El diario personal de una mujer, mexicana, migrante y mamá que vive en Alemania… sus experiencias, sus anécdotas y sus opiniones!

Archivo para diciembre, 2017

Adiós 2017

El año se ha ido tan rápido que todavía no puedo creer que esté escribiendo la última entrada del 2017. Y como ya es tradición escribiré los eventos que marcaron este año de forma especial y algunos planes para el próximo que ya no tarda en llegar.

El 2017 fue un año tranquilo sin grandes cambios pero con algunos sustos y sorpresas a nivel familiar y personal. A nivel mundial no es necesario recordar la cantidad de catástrofes, guerras, elecciones y desastres naturales que sólo me ponen de mal humor o triste. Así que mejor recuerdo las cosas buenas que me sucedieron este año:

En el ámbito profesional no hubo grandes cambios ya que sigo con mis cursos de español en la VHS y en el campus Stade de la PFH, y solamente agregué dos cursos el semestre de otoño para reemplazar a una colega que cambió de ciudad.

Tom sigue trabajando en Buxtehude y viaja de vez en cuando sin alterar mucho nuestra dinámica familiar de la semana. Las niñas siguen avanzando en la secundaria, aprendiendo francés, participando en clases de teatro y de patinaje y siendo parte del grupo local de Scouts.

¿Cosas negativas de este año? Las dos estancias en el hospital por motivo desconocido… sí, porque aunque se supone que sufrí de alta presión y de migrañas que desencadenaron una serie de síntomas curiosos que parecían incluso una embolia, al final de cuentas terminé dejando las pastillas para la hipertensión y las migrañas nunca volvieron. ¿Mi teoría? Falta de vitamina D. Desde el verano tomo una dosis considerable porque el índice en mi sangre era muy bajo y los síntomas no han vuelto. Sólo Dios sabe que fue lo que realmente afectó mi salud pero gracias a Dios fue solo un susto y por el momento me siento de maravilla 🙂

Para el 2018 tengo muchos planes y proyectos como por ejemplo:

  • entrar a clases de baile
  • visitar Monterrey después de 3 años y medio. Nota curiosa: será nuestra primera vez en 16 años que visitamos mi ciudad natal en verano 🙂 A ver cómo me va…
  • encuentro con mis hermanos y papás en Miami
  • posada de amigas mexicanas en Stuttgart
  • participar en un evento del Día de la Mujer presentando la biografía de Frida Kahlo
  • serie de entrevistas a mujeres migrantes y emprendedoras en mi blog

En cuanto al trabajo planeo seguir con mis cursos y apoyando en el comedor de la escuela de mis hijas. De igual forma pienso seguir apoyando a la mesa directiva del Círculo Mexicano Alemán en Hamburgo y seguir escribiendo en este blog, actividades que completan mi agenda y que poco tiempo libre dejan, el cual dedicaré a la parte social que sigue ocupando un lugar importante en mi vida como migrante en este país.

El 2018 será un año dedicado a la gratitud, pero de eso les escribo mañana. Que tengan un fin de año estupendo, lleno de alegría, abrazos y deseos! Muy buenos deseos y muchos sueños que se cumplan en el 2018! SALUD!

Navidad en casa

Desde que vivo en Alemania he pasado 7 navidades en México y el resto en mi segunda patria, pero solo dos en casa ya que normalmente celebramos en casa de mis suegros. Este año las niñas insistieron en celebrar nuevamente en casa, siendo entonces nuestra tercera navidad en casa.

Hace 4 años que celebramos en Stade por última vez, las niñas participaron en la representación del nacimiento de Jesús en la iglesia católica como angelitos. Dado que esa obra es representada por niños pequeños y mis hijas ya son adolescentes, las convencí de participar en la obra que se presenta en la capilla al lado del asilo de ancianos de la ciudad. Al principio no querían, pero creo que al final se sintieron contentas de haber alegrado a los viejitos que las vieron actuando como el emisario real y una mujer de Belén. Fue una obra corta, escrita por los mismos participantes y muy emotiva 🙂

La planeación de la comida no fue cosa sencilla porque aunque no son muchos invitados, éstos se quedan a dormir en casa varios días incluyendo desayuno, comida y cena más dos menús de fiesta 🙂 Como tenemos un hogar bicultural, la Navidad fue una mezcla de tradiciones alemanas y mexicanas que obviamente influyeron en la decisión de los platillos festivos.

Tuve que preparar todo con anticipación porque no me gusta estar cocinando mientras se abren regalos o los invitados esperan en la sala. Así que el 23 no salí de la cocina y gracias a mis ayudantes adolescentes terminé antes de la medianoche 🙂

El 24 de diciembre nos despertamos temprano porque la presentación de nuestras hijas IMG_1533era a las 10 de la mañana. Cuando regresamos a casa ya había llegado mi cuñada y al poco rato llegaron mis suegros. Siguiendo la tradición alemana comimos ensalada de papa y salchichas, nada formal pero muy típico por estos rumbos.

Después nos pusimos guapos porque la merienda ya es parte de la fiesta de navidad. Decoramos la mesa y servimos los pasteles y galletas que habíamos preparado en los últimos días. Hice un pastel llamado “Tronco de Navidad” que pensé que era español y resultó ser de origen francés. Ni hablar, una navidad todavía más internacional! Además había hecho “Fruit cake” y pan de dátil. Merendamos tranquilamente para empezar con la parte más emocionante del día a las 5 de la tarde: abrir los regalos!

Hasta el año pasado nuestras hijas recibían los regalos de “Santa” el 25 de diciembre por la mañana, pero este año decidimos entregarlos a la misma hora que repartimos los regalos de los abuelos. La dinámica es muy sencilla y consiste en que una persona toma un regalo al azar y lo entrega a su destinatario que después de abrirlo tomará el siguiente. Así sucesivamente hasta que se entregan todos los regalos que están colocados debajo del árbol. El momento más emotivo de la tarde fue cuando nuestras hijas recibieron sus nuevos teléfonos celulares y mi suegra recibió de todos nosotros un sobre con dinero para volar en parapente, algo que desea hacer por motivo de su cumpleaños #70 el próximo enero. Se emocionó hasta las lágrimas y nos contagió a todos 😉

Para la cena elegí un menú muy alemán:

  • sopa de champiñones y almendras
  • pato relleno, col morada y Kloße (bolas de papa)
  • tiramisú de frutillas silvestres con Spekulatius (galletas navideñas)

Al terminar de cenar, leímos un texto sobre las tradiciones mexicanas de Navidad que viene en un libro que compré el año pasado a forma de calendario de adviento. Para cada día de diciembre se lee un país diferente y aunque México no toca el día 24, decidimos leerlo este día para que los abuelos conocieran sobre las posadas, buñuelos y los peregrinos.

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Después jugamos un juego que conocí recientemente en una posada con amigas mexicanas y que me pareció muy divertido. Envolví un pequeño regalo en una caja de cartón, y esta a su vez en otra y luego en otra. Y el juego consiste en tirar un dado y quien saque un 6 tiene que ponerse un gorro de Navidad y dos guantes de cocina e intentar abrir el regalo mientras que los demás siguen tirando el dado hasta que otra persona obtenga un 6 para quitar el gorro, los guantes y la caja para seguir intentando llegar al regalo final. Nos reímos mucho y finalmente mi cuñada abrió la última caja que contenía un cojín de “emoji sonriente”.

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El día 25 empezó con un desayuno tradicional alemán con panecillos, quesos y embutidos. Mi cuñada tenía que irse para celebrar la navidad con la familia de su novio y no pudo probar el menú navideño muy mexicano que comimos al mediodía:

  • bacalao
  • tamales de cochinita pibil, mole y verdes con frijoles refritos y arroz
  • flan

Todo delicioso! Obviamente yo no hice los tamales, sino que los compré a una chica mexicana que tiene una tienda en Bremen 🙂 Por la tarde fuimos a dar un paseo por la ciudad para tomar un poco de aire y bajar la comida porque todavía faltaba la cena: Raclette! que aunque es una tradición muy alemana, nosotros le agregamos el toque mexicano con frijoles, maíz y tortillas de harina 🙂 ah! y ensalada de manzana 🙂

Definitivamente fue una navidad con mucha comida, muchos regalos y mucha convivencia familiar. Mis suegros se fueron el 26 después de desayunar y por la tarde llegaron mis otros suegros a merendar, pero fue una visita corta y no tuve que cocinar nada especial. Para terminar el día, decidimos ir a cenar a un restaurante italiano sólo nosotros cuatro para cerrar los días festivos en familia.

El fin de año lo celebraremos en casa de unos amigos y el día 6 Victoria festejará su cumpleaños con sus mejores amigas, así que las fiestas no terminan 🙂 Mientras tanto nos preparamos para cerrar el año 2017 reflexionando sobre lo que hicimos y pensando en los nuevos proyectos y viajes que traerá el 2018, pero eso se los cuento en otra ocasión porque esta entrada ya se alargó mucho.

Espero hayan tenido una Navidad muy especial como nosotros y que el niño Jesús haya encontrado un lugarcito en sus hogares y en sus corazones.

tarjeta 2017

 

Mi amigo, el invierno

Hoy quiero escribir sobre un amigo que conocí hace 15 años cuando llegué a Alemania. Su nombre es Invierno y aunque ya conocía a otro con el mismo nombre en México, éste lleva por apellidos Largo y Gris y su segundo nombre no es Frío como el mexicano sino Gélido!

Lo conocí en diciembre del 2001 cuando vine a Alemania a conocer a mis futuros suegros y el lugar donde viviría después de la boda que estaba planeada para mayo del siguiente año. Fue un encuentro casual ya que solo estuve una semana y entre la emoción de ver tanta nieve y paisajes tan diferentes a los que ya conocía, ni sentí el frío.

La Navidad del 2002 la pasé en México y me quedé por allá tres meses porque mi marido estaba trabajando en un proyecto en Miami, así que no tuve oportunidad de conocer mejor al Invierno alemán. No sería hasta los años 2003 y 2004 que pasé casi completos en Alemania que llegaría a saber de verdad lo que significaba vivir con él no solo tres meses como lo indica la estación oficial, sino hasta 6!

Vivo en el norte de Alemania, donde el Invierno es muy distinto al del sur y no puede compararse con el de Rusia o Escandinavia donde los días en esta temporada prácticamente no gozan de luz solar, pero para una persona de sangre latina como yo, el Invierno que he conocido aquí es terrible.

Como en toda amistad, al principio sólo eramos conocidos y me mostraba un poco tímida al tratarlo. Él llegaba desde octubre y como buena latina me quedaba en casa, procuraba no salir si había nieve y me arropaba como un verdadero esquimal de pies a cabeza. También sufría con los días cortos porque anochece a media tarde y sentía que el día no duraba nada, eso sin contar que la falta de sol ha afectado mis niveles de vitamina D. Con el tiempo hemos llegado a ser buenos amigos y ahora disfruto de su compañía, sobre todo porque sé que tarde o temprano llegará su hermana la Primavera que traerá consigo color, sol y un poco de calor.

Después del nacimiento de nuestra primera hija en enero del 2005 empecé a descubrir el lado divertido del Invierno al ver como los niños disfrutan jugar en la nieve, patinar en el hielo y hacer muñecos de nieve cuando caen los primeros copos. Nuestras hijas no se tapan tanto ni se quejan del frío ya que crecieron con él. Ahora, después de 15 años yo también sé qué ropa ponerme para poderme mover con facilidad y no asarme de calor cuando entro a lugares cerrados, tomo vitamina D, tengo botas adecuadas para el hielo y la nieve y no dejo de salir cuando está bajo cero u oscuro.lord milori

¿Han visto las películas de “Tinkerbell”? Imagino que mi amigo el Invierno es como Lord Milori, el Señor de los Bosques Congelados. Un hombre apuesto de pelo blanco y buen corazón que no tiene la culpa de estar acompañado de bajas temperaturas, nieve y hielo 🙂

 

El hecho de que sea mi amigo no quiere decir que me encante el frío, pues sigo prefiriendo el calor… pero al menos ya he aprendido a vivir con él seis meses del año y a no quejarme porque no gano nada con eso. A ver el lado positivo y disfrutar de bebidas calientes, paseos en trineo y muñecos de nieve!!!

Lo único que me disgusta de mi amigo es que no hizo buena química con mis padres el primer año (y último) que estuvieron por estas tierras en dicha estación. No ha habido poder humano de convencerlos de venir a pasar Navidades con nosotros y no queda más remedio que conformarme con sus visitas en Mayo o Septiembre 🙂

Así que si acabas de mudarte a Alemania o a otro lugar donde el Invierno se apellida Largo y Gris, no tardes mucho en aceptarlo porque te aseguro que no se irá pronto y cada año volverá. Según mis alumnos de español que son pensionados, dicen que el Invierno de estos años no tiene comparación con el de hace 30 años. Será que con la edad y el cambio climático se ha vuelto menos duro, así que a dar gracias a Dios que no lo conocí antes porque tal vez si me hubiera tocado conocer a su prima la Depresión que sí a conocido a algunas amigas y que no quiero tener el gusto de conocer nunca.

De repente en esta época, sobretodo en los días previos a la Navidad me visita su prima la Nostalgia que con recuerdos de posadas, fiestas y comida me pone un poco triste. Mi remedio? Salir, cantar y reunir amigos para animarme! Es muy fácil y al mismo tiempo, comparto mis tradiciones mexicanas, cocino recetas de mi abuela y disfruto la compañía de mi familia y amigos en Alemania junto con mi nuevo amigo, el Invierno!

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