netflix, con un whisky o un té.
Para otros, esto es una crisis desesperante.
Para algunos, es paz, tiempo de descanso, vacaciones y de disfrutar en familia.
Para otros, una tortura: ¿Cómo voy a pagar mis cuentas? O ¿cómo voy a pagar a mis empleados?
Algunos están ocupados en elegir una marca de chocolate para pascuas.
Otros están preocupados por el pan para el final de semana.
Algunos negocios cerrarán. Otros abrirán.
Algunos quieren matar a aquellos que rompen la cuarentena.
Otros necesitan romper la cuarentena para comer.
Entonces, no estamos en el mismo barco.
Estamos pasando un momento en el cual nuestras percepciones y necesidades son COMPLETAMENTE distintas.
Y cada quién saldrá a su manera de esa tempestad.
Algunos, con el bronceado de su jardín. Otros con cicatrices en el alma.
Por tales motivos evidentes (y por otros invisibles), es muy importante ver más allá de lo que se ve a primera vista. Ver más allá de partido político, más allá de religión.
No menosprecies el dolor del otro si tú no lo sientes. No juzgues la buena vida del otro, no condenes la mala vida del otro. Simplemente nadie es juez. No juzguemos tanto a aquel que le falta, ni a aquel que le sobra.
Estamos en barcos distintos. Cada quien navega su ruta.
Andy Gonzalez

 

Así que no juzguemos porque cada familia, cada país y cada persona viven este tiempo extraordinario de diferente manera. En un principio de la pandemia, revisaba diariamente las estadísticas de contagiados y fallecidos por país que se publican en todos los medios de comunicación, pero poco a poco dejé de hacerlo porque esa lista no indica cosas como densidad geográfica, infraestructura de salud ni condición socioeconómica de cada país. Para mí es como comparar peras con manzanas y cada país tendrá diferentes resultados que por cuestiones culturales, decisiones oportunas del gobierno o número de camas en los hospitales no me parece justo comparar.

Confío en que mi querido México no sea muy golpeado por esta pandemia y que poco a poco las noticias sean más positivas. Sé que la vida nunca volverá a ser como antes, pero al menos que el panorama sea más optimista.

Y hablando del mundo en general, las novedades esta semana son:

    En algunos países empiezan a reducir las medidas para evitar el contagio, mientras que en otros se vuelven mas estrictas o apenas comienzan
    El fin de semana hubo protestas en algunas partes en contra de las restricciones
    La tensión entre China y EEUU aumenta
    El número de contagios sigue en aumento también 😦

Cuídense mucho y la próxima semana les cuento sobre los primeros pasos que se han dado en Alemania para dejar las restricciones como por ejemplo la apertura de tiendas, bibliotecas y peluquerías. También en las escuelas habrá cambios y aunque las clases comienzan de forma escalonada hasta el 4 de mayo, esta semana los alumnos empezarán una fase de “aprendizaje en casa” que ya no será opcional sino obligatorio.

Hasta pronto!

 

4ta semana de cuarentena

Prácticamente hemos cumplido un mes sin escuela, sin tiendas abiertas y sin viajar ni siquiera a una ciudad cercana. Esta semana santa fue muy diferente a las anteriores y aquí les cuento lo que hicimos:

  • vimos los servicios religiosos en el Vaticano por televisión.
  • hicimos algunas actividades en casa como hacer y cenar pan árabe el jueves santo, celebrar el viacrucis en un parque el viernes santo y hacer una fogata el sábado de gloria
  • preparamos casi 100 tarjetas de pascua para un asilo de ancianos en nuestra ciudad
  • nuestras hijas buscaron huevos y chocolates en el jardín el domingo de pascua. Eso sí, el clima estuvo espectacular, casi 20 grados y mucho sol!
  • jugamos, cocinamos y vimos algunas películas en familia

Poco a poco la situación está cansando hasta al mas optimista y confío en que esta semana recibamos buenas noticias. Seguramente tendremos que seguir tomando precauciones, pero la economía no puede seguir detenida por tiempo indefinido. Y sinceramente me estoy empezando a volver loca 😉

Esta semana comencé con las clases de español en la universidad, obviamente de forma virtual y todo funcionó bien. Es muy diferente a dar clases presenciales, pero al menos estoy ocupada un par de horas en eso. Además sigo participando en webinars de diferentes instituciones sobre el tema de clases digitales.

Mi marido sigue yendo a la oficina y de momento no ha habido recortes ni problemas financieros. Y a las chicas ya no les parece divertido no ir a la escuela… desgraciadamente en Alemania las escuelas públicas no están al día en cuestión digital y no existen clases virtuales, han recibido un par de correos electrónicos con tareas pero falta la retroalimentación del profesor y dichas tareas son de temas conocidos. La fecha de vuelta a clases sigue siendo un misterio y más aún qué pasará con el tiempo perdido. Ya les contaré….

Hoy lunes es día feriado y esta semana decidirán si el confinamiento continúa después del 19 de abril o no. Ojalá también haya claridad en temas escolares, de apertura de fronteras y otros 🙂

FELICES PASCUAS!!!

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