El diario personal de una mujer, mexicana, migrante y mamá que vive en Alemania… sus experiencias, sus anécdotas y sus opiniones!

Archivo para agosto, 2021

Semana 77 – Nuevas reglas…

Sí, ya llevamos 77 semanas usando mascarilla y viviendo con el Coronavirus. Y el cuento o pesadilla o como quieran llamarlo parece no querer acabarse. Al contrario, hay nuevas variantes del virus, en algunos países están los números por las nubes y en otros se inventan nuevas reglas o leyes para más o menos sobrevivir en estos tiempos.

Nuestra familia tuvo la suerte de ir y volver de México sin contratiempos. Ni la familia de mi hermano que viajó de California ni nosotros regresamos con virus no deseados, ni la familia que dejamos en México se ha enfermado o contagiado de COVID por nuestra visita desde el extranjero. Ayudó que estuviéramos vacunados? Seguramente. Adicionalmente no fuimos a eventos masivos y no dejamos de usar el cubrebocas en lugares públicos. Teníamos que cuidarnos todos y así lo hicimos.

Pero desgraciadamente eso no puede contar cualquiera. En México los números de contagiados y fallecidos sigue subiendo y justo cuando regresamos a Alemania, volvían a limitar el aforo al 30%. Los hospitales y las funerarias no se dan abasto 😦

En Alemania los número no están subiendo como en México, pero tampoco nos hemos librado del bicho. A pesar de la lentitud del proceso de vacunación, ya se habla de un 60% de la población con las dos dosis (Impfdashboard) y por esa razón están empezando a cambiar las reglas del juego.

Hasta ahora se habían puesto más restricciones o quitado de acuerdo al índice de contagio por 100,000 habitantes. Gracias a Dios ya no sólo tomarán ese indicador, sino a partir de la semana pasada la aplicación de restricciones también tomará en cuenta el número de gente hospitalizada y el número de camas ocupadas en cuidados intensivos con pacientes de COVID. Hay que ser un gurú para entender cuando sí y cuando no se puede abrir un cine, una peluquería o tener clases, pero al menos poco a poco se van permitiendo eventos con más asistentes y locales que habían permanecido cerrados más de un año ya pueden abrir.

Pero lo más importante de todo este rollo es lo que ahora se llama la regla-3G. Las 3 Gs provienen de las palabras Geimpft (vacunado), Genesen (que tuvo COVID) y Getestet (persona que presenta un test con resultado negativo de COVID). Y así en muchos locales, eventos y lugares sólo se permite la entrada a estas personas. En pocas palabras, aquella persona que no está vacunada y no se ha enfermado de COVID, tiene que hacerse un test rápido para poder pasar la noche en un hotel, entrar a un restaurante o asistir a un concierto. Estos tests hasta ahora son gratuitos y se hacen en diferentes establecimientos en la ciudad. A partir de octubre dejarán de ser gratuitos!

Y eso no es todo, en algunos lugares como la ciudad de Hamburgo han implementado la regla 2G que excluye a los “Getestet” y pone mayor presión a que la gente se vacune o no podrá participar en la vida social de la ciudad.

Hace unos meses escribí la entrada “Privilegiados” porque ya veía venir que tarde o temprano la persona vacuna gozaría de ciertos privilegios para obligar de alguna manera a la gente a vacunarse. Ha funcionado la estrategia? No lo sé, pues desde hace semanas se quejan de que los centros de vacunación están vacíos y falta todavía el 40% de la población. Claro que los menores de 12 años no están considerados en la estadística y lo que demuestra que muchos de ese 40% no quieren o no pueden vacunarse.

En nuestra pequeña familia mi marido y yo volamos a México completamente vacunados y nuestra hija mayor (16) recibió su segunda dosis la semana pasada. La menor (15) recibió su primera esta semana y para finales de septiembre ya no necesitará hacerse test tres veces a la semana para poder ir a la escuela.

En nuestro estado Niedersachsen empiezan las clases la próxima semana y todo parece indicar que volverán todos (desde primaria hasta bachillerato) a la escuela. Seguirán usando mascarilla en el salón y tendrán ahora que realizarse 3 test por semana (lunes, miércoles y viernes) en lugar de dos, pero los grupos estarán completos. Además, los viajes de estudio se harán a finales de septiembre como están planeados y Caty irá a Berlín con su salón para conocer los edificios de gobierno y otros lugares importantes en la capital alemana. Desgraciadamente el viaje de Victoria que fue cancelado el año pasado (también a Berlín) no se realizará nunca 😦

Ayer fuimos a un restaurante a cenar y ya tenían un anuncio en la puerta con la regla 3G. En la semana viajaré a Saarbrücken por cuestiones de trabajo y también ya está en vigor la regla: tengo que presentar mi cartilla de vacunación o un test con resultado negativo. Y así, poco a poco… una estrategia del gobierno para obligar a vacunarse que no le gusta a todos y que sigue dando dolores de cabeza a los dueños de locales y negocios, pues el número de asistentes y clientes no sube y siguen temiendo por su situación financiera.

Así que seguiremos pendientes de cómo se va desarrollando esta pandemia que ya aburre, pero que no quiere dejarnos volver a la normalidad… si es que algún día será posible volver a los tiempos antes del 2020. Ya veremos….

Otro sueño

La semana pasada escribí sobre la fiesta de 15/16 años que celebramos en Monterrey y que fue un sueño hecho realidad, tanto como para mis hijas como para mí. Pero para que eso pudiera suceder, se cumplió otro sueño… el de poder hacer vacaciones en México a pesar de la pandemia COVID que ya nos tiene hartos con tanto encierro!

Que si sí, que si no… que si la variante tal o cual… que si vacuna o cuarentena, test negativo, mascarilla en vuelos de más de 10 horas…. riesgo para el que vuela, para el que visitamos, para cuando regresamos… ya la verdad ni dan ganas de planear viajes ni vacaciones.

Pero más tiempo no quería dejar pasar, así que a pesar de todo reservamos boletos de avión en mayo y viajamos en julio. Primero llegamos mis hijas y yo, y luego nos alcanzó mi marido. Llegó justo para la fiesta y como en Monterrey ya hemos estado muchas veces y no hay playa, buscamos un segundo destino para hacer vacaciones de verdad.

Ahora le tocó a Puerto Vallarta, playa del Océano Pacífico donde estuvimos por última vez hace 15 años y medio con nuestra primogénita de apenas un año y yo embarazada de Catalina.

En aquella ocasión viajamos con mis papás en coche desde Monterrey, ahora tomamos un vuelo directo sólo los 4. Rentamos un departamento en el centro de la ciudad y realizamos diversos tours.

El primero a la playa de las Ánimas, pasando por los Arcos donde las chicas y mi marido practicaron un poco de snorkel. En el barco nos sirvieron desayuno y comimos en la playa. Según los organizadores, el barco solo tiene permiso de ir al 60% de su capacidad por el Covid, pero a mí me pareció muy lleno. Al menos el barco era abierto y todas las actividades fueron al aire libre.

El segundo fue un tour por la ciudad en un autobús climatizado. Nos llevaron a diversos puntos de la ciudad, a tiendas de artesanías, textiles y vidrio soplado. Probamos tequila artesanal y vimos joyería de plata y ópalo de fuego. Finalmente comimos unos deliciosos mariscos en un lugar llamado El Nogalito. Fue un día muy productivo que terminó con un aguacero de miedo! Llegamos empapados al departamento pero felices de la experiencia de caminar bajo el diluvio universal y no sentir frío.

El tercer tour lo hicimos nuevamente en barco a las Islas Marietas, que desde hace algunos años son reserva federal y en la cual vive gran parte de la fauna de la zona. Esta vez salimos mas temprano y después de dos horas de navegación, llegamos a nuestro destino donde todos saltamos al agua para realizar un poco de snorkel en aguas cristalinas. Vimos peces grandes y pequeños de diversos colores. Después nos llevaron a la playa nopalera para nadar otro rato. Simplemente espectacular! De regreso nos esperaba otro chubasco al llegar al hotel, pero no nos importó! Llegamos tan quemados que el fresco de 25 grados y la lluvia fueron un regalo del cielo!

Y por último le tocó el turno a Yelapa, un pequeño pueblo en la costa, al cual sólo puedes llegar por agua. Nuestro barco hizo parada primero en Mahauitas donde nuevamente pudimos practicar snorkel, pero esta vez si nos sentimos como en un acuario. Hermosos peces de todos colores y tamaños! En Yelapa, mi marido y yo nos subimos a una cuatrimoto para visitar una cascada cercana. Comimos en la playa y disfrutamos del regreso viendo un panorama mixto de sol y tormenta a la vez.

En los días que no hicimos tours los dedicamos a descansar… paseamos por la playa o la ciudad, nadamos en la piscina, hicimos algunas compras o simplemente no hicimos nada! 10 días muy bien aprovechados con un poco de todo: mariscos deliciosos, mucho calor pero también mucha lluvia, playa, tours, compritas, descanso, cócteles, piscina, ambiente y mucho cuidado de no contagiarnos.

En este viaje, el tiempo en Monterrey se me hizo poco, pues antes de que llegara mi marido también pasamos unos días con mis papás y mi hermano menor en Parras de la Fuente, Coahuila. Así que los días en mi querido Monterrey fueron contados, y por lo mismo muy intensos! Entre la planeación de la fiesta, compra de antojitos que quería traer a Alemania y algunas visitas obligadas, no hubo tiempo de ver a muchos amigos y familiares. Una disculpa a todos los que no pude ver 😦

Definitivamente lo mejor del viaje fue coincidir con la familia completa, ya que mi hermano de California también estuvo en Monterrey un par de días para asistir a la fiesta del año. Teníamos tres años de no coincidir y pasamos unos momentos muy lindos. Y la otra cosa maravillosa de este viaje fue poder saludar a mis abuelitos y que pudieran ver a sus bisnietas nuevamente. Su salud es débil y no sé si tenga oportunidad de volver a verlos, así que doy gracias a Dios por esta oportunidad dada.

Una vez más, este viaje a México me ayudó a recargar energías, llenarme de amor y empacharme de todo lo que significa mi patria querida. Así que ahora a volver a la rutina y a prepararme para lo que viene! Ah sí, porque les tengo una sorpresita…. ya tengo trabajo y empiezo justo el 1 de septiembre, cuando las chicas entran a la escuela. Pero de eso les cuento en mi próxima entrada… hasta pronto!

Un sueño hecho realidad

Hace 4 años cuando mi sobrina celebró sus 15 años en Monterrey, mis hijas de repente quisieron seguir la tradición también. Creo que más que todo era el anhelo de usar un vestido largo y con crinolina.

El año pasado pensé en combinar nuestras vacaciones decembrinas en mi querido Mexico con una reunión sencilla y familiar para celebrar anticipadamente los 15 de la pequeña y los “Sweet 16” de la mayor. En mi viaje a Monterrey en enero 2020 incluso pregunté por los requisitos para la misa y vi algunas tiendas de vestidos. No contaba con el Covid que cambiaría todos nuestros planes radicalmente.

Al final de cuentas no pudimos viajar a Mexico como estaba planeado y a principios de este año decidí comprar los vestidos de todas formas y regalarles una sesión de fotos de recuerdo, aún y cuando fuera en Alemania. Pero el destino me tenía otra sorpresa… perdí mi trabajo en abril y ya sin restricciones para tomar vacaciones, decidimos planear nuestro viaje a Monterrey para el verano y porqué no? También la sesión de fotos y otros detalles para la fiesta aplazada de 15/16 años.

Con la ayuda de mi mamá, quedó todo listo para el 31 de julio del 2021. Viajamos el 21 con vestidos, zapatos de tacón y crinolinas en la maleta y se llegó el gran día!

Mi marido llegó con 3 horas de retraso el mero día por la madrugada, pero de ahí en fuera todo salió como estaba planeado.

Empezamos con la cita en la peluquería para peinado y maquillado, luego la sesión de fotos en el estudio y en exteriores. El clima estaba caluroso pero no insoportable, así que las chicas aguantaron bien afuera. Casi una hora de fotos! Después a la misa de acción de gracias, dedicada a ambas y donde nos acompañaron familiares y amigos para agradecer su juventud, salud y tantas bendiciones recibidas hasta ahora.

Por la noche celebramos con muy poca gente en casa de mi hermano con tacos, mariachi y pastel! Las chicas cambiaron los tacones por los tenis y vistieron vestidos más sencillos para bailar un poco, festejar con los primos y relajarse después de andar tantas horas entaconadas y con crinolina. Cerraron con broche de oro en la piscina para refrescarse y seguir divirtiéndose con los primos.

Fue un día muy especial, lleno de detalles y que seguro quedará en la memoria de nuestras hijas para siempre! Algo sencillo pero muy emotivo, tranquilo pero íntimo, y lo más importante: muy mexicano!

Mi marido y Victoria que son muy alemanes y no muy dados al argüende, estaban irreconocibles. Mi marido como buen padre, orgulloso de sus princesas y Victoria con una sonrisa permanente que no le conocía. Catalina también estaba feliz, y yo? Bueno, que puedo decir…. Simplemente me sentía como en una nube de la cual no me quería bajar. Orgullosa, plena y más que feliz! Agradecida por tantas bendiciones y por la oportunidad dada de celebrar de una forma tan especial el cambio de mis hijas, que han dejado de ser niñas para convertirse en unas bellas jovencitas.

Dios me permita seguir a su lado por muchos años más, ahora en un rol diferente… pues ya empiezan a extender sus alas y ansían volar solas! Dios las bendiga hoy y siempre! Mis dos maripositas mexicano-alemanas!

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