El diario personal de una mujer, mexicana, migrante y mamá que vive en Alemania… sus experiencias, sus anécdotas y sus opiniones!

Archivo para septiembre 30, 2014

De retiro familiar

El fin de semana tuve la opotunidad de vivir una experiencia diferente: por primera vez asistí a un retiro en Alemania y fue familiar, algo que tampoco conocía ni siquiera en México.

Como saben, pertenecemos a la comunidad católica de nuestra ciudad, que aunque no es muy numerosa, últimamente busca organizar más actividades para chicos y grandes, jóvenes, familias y parejas.
Una amiga que había asistido al retiro el año pasado, me animó a inscribirme. Así lo hicimos, anotamos la fecha en nuestro calendario y mas rápido de lo pensado se llegó el día indicado. Empacamos nuestras cosas y manejamos las dos horas de camino para llegar a nuestro destino: un castillo pequeño adaptado como casa de retiros.

En Monterrey asistí a varios retiros, los primeros que recuerdo en la secundaria. El instituto era del Opus Dei y los retiros se realizaban en una casa de dicho grupo religioso. En la preparatoria tambien asistí a retiros que se realizaban en un lugar especial a las afueras de la ciudad. Sólo una ocasión había dormido en un castillo, fue en mi primer viaje a Europa donde nos hospedamos en un castillo adaptado como hostal en Francia.

El castillo donde se realizó el retiro familiar no es como el de Cenicienta o todos esos que conocemos de los cuentos de hadas, despues de leer la historia del castillo en una habitación adaptada como museo en el sótano y saber que fue orfanatorio, más bien es de esos castillos de películas con historias de terror donde encerraban a los niños en el ático o los obligaban a limpiar pisos y ventanas.

El retiro fue organizado por la nueva dirigente de la parroquia, aunque el retiro se ha hecho en el mismo lugar por más de 8 años. Junto con nuestra familia, se inscribieron otras cinco, dos de ellas sin papá por cuestiones de trabajo. En total, 16 niños/jóvenes de 1 a 17 años.

Como escribí anteriormente, el castillo (Schloss Dreilützlow) está adaptado como casa de retiros, seminarios o excursiones escolares. Cuenta con 26 habitaciones con 95 camas, bastante rústicas sin televisión ni teléfono. Además tiene una cafetería donde se sirven las 3 comidas (incluídas en el costo de la habitación), biblioteca, jardín, capilla, salón deportivo, un cuarto de televisión, la habitación de cuentos (decorada con diferentes temas infantiles), salones de conferencias, jardín, museo en el sótano y las dos atracciones más importantes: el ático decorado como la habitación del fantasma Dieter, y un pasillo de terror en el sótano (sólo porque no tiene luz).

Ático
Nuestra habitación
Sótano de terror
Salón de cuentos
Museo

El retiro empezó el viernes por la noche con la cena a las 6:30 de la tarde, después de que llegaron todos los asistentes. El menú: Pan con embutidos y quesos, ensaladas y para tomar: café, té o agua. Después pasamos al salón donde se llevarían a cabo todas las pláticas y actividades, y se dio la bienvenida formal y se realizó una pequeña dinámica. A las 9 se acostaron todos los niños en sus respectivas habitaciones y los adultos nos reunimos en un pasillo para tomar algo y platicar de todo un poco.

El tema del retiro fue “Rituales de antes y ahora”, que abordamos a profundidad el sábado por la mañana después del desayuno. Los niños y jóvenes hicieron actividades aparte con el mismo tema. A mediodía comimos pasta con salsa boloñesa, y por la tarde nos fuimos a un pueblo cercano a dar un paseo por el bosque/lago. Por mi reciente operación, yo preferí esperarlos en la cafetería del lugar. Tardaron dos horas, tiempo en el que algunos se bañaron en el lago y otros exploraron el bosque a sus anchas. La idea era disfrutar ese tiempo como los caracoles: con calma y sin prisa.

Lago en Lassahn

Después de la cena (mismo menú del día anterior) hicimos una fogata en el jardín. Cantamos, asamos malvaviscos, y disfrutamos de una noche despejada y estrellada a 15 grados. Espectacular! Luego los adultos repetimos la reunión del día anterior con vinito y botanas hasta la medianoche.

Por último el domingo, después de desayunar participamos en una celebración eclesiástica (no propiamente misa porque no había sacerdote) en la capilla del castillo. Casi todos leímos algún texto y cantamos diversos temas con acompañamiento de órgano y flauta. Al mediodía comimos carne de puerco, papas y col rojo y nos despedimos para tomar nuestro camino de regreso a casa.

En nuestro caso nos desviamos a Schwerin, una ciudad hermosa con un castillo de cuentos de hadas. Este castillo es usado como edificio de gobierno, pero el jardín está abierto al público y disfrutamos de una linda caminata con casi 25 grados, talvez el último día cálido del año.

Fue un fin de semana muy lindo, con un poco de todo: espiritualidad, aventura, historia, juegos, naturaleza, convivencia con familia y amigos, y mucha diversión. En el camino de regreso, las niñas preguntaron si podemos volver el próximo año. Y creo que este retiro se convertirá en un ritual anual en nuestra familia! Así que a esperar el próximo!

De SMS a Whatsapp…

Hace 14 años conocí a mi marido en Monterrey México. No les voy a contar la historia de cómo fue el encuentro ni cuánto duró nuestro noviazgo, de eso ya he escrito en otras ocasiones. Lo que quiero compartir esta vez es de cómo funcionó una relación de lejos sin la tecnología de hoy en día.

Es difícil imaginar un mundo sin teléfonos móviles y sin internet, pero ese mundo existía y no hablo de la prehistoria. Conocí a Tom justo tres semanas antes de que terminara su proyecto en México y volviera a Alemania. En esas semanas, nos vimos seguido y hablábamos por teléfono normal, de oficina a casa, de hotel a oficina, etc. Tom tenía teléfono móvil pero no lo usaba en Monterrey y yo menos si se trataba de hablar con alguien que podía localizarme en casa o en la oficina.

Llegó el día de irse y la comunicación se limitó a llamadas esporádicas, correos electrónicos casi diarios y uno que otro SMS. En aquel entonces los mensajes escritos no eran gratuitos ni incluídos en el contrato teléfonico, sino que se cobraba uno por uno. Además sólo era texto y limitado a 100 caracteres o algo así. Así que los mensajes eran para escribir “Feliz día”, “Qué tengas buen fin de semana”, “Te amo”, etc.

Ni soñar con una conversación de SMS, ni con 100 mensajes diarios. Poco a poco empezaba a ponerse de moda el chat y muy de vez en cuando por la diferencia de horario y trabajos, chateabamos por el MSN o el chat de Yahoo (en computadoras, no en celulares). Después encontramos páginas de internet donde podían enviarse SMS sin costo pero tenían un límite diario, creo que máximo 10 mensajes al mismo teléfono en un día.

Da risa? Sí, suena un poco patético si vemos como ha evolucionado esta herramienta que ahora permite conversaciones gratuitas por teléfono móvil con personas en todo el mundo. Y me refiero al Whatsapp, pero hay algunas otras aplicaciones de chat que funcionan de igual manera.

Qué hubiera pasado si hace 14 años hubieran exisitido el whatsapp, el skype, el facetime y el facebook? No sé si nuestra relación hubiera tomado el mismo camino, talvez sí, talvez no. Mi marido es un poco escéptico con las redes sociales y talvez no hubiera dado tanta importancia a la comunicación por esos medios. Y talvez yo no hubiera seguido la relación con alguien que siguiera con los métodos tradicionales de sólo llamadas teléfonicas y encuentros personales.

Creo que todo se dio de la forma perfecta para que después de un año y medio decidieramos unirnos en matrimonio y dejarnos de mensajitos semanales y correos electrónicos. Pero doy gracias a Dios de que la tecnología evolucionó de tal manera que ahora la distancia entre mi familia y amigos en México se ha acortado y podemos comunicarnos por teléfono, con cámara, y conversar a todas horas con envío de videos y fotos sin límite.

Aquí les paso un gráfica que me encontré por ahí… conocí a Tom en Septiembre del 2000 y en Mayo del 2002 nos casamos: justo cuando empezaba el BOOM de los SMS, y demasiado tarde para nuestro noviazgo. De ahí en adelante comenzó la revolución de mensajes escritos que en 12 años ha dado un giro de 360 grados:

Así que a celebrar los 14 años de habernos conocido y que a pesar de la tecnología tan precaria en ese tiempo, permitió fundar una familia y echar raíces en terrenos ajenos pero con lazos inquebrantables con México. Veremos como sigue esta evolución… igual y algún día podamos transportarnos de un lugar a otro a través de los teléfonos, jaja!

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