El diario personal de una mujer, mexicana, migrante y mamá que vive en Alemania… sus experiencias, sus anécdotas y sus opiniones!

Cada Navidad es única…

Iba a titular esta entrada como “Una Navidad diferente…” pero me acordé que el año pasado escribí el mismo título y puedo asegurar que otro par de años hice lo mismo. Así que llegué a la conclusión que todas las navidades son diferentes, sea por una razón o por otra, así que he decidido mejor llamar esta entrada “Cada Navidad es única…”

El año pasado la navidad fue única porque comimos tamales y bacalao en casa de mis suegros, en Alemania. Y ahora puedo agregar que fue la última navidad que pasamos con la abuelita de mi marido que falleció el pasado verano a la edad de 94 años.

Cada navidad es única... tenemos nuestra primera navidad que aunque no recordamos porque eramos muy pequeños, estoy segura que nuestros padres recuerdan con mucha ilusión así hayamos tenido días o meses de nacidos. Y así en cada etapa de nuestra vida tenemos navidades únicas, la primera de niños, la que celebramos con nuestro primer novio, o la primera como casad@s o como padres o abuelos.

Cada navidad es única… porque recibimos cada navidad regalos diferentes. Así tenemos aquella donde talvez recibimos nuestra primera bicicleta, o nuestra primera muñeca. Aquella donde nuestro prometido nos dio el anillo de compromiso, o anunciamos a alguien que seríamos padres (como recién hizo mi hermano que espera su 3er hijo para el próximo verano). También está la navidad que recibimos nuestro primer regalo de la empresa donde trabajamos, o regalos de nuestros alumnos o colegas. O la navidad que recibimos importantes regalos de nuestros hijos no por su valor monetario sino sentimental, al recibir dibujos (o garabatos) o alguna manualidad de la escuela.

Cada navidad es única… porque la pasamos en lugares especiales. Recordamos con cariño nuestras primeras navidades en casa de los abuelos, luego en casa de nuestros padres. Pero también tenemos algunas navidades que festejamos cuando estábamos de vacaciones o incluso en algún viaje de trabajo. Y para los que vivimos lejos de nuestra patria, tenemos la primera navidad que pasamos en un país lejano. Aquellas que celebramos en nuestra nueva casa, o en casa de familiares o amigos. Algunos más intrépidos deciden pasar la navidad en algún crucero, hotel exótico o lugar paradisiaco.

Cada navidad es única… porque convivimos con personas excepcionales. Primero con nuestros padres, luego con los hermanos que van llegando, primos, tíos y abuelos si es que los tenemos. Si nos casamos, tendremos que pasar un rato con la familia política o viajar para visitar a nuestros padres. Y con suerte tendremos navidades con nuestros hijos o nietos con el paso de los años.
Pero así como tenemos nuevos integrantes en algunas navidades, tenemos esas “últimas” navidades que pasamos con algun hermano, padre o abuelo. Eso nunca lo sabremos, por eso cada navidad es especial y tenemos que disfrutarla con la gente que tenemos en ese momento porque una enfermedad o accidente puedo arrebatarnos a un amigo o familiar en un abrir y cerrar de ojos. Y no sólo la muerte es culpable de que celebremos con determinadas personas, también un nuevo trabajo o una boda puede cambiar nuestro lugar de residencia y talvez no podamos pasar la navidad con quien acostumbrábamos.

El clima, la comida y las circunstancias también pueden dar ese toque “único” a una navidad en particular. Por ejemplo este año en Alemania no tuvimos “blanca navidad” sino por el contrario 10 grados muy primaverales.
Pero sea como sea, no importando dónde la celebramos, ni con quién, ni cuántos regalos damos o recibimos, siempre debemos tener presente el verdadero motivo de celebración: el nacimiento de Jesús, que se hizo hombre para salvarnos.

Y en nuestro caso esta navidad fue única porque la celebramos en casa, cosa que no hacíamos desde hace 9 años. Siempre la celebrabamos en Monterrey, México o en casa de mis suegros aquí en Alemania. Pero este año las niñas quisieron pasarla en casa y les cumplimos su deseo. La primera en casa con niños, ya que la última (hace 9 años) tuvimos que pasarla en casa porque esperábamos con ansia el nacimiento de Victoria que tenía fecha para el 26 de diciembre pero nació hasta el 4 de Enero, así que fue una Navidad sólo con adultos (mi mamá, mis suegros, la abuela de Tom y nosotros).

En esta ocasión vinieron mis suegros y la hermana de mi marido con su esposo. Cenamos el 24 venado, e intercambiamos regalos como es costumbre. Mi querido Tom me sorprendió con una nueva computadora y las niñas recibieron el 25 la consola “Wii U” de Santa Claus (sí, todavía creen en él!!!).

También fue una navidad única porque las niñas participaron en la representación del nacimiento de Jesús en la iglesia católica de Stade. Ambas fueron ángeles, y aunque su participación fue corta , lucieron hermosas y este recuerdo quedará para siempre en nuestros corazones.

Mis suegros se quedaron en casa hasta hoy (26) y ayer comimos salmón con espinacas. Y como es costumbre, nos comunicamos con México por skype para realizar el intercambio virtual entre primos y compartir el programa musical de las niñas con sus abuelos mexicanos.

Fue una Navidad especial, un poco estresante por todo lo que había que planear y preparar, pero como siempre, una navidad única. Ya veremos donde, cómo y con quién pasamos la siguiente… muchas ganas de volver a cocinar tanto no tengo, pero uno nunca sabe…

FELIZ NAVIDAD A TODOS MIS QUERIDOS LECTORES!!!
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