El diario personal de una mujer, mexicana, migrante y mamá que vive en Alemania… sus experiencias, sus anécdotas y sus opiniones!

Ahora sigue el turno a la puntualidad, un valor que caracteriza a los alemanes y que no me resultó difícil adoptar porque mi papá es muy puntual y lo aprendí desde chica. Nunca he tolerado la impuntualidad y ahora menos 🙂

Según la RAE, la puntualidad se define:

puntualidad

1. f. Cuidado y diligencia en llegar a un lugar o partir de él a la hora convenida.

2. f. Cuidado y diligencia en hacer las cosas a su debido tiempo.

3. f. Certidumbre y conveniencia precisa de las cosas, para el fin a que se destinan.

Desde hace varios años que doy cursos de español a alemanes y para mi sorpresa me he IMG_7297topado con el tema de impuntualidad en más de un material para aprender nuestro idioma. Desgraciadamente, no se habla muy positivamente de este antivalor en Latinoamérica y se hace mención para evitar choques culturales al llegar a una reunión o cita a la hora prevista y no encontrar a la persona que se quiere ver.

Los alemanes son puntuales y punto. Así es la vida aquí y el autobús llega a la hora que marca el horario del día corresponiente, la gente llega a reuniones, fiestas y compromisos a la hora que dice la invitación y no es muy paciente si tiene que esperar y se molesta de verdad si alguien llega 15 minutos tarde o más sin avisar previamente.

Una de mis anécdotas favoritas relacionadas al choque cultural con la puntualidad me sucedió cuando mi hija mayor empezó la primaria, por allá en el 2011….

Solicité hablar con el que sería el profesor de Victoria para comentar algunos aspectos que me preocupaban entre ellos el aprendizaje del español y su timidez. Llevaba mis preguntas apuntadas para que no se me olvidara ninguna y entre ellas estaba el tema “puntualidad”. Al final de la charla, le solté la pregunta “y cómo se manejan aquí la puntualidad y las faltas?”. El profesor se me quedó mirando como si yo viniera de otro planeta y mi cerebro seguía pensando en la razón de mi pregunta. Todavía recuerdo una de esas reglas de mi escuela que decía: “Tres retrasos hacen una falta, tres faltas una llamada de atención por parte del director, y tres llamadas de atención: suspendido” o algo así.

El profesor me miraba y yo trataba de explicarle que quería saber qué pasaba si Victoria llegaba tarde y luego me hizo la pregunta que me hizo caer en toda esta reflexión de la puntualidad: ” y porqué llegaría tarde?” Mmmmm, a mil por hora mi cabeza buscaba buenas razones o excusas, pero todas las que encontré serían por mi culpa y no culpa de Victoria. Por ejemplo, que se quedara dormida -> la mamá no revisó su despertador. Aquí no pasa el tren y como se va caminando, no cabe la excusa de “se me atravesó el tren” o “se ponchó la llanta”… Mmmmm, más excusas??? Mejor ya no dije nada y dejé que se me bajara el color rojo de vergüenza.

En resumen: aquí no hay semejante regla y si Victoria por alguna razón llega tarde, suficiente castigo tiene con ser el “hazmereír” de la clase al tocar la puerta y tener que interrumpir para entrar como ya le ha pasado a un par de amiguitos que se han quedado dormidos. NADIE quiere llegar tarde y desde pequeños lo aprenden de forma natural… se llega a la hora que debe ser y listo! Pero en mi escuela pareciera que se hacían reglas para que los padres buscaran excusas y el niño aprendía así a inventarlas para excusar la impuntualidad.

De esta historia hace ya 8 años y mis hijas NUNCA han llegado tarde a la escuela, ni en primaria cuando se iban a pie ni en secundaria, a donde se van en autobús. Y desde hace varios años ellas mismas ponen su despertador 🙂 Lo mismo sucede con sus clases de música o deportes por las tardes. Tanto en la escuela como en el trabajo, la hora de las citas se respeta y se empieza puntualmente. En la vida social es lo mismo, los invitados llegan a la hora indicada a una fiesta, reunión o café, ya sea en una casa, un salón de fiestas o un restaurante.

El único lugar donde no se respeta el horario de la cita es en los consultorios médicos. Después de casi 17 años todavía no comprendo para que nos dan una cita si hay que esperar horas para ser atendido, y se enfadan si llegas sin previa cita. Definitivamente el problema no es la falta de puntualidad sino el exceso de pacientes, desorganización o razones varias. A veces hay que esperar hasta dos horas!!! y en urgencias mejor ni les cuento!

Así como en la entrada anterior, la confianza va de la mano de la honestidad, la puntualidad es respeto hacia el tiempo de los demás. Algunos critican que los alemanes no son espontáneos y que siempre tiene que hacerse cita para visitar a alguien, lo cual tal vez es cierto pero como digo siempre “a todo se acostumbra uno“. Y si tenemos que llamar para visitar a alguien el mismo día, a veces nos podemos llevar la sorpresa de que los alemanes son más espontáneos de lo que parecen.

Y ustedes? Tienen historias sobre la puntualidad alemana?  Espero sus comentarios y no se pierdan el próximo tema… será el orden? o la limpieza? Alguna sugerencia? Hasta pronto!

 

 

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Comentarios en: "Valores en Alemania: la puntualidad" (1)

  1. La puntualidad sin duda alguna es uno de los valores más importantes en todo el mundo,sin embargo bien por Alemania al hacerlo saber de este manera

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