El diario personal de una mujer, mexicana, migrante y mamá que vive en Alemania… sus experiencias, sus anécdotas y sus opiniones!

Un abuelo de oro

Tengo la fortuna de tener dos pares de suegros que son excelentes! En nuestra boda pocas personas supieron que los padres de Tom, que volaron a México sin sus nuevas parejas, tenían mas de 25 años separados. Yo sólo los había visto una vez antes de la boda y al saber que la relación de mi marido era un poco distante con ambos temí que no tendría mucho apoyo en mi nueva vida en Alemania.

Qué equivocada estaba! A raíz de nuestro matrimonio, la relación entre Tom y sus padres se fortaleció y yo buscaba cualquier excusa para frecuentarnos. Ambas familias viven a más de 300 kilómetros de nuestra casa, así que las visitas eran de fin de semana para aprovechar el viaje.

Al nacer nuestras hijas, la fortuna se multiplicó y ellas nacieron con 6 abuelos y 3 bisabuelos. Y esta entrada esta dedicada al padre de mi marido que simplemente vale su peso en oro. Y les voy a contar porqué.

Se llama Martin y es profesor y escritor. Se jubiló poco antes de que naciera nuestra primera hija, hace 10 años.  Es reservado y no le gusta mucho el contacto físico, así que los primeros años de casada lo describí como serio y hosco. Todo cambió al convertirse en abuelo! Y nuestras hijas fueron sus primeras nietas! Recuerdo que ellos fueron los primeros visitantes en el hospital cuando nació Victoria y fue amor a primera vista.

Este blog es mi ayudante de memoria, y así encontré la fecha exacta de la primera vez que Martin se llevó unos días a Victoria. Fue en Septiembre del 2006, a sus 20 meses de edad y fecha en que se implementó una tradición familiar. Cada dos o tres meses, el abuelo venía por una u otra para llevársela de 3 a 5 días a su casa. La primera vez de Catalina fue un año después, en octubre del 2007 cuando tenía escasos 15 meses.

Siempre insistía en llevarse sólo a una, no por evitarse el trabajo que implicaba llevarse a las dos, sino porque quería concentrarse en una y dedicar las 24 horas del día jugando, enseñando o paseando con una sin que se pudiera distraer con la hermana. Su esposa que también es maestra, apenas se jubiló el año pasado así que mi suegro cambiaba pañales, les hacía y daba de comer, las cambiaba de ropa y todo! Es difícil describir con palabras la forma en que se desvive con sus nietos, la paciencia que tiene y la forma en que combina el aprendizaje con juegos y paseos al bosque. Viven en un pueblito en medio de la nada, no son fans de la televisión ni tienen consola, así que todo el tiempo es jugar, convivir con la naturaleza y aprender, porque como es maestro siempre tiene a la mano libros, juego didácticos y hojitas con ejercicios.

Cuando entraron al kinder que no es obligatorio, la tradición siguió y siempre se las llevaba entre semana para aprovecharlas mejor. Nunca lloraron ni al irse ni al estar allá y siempre se alegraban de pasar unos días sin la hermana (tanto la que se iba como la que se quedaba), pero en octubre del 2009 ya no querían separarse y no quedó mas remedio que llevarse a las dos. Dos años después que la mayor entró a la escuela, los viajes se limitaron a las vacaciones de pascua, verano u otoño… pero aún así siguieron los viajes 2 o 3 veces al año.

Esta semana las niñas se van de lunes a jueves con el abuelo. Ahora no empacan el triciclo sino los patines, no les hago la maleta sino ellas mismas lo hacen y llevan sus MP3 para distraerse en el camino. Tres horas y media de venida hace Martin solito, las recoje y media hora después ya están en el auto para hacer otras tres horas y media a su casa. Y el jueves se repite la manejada para traerlas. Creen que eso le hace dudar de llevárselas? Nop! Algunas veces las hemos llevado nosotras o las recogemos de regreso de casa de mis otros suegros para evitarle un viaje, y otras veces combina la traída con una visita a sus otros nietos en Bremen (3 y 7 años), que queda cerca de aquí.

abueloComo siempre, me trajo un ramo de flores y a las niñas bolsas de dulces para el camino. Sobra decir que mientras están en su casa, se les consiente a todas horas, comen lo que les gusta y juegan lo que ellas prefieren. El jueves seguro llegarán con un legajo lleno de dibujos y trabajos manuales.

Mis flores

Mis flores

Justo nueve años desde su primera vez y curioso ver cómo se adaptaron sin jamás negarse o quejarse. Ya tienen 9 y 10 años y saben que esos días serán dedicados para ellas, ahora también la abuela participa en la planeación del programa y seguro las llevaran a nadar, leerán libros juntos y hablaran del próximo año escolar que significa un gran cambio para la mayor que entrará a secundaria. Cuántos años más durará esta tradición? No lo sé, pero trataré de mantenerla lo más posible. Ni el nacimiento de los otros nietos de su hija mayor, ni los próximos dos que ya vienen en camino de sus otros dos hijos (en Berlín y Paderborn) han cambiado su amor por sus nietas “grandes”. Supongo que como siempre, el amor sólo se multiplica y encuentra tiempo para todos.

Buen viaje!

Buen viaje!

Cuánta razón tenía Martin cuando en su discurso en nuestra boda me dijo que no tenía porque estar triste al dejar a mi familia en México, porque él se encargaría de darme una en Alemania. Y aunque vivimos un poco lejos, sé que tengo todo su apoyo y amor incondicional. Lo mismo sucede con su esposa y mi otro par de suegros que justamente la próxima semana se llevan a las niñas a su segundo crucero por Escandinavia.

No me queda más que agradecer a Dios por tantas bendiciones y haber puesto a esas personas tan maravillosas a quien convertí en abuelos en estas tierras. Dios les conceda muchos años más de salud y bendiciones!

Y viva la familia!

Anuncios

Comentarios en: "Un abuelo de oro" (4)

  1. Conocí a tu mami en Mty en los Aquaerobics del Club y me platicaba mucho de ti de tu fam, Ahora vivo en Queretaro donde espero que algun dia nos visites con tu fam.
    Desde que leí el de la defensa de tu lengua y como lo has logrado te admiro mucho.
    Te agradezco que nos permitas disfrutar de tu blog donde rescatas el valor de las grandes cosas en familia y de como llevas a nuestro México muy en alto en Alemania. Necesitamos muchas mexicanas y mexicanos como tu!

    Le gusta a 1 persona

  2. […] la última visita de nuestras hijas a casa del abuelo paterno, las llevaron a un museo pequeño en la ciudad de Diesdorf. El museo “Freilichtmuseum […]

    Me gusta

  3. […] repetimos la hazaña tan seguido como podemos. Obviamente no tan larga, pero 3 o 4 noches con los abuelos paternos, de campamento o con mis papás cuando están aquí o nosotros allá siempre nos caen de maravilla […]

    Me gusta

Gracias por tus comentarios.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: