El diario personal de una mujer, mexicana, migrante y mamá que vive en Alemania… sus experiencias, sus anécdotas y sus opiniones!

Archivo para octubre 6, 2022

En Rehabilitación

Después de la experiencia del hospital que les conté recientemente, la doctora que me operó de emergencia me sugirió solicitar una terapia de rehabilitación. En ese momento no sabía mucho al respecto peo le dije que me parecía buena idea y se empezaron los trámites.

Tuve que llenar algunos formularios que junto con el dictamen del hospital, se enviaron a mi seguro de pensión/retiro para su aprobación. Una vez aprobada, el mismo hospital buscó un lugar en las clínicas cercanas y me enviaron la invitación oficial unos días después.

Las terapias estacionarias de rehabilitación duran por lo general 3 semanas y son financiadas por el seguro de pensiones, al igual que el sueldo durante este tiempo. No pagan el 100%, sino un poco menos (60-70%). En mi caso, me enviaron a una clínica de rehabilitación especializada en gastroenterología y oncología, pero hay para todo tipo de enfermedades.

El objetivo principal de estar en este tipo de clínicas, es recibir la terapia necesaria para volver al trabajo lo mas sano y pronto posible. En las tres semanas se realiza un programa exhaustivo con fisioterapia, ejercicio, atención psicológica, terapias de grupo, pláticas sobre la enfermedad, meditación, etc.

Supongo que dependiendo de la especialidad de cada clínica, las instalaciones serán diferentes. Ésta en particular tiene varios edificios con habitaciones, un gimnasio, alberca techada, consultorios y oficinas, biblioteca, comedor y mucha naturaleza a su alrededor. No es muy grande y tiene una capacidad para 130 pacientes. Todas las habitaciones son individuales, pero como hay pacientes que traen a sus hijos o necesitan alguien que los cuide hay habitaciones mas grandes. También hay posibilidad de traer a tu perro 😬

A continuación les cuento mi experiencia personal:

Día 1. 28.09.2022 – La clínica organizó que un taxi me recogiera en casa. Otras opciones hubieran sido viajar en tren o carro propio, pero como no puedo cargar mis maletas, la opción de taxi fue la mejor en mi caso. El taxista llegó a las 10 am por mi y debido al tráfico en la carretera, tardamos dos horas y media en lugar de dos horas en llegar a nuestro destino. En la recepción revisaron mi test negativo de covid, me dieron la llave de mi habitación y mi primera cita un rato después. Tuve que comer rápido para llegar puntual con la doctora que hizo una primera evaluación de mi caso y programó las terapias necesarias. En el comedor me asignaron una mesa donde comeré durante las tres semanas y el segundo turno para las tres comidas del día. Gracias a Dios, porque el primer turno desayuna a las 7 am y cena a las 5 pm 😬

Junto con la llave de su habitación, cada paciente recibe la llave de un buzón personal que tiene que ser revisado varias veces al día. Ahí colocan el programa de terapias y citas del día siguiente. Desgraciadamente los fines de semana no hay actividades, pero el gimnasio y la alberca están abiertas y es posible salir de la clínica a las ciudades cercanas solo, con otros pacientes o con visitantes.

Día 2 – El programa del día incluyó gimnasia, terapia de respiración y terapia con ejercicios para las manos. Cabe mencionar que las sesiones duran 25 minutos que se pasan volando! Además hubo una plática informativa sobre el concepto de la clínica y lo que nos espera en las siguientes semanas. Por la noche me apunte a un taller con colores de acrílico dado por una pintora, donde pude experimentar un poco.

El primer día me controlaron el nivel de azúcar en la sangre tres veces al día y por tres días tuve que apuntar mi presión arterial y el pulso. Adicionalmente me hicieron un análisis de sangre a primera hora. En la clínica hay un doctor las 24 horas del día y la estación de enfermeras esta abierta gran parte del día para cualquier eventualidad.

Día 3 – El viernes fui al gimnasio donde una entrenadora me indicó una rutina para brazos y espalda que tenía que practicar durante el fin de semana. Por la tarde me uní a un grupo de caminata por los alrededores de la clínica. En enfermería me revisaron las cicatrices y me pusieron algo para terminar de cerrar una herida aún abierta. Por la noche vino un guitarrista de ritmos españoles a amenizar la velada.

Día 4- Durante la mañana estaba lloviendo a cántaros, asi que la única actividad del día: caminata, se canceló. Me puse a leer, pintar y fui al gimnasio a practicar mi rutina y ahí conocí a una señora con la que planeé visitar la ciudad al día siguiente.

Día 5- Junto con Beatrix tomé el autobús a Mölln, la ciudad más cercana a la clínica, donde había un festival de Food Trucks y el comercio estaba abierto (como saben en Alemania solo se abre el comercio 4 domingos al año). El clima estuvo bonito y después de recorrer las dos calles principales, nos tomamos un café antes de regresar a la clínica.

Día 6- Día festivo por la reunificación alemana que significó otro día sin actividades. Caminé con Beatrix y otra paciente por el bosque atrás de la clínica y el resto del día fue de descanso.

Día 7- El programa del día incluyó gimnasia, cita con el médico, caminata y terapia de grupo en el taller de arte. El médico resolvió algunas dudas que tenía y me buscará una cita con el ginecólogo. Lo que mas me gustó hoy fue la terapia de grupo que incluyó una parte de intercambio de experiencias con una actividad manual con barro para relajarnos y adentrarnos en nosotros mismos. Como el día estuvo soleado, aproveché de cargar vitamina D en cualquier pausa que tenía.

Después del fin de semana largo, todos los pacientes tuvieron que hacerse una prueba rápida de covid. Aprovecho para mencionar que siguen las restricciones por covid, por ejemplo hay que traer siempre mascarilla y los grupos de terapia son limitados para permitir la sana distancia 😩

Día 8- Hoy cumplí una semana en la clínica. Algunas terapias se repiten frecuentemente como la terapia de respiración, el grupo de ejercicios con las manos, la rutina en el gimnasio y la caminata. Pero hoy tuve un masaje en una cama de agua que me encantó y me relajó al máximo. Además hablé con una nutriologa que resolvió todas mis dudas y me dio algunos consejos para mejores mi digestión. Por la noche asistí a una sesión de meditación que también fue excelente para relajarme.

No cabe duda que los objetivos de este tiempo de rehabilitación se están cumpliendo y cada día estoy mas feliz de estar aquí y mas agradecida por tener esta oportunidad.

Termino esta entrada el día de hoy, pero como dicen en la películas: continuará…. estoy segura que seguiré acumulando experiencias que compartiré con ustedes en una segunda y tercera parte. Hasta pronto!

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