El diario personal de una mujer, mexicana, migrante y mamá que vive en Alemania… sus experiencias, sus anécdotas y sus opiniones!

Archivo para septiembre, 2016

Ayudando en la “Kabuschka”

Como saben, el mes pasado entró nuestra hija pequeña a la misma secundaria que su hermana mayor. Después de un año con diferentes horarios, ahora ambas tienen casi el mismo y llegan a comer a casa a la misma hora. En 5to año lo normal es salir a la 1:30 de la tarde por lo que normalmente comemos a las 2.

La escuela en cuestión ofrece “clases” opcionales por la tarde que van desde teatro, natación, robótica o simplemente ayuda con los deberes. Esta opción permite que los niños puedan quedarse en la escuela hasta las 3:30 de la tarde, y por lo tanto la escuela debe ofrecer una alternativa para la hora de la comida, sea una cafetería, venta de refrigerios o un comedor estudiantil.

Desde hace dos años la secundaria cuenta con un comedor llamado “Kabuschka” (no me pregunten el significado porque no lo encontré por ningún lado 😦 ), que alimenta a un promedio de 300 alumnos diariamente de lunes a jueves. Lo curioso de este comedor es que es organizado por una sola empleada que es apoyada por madres de familia que trabajan de forma voluntaria. Por lo que cada año, las mamás de los niños de nuevo ingreso son invitadas a ayudar en la “Kabuschka”.

Así que después de ser invitada dos veces (el año pasado y éste), decidí aceptar el reto! Casualmente este año mi hija mayor tiene una clase de 2 a 2:45 los martes, así que aproveché esta situación para que la pequeña también se quedara y comer las 3 en la escuela, ellas en el comedor y yo tras bambalinas (en la cocina 🙂 ).

IMG_3208

Comedor

Desde hace un mes me integré al grupo del segundo turno de los martes. El primer turno es de 9 a 12 que se encarga de preparar la comida y el segundo turno de 12 a 3 ayuda en servirla y recoger/limpiar la cocina. Cada turno debe contar con 5-6 ayudantes voluntarios, sean mamás, papás o abuelos de alumnos o ex-alumnos. Después de las vacaciones de otoño solo iré dos martes al mes porque doy clases en la universidad y no me alcanza el tiempo.

IMG_0112

Tengo que confesar que el primer día que ayudé casi me muero del cansancio y a las 8 de la noche ya estaba dormida. Además del esfuerzo físico de estar de pie las tres horas yendo y viniendo en la cocina, cargando platos, secando vasijas y limpiando mesas, me agotó el aprender como funciona la cocina, seguir instrucciones y conocer las reglas, procedimientos y proceso del equipo (en alemán!). La segunda vez no me sentí tan cansada y le empecé a hallar el gusto 🙂

Es un trabajo muy interesante y me gusta observar la vida estudiantil a través de la ventana de la barra donde pasan a servirse 1 de los 4 menús que se sirven diariamente, dos de ellos vegetarianos. No todo se cocina en la secundaria, sino que la escuela vocacional de la ciudad apoya con 1 o dos platillos. Además de los menús, los alumnos o maestros tienen una barra de ensaladas bastante surtida, tortas de milanesa empanizada y dos postres a elegir.

Como la secundaria es “Ganztagschule” (tiene clases matutinas y vespertinas), el Estado paga una parte de los costos, de tal forma que un alumno puede comer bien por 2-3 euros, mientras que un profesor por 4-5€. Nada mal, verdad?

Se preguntarán qué es lo que hago exactamente en esas tres horas, y aquí les pongo algunas de mis actividades:

  • servir postre en platitos

    IMG_3206

    Postres

  • partir verdura para la barra de ensaladas cuando se termina (pepino, pimiento, etc.)
  • acomodar los platos en la lavavajillas
  • enjuagar los platos antes de que entren a la lavavajillas (quitar restos)
  • secar los platos que salen de la lavavajillas
  • acomodar cada cosa en su lugar (ollas, cubiertos, bandejas, etc.) una vez secas
  • servir a los alumnos
  • limpiar mesas, barrer o sacar la basura

Algunas cosas que me han llamado la atención:

  • todos pueden volverse a formar por un “Nachschlag” (porción adicional) gratis

    IMG_3207

    Lavavajillas

  • no se desperdicia nada, ya que lo que sobra se guarda en recipientes plásticos que se reparten entre los voluntarios o se recicla para futuros platillos
  • conocí una lavavajillas industrial que lava en 3 minutos!!!
  • se lavan incluso las bandejas donde se sirven los alumnos: todas sin excepción y diariamente
  • de cada platillo se guarda una muestra en el congelador por si hay algún alumno enfermo poder demostrar que la comida no es la culpable
  • la cocina queda al final de la jornada como de revista, ni una cuchara fuera de lugar!

El trabajo es voluntario, pero hay algunas ventajas o beneficios ya sea para los hijos o para las mamás:

  • los alumnos cuya madre/padre/abuelo esté en la cocina ese día no tiene que hacer fila sino que pasa directamente a la cocina por su comida y no paga
  • además de ahorrarse tiempo y dinero, se tiene la garantía de alcanzar el platillo deseado porque hay algunos muy solicitados que después de media hora se agotan
  • no siempre, pero la mayoría de las veces la comida que sobra se reparte entre los voluntarios de ese día
  • como los equipos son siempre los mismos, poco a poco se hacen amistades y se conoce gente nueva
  • en mi caso, una ventaja es que practico alemán y aprendo mucho

En los pocos días que he estado me he percatado que muchas de las mamás siguen ayudando en la Kabuschka aún y cuando sus hijos ya no son alumnos de la secundaria. Tal vez suceda lo mismo conmigo… apenas voy comenzando pero me ha gustado y estaría dispuesta a seguir colaborando muchos años más. Ya veremos…

 

Cómo he cambiado…

mi forma de pensar después de casi 15 años de vivir en Alemania. Recientemente comentaba con un amigo español sobre las diferencias culturales entre nuestros países y nuestra nueva patria: Alemania, y hablamos un poco de la “unión libre”, tema socialmente aceptado en Europa desde hace décadas y que en México todavía no es “normal”.

Mi marido quería que viviéramos juntos antes de casarnos y por diversas razones, la mayoría “miedos”: miedo al “qué dirán”, a “decepcionar” a mis padres, al fracaso, etc. me negué rotundamente. Tuve suerte y nuestro matrimonio ha sobrevivido a pesar de que nos vimos poco menos de 30 días si juntamos todas las ocasiones en que coincidimos a lo largo de un año y medio. Sí, tuve suerte! Y conozco muchos casos en los que no tuvieron suerte y el cambiar no solo de estado civil, sino de país, idioma y cultura representó una carga imposible de llevar que terminó en divorcio.

Si hoy mi marido me preguntara lo mismo aceptaría sin dudar y no me escandalizaré ni “me opondré” si mis hijas (que es lo mas seguro) deciden vivir con su novio antes de casarse. No me pondré a escribir las ventajas que veo en la “unión libre” sino me concentraré en las razones que me hicieron cambiar de parecer en este tiempo.

Todos mis cuñados alemanes (hombres y mujeres) han vivido con sus parejas antes de decidir casarse y tener hijos. Y no, no se imaginen que tenían una novia diferente cada semana como yo pensaba que era la “unión libre” cuando estaba soltera. Las relaciones de noviazgo duran años y son formales, prácticamente como un matrimonio pero sin un papel de por medio. Al igual que mis cuñados he conocido muchas otras parejas que viven juntos, se respetan, son fieles y que por “x” o “y” razón pueden terminar después de un tiempo, y todos felices y contentos. Claro que el vivir juntos antes de casarse no ha eliminado el “divorcio”, pero estoy segura que si se podrían evitar muchos “divorcios” en México si vivieran un tiempito juntos antes de casarse.

Observar, conocer de cerca y poder hablar del tema sin miedo a ser juzgado porque piensas de una o de otra manera es la mejor forma de vencer esos “miedos” que nos llevan a rechazar lo desconocido o a pensar que está “mal” simplemente por falta de información o sobra de “ideas equivocadas” de los demás.

Tenía 28 años cuando estaba en contra de la “unión libre” y todos los alemanes que conozco se sorprenden de que me haya casado y que haya convencido a mi marido de casarse conmigo sin “conocernos bien”. Nos vamos a ir al cielo, él por bueno y yo por valiente 😉

En estos 15 años he cambiado mucho y me he vuelto mucho más tolerante en temas como el antes mencionado, el machismo, la educación sexual, la mujer que trabaja, los niños independientes, entre otros. Pero en el tema que más he cambiado de forma de pensar es aquel que tiene que ver con la homosexualidad. Crecí en una familia católica y conservadora así que mis ideas en ese tema iban desde “los gays” son pecadores, ” ser homosexual” se puede curar, “Dios me libre de tener un hijo homosexual”, hasta “no debe permitirse un matrimonio entre dos personas del mismo sexo porque va en contra de la naturaleza humana”.

Actualmente hay una polémica sin precedentes en México por una reforma de ley que entre otros puntos, permitiría el matrimonio de personas homosexuales, baños neutros, y educación sexual en las escuelas (?). Se ha invitado a marchas a favor de la “familia tradicional” y en contra de las reformas del gobierno. Yo no he leído el documento oficial y como siempre, parece que se han sacado un par de “ideas” de dicho documento y se han rasgado las vestiduras como si fuera a llegar el demonio mismo a cada hogar mexicano.

Después de leer artículos, opiniones y argumentos a favor y en contra ya no sé si llorar o reír. Definitivamente he cambiado mi forma de pensar y no puedo tener una mente tan cerrada, homofóbica e intolerante como hace 15 años. Gracias a Dios vivo en una sociedad en donde los gays no tienen que esconderse ni casarse con una mujer para aparentar, las lesbianas pueden casarse y tener los derechos legales de cualquier matrimonio en temas de herencia, seguridad social, etc, la educación sexual se imparte a partir de 4to año en grupos de niños y niñas por separado porque empiezan por el tema del cuerpo y sus cambios hormonales, los niños ven a una pareja homosexual por la calle y no es motivo de risas ni morbo.

Aquí todavía no es normal ver baños neutros y estaría a favor de ellos, porque mi marido tuvo siempre problemas a la hora de que mis hijas querían ir al baño y yo no estaba. Incluso el fin de semana pasado fui a un evento y en el baño me tocó ver a papás que dejaban a sus niñas de 3 o 4 años en la puerta y les decían: te espero afuera. Las pobres niñas temerosas no sabían ni como cerrar la puerta con llave y yo me ofrecí a cuidar que nadie entrara porque incluso yo tenía miedo de que se quedaran encerradas. Un baño neutro permitiría que papás entraran con niñas y mamás con niños, o como lo leí por ahí personas mayores con algún acompañante.

En uno de los artículos que leí me acordé de cómo se manejaba el tema del divorcio hace muchos años en México, algo parecido a lo que ahora sucede con el tema de homosexualidad. Incluso mi mamá siempre nos decía que no quería que tuviéramos novios o novias (para mis hermanos) que fueran hij@s de divorciados. No quiero pensar si hubiéramos tenido un novio o novia divorciada! Si ya con los hijos de divorciados se ponían así. Unos años después de haber terminado con mi primer novio (hijo de divorciados) conocí a mi marido, también hijo de divorciados que al igual que la autora del artículo antes mencionado NO tiene una familia tradicional. Sus papás se divorciaron cuando él tenía 3 años y fue criado prácticamente por sus abuelos maternos porque mi suegra tenía que trabajar. Cuando Thomas tenía 10 años, mi suegra se casó con su actual esposo que también estaba divorciado y tenía dos hijos. Ambos tuvieron una hija y por su parte, el papá de mi marido se volvió a casar por las mismas fechas y tuvo 3 hijos. Si hacen cuentas, de 4 matrimonios (2 de ellos fracasados) resultaron 7 hijos de los cuales NINGUNO está divorciado, sino por el contrario todos están felizmente casados. Así queda demostrado que no suceden esas falsas teorías: “hijo de divorciado seguro se divorcia”, “no te cases con divorciado, porque seguro no dura tu matrimonio”, etc.

familias

Los tiempos cambian y las sociedades también. Hoy en día ya no es tan escandaloso casarse con un divorciado e incluso en mi familia (católica practicante) los hay, y recientemente sé de un caso de “unión libre”. Y??? Lo importante es la felicidad de cada uno de los involucrados, y si se trata de una pareja de divorciados, o con niños adoptados, o de personas del mismo sexo, porqué se les debe criticar, amenazar o discriminar? Porque el no permitirle el matrimonio igualitario a dos personas que se quieren es discriminar y aquí les comparto otro artículo sobre un sacerdote que opina igual que yo 🙂 “El Dios de Jesucristo es antes que nada misericordia, amor, perdón, cercanía, comprensión, ternura. Y no hace acepción de personas, no tiene preferencia entre sus hijos e hijas.”

La reforma incluye varios puntos que se han tomado como eslogan de marchas y protestas. Aquí les comparto algo que me encontré y que intenta explicar cómo el conocer sólo una frase aislada de dicha reforma se ha prestado a malos entendidos :

Y para no alargarme más quiero terminar con ese hashtag de #amishijosloseducoyo que me da mucha risa. Educación sexual en casa? Sea en familias de nivel socioeconómico alto o bajo no me confiaría en la educación sexual con ideas como “el sexo y el uso del condón es pecado”, los temas tabú no se hablan en casa, etc. Ya lo escribí antes cuando contaba como es la educación sexual en Alemania, la responsabilidad es de los dos: escuela y casa y el querer tapar el sol con un dedo al prohibir los temas de homosexualidad en la escuela, no hace que desaparezcan los homosexuales de la calle. Así como tampoco el hablar del tema duplicará el número de casos de homosexuales. Odio esa doble moral que al parecer ha aumentado en mi querido México, querer aparentar que porque no se habla de aborto, drogas y homosexualidad el mundo es color de rosa, es por demás patético. Es importante hablar de los temas de actualidad y hablarlos con naturalidad, sin tabús y con información veraz.  La tolerancia, el respeto y la comprensión deben reinar en toda sociedad.

Qué alguien me explique cómo alguien puede decir que no es homofóbico pero está en contra del matrimonio igualitario??? Entonces? Los aceptan pero no quieren que tengan los mismos derechos? Repito, el aceptar el matrimonio igualitario no multiplicará las cifras de homosexuales, y para eso los invito a visitar Alemania para que vean que la familia de papá + mamá + hijo sigue vigente. No nos hemos convertido en Sodoma y Gomorra, y si los índices de natalidad han bajado no es por el matrimonio igualitario.

He cambiado y más de lo que jamás hubiera imaginado. Me pregunto si estaría marchando en contra de las reformas si viviera todavía en Monterrey… tal vez, no lo sé. Y doy gracias a Dios por haberme traído a esta parte del mundo que abrió mi mente y que me ha hecho más tolerante. No, Alemania no es un país perfecto y tiene problemas de todo tipo como cualquier país… y no, no por vivir en Alemania estoy a favor del aborto, del consumo de drogas y del sexo entre adolescentes. Pero el vivir aquí me ha confrontado con otros puntos de vista, con una sociedad abierta que ha madurado a lo largo de la historia (no hace mucho Hitler perseguía homosexuales también) y con gente de diferentes religiones, colores y preferencias sexuales.

Una disculpa por haberme extendido tanto… Hay tantos temas que de verdad deberían preocupar a la sociedad mexicana, y desgastarse en este tema y ver como las opiniones son de uno o de otro extremo, es muy triste. Basta de prejuicios, miedos e inseguridades! Viva el amor, la tolerancia, la paz, la misericordia, la verdad, el respeto y la diversidad!

P.D. Qué quede claro que mi intención no es convencer a nadie ni cambiar el punto de vista de nadie. Tal vez el hecho de ser migrante y a la vez minoría en nuestra nueva patria nos hace ser mas tolerantes, ya que somos blanco fácil de discriminación. Y hablo en plural porque la mayoría de mis amistades mexicanas que viven fuera de México piensan ahora como yo. Casualidad? Tal vez.

 

A bordo de México!

Desde junio que quiero escribir esta entrada pero se me pasa el tiempo tan rápido que no había tenido oportunidad de hacerlo. Pero con motivo del aniversario de la independencia mexicana esta semana, queda perfecto contarles sobre esta experiencia única e inolvidable.

En un evento del Círculo Mexicano Alemán en marzo, el cónsul mexicano en Hamburgo nos dio a conocer que el Barco Escuela Cuauhtémoc visitaría nuestra ciudad hanseática a mediados de junio. Como socios del CIMA recibimos la invitación al cocktail de bienvenida en mayo y el día 17 de junio asistimos mi marido y yo a una velada muy mexicana!

Viajamos en metro para no tener problemas con el estacionamiento y no les puedo explicar lo emocionante que fue ver nuestra enorme bandera mexicana ondeando en el río Elba desde que íbamos caminando por la orilla del puerto. Estaba pronosticada lluvia e incluso chubascos aislados, pero las nubes fueron desapareciendo poco a poco a lo largo de la noche y disfrutamos de un clima delicioso en cubierta.

Después de saludar a muchas amigas y conocidos mexicanos que también fueron invitados, nos sirvieron nuestras primeras margaritas y piñas coladas. La embajadora mexicana Patricia Espinosa dio un mensaje de bienvenida a los asistentes y a los tripulantes del Barco Escuela, además de despedirse de su puesto porque pronto empezaría su nuevo cargo en las Naciones Unidas.

SAMSUNG CAMERA PICTURES

A lo largo de la noche tuvimos la oportunidad de charlar con los aspirantes a cadetes, oficiales y demás tripulantes del barco escuela, que viajaban desde marzo en un recorrido por Europa y América, y que terminará en dos semanas en el mismo puerto de partida: Acapulco!

Nos dieron un tour por el interior del barco donde pudimos ver algunas salas de reuniones, camarotes, la cocina y otras habitaciones. El buffet en cubierta incluyó todos los platillos mexicanos que cualquier migrante extraña como mole, cochinita, quesadillas, chiles jalapeños rellenos, frijolitos refritos y mil cosas más. Y por supuesto en la barra de bebidas no podían faltar todas las cervezas mexicanas, tequilas y mezcal.

En una de las tantas veces que me serví los antojitos mexicanos, le dije a una de las chicas que estaba sirviendo que me sentía como en México al comer tanta delicia, tomar tequila, escuchar música mexicana y convivir con tantos compatriotas, y ella sin ninguna duda me contestó: “Usted está en México!“. Se me pone todavía la piel chinita al acordarme de su respuesta y realmente esa noche estuve a bordo de MI México, con todo su sabor, folclore, ambiente y calor!

Nunca olvidaré esa noche templada donde comí, bebí, conviví y disfruté de un ambiente 100% mexicano como en pocas ocasiones he disfrutado en tierras alemanas. Agradezco al destino y a Dios por haberme dado esta oportunidad y espero que en el marco del Año Dual México-Alemania vengan mas experiencias como ésta.

Antes de la medianoche se terminó el evento y con el dolor de nuestro corazón tuvimos que bajarnos, porque si por nosotros hubiera sido, hubiéramos seguido la fiesta hasta el amanecer. Y como en esas fechas anochece muy tarde, aún a medianoche pudimos despedirnos del Barco Escuela Cuauhtémoc con la luz de la luna y cielo claro:

img_3265

barco

VIVA MEXICO!!!

Adiós, Juan Gabriel

Hace una semana ya que me sorprendió la noticia de la muerte de Juan Gabriel. No me puedo considerar su fan y nunca fui a sus conciertos, pero como todos los mexicanos conozco muchas de sus canciones y puedo tararearlas de memoria. Ni siquiera tengo un disco de él, aunque ya estoy considerando comprar los de duetos 😉

No voy a escribir de su talento ni de su fama, ya de eso han escrito muchos expertos y artistas en estos días. Quiero dejar por escrito algunos pensamientos de lo que significa la muerte de Juan Gabriel para una mexicana en el extranjero.

Primero que nada, tengo que desahogarme! Como lo escribí en algún otro momento, el hecho de estar casada con alguien que no conoce a mis ídolos de la infancia y juventud es muy frustrante. Sí, me frustra no poder comentar con Thomas sobre lo triste que estoy, el vacío que dejará Juanga en México y de lo famoso que era. Así como cuando murió Cantinflas, o cuando se despidió Chabelo de su programa “En Familia”, o recientemente la muerte de “Chachita”, es imprescindible buscar a alguien parecido en Alemania para que tanto mi marido como mis amigos alemanes comprendan el impacto de este tipo de noticias. En el caso de Juanga, creo que en talento se le podría comparar con Dieter Bohlen pero en carisma no le llega ni a los talones. Así que al igual que Genaro Lozano (“Con él perdimos a nuestro Oscar Wilde tropical, a nuestro Michael Jackson, nuestro Elvis Presley. De ese tamaño y de esa amplia gama era el talento y carisma de Juan Gabriel.”), lo comparo con Michael Jackson para que mi marido entienda mi duelo.

He de confesar que no conocía mucho de la vida de Juan Gabriel, pero no hay que ser un erudito para reconocer su talento, su sencillez y su fama ganada a base de esfuerzo y dedicación. Creo que no hay latino o español sobre este planeta que no sepa quién es Juan Gabriel y eso no se puede decir de muchas personas actualmente. Mi mamá tampoco era fan de Juan Gabriel, así que no puedo decir que crecí escuchando sus canciones en el radio de la casa o en casa de mis abuelos como es el caso de muchas amigas. Pero de alguna o de otra manera, las canciones llegaron a mis oídos y se quedaron ahí para siempre. Imposible no llorar con “Amor Eterno” cada vez que la escucho por estos rumbos. Así que sí, estoy de luto y me duele la muerte de un grande como él.

En muchos de los artículos y noticias que he leído en estos días sobre su muerte siempre sale a colación el tema de sus preferencias sexuales. Era o no homosexual? Y su famosa frase “lo que se ve, no se pregunta”. Y es en relación a este tema que también quiero escribir. Me duele ver esa doble moral de mi México, cómo se maneja ese tema tabú en los medios y que personas como Juan Gabriel no puedan hablar con naturalidad de su sexualidad. No, no es necesario publicarlo pero tampoco habría necesidad de ocultarlo o aparentar otra realidad.

Estoy segura que Juan Gabriel sufrió mucho desde muy joven por razones como la pobreza, la muerte de sus padres, lo difícil de sobresalir en su vocación, pero sobretodo por no vivir su homosexualidad en libertad. Y así como él, muchos jóvenes y no tan jóvenes hoy en día tienen todavía que luchar por ser aceptados en una sociedad machista y homofóbica. Una verdadera pena 😦

Será que ya me alemanicé y no me asusta ese tema? Les voy a contar una historia que ejemplifica la diferencia entre vivir aquí y allá. Mi ahijada entró hace dos semanas al jardín de niños y como tiene síndrome de Down necesita de una persona que la acompañe todo el tiempo. Mi comadre me comentó que ya la habían encontrado y estaba muy contenta. También me contó que es lesbiana y que si entendí bien, su pareja trabaja como educadora en el mismo jardín de niños. Lo curioso del asunto es que el jardín de niños es católico, el único en Stade y está situado a un lado de la iglesia, donde cada domingo se les ve con dos o tres niños en misa. Incluso sobre ellas había escrito hace unos años en mi blog para describir las diferencias de la iglesia católica en México y Alemania. Mi comadre no le vio nada de malo, y yo tampoco.

Y ojalá que en México poco a poco la gente se volviera mas tolerante, abierta y no me refiero sólo en el ámbito artístico, sino en la vida común y corriente. Sé que es mucho pedir, pero de verdad que mucha gente podría ser feliz si no tuviera que aparentar, esconderse u ocultar sus preferencias sexuales.

Dios tenga en su santa gloria a Juan Gabriel, donde seguro hará bailar a todos los angelitos, sean gays o no 🙂

 

A %d blogueros les gusta esto: