El diario personal de una mujer, mexicana, migrante y mamá que vive en Alemania… sus experiencias, sus anécdotas y sus opiniones!

Archivo para octubre, 2020

Cuando una puerta se cierra…

… una ventana se abre! Así dice un dicho popular que me gusta mucho y que como buena optimista siempre me cae como anillo al dedo cuando algo no sale como esperaba.

Hace un par de semanas se cerró una puerta, específicamente una oportunidad de trabajo que me puso triste además de enojarme muchísimo. Les cuento…

Como saben estudié informática y desde hace más de 10 años doy clases de español. Tanto en mis tiempos de consultora de sistemas como ahora de profesora me ha encantado dar cursos, seminarios, workshops, etc. Y por esa razón hace 4 años, me dí de alta en un sistema del Ministerio de Educación de nuestro estado para dar clases en secundaria. Aquí dar clases en primaria, secundaria o bachillerato si no tienes un título de profesor es prácticamente imposible, pero como faltan muchos maestros en todos los niveles, existe la posibilidad de dar clases como “Quereinsteiger” y prepararse en temas de pedagogía durante 18 meses.

El término “Quereinsteiger” es difícil de traducir, pero es utilizado cuando cambias de profesión y en el caso de las escuelas, se supone que una persona con título en universitario por ejemplo en física, podría dar clases de física en secundaria. En mi caso indiqué Informática y Español como posibles materias.

Envíe mis papeles y en una “primera revisión”, quedé registrada en el sistema y apenas este verano me invitaron a una entrevista en una secundaria que necesitaba urgentemente una maestra de informática. En la entrevista me fue muy bien y casi casi me dieron la bienvenida a la escuela.

Pero la última palabra la toma el Ministerio de Educación que realizó una “segunda revisión” a mis documentos. Y después de 6 semanas de espera llegaron a la decisión que mi título no era suficiente para dar clases de informática en ningún nivel, y español menos porque no tengo ningún título de Filología o qué se yo.

Quedé en shock! No tanto por el hecho de que mi título y mi experiencia no sirvan de nada, sino porque durante 4 años creí que habría una posibilidad, sí… lejana, pero posibilidad de dar clases en el sistema educativo alemán. Pobre ilusa!

Y así quedó cerrada esa puerta para siempre. Puedo seguir dando clases a adultos y en universidades privadas, pero siempre como personal de honorarios y sin una plaza fija. Cosa que después de tantos años no me conviene para nada y que no deja de ser un “hobby”, financieramente hablando.

Así que ahora viene la segunda parte del dicho… sin buscar mucho, llegó una oportunidad y se abrió una ventana! Pero esa historia se las cuento la próxima semana!

Cuídense mucho y para los que tienen vacaciones de otoño como yo, disfrútenlas!

P.D. Aquí les dejo una entrevista que me hizo Montserrat del Blog Kartofelltortilla, espero les guste!

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