El diario personal de una mujer, mexicana, migrante y mamá que vive en Alemania… sus experiencias, sus anécdotas y sus opiniones!

Semana de terror

A veces pienso que tengo algo de Gatúbela por aquello de las siete vidas de un gato. Ya van dos veces, o tres si contamos la cesárea de emergencia que me hicieron cuando nació nuestra primera hija que me llevo un susto y la vida me regala una nueva oportunidad.

Siempre había gozado de una presión arterial normal pero considerando que ambos padres y uno de mis hermanos sufren de presión alta desde jóvenes no había duda de que tarde o temprano llegaría mi turno. Y eso sucedió la segunda semana de mayo de este año cuando un lunes por la mañana amanecí sintiéndome muy rara.

Día uno. Lunes 8 de mayo. Como no me sentía lo suficientemente bien para irme al trabajo decidí visitar a mi doctor general para checar mi presión. La traía en 180/110 y me colocaron un spray debajo de la lengua para bajarla un poco, lo que sucedió unos minutos después. También me hicieron un electrocardiograma y mi corazón salió un poco acelerado pero no había indicios de infarto ni nada grave. Luego de hablar con el médico y asegurarse de que estaba bien decidí irme a la escuela a dar mis clases de español. Como tenía una cita programada para el jueves me pidieron que fuera todos los días a revisarme la presión al consultorio.

Día dos. Martes 9 de mayo. Fui a revisarme la presión al consultorio y la traía en 140/95. Cabe mencionar que además de sentirme un poco rara desde el lunes sentía la lengua, el brazo y la pierna derecha adormecidas para lo cual el doctor no tenía explicación alguna. Esa mañana cancelé mi clase de español en la universidad porque no me sentía apta para darla. Como presentí que tendría que medirme la presión arterial frecuentemente pedí un aparato por Internet.

Día tres. Miércoles 10 de mayo. La presión la traía en 180/105  y en esta ocasión decidí IMG_6594pedir hablar con el médico, el cual finalmente me recetó un medicamento para controlarla (2,5 mg Ramipril). El aparato llegó por la tarde a casa. Por la noche dí mi clase de español como cada miércoles sin problemas.

Día cuatro. Jueves 11 de mayo. Como tenía la cita programada para la tarde decidí esperar hasta entonces y fui al médico a mi cita de control de resultados sanguíneos a pesar de que toda la mañana me había sentido muy mal. A mediodía decidí cancelar mi clase del jueves por la noche y la del viernes por la mañana ya que no me sentía en condiciones para trabajar y quería dar un poco de tiempo a que mi cuerpo asimilara el nuevo medicamento. La presión la traía un poco alta, no tengo el dato exacto pero el doctor consideró que el medicamento tardaría algunos días en controlarme la presión arterial. De los resultados de sangre me recetaron vitamina D ya que traigo un nivel muy bajo de esta vitamina por falta de sol en este país.

En la madrugada del viernes (2:00 am) me sentí tan mal que le pedí a mi marido que me llevara a urgencias ya que mi presión arterial estaba en 165/100 y mi hermano que es médico, desde México me dijo que no era normal traer la presión tan alta. En urgencias después de esperar 20 minutos ya que la persona encargada de diagnosticar a primera vista consideraba que mi presión no era tan alta, cuando entré al médico mi presión ya estaba en 210/120. Inmediatamente me colocaron otra vez un spray debajo de la lengua, me hicieron un cardiograma, me sacaron sangre y llamaron a un neurólogo ya que el adormecimiento de extremidades y lengua no le parecieron normales a la doctora que me revisaba.

Después de que la neuróloga hiciera algunas revisiones generales y preguntas dijo que me tenía que quedar en el hospital (estación de neurología) para hacer estudios y revisar mi presión arterial detalladamente. Mi marido me dejó en mi habitación y partió a casa a eso de las 5:00 de la mañana para volver un par de horas después con una maleta con lo básico indispensable y dejarme solita ya que tenía que irse al trabajo. Las niñas se quedaron con amiguitas después de la escuela.

Día cinco. Viernes 12 de mayo. A media mañana el doctor jefe de la estación me revisó y confirmó lo que la neuróloga unas horas antes había indicado: una tomografía, un estudio de 24 horas de mi presión arterial, y una punción lumbar para revisar el líquido cefaloraquideo.  Como en todos los hospitales alemanes hay que aprender a esperar y ese día durante la tarde sólo me realizaron la punción lumbar y me colocaron un aparatito para medir la presión arterial cada 20 minutos. La tomografía (MRT) tendría que esperar para el lunes ya que sábados y domingos no hacen tomografías y hay muy poco personal en el hospital.

Día seis. Sábado 13 de mayo. Thomas tenía un proyecto importante así que tendría que trabajar y las niñas se quedaron en casa de mi cuñada en Bremen mientras que mi marido estaba en su trabajo cerca de ahí. En el hospital no pasó mayor cosa… sólo a media mañana me retiraron el aparatito de la presión y como la presión seguía alta me duplicaron la dosis del medicamento (5 mg). Recibí visitas de amigas y por la noche Thomas vino con las niñas a visitarme de sorpresa.

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Día siete. Domingo 14 de mayo. Vaya forma de celebrar el día de las madres en un hospital: Thomas trabajando y las niñas con amiguitas mientras que yo seguía aburrida en el hospital. Gracias a Dios me visitaron algunas amigas que hicieron el día más llevadero. Por la noche me visitó Thomas con una de las niñas. Esta noche dormí muy mal ya que no pudieron darme los tranquilizantes que me habían dado las dos noches anteriores porque al día siguiente me esperaba la tomografía. Cabe mencionar que durante todos estos días la sensación rara en extremidades y lengua continuaba.

Día ocho. Lunes 15 de mayo. A primera hora me hicieron la tomografía prometida y poco después un EEG que es un estudio para revisar los nervios, en mi caso revisaron los de las piernas. Por la tarde el neurólogo me dijo que a primera vista todos los estudios estaban en orden y que me podían dar de alta. A las 6:00 de la tarde Thomas me recogió y finalmente regresé a casa después de una semana de terror.

Diagnóstico: sufro de presión alta por si tenían dudas y al salir del hospital me indicaron otra pastilla más, así que actualmente tomo el triple (7,5 mg) de lo que mi doctor general había recetado al principio. En dos semanas y media tengo que volver al hospital para conocer los resultados de todos los exámenes que me hicieron en estos días. Mi doctor general hará el seguimiento de mi presión arterial. Podría ser que la presión alta haya surgido por mi apnea de sueño y que los problemas en mis extremidades sean a causa de la presión alta. Una vez controlada la presión suponen que el problema nervioso desaparecerá. Ya veremos!

Negligencia médica? Es evidente, pero como siempre y como con todas mis experiencias en los hospitales alemanes ya no me queda más que darle gracias a Dios y a sus ángeles custodios que me han salvado una vez más de estos médicos que parecen no tener idea de cómo tratar a sus pacientes.

Un susto más a mi baúl de los recuerdos y una experiencia más que confirma lo que ya había escrito antes cuando me retiraron la matriz: que es de muy mala suerte enfermarse en viernes o en fin de semana. No se porque esta vez dejé pasar varios días y espero para la próxima irme al hospital en cuanto aparezcan los primeros síntomas y no confiar en el médico general que por lo visto no tenía idea de lo grave de mi situación.

No me gusta criticar el sistema médico alemán, porque aún siendo público es bueno, aunque no se compara con el servicio médico privado de México al que estaba acostumbrada. Después de tantos años he aprendido a defenderme un poco más, a exigir un mejor servicio y a poner a todos los santos de cabeza para que los médicos hagan su trabajo bien. De 5 veces que he estado en el hospital más 1 estancia de mi marido, tenemos 4 experiencias negativas y 2 positivas. Dios quiera las próximas sean SOLO positivas porque ya se me están acabando las 7 vidas de Gatúbela.

Ahora a esperar que mi cuerpo asimile el medicamento y mi presión arterial se controle. Los mantengo informados de las novedades en cuanto las tenga. Y a cuidarse!!!

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Comentarios en: "Semana de terror" (1)

  1. […] no tengo grandes planes o cambios, y espero ante todo que esté lleno de salud, ya que después del último susto no tengo nada de ganas de visitar nuevamente un […]

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