El diario personal de una mujer, mexicana, migrante y mamá que vive en Alemania… sus experiencias, sus anécdotas y sus opiniones!

Archivo para enero, 2021

Semana 45 – y seguimos en “Lockdown”

En Alemania, desde principios de noviembre del 2020 están todos los restaurantes cerrados y no se puede pernoctar en hoteles como turista. A mediados de diciembre adicionalmente cerraron todo el comercio para controlar la pandemia. Hasta cuando? Hasta el 31 de enero, dijeron… pero la semana pasada volvieron a extenderla hasta el 14 de febrero. Todo completamente cerrado: museos, teatros, cines, bares, restaurantes, tiendas, mueblerías, peluquerías, actividades deportivas de todo tipo, escuelas, estudios fotográficos y todo lo que no sea “indispensable” para vivir. Por los que se salvan del “lockdown” los supermercados, gasolineras, hospitales, farmacias, ópticas, consultorios médicos y centros de fisioterapia/rehabilitación.

De locos! simplemente un mundo que jamás podría haber imaginado, ni siquiera en la peor de mis pesadillas o en la peor película de ciencia ficción. El ánimo de la gente está por los suelos, mis hijas quieren volver al salón de clases aunque sea con la mitad de sus compañeros, como sucede con los alumnos de primaria en nuestro estado (Niedersachsen), y la vida transcurre como en trance.

Desde hace dos meses estoy en huelga de noticias y me entero de muy poco… ya sea por los grupos de Whatsapp o cuando abro Facebook de vez en cuando en la computadora de casa. No tengo idea de los parámetros económicos y ni quiero saber. Me duele el estómago sólo de pensar en los millones de negocios que no sobrevivirán este cierre temporal, aún y con ayuda del gobierno. Pensar en la situación económica de México me causa migraña.

Doy gracias a Dios (nuevamente) por la oportunidad de trabajo que me envió y que me ha mantenido ocupada desde principios de enero. Estoy 8 horas en una oficina concentrada en aprender el software de la empresa, leyendo manuales de usuario y participando en reuniones virtuales para conocer a los clientes. Hasta ahora todo va bien porque estoy en capacitación y espero cumplir con sus expectativas a pesar de mi alemán que aún no es perfecto. Ya veremos si paso el tiempo de prueba, pero al menos en estas semanas he estado ocupada y poco tiempo me queda para enterarme de la pandemia.

Confiaba en que el año 2021 empezara mejor, pero no…. increíble pensar que hace justamente un año disfrutaba en México con la familia, en restaurantes, reuniones con amigos y salidas a todas partes. El “coronavirus” era un tema lejano y ajeno 😦

Hay rumores de que el “Lockdown” en Alemania podría alargarse hasta Pascua porque las cifras no mejoran y eso simplemente me pone mal… el año pasado de Pascua se alargó a mayo y no fue sino hasta junio que los niños volvieron a la escuela solo por un par de semanas para luego salir de vacaciones de verano que casi todos pasaron aquí. Parece “Deja vu”… será que este año será igual o peor que el anterior? Claro, mucha gente cree que la vacuna será la salvación, pero yo cada día lo dudo más. Entre mutaciones, resistencia del virus, falta de vacunas, desastre de logística, competencia de diferentes productores, efectos secundarios, falta de confianza de la población y muchos temas más, no me quiero ver demasiado pesimista, pero definitivamente no veo ninguna luz al final del túnel… sino mas bien, neblina y mucha incertidumbre.

No pierdo la esperanza de que en verano podamos ir a México pero conforme pasa el tiempo, el plan empieza a tambalearse. En qué momento cambió nuestro diario vivir, nuestro entorno se volvió tan “peligroso”, nuestros sueños tan imposibles??? Quiero despertar de esta pesadilla cuanto antes!

Pero no, me pellizco y sé que estoy despierta… que esta pesadilla durará meses o años. Le pido a Dios misericordia para que así como llegó el virus, desaparezca de nuestras vidas. Que pronto podamos volver a abrazarnos, a sonreír, a viajar para ver a los nuestros, a tener perspectivas positivas para el futuro, y a no temer por la salud de propios y extraños. Señor, ten piedad de nosotros!

De „Mami“ a „Mom“

Hoy cumple años nuestra primogénita… los llamados „Sweet 16“ y lo que quiere decir que yo tengo los mismos de ser mamá!

Parece que fue ayer cuando me avisaban que me tenían que operar de emergencia porque el bebé ya sufría de „estrés“. Claro, después de 10 días de la fecha programada y 10 horas de haber „roto la fuente“, ya era hora de sacar a esa pequeñita que no tenía ganas de nacer 🙂

Esa bebecita de 3 kilos y medio nos convirtió en padres y 16 años después se ha convertido en una señorita sana, hermosa y responsable. Y junto con su hermana menor, somos una familia feliz!

Una de sus primeras palabras fue „mamá“ como en la mayoría de los niños, y luego ella y su hermanita me llamaron por muchos años „mami“. Me encantaba oír esa palabra, pero como era de esperarse hace unos años pasaron al „mamá“, término más neutral, eso sí con acento y no „mama“ en alemán. Pero desde el año pasado curiosamente cambiaron al „mom“, no estoy segura si fue después de su viaje a California o desde antes, pero no importa.

Curioso, no? Ya veremos cuanto tiempo me dura ese sobrenombre que no me disgusta y que encuentro bastante „cool“ 🙂 Aquí es muy común que los hijos desde pequeños llaman a los padres por su nombre, pero yo prefiero el sobrenombre, sea mamá, mami, mom o algo parecido. Yo sigo llamando mamá a la mía y espero mis hijas sigan esa costumbre 🙂

Y justamente mañana empiezo a trabajar de tiempo completo, 16 años después de haber dejado mi trabajo como consultora en J.D.Edwards. Cuando nuestra hija pequeña cumplió 3 años hubiera podido regresar a mi puesto dejado 5 años atrás, pero no me daban oportunidad de hacer „homeoffice“ ni de trabajar medio tiempo, y dado que mi trabajo consistía en viajar por todo Europa y mi marido ya viajaba bastante, tuve que renunciar para dedicarme 100% a las niñas.

Obviamente mi plan original no era hacer una pausa taaaan larga, pero las cosas se fueron acomodando con las clases de español, que me ofrecían un horario flexible, podía estar libre durante las vacaciones escolares y así pasaron los años en un abrir y cerrar de ojos.

La hermana de mi marido me hizo un comentario que me sorprendió cuando supo que volvía a trabajar de tiempo completo… me dijo algo así: „felicidades… ya era tiempo de que volvieras a tener una vida“. Mmmm, no sé si lo dice porque no tiene hijos, porque es alemana, o porque cree que una madre que no trabaja de tiempo completo no vive, pero definitivamente estos 16 años han sido de los mejores de mi vida y han sido vividos plenamente!

Disfruté cada día al máximo y sé que fui privilegiada al poder pasar tanto tiempo con las niñas. La decisión fue mía y mi marido me apoyó en todo momento, ahora empezamos otra etapa como familia y trataré de combinar de la mejor manera mi trabajo con mis ocupaciones de madre y ama de casa, con el apoyo de Tom y nuestras hijas.

No soy la madre perfecta y no pretendo serlo, he ido aprendiendo sobre la marcha como todas las mujeres que tienen la bendición de ser madres y seguiré haciendo lo mejor para darles a nuestras hijas el apoyo, amor y dedicación que merecen. Veremos si a mi también me tocan los „sweet 16“ como mamá 🙂

Le pido a Dios que siga colmando de salud, bendiciones, empatía, aventuras y felicidad el camino de nuestra primogénita. Que siga descubriendo lo bello de la vida, disfrutando de su juventud y viviendo cada oportunidad al máximo! Y a mí que me mande una buena dosis de paciencia, sabiduría, tolerancia y confianza para seguir en este camino de „mom“ que me hace feliz, feliz, feliz!

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