El diario personal de una mujer, mexicana, migrante y mamá que vive en Alemania… sus experiencias, sus anécdotas y sus opiniones!

Archivo para marzo 8, 2011

Caminito de la escuela

Victoria, mi hija mayor entrará a la escuela primaria en Agosto. En enero pasado cumplió 6 años, y está por terminar su 4to año en el jardín de niños porque entró desde los dos y medio.

El año pasado, creo que en Abril, empezó el “Caminito de la escuela” con la inscripción y una cita en la escuela para evaluar el lenguaje de Victoria y ver si era necesario alguna terapia o apoyo para lograr el nivel adecuado para la primaria. La evaluación se llevó a cabo en la escuela, que queda a dos cuadras de la casa y todo salió muy bien.
El siguiente paso es ir a una evaluación que realiza la “Gesundheitsamt” (Secretaria de Salud) a todos los niños que van a entrar a la escuela en verano y para la cual recibí una carta indicando la cita asignada. Dicha carta se recibió desde Diciembre pasado y la cita para el 8 de Marzo a las 9 de la mañana.

Como ese día sería la fiesta de Carnaval del jardín de niños y en este caso, sería la última de Victoria, cambié la cita para el lunes 7 de Marzo. Junto con la notificación de la cita, llegó un formulario que teníamos que llenar y que habría de entregar el día de la cita junto con la Cartilla de Vacunación y el libro de las revisiones de la pediatra de Victoria.

El día llegó y preparé a Victoria para que no tuviera miedo de las pruebas o preguntas y que tuviera confianza con las personas que estarían ahí. Es un poco tímida y temía que no hablara o se asustara con los entrevistadores.

Cómo mamá primeriza, y además de que no conozco muy bien el sistema alemán, no tenía mucha idea del procedimiento. Sólo sabía que serían dos sesiones de aproximadamente 20 minutos con dos doctoras diferentes.
Nos asignaron la primera cita a las 8 de la mañana y llegamos unos minutos antes de la hora. La primera entrevista consistió en un exámen de la vista, otro del oído y le pidieron que pintara una persona en una hoja de papel y dibujara algunas formas geométricas. Adicionalmente tuve que llenar otro formulario acerca de las cualidades y defectos de mi creatura: qué si es travieso, qué si se pelea a menudo, qué si juega solo, qué si tiene muchos amigos, qué si hace berrinches, etc.

La segunda fue con otra doctora y se evaluaron sus habilidades motrices, de concentración y de lenguaje (pronunciación y vocabulario). En general salió en todo muy bien! La doctora sólo hizo dos observaciones: que Victoria es un poco tímida y que tiene miedo a equivocarse. Ambas cosas no son novedad y estoy trabajando en ello para quitarle un poco la tímidez y darle confianza en sí misma para que aprenda que equivocarse es normal y de humanos.

Por supuesto que la evaluación fue positiva y Victoria está más que lista para la escuela! En algunas semanas empiezo el “Caminito” de Catalina y el año que viene volveré al mismo lugar para que la evalúen.

Qué sigue? Pues planear algunas actividades de despedida en el jardín de niños, incluso dormirán ahí el último día y organizar la fiesta de inicio de clases. Pero de eso escribiré en su momento… ahorita sólo queda disfrutar los últimos meses de jardín de niños de Victoria, porque en la primaria toooooodo será diferente!

No pareces mexicana…

Soy extranjera en Alemania, vivo aquí desde hace 9 años y aunque ya tenga mi pasaporte y ciudadanía alemanes, siempre seré mexicana. Lo más curioso de ésto, es que siempre que digo mi nacionalidad “original”, dicen que no lo parezco!

Y siempre he meditado en qué es lo que creen o piensan de los mexicanos… cómo debería de ser, de qué color tendría que ser mi piel o mi cabello o cómo debería vestirme para que creyeran a primera vista que soy mexicana?
Morena? Ése es talvez el estereotipo del mexicano en todo el mundo, pero no todos los mexicanos son morenos. Así que cuando me dicen que no lo parezco, sólo sonrío y digo que aunque no sea morena, soy mexicana de hueso colorado!

Hace unas semanas saqué un libro de la biblioteca. Tienen pocos libros en español y la mayoría de autores desconocidos para mí, así que tomé uno al azar y tuve mucha suerte! La autora es Sandra Cisneros y el libro se llama “Caramelo“. Describe la historia de una “chicana”, una chica de padres mexicanos viviendo en Estados Unidos. El libro es muy divertido y lo acabé rápidisimo!

Me identifiqué con la historia en algunos aspectos y me encantó lo que escribe la chica cuando le dicen por enésima vez que no parece mexicana. Aquí lo transcribo:
“Están los mexicanos de ojos verdes. Los mexicanos rubios y ricos. Los mexicanos con la cara de un jeque árabe. Los mexicanos judíos. Los mexicanos patones como alemanes. Los mexicanos franceses que se quedaron. Los mexicanos chaparritos y compactos. Los mexicanos tan altos como los saguaros del desierto. Los mexicanos mediterráneos. Los mexicanos con cejas tunecinas. Los mexicanos negritos de las dos costas. Los mexicanos chinos. Los mexicanos pelirrojos, pecosos, de pelo rizado. Los mexicanos de labios de jaguar. Los mexicanos zapotecas tan anchos como el árbol de Tula. Los mexicanos libaneses. Mira, no sé a qué te refieres cuando dices que no parezco mexicana. Soy mexicana. A pesar de que nací del lado estadounidense de la frontera.”

A mí me han dicho que parezco rusa, española y no sé que tanto más. A veces ni el acento me delata porque es difícil de identificar. Pero no me quejo, porque siempre que digo soy mexicana, causa sorpresa! Y viene a continuación la pregunta de rigor: Qué haces tan lejos? Y luego las siguientes: No te parece muy frío vivir aquí? No te quieres regresar? Qué extrañas más? etc, etc… Y claro siempre las típicas frases: Oh Tequila! Maíz! Tacos! Chile! Yo conozco México… estuve en Tijuana, Cancún o Acapulco.

Nunca he sentido ningun tipo de discriminación por mi nacionalidad o mi alemán pocho. Supongo que porque no parezco mexicana, pero aún al saberlo, la gente siempre muestra interés por mi país y me hace sentir más orgullosa de él. Espero siga siendo siempre así y la ola de inseguridad que azota a México no haga cambiar esas frases de gusto y curiosidad, por otras de miedo o desconfianza.

Así que como la protagonista de “Caramelo”, aunque no parezca mexicana, lo soy y a mucha honra!

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