El diario personal de una mujer, mexicana, migrante y mamá que vive en Alemania… sus experiencias, sus anécdotas y sus opiniones!

Archivo para enero, 2020

Tercera vez que viajo sola

a México de ida y vuelta en 18 años que llevo viviendo en Alemania. Increíble, no? Viéndolo así creo que son pocas y pienso que lo haré más seguido en el futuro.

tercera

Con el paso del tiempo las idas a mi querido México se han vuelto más escasas, primero por cuestiones de dinero porque comprar 4 boletos de avión no es lo mismo que uno o dos. Y segundo, ya no podemos viajar cuando queremos y cuando los boletos son un poco más baratos, sino solamente en temporada alta, sea semana santa, verano o navidad por las vacaciones escolares.

La primera vez que viajé sola fue en el 2003 a la boda de mi mejor amiga. No teníamos hijos todavía y a pesar de tener menos de un año trabajando en una compañía de consultoría, me dieron 2 semanas de vacaciones en septiembre. Obviamente ese año pasamos la navidad en Alemania… por primera vez 😦 O boda o navidad 😦

Desde que nació Victoria, viajé varias veces a México sin Thomas, pero al menos con una niña. Y no fue sino hasta la semana santa del 2013 que volví a viajar completamente sola a Monterrey por dos semanas. Las niñas tenían 8 y 6 años, pero como tenían vacaciones de la escuela se quedaron con mis suegros mientras Tom trabajaba y yo estaba en México.

Después de casi 6 años se ha vuelto a dar la oportunidad de que vuelva a Monterrey. Tengo vacaciones en la escuela donde doy clases de español y mis padres se mudan de la casa donde crecí a un departamento más pequeño, por lo que me he ofrecido a ayudar con la mudanza y aprovechar para despedirme del lugar donde pasé años maravillosos, celebré cantidad de fiestas y donde hemos “vivido” cada que vez que visitamos a mis padres.

Es curioso, pues mi casa está en Alemania pero la casa de mis papás no ha dejado de ser mi casa también porque cada vez que vuelvo de vacaciones, duermo en la que era mi habitación, que sigue como cuando estaba soltera. Y mis hijas ven la habitación que era de mis hermanos como la suya. Incluso Victoria preguntó asustada cuando se enteró del cambio que dónde dormirán cuando vayamos a Monterrey y se entristeció con la noticia porque dice que en esa casa tiene muchos lindos recuerdos, sobretodo de las navidades.

Así que me escapo esta vez tres semanas! Y eso que las chicas no tienen vacaciones escolares, pero ya están grandes y no es la primera vez que me ausento. Hace 2 años viajé una semana a un curso a Sicilia, y el año pasado dos semanas a Florencia. Comen en la cafetería de la escuela y mi marido llega por la tarde para cenar con ellas y revisar sus tareas. Van y vienen en autobús a la escuela y a sus citas médicas, clases de baile, etc.

Claro que estoy un poco nerviosa pues México está muchísimo más lejos que Italia y la última vez que viajé a Monterrey, Thomas estaba en el hospital a mi regreso. Esa bacteria no tuvo nada que ver con mi viaje, pero me recuerda que en cualquier momento puede pasar algo y yo estoy a miles de kilómetros de distancia.

Este es uno de los miles gajes del oficio, como decimos en México. Ser migrante no es sólo vivir fuera de tu país, sino tener que enfrentarte a decisiones como ésta que por un lado te hace sentir egoísta, pero por otro lado te pide pasar más tiempo con los que dejaste lejos. Hoy más que nunca quiero ver a mis abuelos y a mis padres, porque los años no pasan en balde y estoy consciente de que no hay garantía de volverlos a ver la próxima vez. Recientemente varias amigas mexicanas han perdido seres queridos y el tiempo no regresa.

Es por eso que me he propuesto tomar tiempo para la familia que dejé lejos. Es cierto que la tecnología nos acerca pero nunca podrá reemplazar un abrazo bien apretado ni un te quiero dicho en persona. El dinero siempre falta o nunca alcanza 🙂 y si no es posible viajar los 4 tan seguido, al menos lo haré yo. Lo ideal sería viajar cada año, todos! Pero si no se puede, hay que buscar otras alternativas. Así que empiezo este año nuevo con un viaje muy especial y que espero se repita regularmente 🙂

No me extrañen mucho! Regreso pronto y prometo dar señales de vida en mi página de Facebook y en Instagram mientras esté por tierras regias.

 

 

 

Mamá quinceañera

Si, cumplo 15 años de ser mamá de una linda jovencita que ha dejado por completo la niñez! Y no podría estar más feliz porque no sólo es una adolescente sana y tranquila, sino también hermosa por dentro y por fuera.

Siempre fue una niña introvertida y poco a poco va saliendo de su capullo. Es una chica demasiado ordenada, precavida y responsable… casi lo contrario a su hermana menor que está llena de fuerza interior y temperamento latino.

Sigue admirando la cultura coreana, la astronomía y ha descubierto recientemente interés por las ciencias naturales. El deporte no es su punto fuerte, pero cuida extremadamente su alimentación y su cuerpo va tomando forma. Todavía no me pasa (de altura) pero ya no tarda 🙂

El álbum de fotos que le regalé quedó divino! Un buen resumen de sus primeros 15 años de vida con apartados especiales con sus amigos, su familia, momentos especiales y divertidos, entre otros. Al final le dediqué una hoja para escribirle una carta muy especial que siempre podrá leer. Fue un regalo muy mío, así que solo todo está escrito en español. Le encantó!

De cumpleaños la llevamos a Hamburgo sin decirle el destino final. Visitamos una tienda japonesa-coreana, donde compró algunos artículos de k-pop. Después fuimos al planetario para ver dos películas: una sobre la misión Apolo a la luna y la segunda sobre galaxias. Para cerrar con broche de oro el día, conocimos un restaurante coreano muy auténtico. Cenamos muy rico y los meseros corearon “Happy Birthday” cuando le trajeron el postre con una velita encendida.

E6A9BCE4-8DD3-4245-91EE-C2DEAA80C088_1_105_c

Con Victoria me estrené como mamá y sigo aprendiendo. No ha sido un camino sencillo, especialmente por estar tan lejos de los consejos y el apoyo de mi mamá, pero ahí la llevo. Me encanta mi labor como madre y no me arrepiento de haber dejado mi carrera profesional para apoyarlas en todo momento. Pero definitivamente creo que llegó el momento de reincorporarme a mi profesión como informática y espero encontrar algo que me guste y que pueda seguir combinando con mi trabajo de mamá.

Siguiendo la tradición mexicana, esperamos hacerle una fiesta de XV años a nuestras dos hijas a final de año en su segunda patria. Aquí no se conoce esa tradición y me parece más bonito celebrar esta nueva etapa con su familia mexicana, hacerles su misa de acción de gracias y acompañar la velada con mariachi. Ya les contaré si todo salió como planeamos 🙂

Pido a Dios que siga llenando de bendiciones a mi primogénita y me siga iluminando y guiando para ser buena mamá, especialmente en esta etapa de decisiones, nuevas experiencias y aventuras.

16A603A1-D0CA-4766-A58C-AE479276D1DD_1_105_c

 

A %d blogueros les gusta esto: