El diario personal de una mujer, mexicana, migrante y mamá que vive en Alemania… sus experiencias, sus anécdotas y sus opiniones!

Archivo para enero, 2022

Todo a su debido tiempo…

Hoy 31.01.2022 cumpliría mi querido papá 80 años de vida y seguro que él hubiera sido el primero en leer esta entrada. Pero ya no está con nosotros y seguro la leerá desde el cielo.

Como ya lo escribí antes, curiosamente el verano pasado aprovechando que estaba toda la familia reunida, mi hermano menor tuvo la idea de celebrar los 80 años del abuelo de sorpresa adelantada.

Era un domingo soleado en que mi hermano nos invitó a su casa para asar un cabrito, comida tradicional de Monterrey. Y ahí después de habernos saboreado el cabrito asado y otras delicias, entonamos las mañanitas mientras llegaba el pastel con las velas prendidas en forma de 8 y 0. En el vídeo que quedó para el recuerdo se oye la voz sorprendida de papá y bromea sobre su edad, ya que dice que todavía no los tiene y mucho menos se le notan! Así era mi papá!

El cumpleañero

Justo 6 meses después no está para cantarle las mañanitas ni para escuchar sus bromas, pero al menos los celebró con todos sus hijos y nietos entre risas y abrazos. Quién diría que ya no volvería a estar toda la familia reunida en un futuro ni para celebrar un cumpleaños ni para hacer un viaje familiar ni para pasar una tarde soleada con su respectiva carnita asada.

No me cabe duda que como dicen por ahí, los tiempos de Dios son perfectos y no queda más que agradecer la oportunidad que en su momento se nos dio para celebrarlo y despedirlo de esa forma.

Ahora que ya no está me he puesto a pensar en los últimos años y es increíble como se dieron algunos acontecimientos para que todo pasara de una manera que ahora parece haber sido planeada, pero no lo fue. Simplemente Dios, el destino o la suerte me dio la bendición de pasar muchos momentos con mi papá últimamente sin saber que pronto ya no estaría con nosotros.

Ya voy a cumplir 20 años en Alemania y aunque al principio creí que sería posible ir frecuentemente a Monterrey, con el tiempo y los hijos me di cuenta que no era tan fácil ni tan barato. Al principio iba cada año, pero cuando las niñas entraron a la primaria los lapsos entre cada viaje a México se fueron ampliando. Creo que en alguna ocasión pasaron hasta 5 años sin ir. Por otro lado, mis papás venían cada dos años y ellos casi siempre lo cumplieron combinando su visita con un viaje o crucero a algún punto de Europa.

Y sobre esos tiempo de Dios… todo empezó en el 2019 cuando mis papás planearon su viaje a Alemania y justo mis hijas planeaban el suyo a California. Acomodamos las fechas de tal forma que pude acompañar a mis papás a su crucero a Noruega, mientras que las nietas estaban en Estados Unidos con los primos. Un viaje de 10 días espectacular, donde volví a ser la princesa de papá y mamá, consentida y feliz de pasar ese tiempo sólo con ellos, mientras que disfrutábamos de unos paisajes increíbles entre fiordos, cascadas y pueblitos sacados de un cuento.

Fiordos noruegos

Ya que llegaron las niñas de California, las tres los llevamos a conocer el área montañosa del Harz donde también pasamos unos días muy lindos y que serían los últimos del abuelo en tierras germanas. Ya en ese viaje me di cuenta que no tenía la energía que lo caracterizaba y dudé que pudiera volver a venir a visitarnos 😦

En ese mismo año, en diciembre 2019 mis papás se mudaron a un departamento y dejaron la casa donde crecí. Para ayudarles con los últimos detalles de la mudanza, decidí viajar de forma casi espontánea en enero 2020. Pasé 3 semanas en Monterrey sola con ellos y casualmente estuve por primera (y última vez) en el cumpleaños de papá en todo el tiempo que tenía viviendo en Alemania. Esa vez también lo celebramos comiendo cabrito, pero en un restaurante de la ciudad. Nunca lo olvidaré!

No podrían haberse mudado en un mejor momento. Dos meses después llegaría el coronavirus y mantendría a todo el mundo en casa. Mis papás se adaptaron rápidamente a la vida en un lugar más íntimo y pequeño y ahora mi mamá no tiene que vivir solita en una casa demasiado grande. Todo pasó a su debido tiempo…

Con el corona se nos echó a perder el plan de celebrar los XV años de las chicas en diciembre del 2020 y por un momento creí que no habría un plan B. Ya estaba hecha a la idea de sólo hacer una sesión de fotos en Alemania con sus vestidos, sin fiesta ni familia. Pero al perder mi trabajo en Abril del 2021, rápidamente organizamos el viaje a Monterrey para el verano incluyendo una pequeña reunión (con Corona no se pudo más) y una misa de acción de gracias para los XV + 16 de las chicas.

Y así llegamos al 31 de julio del 2021, 6 meses antes del cumpleaños #80 de mi papá en el que toda la familia bailó, cantó y disfrutó de una velada cálida y al día siguiente continuó reunida para comer cabrito y celebrar al abuelo.

Cuatro meses después mi papá entraría al hospital para una revisión de su corazón y sufriría su último infarto. Justo dos días antes de Thanksgiving, lo que le dio oportunidad a mi hermano de California volar de inmediato a Monterrey a acompañar a mi mamá en la semana más dura de nuestras vidas. Y ahí se quedó hasta el sepelio.

Unas semanas después, aprovechando la pausa navideña del trabajo, pude escaparme tres semanas a Monterrey para pasar las fiestas con mi mamá y todo lo que ya les conté en las últimas entradas.

Todo se acomodó de una forma que ahora pareciera haber sido planeada. Las fechas, los viajes, las vacaciones, los días festivos, todo! Y pues nada, a dar gracias por los casi 80 añitos de mi papá y todos los momentos que pude pasar con él a pesar de la distancia.

Te mando un gran abrazo hasta el cielo, donde seguramente estás celebrando con tus hermanos, papás y primos con un buen cabrito y un gran helado de postre! Te extraño y te quiero hasta el infinito!

Un viaje inesperado

Ya voy a cumplir 20 años de vivir en Alemania y en todo este tiempo, cada viaje a mi querido Mexico ha sido planeado con mucha anticipación y esperado con ansias. Casi siempre, al regresar a Alemania había algún plan o idea vaga de cuando volarían mis papás a visitarnos o cuando volveríamos a visitar Monterrey.

En nuestro último viaje el pasado verano me despedí de todos con la idea en mente de volar en noviembre 2022 para el cumpleaños #70 de mi mamá. Y si fuera posible, quería llegar de sorpresa como lo hicimos hace 7 años para la Navidad.

Pero como dice el dicho “uno propone, Dios dispone y viene el diablo y lo descompone”, mi plan se fue al traste con la muerte repentina de papá.

Por primera vez tuve que comprar un boleto carísimo con poco tiempo de anticipación y en temporada alta. Un viaje completamente inesperado para pasar las fiestas decembrinas con mi mamá, que después de 3 semanas, puedo afirmar que fue gratificante y muy especial.

Por primera vez pasé la nochebuena y la nochevieja sola con mi mamá. Una cena sencilla, un ambiente relajado y mucha nostalgia hicieron de estas fiestas normalmente caóticas y estresantes, unas veladas muy lindas.

Un viaje también inesperado pero para mi mamá fue un viaje a San Antonio Texas que planeé para salir de la rutina y distraernos. Con un clima espectacular, pasamos 4 días entre paseos, compritas y gratos momentos madre-hija. Creo que la última vez que habíamos vacacionado solas fue a Canadá hace mas de 25 años.

También aproveché mi estancia en mi tierra natal para satisfacer todos mis antojos culinarios, ver a algunas amigas y visitar a familiares, entre ellos mis abuelitos.

Por primera vez visité Monterrey y no vi a mi papá 😢 Triste, realmente muy triste, pero traté de aprovechar cada día de la mejor manera. Junto con mi mamá, pusimos documentos y pendientes en orden, sacamos algo de su ropa y zapatos, hicimos algunos planes a corto plazo y veremos con el paso del tiempo, qué tanto puedo apoyar desde lejos a mi mamá en esta nueva etapa.

El clima en Monterrey estuvo mas cálido que de costumbre y lo disfruté al máximo! Además, las restricciones por covid no son como en Alemania y pude pasear, comer en restaurantes, ir al cine y de compras, sin mostrar mi cartilla de vacunación ni hacerme tests rápidos. Una bendición!

Fueron tres semanas intensivas con mamá y recuerdos de papá. Como dice la canción de Selena „fotos y recuerdos“, así quedará grabado este viaje en mi memoria y corazón.

Mucha gente se sorprendió de que no tomara el primer avión en cuanto supe que mi papá sufrió el infarto… tampoco lo tomé para estar presente en el sepelio. Esperé un par de semanas para mejor pasar las fiestas decembrinas con mi mamá y sé que fue una buena decisión. Yo misma deposité las cenizas de papá en su nicho y como lo escribí antes, no lo sentí como una despedida. En vida nos habíamos despedido el verano pasado sin saber que no volveríamos a coincidir, y ahora toca esperar el momento de volvernos a reunir cuando Dios quiera. Mientras tanto, sigo sintiendo su compañía y recordándolo sonriente y feliz.

Ojalá pasen muchos años antes de volver a hacer otro viaje inesperado. Para este año hay un par de planes, pero ya se los contaré en otra ocasión. Cuídense mucho y espero estén teniendo un buen comienzo de año! A disfrutar al máximo cada día!

Año nuevo, etapa nueva

Antes que nada espero que hayan tenido un feliz fin de año 2021 y que el nuevo año haya empezado con el pie derecho. Este año a diferencia del año pasado no comienza con un trabajo nuevo, tampoco me he mudado de casa ni cuenta con grandes proyectos. Este año lo empiezo como huérfana de padre, lo que significa una nueva etapa en mi vida.

Me siento afortunada al haber contado con el apoyo y presencia de mi padre por casi 50 años. Aunque no lo veía ni hablábamos a diario, sabía que estaba ahí y podía contar con su apoyo incondicional en cualquier momento. Como saben volé a México para pasar la Navidad y el fin de año con mi madre y fue raro no verlo en su nuevo departamento.

Recién en verano lo había visto disfrutar de su nuevo hogar, así como el año anterior en el que estuve para ayudarles con los últimos detalles de la mudanza. Es un departamento en el piso 11 con una vista espectacular de la ciudad y los montañas. Tiene el espacio suficiente para recibir visitas, el área común incluye un jardín muy amplio y una piscina. Incluso se cuenta con salones para fiestas y un gimnasio. Pero desgraciadamente solo pudo disfrutarlo durante dos años.

El lado positivo de la historia es que mi madre está muy bien adaptada en su nuevo hogar y cuenta con todas las facilidades para una vida segura y cómoda.

Fue raro no verlo sentado en su computadora, viendo sus partidos favoritos de tenis ni caminar por el jardín. Tampoco me preparó sus tradicionales palomas o sincronizadas. Fue triste ordenar sus documentos, sacar su ropa y zapatos. Cada rincón guarda recuerdos y gratos momentos. Pero sabiendo que sus últimas semanas estuvieron cargadas de dolor, agotamiento y falta de energía, me reconforta recordarlo sonriente, activo y optimista.

QPD

Habrá que acostumbrarse a hablar en pasado sobre él, a referirme en singular a mi madre y no a “mis papás” como solía hacerlo y a extrañarlo.

Empieza una nueva etapa para todos los integrantes de la familia… para mi mamá sin su esposo, a nosotros sin padre/suegro y a nuestros hijos sin su “tito”. Pero estamos muy agradecidos con Dios por habérnoslos dejado tantos años después del primer susto que nos dio su corazón. Disfrutamos muchísimas vacaciones y fiestas en familia, viajó por America y Europa en cantidad de oportunidades, emprendió proyectos exitosos y vivió casi 80 años en paz, libertad y plenitud.

No estuve en Monterrey para despedirlo en el hospital ni para estar en el sepelio, pero si tuve la oportunidad de estar en la ceremonia del depósito de cenizas en el nicho de la Iglesia. Fue un momento emotivo y triste, pero definitivamente no fue una despedida porque sé que estará conmigo siempre. Sólo sus cenizas están ahí guardadas, pero su sonrisa, su mirada de ojos verdes y su manera de ser siempre me acompañarán para seguirme apoyando y animando no solo este nuevo año, sino lo que me queda de vida.

Vuelvo a Alemania tranquila porque dejo a mi mamá encarrilada en su nueva vida y porque ya tiene planes de visitarnos pronto. La vida sigue y hay mucho por aprender en esta nueva etapa que comienza para todos. Le pido a Dios fortaleza, fe y y ánimo para seguir su ejemplo. Y a disfrutar cada momento del 2022 como si fuera el primero, el único y el último!

Feliz año para todos mis queridos lectores!

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