El diario personal de una mujer, mexicana, migrante y mamá que vive en Alemania… sus experiencias, sus anécdotas y sus opiniones!

Archivo para junio 25, 2011

Ciudadanos del mundo


La semana pasada me desvelé por andar viendo unos programas españoles: “Madrileños por el mundo” y “Andaluces por el mundo”. No los veo con frecuencia, pero ya van varias veces que me encuentro programas similares por casualidad en la televisión.

El que he visto con mayor regularidad es “Españoles en el mundo”, por Internet he visto algunos de “Mexicanos en el extranjero” y aquí en Alemania también hay programas similares como “Good bye, Deutschland”.

Todos exploran la vida de migrantes! Entrevistan y muestran cómo españoles, mexicanos o alemanes viven en otros países, cómo se adaptan a otras culturas, si tuvieron dificultad en encontrar trabajo o aprender el idioma, hablan de lo que extrañan de su tierra natal y si quisieran volver. Supongo que estos programas tienen muchos seguidores, para que existan tantos.

Y claro que es interesante conocer la vida de migrantes hoy en día que la globalización nos invade, que la probabilidad de cambiar de residencia es mayor que nunca, sea por trabajo, por estudios o por amor y que todos al menos tienen un pariente o amigo en el extranjero.

Yo soy una de ellas… una migrante que cambió de país de residencia por amor. Ya son nueve años desde que vivo en Alemania, un país que me adoptó sin problemas y al cual me he adaptado rápidamente. Todo es diferente: idioma, comida, clima, gente, costumbres, tradiciones! Y al igual que esas personas de los programas de televisión, extraño mi país natal con su comida, su clima, su gente, sus costumbres y sus tradiciones.

Poco a poco, soy una ciudadana del mundo. Ya no soy mexicana al 100% ni seré alemana al 100%. Soy una mezcla de todo y de nada. Hablo los dos idiomas, sueño en español, pienso en alemán… En casa se comen platillos alemanes con picante, recetas italianas a la mexicana, o tacos a la alemana. Y mis hijas aprenden de tradiciones mexicanas y alemanas a la par.

He de confesar que muchas veces es difícil vivir así, porque no soy ni de aquí ni de allá. Soy extranjera en México porque después de nueve años me he perdido de los detalles de la vida de allá, no puedo platicar con amigas de la cotidianeidad porque ya no pertenezco a esa sociedad. Y siempre seré extranjera en Alemania porque no nací aquí y por más que lea, aprenda y averigüe de la vida alemana, nunca sentiré ni pensaré como alemana y mucho menos pareceré alemana físicamente, jeje.

Así que desde años me autonombré “Ciudadana del mundo”. Vivo en una dualidad difícil de explicar e intento sobrevivir en un mundo que no existe, ese que es una mezcla de tradiciones, idiomas, costumbres y que no tiene un lugar físico sino que reside en el corazón de cada “ciudadano del mundo”.

Soy feliz, eso no lo niego… simplemente soy feliz porque trato de vivir la vida intensamente, sin importar el idioma que hablo, lo que como o lo que extraño. Disfruto todo lo que Dios me regala cada día y busco la mejor forma de combinar esa vida en México que conocí con la nueva vida en Alemania que voy descubriendo día a día. Tengo una actitud positiva, alegre y optimista que me permite ver lo bueno en lo diferente, lo positivo en lo extraño y lo valioso en lo extranjero. Y así, logro ser una ciudadana del mundo FELIZ, COMPLETA y SATISFECHA con la vida!

Amor de Hermanas…

Tengo la fortuna de contar con dos hermanos maravillosos, pero desgraciadamente no tuve la dicha de saber lo que se sentía tener hermanas. Ahora, como madre de dos hijas, voy conociendo ese amor de hermanas que solo conocía por amigas, entre mi mamá y mis tías o en las películas.


Dios me bendijo con dos princesas que sólo se llevan año y medio, por lo que prácticamente no conocen la vida sin su hermana. Desde que Catalina nació, Victoria adoptó su rol de hermana mayor y desde entonces, la protege, la cuida y la defiende.

Por su parte, Catalina copia, imita y repite todo lo que la mayor hace. Pero poco a poco, también se van distinguiendo sus gustos muy particulares, sus personalidades propias y sus formas de ser independientemente de la influencia de la otra.

Juegan todo el tiempo, platican sin parar, empiezan a planear juntas, comparten amigas a pesar de estar en grupos diferentes del jardín de niños, se ponen la ropa de una o de la otra sin problema, discuten poco y casi nunca pelean.

Más de una vez he encontrado a Catalina en la cama de Victoria a pesar de ser individual. Se besan y abrazan con regularidad y simplemente no conocen la vida sin su amiga del alma, su confidente, su otra parte: su hermana!

En Agosto, empieza una nueva etapa en sus vidas. Victoria va a la primaria, y por un año estarán separadas „físicamente“ durante la mañana. El próximo año Catalina entra a primaria también y al menos estarán en el mismo edificio, compartirán la pausa, etc.

Por primera vez, Catalina sabrá lo que es ir solita al jardín de niños y ser de „las grandes“, seguramente recibirá un „ahijado“ a quién tendrá que apadrinar durante sus primeros meses en el kinder y eso la distraerá y ayudará a no extrañar a su hermana mayor… al menos, eso espero.


No termino de agradecer a Dios la dicha de tener dos hijas. Seguramente sería también una mamá feliz con dos varones, o con „la parejita“, pero doy gracias a Dios por ser testigo de ese „amor de hermanas“ que no conocía en carne propia y que ahora disfruto a cada minuto. No sé cuánto tiempo duren de „inseparables“ o cuando empiecen los celos, envidias o pelas por novios, ropa, zapatos u amigos. Pero igual y siempre sean como lo son ahora y mientras tanto, sigo feliz de tener este parecito de hermanas maravillosas!

Que Dios me las preste muuuuuuuchos años mas de vida!

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