El diario personal de una mujer, mexicana, migrante y mamá que vive en Alemania… sus experiencias, sus anécdotas y sus opiniones!

Comparar para valorar!

Recuerdo que cuando mi hermano traía notas regulares a casa siempre decía para justificarse „Pero Fulanito sacó menos que yo!“ y mi mamá le replicaba „No te compares con los burros, sino con los listos“. Una frase muy sabia y que ahora es una de mis favoritas!

Pero por otro lado cuando nos regalaban algun jueguete y decíamos „Pero Menganito tiene un modelo mejor o algo de marca mas cara“ la respuesta siempre era „Hay tantos niños que no tienen con qué jugar y tú no agradeces tal o cual cosa!!!“

Así que cuidado! Comparar es un arma de dos filos! Ya escribí en otra entrada sobre lo peligroso que puede ser el comparar porque se tiende a criticar la situación actual. En los ejemplos antes mencionados, es bueno compararse con los mas „listos“ para motivarnos a mejorar y al mismo tiempo es bueno compararse con los menos „afortunados“ para valorar más lo que se tiene.

Desde que llegué a Alemania he conocido a muchas personas en situaciones muy similares a la mía: mujeres extranjeras casadas con alemanes y que obviamente viven aquí por el marido (su trabajo, la estabilidad, etc). Hay historias felices y otras no tanto… tengo conocidas mexicanas pero también asiáticas y africanas. Independientemente del lugar de origen, para todas el proceso de adaptación es el mismo y algunas se integran más fácilmente que otras.

Mi vida en Alemania no es perfecta porque mi marido trabaja a hora y media de casa y por lo mismo no puede ir y venir a diario así que tiene un departamento cerca de su trabajo donde pasa 3 noches a la semana. Me he adaptado a la situación y aunque no es la ideal, trato de ser feliz con ella.

En momentos de agobio o desesperación en las que quisiera pedirle a mi marido que renuncie y consiga un trabajo cerca de casa, aplico el segundo caso de la comparación: realmente qué tan mala es mi situación?

Hace unos años conocí a una mujer brasileña mas o menos de mi edad a quien llamaré Rosa en este blog. Rosa tiene un hijo de 6 años y una hija de 4 y perdió a su marido hace 3 años. Su marido estaba por cumplir 40 años cuando un derrame cerebral le robó la vida en un segundo, justo al salir de bañarse un día cualquiera. Rosa no tiene familia en Alemania y su marido era hijo único. Sus suegros viven a dos horas de Stade y le echan la mano como pueden. Rosa ha evaluado volver a Brasil pero de momento ha decidido quedarse en Alemania por diferentes razones. Cualquiera que la conoce la describe como una mujer alegre, simpática y luchona. Hoy en día tiene un trabajo estable y ha conocido a otro alemán que la quiere mucho.

Por otro lado, conozco a una tailandesa que se vino a Alemania a buscar fortuna porque la situación en su país era muy difícil o complicada. Dejó a sus dos hijos a cargo de la abuela y estando acá conoció a un alemán con el que se casó. Ha decidido volver el próximo año a Tailanda después de 10 años en Alemania, tiempo que aprovechó para dar cursos de cocina y crear su propia empresa de Catering.

Y el año pasado conocí a una mexicana a la que llamaré María en este blog. María respondió a mi llamado a una Marcha por la Paz y rápidamente descubrimos que teníamos mucho en común. Al poco tiempo de la marcha sufrió un accidente grave en su trabajo y estuvo varias semanas en cuidados intensivos por quemaduras. La visité en el hospital y asistí a su boda unos meses después. Seguimos trabajando por la paz de México y nuestra amistad sigue creciendo.

Estas tres mujeres son un ejemplo para mí! Y conozco muchas más que también poseen historias difíciles de creer pero que han sabido salir adelante de una o de otra forma. A pesar de la viudez, la soledad y las cicatrices estas 3 mujeres siguen en un país lejano buscando la felicidad. Comparando mi caso con el suyo, el mío es una vanalidad. Así que en vez de quejarme, doy gracias a Dios por lo afotundada que soy y espero que pronto mi marido encuentre un trabajo cerca de casa que le permita estar toda la semana con nosotras.

La vida pone en nuestro camino siempre a las personas indicadas y tanto Rosa como María me inspiran a seguir adelante, a ver lo bello de la vida y a dar gracias a Dios por cada día. Y si tu vida parece triste, vacía o insípida observa a tu alrededor… seguro encontrarás personas que como a mí me han hecho valorar todo lo que SI tengo como un marido que me quiere, unas hijas a mi lado y salud! Qué más se puede pedir???

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